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Ernesto Gore. La Educación en la empresa.

Aprendiendo en contextos
organizativos.
http://lastreto.blogspot.cl/2017/02/la-educacion-en-la-empresa-aprendiendo.html
Ernesto Gore tiene varios libros dedicados al tema de la capacitación en la empresa, así
como otros trabajos sobre administración y recursos humanos. Lo encuentro interesante
pues reflexiona sobre un tema que se suele trivializar en las empresas al enfocarse
excesivamente en el problema presupuestario o en la organización de los eventos (lugar,
participantes, almuerzo, café, manuales, etc.) dejando de lado u olvidando que
capacitación debiera ser igual a aprendizaje y este es un tema estratégico en cualquier
organización actual.
Además de mi trabajo como coach ejecutivo realizo mucha capacitación en organizaciones
del sector público y privado y muchas veces me sorprendo positivamente de la buena
recepción que estas actividades tienen, sobre todo cuando son bien enfocadas, con una
metodología entretenida, donde los participantes sienten que les resultan útiles. También
me decepciono cuando las personas concurren faltas de motivación, cuando consideran
que es una pérdida de tiempo y no una actividad propia del trabajo o cuando quienes
contratan son los menos comprometidos con su propio aprendizaje o desarrollo y
embarcan a otros a acciones de capacitación en las que ellos no participan.
En nuestra concepción tradicional el aprendizaje era algo que tenía lugar en la infancia y
en la juventud, en la Escuela o Colegio y luego en el Instituto o la Universidad y luego eso
se llevaba a la empresa donde aprender era un fenómeno marginal. Hoy en día, sin
quitarle valor a lo aprendido en el colegio y en la educación superior, la importancia de
seguir aprendiendo es cada vez más crucial ya sea que se haga en la empresa o se haga
fuera de ella. Incluso, a veces, suele ser más importante lo aprendido con posterioridad a
la educación juvenil y esta sólo servir como base para lo que viene después.
A partir de ello Gore rescata la importancia que tiene la educación en la empresa, ya que
esta combina, siguiendo a Donald Schon, acción y reflexión, un lugar donde se hace y un
lugar donde se reflexiona sobre lo que se hace, lo que da oportunidad de generar
aprendizajes significativos. Dice Gore “aprender en la acción es meterse en el hacer y
educarse uno mismo antes de saber qué es lo que estamos tratando de aprender. Cuando
aprender es explorar, no hay maestro que pueda decirnos nada y aunque pudiera, no
estaríamos en condiciones de comprenderlo. La única posibilidad de entender es meterse
en el hacer y en el examen del propio aprendizaje”.
Estas reflexiones de Gore me hacen pensar que los temas de capacitación son un punto de
encuentro entre la línea y recursos humanos, no son propiedad de ninguno de los dos. Por
ello son un espacio de integración, donde la línea aporta sus conocimientos de la
operación, de cómo se hacen las cosas, de lo que se requiere aprender para realizar aún
mejor las tareas y recursos humanos aporta reflexión, integración y metodologías de
aprendizaje. Por eso me llama la atención como muchas veces termina trabajando en esta
área gente que no dialoga con la línea o que peor todavía la menosprecia o se pone en un
lugar de superioridad.
Que el mundo ha cambiado y estamos pasando de un modelo “pesado” a un modelo
informacional ya se discute poco, lo que reafirma aún más la necesidad que las empresas
se involucren en la formación y aprendizaje de sus miembros. Por sentido común, se
tiende a pensar que entonces la empresa debiera emular a la Escuela, con un centro de
capacitación donde formalmente las personas se entrenen. Aquí es donde Gore propone
una mirada que encuentro muy interesante. En la empresa se dan tres espacios distintos
de oferta de aprendizaje: el formal, el no formal y el informal, cada uno de los cuales tiene
dinámicas propias. Por ello se tiene:
Oferta de educación formal: Es la educación que va desde el primer grado hasta el
postgrado universitario incluido. Se lleva a cabo en la escuela o instituciones
específicamente educativas y conduce a obtener títulos o acreditaciones.
Oferta de educación no formal: Es la educción que a través de cursos, talleres, seminarios
u otras variantes, permite adquirir conocimientos específicos. Es común que no otorgue
títulos, que se valore por su utilidad, el placer que brinda o el prestigio que otorga. Tiene
una intencionalidad claramente educativa aunque suele desarrollarse en instituciones
extraescolares.
Oferta de educación informal. Es la que proviene del ambiente mismo. Puede tener o no
alguna intención educativa, aunque no esté articulada en forma de cursos. Algunos
incluyen incluso: las reuniones, la vida en familia, la interacción con los demás, con la
tecnología, con la naturaleza o cualquier otro factor capaz de actuar sobre el individuo.
Señala Gore que estas tres palabras “formal”, “no formal” e “informal” además de
describir tres modos de la oferta, también pueden definir un estilo o grado de
estructuración más rígido. En este sentido una actividad “formal” por ejemplo está
estructurada con claridad, independientemente de a qué modo pertenece. Por ello se
puede jugar con las dos concepciones de lo formal, no formal e informal y generar una
matriz, para repensar la oferta educativa que hace la organización.
Mirándola entonces de esta manera se genera entonces una matriz que integra formal –
no formal – informal como oferta con formal – no formal – informal como estilo (más o
menos estructurado).
Así tenemos:
Educación formal – formal: Oferta formal destinada específicamente a brindar títulos o
certificaciones que correspondan a algún nivel de enseñanza.
Educación formal – no formal: Aquellos aspectos de la educación formal que, aunque son
parte del currículo, no se desarrollan siguiendo el estilo clásico de este tipo de educación,
tales como actividades paraescolares, proyectos, trabajos de campo, pasantía, etc.
Educación formal – informal: En los ámbitos de educación formal se da mucha educación
ambiental, con los compañeros de promoción, los grupos, las redes de influencia,
afinidades o simplemente mentalidades o actitudes afines.
Educación no formal – formal: Esquenas que permiten reconocer o acreditar aprendizajes
realizados en esquemas no formales como cursos de capacitación en la empresa.
Educación no formal – no formal: Algunas actividades específicas de capacitación que se
caracterizan por tener una clara intencionalidad educativa y guardar algunas formas
típicamente escolares y que, sin embargo, no forman parte de ningún programa escolar y
no otorgan más certificaciones que las de asistencia.
Educación no formal – informal: El sólo hecho de participar de un curso con otra gente de
la empresa crea nuevas zonas de contacto, posibilidades de dialogo, redes informales y un
cierto lenguaje en común
Educación informal – formal: Aquellos aspectos regidos por pautas explícitas y que son
reconocidos como condicionamientos básicos del flujo de información, tales como la
estructura administrativa, los objetivos escritos, las normas y procedimientos, etc.
Educación informal – no formal: Aquellos que aunque explícitos, están más sustentados
en actitudes y creencias que en rutinas administrativas, tales como el manejo de las
reuniones, las pautas de comunicación oficiales, el ejemplo consciente de los dirigentes,
los premios y castigos y la flexibilidad de las normas.
Educación informal – informal: Se refiere al potencial educativo de la organización como
ambiente cultural.
Según Gore en cada uno de los espacios citados hay oportunidad de hacerse preguntas
respecto de como los aborda la organización para utilizarlos como oportunidades de
capacitación. Reducir las actividades de capacitación sólo a cursos es muy simple y básico.
En el mundo organizacional hay aprendizaje todo el tiempo y a cada rato y, por lo tanto,
aprovechar el potencial educativo de la organización es un desafío fundamental para
quienes se desempeñan en el ámbito de la capacitación en particular y en el ámbito de la
gestión en general.
La capacitación ha dejado de ser un problema técnico para ser un problema estratégico,
¿qué requiere aprender nuestra gente?, ¿con qué velocidad requerimos que lo aprenda?,
¿lo tiene que aprender de manera formal o basta con prácticas informales? Todas estas
preguntas nos llevan a interesantes reflexiones.
La Serena, 20 de febrero, 2017.