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Mecanismos de ejecución de sentencias de la Corte Interamericana


de Derechos Humanos a nivel regional
Resumen
El presente artículo aborda la ejecución de las sentencias condenatorias de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), utilizando un enfoque comparado,
analizando las distintas soluciones normativas que los Estados de la región han adoptado
para dar cumplimiento a las medidas de reparación ordenadas por este tribunal regional y
el rol que le cabe a los poderes judiciales de estos países.

Este estudio se refiere a este problema desde una perspectiva regional y también
nacional, dando cuenta de la normativa interna que rige esta materia en Chile y luego, la
normativa comparada referida a 9 países de la región, identificando las principales
variables que caracterizan los distintos mecanismos normativos implementados en la
región para la ejecución de las sentencias de la Corte IDH.

Asimismo, por medio de la revisión de las resoluciones de supervisión de cumplimiento de


sentencias referidas a los países analizados, se pudo identificar la manera en que los
poderes judiciales de estos Estados han procedido al cumplimiento de aquellas medidas
de reparación relacionadas con el ejercicio de la función jurisdiccional y las principales
dificultades que se observan para su ejecución.

Con base en la revisión de las normas ya señaladas y la información obtenida respecto del
proceder de los poderes judiciales de los Estados analizados, se analizaron algunos
patrones observados en los mecanismos normativos y elementos que podrían aportar al
cumplimiento del deber de reparación integral de los Estados en el contexto de la
ejecución de las sentencias de la Corte IDH y en particular, el importante rol que podrían
cumplir los tribunales internos, en el ejercicio de su función jurisdiccional.

Conceptos Claves
Corte Interamericana de Derechos Humanos – Deber de reparación integral – Ejecución de
sentencias de la Corte IDH – Derechos Humanos – Normativa comparada – Convención
Americana sobre Derechos Humanos – Poderes judiciales – Poder Judicial – Corte
Suprema – Derecho Internacional de los Derechos Humanos

2
A. Introducción

La ejecución de las sentencias internacionales de derechos humanos es una materia que


aún no ha sido completamente abordada por la normativa interna, tanto a nivel
constitucional como legal. Este vacío normativo ha generado dificultades en la ejecución
de las sentencias dictadas por tribunales internacionales, en particular, aquellos fallos
condenatorios dictados por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante
“Corte IDH”) respecto de nuestro país, obstaculizando el correcto cumplimiento de las
obligaciones internacionales de derechos humanos y en especial el deber de reparación.

Esta materia cobra especial relevancia, teniendo en cuenta la obligación que tienen los
Estados de dar cumplimiento a las sentencias de la Corte IDH y la necesidad de que estas
tengan un efecto útil. Para dar cumplimiento a esta obligación, de acuerdo al principio de
buena fe, se requiere de la colaboración activa del Estado y de todos los órganos y
poderes que lo integran. Lo anterior implica que todos los órganos del Estado deben
contribuir a cumplir con las medidas requeridas para la reparación integral de las víctimas
contenidas en las sentencias condenatorias que adopte el tribunal regional.

En este marco, los poderes judiciales regionales tienen un rol esencial en el efectivo
cumplimiento de estas sentencias y contribuir a la reparación integral de los afectados, ya
sea al aplicar las normas internas que regulan el procedimiento de ejecución de este tipo
de resoluciones, o al dar cumplimiento directamente a las medidas requeridas por la Corte
IDH que sean de su competencia.

Teniendo en cuenta lo ya señalado, la presente investigación busca identificar cómo los


Estados de la región han dado respuesta a este problema, mediante la adopción de
normativas destinadas a regular y facilitar la ejecución de estas sentencias, y en particular
el rol que desempeñan los poderes judiciales en el cumplimiento de estas resoluciones.

Para cumplir con este objetivo, se revisan algunas investigaciones previas que han
abordado este problema, jurisprudencia de la Corte IDH, y se analiza con mayor
profundidad las distintas regulaciones adoptadas en los Estados que han debido ejecutar
sentencias de la Corte IDH.

Adicionalmente, como una forma de aproximarse al funcionamiento práctico de los


mecanismos identificados, se analizan resoluciones de supervisión de cumplimiento de la
Corte IDH para conocer las respuestas ofrecidas por los Estados, incluyendo a los

3
tribunales internos, para dar cumplimiento a medidas de reparación que se vinculen al
ejercicio de una función jurisdiccional, según lo dispuesto por la Corte IDH.

Finalmente, el artículo presenta los principales hallazgos de este estudio, focalizando el


análisis en los roles que han asumido los poderes judiciales de la región y cómo han
contribuido a que los Estados den cumplimiento a la obligación de reparar integralmente a
las víctimas de violaciones de derechos humanos constatadas en las sentencias de la Corte
IDH.

B. Metodología

El presente estudio utiliza una metodología cualitativa, específicamente a través de la


técnica de análisis de contenido, la que se define como una interpretación de información
de manera “sistemática, objetiva, replicable, y válida” 1.

En particular, se propone indagar, con un alcance exploratorio 2, en la experiencia


comparada de países de la región, en lo referido a los mecanismos de ejecución de
sentencias de la Corte IDH.

Así, esta investigación busca dar respuesta a la pregunta sobre cuáles son los mecanismos
con que cuentan los Estados para ejecutar las sentencias de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos.

En este sentido, el objetivo general es identificar y desarrollar, mediante una exposición


sistemática, los mecanismos normativos adoptados por los Estados para ejecutar las
sentencias condenatorias dictadas por la Corte IDH, por lo que, teniendo en cuenta el
alcance exploratorio del estudio, se describen los hallazgos principales de esta búsqueda.

Considerando el antedicho propósito, existen tres objetivos específicos:

1. Identificar, describir y comparar los mecanismos normativos de Estados que han


aceptado la competencia de la Corte IDH para la ejecución de sus sentencias en
que se determina la responsabilidad internacional del Estado.

1
Abela, Jaime Andréu, 2002. Las técnicas de análisis de contenido: una revisión actualizada. Disponible en:
http://mastor.cl/blog/wp-content/uploads/2018/02/Andreu.-analisis-de-contenido.-34-pags-pdf.pdf
[consulta: 25 de agosto de 2020].
2
Romo, Heriberto López. La metodología de la encuesta. En: Cáceres, Jesús Galindo (coord). Técnicas de
investigación en sociedad, cultura y comunicación. México: Addison Wesley Longman, 1998, pp. 33-74.
4
2. Describir la situación nacional en relación a los mecanismos de ejecución de las
sentencias de la Corte IDH.

3. Identificar y analizar mecanismos de cumplimiento de sentencias que inciden en el


ejercicio de la función jurisdiccional.

Para dar cumplimiento a estos objetivos se realiza un análisis estructurado de acuerdo al


método comparativo “que considera a la comparación como un procedimiento sistemático
y ordenado para examinar relaciones, semejanzas y diferencias entre dos o más objetos o
fenómenos, con la intención de extraer determinadas conclusiones” 3.

Dicho método, en el marco de este estudio, permitió contrastar variables de interés


definidas de acuerdo al objetivo general. En particular, las variables que se consideraron
para comparar los Estados seleccionados fueron el rango normativo del mecanismo
establecido, la o las instituciones responsables y sus características, si considera instancias
de participación de la sociedad civil y las medidas de reparación que considera
(pecuniarias u otras).

Así también, se analizaron con mayor profundidad los mecanismos adoptados por los
Estados seleccionados para dar cumplimiento a medidas de reparación que se relacionen
con el ejercicio de la función jurisdiccional. Con este objetivo, se revisaron resoluciones de
supervisión de sentencias condenatorias de la Corte IDH, focalizando el análisis en
aquellas medidas de reparación, cuyo cumplimiento se relaciona con el ejercicio de la
función jurisdiccional, precisando cuáles han sido las respuestas de los tribunales para dar
cumplimiento a este tipo de medidas.

La selección de Estados que fueron considerados en la muestra comprendió todos


aquellos que han ratificado la Convención Americana sobre Derechos Humanos; que
hayan reconocido la competencia de la Corte IDH, y que tengan sentencias condenatorias
de ésta en su contra, esto es, sentencias que hayan establecido la responsabilidad
internacional del Estado por el incumplimiento de alguna de sus obligaciones
internacionales en la materia. De este conjunto de Estados se excluyeron aquellos cuyo
idioma oficial no sea el castellano (Haití, Brasil, Barbados, Trinidad y Tobago y Suriname),
considerando la imposibilidad de revisar las fuentes oficiales de estos Estados, dado que
se requeriría disponer de los recursos humanos y financieros para efectuar su traducción
previa.

3
Colino, César. Método comparativo. En: Román Reyes (director). Diccionario crítico de Ciencias Sociales.
Madrid y México: Plaza y Valdés, 2009. Disponible en:
<http://pendientedemigracion.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/M/metodocomparativo_a.htm> [consulta:
25 de agosto de 2020].
5
Teniendo presente estos criterios de inclusión y exclusión, se revisaron fuentes
secundarias y oficiales de los 16 Estados que cumplieran las condiciones ya precisadas 4,
con objeto de identificar aquellos Estados que han establecido mecanismos de
implementación de estas sentencias en la normativa constitucional, legal y administrativa,
revisión que arrojó un total de 9 Estados con algún mecanismo adoptado, cuales son:
México, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay.

Por último, cabe señalar que dentro del método comparativo se ha optado por la
herramienta analítica denominada método de acuerdo, que se basa en una “estrategia
que se concentra en las variables, es decir, se basa en las similitudes o factores comunes en
países homogéneos o áreas [...]” 5, descartándose la opción del método de diferencias, en
tanto, este último se utiliza para comparar unidades de análisis que no tienen
características en común 6.

Se seleccionó esta metodología, considerando que los Estados analizados comparten


similitudes, al haber adoptado mecanismos destinados a facilitar la ejecución de
sentencias de la Corte IDH, pero con particularidades que pueden ser agrupadas en
distintas variables relevantes de análisis, según se detallará más adelante. Estas variables
fueron seleccionadas e identificadas, luego de efectuar una primera revisión general de la
normativa interna de los Estados y la literatura que ha abordado esta materia, según se
relatará posteriormente.

C. La ejecución de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos


Humanos

En general, existe consenso en la doctrina en cuanto a afirmar que las decisiones de la


Corte IDH son obligatorias y vinculantes para los Estados partes, en virtud del principio de
derecho internacional de pacta sunt servanda (26 y 27 de la Convención de Viena) y lo que

4
México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Haití, República Dominicana,
Barbados, Trinidad y Tobago, Suriname, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Bolivia, Paraguay,
Uruguay y Argentina.
5
Guzmán-León, Alicia. Comparar para construir política pública en tiempos de globalización. En: Revista
iberoamericana de educación superior, 2016, vol. 7, no 20, p. 152.
6
Ibíd.
6
disponen los artículos 41, letra b), 51, número 2, 29 y 68 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos (en adelante “CADH”) 7.

Esta obligatoriedad se relaciona con el deber de reparar consagrado en el artículo 63.1 de


la CADH, el que establece: “al producirse un hecho ilícito imputable a un Estado, surge la
responsabilidad internacional de éste por violación de una norma internacional”.
Adicionalmente, los Estados deberían dar cumplimiento a lo ordenado por la Corte IDH “a
partir de la buena fe y no alegar razones de orden interno para dejar de asumir la
responsabilidad internacional ya establecida” 8

Al respecto, debe considerarse que “el litigio interamericano parte de la premisa de


proteger efectivamente los derechos humanos, no podría entenderse que el resultado
favorable se agota con una sentencia condenatoria, sino que ésta es apenas el inicio para
alcanzar el objetivo final de reparación integral a las víctimas afectadas por conductas
violatorias a la Convención Americana sobre Derechos Humanos” 9.

Pese a existir claridad respecto de la obligatoriedad de las sentencias de la Corte IDH,


distintos autores han observado, de manera crítica, la efectividad o eficacia del sistema
interamericano de protección de derechos humanos en la ejecución de estas resoluciones,
señalando que “no contempla mecanismos de ejecución de las decisiones de los órganos
que lo integran. Por lo tanto, la eficacia de las recomendaciones y decisiones del sistema
de protección de los Derechos Humanos, es responsabilidad de los Estados miembros,
quienes deben asegurar su cumplimiento en la jurisdicción nacional” 10. Esta situación ha

7
CEJIL, 2007. Implementación de las Decisiones del Sistema Interamericano de Derechos Humanos:
jurisprudencia, normativa y experiencias. Disponible en: https://cejil.org/es/implementacion-decisiones-del-
sistema-interamericano-derechos-humanos-jurisprudencia-normativa-y [consulta: 25 de agosto de 2020].
8
López, Oliver. Cumplimiento y ejecución de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos: algunas reflexiones a partir del proceso de reforma en el Sistema Europeo de Derechos Humanos.
En: Anuario de Derechos Humanos, 2019, 15(2), 213-235. Disponible en:
https://anuariocdh.uchile.cl/index.php/ADH/article/view/50455 [consulta: 25 de agosto de 2020]. p. 221.
9
Amaya, Álvaro y Trespalacios, María. Retos y desafíos de la ejecución de las reparaciones en materia de
justicia de la Corte IDH en relación con Colombia. En: Revista RYD República y Derecho. Dosier: Ejecución de
sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Mendoza: 2019, Universidad Nacional de
Cuyo, Volumen IV pp. 1-30. Disponible en:
http://revistaryd.derecho.uncu.edu.ar/index.php/revista/issue/view/5/showToc. [consulta: 25 de agosto de
20202]. p. 4.
10
Aguayo, Jorge. Cumplimiento y aplicación de las decisiones de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos: Panorama general. En: Derecho y Justicia, 2016, Nº 7, pp. 67-78. Disponible en:
http://ediciones.ucsh.cl/ojs/index.php/derechoyjusticia/article/view/1599. [consulta: 25 de agosto de
2020]. p. 73.
7
sido descrita como un “un bloqueo estructural en la debilidad de los mecanismos de
cumplimiento de las órdenes y las condenas” 11.

Siguiendo esta línea, existen diversos estudios que se han propuesto medir la efectividad
del sistema. En este sentido, una investigación del año 2014 da cuenta que “[d]e un total
de 155 sentencias dictadas por la Corte IDH en 24 años de labores solo 12 cuentan con la
declaración de la propia Corte en una Resolución de Supervisión de Cumplimiento como
caso cerrado, equivalente al 11%. El solo anuncio de este resultado, cuestiona la
efectividad de los fallos, el mecanismo para efectuar el cumplimiento, pero también el
compromiso de los Estados sancionados como violadores de derechos humanos” 12.

El aspecto ya mencionado se ha estudiado también en comparación a otros sistemas


regionales de protección de derechos humanos, en particular el europeo. En este sentido,
Vives y Cubides, en un estudio titulado “Diálogo judicial transnacional en la
implementación de las sentencias de la Corte Interamericana”, precisan que:
“[c]omparativamente hablando el modelo que aparece como más evolucionado en
materia de cumplimiento resulta ser el europeo, al concebir e integrar dentro del Convenio
Europeo de Derechos Humanos (en adelante CEDH) un organismo de carácter político,
como el Comité de Ministros del Consejo de Europa, para la vigilancia del cumplimiento de
las decisiones del Tribunal Europeo. A través de esa organización, se propicia la toma de
medidas económicas y políticas en el seno del Consejo de Europa que permita
efectivamente la ejecución de las condenas dictadas por el TEDH” 13.

Este modelo, a juicio de estos autores, se contrapone al Sistema Interamericano de


Derechos Humanos, en el que “[l]a fuerza del órgano político integrado al SIDH, la
Asamblea General de la Organización de Estados Americanos-OEA se limita al recibo de los
informes que la Corte IDH le remite anualmente y a señalar “los casos en que un Estado no
haya dado cumplimiento a sus fallos” (art. 65 CADH)” 14. Pese a lo ya señalado, Vives y
Cubides destacan que “[l]a adopción de criterios jurisprudenciales del juez interamericano,
por parte de los tribunales constitucionales, ha resultado ser uno de los caminos usados

11
Vivas, Tania y Cubides, Jaime. Diálogo judicial transnacional en la implementación de las sentencias de la
Corte Interamericana. En: Entramado, 2012, Vol. 8 No. 2, pp. 84-204. Disponible en:
http://www.scielo.org.co/pdf/entra/v8n2/v8n2a13.pdf. [consulta: 25 de agosto de 2020].p. 184.
12
Vivas-Barrera, Tania. Panorama de cumplimiento de condenas dictadas por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos. En: Revista Principia Iuris, 2014-II, N°22, pp. 165-189. Disponible en:
<http://revistas.ustatunja.edu.co/index.php/piuris/article/view/947> [consulta: 25 de agosto de 2020]. pp.
176 y 177.
13
Vivas, Tania y Cubides, Jaime. Op. cit. p. 189.
14
Ibíd. p. 189.
8
para responder a la ausencia de los instrumentos convencionales frente al objetivo de la
efectividad del derecho internacional y regional de los derechos humanos” 15.

Este tipo de análisis comparado ha permitido explicar las deficiencias en el cumplimiento


considerando la estructura de los distintos modelos de protección de derechos humanos y
los mecanismos de rendición de cuentas a nivel regional, pero omiten abordar en
profundidad cuáles han sido los mecanismos o prácticas internas de los Estados para la
ejecución de las sentencias.

En este sentido, López observa que “Los Estados deben garantizar el cumplimiento de las
disposiciones convencionales y sus efectos propios (effet utile) en el plano de sus
respectivos derechos internos, el cual incluye las normas sustantivas de los tratados de
derechos humanos y las normas procesales, como las que se refieren al cumplimiento de
las decisiones de la Corte IDH” 16.

Adicionalmente, Aguayo observa que, dado que el Sistema Interamericano no contempla


mecanismos de ejecución de las decisiones de sus órganos, “la eficacia de las
recomendaciones y decisiones del sistema de protección de los Derechos Humanos, es
responsabilidad de los Estados miembros, quienes deben asegurar su cumplimiento en la
jurisdicción nacional” 17.

A mayor abundamiento, López argumenta que “las sentencias internacionales en materia


de derechos humanos carecen de imperio para exigir su cumplimiento (Santelices y

15
Vivas, Tania y Cubides, Jaime. Op. cit. p. 190. Los autores explican esto como una respuesta ante “[l]a falta
de acción efectiva por parte de la Organización de Estados Americanos (...) que propenda por la creación de
mecanismos regionales dentro del sistema interamericano”. Indicando que la falta de protección efectiva
“propició, pese a lo esperado, que las medidas tomadas en contra de la evasión de cumplimiento no vinieran
del derecho internacional sino del derecho interno, propiamente del activismo judicial de tribunales
constitucionales latinoamericanos.”.
16
López, Oliver. Op. cit. p. 221. En igual sentido se ha pronunciado la Corte IDH en reiteradas ocasiones,
señalando que: “Los Estados Partes en la Convención deben garantizar el cumplimiento de las disposiciones
convencionales y sus efectos propios (effet utile) en el plano de sus respectivos derechos internos. Este
principio se aplica no sólo en relación con las normas sustantivas de los tratados de derechos humanos (es
decir, las que contienen disposiciones sobre los derechos protegidos), sino también en relación con las
normas procesales, tales como las que se refieren al cumplimiento de las decisiones de la Corte (artículos 67
y 68.1 de la Convención). Las disposiciones contenidas en los mencionados artículos deben ser interpretadas
y aplicadas de manera que la garantía protegida sea verdaderamente práctica y eficaz, teniendo presentes el
carácter especial de los tratados de derechos humanos y su implementación colectiva.” (Caso Baena Ricardo
y otros Vs. Panamá. Competencia. Sentencia de 28 de noviembre de 2003. Párrafo 66. En similar sentido
puede verse también: Caso del Tribunal Constitucional. Competencia. Sentencia de 24 de septiembre de
1999. Párrafo. 36; y Caso Ivcher Bronstein. Competencia. Sentencia de 24 de septiembre de 1999. Párrafo.
37). Además, siguiendo este razonamiento, la Corte IDH ha sentenciado que: “los Estados deben asegurar la
implementación a nivel interno de lo dispuesto por el Tribunal en sus decisiones” (Caso de la Corte Suprema
de Justicia (Quintana Coello y otros) Vs. Ecuador. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de
la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 21 de agosto de 2014).
17
Aguayo, Jorge. Op. cit. p. 73.
9
Feddersen, 2010: 100), lo que no significa que no deban acatarse. Una vez que un tribunal
internacional ha dictado una sentencia, la normativa convencional dispone que el Estado
condenado tiene el deber de cumplir con el fallo (artículo 68.1 de la CADH).14 Esto se
explica por la teoría del «desdoblamiento funcional» (Scelle, 1933: 358-359), que señala
que el Estado que participe en la elaboración de normas internacionales, es el mismo que
debe aplicar de forma interna la norma que ha creado; por tanto, el cumplimiento efectivo
de las normas internacionales recae en la actuación estatal y el orden jurídico
doméstico” 18.

En este contexto, el mismo autor plantea que los fallos de la Corte IDH “se verían
garantizados si los esfuerzos regionales se articulan con órganos públicos y leyes
específicas de ejecución de los fallos interamericanos en la esfera doméstica de los Estados
que reconocen su jurisdicción vinculante y obligatoria” 19.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, se han desarrollado estudios de derecho


comparado que, considerando el ejemplo de algunos países en específico que han
aceptado la competencia de la Corte IDH, han abordado la manera en que éstos han
regulado el cumplimiento de sus resoluciones20.

En particular, Ayala destaca a algunos Estados que han regulado esta materia, con objeto
de “desarrollar en su derecho interno la obligación internacional de dar cumplimiento a las
sentencias dictadas por la Corte Interamericana” 21, refiriéndose a los casos de
Venezuela 22, Colombia 23 y Perú 24.

Pese a lo ya señalado, según da cuenta la literatura revisada, los estudios que han
abordado la efectividad del sistema regional de derechos humanos y otros que, con mayor
detalle, han abordado los mecanismos de ejecución de las sentencias en algunos

18
López, Oliver. Op. cit. p. 219.
19
Ibíd. p. 231.
20
CEJIL, 2007. Op. cit. p. 432; CEJIL, 2016. Implementación de las decisiones del Sistema Interamericano de
Derechos Humanos: Aportes para la Administración de Justicia. Disponible en:
https://www.cejil.org/sites/default/files/adm.dejusticia.pdf[consulta: 25 de agosto de 2020]; López, Oliver.
Op. cit.; Ayala, Carlos. La ejecución de sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En:
Estudios Constitucionales, 2007, Año 5, N° 1, pp. 127-201. Disponible en:
https://www.corteidh.or.cr/tablas/r38576.pdf [consulta: 25 de agosto de 2020].
21
Ayala, Carlos. Op. cit.
22
Artículo 31 de la Constitución de Venezuela: “El Estado adoptará, conforme a procedimientos establecidos
en esta Constitución y en la ley, las medidas que sean necesarias para dar cumplimiento a las decisiones
emanadas de los órganos internacionales previstos en este artículo.” Ayala, Carlos. Op. cit. pp. 186 y ss.
23
Ayala cita en este sentido la Ley N° 288: “Por medio de la cual se establecen instrumentos para la
indemnización de perjuicios a las víctimas de violaciones de derechos humanos, en virtud de lo dispuesto
por determinados órganos internacionales de Derechos Humanos”. Ibíd., p. 195.
24
En particular, el autor se refiere a “la Ley No 27775, de 2002, denominada la “Ley que regula el
procedimiento de ejecución de las sentencias emitidas por tribunales supranacionales.” Ibíd., p. 198.
10
Estados25, han omitido efectuar una revisión sistemática de todos los mecanismos
normativos que los países de la región han implementado a nivel nacional, de manera de
analizar, de manera comparada, las ventajas y obstáculos que se observan en la
implementación de cada tipo de mecanismo y cómo éstos han contribuido al
cumplimiento de las medidas de reparación que ha ordenado la Corte IDH.

Considerando lo ya expresado, el presente estudio pretende aportar en esta materia,


dando cuenta de los hallazgos identificados al efectuar este tipo de revisión comparada,
de manera de analizar las particularidades de los distintos mecanismos adoptados, con
mayor énfasis en las respuestas de los Estados en lo referido a la función jurisdiccional y el
rol que se le atribuye al Poder Judicial en la materia.

D. La ejecución de las sentencias de la Corte IDH en Chile

En el caso de Chile, tal como se señaló anteriormente, nuestro ordenamiento jurídico


interno no ha regulado el procedimiento para ejecutar las sentencias condenatorias de la
Corte IDH. En este marco, Barbara Ivanschitz sostiene que “el gran obstáculo para el
Estado en cuanto al cumplimiento de las sentencias de la Corte, lo constituye muchas veces
la falta de voluntad política para adoptar las medidas legislativas necesarias para adecuar
el ordenamiento jurídico nacional a la CADH y al Derecho Internacional de los Derechos
Humanos, así como la falta de una normativa interna que regule un procedimiento de
cumplimiento y ejecución en el orden interno de las sentencias emanadas de la Corte
Interamericana” 26.

En relación a este punto, Judith Schonstainer y Javier Couso afirman que en nuestro país
“no existe una norma constitucional que obligue a hacer efectiva -en el proceso legislativo-
la obligación contenida en el Artículo 2 de la Convención Americana de Derechos
Humanos. En este sentido, cabe señalar que la disposición constitucional referente a los
derechos humanos como límite de la soberanía (el Artículo 5°, inciso segundo) no cuenta
con un mecanismo automático de revisión de las iniciativas legislativas para analizar su
conformidad con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
Tampoco existe una norma constitucional o legal que prevea los pasos (administrativos,

25
CEJIL, 2007. Op. cit. p. 432; CEJIL, 2016. Op. cit.; Ayala, Carlos. Op. cit.
26
Ivanschitz, Barbara. Un estudio sobre el cumplimiento y ejecución de las sentencias de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos por el Estado de Chile. En: Estudios constitucionales, 2013, vol.11,
n.1, pp.275-332. Disponible en: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-
52002013000100008&lng=es&nrm=iso [consulta: 25 de agosto de 2020].
11
legislativos o judiciales) que el Estado debe seguir para cumplir con un fallo internacional.
Ello sugiere la utilidad de considerar una reforma que obligue al Congreso a adoptar
legislación ordenada por tribunales internacionales” 27.

Pese a lo observado por los autores ya mencionados, se debe hacer presente que Chile, a
través de normas legales y administrativas, ha intentado regular esta materia, aunque no
de manera integral.

En este sentido, se destaca el Decreto N° 323, de 2006, del Ministerio de Relaciones


Exteriores, que crea la Comisión coordinadora para dar cumplimiento a las obligaciones
del Estado de Chile en materia de derecho internacional de los derechos humanos, como
una instancia de coordinación para “la entrega de antecedentes que deben aportar los
organismos públicos para elaborar las respuestas que el Estado de Chile, a través del
Ministerio de Relaciones Exteriores, debe proporcionar a los diversos mecanismos
internacionales de supervisión, promoción y protección del derecho internacional de los
derechos humanos, tanto a nivel universal como interamericano, sin perjuicio de aquellos
casos en que las normas legales o tratados internacionales puedan imponer directamente
a un órgano del Estado aportar la información que se les requiera en la materia” 28.

Posteriormente, con la creación de la Subsecretaría de Derechos Humanos en el año 2016,


el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos pasó a tener la atribución de “Colaborar con
el Ministerio de Relaciones Exteriores, dentro del ámbito de su competencia, en la
elaboración y seguimiento de los informes periódicos ante los órganos y mecanismos de
derechos humanos, en la ejecución de medidas cautelares y provisionales, soluciones
amistosas y sentencias internacionales en que Chile sea parte, y en la implementación,
según corresponda, de las resoluciones y recomendaciones originadas en el Sistema
Interamericano y en el Sistema Universal de Derechos Humanos, sin perjuicio de las
atribuciones de otros órganos del Estado”, de acuerdo a lo que se establece el artículo 2°,
literal d), del Decreto con Fuerza de Ley N° 3, de 2016, que fija el texto refundido,
coordinado y sistematizado de la Ley Orgánica del Ministerio de Justicia y Derechos
Humanos. Según se observa en esta normativa, la legislación vigente aún no define el
órgano responsable de la ejecución de este tipo de sentencias y sólo se regula la
atribución de coordinar la entrega de antecedentes, a cargo del Ministerio de Relaciones
Exteriores, con la colaboración del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, pero sin

27
Schönsteiner, Judith y Couso, Javier. La implementación de las decisiones de los órganos del Sistema
Interamericano de Derechos Humanos en Chile: ensayo de un balance. En: RDUCN, Coquimbo, 2015, v. 22,
n. 2, p. 315-355. Disponible en https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-
97532015000200011&lng=es&nrm=iso [consulta: 25 de agosto de 2020].
28
Decreto N° 323, de 2006, del Ministerio de Relaciones Exteriores.
12
establecer un procedimiento para que la ejecución se materialice. A su vez, el mandato de
la Subsecretaría de Derechos Humanos sólo contempla acciones de colaboración con el
Ministerio de Relaciones Exteriores para implementar las medidas de reparación que
ordene la Corte IDH.

No obstante, específicamente, para efectuar el pago de indemnización y reintegro de


costas y gastos, el artículo 2°, literal p), del Decreto con Fuerza de Ley N° 3, de 2016, que
fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Ley Orgánica del Ministerio de
Justicia y Derechos Humanos, faculta a dicha Secretaría de Estado para dictar una
resolución exenta para el cumplimiento de sentencias ejecutoriadas que condenan al
Fisco. Así, en uso de esta facultad, la Subsecretaría de Justicia dicta las correspondientes
resoluciones de pago para dar cumplimiento a las medidas de reparación de
indemnización que se dispongan en las sentencias de la Corte IDH, lo que ordena se
realice a través de la Tesorería General de la República.

Adicionalmente, el artículo 8°, letra i) del Decreto N° 64, de 1960, del Ministerio de Justicia
y Derechos Humanos, que Reglamenta la eliminación de prontuarios penales, de
anotaciones, y el otorgamiento de certificados de antecedentes, modificado por el
Decreto N° 250, de 2017, autoriza la eliminación de este tipo de antecedentes para el
cumplimiento “de sentencias internacionales o de acuerdos de solución amistosa
homologados en materia de derechos humanos en que el Estado de Chile sea parte”.
Dicha modificación obedeció al cumplimiento por parte del Estado del Acuerdo de
Solución Amistosa (ASA) celebrado en el marco de un caso ante la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos.

Ante las limitaciones que aún se observan en el derecho interno para la ejecución de las
sentencias de la Corte IDH, un grupo de parlamentarios presentó en octubre de 2001, el
proyecto de ley sobre acciones constitucionales de amparo o habeas corpus y de
protección (boletín N° 2809-07), que contemplaba un procedimiento de cumplimiento y
ejecución de las resoluciones de organismos y tribunales internacionales, incluidas las
sentencias emanadas de la Corte IDH 29.

Conforme al proyecto original, la resolución del Organismo o Corte Internacional a cuya


jurisdicción obligatoria se encuentra sometido el Estado de Chile, no requería para su
validez y eficacia de reconocimiento previo alguno. Asimismo, se encargaba a la Corte
Suprema recepcionar las resoluciones emitidas por el organismo o Corte Internacional,

29
Estado de tramitación disponible en
http://www.camara.cl/pley/pley_detalle.aspx?prmID=3097&prmBL=2809-07.
13
“disponiendo su ejecución y cumplimiento inmediato de conformidad con las normas y
procedimientos internos vigentes para ejecución de sentencias de la misma Corte”
(artículo 62). Por otra parte, se señalaba: “Es obligación de la Corte Suprema de Justicia y
del Tribunal Constitucional de la República, el de cumplir con la remisión a los organismos
y tribunales internacionales señalados en el artículo respectivo, las resoluciones,
documentos y demás antecedentes utilizados en el o los procesos que originaron la
petición, así como todos los otros elementos que a juicio del organismo o Corte
Internacional requiere para su ilustración o para mejor resolver el asunto sometido a su
jurisdicción y competencia” (artículo 63).

Posteriormente, durante la tramitación de la iniciativa, la Comisión de Constitución de la


Cámara de Diputados, en primer trámite constitucional, aprobó un nuevo título
denominado “De la ejecución de las sentencias dictadas conforme al artículo 68 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos”, compuesto únicamente por el artículo
80 del proyecto. Conforme al procedimiento regulado en esta disposición, el Ministerio de
Relaciones Exteriores debía comunicar la sentencia mediante oficio al Presidente de la
Corte Suprema, apenas tuviera conocimiento de la misma. Por su parte, el Presidente de
la Corte Suprema debía comunicar la sentencia al Pleno de la misma, el que deberá
disponer, en una sola resolución, todas las medidas que sean necesarias para restablecer
el imperio del derecho y cumplir la sentencia de la Corte Interamericana.

La Corte Suprema, al informar este proyecto, precisó que le parece “conveniente que la
decisión sobre la forma de cumplir una sentencia de la Corte Interamericana sea
entregada a la Corte Suprema, en virtud de sus potestades jurisdiccionales” 30.

No obstante, a continuación agrega que “resulta indispensable precisar si se delimitará la


competencia de la Corte a lo estrictamente jurisdiccional o a todas aquellas declaraciones
que afecten al Estado” 31 y, en particular, recomienda “aclarar en el proyecto que la Corte
Suprema sólo se pronunciará respecto de las medidas de carácter jurisdiccional y aquellas
de carácter pecuniario o que obliguen a autoridades administrativas, pero excluyendo las
de naturaleza política, legislativa y constitucional, las cuales deberán ser dispuestas por la
autoridad competente” 32.

La Corte también observó que la propuesta normativa no contempla plazos de


apercibimiento dentro de los cuales las autoridades deberán ejercer sus deberes legales,

30
Corte Suprema. Informe proyecto de ley N° 17-2019, de 5 de junio de 2019. Disponible en
http://www.camara.cl/pley/pley_detalle.aspx?prmID=3097&prmBL=2809-07
31
Ibíd.
32
Ibíd.
14
por lo que “se estima conveniente establecer plazos dentro de los cuales deberán actuar
las autoridades” 33. Asimismo, sugirió “dejar expresamente establecido que la Corte
Suprema, reunida en Pleno, podrá determinar las medidas que se deban realizar con el fin
de cumplir las sentencias de la Corte Interamericana en las mejores condiciones y en la
mayor medida posible, con el fin de otorgarle amplias atribuciones para el debido
cumplimiento de los compromisos internacionales que Chile ha contraído” 34.

Pese al importante avance que podría haber significado la aprobación de esta norma para
precisar la regulación de la materia objeto de este estudio, finalmente, la propuesta de
artículo que regulaba el procedimiento de ejecución de sentencias de la Corte IDH fue
suprimida del texto del proyecto de ley, que se encuentra, actualmente, en segundo
trámite constitucional en el Senado.

Sin perjuicio del vacío normativo ya indicado, un hito relevante respecto de la manera en
la que el Estado de Chile ha ejecutado las medidas dispuestas por la Corte IDH,
particularmente, en el ámbito de decisiones jurisdiccionales, lo marcó el cumplimiento del
Caso Norín Catrimán vs. Chile 35.

En el fallo de este caso, la Corte IDH constató que en las sentencias condenatorias
expedidas en contra de las ocho víctimas que acudieron a esta instancia internacional se
habría vulnerado el principio de legalidad y el derecho a la presunción de inocencia 36, al
condenar a las víctimas por delitos terroristas, aplicando una presunción de ánimo
terrorista, junto con el derecho a la libertad de pensamiento y expresión 37 y el ejercicio de
los derechos políticos por la imposición de penas accesorias que afectaban estos
derechos 38. En particular, la Corte sostuvo que en la fundamentación de las sentencias
condenatorias se utilizaron razonamientos que denotaron estereotipos y prejuicios, lo que
configuró una violación del principio de igualdad y no discriminación y el derecho a la igual
protección de la ley39.

Con base en estas consideraciones, el tribunal regional concluyó que las sentencias
impusieron “condenas arbitrarias e incompatibles” con la Convención Americana sobre

33
Ibíd
34
Ibíd.
35
Corte IDH. Caso Norín Catrimán y otros (dirigentes, miembros y activista del pueblo indígena mapuche) vs.
Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014.
36
Ibíd. Párrafos 168 a 177.
37
Ibíd. Párrafo 374.
38
Ibíd. Párrafo 383.
39
Ibíd. Párrafos 223 a 228 y 230
15
Derechos Humanos y ordenó al Estado de Chile “dejar sin efecto en todos sus extremos,
las sentencias penales condenatoria emitidas en contra de las ocho víctimas del caso” 40.

Teniendo en cuenta esta medida de reparación y, luego de que el Ministerio de Relaciones


Exteriores solicitara informar respecto del cumplimiento de esta medida, la Corte
Suprema acordó citar a audiencia a todos los intervinientes en este caso, la que se celebró
el 22 de abril de 2019.

Posteriormente, el Pleno de esta Corte acordó declarar en su resolución de 26 de abril de


2019 “que los fallos condenatorios citados han perdido los efectos que les son propios”,
considerando que su subsistencia suponía la de las conductas lesivas de las garantías
fundamentales que la Corte IDH constató vulneradas, y que fueron detalladas
anteriormente.

A su vez, en la resolución de 16 de mayo del mismo año, esta Corte desarrolló con mayor
profundidad los fundamentos de la decisión, precisando que el Estado se encontraba
imposibilitado de ejecutar decisiones condenatorias de alguno de sus tribunales al
haberse vulnerado gravemente derechos fundamentales 41.

Este razonamiento se desprende también de lo que establece el artículo 5°, inciso 2° de la


Constitución, en tanto esta norma reconoce como limitación al ejercicio de la soberanía el
respeto a los derechos humanos consagrados en instrumentos internacionales, inclusive
aquellos reconocidos por la Convención Americana sobre Derechos Humanos 42. También
se considera que este instrumento internacional fue suscrito por Chile “incluso en lo
tocante al compromiso de cumplir las decisiones de la Corte” 43, según resulta de los
artículos 63 y 68 de este Pacto.

De esta manera, la Corte Suprema estimó, conforme a la normativa ya citada, que la


inexistencia de mecanismos, constitucionales o legales, que prevean los pasos a seguir
para cumplir las sentencias condenatorias no justifican su incumplimiento e imponen el
deber al Poder Judicial de identificar una vía idónea que permita satisfacer lo ordenado,
de manera de impedir que se sigan afectando los derechos de las víctimas44.

En este sentido, la Corte enfatiza que “al ser el dictamen de la Corte Interamericana una
sentencia de carácter jurisdiccional dictada por un tribunal al cual el Estado de Chile ha

40
Corte IDH. Caso Norín Catrimán y otros (dirigentes, miembros y activista del pueblo indígena mapuche) vs.
Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014. Párrafo 230.
41
Corte Suprema. Resolución de 16 de mayo de 2019. Considerando 13°.
42
Corte Suprema. Resolución de 16 de mayo de 2019. Considerando 6°
43
Corte Suprema. Resolución de 16 de mayo de 2019. Prevención del Ministro Sr. Brito.
44
Corte Suprema. Resolución de 16 de mayo de 2019. Considerando 13°.
16
reconocido soberanamente la competencia prevista en los artículos 63 y 68 de la
Convención, la ejecución de lo juzgado por ella en lo pertinente a la actividad del Estado
Juez es resorte únicamente de los tribunales de justicia. En tales condiciones, no es
pertinente la invocación que formulara en audiencia el Ministerio del Interior a las
prerrogativas constitucionales del Presidente de la República en lo referido a la conducción
de “las relaciones políticas con las potencias extranjeras y organizaciones políticas”, al
recaer lo debatido en un mecanismo de ejecución de una sentencia emitida por un tribunal
internacional, esto es, un diálogo entre entidades con potestades para emitir decisiones de
tal naturaleza y – en el caso interno – con capacidad de hacer ejecutar lo decidido, por lo
que la relación de que se trata dista de ser con una potencia extranjera u organización
política foránea” 45.

Pese a las posiciones divergentes en la doctrina respecto del proceder de la Corte en este
caso 46, pareciera haber consenso en cuanto a que la ausencia de normativa específica que
regule el procedimiento de ejecución de las sentencias de la Corte IDH, sigue generando
dificultades para el cumplimiento de lo ordenado por el tribunal regional, lo que justifica
la necesidad de estudiar y proponer herramientas idóneas que puedan ser incorporados
en el derecho interno y en la práctica. Para dar cumplimiento a este objetivo, puede ser de
especial utilidad revisar cómo han dado respuesta a este problema distintos países de la
región, según se detallará en el siguiente apartado.

E. Normativa comparada que regula la ejecución de las sentencias de la Corte


IDH

Tal como se detalló, el presente estudio busca dar respuesta a la pregunta de cuáles son
los mecanismos previstos en la regulación comparada de los Estados de la región para
ejecutar las sentencias condenatorias de la Corte IDH.

La selección de Estados se efectuó, conforme a los criterios de inclusión y exclusión ya


indicados, utilizando fuentes secundarias y oficiales del total de Estados que han ratificado
la CADH, focalizando el análisis en aquellos Estados que han establecido mecanismos de

45
Corte Suprema. Resolución de 16 de mayo de 2019. Considerando 11°.
46
En este sentido, las siguientes columnas y declaraciones: La Corte Suprema en el caso Norín Catrimán y
otros, disponible en: https://uft.cl/noticias-finis-terrae/item/abogados-de-u-finis-terrae-analizaron-el-caso-
norin-catriman-y-otros; Caso Norín Catrimán: nuevamente la Corte Suprema respetuosa del derecho
internacional de los derechos humanos, disponible en: https://www.diarioconstitucional.cl/articulos/caso-
norin-catriman-nuevamente-la-corte-suprema-respetuosa-del-derecho-internacional-de-los-derechos-
humanos/.
17
implementación de estas sentencias en su normativa constitucional, legal o
administrativa.

Esta revisión arrojó un total de 9 Estados (México, Guatemala, Honduras, Costa Rica,
Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay), los que fueron analizados utilizando el
método comparativo, considerando las siguientes variables de interés: el rango normativo
del mecanismo utilizado; las características orgánicas del mecanismo y su composición; las
atribuciones de la autoridad responsable; la participación de organizaciones de la sociedad
civil; y los tipos de medidas de reparación que considera.

Estas variables fueron consideradas, teniendo en cuenta distintos aspectos que la


literatura que ha abordado esta materia ha entendido que inciden en el correcto
cumplimiento de las sentencias de la Corte IDH, los que se detallarán en los apartados
siguientes.

i. Rango normativo del mecanismo identificado

Según se destaca en un estudio de CEJIL sobre la implementación de las decisiones de la


Corte CIDH “la normativa, decisiones y procedimientos que facilitan la ejecución, permiten
cambiar el marco del debate en la implementación (por ejemplo, superando las discusiones
acerca de la auto ejecutividad de las decisiones o el valor de las mismas), definir en mejor
medida las competencias, y consecuentes responsabilidades, respecto de ciertas decisiones
(por ejemplo, estableciendo que órgano dentro del poder judicial debe recibir una orden de
liberar a un detenido) o ampliar los espacios de debate (por ejemplo, incorporando nuevos
actores como los establecidos por los mecanismos de coordinación para la implementación
de decisiones)” 47.

En virtud de lo anterior, se consideró como punto de partida de este análisis la revisión de


la normativa que regula esta materia en el derecho interno de los Estados, considerando
normas de distinta jerarquía, tanto a nivel constitucional, legal y reglamentaria, para
efectos de identificar similitudes y particularidades de estos mecanismos, de acuerdo a lo
que se detallará a continuación.

47
CEJIL, 2007. Op. cit. p. 68
18
a. Normas constitucionales

Según lo señala Viviana Krsticevic “uno de los pasos que puede facilitar la ejecución de
decisiones del sistema consiste en la afirmación en los textos constitucionales de la
obligatoriedad de las sentencias judiciales internacionales o las resoluciones del sistema
interamericano” 48. Así también la autora plantea que “la normativa constitucional que da
preeminencia a las obligaciones internacionales de derechos humanos, ciertamente facilita
la adecuación de la normativa y la jurisprudencia a los compromisos asumidos por el
Estado y permite en mayor medida la ejecución de las decisiones interamericanas” 49.

El hecho mismo de una consagración del mecanismo a nivel constitucional merece ser
relevado, ya que esto implica que hubo una decisión política en torno a dotarlo de la más
alta jerarquía normativa, quedando bajo una mayor protección jurídica en razón del
principio de supremacía constitucional que opera dentro de un ordenamiento jurídico
sumado, generalmente, a un quórum especial para su modificación.

De acuerdo a la revisión efectuada, sólo en dos de los Estados analizados se identificaron


normas de carácter constitucional que se refieren expresamente a la ejecución de
sentencias de tribunales internacionales, incluyendo las de la Corte IDH.

En este sentido, la Constitución Hondureña regula esta materia en su artículo 15,


disposición que establece que “(..) Honduras proclama como ineludible la validez y
obligatoria ejecución de las sentencias arbitrales y judiciales de carácter internacional” 50.

Por su parte, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela dispone en su


artículo 31 lo siguiente:

“Toda persona tiene derecho, en los términos establecidos por los tratados, pactos y
convenciones sobre derechos humanos ratificados por la República, a dirigir peticiones o
quejas ante los órganos internacionales creados para tales fines, con el objeto de solicitar
el amparo a sus derechos humanos.

El Estado adoptará, conforme a procedimientos establecidos en esta Constitución y la ley,


las medidas que sean necesarias para dar cumplimiento a las decisiones emanadas de los
órganos internacionales previstos en este artículo." 51

48
Krsticevic, Viviana. Reflexiones sobre la ejecución de las decisiones del Sistema Interamericano de
Protección de Derechos Humanos. En: Krsticevic, Viviana y Tojo, Liliana (Coords). Implementación de las
Decisiones del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Jurisprudencia, normativa y experiencias
nacionales. Buenos Aires: CEJIL, 2007, pp. 15 -112. Disponible en:
https://www.corteidh.or.cr/tablas/23679.pdf [consulta: 25 de agosto de 2020]. p. 69.
49
Ibíd. p. 70.
50
https://www.tsc.gob.hn/biblioteca/index.php/leyes/177-constitucion-de-la-republica-de-honduras
51
http://www.cne.gob.ve/web/normativa_electoral/constitucion/titulo3.php#cap1
19
Pese a que ambas normas constitucionales explicitan la obligación de los Estados de dar
cumplimiento a las medidas de reparación de tribunales internacionales como la Corte
IDH, no especifican los órganos responsables de ejecutar estas medidas ni el
procedimiento que se debiera seguir para dar cumplimiento a esta obligación general.
Asimismo, ni Honduras ni Venezuela han regulado este tipo de procedimientos con
normas de rango legal o administrativo, lo que podría dificultar, en la práctica, la adopción
oportuna de las medidas de reparación que la Corte IDH ha establecido respecto de estos
Estados en sus sentencias condenatorias.

Por su parte, la Constitución Peruana, si bien no hace referencia explícita a la ejecución de


sentencias internacionales, sí reconoce en su artículo 205 –intitulado “jurisdicción
supranacional” y ubicado dentro del título de las garantías constitucionales-, el derecho
de las personas a recurrir a los tribunales u organismos internacionales en los siguientes
términos:

“Artículo 205.- Agotada la jurisdicción interna, quien se considere lesionado en los


derechos que la Constitución reconoce puede recurrir a los tribunales u organismos
internacionales constituidos según tratados o convenios de los que el Perú es parte”.

Esta regulación de rango constitucional tiene desarrollo normativo a nivel legal, donde se
especifican las reglas sobre ejecución de las sentencias de tribunales supranacionales
como puede verse en el apartado siguiente.

Finalmente, la Constitución Ecuatoriana contempla una garantía jurisdiccional para


reclamar por el incumplimiento de sentencias e informes de organismos internacionales.
Se trata de la acción por incumplimiento regulada en el artículo 93 en los siguientes
términos:

“Art. 93.- La acción por incumplimiento tendrá por objeto garantizar la aplicación de las
normas que integran el sistema jurídico, así como el cumplimiento de sentencias o
informes de organismos internacionales de derechos humanos, cuando la norma o
decisión cuyo cumplimiento se persigue contenga una obligación de hacer o no hacer
clara, expresa y exigible. La acción se interpondrá ante la Corte Constitucional”.

La doctrina discute si esta norma puede o no entenderse como un mecanismo de


ejecución de sentencias de la Corte IDH. Por un lado, hay quienes sostienen que “[e]n
Ecuador aún no se ha creado un mecanismo verdaderamente efectivo para garantizar la
ejecución de sentencias y la implementación de las recomendaciones contenidas en los
informes de organismos internacionales de derechos humanos” 52. En relación a la acción
por incumplimiento, la autora citada, sin perjuicio de reconocer que “[l]a procedencia de

52
Salazar, Daniela. La acción por incumplimiento como mecanismo de exigibilidad de sentencias e informes
de organismos internacionales de derechos humanos respecto de Ecuador. En: Iuris Dictio, Enero- Junio
2013, Año 13. Vol 15. p. 100.
20
una garantía jurisdiccional respecto de las sentencias e informes de derechos humanos
implica un reconocimiento constitucional de la fuerza vinculante de estas decisiones, así
como también de que su incumplimiento constituye un quebrantamiento del ordenamiento
jurídico internacional”, sostiene que en realidad “la acción por incumplimiento en Ecuador
abre el espacio para que se incumpla incluso una sentencia del máximo tribunal
interamericano. (…) la manera en la que esta acción ha sido concebida y regulada la
convierte en un verdadero fraude, en tanto abre espacios para que la Corte Constitucional
declare inejecutables sentencias de organismos internacionales de derechos humanos, al
tiempo que coloca a las víctimas en círculos viciosos de desprotección, y permite que las
autoridades justifiquen el incumplimiento” 53.

Para otros autores, la acción de incumplimiento es uno de los mecanismos que se han
dispuesto en el sistema jurídico ecuatoriano para efectivizar las decisiones emitidas por la
Corte IDH 54, considerándola una “oportunidad innovadora para que las víctimas de
violaciones a sus derechos humanos, quienes disponen de una sentencia interamericana en
su favor, no tengan que depender de circunstancias políticas, para que el Estado, a través
de sus instituciones, dé fiel cumplimiento a lo ordenado por la Corte IDH en cada una de las
medidas contenidas en las sentencias. Por ello, concluimos que la acción constitucional por
incumplimiento constituye un significativo avance en la protección de los derechos
humanos dentro de la estructura jurídico-constitucional de nuestro país, que sin duda,
conlleva a fortalecer el Sistema Interamericano a través de una verdadera aplicación del
principio de effet utile” 55.

b. Normas legales

De los nueve Estados revisados, cinco han regulado a nivel legal el cumplimiento de
sentencias internacionales, ya sea en términos generales para las resoluciones de todo
tribunal internacional o específicamente respecto de las de la Corte IDH. Estos son: Costa
Rica, México, Colombia, Perú y Uruguay.

53
Ibíd. p. 101.
54
Ver: Albuja Varela, Francisco. Ejecución de sentencias internacionales Mecanismos jurídicos para su
efectividad. Quito, 2015. Disponible en: http://repositorio.uasb.edu.ec/bitstream/10644/4907/1/SM176-
Albuja-Ejecucion.pdf. Para este autor: “el cumplimiento del Estado ecuatoriano de las resoluciones emitidas
por la Corte IDH, además de ser efectuado mediante la gestión administrativa de coordinación que realiza el
MJDHC, de conformidad con lo determinado en el Decreto Ejecutivo No. 1317 de 9 de septiembre del 2008,
puede ser obtenido, esta vez de manera obligatoria, a través del sistema de administración de justicia
constitucional (Corte Constitucional) con la presentación de la denominada acción por incumplimiento, en
un escenario en el que las instituciones del Estado se vuelven renuentes a acatar lo dispuesto por el Tribunal
Internacional.” p. 12.
55
Ibíd. pp. 125 y 26.
21
En el caso de Costa Rica, este Estado celebró con la Corte IDH un Convenio para regular el
establecimiento de dicho tribunal internacional en su territorio, el que fue aprobado a
nivel interno, mediante la Ley N° 6889, de 9 de septiembre de 1983. Esta normativa, que
regula las relaciones entre la Corte IDH y el Estado anfitrión, se refiere en específico a la
ejecución de las sentencias de este tribunal internacional a nivel nacional, precisando, en
su artículo 27 que las sentencias de la Corte IDH “tendrán la misma fuerza ejecutiva y
ejecutoria que las dictadas por los tribunales costarricenses”.

México también regula mediante una ley la ejecución de las sentencias de tribunales
internacionales, pero sólo, particularmente, en lo que se refiere a medidas de reparación
adoptadas por la Corte IDH que establezcan indemnizaciones en favor de las víctimas, de
acuerdo a lo que establece el artículo 2 de la Ley Federal De Responsabilidad Patrimonial
Del Estado 56. Esta norma señala expresamente que las disposiciones de esta ley serán
aplicables “para cumplimentar los fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos,
así como las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos”.

En el caso del Perú, existen normas legales procesales específicas que regulan la ejecución
de sentencias dictadas en contra del Estado y emitidas por tribunales internacionales cuya
jurisdicción ha sido reconocido por éste. Estas reglas “permiten la incorporación de las
sentencias internacionales como directamente aplicables y ejecutables a nivel interno” 57,
dejando al Poder Judicial como encargado de llevar a cabo los procedimientos de
ejecución, previa comunicación del Ministerio de Relaciones Exteriores.

El primer cuerpo normativo que regula la materia es la Ley N° 28.237, Código Procesal
Constitucional, en su título X regula la “Jurisdicción Internacional”, entre los artículo 114 a
116. El primero, detalla que “[p]ara los efectos de lo establecido en el artículo 205 de la
Constitución, los organismos internacionales a los que puede recurrir cualquier persona
que se considere lesionada en los derechos reconocidos por la Constitución, o los tratados
sobre derechos humanos ratificados por el Estado peruano, son: el Comité de Derechos
Humanos de las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la
Organización de Estados Americanos y aquellos otros que se constituyan en el futuro y que
sean aprobados por tratados que obliguen al Perú”.

56
Ver
https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/124000/Ley_Federal_de_Responsabilidad_Patrimonial_
del_Estado.pdf 9
57
Ivanschitz, Barbara. Op. cit. p. 320.

22
A continuación, el artículo 115 regula la ejecución de resoluciones de tribunales
internacionales en los siguientes términos: “Las resoluciones de los organismos
jurisdiccionales a cuya competencia se haya sometido expresamente el Estado peruano no
requieren, para su validez y eficacia, de reconocimiento, revisión, ni examen previo alguno.
Dichas resoluciones son comunicadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores al
Presidente del Poder Judicial, quien a su vez, las remite al tribunal donde se agotó la
jurisdicción interna y dispone su ejecución por el juez competente, de conformidad con lo
previsto por la Ley Nº 27775, que regula el procedimiento de ejecución de sentencias
emitidas por tribunales supranacionales.”. A su vez, el artículo 116 contempla la obligación
de la Corte Suprema de Justicia y del Tribunal Constitucional de “remitir a los organismos
a que se refiere el artículo 114, la legislación, las resoluciones y demás documentos
actuados en el proceso o los procesos que originaron la petición, así como todo otro
elemento que a juicio del organismo internacional fuere necesario para su ilustración o
para mejor resolver el asunto sometido a su competencia”.

Por su parte, la Ley N° 27.775 regula específicamente el procedimiento de ejecución de


sentencias emitidas por tribunales supranacionales. La norma inicia declarando de interés
nacional el cumplimiento de las sentencias dictadas en procesos contra el Estado Peruano
(art. 1°). Luego, establece reglas para la ejecución de sentencias que imponen obligaciones
de indemnizar (art. 2°, literales a) al d)), incluyéndose la obligación del Ministerio de
Justicia de incorporar y mantener en su partida presupuestaria un fondo suficiente para
atender exclusivamente al pago de estas obligaciones (art. 7°). A continuación, se regula la
ejecución de medidas provisionales (artículo 2°, literal e). Después, se establece un
procedimiento para la ejecución de medidas no indemnizatorias (artículo 4°). Se reconoce
el derecho del Estado a repetir contra el funcionario que dio motivo al procesamiento
internacional (artículo 5°). Se establece el deber de la Corte Suprema de informar, por
medio del Ministerio de Relaciones Exteriores a la Corte IDH, sobre las medidas que ha
adoptado para el cumplimiento de sentencias (artículo 6°).

Respecto del procedimiento para la ejecución de medidas no indemnizatorias, el artículo


4° contempla una regla general, conforme a la que “recibida la comunicación de la Corte
Suprema, el Juez que agotó la jurisdicción interna ordenará a los órganos e instituciones
estatales concernidas, sea cuáles fuesen éstas, el cese de la situación que dio origen a la
sentencia referida, indicando la adopción de las medidas necesarias”. Además, se
contempla una regla específica en caso de que la sentencia se refiera a resolución judicial,
señalándose que en dicha situación “el Juez competente deberá adoptar las disposiciones

23
que resulten pertinentes para la restitución de las cosas al estado en el que se encontraban
antes de que se produzca la violación declarada por medio de la sentencia”.

En el caso de Colombia, el artículo 192 de la Ley N° 906, de 2004, Código de


Procedimiento Penal, establece como causal de procedencia de la acción de revisión
contra las sentencias ejecutoriadas la siguiente: “4. Cuando después del fallo en procesos
por violaciones de derechos humanos o infracciones graves al derecho internacional
humanitario, se establezca mediante decisión de una instancia internacional de
supervisión y control de derechos humanos, respecto de la cual el Estado colombiano ha
aceptado formalmente la competencia, un incumplimiento protuberante de las
obligaciones del Estado de investigar seria e imparcialmente tales violaciones. En este caso
no será necesario acreditar existencia de hecho nuevo o prueba no conocida al tiempo de
los debates”.

Además, suele citarse la Ley N° 288 de 1996 58 que “establece instrumentos para la
indemnización de perjuicio a las víctimas de violaciones de derechos humanos en virtud
de lo dispuesto por determinados órganos internacionales de Derechos Humanos” 59. Sin
embargo, esta norma no es aplicable para ejecutar las sentencias de la Corte IDH, puesto
que solo se refiere a casos en “[q]ue exista una decisión previa, escrita y expresa del
Comité de Derechos Humanos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos o de
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en la que se concluya respecto de un
caso concreto que el Estado colombiano ha incurrido en una violación de derechos
humanos y se establezca que deben indemnizarse los correspondientes perjuicios” (artículo
2°, numeral 1), sin mencionar las decisiones de la Corte IDH. De todas formas, la doctrina
entendió que “los parámetros para determinar las entidades encargadas del pago
[contenidos en el mencionado Decreto N°1069 de 2015], generan referentes objetivos
para las indemnizaciones ordenadas en este tipo de sentencias” 60. Actualmente, dichos

58
Publicada en el Diario Oficial N° 42826 de julio 09 de 1996 e incorporada en el Decreto N°1818 de 1998,
publicado en el Diario Oficial N° 43.380, del 07 de septiembre de 1998, “Por medio del cual se expide el
Estatuto de los mecanismos alternativos de solución de conflictos”, en los artículo 103 y siguientes.
Disponibles en: https://www.funcionpublica.gov.co/
59
La norma dispone que “[e]l Gobierno Nacional deberá pagar, previa realización del trámite de que trata la
presente Ley, las indemnizaciones de perjuicios causados por violaciones de los derechos humanos que se
hayan declarado, o llegaren a declarase (sic), en decisiones expresas de los órganos internacionales de
derechos humanos que más adelante se señalan” (artículo 1°). Por su parte, el trámite para el pago de
indemnizaciones de la ley N°288 de 1996 está regulado en la sección 1 del capítulo 11 del Título 3 de la Parle
2 del Libro 2 del Decreto N° 1069 de 2015, “Decreto Único Reglamentario del Sector Justicia y del Derecho”.
Esta norma dispone que “el Comité de Ministros creado por la Ley 288 de 1996 designará la entidad que
deba asumir el trámite y pago de las indemnizaciones de perjuicios de que trata dicha ley” (artículo
2.2.3.11.1.1.). A su vez, consagra parámetros objetivos para señalar la entidad responsable de realizar el
pago de una indemnización.
60
Amaya, Álvaro y Trespalacios, María. Op. cit. p. 8.
24
criterios se encuentran regulados a nivel reglamentario específicamente para las
sentencias de la Corte IDH como se detalla más adelante.

En lo que respecta a Uruguay, la Ley N° 19.085 autoriza al Poder Ejecutivo a crear una
comisión de tres miembros a efectos de recibir e instruir las peticiones que pudiesen
presentarse al amparo de una sentencia dictada por la Corte IDH.

c. Normas administrativas

Finalmente, se observa que 5 de los 9 Estados estudiados han regulado esta materia
mediante disposiciones de carácter administrativo, a través de las cuáles han dispuesto la
creación de órganos o estructuras de coordinación para el cumplimiento de las medidas
que establece la Corte IDH en sus sentencias condenatorias.

Así por ejemplo, México creó, mediante el Acuerdo del Ejecutivo Federal publicado el 11
de marzo de 2003, la Comisión de Política Gubernamental en Materia Derechos Humanos
(en adelante “CPGMDH”), integrada por representantes de distintas secretarías o
ministerios. Esta Comisión tiene, entre otras funciones, según lo dispone el artículo
segundo de este acuerdo, la de coordinar “las acciones de las dependencias y entidades
relativas al cumplimiento de las sentencias, resoluciones y recomendaciones dictadas por
organismos internacionales de derechos humanos" 61.

En el caso de Guatemala, se creó, mediante el Acuerdo Gubernativo 486-91 del 12 de julio


de 1991, la Comisión Presidencial Coordinadora de la Política del Ejecutivo en Materia de
Derechos Humanos (en adelante “COPREDEH”). A su vez, de este órgano depende el
Departamento de Seguimiento de Casos Internacionales en Materia de Derechos
Humanos, encargado del "seguimiento efectivo a los casos de violaciones de derechos
humanos en contra del Estado de Guatemala, en especial ante la Comisión y la Corte
Interamericana de Derechos Humanos" 62.

Por su parte, Perú cuenta con el Reglamento del Decreto Legislativo N° 1326 63 -D.S. N°
018-2019-JUS, de 19 de diciembre de 2019-, en el que al regular la defensa en sede

61
https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=698534&fecha=11/03/2003
62
Ver
http://transparenciaold.minfin.gob.gt/transparencia/BibliotecaDigital/Documentos%20Area%20Gubername
ntal/LCopredeh.pdf http://copredeh.gob.gt/wp-content/uploads/MEMORIA-COPREDEH-FINAL-AR2.pdf p.
130.
63
El Decreto Legislativo N°1326, de 6 de enero de 2017, que “reestructura el Sistema Administrativo de
Defensa Jurídica del Estado y crea la Procuraduría General del Estado”, establece dentro de la procuradurías
públicas que forman parte del sistema de defensa del Estado, la Procuraduría Pública Especializada
Supranacional (art. 4, literal g), la que ejerce la defensa jurídica del estado en sede supranacional (art. 49) y
propone acuerdos de solución amistosa (art. 50).
25
supranacional del Estado (Capítulo II), se establecen las siguientes reglas para la ejecución
y cumplimiento de las sentencias supranacionales:

“Artículo 61.- Ejecución y cumplimiento de las sentencias supranacionales

61.1. La entidad pública implicada en la sentencia supranacional, asume con su


presupuesto institucional el cumplimiento de las reparaciones ordenadas en la misma.
Cuando sean dos o más las entidades obligadas al cumplimiento, este se realiza de manera
mancomunada y en partes iguales. Dichas entidades quedan obligadas a brindar
información al/a la Procurador/a Público/a Especializado/a Supranacional sobre el
cumplimiento de las reparaciones a su cargo, a fin que este último comunique al órgano
supranacional lo pertinente.

61.2. La Procuraduría Pública Especializada Supranacional emite un informe técnico


proponiendo las entidades responsables del cumplimiento de las reparaciones ordenadas en
la sentencia supranacional.

61.3. En las reparaciones pecuniarias y no pecuniarias ordenadas en la sentencia


supranacional, el Consejo Directivo de la Procuraduría General del Estado, mediante
acuerdo resolutivo vinculante, determina las entidades del Estado que asumen el
cumplimiento de las obligaciones, incluyendo los intereses generados, de ser el caso. La
resolución del Consejo Directivo que se emita para tal efecto, tiene carácter de irrecurrible.

61.4. El Ministerio de Economía y Finanzas queda excluido de lo dispuesto en el párrafo


precedente en cuanto a los recursos referidos en el artículo 53 del Decreto Legislativo Nº
1440, Decreto Legislativo del Sistema Nacional de Presupuesto.

61.5. En las reparaciones no pecuniarias ordenadas en la sentencia supranacional, el/la


Procurador/a Público/a Especializado/a Supranacional realiza las gestiones y
coordinaciones pertinentes con las entidades públicas implicadas en los hechos materia de
la sentencia, a fin de lograr el cumplimiento de la misma.

61.6. La Procuraduría General del Estado asume el pago del reintegro al Fondo de
Asistencia Legal a las Víctimas ordenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos;
asimismo, cumple la obligación de publicar las sentencias y resúmenes oficiales en el diario
oficial El Peruano, en otro de circulación nacional, así como en su sitio web, conforme al
mandato de dicha Corte; para ello, la Procuraduría Pública Especializada Supranacional
emite un informe previo al respecto.”.

En el caso de Ecuador, existen normas reglamentarias 64 que asignan funciones de


coordinación de la ejecución de las sentencias de la Corte IDH a la Subsecretaría de
Derechos Humanos. El contenido de estas se desarrolla en detalle en las secciones de
características orgánicas del mecanismo y atribuciones de la autoridad.

Por su parte, Colombia, ha regulado a nivel reglamentario una Comisión Intersectorial


para determinar la entidad responsable de ejecutar la sentencia de la Corte IDH y los
órganos que hacen seguimiento a las resoluciones de esta Comisión.

64
Decreto Ejecutivo N° 1317, de 09 de septiembre de 2008, Publicado en el Registro Oficial N° 428, de 18 de
septiembre de 2008, y Decreto Ejecutivo N° 560, de 14 de noviembre de 2018, publicado en el Registro
Oficial N°387, de 13 de diciembre de 2018 (suplemento).
26
En el sentido, el Decreto N°1081, de 2015 65, “Por medio del cual se expide el Decreto
Reglamentario Único del Sector Presidencia de la República", regula el “Sistema Nacional
de Derechos Humanos y Derechos Internacional Humanitario”, el que tiene entre sus
objetivos “[i]mpulsar el cumplimiento y seguimiento de los compromisos y obligaciones
internacionales en materia de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario”
(artículo 2.1.7.1.5., numeral 5). El sistema está integrado, entre otros, por una Comisión
Intersectorial de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario (artículo
2.1.7.1.6.), la que debe determinar la entidad responsable de implementar las medidas de
reparación de la Corte IDH y definir el organismo que tramitará las indemnizaciones,
también decretadas por el tribunal interamericano (numeral 12 del artículo 2.1.7.2.3.).

Respecto de ambas funciones, la norma dispone que la Secretaría Técnica del Sistema
tiene como función proponer a la entidad responsable. Además, en relación al pago de
indemnizaciones, se fijan los siguientes parámetros en el propio decreto para definir al
órgano que debe tramitarlas (numeral 16 del artículo 2.1.7.3.2 y artículo 2.1.7.2.3):

“PARÁGRAFO 1. La designación de la entidad responsable del trámite de pago de


indemnizaciones ordenadas en sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos
la realizará la Comisión Intersectorial con base en los siguientes criterios:

1. Cuando exista un fallo penal o disciplinario en contra de un agente del Estado por los
hechos objeto de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se
encargará a la entidad a la que aquel haya estado vinculado.

2. Cuando exista un fallo judicial nacional mediante el cual se declare la responsabilidad de


una entidad estatal por los mismos hechos a que se refiere la sentencia de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, se encargará a la entidad condenada.

3. Cuando exista un auto aprobatorio de una conciliación por los hechos a que se refiere la
sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se encargará a la entidad que
haya suscrito el acuerdo conciliatorio.

PARÁGRAFO 2. Cuando ninguno de los criterios anteriormente establecidos pueda aplicarse


directamente, la Comisión Intersectorial tendrá en cuenta el hecho eficiente principal que
originó la reclamación o litigio internacional para la designación de la entidad que debe
asumir el pago de las indemnizaciones” 66.

Además, se dispone que la Secretaría Técnica tiene funciones de seguimiento de la


implementación de las resoluciones de la Comisión. Similar función se asigna al Grupo
Interno de Trabajo de Seguimiento a las Órdenes y Recomendaciones de los Órganos
Internacionales en materia de Derechos Humanos, del Ministerio de Relaciones Exteriores,

65
Modificado por el Decreto N° 1216, de 2016.
66
Artículo 2.1.7.2.3 del Decreto N°1081 de 2015, modificado por el Art. 4 del Decreto 1216 de 2016.
27
regulado en Resolución N° 9709 de 2017, de dicha Cartera de Estado, “Por la cual se crean
los Grupos Internos de Trabajo del Ministerio de Relaciones Exteriores” 67.

Tabla 1. Rango normativo del mecanismo

Estado /Nivel normativo Constitucional Legal Reglamentario


mecanismo

México X X
Honduras X
Guatemala X
Costa Rica X
Venezuela X
Colombia X X
Ecuador X X X
Perú X X X
Uruguay X

De la tabla anterior es posible apreciar que en una mirada transversal, es posible identificar a Perú y Ecuador
como los únicos que cuentan con una regulación específica que se manifiesta en los tres estadios de sus
ordenamientos jurídicos: constitucional, legal y administrativo.

ii. Características orgánicas del mecanismo

Según da cuenta Viviana Krsticevic “el cumplimiento de las sentencias de la Corte IDH
exige una coordinación multi-sectorial que se podría lograr a través de la creación de
órganos permanentes que tengan esta función” 68. En este sentido, la autora precisa que
“la protección de los derechos humanos es más efectiva cuando los Estados establecen
cuerpos destinados a coordinar la política en derechos humanos entre distintas
dependencias y organismos” 69.

En la normativa revisada se identifican estados que han establecido expresamente


órganos coordinadores de la ejecución de las resoluciones de la Corte IDH y otros que en
su regulación no especifican la institución responsable. A su vez, en el caso de aquellos
estados que cuentan con coordinar institucional responsable, éste puede ser un órgano de
carácter permanente o ad-hoc para el cumplimiento de la sentencia.

En el sentido antedicho, se identificó que países como Venezuela, Honduras y Costa Rica,
aun cuando regulan expresamente la ejecución de las sentencias internacionales de la
Corte IDH por la vía constitucional o legal, no han establecido órganos responsables de

67
Publicada en el Diario Oficial N° 50.444, de 11 de diciembre de 2017.
68
Krsticevic, Viviana. Op. Cit. p.85
69
Ibíd.
28
ejecutar, coordinar y/o articular la respuesta del Estado para dar cumplimiento a las
medidas de reparación establecidas por la Corte IDH.

Según la normativa de los estados ya mencionados, de carácter general, todos los órganos
deberían ser igualmente responsables para dar cumplimiento a las medidas que ordene la
Corte, lo que podría generar dificultades en la ejecución de éstas, sobre todo, cuando
requieran de acciones de distintos órganos del Estado que deban ser coordinadas.

Por otro lado, países como México, Guatemala, Perú y Ecuador han definido por la vía
administrativa las autoridades responsables de coordinar la respuesta del Estado para el
cumplimiento de las medidas de reparación que disponga la Corte IDH y de su
cumplimiento.

En el caso de México, conforme a lo que se establece en el acuerdo que la crea, la


CPGMDH se compone de integrantes permanentes, que corresponden a representantes
del ejecutivo de distintos ministerios o Secretarías, en particular: de la Secretaría de
Gobernación; Secretaría de Relaciones Exteriores; Secretaría de la Defensa Nacional;
Secretaría de Marina; Secretaría de Educación Pública; Secretaría de Desarrollo Social;
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales; Secretaría de Salud; Secretaría de
Desarrollo Agrario Territorial y Urbano; Secretaría de la Función Pública; Secretaría de
Hacienda y Crédito Público, y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. La Secretaría
de Gobernación funge como Presidente y como Vicepresidente la Secretaría de Relaciones
Exteriores. Adicionalmente, la Comisión cuenta con invitados permanentes sin derecho a
voto, estos son: la Procuraduría General de la República: la Comisión Nacional de los
Derechos Humanos: el Instituto Mexicano del Seguro Social; el Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado; el Instituto Nacional de las Mujeres; la
Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, y la Comisión Ejecutiva de
Atención a Víctimas.

La Comisión también puede invitar a participar en sus sesiones, con voz, pero sin voto, a
representantes de otras dependencias o entidades, así como a representantes del Poder
Legislativo y Judicial, órganos constitucionales autónomos, organizaciones de la sociedad
civil y organizaciones de carácter privado 70- 71.

Por su parte, la COPREDEH de Guatemala, según se establece en el Acuerdo Gubernativo


N°486-91, está integrada por un Presidente nombrado por el Presidente de la República,

70
Ver https://www.gob.mx/segob/acciones-y-programas/comision-de-politica-gubernamental-en-materia-
de-derechos-humanos
71
Ver https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=698534&fecha=11/03/2003
29
quien representa y preside este órgano, y los Ministros de Relaciones Exteriores,
Gobernación, Defensa Nacional, el jefe del Ministerio Público y el Coordinador de la
Comisión de la Paz 72.

Como se señaló, en el caso de Perú es la Procuraduría General del Estado, ya sea por sí, su
Consejo Directivo o la Procuraduría Especializada Supranacional el organismo que debe
resolver que órganos del estado deben cumplir las medidas de reparación, coordinar la
actuación de dichas entidades y de asumir directamente el cumplimiento de determinadas
medidas73- 74.

En Ecuador, el Decreto Ejecutivo N° 1317, de 09 de septiembre de 2008 75, confirió al


Ministerio de Justicia y Derechos Humanos la responsabilidad de coordinar la ejecución de
sentencias, medidas cautelares, medidas provisionales, acuerdos amistosos,
recomendaciones y resoluciones originados ya sea en el Sistema Interamericano como en
el Sistema Universal de Derechos Humanos y demás obligaciones surgidas por
compromisos internacionales en esta materia. Esta norma tuvo entre sus consideraciones
la necesidad de definir una entidad responsable para el cumplimiento de estas funciones y
la obligación del estado ecuatoriano de dar pronto cumplimiento a las resoluciones de la
Corte.

Posteriormente, el Decreto Ejecutivo N° 560, de 14 de noviembre de 2018 76, transformó el


Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos en la Secretaría de Derechos Humanos,
como entidad de derecho público, con personalidad jurídica, dotada de autonomía

72
Ver
http://transparenciaold.minfin.gob.gt/transparencia/BibliotecaDigital/Documentos%20Area%20Gubername
ntal/LCopredeh.pdf
73 Esto es sin perjuicio de las facultades del juez que agotó la jurisdicción interna de decretar directamente
las medidas de cese de la situación que dio origen a la sentencia y de restituir las cosas al estado previo de la
violación, conforme a las disposiciones del Código Procesal Constitucional y la ley N°27.775 citada.
74 Además, en Perú, recientemente se ha publicado el Decreto Supremo Nº 010-2020-JUS, que aprueba el
“Protocolo Intersectorial para la Participación del Estado peruano ante los Sistemas de Protección
Internacional de Derechos Humanos”, de 21 de agosto de 2020. Este instrumento busca “promover la
coordinación y articulación de las entidades del Estado en aras de implementar adecuadamente las
obligaciones internacionales del Estado peruano en materia de derechos humanos” (considerando decreto y
apartado 1.1. del protocolo) y asigna al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos la labor de coordinar. El
instrumento se refiere de manera general a las obligaciones del estado peruano en materia de derechos
humanos, pero no específicamente a la ejecución de sentencias de la Corte Interamericana. Además, se
refiere a más bien a la coordinación, seguimiento, implementación y entrega de información respecto de las
recomendaciones de órganos de tratados, tanto del sistema Universal como Interamericano.
Específicamente, sobre el sistema interamericano regula las coordinaciones necesarias para elaborar el
informe periódico o eventual requerido por los “Órganos de los Sistemas de Protección Internacional de
Derechos Humanos” y los requerimientos de información y visitas oficiales que requieran las Relatorías y
Unidades creadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (ver apartado 3.1.2 del Protocolo).
75 Publicado en el Registro Oficial N° 428, de 18 de septiembre de 2008.
76
Publicado en el Registro Oficial N°387, de 13 de diciembre de 2018 (suplemento).
30
administrativa y financiera. Conforme a esta norma, la Secretaría de Derechos Humanos
es la facultada para la coordinación de la ejecución de las sentencias, en iguales términos
en los que se confería dicha atribución al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (art.
2 77).

En el caso de Colombia, mediante Decreto N° 321 de 2000, se creó la “Comité


Intersectorial Permanente para la Coordinación y Seguimiento de la Política Nacional en
Materia de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario”. Luego, en el año
2011, mediante Decreto N°4100 78, que derogó el Decreto N° 321 de 2000, el Gobierno
Nacional consideró “(…) necesario reestructurar y fortalecer en aspectos tales como
integración y funciones, la Comisión Intersectorial de Derechos Humanos y Derecho
Internacional Humanitario liderada por el Vicepresidente de la República, para erigirla
como la instancia de definición, promoción, orientación, articulación, seguimiento y
evaluación de la Política Integral de Derechos Humanos y Derecho Internacional
Humanitario, de respuesta e impulso al cumplimiento de los compromisos internacionales
en esas materias, así como la incorporación del enfoque de derechos y del enfoque
diferencial en las políticas sectoriales” 79.

Esta última norma creó el Sistema Nacional de Derechos Humanos y Derecho


Internacional Humanitario, actualmente regulado en el Decreto N°1081 de 2015, el que
está integrado, entre otros, por la Comisión Intersectorial de Derechos Humanos y
Derecho Internacional Humanitario, la que, a su vez, está conformada por las siguiente
personas: el Consejero Presidencial para Derechos Humanos y Asuntos Internacionales,
quien la presidirá, el Ministro del Interior, el Consejero Presidencial para la estabilización y
consolidación, el Ministro de Relaciones Exteriores, el Ministro de Justicia y del Derecho,
el Ministro de Defensa Nacional, el Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, el Ministro
de Salud y Protección Social, el Ministro del Trabajo, el Ministro de Educación Nacional, el
Ministro de Tecnologías de la Información y Comunicaciones, el Ministro de Cultura, el
Director del Departamento Nacional de Planeación, el Director del Departamento
Administrativo para la Prosperidad Social, el Director Departamento Administrativo de la
Función Pública, el Director de la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de

77
“Artículo 2.- La Secretaría de Derechos Humanos, tendrá a su cargo las siguientes competencias:
a) Derechos humanos, que incluye la coordinación de la ejecución de sentencias, medidas cautelares,
medidas provisionales, acuerdos amistosos, recomendaciones, y resoluciones originados en el Sistema
Interamericano de Derechos Humanos y en el Sistema Universal de Derechos Humanos, así como el
seguimiento y evaluación de compromisos internacionales, y demás obligaciones de carácter internacional
en esta materia; (…)”.
78
Publicado en el Diario Oficial N° 48241 de noviembre 2 de 2011 y derogado parcialmente por el Decreto
N° 1081 de 2015.
79
Considerando final. Decreto N° 4100 de 2011. Disponible en: https://www.funcionpublica.gov.co/
31
Colombia – APC, el Alto Comisionado para la Paz, el Director de la Agencia de Renovación
del Territorio - ART, el Director General del Archivo General de la Nación, el Director de la
Unidad para la Atención y Reparación Integral a Víctimas y el Director del Instituto
Colombiano de Bienestar Familiar (artículo 2.1.7.2.2) 80. Además, en la Comisión el Consejo
Superior de la Judicatura 81 participa en carácter de invitado permanente (parágrafo 2, del
artículo 2.1.7.2.2).

El Sistema Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario también


está integrado por una Secretaría Técnica, la que está bajo la responsabilidad de la
Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y está conformada como una
“instancia asesora encargada de brindar el acompañamiento y soporte técnico, logístico y
operativo a la Comisión Intersectorial de Derechos Humanos y Derecho Internacional
Humanitario e impulsar el ejercicio de articulación institucional” (artículo 2.1.7.3.1.). Esta
secretaría propone a la Comisión las entidades responsables de dar cumplimiento a las
sentencias de la Corte IDH y, además, hace seguimiento a sus decisiones.

También forma parte del mecanismo, el Grupo Interno de Trabajo de Seguimiento a las
Órdenes y Recomendaciones de los Órganos Internacionales en materia de Derechos
Humanos82, adscrito a la Dirección de Derechos Humanos y Derecho Internacional
Humanitario del Ministerio de Relaciones Exteriores, el que ejerce funciones de
seguimiento en la implementación de las resoluciones de la Corte IDH, las que se detallan
más adelante.

Sin embargo, hay quienes sostienen que “al introducir la función específica a la Comisión
Intersectorial de determinar qué entidad pública debe ejecutar las ordenes de los órganos
internacionales de derechos humanos y estar contemplado que la Secretaría Técnica es la
encargada de hacer seguimiento a dichas decisiones adoptadas por la Comisión
Intersectorial, sería esta la actual responsable de verificar la ejecución de las decisiones de
los mencionados órganos internacionales.” 83. Esto, implicaría que el seguimiento de los
compromisos adoptados por la Comisión ya no sea coordinado por el Grupo de Trabajo de

80
Además de los integrantes, la norma también contempla disposiciones que regulan la forma de sesionar
de la Comisión (artículos 2.1.7.2.4 y 2.1.7.2.5).
81
En igual calidad participan la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría General de la Nación, la.
Defensoría del Pueblo, la Contraloría General de la República y el Congreso de la República.
82
Creado mediante Resolución N° 5674 de 2015, del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuyas disposiciones
se reprodujeron en la Resolución N° 9709 de 2017, del Ministerio de Relaciones Exteriores. Siendo este
último el acto administrativo en el que actualmente se encuentra regulado el grupo, específicamente en el
artículo 41. Norma disponible en:
https://www.cancilleria.gov.co/sites/default/files/Normograma/docs/resolucion_minrelaciones_9709_2017
.htm
83
Amaya y Trespalacios. Op. cit. p. 10.
32
la Cancillería, sino que por la Secretaría Técnica de la propia Comisión. A nuestro
entender, ambas instituciones continúan colaborando en la función de seguimiento 84.

Tabla 2. Estados con coordinación institucional para la ejecución de la sentencia


Estado / Con coordinador institucional Sin coordinación institucional
Tipo de mecanismo para la ejecución de la sentencia para la ejecución de la sentencia
México X
Honduras X
Guatemala X
Costa Rica X
Venezuela X
Colombia X
Ecuador X
Perú X
Uruguay X

Tabla 3. Tipo de órgano coordinador según permanencia


Estado / Con coordinador institucional Con coordinador institucional ad-
Tipo de mecanismo permanente hoc
México X
Guatemala X
Colombia X
Ecuador X
Perú X
Uruguay X

84
Así puede observarse en los siguientes sitios web del Gobierno:
https://www.cancilleria.gov.co/internacional/derechos/ordenes-recomendaciones y
http://www.derechoshumanos.gov.co/areas/Paginas/Sistema-Nacional-de-Derechos-Humanos-y-DIH.aspx.
33
iii. Atribuciones de la autoridad responsable

Según se ha discutido en la doctrina “El establecimiento de una política de Estado que guíe
la relación con el sistema interamericano en general y la respuesta frente a las decisiones
de sus órganos, permite avanzar en lo que un autor ha llamado el “territorio de nadie” que
se genera cuando los funcionarios/as entienden que por diversas razones no les toca
intervenir o decidir” 85. En este sentido, definir las atribuciones de las autoridades
responsables en la normativa interna podría contribuir a superar esta incerteza y apuntar
a un mejor cumplimiento de las medidas que adopte la Corte IDH.

Según ya se señaló, Honduras, Venezuela y Costa Rica no han regulado la autoridad


específica responsable de ejecutar o coordinar las acciones de cumplimiento de las
medidas de reparación que adopte la Corte IDH, ni tampoco sus atribuciones específicas.

En el caso de México, la Comisión de Política Gubernamental en Materia Derechos


Humanos tiene asignada entre sus funciones la de “coordinar las acciones de las
dependencias y entidades relativas al cumplimiento de las sentencias, resoluciones y
recomendaciones dictadas por organismos internacionales de derechos humanos” 86.

A su vez, conforme lo dispone el artículo 2° de la Ley Federal de Responsabilidad


Patrimonial del Estado, cada ente público federal responsable de la violación constatada
se debe encargar del pago de la indemnización que se establezca como medida de
reparación y la Secretaría de Relaciones Exteriores tiene el deber de informar al respecto a
la Corte IDH.

En Guatemala, la COPREDH tiene la función de “establecer un mecanismo de constante


seguimiento a las investigaciones sobre violación a los derechos humanos y a los procesos
judiciales que resulten de ellos, para estar en capacidad de dar información a través del
Ministerio de Relaciones Exteriores, a la comunidad y organismos internacionales cuando
la misma se requiera" 87.

A su vez, la COPREDH cuenta con un Departamento de Seguimiento de Casos


Internacionales en Materia de Derechos Humanos, encargado del "seguimiento efectivo a

85
Krsticevic, Viviana. Reflexiones sobre la ejecución de sentencias de las decisiones del sistema
interamericano de protección de derechos humanos. Óp. Cit. P. 84.
86
https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=698534&fecha=11/03/2003
87
Ver
http://transparenciaold.minfin.gob.gt/transparencia/BibliotecaDigital/Documentos%20Area%20Gubername
ntal/LCopredeh.pdf
34
los casos de violaciones de derechos humanos en contra del Estado de Guatemala, en
especial ante la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos" 88.

En Perú, el Consejo Directivo de la Procuraduría General del Estado determina las


entidades del Estado que asumen el cumplimiento de las reparaciones pecuniarias y no
pecuniarias ordenadas en una sentencia supranacional. En el caso de las reparaciones no
pecuniarias, la Procuraduría Especializada Supranacional realiza las gestiones y
coordinaciones con las entidades públicas implicadas a fin de lograr el cumplimiento de la
sentencia. Por su parte, la Procuraduría General del Estado asume directamente las
obligaciones de pago del reintegro al Fondo de Asistencia Legal a las Víctimas 89 y de
publicar las sentencias y resúmenes.

A pesar de ser la Procuraduría General la institución identificada como la encargada de


coordinar la ejecución y cumplimento de las sentencias, de todas formas la Corte Suprema
debe informar a la Corte IDH, por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores, sobre las
medidas que ha adoptado para el cumplimiento de sentencias.

En el caso de Colombia, la Comisión Intersectorial debe “[c]oordinar y determinar cuáles


entidades son las responsables de la implementación de las medidas de reparación
ordenadas y/o concertadas en decisiones de órganos internacionales de derechos
humanos en casos individuales, siempre que la medida de reparación no haya sido
asumida con anterioridad por otra entidad y no se trate del pago de indemnizaciones de
que trata la ley 288 de 1996. Igualmente, designar la entidad responsable del trámite de
pago de indemnizaciones ordenadas en sentencias de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos” 90. Como se señaló, estas funciones las cumple asesorada con propuestas de la
Secretaría Técnica.

Sin embargo, en “el cumplimiento de las órdenes de investigar, juzgar y sancionar,


depende de las actividades que realice la Rama Judicial, en especial del trabajo conjunto
que realice la Fiscalía, para la etapa de investigación y la especialidad penal de la

88

http://transparenciaold.minfin.gob.gt/transparencia/BibliotecaDigital/Documentos%20Area%20Gubername
ntal/LCopredeh.pdf http://copredeh.gob.gt/wp-content/uploads/MEMORIA-COPREDEH-FINAL-AR2.pdf p.
130.
89
En palabras de la Corte “[e]l Fondo de Asistencia Legal de la Corte tiene como objeto facilitar el acceso al
Sistema Interamericano de Derechos Humanos a aquellas personas que actualmente no tienen los recursos
necesarios para llevar su caso al Sistema. Toda persona que no cuente con recursos económicos para
solventar los gastos que origina un proceso ante la Corte y una vez que el caso haya sido presentado ante el
Tribunal, podrá solicitar expresamente acogerse al Fondo de Víctimas”
(https://www.corteidh.or.cr/fondo_asistencia_legal_victimas.cfm [consulta 28 de agosto de 2020]).
90
Numeral 12 del artículo 2.1.7.2.3 del Decreto N°1081 de 2015, modificado por el artículo 3 del Decreto N°
1216 de 2016.
35
jurisdicción ordinaria, para llevar a cabo el juzgamiento y, de ser del caso, la imposición de
la sanción. La Comisión Intersectorial tiene la potestad de convocar a la Fiscalía y al
Consejo Superior de la Judicatura a las reuniones que realice y en esta instancia, se
informa periódicamente sobre el estado de los procesos judiciales abiertos contra los
posibles responsables de las violaciones de derechos humanos. Este diálogo
interinstitucional ha sido resaltado como una buena práctica en Colombia, sin embargo, la
independencia y la autonomía que caracterizan a la Rama Judicial genera un escenario
más complejo al que existe con el ejecutivo. La interlocución con los jueces penales está
mediada por el Consejo Superior de la Judicatura, órgano de gobierno y administración de
la Rama, que no tiene la potestad de influir en las decisiones judiciales y que no puede
afectar la competencia funcional de los jueces” 91.

Por su parte, el Grupo Interno de Trabajo de Seguimiento a las Órdenes y


Recomendaciones de los Órganos Internacionales en materia de Derechos Humanos 92, del
Ministerio de Relaciones Exteriores, ejerce las funciones de asesorar la participación de la
Cancillería en el Grupo interinstitucional del Subsistema Transversal de Asuntos
Internacionales del Sistema Nacional de Derechos Humanos; coordinar la representación
del Estado en las audiencias de seguimiento al cumplimiento de las sentencias de la Corte
IDH; recopilar información solicitada por los órganos del Sistema Interamericano de
Derechos Humanos sobre el seguimiento a las sentencias de la Corte IDH; responder los
derechos de petición, acciones de tutela u otras acciones constitucionales y demás
requerimientos formulados por las autoridades judiciales, relativos a los asuntos de
competencia del Grupo Interno de Trabajo; en colaboración con la Consejería Presidencial
para los Derechos Humanos, articular los espacios de concertación, entre los beneficiarios
de las decisiones de los órganos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y las
entidades competentes del caso; articular las actividades y gestiones que permitan
adelantar el seguimiento a las sentencias; y, adelantar las reuniones de seguimiento
interinstitucional de las sentencias de la Corte IDH 93.

En Ecuador, el citado Decreto Ejecutivo N°1317 atribuye al Ministerio de Justicia y


Derechos Humanos, las siguientes funciones relacionadas con sus labores de coordinación
de ejecución de las sentencias:

Art. 2.- El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos cumplirá las siguientes funciones:

91
Amaya y Trespalacios. Op.cit. p. 11.
92
Creado mediante Resolución N° 5674 de 2015, del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuyas disposiciones
se reprodujeron en la Resolución N° 9709 de 2017, del Ministerio de Relaciones Exteriores.
93
Artículo 41 de la Resolución N° 9709 de 2017 del Ministerio de Relaciones Exteriores.
36
1. Remitir a la autoridad competente las resoluciones para que ordene el inicio de
investigaciones y la determinación de responsabilidades individuales relacionadas con la
violación de derechos humanos; y, dar seguimiento al curso de tales investigaciones y
determinación de responsabilidades.

2. Coordinar con el Ministerio de Finanzas el pago de la reparación material e inmaterial a


las víctimas de violación de derechos humanos.

3. Coordinar con la entidad del Estado competente la realización de medidas necesarias


para dar cumplimiento integral a las obligaciones.

(…)

5. Mantener a los beneficiarios, al Ministerio de Relaciones Exteriores, a la Procuraduría


General del Estado y demás órganos interesados, informados del avance de las gestiones de
cumplimiento coordinadas por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

(…)”.

Si bien el Decreto Ejecutivo N°560 no detalló estas funciones para la nueva Secretaría de
Derechos Humanos, puede entenderse que, como continuar legal del Ministerio de
Justicia y Derechos Humanos, esta entidad las asume en los mismos términos, al no
encontrarse derogado el Decreto Ejecutivo N°1317.

Tabla 4. Atribuciones autoridad responsable

Estado / Coordinar Informar Realizar Cumplir


Atribuciones seguimiento directamente
autoridad medidas de
responsable reparación (pagar,
publicar)
México X
Guatemala X X
Colombia X X
Ecuador X X X
Perú X X X
Uruguay X

iv. Participación de las víctimas y organizaciones de la sociedad civil

Según lo señala Andrés Rousset “es de especial relevancia visibilizar a las víctimas en el
proceso de cumplimiento, tanto en la etapa de implementación como en la fase de
ejecución 94 y los Estados deberían velar porque en “su derecho interno disponga que las
víctimas de violencia o traumas gocen de una consideración y atención especial para que

94
Rousset, Andres. “Ajustes En El Ámbito Normativo Interamericano Para El Cumplimiento Eficaz De Las
Sentencias De La Corte Interamericana De Derechos Humanos”. P. 15.
37
los procedimientos jurídicos y administrativos destinados a hacer justicia y conceder una
reparación no dé lugar a un nuevo trauma” 95.

Según se observó en la normativa analizada, la mayoría de los Estados no han regulado la


participación de las víctimas y organizaciones de la sociedad civil en las decisiones de los
órganos específicos a cargo de la ejecución de las sentencias de la Corte IDH.

No obstante lo ya señalado, en el caso de México, en el acuerdo que crea la Comisión de


Política Gubernamental en Materia Derechos Humanos se señala que este órgano puede
invitar a participar en sus sesiones, con voz, pero sin voto, a organizaciones de la sociedad
civil. También, en los considerandos que anteceden esta normativa se señala que “la
participación de la sociedad civil es un eje fundamental en la promoción y defensa de los
derechos humanos y que por lo tanto, debe involucrarse abiertamente en los procesos de
diseño de la política nacional de derechos humanos” 96.

En el caso de Ecuador, conforme a lo dispuesto en el artículo 2°, inciso final, del


Decreto Ejecutivo N°1317, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, actual
Secretaría de Derechos Humanos, debe promover activamente el diálogo con la
sociedad civil, en especial con las organizaciones de derechos humanos, para el
cumplimiento de sus obligaciones y funciones de coordinar de la ejecución de
sentencias de la Corte IDH.

Por su parte, en el caso de Colombia, “[a] las sesiones de la Comisión Intersectorial podrán
asistir, previa invitación de su presidente, otros ministros o directores de Departamento
Administrativo, funcionarios del Estado, delegados de organizaciones étnicas, de derechos
humanos, sociales, gremiales, académicas y fundaciones y demás que la Comisión
Intersectorial considere pertinente para el desarrollo de sus funciones y tareas, al igual que
representantes de organismos internacionales de Derechos Humanos” 97. Además, el
Grupo Interno de Trabajo de Seguimiento a las Órdenes y Recomendaciones de los
Órganos Internacionales en materia de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones
Exteriores es el encargado de articular “los espacios de concertación, entre los
beneficiarios de las decisiones de los órganos del Sistema Interamericano de Derechos
Humanos y del Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas y

95
Ibíd, p. 16.
96
Acuerdo del Ejecutivo Federal publicado el 11 de marzo de 2003 que crea la Comisión de Política
Gubernamental en Materia Derechos Humanos
https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=698534&fecha=11/03/2003
97
Parágrafo 3 del artículo 2.1.7.2.2 del Decreto N°1081 de 2015.
38
las Entidades competentes del caso” 98. Adicionalmente, cabe mencionar que tanto en
Honduras 99 como en Guatemala 100, las organizaciones de la sociedad civil han
conformado mesas de seguimiento para observar el cumplimiento de las sentencias de la
Corte IDH, pero este tipo de instancias no cuentan con el apoyo o financiamiento de los
gobiernos respectivos.

Tabla 5. Mecanismos con y sin participación de la sociedad civil y víctimas

Estado / Mecanismo con participación de Mecanismo sin instancias de


Atribuciones autoridad la sociedad civil y víctimas participación
responsable
México X
Honduras X
Guatemala X
Costa Rica X
Venezuela X
Colombia X
Ecuador X
Perú X
Uruguay X

v. Tipos de medidas de reparación que contempla

El deber de reparar de los Estados está consagrado en el artículo 63.1 de la CADH, el que
establece que: “al producirse un hecho ilícito imputable a un Estado, surge la
responsabilidad internacional de éste por violación de una norma internacional”. Así
también, la norma precisa que será la “Corte quien dispondrá si ello fuere procedente, que
se reparen las consecuencias de la medida o situación que ha configurado la vulneración
de esos derechos y el pago de una justa indemnización a la parte lesionada” 101.

A su vez, la Corte IDH en su jurisprudencia, siguiendo los Principios y Directrices Básicos


sobre el derecho a las víctimas de violaciones de las normas internacionales de derechos
humanos y el derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener

98
Artículo 41 N°6 de la Resolución N° 9709, de 2017, del Ministerio de Relaciones Exteriores.
99
https://www.cejil.org/es/honduras-mesa-seguimiento-denuncia-obstaculos-investigacion-violaciones-
derechos-humanos
100
https://cejil.org/es/mesa-supervision-exige-frenar-reforma-ley-reconciliacion-que-violenta-
responsabilidades-guatemala#:~:text=otros%20(Diario%20Militar)-
,La%20Mesa%20de%20Supervisi%C3%B3n%20de%20Cumplimiento%20de%20Sentencias%20de%20la,el%2
0cumplimiento%20de%20las%20medidas
101
Villegas, Miriam. Cumplimiento de sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Disponible en: https://bibliotecadigital.indh.cl/handle/123456789/829 [consulta: 25 de agosto de 2020] p.
48.
39
reparaciones, adoptados por la Asamblea General de Naciones Unidas 102, ha decidido
otorgar distintos tipos de medidas de reparación.

En particular, la Corte IDH ha especificado que la reparación integral exige “siempre que
sea posible, la plena restitución (restitutio in integrum), que consiste en el restablecimiento
de la situación anterior. De no ser esto factible, como ocurre en la mayoría de los casos de
violaciones a derechos humanos, el Tribunal determinará medidas para garantizar los
derechos conculcados, reparar las consecuencias que las infracciones produjeron y
establecer una indemnización que compense los daños ocasionados. Por tanto, la Corte ha
considerado la necesidad de otorgar diversas medidas de reparación, a fin de resarcir los
daños de manera integral, por lo que además de las compensaciones pecuniarias, las
medidas de restitución, satisfacción y garantías de no repetición tienen especial relevancia
por los daños ocasionados” 103.

Como puede observarse, la reparación, en los términos que la Corte IDH la ha


comprendido, requiere que el Estado esté dotado de las herramientas públicas necesarias
e idóneas, de manera tal que puedan ser capaces de responder a la complejidad que las
caracteriza.

Respecto del cumplimiento de estas medidas por los Estados, los estudios previamente
realizados demuestran que “[l]as medidas que son por lo general cumplidas son las
compensaciones económicas y las simbólicas; no obstante, se mantienen brechas
importantes en reparaciones no pecuniarias como reformas legales e investigación y
sanción a trasgresores de violaciones a derechos humanos” 104-105.

102
Asamblea General de Naciones Unidas, 2005, 64º sesión plenaria. Principios y Directrices Básicos sobre el
derecho a las víctimas de violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y el derecho
internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones. Doc. E/CN.4/2004/57. Disponible
en: https://www.ohchr.org/sp/professionalinterest/pages/remedyandreparation.aspx [consulta: 25 de
agosto de 2020].
103
Corte IDH. Caso Atala Riffo y niñas vs. Chile. Sentencia de Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21
de noviembre de 2012. Párrafo 241.
104
López, Oliver. (2019). Cumplimiento y ejecución de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos: algunas reflexiones a partir del proceso de reforma en el Sistema Europeo de Derechos Humanos.
Anuario de Derechos Humanos, 15(2), 213-235. Disponible en: https://www.corteidh.or.cr/tablas/23679.pdf
[consulta: 25 de agosto de 2020]. p. 217
105
También Schönsteiner y Couso precisan que: “En los últimos años, varios estudios han producido
estadísticas sobre el cumplimiento de los Estados parte respecto de las decisiones de la Corte IDH25,
mientras que otros han analizado el cumplimiento desde una perspectiva cualitativa. Un ejemplo de este
último tipo de investigaciones son las de Góngora26 y Basch et al.27, que muestran (a partir de una base de
datos de los casos de la Corte y de la Comisión, entre 2001 y 2006) que el cumplimiento de los Estados varía
dependiendo de los tipos de órdenes que enfrenten. Así, las órdenes de reparaciones monetarias -que son
resorte del Ejecutivo- se cumplen en un 58%, mientras que las que disponen la investigación y la sanción de
crímenes relacionados con violaciones a los derechos humanos -que son resorte de las fiscalías y los
tribunales de justicia- se cumplen solo en un 10%. Si la obligación de investigar y sancionar va acompañada
40
Pese a estas diferencias en el nivel de cumplimiento, en esta investigación se pudo
observar que, en la mayoría de los Estados revisados, la normativa no especifica el
procedimiento de cumplimiento respecto de las distintas medidas de reparación que
podría adoptar la Corte IDH en una sentencia condenatoria.

Así, en Perú se regula tanto a nivel legal como reglamentario el cumplimiento de medidas
indemnizatorias y aquellas que no lo son, distinguiendo la Ley N° 27.775 los
procedimientos para cada una de estas medidas, como se detalló precedentemente.

En el caso de Ecuador, de las atribuciones de la autoridad responsable, referidas tanto al


pago de reparaciones como a la realización de medidas de reparación integral que deben
desarrollar los distintos órganos, puede entenderse que la regulación, al menos en lo que
se refiere a la coordinación de la ejecución, abarca todo tipo de medidas.

Por su parte, en el caso de México, a nivel legal, sólo se regula el cumplimiento de


medidas de reparación pecuniarias, según ya se mencionó, de acuerdo a lo que dispone el
artículo 2° de la Ley Federal de Responsabilidad Patrimonial del Estado. Adicionalmente, el
artículo 6° precisa que los entes públicos federales “tomando en cuenta la disponibilidad
de recursos para el ejercicio fiscal correspondiente, incluirán en sus respectivos
anteproyectos de presupuesto los recursos para cubrir las erogaciones derivadas de
responsabilidad patrimonial”. Sin perjuicio de lo anterior, a nivel de regulación
administrativa, la normativa vigente no distingue.

En lo que respecta a Colombia, Amaya y Trespalacios señalan que “el procedimiento para
cumplir las sentencias de la Corte IDH y su duración, dependen directamente del tipo de
órdenes de la sentencia” 106. Agregan además, que el pago de indemnizaciones sería una
medida de fácil ejecución al haber criterios normativos que permiten determinar la
entidad a la que corresponde realizarlos y haber recursos asignados en la ley de
presupuesto. Contraponen esto, con las medidas de reparación no pecuniarias, las que
“carecían de un procedimiento reglado”, agregando que se “deberá indagar con el tiempo
si el procedimiento en este [refiriéndose al Decreto N° 1216, de 2016] establecido para las
reparaciones no pecuniarias ha sido efectivo” 107.

de una orden de reforma legal, aumenta levemente la tasa de cumplimiento total, llegando a un 14%28. Los
autores señalados también reportan acerca de los cumplimientos parciales de órdenes y decisiones,
constatando que, en general, hay un cumplimiento parcial de un 31% de las observaciones sobre
fortalecimiento institucional, lo que evidencia la dificultad técnica y administrativa que presenta el
promover la introducción de instituciones nacionales que fomenten los derechos humanos”. Schönsteiner,
Judith y Couso, Javier. Op. cit.
106
Amaya y Trespalacios. Op. cit. p. 10.
107
Ibíd. p. 11.
41
Respecto del cumplimiento de las órdenes de investigar, juzgar y sancionar,
específicamente las relacionadas con “la especialidad penal de la jurisdicción ordinaria,
para llevar a cabo el juzgamiento y, de ser del caso, la imposición de la sanción”, el autor y
la autora citados señalan que en las sesiones de la Comisión Intersectorial, el Consejo
Superior de la Judicatura 108 “informa periódicamente sobre el estado de los procesos
judiciales abiertos contra los posibles responsables de las violaciones de derechos
humanos. Este diálogo interinstitucional ha sido resaltado como una buena práctica en
Colombia, sin embargo, la independencia y la autonomía que caracterizan a la Rama
Judicial genera un escenario más complejo al que existe con el ejecutivo. La interlocución
con los jueces penales está mediada por el Consejo Superior de la Judicatura, órgano de
gobierno y administración de la Rama, que no tiene la potestad de influir en las decisiones
judiciales y que no puede afectar la competencia funcional de los jueces” 109.

Tabla 6. Medidas de reparación contempladas en el mecanismo

Estado / Medidas indemnizatorias Medidas no indemnizatorias


Atribuciones autoridad
responsable
México X (regulación legal) X (Regulación administrativa)
Honduras X X
Guatemala X X
Costa Rica X X
Venezuela X X
Colombia X X
Ecuador X X
Perú X X
Uruguay X X

F. Cumplimiento de medidas de reparación relacionadas con el ejercicio de la


función jurisdiccional

Según ha observado la doctrina “[l]a misma Corte IDH, desde su sentencia en Baena
Ricardo del 2003, da seguimiento a sus propias decisiones, en virtud del principio de efecto
útil, a saber, el derecho a que la sentencia que protege los derechos, sea efectivamente
implementada” 110_111.

108
El que participa como invitado en dichas sesiones de acuerdo a Decreto N°1081 de 2015.
109
Amaya y Trespalacios. Op. cit. p. 11.
110
Schönsteiner, Judith y Couso, Javier. Op. cit.
111
La facultad de la Corte IDH de supervisar el cumplimiento de sus decisiones se desprende de los artículos
33, 62.1, 62.3 y 65 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 30 de su Estatuto y se encuentra
regulada en el artículo 69 de su Reglamento. Conforme a esta función, la Corte Interamericana de Derechos
Humanos ha adoptado desde el año 2002, la modalidad de dictar las resoluciones sobre el cumplimiento de
sus sentencias. Para ello la Corte aplica un procedimiento contradictorio mediante el cual previamente
42
Con base en la información que aportan las partes, la Corte IDH emite resoluciones sobre
el cumplimiento de sus sentencias, en las que detalla los puntos de éstas que han sido
cumplidos y los que están pendientes de cumplimiento, instando al Estado a adoptar las
medidas necesarias.

Tal como se adelantó previamente, para identificar el comportamiento de los Estados, en


este estudio se revisaron resoluciones de supervisión de cumplimiento de la Corte IDH
respecto de sus propias sentencias condenatorias, en el período comprendido entre el 31
de julio de 2014 y el 31 de julio de 2020 112. Mediante esta revisión se buscó identificar las
acciones y mecanismos desarrollados por los Estados y, en particular, el proceder de los
tribunales internos, con objeto de dar cumplimiento a medidas de reparación vinculadas
al ejercicio de la función jurisdiccional 113.

En el caso de México, considerando el período ya señalado, se revisaron 8 resoluciones de


supervisión de cumplimiento de la Corte IDH. De este total, dos se referían al
cumplimiento de medidas de reparación relacionadas con el ejercicio de la función
jurisdiccional y de competencia del Poder Judicial. La primera de estas resoluciones se
pronuncia respecto del cumplimiento de las medidas de reparación adoptadas en el caso
García Cruz y Sánchez Silvestre 114. En la sentencia condenatoria de este caso, la Corte
había ordenado al Estado “realizar y proseguir de modo diligente todas las investigaciones
y actuaciones necesarias para deslindar responsabilidades y, en su caso, sancionar la
comisión del delito de tortura, en perjuicio de los señores García Cruz y Sánchez
Silvestre” 115.

En esta resolución, la Corte IDH consideró que esta medida de reparación no se


encontraba cumplida, al constatar que “a cinco años de dictada la Sentencia y más de
veinte años desde que ocurrieron los hechos del presente caso, no hay avances

solicita información a las partes el Estado, la CIDH y las víctimas, sobre la situación de cumplimiento de sus
fallos por parte del Estado. Otras veces, las convoca a una audiencia en su sede con ese propósito. Ver:
Rosas Fregoso, Roxana. Naturaleza jurídica de la ejecución de sentencias de la Corte Interamericana: una
mirada al estado mexicano. En: Revista RYD República y Derecho. Dosier: Ejecución de sentencias de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos. Mendoza: 2019, Universidad Nacional de Cuyo, Volumen IV pp. 1-26.
Disponible en: http://revistaryd.derecho.uncu.edu.ar/index.php/revista/issue/view/5/showToc. [consulta:
25 de agosto de 20202]. p. 13.
112
El análisis se acotó a un total de 5 años, atendida la gran cantidad de resoluciones por Estado; la
información relevante y actualizada que fue posible identificar en este periodo, y las limitaciones de tiempo
para abordar esta investigación.
113
Se excluyen, por tanto, otras medidas relacionadas con el Poder Judicial, pero que no implican el ejercicio
directo de jurisdicción. En este sentido, no se analizan obligaciones de capacitación de jueces u otras
similares.
114
Corte IDH. Caso García Cruz y Sánchez Silvestre Vs. México. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
26 de noviembre de 2013.
115
Corte IDH. Caso García Cruz y Sánchez Silvestre Vs. México. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia.
Resolución de 27 de noviembre de 2018. Párrafo 4.
43
significativos en la investigación de las violaciones a los derechos humanos cometidas en
agravio de los señores García Cruz y Sánchez Silvestre, dado que la causa penal aún se
encuentra en etapa de investigación tal y como el propio Estado lo reconoció en sus
informes” 116.

En el segundo caso analizado, Rosendo Cantú y otra Vs. México 117, la Corte IDH, en la
resolución de supervisión de cumplimiento de marzo de 2020, constató el cumplimiento
de la medida de reparación que obligaba al Estado a “conducir en el fuero ordinario,
eficazmente y dentro de un plazo razonable, la investigación y, en su caso, el proceso penal
que tramite en relación con la violación sexual de la señora Rosendo Cantú, con el fin de
determinar las correspondientes responsabilidades penales y aplicar, en su caso, las
sanciones y demás consecuencias que la ley prevea” 118.

Al respecto, la Corte IDH constató la condena de algunos de los autores del delito y
destacó que la sentencia penal condenatoria considerara “varios de los estándares
establecidos en la jurisprudencia constante de este Tribunal en materia de investigaciones
con enfoque de género” 119. No obstante lo ya señalado, la Corte observó lo siguiente: “(i)
que se ha condenado a dos militares por la violación sexual y tortura cometidas en
perjuicio de la víctima; (ii) que el propio Estado ha reconocido que se ha excedido en el
plazo para la resolución de los amparos planteados frente a dichas condenas y, por tanto,
las mismas aún no se encuentran firmes, así como (iii) que está en trámite una
investigación, aún en etapas iniciales, para determinar otros posibles responsables de los
hechos” 120. En razón de lo anterior, la Corte concluye que México debía continuar
implementando la medida de reparación ya referida.

En el caso de Guatemala, se identificaron 29 resoluciones de supervisión de cumplimiento


en el período ya señalado, de las cuales, seis se referían a medidas reparatorias
relacionadas con la función jurisdiccional 121. De estas seis resoluciones, cuatro se
relacionaban con la obligación de investigar diligentemente y sancionar distintas
violaciones de derechos humanos y también, con la de abstenerse de utilizar figuras

116
Ibíd, párrafo 8
117
Corte IDH. Caso Rosendo Cantú y otra Vs. México. Excepción Preliminar Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 31 de agosto de 2010.
118
Corte IDH. Caso Rosendo Cantú y otra Vs. México. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución
de 12 de marzo de 2020. Párrafo 4.
119
Ibíd. Párrafo 7.
120
Ibíd. Párrafo 17.
121
Se entenderá como función jurisdiccional la facultad de conocer, juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, de
acuerdo a lo que establece el artículo 1° del Código Orgánico de Tribunales.
44
legales como la amnistía, prescripción y otras causales eximentes de responsabilidad
penal, para excusarse de la obligación de investigar y sancionar a los responsables122.

Pese a que en ninguna de estas resoluciones la Corte IDH constató el cumplimiento


íntegro de las medidas de reparación ordenadas, es relevante mencionar la Corte IDH
destacó que la Corte Suprema de Guatemala habría adoptado resoluciones en las que
declaró “la autoejecutabilidad de las Sentencias dictadas por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos en los casos en los casos De la “Panel Blanca” (Paniagua Morales y
otros), De los “Niños de la Calle” (Villagrán Morales y otros), Bámaca Velásquez, y Carpio
Nicolle y otros” 123.

En estos casos, la Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia de Guatemala, en


conformidad a lo ordenado por la Corte IDH en cuanto a la obligación de investigar y
sancionar las violaciones de derechos humanos que se constataron en las sentencias
condenatorias, declaró nulas “las sentencias penales internas de sobreseimiento o
absolutorias así como de lo actuado en los procesos y, en consecuencia, ordenó un nuevo
procesamiento respetuoso de las reglas del debido proceso y el cumplimiento de los fines
del proceso penal de demostración de los hechos y sanción de los autores responsables” 124.

Junto con las resoluciones ya mencionadas, se identificaron otras dos resoluciones de


supervisión de cumplimiento en las que la Corte IDH consideró cumplidas las medidas de
reparación, valorando las actuaciones de los tribunales superiores de justicia y de la Corte
de Constitucionalidad de Guatemala.

En el primero de estos casos, denominado Raxcacó Reyes Vs. Guatemala, la Corte IDH
consideró cumplida la medida reparatoria de “abstenerse de aplicar la pena de muerte y
ejecutar a los condenados por el delito de plagio o secuestro exclusivamente” 125, por
cuanto el Estado demostró que “no se ha aplicado la pena de muerte a ninguna persona
en Guatemala desde el 2002, precisamente debido a la falta de legislación aplicable que

122
Corte IDH. Caso Supervisión conjunta de 11 casos Vs. Guatemala. Supervisión de Cumplimiento de
Sentencia. Resolución de 21 de agosto de 2014; Corte IDH. 12 Casos Guatemaltecos Vs. Guatemala.
Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 24 de noviembre de 2015; Corte IDH. Caso García
y familiares Vs. Guatemala. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 22 de noviembre de
2016, y Corte IDH. Caso Molina Theissen Vs. Guatemala. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia.
Resolución de 14 de marzo de 2019.
123
Corte IDH. Caso Supervisión conjunta de 11 casos Vs. Guatemala. Supervisión de Cumplimiento de
Sentencia. Resolución de 21 de agosto de 2014. Párrafo 16.
124
Ibíd.
125
Corte IDH. Caso Raxcacó Reyes Vs. Guatemala. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de
30 enero de 2019. Párrafo 14.
45
regule el derecho a solicitar indulto o conmutación de la pena, tal como se desprende del
informe emitido por la Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia de Guatemala” 126

En esta resolución, la Corte IDH también se refirió a la sentencia de la Corte de


Constitucionalidad de Guatemala, en la que este tribunal habría ordenado que varios
artículos que preveían la pena de muerte fueran “expulsados del ordenamiento jurídico
nacional 127”, lo que habría aportado al cumplimiento de la medida de reparación ya
mencionada.

De manera similar, en el caso Fermín Ramírez Vs. Guatemala 128, la Corte IDH consideró
que el Estado había dado cumplimiento a las medidas de “abstenerse de aplicar la parte
del artículo 132 del Código Penal de Guatemala que se refiere a la peligrosidad del
agente” 129 y de “abstenerse de ejecutar las sentencias en las que se aplique la pena de
muerte, en el supuesto de que se encuentre pendiente una decisión sobre una solicitud de
indulto o conmutación de la pena” 130, por cuanto se acreditó, tal como se señaló
anteriormente, que no se había aplicado la pena de muerte a ninguna persona en
Guatemala desde el año 2002. Además, los representantes de las víctimas, en sus
observaciones de marzo de 2018, señalaron que “se conmutó a pena de prisión a 54
condenados a muerte que en esa oportunidad estaban en capilla ardiente” 131.

En el caso de Honduras, se identificaron 3 resoluciones del total de 10 comprendidas en el


periodo de análisis en las que la Corte IDH analizó el cumplimiento de medidas de
reparación vinculadas al ejercicio de la función jurisdiccional 132. En las tres resoluciones, la
Corte IDH analizó si el Estado había dado cumplimiento a las medidas de investigar
penalmente y sancionar a los responsables de las violaciones de derechos humanos
constatadas en las sentencias de la Corte IDH y concluye, con base en la información
aportada por el Estado, que las acciones desarrolladas eran insuficientes para considerar
como cumplida este tipo de medidas, principalmente, por la demora observada en la
realización de estas investigaciones.

126
Ibíd. Párrafo 22.
127
Ibídem. Párrafo 5.
128
Corte IDH. Caso Fermín Ramírez Vs. Guatemala. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución
de 6 febrero de 2019.
129
Ibíd. Párrafo 10.
130
Ibídem.
131
Ibídem. Párrafo 19.
132
Corte IDH. Caso Kawas Fernández y Caso Luna López Vs. Honduras. Supervisión de Cumplimiento de
Sentencias. Resolución de 30 de agosto de 2017; Corte IDH. Caso Comunidad Garífuna de Punta Piedra y sus
miembros Vs. Honduras. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 14 de mayo de 2019 y;
Corte IDH. Caso Comunidad Garífuna Triunfo de la Cruz y sus miembros Vs. Honduras. Supervisión de
Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 14 de mayo de 2019.
46
Respecto de Costa Rica se identificaron dos resoluciones referidas a los mismos casos,
Artavia Murillo y otros (Fecundación in Vitro) y Caso Gómez Murillo y otros 133, en los que
la Corte decidió, en la primera de ellas, no considerar cumplida la medida de reparación
de dejar “sin efecto la prohibición de practicar la FIV (fertilización in vitro) y para que las
personas que deseen hacer uso de dicha técnica de reproducción asistida puedan
hacerlo” 134.

Cabe precisar que la prohibición de uso de esta técnica había sido dispuesta por la Sala
Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, al establecer que las prácticas de FIV
atentaban contra la vida y la dignidad del ser humano y declarar la inconstitucionalidad
del decreto administrativo que regulaba esta materia. Al respecto la Corte IDH consideró
“que el efecto prohibitivo que en general causó [esa] sentencia” y el análisis realizado en la
misma partiendo de una “protección absoluta del embrión” produjeron una “arbitraria y
excesiva” interferencia a los derechos a la vida privada y familiar, particularmente al
derecho a la autonomía reproductiva en lo que respecta a decidir si tener hijos biológicos a
través de la técnica de FIV, en perjuicio de las víctimas” 135.

En la primera de las resoluciones de cumplimiento revisadas relacionada con este caso, la


Corte IDH consideró la medida de reparación ordenada no había sido cumplida por el
Estado, sosteniendo lo siguiente:

“14. De acuerdo con los elementos indicados por las partes y la Defensora de los
Habitantes relativos al ordenamiento interno (supra Considerandos 8, 11 y 12), este
Tribunal considera que la Sala Constitucional no sólo podía dejar sin efecto su propia
decisión que desde el 2000 causó la prohibición de la FIV en Costa Rica, sino que a través
de los referidos recursos de amparo, tuvo oportunidades suficientes para garantizar la
implementación de esta medida de reparación ordenada en la Sentencia, y optó por no
hacerlo. Una actuación diferente por parte de dicha Sala habría contribuido a hacer cesar
la discusión sobre la prohibición de la técnica FIV, en ejecución de lo dispuesto en la
Sentencia, y a garantizar los derechos de los recurrentes, entre quienes se encontraban
víctimas de este caso. En ese sentido, la actuación de la Sala Constitucional desconoció la
Sentencia del presente caso, planteando un obstáculo para el cumplimiento de la
misma.” 136

Por el contrario, en la segunda de las resoluciones en las que se pronuncia sobre este
caso, la Corte IDH finalmente dio por cumplida la medida de reparación ya señalada,
teniendo en consideración que el Estado había adoptado normas de carácter

133
Corte IDH. Caso Artavia Murillo y otros (Fecundación in Vitro) Vs. Costa Rica. Supervisión de
Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 26 de febrero de 2016 y Corte IDH. Caso Gómez Murillo y otros
Vs. Costa Rica. Supervisión de Cumplimiento de Sentencias. Resolución de 22 de noviembre de 2019.
134
Corte IDH. Caso Artavia Murillo y otros (Fecundación in Vitro) Vs. Costa Rica. Supervisión de
Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 26 de febrero de 2016. Párrafo 19.
135
Ibíd. Párrafo 4.
136
Ibíd, párrafo 14.
47
administrativo que regulaban el uso y acceso a prestaciones de fertilización asistida y que
este tipo de prácticas se realizaban en todo el país, sin tener en cuenta ni referirse a los
pronunciamientos previos ya mencionados de la Sala Constitucional de la Corte Suprema
de Costa Rica que declaró la inconstitucionalidad de las normas que regulaban esta
práctica 137.

En el caso de Venezuela, también la Corte IDH se ha pronunciado respecto del


cumplimiento de medidas de reparación en temas vinculados al ejercicio de la función
jurisdiccional, según se observa en 4 de las 13 resoluciones revisadas en el período
seleccionado. En tres de estas resoluciones, la Corte IDH estableció que el Estado no había
dado cumplimiento a las medidas de investigar y sancionar penalmente a los autores de
las violaciones de derechos humanos identificadas en las sentencias condenatorias de la
Corte IDH, teniendo en consideración que el Estado se había negar a informar al
respecto 138.

Por su parte, en la cuarta de las resoluciones revisadas, referida al caso López Mendoza 139,
este tribunal también constató el incumplimiento de las medidas de reparación adoptadas
en este caso, detallando que “la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de
Venezuela dictó una decisión el 17 de octubre de 2011, mediante la cual sostuvo que la
Sentencia emitida por este Tribunal era “inejecutable” 140. En esta resolución, el Tribunal
Supremo de Venezuela estableció que “la Constitución no otorga a los tratados
internaciones sobre derechos humanos rango “supraconstitucional”, por lo que, en caso de
antinomia o contradicción entre una disposición de la Carta Fundamental y una norma de
un pacto internacional, correspondería al Poder Judicial determinar cuál sería la aplicable,
tomando en consideración tanto lo dispuesto en la citada norma como en la jurisprudencia
de esta Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia” 141 y agrega, a continuación
que “la Corte Interamericana de Derechos Humanos persiste en desviar la teleología de la
Convención Americana y sus propias competencias, emitiendo órdenes directas a órganos
del Poder Público venezolano (Asamblea Nacional y Consejo Nacional Electoral) usurpando
funciones cual si fuera una potencia colonial y pretendiendo imponer a un país soberano e

137
Corte IDH. Caso Artavia Murillo y otros (Fecundación in Vitro) y Caso Gómez Murillo y otros Vs. Costa
Rica. Supervisión de Cumplimiento de Sentencias. Resolución de 22 de noviembre de 2019.
138
Corte IDH. Caso El Amparo Vs. Venezuela. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 22
de noviembre de 2018; Corte IDH. Caso del Caracazo Vs. Venezuela. Supervisión de Cumplimiento de
Sentencia. Resolución de 30 de mayo de 2018; y Corte IDH. Caso Familia Barrios Vs. Venezuela. Supervisión
de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 2 de septiembre de 2015.
139
Corte IDH. Caso López Mendoza Vs. Venezuela. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de
la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 20 de noviembre de 2015.
140
Ibíd. Párrafo 6.
141
Ibídem.
48
independiente criterios políticos e ideológicos absolutamente incompatibles con nuestro
sistema constitucional” 142.

En conformidad a lo ya señalado, la Sala Constitucional declaró “inejecutable” el fallo de la


Corte IDH, lo que fue comunicado a este último tribunal internacional. A su vez, el agente
del Estado en este caso señaló que “resultaría ilegal e inconstitucional ejecutar de forma
directa la Sentencia de la Corte Interamericana” 143, remitiendo copia de la decisión judicial
interna a la Corte IDH.

Teniendo en cuenta esta información, la Corte IDH consideró que Venezuela no había
dado cumplimiento a ninguna de las medidas de reparación ordenadas y en particular, la
de “a) asegurar a través de los órganos competentes, y particularmente del Consejo
Nacional Electoral (CNE), que las sanciones de inhabilitación no constituyan impedimento
para la postulación del señor López Mendoza en el evento de que desee inscribirse como
candidato en procesos electorales” 144 y la de “b) dejar sin efecto las Resoluciones Nos. 01-
00-000206 de 24 de agosto de 2005 y 01-00-000235 de 26 de septiembre de 2005 emitidas
por el Contralor General de la República (punto dispositivo tercero)”.

Por su parte, Uruguay ha tenido dos casos contenciosos ante la Corte con sentencia de
fondo 145, los que se encuentran en etapa de supervisión. Solo un caso tiene resolución de
supervisión de cumplimiento de sentencia 146, la que es previa al periodo en estudio. Sin
embargo, siendo esta la única resolución de supervisión de este Estado, la cual se refiere
al caso respecto del que no se adoptó regulación legal y siendo una resolución que
supervisa medidas relativas al ejercicio de la labor jurisdiccional, se incluye en este
análisis.

La resolución en cuestión recae sobre el Caso Gelman, en que se impuso a Uruguay


obligaciones de investigación, juzgamiento y eventual sanción de los responsables del
caso 147. La Corte IDH determinó finalmente como pendiente de cumplimiento dicha

142
Ibídem.
143
Ibídem. Párrafo 7.
144
Ibídem. Párrafo 8.
145 Corte IDH. Caso Gelman Vs. Uruguay. Fondo y Reparaciones. Sentencia de 24 de febrero de 2011. y
Corte IDH. Caso Barbani Duarte y otros Vs. Uruguay. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 13 de
octubre de 2011. Esta última, además con sentencia de solicitud de interpretación de la sentencia de fondo.
146
Corte IDH. Caso Gelman Vs. Uruguay. Supervisión de cumplimiento de sentencia. Resolución de 20 de
marzo de 2013.
147
“Los hechos del presente caso ocurrieron durante la dictadura cívico-militar que gobernó Uruguay entre
1973 y 1985, recurriendo a prácticas sistemáticas de graves violaciones de derechos humanos por fuerzas de
seguridad e inteligencia de la dictadura uruguaya en colaboración con autoridades argentinas, en el marco
de la doctrina de seguridad nacional y de la llamada “Operación Cóndor”. En ese contexto, María Claudia
García Iruretagoyena Casinelli y su esposo Marcelo Ariel Gelman Schubaroff, hijo éste del señor Juan
Gelman, ambos de nacionalidad argentina, fueron detenidos el 24 de agosto de 1976 en Buenos Aires,
49
obligación, puesto que a pesar de que Uruguay informó de la promulgación de una ley 148 y
un decreto del ejecutivo 149, ambos destinados a dejar sin efectos la Ley N°15.848 de
Caducidad -declarada incompatible con la Convención y que constituía el principal
obstáculo para investigar y eventualmente sancionar-; también se informó de un nuevo
hecho, cual es, la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la República Oriental del
Uruguay de 22 de febrero de 2013, recaída en un caso similar de violaciones a los
derechos humanos, en la que por mayoría de votos se declaró parcialmente procedente la
excepción de inconstitucionalidad y se declaró inaplicables a los excepcionantes los
artículos 2º y 3º de la Ley Nº 18.831. En la práctica este fallo, implicaba que finalmente era
posible aplicar la “Ley de Caducidad” y con ello, la prescripción de los delitos que debían
investigarse y sancionarse 150. Así, en atención al fallo de la Suprema Corte de Uruguaya, la
Corte IDH consideró que:

“54. De tal manera, en lo relativo a la obligación de investigar los hechos, la emisión del
Decreto y de la Ley referidos no parecerían tener mayor utilidad práctica si, por decisiones
judiciales posteriores, los delitos se declaran prescritos, lo cual abre la posibilidad de que las
desapariciones forzadas y otras graves violaciones de derechos humanos cometidas en el
presente caso, y durante la dictadura en Uruguay, queden en la impunidad. En este sentido,
más allá de declararse un “restablecimiento de la pretensión punitiva del Estado” mediante

Argentina, por militares uruguayos y argentinos, luego de lo cual fueron separados. Al momento de su
privación de libertad, María Claudia tenía 19 años de edad y se encontraba en avanzado estado de embarazo
(alrededor de siete meses). En octubre de 1976 María Claudia García fue trasladada en un vuelo de forma
clandestina a Montevideo, Uruguay, por autoridades uruguayas y alojada en la sede del Servicio de
Información de Defensa del Uruguay (en adelante “SID”), luego de lo cual dio a luz a una niña, quien le fue
sustraída recién nacida y entregada a un policía uruguayo y su esposa, quienes la registraron como hija
propia y le dieron el nombre de María Macarena. Desde entonces María Claudia García Iruretagoyena se
encuentra desaparecida. El señor Juan Gelman y su esposa realizaron por su cuenta averiguaciones y en el
año 2000 entró en contacto con su nieta María Macarena, luego de lo cual emprendieron acciones legales,
por lo que a partir del año 2005 ella adoptó el nombre de María Macarena Gelman García Iruretagoyena”.
Corte IDH. Caso Gelman Vs. Uruguay. Supervisión de cumplimiento de sentencia. Resolución de 20 de marzo
de 2013. Visto 1°.
148
Ley Nº 18.831 de 27 de octubre de 2011, denominada “Pretensión Punitiva del Estado: Restablecimiento
para los delitos cometidos en aplicación del terrorismo de Estado hasta el 1º de marzo de 1985”.
149
Decreto 323/2011 de 30 de junio de 2011, mediante el cual revoca los actos administrativos y mensajes
del Poder Ejecutivo “en aplicación del artículo 3º de la Ley de Caducidad, que consideran que los hechos
denunciados estaban comprendidos en las disposiciones del artículo 1º de la referida Ley y en su lugar
declárase que dichos hechos no estaban comprendidos en la citada norma legal”.
150
De acuerdo al voto razonado del Juez Ferrer Mac-Gregor Poisot, que discurre sobre los efectos de la
Sentencia de la Suprema Corte en el cumplimiento de la sentencia de fondo de la Corte IDH: “21. En
definitiva, a nuestro entender el fallo de la Suprema Corte de Justicia del Uruguay de 22 de febrero de 2013,
si bien parte de la aceptación y obligatoriedad de la Sentencia de la Corte IDH, por su particular
interpretación, consideraciones y efectos que produce, incide de manera directa y potencial en el debido
cumplimiento de la Sentencia del Caso Gelman, al constituir una interpretación contraria no sólo a la
Sentencia internacional que adquirió la autoridad de cosa juzgada, sino en general al Derecho Internacional
y, particularmente, al Derecho Internacional de los Derechos Humanos, lo que podría producir un
quebrantamiento al acceso a la justicia de las víctimas de graves violaciones de derechos humanos, y podría
representar un instrumento de perpetuación de la impunidad y el olvido de esos hechos al permitir la
prescripción de dichos delitos; siendo que las violaciones graves a los derechos humanos, como lo es la
desaparición forzada de personas, constituye “por la naturaleza de los derechos lesionados, una violación de
una norma jus cogens, especialmente grave por haber acontecido como parte de una práctica sistemática de
‘terrorismo de Estado’ a nivel inter-estatal”, y revelan un incumplimiento de las obligaciones internacionales
del Estado establecidas por normas inderogables.”.
50
dicha Ley, determinadas consideraciones contenidas en la decisión de 22 de febrero de 2013
de la Suprema Corte de Justicia uruguaya, por la forma en que están expuestas, pueden
implicar un serio obstáculo para las investigaciones de las graves violaciones de derechos
humanos cometidas, a la luz de lo dispuesto por la Corte.

56. Por consiguiente, a pesar de que este Tribunal declaró que la Ley de Caducidad carece
de efectos por ser incompatible con la Convención Americana, y a pesar de lo dispuesto en el
artículo 1º de la Ley 18.831, en atención a lo decidido recientemente por la Suprema Corte
de Justicia no está claro si, en acatamiento de la Sentencia dictada en el caso Gelman, el
Estado ha adoptado todas las medidas y acciones necesarias para que los efectos que la Ley
de Caducidad produjeron durante más de dos décadas ya no representen un obstáculo para
las investigaciones de hechos constitutivos de graves violaciones de derechos humanos.

57. En este sentido, si bien en la decisión de 22 de febrero de 2013 de la Suprema Corte se


realizan una serie de reflexiones dirigidas a cumplir la Sentencia dictada en este caso por la
Corte Interamericana, dada la manera en que están expuestas, en particular sobre una
interpretación de la obligación de los Estados de ejercer el control de convencionalidad, esas
consideraciones podrían tener el efecto de obstaculizar o hacer ilusorio el cumplimiento de
la misma.” 151.

Así, en el caso, la Corte IDH al supervisar el cumplimiento de las obligaciones de


juzgamiento impuestas verifica la práctica de los tribunales internos, más allá de las
modificaciones legales y administrativas destinadas a dar cumplimiento a las medidas
impuestas por la Corte. Esta forma de supervisión debería tenerse presente en la
discusión sobre las características que debería tener un mecanismo eficiente.

En lo que respecta a Perú, se revisaron 31 resoluciones de supervisión de cumplimiento,


las que se refieren a 23 casos. De las 31 resoluciones, 5 se refieren a la supervisión de
medidas de reparación vinculadas al ejercicio de la función jurisdiccional. Además,
respecto de uno de los 23 casos se incorporó resolución de fecha anterior al periodo en
estudio 152, pero vinculada a una decretada durante éste, que dio por cumplidas todas la
medidas de reparación contempladas en la sentencia de fondo, entre ellas, declarar la
invalidez de un proceso judicial y ordenar que se garantice un nuevo juicio con
observancia del debido proceso legal.

La mayoría de las resoluciones (3 de 5) se refieren a la supervisión de la obligación de


investigar, juzgar, y de ser el caso, sancionar. El Estado, por lo general, informa del
cumplimiento de esta obligación dando cuenta de los avances en las investigaciones o
procesos penales de conocimiento de los tribunales. Entre ellas destacan:

151
Corte IDH. Caso Gelman Vs. Uruguay. Supervisión de cumplimiento de sentencia. Resolución de 20 de
marzo de 2013.
152
Corte IDH. Caso Castillo Petruzzi y Otros Vs. Perú. Supervisión de cumplimiento de sentencia. Resolución
de 1 de Julio de 2011.
51
La Corte IDH, en el Caso Cantoral Huamaní y García Santa Cruz Vs. Perú, destacó las
consideraciones del Tribunal Constitucional Peruano respecto a “[l]a obligación
internacional del Estado peruano de cumplir la sentencia del caso Cantoral Huamaní y
García Santa Cruz”, el que consideró que:

“[…] declarar la nulidad de[l auto de apertura de instrucción ordenado en] la Resolución N°.
01, expedida por el Cuarto Juzgado Penal Supraprovincial, tal como es la pretensión de la
demanda de autos, supondría un incumplimiento directo de la Sentencia de la Corte IDH,
recaída en el caso Cantoral Huamaní y García Santa Cruz […], cuyo punto resolutivo N°. 9 ha
ordenado al Estado peruano [la obligación de investigar, juzgar y, de ser el caso, sancionar.
…] Por lo demás, no se puede ignorar que, a la fecha de emisión de [dicha] sentencia, han
pasado nada menos que 23 años desde la comisión de los presuntos hechos delictivos, lo
que hace evidente que optar por la nulidad del auto cuestionado supondría condenar a los
familiares de las víctimas a una nueva dilación en la investigación y sanción de los
responsables, a nuestro criterio injustificada, tanto más si la propia Corte […] condenó al
Estado Peruano por haber vulnerado el derecho al plazo razonable [… E]s razonable concluir
que, por medio de la Resolución N°. 01, el Cuarto Juzgado Penal Supraprovincial no ha
hecho otra cosa que cumplir una orden emanada de una sentencia internacional dictada
por la Corte IDH, siguiendo a tal efecto los parámetros allí fijados.” 153.

La Corte IDH, en el párrafo 8 de la sentencia citada, consideró que la resolución del


Tribunal Constitucional Peruano “constituye un importante aporte para asegurar un
adecuado cumplimiento de la obligación de investigar. Como esta Corte ha señalado con
anterioridad, los tribunales internos también tienen –en el ámbito de sus competencias-
un papel fundamental en el cumplimiento o implementación de las Sentencias de la Corte
Interamericana, ya que deben velar por el acatamiento de las disposiciones
convencionales. El que la Corte Interamericana determine el estado de cumplimiento de
las medidas de reparación ordenadas en sus Sentencias, no excluye que los tribunales
constitucionales asuman ese importante rol, tal como se desprende de la referida
sentencia del Tribunal Constitucional peruano” 154.

Este razonamiento es coherente con lo resuelto por la Corte en la sentencia de


supervisión del Caso Gelman, en el sentido de que los tribunales internos deben asumir un
rol en el cumplimiento de las resoluciones de la Corte IDH, cuestión que, como se señaló,
debería considerarse en el establecimiento de un mecanismo. Ejemplo de ello, pude ser la
legislación peruana.

Por su parte, en el Caso Castillo Petruzzi y Otros Vs. Perú, el tribunal interamericano
“observa que diversos actos judiciales emitidos en el nuevo proceso tomaron como
referencia lo señalado por la Sentencia de la Corte Interamericana en el presente caso
153
Corte IDH. Caso Cantoral Huamaní y García Santa Cruz Vs. Perú. Supervisión de Cumplimiento de
Sentencia. Resolución de 14 de mayo de 2019.
154
Ibíd.
52
(supra Considerando 33). En efecto, las víctimas fueron objeto de un nuevo enjuiciamiento
ante juez natural (jurisdicción ordinaria), con garantías de audiencia y defensa. En el
proceso se analizaron varios tipos de prueba, existió confrontación entre acusados y
testigos en su contra, algunos de los cuales ratificaron su acusación, y se resolvieron
cuestionamientos específicos a la independencia judicial y al presunto prevaricato de los
jueces que tuvieron a cargo el caso. En ese marco, las autoridades judiciales internas, en
diversos momentos, inaplicaron algunas normas de la entonces vigente legislación
antiterrorista peruana, teniendo en cuenta las consideraciones de este Tribunal respecto
a su incompatibilidad con la Convención Americana” (énfasis agregado) 155.

En el caso De La Cruz Flores Vs. Perú, la Corte consideró:

“13. En primer término, la Corte valora positivamente la decisión de la Sala Penal


Transitoria de la Suprema Corte de Justicia del Perú (en adelante “la Sala Penal”), de 24 de
enero de 2011156 que, en observancia a lo resuelto por la Corte Interamericana en la
referida Resolución de supervisión de 2010, declaró “NULA la Ejecutoria Suprema d[e] 23 de
noviembre de 2009” y “[d]ej[a] SIN EFECTO la orden de ubicación y captura” de la señora De
La Cruz. Dicha decisión afirmó que la Corte Interamericana declaró que “el segundo proceso
seguido contra María Teresa De La Cruz Flores no se realizó conforme al primer punto
resolutivo de la sentencia que dicho órgano supranacional de justicia emitiera el 18 de
noviembre de 2004” 157. En el razonamiento agregó que, “en virtud del carácter definitivo e
inapelable de las Sentencias de la Corte, según lo establecido en el artículo 67 de la
Convención, ellas deben ser cumplidas de manera inmediata e integral por el Estado” y que,
“en atención a lo expuesto en la Ley No. 27.775 […] este Supremo Tribunal debe dar
cumplimiento a lo dispuesto en el primer punto resolutivo de la Sentencia d[e] 18 de
noviembre de 2004” 158.
14. Por lo anterior, esta Corte mantendrá abierto el procedimiento de supervisión y reitera
(supra Considerando 14) que dispuso tal medida para garantizar que en el nuevo proceso
penal que se encontraba en curso a la fecha de la Sentencia, no se repitiera una violación
similar a la declarada en la Sentencia en perjuicio de la víctima 159. La reparación ordenada
no implicaba que el Estado debía perseguir penalmente a la señora De La Cruz Flores hasta
lograr una sentencia condenatoria, sino que buscaba garantizar los derechos de aquella en
ese nuevo proceso en trámite. La Corte destaca como una garantía fundamental que Perú
no puede basar la persecución penal en imputaciones que irrespetan el principio de
legalidad” 160.

155
Corte IDH. Caso Castillo Petruzzi y Otros Vs. Perú. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución
de 1 de Julio de 2011.
156
Decisión emitida por la Sala Penal Transitoria de la Suprema Corte de Justicia de la República el 24 de
enero de 2011 (anexo al informe presentado por el Estado el 25 de enero de 2011).
157
Decisión de la Sala Penal Transitoria, Suprema Corte de Justicia de la Republica. (anexo al informe
presentado por el Estado el 25 de enero de 2011).
158
Resolución de la Suprema Corte, Sala Penal Transitoria Recurso de Nulidad No. 4681 – 2004 Lima de
febrero 2011. (anexo al informe presentado por la representante el 27 de enero de 2011).
159
Caso De la Cruz Flores Vs. Perú, supra nota 24, párr. 118.
160
Corte IDH. Caso De La Cruz Flores Vs. Perú. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 2
de septiembre de 2015.
53
Las resoluciones citadas dan cuenta de la utilidad de la Ley N°27.775, al ejercer los
tribunales internos sus facultades jurisdiccionales, pudiendo invalidar procesos previos al
ejecutar directamente las sentencias de la Corte IDH.

En el caso de Colombia, se revisaron 19 resoluciones de supervisión de cumplimiento, las


que se refieren a 16 casos. De las 19 resoluciones, 3 se refieren a la supervisión de
medidas de reparación vinculadas al ejercicio de la función jurisdiccional.

En el primero de estos casos, Escué Zapata Vs. Colombia, la Corte ordenó “conducir
eficazmente los procesos penales que se encuentran en trámite y los que se llegaren a
abrir para determinar las correspondientes responsabilidades por los hechos de este caso y
aplicar las consecuencias que la ley prevea. Asimismo, Colombia, a través de sus
instituciones competentes, debe agotar las líneas de investigación respecto a la ejecución
del señor Escué Zapata (supra párrs. 63 y 109), para establecer la verdad de los hechos” 161.

Al respecto, la Corte IDH consideró cumplida la medida de reparación citada, en tanto


pudo constatar “que el Estado llevó a cabo dos diferentes procesos penales que avanzaron
hasta la emisión de decisiones judiciales definitivas por las cuales se realizaron
determinaciones de responsabilidad penal por los hechos violatorios perpetrados contra la
víctima de este caso” 162.

En el segundo caso revisado, Caballero Delgado y Santana Vs. Colombia, la Corte IDH
señaló que el Estado debía continuar los procedimientos judiciales por la desaparición y
presunta muerte de Isidro Caballero Delgado y María del Carmen Santana y su sanción
conforme a su derecho interno.

En relación a esta medida, la Corte estimó que se encontraba incumplida, considerando


que “a más de 30 años de la detención y desaparición del señor Isidro Caballero Delgado y
la señora María del Carmen Santana, y a más de 23 años de haberse emitido la Sentencia,
de la información proporcionada por el Estado no se desprende una estrategia dirigida a
investigar con la debida diligencia los hechos del presente caso” 163.

A continuación agrega que “en este sentido, el Tribunal recuerda su jurisprudencia


reiterada relativa a que el deber de investigar es una obligación de medio y no de
resultado, que debe ser asumida por el Estado como un deber jurídico propio y no como

161
Corte IDH. Caso Escué Zapata Vs. Colombia. Supervisión Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 22 de
noviembre de 2016.
162
Ibíd.
163
Corte IDH. Caso Caballero Delgado y Santana Vs. Colombia. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia.
Resolución de 22 de noviembre de 2019.
54
una simple formalidad condenada de antemano a ser infructuosa, o como una mera
gestión de intereses particulares, que dependa de la iniciativa procesal de las víctimas o de
sus familiares o de la aportación privada de elementos probatorios. (....)" 164.

En el último de los casos analizados, denominado Valle Jaramillo y otros Vs. Colombia, la
Corte estimó pendiente de cumplimiento la obligación de “investigar los hechos que
generaron las violaciones del presente caso” 165.

En lo que interesa a este estudio, es importante destacar, que la Corte constató “el 6 de
julio de 2011 la Sala de Casación de la Corte Suprema de Justicia emitió una decisión en la
cual resolvió “declarar fundada la causal de revisión invocada”, la cual está contenida “en
el numeral 4° del artículo 192 de la Ley 906 de 2004”. Esta causal permite la revisión de un
fallo absolutorio en procesos por violaciones de derechos humanos cuando se haya
establecido, mediante una decisión de una instancia internacional, el incumplimiento de
las obligaciones del Estado colombiano de investigar seria e imparcialmente tales
violaciones. También, se resolvió “invalidar parcialmente las sentencias proferidas el 15 de
marzo de 2001 por el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Medellín y el 25 de julio de
2001 por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, exclusivamente [respecto] de
la absolución dispuesta a favor de [dos de] los procesados por los delitos por los cuales en
su contra se profirió acusación”, entre ellos, “homicidio agravado”, y se “disp[uso] la
reposición del trámite respecto de dichos procesados […], desde el acto de traslado para la
preparación de la audiencia pública, inclusive” 166.

A pesar de lo ya señalado, la Corte IDH, “[t]eniendo en cuenta que el propio Estado ha


informado que están en trámite dos investigaciones penales para determinar otros
posibles responsables de lo ocurrido al señor Valle Jaramillo” resolvió que el Estado “debe
continuar con estas investigaciones que se encuentran en curso, y presentar información
actualizada y detallada sobre los avances y el estado de éstas”, por lo que declaró como
pendiente de cumplimiento la medida de reparación ya mencionada 167.

Amaya y Trespalacios han investigado los retos que existen para cumplir en Colombia las
órdenes de investigar, juzgar y sancionar de la Corte 168. Al respecto señalan que existe un

164
Corte IDH. Caso Caballero Delgado y Santana Vs. Colombia. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia.
Resolución de 22 de noviembre de 2019.
165
Corte IDH. Caso Valle Jaramillo y otros Vs. Colombia. Supervisión Cumplimiento de Sentencia. Resolución
de 1 de junio de 2020.
166
Ibíd.
167
Ibíd.
168
El autor y la autora “analizaron las 26 resoluciones de cumplimiento de las sentencias contra Colombia
que se pronuncian sobre las órdenes en materia de justicia57 y se llevaron a cabo entrevistas
55
incumplimiento generalizado, ubicando “las órdenes en materia de justicia en el peor lugar
169
[de cumplimiento] dentro de los diferentes tipos de reparaciones” . Respecto de retos
internos del Estado, el autor y la autora señalan que “los debates en torno a las órdenes en
materia de justicia reflejan en buena parte las problemáticas de la eficacia del sistema
penal y las discusiones en torno a la impunidad” 170, las que, en general, no se vinculan
directamente con la configuración del mecanismo de implementación de las sentencias.

Sin perjuicio de lo anterior, uno de los desafíos identificados por los autores sí puede
vincularse a la configuración del mecanismo, cual es, el de las dificultades asociadas a la
articulación interinstitucional. Al respecto, el estudio citado señala que este desafío
incidiría en el cumplimiento de las sentencias, signando a la falta de coordinación entre las
diferentes instituciones del sistema de justicia - entre las que se encontrarían la Fiscalía, el
Poder Judicial, las policías, el órgano penitenciario y la Defensoría del Pueblo- como una
cuestión que afecta la efectividad de las investigaciones y juicios y con ello, el
cumplimiento de las sentencias de la Corte.

Respecto de Ecuador, se revisaron 22 resoluciones de supervisión de cumplimiento, las


que se refieren a 15 casos. De las 22 resoluciones, 2 se refieren a la supervisión de
medidas de reparación vinculadas al ejercicio de la función jurisdiccional.

En la primera, esto es, la resolución de supervisión en el Caso Herrera Espinoza y otros Vs.
Ecuador, si bien se supervisa la medida de que de que “el proceso penal seguido en contra
del señor [Eusebio Domingo] Revelles no puede producir efectos jurídicos en lo que
respecta a dicha víctima y, por ello [la Corte], disp[uso] que el Estado debe adoptar todas
las medidas necesarias en el derecho interno para dejar sin efecto las consecuencias de
cualquier índole que se deriven del indicado proceso penal, inclusive los antecedentes
judiciales o administrativos, penales o policiales”, la sentencia no da cuenta de mayores
antecedentes respecto de la forma de ejecutar esta medida, más que determinar que su
cumplimiento se encuentra pendiente, luego de que el Estado informará que “[s]e han
iniciado las gestiones con las instituciones responsables de cumplimiento” 171.

semiestructuradas con diferentes actores para identificar factores adicionales que puedan incidir en los
resultados mencionados” (Amaya y Trespalacios. Op. cit. p. 21)
169
Ibíd. p. 21.
170
Ibídem. p.23. Entre estos problemas identifican la aplicación de mecanismos de extinción de la
responsabilidad penal, como la prescripción o preclusión, conflictos de competencia, el cambio del sistema
procesal penal, las dificultades propias de la reparación de violaciones ocurridas en el marco de un conflicto
armado interno.
171
Corte IDH. Caso Herrera Espinoza y otros Vs. Ecuador. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia.
Resolución de 4 de marzo de 2019.
56
En la segunda resolución analizada, esto es la que supervisa el cumplimiento en el Caso
Zambrano Vélez y otros Vs. Ecuador, el Estado indicó que se han “coordinaron acciones
con la Defensoría del Pueblo para que ésta presentara una “acción por incumplimiento”,
prevista en el artículo 93 de la Constitución, contra la Fiscalía General del Estado por la
falta de investigación del caso, de modo que la Corte Constitucional declare incumplida
esta Sentencia de la Corte Interamericana y ordene las medidas necesarias para darle
cumplimiento.”. Ante lo cual la Corte IDH consideró que “Ecuador no ha cumplido con su
“deber de realizar inmediatamente las debidas diligencias y utilizar todos los medios
disponibles para hacer expedita la investigación y los procedimientos respectivos en la
jurisdicción penal ordinaria para identificar, enjuiciar y, en su caso, sancionar a los
responsables” 172.

En el caso, puede verse que el uso de la acción del artículo 93 efectivamente se plantea
como un mecanismo para dar cumplimiento a la resolución de la Corte, pero sin que esto
se concrete de todas formas. Es de extrañar que este medio sea referido por el Estado
como una medida adoptada por un organismo del mismo en contra de otro órgano
también público, a raíz de la falta de cumplimiento de la sentencia que se impone al
propio Estado.

G. Análisis comparativo de los mecanismos de ejecución y el rol del Poder


Judicial

La revisión de los mecanismos descritos en los apartados anteriores evidencian una gran
diversidad de formas en la que los Estados han gestionado el cumplimiento de las
sentencias de la Corte IDH y, en particular, los distintos roles que han asumidos los
poderes judiciales de la región en este tipo de procedimientos.

En primer lugar, fue posible observar que existen Estados que contemplan normas
constitucionales que regulan expresamente la validez y la obligatoriedad de las sentencias
de la Corte IDH, como Venezuela y Honduras, pero que no precisan por la vía legal o
reglamentaria los procedimientos de ejecución ni las autoridades responsables o el rol de
los tribunales de justicia. Por su parte, en las resoluciones de supervisión de cumplimiento
de sentencias referidas a estos países se observa que los poderes judiciales de estos
Estados y, particularmente en el caso del Tribunal Supremo de Venezuela, han sido reacios
172
Corte IDH. Caso Zambrano Vélez y otros Vs. Ecuador. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia.
Resolución de 1 de septiembre de 2016.
57
a dar aplicación directa a estas normas y a asumir un rol activo en la ejecución de las
medidas de reparación.

Un segundo grupo de Estados ha optado por establecer mecanismos procesales y acciones


judiciales específicas tendientes a dar cumplimiento a las medidas de reparación de la
Corte IDH, como ocurre en el caso de Perú, Ecuador y Colombia. En el caso de Perú, el
Poder Judicial ha cumplido un rol particularmente activo, considerando el procedimiento
que regula la ley que le confiere atribuciones para la ejecución. También, en la práctica,
según dan cuenta las resoluciones de supervisión de cumplimiento, los tribunales
peruanos han contribuido activamente al cumplimiento de las medidas de reparación,
declarando la nulidad de resoluciones e inaplicando normas contrarias a lo dispuesto por
la Corte IDH. Por otro lado, en los casos de Ecuador y Colombia, se requiere el ejercicio de
acciones judiciales específicas para obtener el cumplimiento de ciertas medidas de
reparación, por lo que los tribunales también cumplen un rol fundamental. Sin embargo,
en ambos casos, se requiere que las víctimas o sus representantes participen activamente
y soliciten la intervención de los tribunales, lo que no debería ser de su cargo según lo
planteado por la Corte IDH 173. Adicionalmente, se observan limitaciones en la forma en la
que los tribunales internos interpretan lo dispuesto por la Corte IDH y dejan de aplicar las
medidas ordenadas, tal como se ha criticado en el caso de Ecuador.

También se observa un tercer grupo de países que, en su mayoría, no han adoptado leyes
para regular esta materia, pero que, a través de normas administrativas, han establecido
mecanismos de coordinación, integrados, en su mayoría por representantes del Poder
Ejecutivo. Sin perjuicio de lo anterior, se observa que en países como México sí se hace
una referencia expresa a la participación del Poder Judicial, con derecho a voz, pero sin
derecho a voto. Este tipo de mecanismos no han contribuido particularmente al
involucramiento de los poderes judiciales en el cumplimiento de las medidas de
reparación que sean de su competencia y así se refleja también en las resoluciones de
supervisión de cumplimiento de estos Estados, en los que se observa una mayor pasividad
de los tribunales en cuanto al cumplimiento de medidas de reparación de su competencia.

En cuanto al tipo de medidas de reparación que contemplan los mecanismos revisados, se


observa que, en general, los Estados tienden a regular con mayor frecuencia de manera
no diferenciada los tipos de medidas de reparación, salvo en el caso del procedimiento de
cumplimiento de medidas relacionadas con el pago de indemnizaciones. El cumplimiento

173
En este sentido se pronuncia en la Corte IDH. Caso Caballero Delgado y Santana Vs. Colombia. Supervisión
de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 22 de noviembre de 2019.
58
de este tipo de reparación pecuniaria sí está regulado en algunos de los Estados revisados
por normas específicas, como ocurre en el caso de Colombia y México, cuya atribución se
entrega al Poder Ejecutivo, sin que se requiera de la intervención del Poder Judicial. A su
vez, en las resoluciones de supervisión de cumplimiento de todos los Estados revisados se
observó un mayor cumplimiento de este tipo de medidas de reparación relacionadas con
el pago de una indemnización, pese a no ser este tema objeto específico del análisis
efectuado, lo que va en línea con los estudios previamente realizados en esta materia que
ya fueron mencionados.

Por otro lado, la revisión de resoluciones de supervisión de la Corte IDH permitió


identificar que las medidas de reparación relacionadas con el ejercicio de la función
jurisdiccional encuentran mayores dificultades para su cumplimiento, tal como también lo
han observado previamente los autores que han estudiado esta materia. Así, en
particular, en las resoluciones revisadas se observa una importante demora en el
desarrollo de procedimientos judiciales destinados a cumplir con las medidas de
reparación ordenadas y la resistencia de algunos tribunales en cuanto a dejar de aplicar la
normativa interna.

Pese a lo ya señalado, el caso de Perú destaca en el sentido de que se observa mayor


disposición de los tribunales al cumplimiento de las medidas de reparación, adoptando un
rol activo en su cumplimiento, según ya se señaló. También resulta interesante la
disposición de los tribunales guatemaltecos a dar cumplimiento a las medidas de su
competencia, los que han tendido a reconocer la autoejecutabilidad de las sentencias de
la Corte IDH, pero, en esos mismos casos, la demora en la tramitación de los
procedimientos judiciales dificultan el cumplimiento íntegro de lo dispuesto por el tribunal
regional.

Además, cabe agregar, que la doctrina ha concluido que conforme a los criterios
establecidos por la Corte IDH, la medida de investigar, juzgar y sancionar “[s]e cumple
únicamente mediante el ejercicio de investigaciones o juicos penales” 174, arguyendo que
“de acuerdo con la práctica de la Corte, no sería posible declarar el cumplimiento total [de
las ordenes de justicia] hasta que se constante que el Estado utilizó todos los medios
disponibles para lograr la investigación, juzgamiento y sanción de los responsables de las
violaciones a los derechos humanos, a través del sistema y mecanismos del derecho
penal” y que “para dar por cumplida las medidas de reparación en materia de justicia, el
Estado debe activar o reforzar su aparato punitivo a efectos de investigar, juzgar y

174
Amaya y Trespalacios. Op. cit. p. 20.
59
sancionar a los responsables. El uso de otros medios dirigidos a satisfacer esta medida
carecerá de reconocimiento por la Corte IDH a efectos de declarar el cumplimiento de la
medida” 175.

Finalmente, en cuanto a la participación de las víctimas y de organizaciones de la sociedad


civil, no se observa que sea un aspecto que los Estados consideren, de acuerdo a la
normativa revisada que regula este tipo de mecanismos. Pese a ello, la Corte IDH suele
adoptar sus decisiones en las resoluciones de supervisión de cumplimiento, teniendo en
consideración los antecedentes aportados por las víctimas, sus representantes y
organizaciones de la sociedad civil, quienes informan respecto del estado de avance de las
medidas. Asimismo, al interior de los Estados, aun cuando no se disponga de mecanismos
formales de interacción, las organizaciones sí han desempeñado un rol esencial de
incidencia y visibilización de los incumplimientos de los Estados, tal como se observa en
los casos de Guatemala y Honduras.

H. Conclusiones

Luego de efectuada la revisión de mecanismos para dar cumplimiento a las sentencias de


la Corte IDH, es posible advertir hallazgos interesantes que dan cuenta de los avances y
desafíos pendientes que se observan en la normativa y prácticas de los países de la región
en relación a esta materia.

En primer lugar, se observa que los mecanismos normativos no bastan por sí solos para
avanzar en la correcta ejecución de las medidas de reparación adoptados por la Corte IDH
y que, igualmente, se requiere de un contexto político, cultura jurídica y autoridades que
promuevan el cumplimiento de las obligaciones internacionales que los Estados han
contraído en materia de derechos humanos. En este sentido, el caso de Costa Rica que
cuenta con una norma bastante clara en cuanto a la ejecución de las sentencias de la
Corte IDH, igualmente ha incurrido en incumplimientos de las medidas de reparación de
este tribunal y con mayor intensidad, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia de Venezuela, la que se ha negado, expresamente, a la ejecución de medidas de
reparación ordenadas por la Corte IDH.

Asimismo, se puede observar que el mayor o menor rango de la normativa adoptada no


asegura la mayor efectividad del mecanismo y pareciera que, independientemente de la

175
Ibíd. pp. 15 y 16.
60
jerarquía normativa, se requiere de regulaciones específicas que definan las atribuciones
de los órganos responsables de su ejecución y los procedimientos respectivos, tal como es
el caso de Perú.

Por otra parte, sin perjuicio de que el rol de las organizaciones de la sociedad civil y
víctimas tiende a no definirse de manera clara en los mecanismos formales de ejecución
de sentencias de la Corte IDH, en la práctica se observa que su acción es esencial para el
cumplimiento de las mismas, según este mismo tribunal ha observado en las resoluciones
de cumplimiento de sus sentencias. También se observa que algunos Estados requieren
que sean las propias víctimas las que presenten las acciones judiciales correspondientes
para que las medidas de reparación se hagan efectivas, como ocurre en el caso de
Ecuador.

En cuanto al rol de los Poderes Judiciales de la región, se pudo identificar también una
diversidad de respuestas de la normativa interna de los Estados y por otro lado, en el
proceder de los tribunales, de acuerdo a lo expresado en las resoluciones de supervisión
de cumplimiento de la Corte IDH. En ese sentido, destaca el caso peruano en el que los
tribunales de justicia han actuado promoviendo el cumplimiento de las medidas de
reparación de la Corte, amparados en una normativa clara que precisa sus atribuciones.

También es posible observar que en los Estados analizados que cuentan con algún tipo de
mecanismo normativo de ejecución de sentencias de la Corte IDH, siguen teniendo
dificultades para cumplir las medidas específicas de reparación relacionadas con el
ejercicio de la función jurisdiccional y, en algunos casos, se observa una resistencia por
parte de los tribunales a ejecutar directamente lo dispuesto por el tribunal regional, tal
como se observa en el caso de Costa Rica, Venezuela y Uruguay, particularmente, en los
casos revisados.

Adicionalmente, se observan mayores dificultades respecto de la obligación de


juzgamiento y las medidas de reparación relacionadas en la mayoría de los Estados
revisados, en tanto, como obligación de medio, podría ser más difícil establecer criterios
objetivos de cumplimiento y que los Estados tengan claridad en cuanto el estándar de
cumplimiento exigido.

Por otro lado, en países como Perú, por parte de los tribunales de justicia se observa una
disposición más clara de colaborar en el cumplimiento de las sentencias de la Corte IDH, lo
que se podría explicar, en alguna medida, por la normativa que regula esta materia de

61
manera transversal a nivel constitucional, legal y administrativo, en la que se le confiere al
Poder Judicial atribuciones claras y específicas.

Teniendo en cuenta lo señalado, los hallazgos de esta investigación parecieran sugerir que
la regulación que se adopte para regular el procedimiento de ejecución debe ser lo
suficientemente específica e integral, estableciendo atribuciones claras de los órganos
involucrados e instancias de coordinación e incorporando al Poder Judicial como un actor
fundamental en el cumplimiento de las medidas dispuestas por la Corte IDH. Junto con
este tipo de normativa, resultaría también recomendable explorar la adopción de otras
medidas al interior de los Estados, como por ejemplo, formación y capacitación en
relación a las obligaciones de carácter internacional y mecanismos de colaboración con
organizaciones de la sociedad civil y las víctimas.

Finalmente, en consonancia con lo expresado, sería pertinente en un trabajo futuro seguir


explorando aquellos factores culturales, políticos y prácticos que podrían incidir en el
mayor o menor cumplimiento de las sentencias de la Corte IDH y que podrían ayudar a
entender las diferencias observadas en los Estados analizados en este estudio.

62
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i. Sentencias y resoluciones Corte IDH

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Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2010.

› Corte IDH. Caso Gelman Vs. Uruguay. Fondo y Reparaciones. Sentencia de 24 de


febrero de 2011.

› Corte IDH. Caso Castillo Petruzzi y Otros Vs. Perú. Supervisión de Cumplimiento de
Sentencia. Resolución de 1 de Julio de 2011.

› Corte IDH. Caso Barbani Duarte y otros Vs. Uruguay. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 13 de octubre de 2011.

› Corte IDH. Caso Atala Riffo y niñas vs. Chile. Sentencia de Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 21 de noviembre de 2012.

› Corte IDH. Caso Gelman Vs. Uruguay. Supervisión de cumplimiento de sentencia.


Resolución de 20 de marzo de 2013.

› Corte IDH. Caso Gelman Vs. Uruguay. Supervisión de cumplimiento de sentencia.


Resolución de 20 de marzo de 2013.

› Corte IDH. Caso García Cruz y Sánchez Silvestre Vs. México. Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 26 de noviembre de 2013.

65
› Corte IDH. Caso Norín Catrimán y otros (dirigentes, miembros y activista del pueblo
indígena mapuche) vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de
mayo de 2014.

› Corte IDH. Caso Supervisión conjunta de 11 casos Vs. Guatemala. Supervisión de


Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 21 de agosto de 2014

› Corte IDH. Caso De La Cruz Flores Vs. Perú. Supervisión de Cumplimiento de


Sentencia. Resolución de 2 de septiembre de 2015.

› Corte IDH. Caso Familia Barrios Vs. Venezuela. Supervisión de Cumplimiento de


Sentencia. Resolución de 2 de septiembre de 2015.

› Corte IDH. 12 Casos Guatemaltecos Vs. Guatemala. Supervisión de Cumplimiento


de Sentencia. Resolución de 24 de noviembre de 2015.

› Corte IDH. Caso Artavia Murillo y otros (Fecundación in Vitro) Vs. Costa Rica.
Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 26 de febrero de 2016.

› Corte IDH. Caso Zambrano Vélez y otros Vs. Ecuador. Supervisión de Cumplimiento
de Sentencia. Resolución de 1 de septiembre de 2016.

› Corte IDH. Caso Escué Zapata Vs. Colombia. Supervisión Cumplimiento de


Sentencia. Resolución de 22 de noviembre de 2016.

› Corte IDH. Caso García y familiares Vs. Guatemala. Supervisión de Cumplimiento de


Sentencia. Resolución de 22 de noviembre de 2016

› Corte IDH. Caso Kawas Fernández y Caso Luna López Vs. Honduras. Supervisión de
Cumplimiento de Sentencias. Resolución de 30 de agosto de 2017.

› Corte IDH. Caso del Caracazo Vs. Venezuela. Supervisión de Cumplimiento de


Sentencia. Resolución de 30 de mayo de 2018.

› Corte IDH. Caso El Amparo Vs. Venezuela. Supervisión de Cumplimiento de


Sentencia. Resolución de 22 de noviembre de 2018.

› Caso García Cruz y Sánchez Silvestre Vs. México. Supervisión de Cumplimiento de


Sentencia. Resolución de 27 de noviembre de 2018.

› Corte IDH. Caso Raxcacó Reyes Vs. Guatemala. Supervisión de Cumplimiento de


Sentencia. Resolución de 30 enero de 2019.

› Corte IDH. Caso Fermín Ramírez Vs. Guatemala. Supervisión de Cumplimiento de


Sentencia. Resolución de 6 febrero de 2019.

› Corte IDH. Caso Herrera Espinoza y otros Vs. Ecuador. Supervisión de


Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 4 de marzo de 2019.

› Corte IDH. Caso Molina Theissen Vs. Guatemala. Supervisión de Cumplimiento de


Sentencia. Resolución de 14 de marzo de 2019.

66
› Corte IDH. Caso Cantoral Huamaní y García Santa Cruz Vs. Perú. Supervisión de
Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 14 de mayo de 2019.

› Corte IDH. Caso Comunidad Garífuna de Punta Piedra y sus miembros Vs.
Honduras. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 14 de mayo
de 2019.

› Corte IDH. Caso Comunidad Garífuna Triunfo de la Cruz y sus miembros Vs.
Honduras. Supervisión de Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 14 de mayo
de 2019.

› Corte IDH. Caso Artavia Murillo y otros (Fecundación in Vitro) y Caso Gómez
Murillo y otros Vs. Costa Rica. Supervisión de Cumplimiento de Sentencias.
Resolución de 22 de noviembre de 2019.

› Corte IDH. Caso Caballero Delgado y Santana Vs. Colombia. Supervisión de


Cumplimiento de Sentencia. Resolución de 22 de noviembre de 2019.

› Corte IDH. Caso Rosendo Cantú y otra Vs. México. Supervisión de Cumplimiento de
Sentencia. Resolución de 12 de marzo de 2020.

› Corte IDH. Caso Valle Jaramillo y otros Vs. Colombia. Supervisión Cumplimiento de
Sentencia. Resolución de 1 de junio de 2020.

67
I. Contenido

Mecanismos de ejecución de sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos


a nivel regional ....................................................................................................................... 2
Resumen ................................................................................................................................. 2
Conceptos Claves .................................................................................................................... 2
A. Introducción ................................................................................................................ 3
B. Metodología ................................................................................................................ 4
C. La ejecución de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ... 6
D. La ejecución de las sentencias de la Corte IDH en Chile ........................................... 11
E. Normativa comparada que regula la ejecución de las sentencias de la Corte IDH .. 17
i. Rango normativo del mecanismo identificado ...................................................... 18
ii. Características orgánicas del mecanismo .............................................................. 28
iii. Atribuciones de la autoridad responsable ............................................................. 34
iv. Participación de las víctimas y organizaciones de la sociedad civil ....................... 37
v. Tipos de medidas de reparación que contempla .................................................. 39
F. Cumplimiento de medidas de reparación relacionadas con el ejercicio de la función
jurisdiccional ..................................................................................................................... 42
G. Análisis comparativo de los mecanismos de ejecución y el rol del Poder Judicial ... 57
H. Conclusiones .............................................................................................................. 60
I. Bibliografía ................................................................................................................. 63
i. Sentencias y resoluciones Corte IDH ..................................................................... 65
Contenido ............................................................................................................................. 68

68