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Poner límites es:

 Tomar las riendas.

 Es DECIR NO cuando no quiero algo y SÍ cuando lo deseo o necesito.

 Es decir HASTA AQUÍ.

 Es NO dejarme llevar haciendo lo que los demás quieren por no crear


conflicto.

 Es NO terminar haciendo las sugerencias de los demás.

 Es NO dejar que invadan mi intimidad.

 NO dar por hecho que cualquiera puede opinar, manipular y exigir sobre mi
espacio personal.

 Distinguir lo que quiero hacer y lo que no quiero hacer.

 Cuando alguien me falta al respeto, aunque sea alguien a quien otorgue


cierto “poder”:  jefes, profesores, tutores, padres,… no consentirlo.

 Decir NO QUIERO aunque esto represente cierto dolor al otro (dolor que
muchas veces «sobredimensionamos», no es tan catastrófico).

 Hacerlo con las personas que más queremos (son las que más nos cuestan).

 No dejarme liar con los chantajes emocionales, por miedo a ser “egoísta” o
“egocéntrico”, este es un error frecuente.

 No confundirme con frases como “lo hago por tu bien”, el cariño nos


descoloca.
 Es tener un ESPACIO PROPIO, una parcela privada sana que yo
autogestiono (para que no explote en una parcela patológica).
¿Por qué no ponemos límites?
1. Porque no nos damos cuenta pensando “no me importa, no me cuesta nada” y
se va acumulando. Después sientes un malestar general que no sabes de
dónde viene…
2. Por temor a ser egoístas y malas personas.

3. Por omnipotencia, y creer que podemos con todo.

4. Por miedo a las soledad.

5. Por automatismo, funcionar sin pensar, dejándonos llevar.

6. Porque en el fondo nos cuesta ponernos límites a nosotros mismos, o que


otros nos los pongan.

Consecuencias de no poner límites:


Inseguridad general, baja autoestima, dificultad para saber lo que quiero, falta de identidad,
dependencia emocional, desconcentración, confusión.

Qué representa poner límites:


A nivel consciente: decir o hacer lo que se piensa en lo cotidiano, decidir mi propio
camino.

A nivel inconsciente: formarme como individuo, con mi propia individualidad,


estructurarme psíquicamente.

Creencias Populares Dañinas:


 La familia piña “la familia que está unida debe compartirlo todo, no cuestionarse
los unos a los otros y que no haya nada privado porque eso es de despreocupados y
egoístas”. (Pero en realidad, el amor se sostiene en el respeto)
 El amor idílico “el verdadero amor es que los dos sean uno, compartirlo y saberlo
todo, quererse es fusión sin límites” (como el bebé con su mamá).

Esto no solo es erróneo sino perjudicial a nivel psicológico. Madurar


la autonomía es básico para la salud psíquica.

Se puede:

QUERER A ALGUIEN,

COMPARTIR COSAS,

AYUDAR A LOS DEMÁS

a la vez que MANTENER PARCELAS PROPIAS,

es COMPATIBLE y MEJORA LAS RELACIONES.

Cómo hacerlo:
 Poco a poco.

 Primero hay que empezar por detectar las situaciones, aunque no podamos


cambiar nada.
 estar alerta y localizar cuando me sienta mal algo (a veces respondemos tan
automáticamente que no pensamos si me gusta o no lo que me están
diciendo).

 Recordar que seguimos queriendo a esa persona, que no es egoísta ponerle


un límite.

 Cuando lo tengamos claro internamente empezará a salir solo.


 Soportar la culpa inicial, ¡no estamos acostumbrados!
 Confiar en uno mismo, ya se irá pudiendo, sin prisas.
 todos somos personas igual de valiosas. El valor te lo das tú mismo.

 Entender que todo no se puede, decidir-renunciar es una forma de avanzar.


 Siendo asertiv@: decir lo que pienso, con educación y cuidado pero con
firmeza, esto me hace sentirme coherente conmigo mismo, produce
tranquilidad, seguridad y respeto.

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