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Sede: Buenos Aires - Localización: Centro.

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS.


Decano: Dr. Fernando L. Grosso.

LIC. EN COMERCIALIZACIÓN.
Director: Prof. Lic. Martín Rafael Olivar

SEMINARIO DE INTEGRACIÓN Y PRÁCTICA GERENCIAL


Docente: Claudio Anibal Calcagno

Alumnos:
Alonso Matías
Diaz Marisol
Perrota Aylen
Segal Agustina
Vargas Aldana

TRABAJO PRACTICO
Ética en las organizaciones

VALEANT PHARMACEUTICAL
AÑO: 2020

VALEANT PHARMACEUTICAL

Es una empresa farmacéutica multinacional especializada con sede en Laval, Canadá.


Desarrolla, fabrica y comercializa productos farmacéuticos y medicamentos genéricos
de marca.

Historia:

En 1959 en California, un ciclista yugoeslavo fundó en un garaje ICN Pharmaceuticals,


y años después decidió regresar a su país, dejando atrás una compañía que en 2003
cambió su nombre a Valeant Pharmaceuticals. Y si bien la compañía había tenido
algunos aciertos como el desarrollo del Ribavirin, un antiviral que es usado como
estándar en el tratamiento de la Hepatitis C, pues entre algunas demandas y otros
problemas operativos, no le iba bien.
A mediados de los 2000 la compañía llamó la atención de Jeffrey Ubben, el CEO de
un pequeño fondo de inversión de San Francisco llamado ValueAct, el cual se enfoca
en invertir significativamente en empresas desfavorecidas, para poder participar en la
dirección de la misma y llevar a cabo cambios que en el largo plazo lleven la acción a
precios en los que ValueAct tenga rendimientos importantes. Uno de los beneficios de
su estrategia es que el premio por control que debe pagar es bajo dado que las
empresas están en problemas, aumentando así la rentabilidad teórica de la
transacción. Así es como Ubben, llega a tener una posición para finales de 2006 de
13.2 millones de acciones por las que pagó 225 millones USD.
Un par de años después, con miras a mejorar la situación de la empresa, Robert
Ingram el presidente de consejo de Valeant, trae como CEO a Mike Pearson, quien se
había desempeñado como consultor en McKinsey, y con quien había trabajado años
atrás en el gigante farmacéutico Glaxo. Michael Pearson era originario de Ontario
Canadá, y egresado de la Universidad de Duke con Summa cum Laude, y tenía un
MBA de la escuela de negocios Darden de la Universidad de Virginia.

Modelo de Pearson:
Mike Pearson, llegó a la dirección de Valeant con una óptica exclusivamente de
maximización de las utilidades, y partiendo de ese punto focal fue tomando una serie
de iniciativas. La primera fue convencer al consejo y los accionistas de que invertir en
investigación y desarrollo era en gran medida un desperdicio de recursos, y que en
vez de ello se debían utilizar los recursos para adquirir empresas que ya tuvieran
productos aprobados y armar así un portafolio de medicamentos que pudieran ofrecer
de manera más rentable. Él llegó a expresar esta “filosofía empresarial” ante sus
accionistas de la siguiente manera:
“no apuesten a la ciencia, apuesten a la administración”.

Mike Pearson invertía sólo el 3% de los ingresos de Valeant en investigación y


desarrollo mientras que el promedio de la industria invertía el 18%; dedicándose
entonces a adquirir empresas farmacéuticas, financiando las transacciones con deuda
barata dado que las tasas a partir de 2008 eran extremadamente bajas debido a la
crisis hipotecaria.
En 2010, en una transacción de 3.2 billones USD, Mike Pearson fusiona Valeant con
Biovail, una empresa de Ontario Canada que pagaba tasas muy bajas de impuestos
ya que tenía subsidiarias en Barbados y Luxemburgo, y la empresa resultante Valeant
Pharmaceuticals decide establecer su corporativo en Canadá, básicamente por
motivos fiscales, convirtiéndose en la farmacéutica con la tasa más baja de impuestos
en el mundo.
En una entrevista de televisión, Mike Pearson dijo:
“nuestra estrategia es muy simple, desde que me uní a la empresa hace más de tres
años hemos hecho 22 adquisiciones…”

También Stephanie Rule de Bloomberg le preguntó en entrevista a Mike Pearson que,


si todo su modelo se limitaba a fusiones y adquisiciones, a lo que él contestó:
“…hemos analizado el retorno de la inversión en investigación y desarrollo, y durante
la última década no ha sido tan positivo para la industria, así que pensamos que es la
mejor forma de utilizar nuestro capital, para comprar empresas con productos ya
aprobados y crecer así”.

El mantenerse fiel a su filosofía de olvidar la ciencia y enfocarse en impulsar la


rentabilidad mediante adquisiciones que rayaban en lo frenético, era algo que también
Jeffrey Ubben -el CEO de ValueAct que había invertido 250 millones USD en Valeant-
avalaba, tal y como lo dijo en una entrevista de televisión:
“…con Mike originamos la estrategia de consolidar la industria farmacéutica y Mike ha
demostrado que es bueno en eso…”

En el período de 2008 a 2015, Valeant realizó más de 100 adquisiciones, que incluían
todo un espectro farmacéutico y geográfico, desde una empresa de jarabes para la tos
y antigripales en Rusia, pasando por farmacéuticas en Brasil o Lituania, o fabricantes
de medicamentos para el cuidado de la piel en California.

Rentabilidad de la empresa y alza de precios:

Con esta estrategia de Pearson a la compañía económicamente no le fue mal pues en


octubre de 2008 la acción de Valeant valía $7.39 USD y para finales de julio de 2015
el precio había subido hasta $257.95 USD; su valor se había multiplicado casi 34
veces en solo 7 años, es decir en un período en el que la inflación acumulada fue solo
del 10.1%, la plusvalía -cerrando cifras- fue del 3,300%. Era como una mina de oro y
todos deberían estar felices, pero no era así.
Este crecimiento desmedido no era a causa únicamente de adquisiciones de
empresas. La rentabilidad de la empresa provenía de varias fuentes, en primer lugar,
del recorte a su mínima expresión de la inversión en investigación y desarrollo,
llegando a ser solo del 3% respecto a los ingresos de la compañía. En segundo lugar,
a que su carga impositiva era muy baja debido a la fusión que había hecho con Biovail.
En tercer lugar, del recorte de gastos de venta y administración de las empresas
adquiridas, ya que en el corporativo se consolidaban la contabilidad, las ventas y todas
las demás áreas que resultaran redundantes, además de obtener ingresos
extraordinarios por la venta de activos que ya no eran necesarios de dichas empresas.
Y en cuarto lugar, una vez que adquirían las empresas, incrementaban los precios de
las medicinas de manera gradual y constante, y aunque en volumen las ventas
disminuían, los ingresos de todas formas se incrementaban derivado del inclemente
aumento de precios. Como ejemplo de lo anterior, entre 2010 y 2015 el precio de la
medicina Syprine fue incrementado de manera mensual desde los 650 USD hasta
llegar a la increíble suma de 21,000 USD; y de igual manera lo hicieron con otras 100
drogas distintas, consecuentemente durante el mismo periodo el valor de Valeant
subió de 2.3 billones USD a 78 billones USD.
Esta alza de precios en los medicamentos, si bien le permitió a la empresa subir sus
ingresos, atrajo atención hacia la compañía, en particular la de Hillary Clinton quien se
encontraba en campaña por la presidencia de Estados Unidos, y el abordar este tema
con firmeza y dramatismo le proporcionaba puntos frente al electorado. Así que sacó
un promocional de 30 segundos donde ponía en su mira directamente a Valeant y en
las propias palabras de Clinton: “a su depredadora política de precios”. Respecto a
este tema, Valeant tuvo que enfrentar al Congreso en febrero de 2016 y al Senado en
abril de ese mismo año para dar explicaciones sobre su escandalosa política de
precios.

Comienzo del colapso:


El objetivo de Mike Pearson era ubicarse entre las cinco mayores farmacéuticas del
mundo para el 2016, y la única forma de hacerlo era comprando algo más grande que
Valeant, y eligió Allergan -una exitosa farmacéutica especializada en productos
cosméticos, entre ellos el famoso botox-. Sin embargo, para hacer esta adquisición
necesitaba por un lado más dinero, y por otro alguna ventaja para hacer frente a la
batalla corporativa que se desataría para tomar el control de Allergan.
Para entonces el activista inversionista Bill Ackman, CEO y fundador de Pershing
Square Capital Management, quien silenciosamente había acumulado 10% de las
acciones de Allergan, entra al juego con financiamiento, con su aportación de
credibilidad y confianza a la transacción por su reputación como inversionista, y sobre
todo con la intención de presionar a través de su posición accionaria a Allergan para
que accediera a la oferta hostil, la cual rondaba los 50 billones USD.
Y aunque algunos vieron a Ackman como una especie de insider o agente infiltrado, tal
sospecha nunca pasó a mayores, solo unas cuantas cejas levantadas. Allergan por su
parte no tuvo empacho en defenderse, calificando la oferta como “groseramente
inadecuada” por considerarla muy por debajo del precio real, e inclusive declarando
que Valeant era una compañía fraudulenta.
Finalmente, y a pesar del activismo mediático de Ackman, Allergan pasó a ser
propiedad de otra farmacéutica de nombre Actavis, por 70.5 billones USD.

La oferta hostil y fallida adquisición de Allergan, puso a Valeant en las primeras planas
de los periódicos, y con ello vino también un mayor escrutinio por parte de los
escépticos, algunos nuevos y algunos que ya tenían dudas desde hacía tiempo sobre
el desempeño de Valeant.
Otro aspecto que ya venía metiendo presión a la forma en que Valeant se venía
conduciendo, fue un pequeño grupo de inversionistas disidentes, vendedores en corto
que pensaban a contracorriente respecto a la “genialidad del modelo de negocios” de
la compañía. Uno de ellos, Jim Chanos -vendedor en corto y socio de Kynikos
Associates-, declaró en febrero de 2014 que Valeant utilizaba las fusiones y
adquisiciones en serie así como la manipulación contable para esconder sus fallas
como negocio, siendo así solo una compañía “trepadora” del mercado. Jim Chanos
inclusive contactó a Bill Ackman para tratar de mostrarle que invertir en Valeant era
mala jugada, pero Ackman decidió no prestar atención y con su estilo siguió
defendiendo en los medios a Valeant, e inclusive invirtió todavía más dinero de su
fondo de inversión.
Otro vendedor en corto que habló sobre Valeant fue Andrew Left, un inversionista y
vendedor en corto de California, quien además es editor de un sitio de análisis llamado
Citron. Left acusó ante sus lectores a Valeant, de utilizar una cadena de farmacias
llamada Philidor para empujar sus productos. Un mes después volvió a hablar de
Valeant comparándola con Enron -aquella compañía de energía que colapsó por sus
escandalosamente poco éticas prácticas de negocio-. Pero Philidor no solo empujaba
los productos de Valeant, sino que también -como lo daría a conocer un periodista
financiero llamado Roddy Boyd- utilizaba toda una red de farmacias “fantasma” que
habían constituido con el único fin de forzar los productos de Valeant, sobre todo en lo
relacionado con las facturas para las aseguradoras.
Philidor era un medio para estafar a los seguros, a simple vista era una farmacia a
domicilio por suscripción, pero cobraban precios elevadamente altos; esto si se vendia
directamente a personas hubiera sido descubierto, pero iban directamente a las
aseguradoras. Estas se dieron cuenta y rechazaron las recetas que venían de esa
compañía. Para ello Philidor lo que hizo fue comprar una farmacia pequeña (R&O) y
simulaba que las recetas venían de esa farmacia hasta que las aseguradoras se den
cuenta y luego compraban más farmacias y hacían lo mismo hasta un punto que no
podía comprar más y comenzaron a inventar farmacias falsas, aproximadamente se
encontraron 70 farmacias distintas registradas por el mismo abogado.
Dos efectos nocivos de esta práctica de precios de Valeant se pueden destacar, el
primero fue que las otras farmacéuticas empezaron a copiar en alguna medida esta
política y también elevaron los precios de algunos medicamentos, y el segundo que
aun existiendo algún medicamento genérico, la prescripción se forzaba a productos de
Valeant, con facturas estratosféricas para las aseguradoras, quienes obviamente
terminaban trasladando dichos costos a todos los asegurados a través de primas
mucho más elevadas, las cuales desde 2008 se fueron incrementando casi 50%.
En un acto de ciega fe, franca necedad, o intento de dar tranquilidad a los mercados;
después de que la acción de Valeant sufriera un enorme ajuste en su precio tras darse
a conocer las versiones de Left y Boyd, Bill Ackman declaró en los medios que había
comprado otros 2 millones de acciones de Valeant.

Todos estos eventos que se fueron acumulando provocaron un colapso en el precio de


las acciones de Valeant.
Valeant al final perdió el 90% de su valor de mercado, más de 80 billones USD, y el
precio de su acción terminó regresando a los niveles donde había estado por años.
Efectos en los pacientes

Testimonio presentado por Berna Heyman a los EE.UU.


Senate Special Committee on Aging
Repentinos picos de precios en los medicamentos recetados de décadas para la
audiencia el 27 de abril de 2016

Buenas tardes y gracias presidenta Collins, miembro de ranking McCaskill, y


distinguidos miembros del Comité por celebrar esta audiencia. Mi nombre es Berna
Heyman, y estoy aquí hoy para compartir mi experiencia personal como paciente con
la Enfermedad de Wilson que se ha enfrentado a aumentos repentinos y dramáticos
en los precios de los medicamentos. Tener WD es como estar atascado en un túnel.
Esta enfermedad genética es bastante mala con sus muchas incertidumbres, riesgos
de insuficiencia orgánica o cognitiva. Pero la salida al túnel está atrincherada debido al
costo obsceno de las drogas. El costo aumentó en un factor de más de veinte en los
últimos cinco años. La droga es esencial.
La gente puede morir sin él. La compañía farmacéutica merece el derecho a obtener
ganancias. Pero es inconcebible que una compañía, Valeant, pueda mantener a los
pacientes de WD como rehenes. WD es tratable. Con la medicación adecuada, el
progreso de la enfermedad puede detenerse y un paciente puede vivir una vida
normal. El tratamiento tiene como objetivo eliminar el exceso de cobre y evitar su
reacumulación. El tratamiento para la WD es de por vida. No fui diagnosticado durante
60 años, convirtiéndome en uno de los individuos mayores que sobrevivieron tanto
tiempo sin intervención médica. Me sorprendió cuando un radiólogo me informó que
tenía cirrosis hepática
Una prueba de ADN confirmó que tenía WD e inmediatamente comencé a tomar
Syprine. Fui bibliotecaria en el Colegio de William y Mary en Virginia durante 34 años,
con un buen seguro de salud y drogas. Al momento de la jubilación, estaba asegurado
a través de Medicare, incluyendo la Parte D, junto con un seguro complementario.
Syprine ha existido por más de 30 años. Es una vieja droga. Según entiendo, Valeant
no gastó un centavo en investigación y desarrollo para esta droga. Valeant compró el
medicamento en 2010 y comenzó a aumentar los precios. Mi copago por Syprine fue
de menos de $700 por año hasta 2013. Para 2014, mi copago proyectado superó los
$10,000 por año con mi seguro pagando más de $260,000. Eso es insostenible.
Hay que hacer algo. Mi médico y yo solicitamos el programa de asistencia al paciente
de Valeant y me negaron asistencia financiera. Luego escribí Michael Pearson, el CEO
de Valeant, preguntando por qué hubo un aumento tan dramático de los precios. El
Servicio de Atención al Cliente de Valeant respondió: "Las inversiones que hacemos
para desarrollar y distribuir nuevos medicamentos sólo son viables si hay un
rendimiento razonable de la inversión de la empresa". El Presidente de la Asociación
de Enfermedades de Wilson y mi médico se comunicaron con los representantes de
Valeant y me dijeron que no calificaba para recibir ayuda porque estaba en Medicare.
También me presenté a la Patient Access Network Foundation (PAN) y me dijeron que
mis ingresos impedían el apoyo de su fundación. Mis médicos y yo discutimos cambiar
a una alternativa. En octubre de 2014, cambié a Galzin, una sal de zinc. Galzin trabaja
de manera diferente a Syprine. Inhibe la absorción de cobre en lugar de extraerlo.
¿Este tratamiento es suficiente para mí? Seguimos monitoreando su eficacia. Galzin
me cuesta unos 480 dólares al año. La única razón por la que cambié fue el costo, a
pesar de que ninguno de los costos está cubierto por mi seguro. Mi salud estaba
estable con Syprine y mi médico y yo hicimos el cambio sólo bajo coacción. Galzin no
es el tratamiento preferido para mí.
Un año después de dejar de tomar Syprine, un reportero de The Financial Times me
entrevistó y luego habló con Valeant sobre mi caso. Más tarde ese día, un
representante de Valeant llamó a ofrecer ayuda. Señaló que mientras Valeant se
esfuerza por ayudar a todos, hay límites debido al gobierno. Dijo que podría trabajar
conmigo como excepción. Le dije que no quería ser una excepción. Quería que todos
tuvieran la misma oportunidad. Si el dinero para la asistencia proviene de las
compañías de seguros, 'todavía estamos pagando. Si el dinero proviene del gobierno,
'en última instancia' pagamos el precio. Cambiar quién paga no resuelve el problema.
Entonces una floristería local llamó preguntando dónde entregar flores. Me dijeron que
Valeant envió las flores con una nota diciendo que era un placer tomarme y hacerles
saber si podían ser de ayuda. Me negué a las flores y pedí que el remitente fuera
informado de mi negativa. Mi médico y yo recibimos cartas indicando que estaba
inscrito en el programa de asistencia y recibiendo Syprine gratis, lo cual no era cierto.
También dejaron un mensaje en mi buzón de voz, preguntando si todavía necesitaba
ayuda.
Todo esto sucedió más de un año después de dejar de usar Syprine. Esta es mi
historia. Soy afortunada. Pero no quiero que otros se enfrenten a estos mismos
desafíos. No tengo respuestas, pero como víctima de esta enfermedad y el costo
escandalosamente alto del medicamento preferido para tratar la enfermedad, me
pregunto cómo Valeant puede justificar, financiera y moralmente, el aumento del
precio de Syprine ya que es un medicamento antiguo, fuera de patente, y había sido a
un precio razonable hasta que comenzaron a fabricarlo. Gracias por la oportunidad de
dirigirme hoy al Comité y por la oportunidad de contribuir con suerte a algunas
medidas para frenar este desarrollo despreciable de los precios de los medicamentos
huérfanos. Espero poder responder a cualquier pregunta que pueda tener.

Testimonio presentado por el Dr. Frederick Askari a los Estados Unidos


Senate Special Committee on Aging
Modelo de negocio de Valeant Pharmaceuticals: las repercusiones para los pacientes y
el sistema de atención médica." Audiencia el 27 de abril de 2016
Buenas tardes y gracias al Presidente Collins, miembro del Ranking McCaskill, y
distinguidos miembros del Comité por celebrar esta audiencia. Mi nombre es el Dr.
Fred Askari, y me sirvo como Director del Centro de Excelencia de Enfermedades
Wilson en la Universidad de Michigan. Trato directamente a unos 400 pacientes con la
enfermedad de Wilson, y consulto en docenas de otros casos.
La enfermedad de Wilson es un trastorno genético poco frecuente del procesamiento
de cobre que es mortal si no se diagnostica y trata. El cobre está en los alimentos que
comemos, y es un oligoelemento esencial necesario para la vida. En las personas con
Enfermedad de Wilson, debido a un defecto genético, el cobre se acumula a niveles
tóxicos. El cobre abruma el cuerpo, principalmente dañando el hígado y el cerebro. La
enfermedad de Wilson es completamente manejable con el tratamiento adecuado; sin
embargo, es una enfermedad uniformemente mortal si no se trata. Puede ser una
enfermedad paralizante si los niveles de cobre no están bien controlados o si el
diagnóstico no se hace lo suficientemente temprano.
Los riesgos de no recibir tratamiento varían y dependen del estado de control de la
enfermedad, pero la toxicidad puede aparecer en tan solo varias semanas después de
interrumpir el tratamiento. Los riesgos de no tratar la enfermedad de Wilson o las
lagunas en el tratamiento incluyen insuficiencia hepática, daño cerebral y muerte. Si
bien no existe una prevención o cura conocida para la enfermedad de Wilson, hay
opciones de tratamiento, y las personas que manejan la enfermedad con
medicamentos a menudo pueden vivir vidas plenas, saludables y productivas. Los
medicamentos deben tomarse diariamente de por vida. Las opciones de tratamiento
utilizan dos tipos de acción: (1) agentes quelantes que incitan a los órganos a liberar
cobre en el torrente sanguíneo para ser filtrado por los riñones y eliminado a través de
la orina; y (2) Terapias basadas en zinc que impiden que el cuerpo absorba el cobre.
El estándar de atención ha exigido la utilización de un agente quelante al menos
inicialmente para eliminar el exceso de cobre. Cuando los niveles de cobre se
estabilizan, los pacientes pasan a una terapia de mantenimiento diaria ya sea a través
de continuar con un agente quelante o cambiar a zinc.
Históricamente, la primera línea de tratamiento para la enfermedad de Wilson fue la
penicilamina, conocida por el nombre comercial Cuprimine. Este es un agente
quelante que funciona eliminando el exceso de cobre. Se ha utilizado para tratar la
enfermedad de Wilson desde 1956. Mientras que la penicilamina sigue funcionando
para muchos, ya no es el valor predeterminado para cada paciente porque
aproximadamente un tercio de los pacientes experimentan efectos secundarios
adversos. El estándar de oro para el tratamiento hoy en día es la trientina, conocida
por el nombre comercial Syprine, que causa menos efectos secundarios. Una vez que
el paciente ha sido estabilizado con Syprine, algunos pacientes pueden ser cambiados
a tratamiento de zinc. El acetato de zinc aprobado por la FDA se llama Galzin y evita
que el cuerpo absorba el cobre. En algunos pacientes, Galzin causa malestar
estomacal extremo y problemas gastrointestinales. El precio persistentemente
creciente de los medicamentos para la enfermedad de Wilson de Valeant plantea un
problema para más de la mitad de mis pacientes.
A un paciente se le negó la cobertura, y se dejó el tratamiento completamente durante
varias semanas. Otro, un paciente de 17 años, vive con miedo de perder la cobertura
cuando cumple 24 años, ya que su madre se vio obligada a retirarse anticipadamente.
El acceso al tratamiento adecuado es especialmente un problema para las personas
de la tercera edad con Medicare. He trabajado con docenas de pacientes para obtener
Syprine a través del programa de asistencia al paciente de Valeant. Es lento y
frustrante. Mi clínica ha tenido que contratar a dos empleados a tiempo completo sólo
para hacer frente a la burocracia causada por las alzas de precios, como el papeleo
para el programa de asistencia al paciente y las reclamaciones de seguro asociadas.

Incluso cuando los pacientes son aprobados para la asistencia del paciente, no
pueden estar seguros de que pueden permanecer en el programa, tienen que volver a
solicitar cada año. Si bien el proceso de solicitud de programas de asistencia al
paciente es bastante difícil como lo es, es especialmente difícil para los pacientes con
la enfermedad de Wilson. Algunos tienen afecciones neurológicas, lo que puede hacer
que sea aún más difícil para ellos navegar por los programas. Muchos pacientes que
son capaces de obtener el medicamento que necesitan preocuparse pueden perder el
acceso en el futuro, y pueden acumular píldoras o saltarse dosis para evitar ser
atrapados sin.

Por último, no estoy aquí para echar la culpa a toda la industria de la droga. Las
compañías farmacéuticas éticas apoyan la investigación, que proporciona tratamientos
nuevos y mejorados para las enfermedades. Los pacientes con Wilson tienen muchas
necesidades insatisfechas con los tratamientos actuales. Sobre la base de una
expectativa de rendimientos de inversión razonables, las empresas invierten en el
desarrollo de estos nuevos tratamientos, como la terapia génica, los regímenes de
dosificación una vez al día y las terapias novedosas como una investigación, TM, que
ofrece esperanza para mejorar los resultados neurológicos.

Tenemos la suerte de que hay empresas que fabrican, prueban y distribuyen


medicamentos de forma segura para enfermedades raras. No se debe confundir a las
empresas que instituyen aumentos repentinos y dramáticos de los precios de los
medicamentos críticos de larga data con los que realmente están desarrollando otros
nuevos. Hay un enorme costo humano asociado con estas prácticas. Insto al
Congreso a que trabaje diligentemente para llegar a políticas que protejan a los
pacientes, manteniendo al mismo tiempo incentivos para nuevas terapias que salvan
vidas. Doy las gracias a la Comisión por investigar esta importante cuestión y por la
oportunidad de compartir mis preocupaciones. Espero poder responder a sus
preguntas.

Testimonio del acta presentada a los Estados Unidos


Senate Special Committee on Aging
Para la audiencia sobre el modelo de negocio de Valeant Pharmaceuticals: Las
repercusiones para los pacientes y el sistema de salud 27 de abril de 2016
Dr. Richard I. Fogel, MD, FACC, FHRS Chief Clinical Officer, St. Vincent, Indiana,
miembro de Ascension

Buenas tardes, mi nombre es Dr. Richard Fogel. Soy cardiólogo y electrofisiólogo y


director clínico de St. Vincent, un sistema de salud basado en la fe que forma parte de
Ascensión, el sistema de salud católico y sin fines de lucro más grande del país. St.
Vincent es uno de los empleadores más grandes de Indiana con 20 hospitales que
sirven a 57 condados en el centro y sur de Indiana. Ascensión brinda atención en 24
estados y el Distrito de Columbia, donde 160,000 cuidadores y otros asociados están
comprometidos a brindar atención compasiva y personalizada a todos, con especial
atención a aquellos que viven en la pobreza y más vulnerables.
Gracias por celebrar esta audiencia hoy para explorar la hiperinflación reciente en los
precios farmacéuticos y cómo afecta tanto a los pacientes como a los proveedores de
atención. Como profesionales de la salud, estamos en un momento transitorio en el
que nos estamos alejando del reembolso de la cuota por servicio – recibir el pago por
cada servicio a un paciente – a un sistema de pago de honorarios por valor –
recibiendo incentivos para hacer el sistema más eficaz y eficiente. En este nuevo
mundo de "salud de la población", vemos que el reembolso se aplana o incluso
disminuye, empujando a los proveedores y consumidores a estar cada vez más
atentos a nuestro gasto y gestión de los recursos. Como Director Clínico de un sistema
de 20 hospitales con 16,000 empleados, trabajo duro para enfocar a nuestros
proveedores en lograr lo que se ha llamado el Objetivo Cuádruple. El objetivo del
Objetivo Cuádruple es mejorar la salud de las poblaciones; reducir el costo de la
atención; y mejorar la experiencia del paciente y del proveedor. El Objetivo Cuádruple
sirve como la base de nuestro trabajo clínico en San Vicente y la Ascensión.
Desafortunadamente, el aumento de los precios de los medicamentos es contrario a
los objetivos del Objetivo Cuádruple. Los precios de tres farmacéuticos en general
están aumentando mucho más rápido que la inflación, y los precios de los
medicamentos administrados por los hospitales están creciendo incluso más rápido
que la inflación general de los precios farmacéuticos. Un informe reciente del IMS
Institute for Healthcare Informatics estimó que el gasto en medicamentos de Estados
Unidos aumentó un 8,5 por ciento el año pasado, más que cualquier otro año en la
última década, excepto por un pico de dos dígitos en 2014. Según IMS, el aumento en
el gasto de medicamentos es mucho mayor de lo que se pensaba originalmente
debido a los aumentos en el costo de los medicamentos financiados por el hospital,
cuyo costo está aumentando más rápido que el gasto de farmacias minoristas. En
contraste con el aumento general del 8,5 por ciento en el gasto de drogas reportado
por el IMS, el gasto de drogas en Ascensión ha aumentado 11 por ciento en el último
año. Esto resultó en un aumento de $73.9 millones en nuestro gasto de drogas de
febrero de 2015 a febrero de 2016. Los aumentos de dos dígitos no están fuera de la
norma. De hecho, hemos visto aumentos del 500 por ciento, 1000 por ciento e incluso
hasta el 3000 por ciento en productos selectos, tanto de marca como genéricos.
Estos casos no han mostrado cambios observables relacionados con el mercado que
justifiquen aumentos de tres y cuadruplicados. Incluido en mi testimonio es una tabla
con los principales aumentos de Ascensión en los costos de drogas maduras. Esta
tabla representa el gasto en nuestra marca más antigua y medicamentos genéricos; no
incluye los medicamentos nuevos o "blockbuster". Como proveedores de atención
médica, no podemos proporcionar la atención de calidad que nuestros pacientes
merecen sin la asociación de la industria farmacéutica. Es importante que protejamos
la propiedad intelectual y recompensemos la innovación. Entendemos que en ciertas
circunstancias el precio de un medicamento puede estar en una prima razonable
cuando ese medicamento representa un verdadero avance clínico o avance en el
tratamiento. Si bien entendemos un aumento constante y racional de los precios, son
las explosiones repentinas e infundadas de precios en determinados medicamentos
más antiguos lo que nos impide cuidar a los pacientes. Si bien la inflación de los
precios farmacéuticos no es nada nuevo, los aumentos que hemos visto en los últimos
años son simplemente sin precedentes.
Lo que encuentro particularmente preocupante es cuando los medicamentos que han
existido durante décadas, y cuyas formulaciones no han cambiado, se incrementan
repentina y abruptamente sin justificación aparente. Como cardiólogo que se
especializa en electrofisiología, he visto de primera mano el impacto de los aumentos
de precios en dos fármacos en particular: Isuprel y Nitropress. Isuprel es un
medicamento que aumenta las frecuencias cardíacas lentas y se ha utilizado durante
los procedimientos para tratar problemas del ritmo cardíaco durante décadas.
Nitropress se utiliza para reducir agudamente la presión arterial en pacientes cuya
presión arterial ha aumentado a niveles potencialmente mortales. Usé Nitropress por
primera vez como estudiante de medicina a mediados de la década de 1980, aunque
la droga estaba disponible durante años antes. Cuando Valeant Pharmaceuticals
compró estos medicamentos en 2014, St. Vincent vio el precio unitario de Isuprel
aumentar de aproximadamente $204 por vial a aproximadamente $1,265 por vial 4
para un 521 por ciento de aumento de 2014 a 2015. Vimos a Nitropress aumentar de
alrededor de $203 por vial a alrededor de $729 por vial, un aumento del 259 por ciento
de 2014 a 2015. Combinados, estos dos medicamentos por sí solos resultaron en un
aumento de casi $12 millones en el costo de la Ascensión en un año y casi $900,000 a
San Vicente. A pesar de una reducción significativa en la utilización, el costo general
de Isuprel aumentó 253 por ciento y el costo total de Nitropress aumentó 81 por ciento.
Me gustaría señalar, sin embargo, que los aumentos de precios farmacéuticos no se
limitan a sólo unos pocos medicamentos.
Ascensión realiza un seguimiento semanal de los cambios de costos, y no
proyectamos ningún cambio en la inflación interanual del 11 por ciento para el futuro
previsible. En un esfuerzo por mitigar estos aumentos en el costo, Ascensión creó un
grupo nacional de afinidad terapéutica en 2013. Este grupo está formado por líderes
farmacéuticos y médicos de nuestro sistema en todo el país. Además de las iniciativas
de seguridad de medicamentos que mejoran los resultados y aumentan la seguridad
del paciente, estos líderes sienten que es imperativo buscar también terapias
alternativas que proporcionen una atención eficaz y también lograr ahorros para el
sistema y aquellos que en última instancia pagan por la atención médica. Por ejemplo,
Nitropress es un medicamento ideal para tratar problemas de presión arterial en
pacientes, ya que es muy eficaz y muy sensible. Al ajustar la dosificación girando un
dial hacia arriba o hacia abajo, podemos controlar con precisión la presión arterial de
un paciente para que sea donde tenemos que estar. Sin embargo, debido al fuerte
aumento de los precios, hemos trabajado para mitigar el costo y hemos recurrido al
uso basado en evidencia de otros medicamentos, como la nicardipina intravenosa, que
tiene una acción similar.
En St. Vincent, hemos reducido el uso de Nitropress en un 48 por ciento, y su uso se
ha reducido en un 47 por ciento en toda la Ascensión. Dicho esto, todavía estamos
gastando más en Nitropress que antes de los aumentos de precios de 2014. Del
mismo modo, el uso de Isuprel se ha reducido en un 43 por ciento en San Vicente y en
un 52 por ciento en toda la Ascensión. Si bien este tipo de agilidad debe ser aplaudido,
no puede compensar los aumentos significativos en estos dos medicamentos
cardiovasculares fundamentalmente importantes. Hasta la fecha, nuestro grupo de
afinidad terapéutica ha asumido más de 70 proyectos de este tipo en nuestro sistema
de 137 hospitales. Este trabajo no es fácil. Se necesita mucho tiempo y esfuerzo para
recopilar los datos, crear alternativas potenciales, socializar, pasar por un proceso de
aprobación y luego implementar. No comprometeremos la seguridad del paciente y no
recomendaremos cambiar a un equivalente terapéutico a menos que estemos
convencidos de que el interruptor está basado en evidencia y no tendrá un impacto
adverso en los pacientes. Lo que es desalentador es que todo este trabajo puede ser
eliminado con un golpe de pluma por una compañía farmacéutica sin beneficio
equivalente para el paciente. Los aumentos elevados de los precios, con pocas o
ninguna justificación, a menudo después de la consolidación o el cambio en la
propiedad en los derechos de fabricación de un medicamento, no sirven a los
pacientes, pero sí sirven a los resultados de la nueva empresa. En el entorno de
hospitalización, los pacientes asegurados están algo protegidos del impacto financiero,
ya que a los hospitales se les suele pagar un pago combinado que cubre toda la
estancia hospitalaria.
El costo de los medicamentos utilizados durante una estancia hospitalaria se paga con
ese pago combinado, lo que significa que cuando los costos de los medicamentos
aumentan, este costo sale primero del bolsillo del hospital. Los hospitales también
generalmente asumen la carga para aquellos pacientes que son auto-pagados (o no
asegurados) a través de la caridad o atención no compensada. Dicho esto, es
importante darse cuenta de que los aumentos de costos farmacéuticos tienen un
impacto real y medible en el paciente. A más largo plazo, todos los pacientes sentirán
un aumento de los precios, ya que el aumento de los costos contribuirá con el tiempo a
mayores primas de seguro y/o costos más altos para los pacientes. De manera más
inmediata, nuestra disminución de los márgenes afecta nuestra capacidad de
proporcionar otros servicios centrados en el paciente que ofrecemos como parte de
nuestra misión. Por ejemplo, a medida que continuamos nuestro camino hacia la salud
de la población, buscamos maneras de mantener a nuestros pacientes más saludables
Un programa del que estoy más orgulloso es nuestra iniciativa de Acceso Rural y
Urbano a la Salud (RUAH, por sus siglas en inglés), en la que enviamos trabajadores
de acceso a la salud a nuestras comunidades para ayudar a aquellos que son pobres
y vulnerables a inscribirse en el seguro y conectarlos con otros recursos comunitarios,
incluyendo otros servicios de salud, alimentos, transporte o vivienda. Estos esfuerzos
no proporcionan ingresos para San Vicente, pero son servicios que ofrecemos porque
es lo correcto para las personas en nuestras comunidades. Con menos dólares de
cuidado disponibles, es un desafío mayor expandir este tipo de programas de
beneficios comunitarios. Otro esfuerzo que hemos emprendido es hacer nuestra parte
para combatir la epidemia de opioides. Con las muertes relacionadas con la adicción a
los opioides que ahora superan las muertes por accidentes automovilísticos, me
apasiona explorar maneras en que nuestro sistema de salud puede mejorar nuestros
servicios de pacientes y comunitarios relacionados con la adicción. La adicción
requiere tratamiento a largo plazo y atención personalizada. Es caro pero crucial si
vamos a empezar a abordar nuestra crisis actual. Pero estos programas requieren
financiación. Antes de crear estos nuevos programas, tenemos que considerar las
implicaciones presupuestarias. No hay manera de evitarlo. El aumento de las
presiones presupuestarias sobre los proveedores frente a mayores costos de
medicamentos afectará la creación de estos programas, que sirven a los miembros
más vulnerables de nuestras comunidades.
En términos más generales, también es importante tener en cuenta que muchos
hospitales de acceso crítico y comunitarios pequeños operan con márgenes estrechos.
En los últimos años, hemos visto más de estos hospitales cerca porque la financiación
era simplemente insostenible. Si bien la inflación farmacéutica no es 6 el único factor
en esta carga es un factor significativo, y si no se controla contribuirá al cierre de más
hospitales comunitarios. Recomendaciones La hiperinflación farmacéutica es un
problema que sólo ha empeorado en los últimos años y no se espera que disminuya.
En nombre de San Vicente y la Ascensión, apreciamos la atención del Comité a la
cuestión, y apoyamos firmemente las soluciones políticas lanzadas a principios de esta
semana por la Campaña para los Precios Sostenibles de Rx. La Campaña para los
Precios Sostenibles de Rx es una coalición no partidista de organizaciones que
encuentra soluciones bipartidistas basadas en el mercado para bajar los precios de los
medicamentos en los Estados Unidos, con el objetivo de lograr un equilibrio entre
innovación y asequibilidad.
En esta búsqueda, la coalición ha publicado reformas basadas en el mercado que
abordan las causas subyacentes de los altos precios de los medicamentos en los
Estados Unidos a través de una mayor transparencia, competencia y valor. Estas
soluciones políticas se desarrollaron con la fuerte participación y respaldo de la
Asociación Americana de Hospitales, así como médicos, enfermeras, consumidores,
planes de salud, farmacéuticos y empleadores. Se incluye una copia de estas
recomendaciones como anexo a mi testimonio, y me gustaría destacar algunas de
estas propuestas.
Transparencia de Precios: La Ley de Pagos médicos del Sol requiere que los
fabricantes de productos médicos divulguen a los Centros de Servicios de Medicare y
Medicaid (CMS) cualquier pago u otras transferencias de valor realizadas a médicos u
hospitales de enseñanza. Del mismo modo, los hospitales están obligados a presentar
datos de costos y calidad al Departamento de Salud y Servicios Humanos anualmente.
Dado que el verdadero costo de los productos farmacéuticos sigue siendo tan
complicado, recomiendo que se requiera una transparencia similar para los precios
actuales e históricos de los medicamentos.
Aprobación rápida de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus",
por sus datos para aumentar la competencia): los hospitales pueden negociar
agresivamente por mejores precios en medicamentos cuando hay competencia. Pero
cuando sólo hay una fuente para un medicamento y no hay alternativas terapéuticas,
tenemos muy poco poder de negociación. Podemos limitar la utilización a los casos
necesarios, pero no hay manera de pagar el aumento del precio. En tales casos, sería
útil para la FDA crear una vía acelerada para traer proveedores competidores al
mercado. Por ejemplo, como muchos otros también han observado, en algunos casos
el primer medicamento en una nueva clase de medicamentos se aprueba en una vía
rápida en la FDA con el fin de llevar una nueva terapia importante al mercado. Esta es
una buena política; sin embargo, sugerimos que la FDA también aprobar el segundo
medicamento en la nueva clase en una vía rápida. Esta competencia no sólo ayudaría
a reducir el costo de los medicamentos proporcionando una alternativa, sino que
también puede ofrecer una clara ventaja clínica para ciertos pacientes mediante la
utilización del segundo medicamento. Entiendo que la FDA ha estado trabajando para
priorizar las revisiones genéricas en los casos en que sólo hay una fuente única
genérica, que apoyo plenamente. La existencia de una vía acelerada de la FDA para
llevar a un competidor al mercado sólo puede servir como un elemento disuasorio para
los aumentos de precios pronunciados e injustificables en un modelo de precios de
oportunidad.
Proteger el Programa 340B: Además de las propuestas de la Campaña para los
Precios Sostenibles de Rx, también insto a su apoyo al Programa 340B. Este
programa ayuda a los proveedores de atención médica de red de seguridad a extender
los servicios a poblaciones vulnerables y de bajos ingresos al permitir que hospitales,
clínicas y centros de salud calificados compren medicamentos recetados para
pacientes ambulatorios a precios reducidos. Ascensión tiene 31 participando
activamente 340B en todo el país.
Varios de nuestros hospitales de St. Vincent en Indiana son elegibles para el
Programa 340B. Por ejemplo, en 2014, la Clínica de Atención Primaria St. Vincent
Joshua Max Simon atendió a más de 62.000 pacientes y atendió más de 66.000
recetas de 340B. A los pacientes atendidos en la clínica se les cobran medicamentos
en una escala móvil basada en sus ingresos. La mayoría de los servidos pagan sólo el
20 por ciento del precio con descuento 340B, con el resto cubierto por St. Vincent. Sin
el Programa 340B, la Clínica no sería capaz de proporcionar a sus pacientes los
medicamentos recetados que necesitan a un costo que puedan permitirse. En nuestro
sistema de salud, Via Christi en Kansas, una mujer fue diagnosticada con una
enfermedad neuromuscular rara, típicamente mortal que afecta a sólo 1 de cada
40.000 personas. El único medicamento disponible para tratar su enfermedad fue en
investigación y cuesta alrededor de $400,000 por año. Con el Programa 340B, el
precio de la droga se redujo en un tercio, y Via Christi cubrió el costo restante.
En nuestro Hospital St. Thomas Hickman en Tennessee, una paciente que sufría de
trastorno bipolar había sido hospitalizada varias veces porque no podía pagar sus
medicamentos. El hospital psiquiátrico más cercano está a 60 millas de su casa.
Debido al Programa 340B, la paciente pudo obtener sus medicamentos de forma
gratuita en una farmacia local. Como resultado, ha sido capaz de permanecer lo
suficientemente bien como para permanecer fuera del hospital. Entiendo que algunos
piden una reestructuración significativa del Programa 340B. Como las compañías
farmacéuticas están aumentando los precios a un ritmo alarmante, no puedo pensar
en un peor momento para estar pensando en cortar un programa diseñado para hacer
que los medicamentos sean más asequibles para aquellos en el extremo inferior del
espectro de ingresos.
Conclusión en la Ascensión y en San Vicente, estamos dedicados a proporcionar
atención espiritualmente centrada, holística que sostenga y promueve la salud
individual y comunitaria. Apoyamos soluciones que mantienen bajos los precios de los
medicamentos y ofrecemos descuentos importantes a los hospitales que atienden a
los que más tienen dificultades. Esperamos trabajar con el Congreso para desarrollar y
apoyar soluciones que mejoren la salud de la población, mejoren la experiencia y los
resultados del paciente, y reduzcan el costo de la atención.

1- Buscar un ejemplo contemporáneo de una organización que haya


actuado con falta de ética. Analicen el caso y respondan las siguientes
preguntas:

a- ¿El beneficio de no actuar éticamente fue mayor o menor que el costo


pagado por ello?

Para responder esta pregunta debemos basarnos en el hecho de que Valeant


Pharmaseuticales tuvo un pico de sus acciones en finales del 2015 y principios del
2016 donde sus acciones llegaron a valer $250 el share. Fue entonces donde se dio a
conocer que la empresa estaba haciendo maniobras fraudulentas, en principio cuando
en su campaña electoral Hillary Clinton trajo a luz uno de los temas relacionados con
los precios de los medicamentos y también mediante creación de farmacias fantasmas
para poder cobrar recetas a obras sociales, entre otras maniobras. Para ese entonces
Valeant perdió el 90% de su valor de mercado, más de 80 billones USD, y el precio de
su acción terminó regresando a los niveles donde había estado por años.
Es entonces en conclusión que el beneficio de no actuar éticamente fue muchísimo
menor que el costo pagado por ello.
Aún así Valeant Pharmaceuticals sigue funcionando al día de hoy, y teniendo precios
exorbitantes para medicamentos que son de consumo obligatorio para pacientes con
enfermedades específicas, uno de esos ejemplos es el Syprine, una droga que
quintuplicó su valor en pocos años sin ninguna justificación.

b- ¿Cuáles fueron las consecuencias para el negocio, la organización, sus


stakeholders y la sociedad en su conjunto?
La consecuencias para el negocio principalmente fue la caida de las acciones, la
perdida de credibilidad y los problemas legales. Valeat paso a ser una empresa que
subsiste gracias a los clientes, que son presos de los precios de los medicamentos y
que tienen que seguir pagando por medicamentos que no tienen ninguna alternativa
en el mercado.

Con el actuar de Valeant muchos grupos de intereses tanto internos como externos de
la empresa se vieron afectados:

 Los clientes (pacientes): A medida que Valeant se consolidaba como un


monopolio en la industria farmacéutica, la empresa colocaba precios exagerados a
estos medicamentos. El resultado fue una evidente estafa a los consumidores de
medicamentos, como se menciono anteriormente en los testimonios expuestos en
el trabajo practico. Los pacientes que no pueden hacer frente a los costos de
estos medicamentos son sometidos a tramites interminables que son
desgastantes psicológicamente. Incluso cuando los pacientes son aprobados para
el programa para la asistencia del paciente y así obtener el medicamento
gratuitamente, no pueden estar seguros de que pueden permanecer en el
programa, tienen que volver a solicitar cada año no tienen la seguridad de que lo
puedan seguir teniendo.
 Los accionistas: Valeant al final perdió el 90% de su valor de mercado, más de 80
billones USD, y el precio de su acción terminó regresando a los niveles donde
había estado por años anteriores. Esto para los accionistas una pérdida
importante.
 Las aseguradoras: Ya que a través de una estafa Valeant trasladaba los costos de
los medicamentos a las mismas a través de creaciones de farmacias fantasmas.
Pero también cuando el paciente indica que no puede pagar el precio de un
medicamento si este esta asegurado, le trasladan el cobro a la aseguradora.
 A la sociedad en general, ya que el accionar de empresas como Valeant que
trasladan los precios exorbitantes de los medicamentos a las aseguradoras
hacen que el costo del seguro sea muy elevado.
 A los médicos o proveedores de salud, ya que por el elevado costo de los
medicamentos muchas veces ellos tienen que buscar alternativas para los
pacientes y dificulta su trabajo.
 A las clínicas: que por ejemplo han tenido que contratar personal a tiempo
completo que se dedique a el papeleo del programa de asistencia al paciente
de Valeant el cual es lento y frustrante.
 A las Asociaciones sin fines de lucro, dedicados a atención médica a personas
en situación de pobreza, que buscan mejorar la salud de la población, reducir
costos de la atención y mejorar la experiencia del paciente y del proveedor de
servicios de salud. Desafortunadamente el precio de los medicamentos no
permite lograr los objetivos establecidos por las asociaciones e incluso
aumentan mucho más rápido que la inflación general de los precios
farmacéuticos. Los cuales no están justificados ya que no tienen modificación
en la formulación y tampoco hay ningún avance en el tratamiento.
El gasto en estos medicamentos impide también que se puedan ofrecer otros
servicios a la comunidad ya que estos programas requieren financiación la
cual está siendo derivada al pago excesivo de los medicamentos.
 Al gobierno: ya que si hay pacientes que cuentan con programas del gobierno
como Medicare, que son programas de salud para personas mayores de 65 o
con discapacidad, los costos de los medicamentos de los derivan a ellos.
c- ¿Que cambiarían ustedes en el accionar de la organización? Justifiquen su
respuesta.
El caso Valeant se parece a otros muchos casos en los que una política de retribución
mal diseñada y una errónea fijación en los resultados a corto plazo han acabado
destruyendo sólidos proyectos empresariales. Empecemos por decir que su manera
fraudulenta de actuar, la elevación de precios y la compra acelerada de otras
farmacéuticas fueron finalmente lo que detonaron la empresa, pero más que nada las
primeras dos, donde por hacerlas, levantaron sospechas que luego fueron
investigadas. De manera fraudulenta y tan rápido es imposible no salir perjudicado y
perjudicar a otros. Tener y mantener el objetivo de la maximización ética de la riqueza
en las organizaciones, es el pilar central desde el cual la colectividad -sean
accionistas, directores, empleados, clientes, competidores, reguladores, académicos y
comunidades-, pueda construir un entorno con ideas, objetivos, procesos,
regulaciones, acciones y hasta intenciones, que sean más favorables para el
desarrollo económico y social. Se trata de que la empresa genere riqueza
asumiéndose a sí misma como una plataforma, como una entidad que facilita el
intercambio de tiempo y recursos, en la que cada uno de los grupos de interés puede
satisfacer sus necesidades, y no al contrario generando un juego de ganar-perder que
jamás dará sustentabilidad de largo plazo a ninguna industria y sociedad.