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},l~L MESCONDEsJóIJIJ.aC!EMBRE ,.., .

~O b f C - 6 ( A'

/ 11. IIiÓ JESÚS


O lSSPIRITtJAL PREPARACION
AL PARTO DE LA VIRGEN MARIA ,
JO RN AD AS
SU
QUE HIZO LA SANTISIMA VIRGEN CON
ESPOSO
DE SD E NA ZA RÉ T Á BE LÉ N,
Y NO VE NA
AL NACiñfiENTO DeL NIÑO DIOS.

\tiTORlA ,, __
queta
tmp rent a y Li!:r eria de I~lias Saras~
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2'1, M•>raza, 2·1
1&97.
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VI " :1 " \

~ EL MES DE DICIEMBRE
1 1
CONSAO:t.ADO

:l AJL RI!O ]JESÚS


O U PHUTUAJ!.. PREPARACION
~ AL PARTO DE LA VI~GEN MARIA,
~ JO RNI\D AS
¡ QUE HIZO LA SANTISIMA VIRGEN CON SU
ESPOSO
DESDE NAZAR ÉT Á Bl!.LÉN,
Y N OVEN A
AL NACIMIENTO DT;L .\'liYO DIOS .

VITORIA
Impren ta y Libre1·ia de Elias Sarusqucta
2'1 Mt~raza 2·1
' 1897, '

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Jesús nacido de Maria, á ti sea la glo-
ria, junto con el Padre y r.J Espirilo San-
lo por todos le~ sig·los. Ameo.
Jesús ha nacido par·a nosotros. Venid
adorémosle.

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' :~.:~d=t~:::·la
Tgl~sia todGs los años el sa~rado Advien-
to para prcp:Jracióo ~ la grao fiesta del
Nacimiento del Señ•>r, dehe todo fiel cris-
tian o eu dicho tiempo ejercitarse mas qlle
nunca en los actos de una tierna y sen-
cilla devoción, para acercarse á recibir
aquella abundancia de graciús que suele
conceder á su~ devl)tos el Niño Jesús.
Así será bien que nosotros e111pleemos
todo el mes de Diciembre en [obsequio del
1 mismo Natalicio, disponiendo nuestro co-
l razóo con el ejercicio de las virtudes que
mas nos dispongan para que eo él renllz-
t ca espíritualmeole Jesús; y asi reparemos
en alguna manera el ultraje que recibió
el Niño Dios, cuando queriendo nacer en

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la tierra, no encontró quien Jo recibiese
en su casa.
Por tanto, empezarás esta devoción el
dia 3 O de Noviembre, con los ejercicios
que solía practicar Santa Catalina deBo-
lonia, del Orden de 8anta Clara, que eran
40 Ave-Marias con sus Bendiciones cada
noche, desd~ el expresado día hasta el del
saetu Nacimiento, las cuales juntas cum-
plen el número de mil Ave-Ma!'ias.
El dia 16 de Diciembre, como se acer-
cará el dia de la festividad, aumentarás
los ejercicios con las consideraciones so-
bre las Jornadas que hizo Mi.lria santísima
desde Nazaret á Belén, las cuales se con-
cluirán el dia 24, y en el 25 se dará
principio á la Novena para venerar el Na-
cimiento del niño flios.
Varios Prelados de la Santa Iglesia hao
dispensado con mucha liberalidad los le,
soros de ella á los fieles que practican de-
bidamente la devoción de las Ave-Marias,

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c.wceuiéndoles muchas gracias é indul-
genCias.

OFRECl1IIENTO PREPARATORIO

Yo os ofrezco, Virgen purísima, esta"


cuarenta A ve-Mar·ias y otras tantas bendi-
ciones conque voy á saludaros, c.on in-
tención de ganar las muchas indulgencias
que en ella; hay concedidas. Haced, Se-
ñora, que salgan de un corazón contrito
y fervo ~oso, para que mi oración suba con
olor· tle suavidad hasta el trono de la glo-
ria en que estuis exultada: aceptadlas en
rnemor·ia de la dicha que os cupo cuando
f:Jisteis elegida Madre del Verbo Eterno,
de la alegr·ía conque le visteis nacido, del
gozo con que le estrechasteis en vuestros
soberanos brazos, y de la ternur·a con que
le alimentasteis C•lll vuestm leche sagra-
da. Hacedme participante de aquellos vi-
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vqs deseos con que esperabais Vos su Na-


cimiento, y alcanzadme qnc preparada mi
alma para recibirle con pureza, mer·ezca
celebra~ su venida y alabarle con los An-
geles en el pes'c)bre. Amen.

En la pt imera decena, al fin de cada


Ave- JI/aria, con afecto co1·dialisimo
junta1'ás las siguientes palabras:

Bendita sea, ó Maria, la hora en la cu.al


fuisteis consagrada madre de Dios. Y
bendita sea, oh J o~é, la hor·a en la que
fuisteis constituido esposo uc la santísi-
ma Vir¡)en Madre de Dios.
Al fin de cada Ave-ilfaria da la se_qunda
decena, di1·ás:
Bendita s~a, ó Maria, la hora en la ctnl
paristeis 1:1! Hij(\ de Oios. Y bendita sea
oh José, la hora en la que visteis nací-
do al niño Jesús Hijo de Dios.

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A1fin de cada Are Maria de la tercet•a
decena, dirás.
Bendito sea, ó Maria, aquel primer abrazo
que di~teis al Niño Jesús, Rijo de Dios
Y benL1ita sea, oh José, la primera ado-
ración que tributasteis al Niño Jesús,
Rijo de Dios.
Al fin de r;ada Ave .!Jlat·ia de la cuarta
decena dirás:
Beodilo sea, ó Maria, el prim er alimento
que disteis al Niíio Jesús, Hijo de Dios.
Y bend itos sean, oh José los sudores
y afanes que empleasteis eo alimentar
á vues tra caslfsima Esposa y al Niño
Jesús, Rijo de Oios.
Se concltt!Je este e¡ercicio, diciendo al
fin de las cuarenta Ave JJ!arias de cada
dia l(t sig!~iente
OHACION.
Misericordiosísima Virgen Maria, pia-
dosísima abogada de los pecadores, firmí-
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simolcsperaoza de nuestra eterna felicidad;


ayudadoos, Madre clementísima, á rogar
al Omnipotente Señor, por la poz y con-
cordia entre los príncipes cri!Liaoos, ex-
tirpación de las herejías, conversión de
todos los pecadores, fnlud y prosperidad
de nuestros ca tól icos Monarcas y su Rea l
familia, y sucesos felices del estado: pero
con especialidad por las necesidades,
exaltación y fines piadosos rle nuestra
San!a Madre. la Iglesia . Oid, Padre amo-
rosísimo, nuestras silplica5', y conceded-
nos es tas gra!.:ias pnrticularmcnlc la de
adoraros eternamente en la gloria, por los
ruegos de MariD, y por los méritos de su
unigénito Hijo y Seüor Jesucristo, que
con Vos viYC y rrina, en unidad dd Es-
píri tu San to, Dios , por lodos los siglos
de los siglos Ameo.
Los sobredichas 11 ve Marias pueden 1·ezarsG
de 1·odil/as, en ¡Jié, Sllntado 6 de otm walq~Lier
mane?'<l, pero <an devoción .
Llegada la vigilia del santo Nacimiento, d

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g

la noche despu es ele tocada la Ave Maria, ó


cuando se da principio d tocm· a Misa, se t·e-
zara una parle dl!l Rosat·io con los misterios
{fOZosos: inmedialnmente se ofrererdn á la Vir-
gen santlsima las mil t·c:a da ~ Ave Ma1·ias,y;la s
mil celebradas bendiciones . suplicándola, qne
con su autorida<l de Madre del nacido Niño
nos nlw nce en t·ecompe11sa de mil, dos solas
bcndiciOIUS: tcn<t en vid,,, y la otra en mu~rt 1.
la ]JI'illle l'<l, par,l QIIC 1!0S Sea (/acla {]racict de
t:erdadoramente arrepentirMs y lt' segun da
ele felizm ente salvamos.
ORA CION
pm·a ofrecer á la Virgen Santísima las
mil Ave .tll arias 1·ezadas en prepm·a-
ci6n á stt santís imo parto.

Podcrosi:-im a 1\ ~ i n a tic los úngeles,


dign isima ~l adre de Dios, y rr i dulcís ima
y b ~n igo i~ ima Seiiora; yo, indig na criatu -
ra, hurnildcmeole po~ t rada :í vuestros
SJn tísimos piés, os ruego que os digncis
recibir de mi, pobre p\!cador, estos cinco
Misterios gozosos de vu estro ~ anlí s i m o

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¡·
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Rosario, que os ofrezco, y juntamente las
mil Ave Marias de mi indignamente reza-
das, y otras tantas cclebtwlas bendicio- 1
nes, rogaodo os, clerneotisima Señora mía
por aquella autoridad de Madre del naci-
do Niño, me alcanceis en recompensa de
de mil .• dos solas bendiciones; la pt·imera
en vida, concediéndome gracia de un
verdadero arrepentimiento, y la segunda
co muerte, de felizmente salvanne. Ámen.

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JO RNA DAS
QI,IE HIZO

LA SANTISIAH VIRGEN MARIA


DESDE NAZARET A B8LEN

Pnmera Jornada
DIA DIEZ Y SEIS DE DICIEMBRE
Puesto el n ·istia no con deuociljn en p1·esencia
<le nuestros sagrados Pe•·eg1'inos, hard n
todo~ los días es/e

ÁCTO DE CO YJ'BI · ¡o~ .


~eiio1· mio Jesucrislo, di vino y cleruo,
Verbo, lJios encarnado en la:; entrañas
de l\laria Santísima, el amor que me lic-
ues, le hízo bajar del ciclo á la tierra,
basta ponerte en un csLablo. ¡Oh cuáolo
siento haberle cel'l·ado la puerta de mi

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cor·azóo, dándole con ellas en la cara, há-


ciéotiome sordo á tus di vio as inspiracio-
nes y llamamientos, cuando con tanto
amo!' vínistcis á los desier·tos del mundo
á buscar la perdida oveja do mi alma con
tan Los Lr·abajos para llevada ú los apris ·
cos de tu glor·ia! llompc, Señor, los ce-
rrojr;s de e5Le ingrato cor·azóo mio con la
luz y conocimiento de mi abominable in-
gratitud, Si buscas pesebre duude recli-
nar la cabeza, pe.:iebre de bestias es mi
corazón: t onsume con el fuego de su
amor basta las pajas de impcrfecr:iones; y
apnrla de mi las bestias de mi.:; infames
culpas, las cuales de todo mi corazón, me
pesa haberlas cor¡1eLido con~ra ti, y -de-
lante de Li~ por' ser quien eres; y pues
vienes á buscar·, no just0s, sino pecado-
res, siendo yo el mayor de tod0s, y quien
mas que lodos ll\ ha ofendido, coofio en
tu rni::;cricort!ia, me perdonar 1s, y dar·ús
gracia par·a sen·irte, y para sabcl'le amar

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con perseverancia basta el fin de mi vida.


Amen.

Luego dir·ás: Esta es la primera Jor ·


nada: es ~~ monte Tabor, donde obró el
divino Niño el misterio de la Transfigura-
ción en su crec ida edarl, manifestando su
gloria á los tres di ~c:ípu los . Con tem p ~<H'ÚS
la humildad y pobreza con que empren-
dió su viaje tll:estra purísima Reina, oo
lltJvando otra cosa que un poco de pan y
fruta pm a tan dil<:!adas JornadHs, atrav ü·
sando aquellos montes de nieve, mOLl tada
sobre un pobre y humilde jumento: y al
santísimo Esposo, coadju tor el mas fiel de
los grandes designios de Dios so bre la
tierra, llevando en sus bombn s el fardit o 1

de la ropa del 1!ivino Niiio, y guiando el


jumento por· las veredas mas suaves. Con-
templa tambicn cnm o llegados á aquel
alto moo tc, San José con su pebre capa
formó un pabellón eutre las ramas para

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resguardar á su saola Espo~a, de los ai-
res frios del riguroso invierno. Mira lam-
b:en al divino Niiio en ac¡uol virgiual tá -
lamo, quien tenieodo muy presente el mis-
terio de la lransfiguracióo, veia los pocos
que le babian de seguir por las sendas
del camino de la cruz, para llegar á la
posada eleroá de !a gl oria: y los muchos
que se extravial'iao en la peregrinación y
viaje á la eternidad, por el camino ancbo
de la perdición; considera si tu ll•was
buen camino para llegar al alto monte de
la gloria; y pídelcs á nucslros sagrados
Pcr·egrinos que le admitan en su Cürnpa-
ñia, para llegar con seguridad al Belén
celestial.
Ac(tba1·ás con nueve Ave Mat'ias, que
rezarás de 1'0diltas, acompañando con el
espiritu á la Sanlisima Vi?'!Jen 11/aria, y
ll1gando á las palabras Bendito es el fru-
to de tu vientre Jesús, besarás la tie1·ra
adorando al Verbo encarnado m sus pN-

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t·isimas entraiias, con profunda humildad
y reverencia, y esto mismo harás todos
los dias, y lue,qo dirás esta ···
OHACION.
O purísima Maria, Madre del Príncipe
de la gloria, trono de la Magestad iocrea-
da, y palacio de su grandeza, que cami-
nando de~de Nazarelh á 13eléo, en el ri-
gor del invierno, sin mas pompa ni apa-
rato que un humilde jumento, llegaste al
monte Tabor, lugar de gloria: co n pro-
funda humildad y reverencia adoro al di-
vino y eterno Verbo en tus en trañas con
el primer coro de lo.3 santos Angeles, y te
suplico me admitas en tu con:pañía, enca-
minando mis pasos en seguimiento de los
tu yos, para que al fin de mi peregrina-
ción y viaje que voy haciendo á la eter ni-
dad, llegue mi alma con felicídatl al Ta-
bor de lu gloria, Amen.

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lteego nzarás á San José tres Pad1'l '1
nues tro.~ y tres Ave l!frwias, y esta

ORA l JON
O sanl i ~! n: o Patriarca y paje de la Rt:i-
na Madre, r¡uc caminaotlo eo su compa-
ñia :i la ciudad de Belén, con tantos tra-
bajos para dar curnplimien~o al eclicll) de
Tiberio César, llegaste al monte Tab or, y
viéndola molestada con la agitación del
camino, le prevenisle posada rntrc aque -
llos arbu stos, mini stníndole la comida en
aquel n1onte lleno de llievc: te suplico me
alcances del divi no l\iiio Jesú~, quu me
conceda el fr·uto de su vcrirla al mundo ,
siendo uno de los e:;cogitlos para subir
al 010nlc de su eterna gloria Amen,
lueqo les ofrecerás á estas sobe1'G1WS
Alagestades pa,-a hospicio s•tyo fu cora-
zón, diciendo siete reces: Jesús, José y
Maria, yo os ofrezco por posada el cor'a-
zón y el alma mia.

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, 17
Este día comenzarás la ?'opila del Niiío
Dios: hoy hm·6s la camisita, y esta se1·á
una comunión bien hecha, dár.dole posa -
da á Dios en tu alma con media lw1·a de
oración llorando las veces que te Itas dado
con las pvertas e~ la cm·a, negándote á
sus santos llamamientos, y acabarás con
una Estación al Santísimo.
Hoy teJi1'ivat·ás de comer {t'Ula y dul-
ce, y una sola vez has de beber agua; re-
za el Rosario de los misterios gozosos, 6
lo que tu directo?' dispusie1·e.

Segun¿a Jornada. ·

DIA DIEZ Y SIETE DE DICIEMBRE


El acto de co~trici6n, pog. 1 1, y lueqo:
• Esta es la segunda Jorn ada : es la ciu-
dad de Naín, donde resucitó el Niño Dios
al hijo de la viuda en su crecida edad:
Contempla en esta Jornada los lrab njos
de nueslra Reina y Seftora, espcrimeolan-
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do las lluvias del cielo, los aires
penalidades del camino; y á su fri os, las
poso, caminando a pió, y apar·tansan tn Es -
mento de las vererlas ásperas, do el ju-
}fls ca mi nos pcdragosos, cansadlimpia nd o
llegar á la ciudad. Donó e pued o, hasta
de rar á esto Patriarca san to, la es consi-
za que pasaría en las puertas devergüen -
SI)nes, bu scando po ~ ada para su Jos me-
Esposa, las palabras ásperas y fatigada
das co n qu e le despedirían los me ~:e~abri­
como gente interesada, el desCO soneros,
que se quedaría en el rin có n de!)Welo con
aumentando la pena de ambos l portal,
el ver á Dios á las puer tas '~e un Esposos,
quo no quieren dar eolrada á mesó n,
luz . Mira tu cuantas veces has la misma
mi smo, despidie:!do á Dios de hecho lo
tu
con el pecado, por· tener tu alm corr,zón
un mesó n públi co de los demoni a hecha
en este dia. las puertus ele tu coos. Abre
oir que le dice Jesde el vientre razón, al
de
dre: alma mía, en cuya busca ve su Ma-
ngo para .
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llevarle á mi gloria, advi erte que estoy
llamando :i las puertas tic tu corazón,
ábrcme, que oo tengo donde reclinar la
l cabeza.
Nueve Ave Márias como en la pag. 1-1 ,
y esta
ORACION
O purísima Madre t!el Rey de las etm·-
nidades celestiales, ar<;a sacratísima del
divino man á, Cris to JesÚ5, con la mayor
reverencia qu e puedo, humildcrnoole adu-·
ro al divin o elomo Verbo eocar·nado en
tus entrañas, c~n el segunJo coro de los
ArcJ ngeles; ~ le suplico, por· los trabajos
que padeciste en la segunda Jornada que
bicisle desde el Tab or hasta la ciudad de
Nain, no halla ndo mas posada que d
desabrigo de un despreciado portal, don-
de pasaste la noche l!llrando la dureza de
nu estr os ingr·atos co¡·azoncs, el desprecio
de los amorosos llamamientos de Dios, y
nuestra voluntaria sordera, sin querer
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abrir las puertas á tu divino ~%io ; me al-
cances de este ama nto Dueño de nues lr·as
almas, uo corazón que sea pcrp étua posa-
tia suya, y al fin de mi jornada, ábrcmc
las puertas de su misc ricorrlia, para call-
tar con los ángeles: G l o~ia á Di Js en las
alturas y en la tierra pn á Jos hou,bres do
buena voluntad .
T1·es Padre 1meslros á San José y esta

ORA CION
O santísimo Patriarca, y aposentador·
de la Reioa Madre, que por tu suma po-
breza no tuviste otro palacio para alber-
gue y descanso suyo, en la ciudad de
Naio, que el despreciado lugar ele un
portal humilde; le ~ upli co por la grande
paci~ ncia, sudor y vcrgü')nza que pade -
ciste eo lap puertas de los mesones, con
las palabras áspcms y desa bridas con fJUC
te despedían, y pot· la bumi!dc resig na-
ción con que hospedaste á la san tí~ima

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Reina de l•lS ángeles y Madre de Dios en
el rincón de un portal, porque no le da-
ban otro mejor lugar los ingratos hom-
IJr es, me alcances de este Señor gracia
para que, siguiendo los caminos que nos
bajó á enseñar del ci~lo á la tierr·a, al fin
de mi peregrinacióu llegue mi alma al Be-
lén de la gloria. Amen,
_ Luego o(rererás la posada de tu cora-
zón al divino Niño, diciéndole siete veces:
Jesús, José y Maria, yo os ofrezco por
posada el corazón y el alma m!a.
Este dia hm·cis los pa1iitos del Nifw,
regando este camino con lág1·imas de tus
o;os, haciendo siete actos de cont1·ición en-
t?·e dia y noche, llo1'ando las reces que
has dado al demonio el m~JO?' lugm· en tu
co1·azón, volviendo á t~~ /iios las espaldas,
y negándole .la posada. Y ,qua1·darás una
hora de silencio, media po1· la mañana y
media á la tarde; ó lo que ;.u director
dispusiere.
-
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22
Tercera Jornada
lJIA DIEZ Y OCHO DE DICIEMBR
E
El acto de contrición, pag. 11 , y
luego :
La tercera Jornada de nue~lrá pu
ma Heina, r.s desde la ciudad de rísi-
basta los campos de Samal'ia, do Nain
salieron al encuentro al Niño Pio nde la
crecida edad aquellos diez leprosos.s en su
sidera como siendo mu cha la ge Con-
cruzaba aquel camiiJo, para cumpli nte que
el ed icto de l Césa:·, al ver á nuest r· con
ros sa-
grados Perrgrinos con tan suma
unos los atropel laban, y otros los pobreza:
ap
han como á gente ruin y rdcsprcci arta·
de rsl a suerte llegaron á los cam nhle, y
Samaría, sin tener donde alojarse. pns de
xioPa lv que sen tiria el santo PatriaHefle ·
tener que pasar la noche en aquel rca al
de
rable campo, lodo cub!erlo de nie plo-
ve
poder aliviar la pen~ que padecer , sin
los aires frios la mas-. tierua y ía con
delicada
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23
Señora, y cuauto padecería el divino Ni-
ño en sus entrañas, al ver asi tratada á
su santísima Madre. Mira cuan tas veces
atroprllas lu al Niño Dios, quebrantando
su sao la ley, aparl:índ ole do tu corazón y
de tu alma, por· hacer Lu gusto y volun-
tad; y procura en e:;ta pos:.! da salir al en -
cueutro al divino Niiío, para que te sano
como á los leprosos, manifestándole tus
llagas, pues no bicne á otra cosa que á cu-
rar 11 lepra de todo linaje humano.
Nueve Áve JJfat'ias como en La pag. 14,
y esta
ORACION
O purísima María, hermosa Ro~a deJe-
ricó, fuente cltrísirna, dont!e están repo-
sadas las aguas vivas para reg<:r' el .Tar-
~ din herm·JSO de la sau la Iglesia, con la
mayor reverencia que puedo adoro con el
tercer coro de los Angeles, que llamamos
Tronos, al Verbo eucaroado cu tus entra-
ñas, y le suplico, por aquel nuevo linaje
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24
de pena~ y trabajos que en esta Jornada
pader,istc, vién dole en aquellos caminos
atropellada. por desalmados pasajeros, á
quienes compatlecins haciendo oración
por· ellos, y alcanzándoles sa lud en aquel
campo deSamaría , representes eJ esta
humilde posada á !u San tísimo Niíi >la in-
curable lepra de mi alma, y alcáozamc
la sa:ud eterna qüc vino á darnos, para
que al fin de mi jornada cante con el co-
ro de los Angeles: Gloria á Dios en las al-
turas, y en la !icr ra paz á los hombr<'S de
buena volun !a el .
Tre s Pad1·e nuesl1·os á San José: y esta
ORACION
O Patriarca santísimo y G cn !il - bomb r~
de la que es Reina y emperatriz de los
ciclos, su santísim o Esposo, que llegand o
á los campos ~e Samaría en su compvilía
oo tuvi ste mas alfonfra para roncr á sus
plantas que !u hum ilde capa, en aquel
desabrigo y desamparo, y le administras-

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25
nuar sus
Le aquel alimento corto para contino ten er
de
jornadas, padeciendo el dolor· lacio que
pa
para su descanso y regalo el snpli1:o, por·
me recía su grandeza: yo te
me alcances
los trabajos de esta Jomada, cias de mi
del divino Niño, sane las dolen r el ca-
po
alrr.a, encamioaodo mis pasos los, hasta
mino ret~l de ~ us maod amien Amen.
llcg:.1r al Belén de la glo ria.
y Mar·ia,
IJirás siete veces: Jesús, José a mia.
alm
yo os of:·<'zco el co razón y el
beza, y
Este dia harás el pmiito de ca hacet·Le
¡· ó
se1·á da1· cí un pobre de come
1tn a limosna, (p idien
do licencia á t~!S pa-
las, recibir
cb·es .) oit· tma Alisa de rodil rio do los
la Comunión y t·ezw el Ro sa director
tu
misterios dolorosos ó lo qtte
dispusiere.

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26
Cuarta Jornada,
OlA DIEZ Y NUIWE DE DICIEMBRE
El acto de contrición, pag. 11 , y lueg o:
Esta es ls cuarta Jornada, y el pozo de
Siquen, donde con templarás los nuevog
trabajos de oue3lra Reina y ~eiiora, ca-
minando uoos ratos á pié y otros eo el ju-
mentill", y el Sno lo Jl)sé llevando el ra-
mal, coo los pies descalzo~ y maltratados:
llet; atlos allí, puedes considc nw en este
dia, corno teniendo á la vist.a aquella fuco -
te do agua, nuestra sober·aoa li eioa , y co-
nociend o se acercaba su dichoso parlo,
desenvolvirndo con mu cha devoción el
fardito del divino Niño, hincada de rodi-
l!as, lavó la cam isita y loe; pañitos en que
babia de eovolver ar¡uel rico Lesaro de ll)s ·'
ciel os: mi ra y con t12mpla aquel furgo de
amo r· en que se abrasaba su corazón,
coo
los deseos de ver cutre sus brazos aquel
Vel'bo hecho carne par·a nuestro remedio.

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27
Nueve Ave Mat·ias como en la pag. t 4,
y esta
ORACION.
O purísima Maria, hermoso y florido
lecho del divino Salomón, á quien guar-y
daban aquellos l.)scuadrooes Angélicos
Seráficos, con la mayor reverencia que
puedo y deb 1, adoro al Verbo eocaroado
en tus entrnñas, con el corn de !as Domi-s
nnciooes, y te suplico pvr las penalidade
que padeciste hasta llegm· al pozo de Si-
quen, donde c•>n profunda humíldad y re-
vercn~ia, hin cad:1 de rodillas,
coo aque-
ll os ardentísimos deseos en c¡ufl se atra-
zaLa tu :'lrdeutisimo corazón, ,de ver ya-
entre tus brazos á nnestro nm note Reden
ior·. lavaste los humildes pnñales en que-
babia~ de envolver· su deli cad
a humani
dad: me alcances de este Trír.cipe sobe-
rano, ).we, limpie y purifique mi alma,
en la fuente de su amante Coi'azón, que
me abrió en el brocal de la Crt~z.. y al fin
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28
de mi peregrinación y viaj e á la eternidad
cante con los Angcles: Gloria á Dios en
las al!uras, y en la tierra paz á los hom-
bres de buena voluntad.
Tt·es Pad1·e nuestro á San José, y esta
ORAC!ON
O santísimo José, consuelo de tu Espo-
5>8 Mnria, que ramin~udo á pié
en tu com-
pañía, por alivia:- sus fatigas. con dulces
y santas conversaciones di vertía::; su Cdn ·
sacio, alentando su co1·azóo para mayores
trabajos, como quien ten ia presen tes 'los
misteri os de nuestra rcd~?oci ó n. Yo te su-
plico, por Jos afectuosos obsequios y Eer-
vicios que le prestaste, y por· el amor con
que la asististe y ac ompaña~ le en esta pe-
regrinación y viaje, y poc los trabajos c¡ue
en esta JornaJa padeciste hasta llegar· al
pozo de Sichm, o1e alcances del divino
Niño una sed insaciable de su amor· sa-
gra ~: o hasta llegar al Belén de la
gloria.
Amen.
© Biblioteca Nacional de España
29
Luego dirás siete veres: Jesú s, José y
.Mal'ia, yf) os ofrezco el corazóu y el alma
m1a
Este dia se harán las mantillitas, las
que se1·án de ,qt·ana, tomando un cuarto
de hora de mo?'tificación con los br11zos
uslendidos, una Estación, Rosario, fflisa,
de ?'odillas y Comunión, ó lo que tu direc-
tot 1lispusiere.

Qninta Jornada,
OlA. VEINTE DE DICIEMBRE.
El acto de vont?·ició:l, pag . 1 1, y luego:
Camina, alma mia, en compañia de
nuestros sagrados peregrinos sio pr.rdcr-
los de vista; y en esta qniota Jornada que
hizo nuestra purísima Ueioa desd e el pozo
de !)iclwn hasta el lugar llamado Nec mas,
reflexioua s0bre Jo que dice la Venerab le
Madre Mari<l de Jesús de Agrerla; que
muchas veces se hosp edaba la santísima
© Biblioteca Nacional de España
so ·
Virgeo eo los corrales de la:> ov
qu e no le daban otro mejor· lugarejas, por-
br·cs. Cons idem, pues ahora, qu los ho m-
e
lla Ddo en aquel cor·Lo lugar po DO ha-
van al monte, y en trando pnr lar sada, se
de una caba:ia, se leva nta n ale p·rertag
cMderillos y ovejn s, y con sus gr!.'S los
le ofrecen aquel humilde lugar rel balid os
se todos, segun explica la Veoera ir·ánd o-
dre á uo rincón, rccoD ociendo coiJI~ Ma-
su Seño r y Criad or·. ¡Cuan gran n es to á
humildad de la san tísima Virgende es la
y
de los Ange les! Mírala ap ear se Reina
mentilio, pasa r· por eu tr·e los ma del ju-
torral es,
y co nsidera cuales serian los peosa
tos de ar¡url divino Paslflr' en las rui e'}-
en
de su Madre, qu e venia ú buscar trañas
perdida . ¡Cuá ulas lágrimas de la oveja
rra
por las veces que tu y yo le había maría ,
colocar entre las espíoas y bru mos de
talidades
de nu estros pecados!

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31
Nueve Ave Madas como en la pag. 1 4
y este¿
OftACION.
O purísima Empel'éllriz de los ciclos
,
Relicario purísimo del divino Verbt), Sa~
la
grario de la San tísima Trinidad, coo .
mayor reverencia que puedo y debo, hu- los
ulil disirnamenle adoro co n el coro de
Pri ncipados al div ino Niiio en tu~ entra-
da
ñas , y te suplico, por· aquella profun
ste
hu mildad y resignación con que abrazana-
aquella humilde posada entre irracio
,
les, me alcances de es le divino Pastora
que yo oiga sus amorosos silvos, par
-
que saliendo de los barrancos de mi per
dición en bomi)I'OS de su piedad , me lle-
as,
ve á 1(\s apriscos de las eternas morad -
para cantar con los san tos Angeles: Glo
ra
ria á Uios en las alllll'a~ , y en la tier
paz á los hom br·es de buena voluntad .

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32
\
Tres Pa d1·e mmtt·os á San Jo
sé, y esta
ORAClON.
O Eanti imo José, paje de
la Emperatriz de la gloria, qu cárnr.ra rle
venir posada ú la sa n~ís irna e para pre-
llrgar· á un pobre lugar llama Virgen, al
buscaste asilo entre sus vccin do .recmas ,
:;~ ; pero pa-
deciste indcciblrs angustias
po
otro que un corral 1!c: ovejas, r· no hallar
vió de palacio á nuestra Ht> inael cual sir-
aunque sin otras colgaduras y ~cñora,
nos ni más alfombras qu e elqu e los es pi -
y me nd igando de los pastoresduro sut·lo;
cabaña su5tento y lumbre de aquella
para resistir
las inclemeccias tlcl tiempo;
co, me alcances gracia para y.> te supli-
mi corazón las espinas de arrancar de
los
rni eo tos de mi conciencia; ar remordi-
rc
me vi vamenle de Lodos n· i.; p!ntiéado-
confesándolos con vc rdaucro perados, y
llegar á gozar de tu compañ tlo lor, para
de la gloria. Améo. ia !;O el Belén

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33
,
!Jirás siete veces: Je3 Ús, José y l\Iariael
yo os ofrezco por: posada mi corazón
y
alma mia.
Este dia se lzmYÍ el faJ ero: este será un
an-
cilicio, y media lw m de oración, medit su
do los t1·abajos qt~e padeció IJios y jct,
JJJadt·e pm· buscm·te como perdida oveyo1•
y tu httyendo de Dios como de tu ma los
enemigo y rezaras cínco Salves con ado
bra zos estendidos, y tm Cr~do postr tor
y mirando al &ttelo, ó lo q!!e tu dit'ec
dispusiet·e.

Sexta Jornada.
E.
DIA VEINTE Y UNO DE DICIEMBR
qo:
El acto de contrición, pag. 11, y lue
Contempla la sex ta Jor·nada que hicie-
lle-
ron estos Príncipes :::obcranos has ta ino
gar al Jugar donde perdieron al div y
d,
Niño Jesús á los doce aiíos de su eda e-
pod r·ás considera ¡· los trabajos que pad
© Biblioteca Nacional de España
34
cería la lier·na y delicada Priocesa Maria,
ya subiendo los mo n te~ altos crpado.; de
nieve, ya pasan do la serranía, hasla llc-
g~r á aquel despoblado ~i~io, donde vién-
dola el ~anto Patriarca atormentada de
las inclemencias del tiempo, !e r.>garia
tomase a!gun descanso y refrigerio para
p!'oseguir· su Jorna•la, y mientras tanto
el santo Esposo busca ba a!gnn amparo
par·a aquella que á Lodos nmpara con su
intercesión. Consitler·a el dolor que pade-
cería el Niño Dios en sus ent.rañas, te-
niendo muy p1·cser.le lo que babia de pa-
decer· su santí¡;íma Madre, cuando le per-
dería en aquel sitio, y el poco senti miento
que tentlrian los hombres cuando por· sus
peca~ os perderían á Dios, su amistad,
gracra y amor.
Nueve Ave Ala1·ias como en la pag. '14
y esta
ORACION.
O purisim(Maria, azucena candídisima,
© Biblioteca Nacional de España
35
.estrella de la mañaoa y tron o de la Ma-
gestad increada; con la rna yur reverencia
que puedo y debo, a•!orn al divino Verbo
encarnado en tus entraiías, con el coro de
las potestades, y te sup lico por los tra-
bajos que padeti\) le en la sexta Jornada
que hiciste, hasta llegar· al lugar donde
aúvertisle la per·dida del Niño Uios en su
crecida edad, csperimeola ollo entre mon-
tc.s, collados y scrrauías los aires frio s,
las llu vías y la iogr·atilud de los hombre.s,
me aicd nces de tu divino Ni ii0 gracia para
sentir y llorar las vece:> que le be perdido
por mi culpa, hasta hallarle cou su gracia
par<l poderle cantm· cou los Angeles y
Santos: Gloria á lJios en léls altur·as, y en
la tierra paz á los hombres ti~ buena vo-
luntad. Amen.
Tres Pad1·e nuest1·os á Sa1l José, y esta
ORAClON.
O santísimo Patr iarca, dign o tle ser·
tenido y llamado Padre de Jesús, que no
© Biblioteca Nacional de España
86
das paso en tan penosos caminos, qu
choques con espinas de grandes tra e no
baj
y mas, cuando ll egaste al luga1· en os,
advertiste babias pc1·did o aquel divino que
do Justicia que con sus luc<'s abr
Sol
·as
alma eo su sagmdo amor; y en eq o: ba tu
poblad0 disto posada á ::;u bendi t1 e des-
Madr·e
y Espr. sa tuya, afligido en gr·a n rua
por no tener el palacio que merec ue1·a
grandeza para su descanso y alivioía su
te suplico, por la aflic<;ión que pad . Yo
eciste
en esta Jorna da, me alcances de
gestad soberana, gracia para encamMa-
!'U

mis pasos en seguimir;oto de aquello inar


él dió buscándome en el dc.;ier·Lo de s que
mundo, para llegar yo al Be!én de la este
ria, Amen . Glo-

Dit·á siete veces: Jesús, José y Ma


yo os ofr ezco mi corazón y el alma ria,
mía.
Este dia !wt·ás los dijes para el
t•o, haciendo entre diá y noc/1e t1·ehtfaJe-
tres actos du amot• de Dios, y rezaráa y
s de
© Biblioteca Nacional de España
37
roritlas con los bmzos en c1·uz cinco Cre-
dos, ó lo que tu director dispusiere.

Sépt1ma Jornada,
DIA VE INTE Y DOS DE DICIEMBRE.
El acto de cont?'icióu, pag. 11, y luego:
Está Séptima J0roada es la ciudad
santa de Jeru salén, donde con templarás
la inmensidad de penas que padecer ia
nuestra Reina y Seiiora, cuando pasando
por aquellas calles, contemplaba corno
quien sal1ia lo mucho que en aquella in-
grata ciudat: babia de padec('r' su divio0
Jesús, las penosas joroadós que habiu de
hacer de tribunal en tribunal , y las posa-
das tan malas que babia de hallar, cuya
consideración le sacaba las lágrimas á los
ojos. Contempla el tormento que el Niño
Uius padecería en sus enlmiias, alli, diri::l
me dal'áu la bofe tada; en aquella casa mo
tcodnin aprisionado; me enlr'C.lt'úo en aqu el
© Biblioteca Nacional de España
88
Palacio para atormentarme con
cinco mil azotes, y en aquel trib mas de
un
tratarán como loco y simple: po al me
gar·on al monte Calvario, donde r fin lle-
santo JCJsé á su santísima Espo viendo el
sa hecha
un mar de lágrimas, traspasaría
zón el dolor de no pod~r suavsu cora-
iza
penas, sino acompañándola en ar r sus
sierto. ¡uel de-
Nueve ..t ve Mat·ias como en la pag.
y esta 14,

ORAClON
O desa mparada Reina, lirio he
de los valles y mar inme11so de pcn rmoso
la mayor r·evcrco cia qu e puedo l.l.s; con
y debo,
humiltlemenlc adoro al divino
Vcrbo en tus purísimas en ~raiia y eterno
s,
coro de las Virtudes, y le su plico con el
aglldísimos dolores qu e padeciste po •· los
Jornada, cuando dando vista á en esta
la
de Jeru::alén, se le pr·escnló tod ciudad
sión y mu erte que babia de paa la pa-
decer· el

© Biblioteca Nacional de España


89
le en aqu ella ciullad, con cuya
div ino Niño
s dos fuen-
!e viva consideración eran tus ojo
~ Les de lágrimas: yo
te suplico, que
do la
dirijas mis pasos po1· <.'1 camino sido
:t cruz, llorando su Pa
sión por h~ber
e al fin de
; la causa mis pecad os ; para qu : Gloria á
/a Jornada can te con los Angeles paz á
Dios en las alturas, y en la tierr·a
los hombres de ln1 ena voluntad.
esta
Tres Padr·e nuestros á San José.. y
ORACION
del
O san tísimo Palriarca y Custodio la
do á
Príncipe de ia gloria; que llega~ bas te-
ciudafl de Jerusalén cuando pensa se do-
n0r' alivio con la cer·canía de Belén dad,
ciu
blaron tus penas al entrar ú la cha un
mirando :i tu santísima Esp o~a he o de
nHlt' de ltigrimas con la
consider·ació
el di vino
lo mucho que habia de pad ecer
su cre-
Míño en aquellas calles públicas en tr·abajos
cida edad. Yo le supli co, por los poder
que padeciste en esta jornada sin
© Biblioteca Nacional de España
40
aliviar á tu san tisima Esposa, me alcances
del divino Niño ~uoa viva consideración
do los misterios do la Redención, para
llegar al Belén do la gloria. Amén.
Dirás siete veces: Jesús, José y Maria,
yo os ofrezco por posau1l" el cornzón y el
alma mia.
Este ditt harús el capillo de cabeza:
este será la V1a. Sacra, y el Rosario de
los Afistel'ios do/01·osos, ó lo que tu direc-
tOt' dispusiere.

Octava Jornada,
OlA VEINTE Y TRES DE DICIEMBRE.
El acto de cont1'ición, pag. 11, y l!~ego :
Contempla la octava .Jornada desde
Jerusalén hasta Bcléo, donde habiendo
llegado nuestros sagrados Pcr·cgrinos á
las cuatro do 1:! larde, t:uando pensabá el
Santo Patriarca hallar segura posa da pa-
ra la Madre do Dios colrc sus deudos,
paricntf's y conocidos, poniendo fin y lér-

© Biblioteca Nacional de España


41
mino á sus trabajo~ ; cnlünccs se le mul-
tiplicaron J.Js penas, por·qu c habiendo
cumplid o con el edict.>ucll:ésar, ll ega rt:~n
:í las puertas de los parientes á bu~car·
pos&da y lodos les dieron con ellas en la
cara . Con sidera el sentimien to grande que
pad ~cer ia su atribu lado corazón en
aque-
llas calles, buscando en los mesones un
aposento, ó á lo menos uo portal ó pajar
para descansar la Emperatriz de los cic-
los; la mortificación que le causarían las
palabras áspera.; y dcsabr ida; con que
los despedían, tratando al santo Esposo
de ocioso y vagamundo, al verlo co n tan-
ta humildad y pob:·rza , copiosas lágrimas
derramarían sus ojos, y mas cuando ha-
biendo entrado la noche, corriendo los
aires frios, y no sab iendo ya donde acu-
dir·, miraba á su santísima Esposa desam-
parada y llorosa con el desprecio de los
hombres, y temia no le cogiese el parto
en aquella plaza. Considera lambien, lo
que sentiría el diviuo Niño al ver á su

© Biblioteca Nacional de España


42
amante Madre traspasada roCI tan san-
griento cuchillo de dolor, y las lágrimas
que derramaría en sus entraiias, al ver
sus amorosos llam amientos tlespre1:iados,
la sor·dera voluntar ia de l0s hornbr·es y el
recibimiento que le hace el mundo. Oes-
pues de haber· corrido lodos los mesones
y casas de lo5 po1ler·osos, sitl hallar· un
rinc ón para su descanso, míra los ::;nlir á
las nueve de la noche, tristes, lloroJsos,
afligidos y desamparados, á buscar entre
los brutos la picdc.1d que los hombres les
negaron.
¿Qué haces alt11a mia? ¿qué no se ha-
bren las puertas de tu corazórl de dolor,
para dar posada á la sanLisirna Virgen
Maria y al Niño Dio5'r Procura salirles al
encu entro, y lléva te al divino Niño á lu
alma, recibiéndole hoy sacr·amr.otado par·a
que al fin tle tu jornatla te abra las puer-
tas de su gloria. Amén.
Nueve Ave lJJa?'ias.como en la pag. 14
y esta
© Biblioteca Nacional de España
43
OllACION.
Madre
O desconsolntiD, tri ;lc y afligidala ciu-
á
de Dios, que babiendo llegado r buscacJo
dad de Belcn, despue.:; de habe s, no ha-
posada eJ m<J s de cin cuenta casa el divino
llaste un pequeño alb ergue par;t mayor
la
Niiío que había d ;~ nacer; con , adoro al
reverencia r¡ue puedo y debo
purisiruas
eterno Verbo encarnado en tus bines, y le
eiJlraiías, con el coro de Queruciste cuan-
suplico. por· el dolor· qu 9 pade aba las
lpc
do desde tu virginal tálarn r., gnrazones, y
puer·tas de aquel los ingratos co n~ " s, y
ie
miraba despreciados sus llamama, ~a liste
que Vor~, Señora y Madre mí e cueva
ld
triste y llorosa á buscar la humirdones las
entre brutos animales, me pe era he
rd
veces que coo mi voluntaria so puertas
dado á tu santísimo Hijo con las cho pe-
he
en la car·a, por tener mi corazón tu divino
sebre de brutos, y alcáozarue de mi alma,
Niño, que hab!'a las puertas de

© Biblioteca Nacional de España


44
para recibi rle, con una contriciÓ!) perfecta
de mis culpas, y dcspucs can tar con los
Angeles: Gloria á Oios en las alturas, y
en la tierra paz á los hombres de buena
voluntad . Amén.
1'res Padt·e nuestt·os á San José, y esta
ORA ClON.
O santísimo Pa~riarca, Gen til-hombre
de la Eruper·atriz de los ciclos, que lle-
gand o á la ciudad Je Belén, hallaste frus-
tradas tus esperanzas eolre tus deudos, y
habiendo llegado á pedil' posada se la ne-
garon para la Madre de Dios, por lo que
hecho mendigo de puerta en puerta, te
viste desampa rado de todos sus vecinos,
no hallando en Jos mesones ni ventas un
rincón el mas humilde y despreciable para
pode!' descansar tu pul'isi ma Esposa des-
pues de tan prolongada Jornada; yo le
suplico por esta tan grande aflición r¡ue
padeciste, no pudiendo volver los ojos,
sin que encontraras desprecios de Lu hu-
© Biblioteca Nacional de España
45
mlldad y pobreza y recibic1·as palab1·as
áspcms y desabridas, aumentando tu pe-
na, el ver á la sanlisima Vir~en Maria pa-
deciendo el rigor del inviei'DO, me alcan-
ces dr.l divino Niño gracia para celebrar
su sanli simo Nacim iento en el pe5eb1·e hu-
milde de de mi u1razón. Amén.
Dirás siete veces: Jesús, José y Ma1·ia,
yo os ofrezco mi corazón y el alma mía.
Este dia hm·ás el pañoliío al divino
NiJio: este se1'á Llo,.ar Los pecado.~ que se
cometen en la noche buena, celebmt1do
los pecad01·es el Santo Nacimiento cotJ
abominables torpezas, gulas y embria-
gueces, !'isitar·ás los altat·es, en desa,qt·a-
vio de ltaberle negado posada en Belén, le
abt·it·ás al Niiio tu corazón, recibiétZdole
sacmmentado , reza cinco Cr(~dos con los
br·azos en cruz, y el Rosario d11 los JJlis-
terios glot·iosos, y una hora de silencio, ó
lo que ltt di1'ecto1' dispusiere.

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48

Ultima Jornada.
DIA VEINTE YCUATHO DE D1CIEMBUE
El a~/o de contrición, pag. 1 1, y lueqo:
Hemos llegado, alma mia, á la última
posada y palacio que prcvi•)o el .rterno
Padre ü su Uoigéoílo Hijo para su Naci-
. miento, y es una bumild0 cucva y pesebre
de brutos, donde puedes considerar·, co-
mo habiendo llegado los ~agrados Pere-
. grioos, dan gracias al Dios iofinilo por·
aquel humilde y desa l iii~do asiio: despucs
Jo barren y asean ayudúndoles losAnge-
les que ser-.ian de guardia á nuestra Hei-
oa y Señora. Conlempla corno el Saelo Es-
poso desala ellio que llevaba, con la hu-
rúi lde ropa c:u bre PI pesebre que ha de
servir tic cuna al Dios que esta para na-
cer, y habiendo hecho lumbre con los
inslru me:r tos r¡uc lleva ha, para calen larse
se retiran ú un rincón del Prrtal. Llegada
la media noc!Je, sabieñdo nuestra gran
© Biblioteca Nacional de España
47
Reina que era llegada la hora de su di-
choso parl•l, se hinca de rodillas, pone las
manos en su pechv, levanta los ojos al
-
ciclo, y embargadas sus potencias y senal
tidos· en un éxtasis todo ¿¡vino, dió y
mundq al Unigéllilo del eterno Padre
suyo Cmsro J e~us, D10s Y HmmnE verda-
dero, :i quien adoró, y recibiéndolo con
profunda humi dad y reverencia en sus
1

saniisimos brazos. le adoran los santos


Angeles como á. su verdadero Dios, Se-
ííor· y 1:riador.
Contt:mpla ahora el gozo de ~an José,
cuando sal iendo del dulce ar·robamiento
en que estaba sumergido, mirando tan-
soberano Misterio, vió en brazos de la Au
·
rora al divino Sol de ju~ ti ciJ, dcs terran-
do las sombrns ele la noche •:on su inac-
cesible luz , alegrando al mundo con su
venida, y aquella humilde cueva hecha
uo abreviado cielo: v viendo éil divino Ni-s
ño tiritar de frío , le "envuelve en aquello
humi!Jes pañales, lo abriga conlt'a su co-
© Biblioteca Nacional de España
48
razón le regala con su dulce amor, le co-·
loca entre la paja y el heno, y al: i le ado-
ran los brutos como su Hacedor y Señor.
Y con la noticia que tuvieron los pastorcs
por uo Ange!, con júbilo y alegria vienen
en busca de la luz, entran' en la cueva y
dandf) el parabién á la santísima Madre,
adoran al Niño e~l sus brazos con singu-
lar rc,~~; cijo y alegria, goz~ndoso el tier-
no Infan te de Lenc1' sus Jclicias con los
hijos de los h >mbres. Hoy todo os gozo y
alegria, viendo á Dios hcchll Niño Ucrno
en un establo, envuelto en mantillas, y al
J.c(,n de Judú hecho Cordero humilde en
una cueva .
Nueve Ave JJ/arias como en la pog. 14,
y esta
ORACION
O puri~ima l\fadre del Verbo ctcroo,
(¡ue llegando ú la sol ilaria cueva de Be-
lén á las nueve <.le la noche buscando po-
sada, hallaste aquel establo y pesc bt·o <.le

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.¡g
animales, y rlr.spues de haberlo barrido y
aseado. llegado al punto de la media no-
che, diste á luz al divino SJI de justicia,
para qua desterrase las sombl'as do la cul-
pa y lléoase el muodo de gozo y alegria
por tener ya el deseado Mesías en nuos-
tra compañia, el d~scado de todas las ge·
neraciones, y nuestro dulce Redentor·;
con la mayor reverencia que puedo y
debo, adoro al Vel'ho encarnado, en com-
pnñia de lodos los santos Argt>les, espo ·
cialmente co11 el cor·o d'! los Serafioes, y
en su compañia le doy infinitos plácemes
y cnhiJ rabuenas: por haber· parido sin do-
lor algunll al divino Jesús, quedanuo en-
lera tu santi::.ima virginidad; y asi to con-
fieso virgen anles del parlo, en el pl!rto y
dcsp1res del parto, y siempre virgen y
madre de Dios.
Y por aquel mar inmenso de gozo que
inundó tu nlma viendo ni Verbo eterno
hecho carne, y .ldora(lo de todos sus An -
geles y de los sencillos pastores pc,r su
© Biblioteca Nacional de España
50
- Dios y Señor, y como Niño tierno alimen-
taste con el dulce oéctar do tus virgina-
les pechos, te suplico, Seiitll'a mia, le
eé5 el parabién de su venida al mundo
para nuestro remedio, y mo alcaoccs de
su Mage!:tad santisima un corazón lleno
de gozo y alegrra, pam relebrm· S!.l ~an-
· tisimo Nacimiento, y cantar con los An-
geles: Gloria á Dios en las alturas, y en
la tierra paz á los hombres de buena vo-
lu ntad.
1'res Padre nt1estt•os á San José: y esta
ORACION
O ~antis imo Esposo de ~faria santísi-
ma, que oo hallando posarla en la ciudad
de Belén, lleno de penas y desconsuelos,
saliste á buscar entre brutos la piedad
que los hombros le negar·on; y con :llüsi-
ma resignación accpl:tsle ar¡uel humilde '
pesebre pa:·a hospicio <!e la Emperatriz
ele los cielos, donde tuviste el gozo gran-
de de ver· al V~rbo clero o hecho carne

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!51
raste
entre sus brazl)s, y en donde le ado ·
po1
como ú verdade ro Dios: le suplico,mejor
los gozos quP- tuviste en esta noche,
Sol
diré, dia clarisimo, en que salió el ndo
divino de justicia para alumbrar al mu
rne
me alcances de este divino Niñ o, adoa y
el establo de mi corazón con h purezlehrar
limpieza de mi conciencia, para c¡;
su san to Nacimiento. a,
Di1·ás siete veces: Jesús, José y Mari
a.
yo os ofrc zco el corazón y el alma mi ino
Este dia sera la ctma ¡;ara el div
arás
Niño el ayw10 y la comunión, y rezpara
las tres ¡;at·tes del.Sanlisimo Rosado to
ien
celebra1· á la media noche el Nacim
del Ni1io 1Jios.
ás
l::L día de Mwida 1 comulgarúsy dar n
Sa
de comer á un ¡;ob1·e en memoria de
Vir-
Jos é, á una poóre en memoria de /1
moria
gen Santisima, y á un nitio en me ha-
del ni1io Dios, y en discu,t•so del dia y
s,
t·ás tre inta y tres actos de amo1· á Dio los
?'ezat·ás nueve Salves en momo1·ia de
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52
nueve meses que est•,vo el Niño en el
vientre de .Ma1·ia sanfisima.
Desp1'-BS de la media noche, dirás al
divino Infante Jesús, dándole las gt·acias
de su t·enida al mundo pm·a remedio del
linaJe humano, esta
ORACION.
O Príncipe soberano, Oios inmenso é
incompr·ensible, en nombre de todas las
criatu ras te doy gracias infinitas por tu
venida al mundo par·a sacarnos del cauti-
verio de la culpa y librarn os de la tiranía
del demonio, estableciendo la paz entre
Oios y los hombres; yo te doy mil pláce-
mes y enhorabuenas por· el amor con q¿re
viniste á abrirnos el camino de nuestra
verdadera pátria y las eternas pucrlas de la
gloria, para gozar de la diviua Esencia;
seas mil veces alabado, dulcísimo Jesús
mio, pues v!ni5Le á busca1· esta errante
oveja, para llevarme á los apris0JS de
las eternas moradas; seas mil veces ala-
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58
hado, ya que vcniste para pagar aq•Jella
deuda infinita r1ue yo debía, y dejarme li-
bre de esta penosa cárcel del mundo, pa-
ra poder ir á alabarle entre los coros de
los Angeles y Santos. Te suplico me con-
cedas en aguinaldo aquel fuego de amor
que venislc á encender on el mundo, para
t¡uc abrasado mi corazón cu sus dulcísi-
mas llamas, cante mi al1oa eternamente
tu gloria cou los Santos Angeles en las
eternas moradas. Amén .

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NOVENA
DIOS,
AL NACIMIENTO DEL NIÑO
QUE SE EMPIEZA El. DIA 2o DE DICIP.MBUE.
os t·e~petaosamen­
En este cUa grande adot·em
oquémosle 611 l!tu str o
le al Ni11o Jesus. y col
ctica de ejer-
rora::ón con la siguiente prd
cicios.
DIA PIUME HO
ele un a imagen del
Puesto de rodillas delante sei
NI1io Jesú,s. se lun·cí la ial de la <:ntz, el
y un a medita-
acto de con tl'ic ión pag. lt días.
ción, que se variara todos los
EL SA NT1SI MO NI ÑO
o.
Maestro del desprecio del mu nd
tís imo Niño,
1.o C0nsidera que et- te san ño r del Univer-
y Se
sie11 do I\ey de In gloria de .pr ecio del mun -
so, para enseñarnos el un palacio, como lo
do, no quiere na1;er eno e n un pesebre; sin
pedia su grandeza, sin e el de dos viles
otro aparato ni cortejo'tao¡uqu e el de unas pa~
bestia s; sin otra rique ad de este misera-
jas, simbolo de la vanid
© Biblioteca Nacional de España
56
ble mundo. A vista cte esto , ¿pojni tener el
hombre en su corazón a l~ún af~cto a la
grandeza de la tierra?
2.o Considera. como este Santo Ni110 á
m~s dfl despreciar la grandeza; despreció
también las hunr.ts y dignidades, que so n
otro incentivo de la vanidad de los amado·
r es del siglo.
Era la Vir~en del linaje real du David, y
Prince3a de la sangre. Con todo, cuando
Jesús la eligio por madre, no represent aba
en el mundo otro papel que el de esposa do
un poi.Jre carpintero. ¡Oh cuanto se engañan
los que se envanece!J con &us titulo ~! Dios
no estima la persona por la grandeza do los
títulos, sino por la excelencia de la virlúd.
Si en nosotros hubiere virtúd, habra un
gr an motivo para que Dios nos estime.
3.o Considera como este san tísimo Niñv
clespreció la estimación y gran nombre del
siglo, que es el idolo mas adorad o de la
mayor parte de los hom bres. So san to naci-
miento pasó oculto a caei todos; pues fu e-
r on pocos, y estos unos humildes pastorci-
llos, á qui('oes l o manifestaron los ange!es.
Tu, al contrario, deseas se r conJcido y es-
timado de todos. Quieres que tu nombre y
acciones se¡¡n patt::ntes a todo el mundo; y
cuando falta quien las alabe, tu mismo, las
ensalzas y engran deces. Aprende del Niño
Jesús á despreciar In vana estimación del
mundo.

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51
La practica de e. L,, ''. rtud cons islirA en·
pisar desd e hoy, con ci ;¡feclo y con ele efAC
to, la vanidad mnndar.a. La venerabl Spr
Marquesa de Bona, rehusando muy niñadaba los
vestidos ricos que s u mJdrf< la ponía,
por rnón : Que J~sti s en el pese bre no quiso
tener mas que unos pobres pañales.
La jaculatoria, la de Santa lnés de Monte
Policiano, la cual estrechando en sus bra-
zos al t.anlisi:no Niilo, decía á la Vtrgen
Maria:
Aqu i tendre ent1·a mis b1·azos a mi amado
Jesús.
Se rezardn nt~ev e Ave- Marins en honra de
los mut• e meses que llevó la Santísima finVir- de
gen en sus entrafias 11l núio Jesús, y al
cada Ave- Man a, se dira :
Biena,·en lura das las entr añas de MarPa· iá
Virgen que lleva r.:n al H•jo de! etern o
dre, y bienaventurados los pechos que ali~
mentaron ACris to Señor nues tro.

11'-IYOCACION
d la sacratísima infa ;tcia del nifío Jesú3
1.• Jesú s, dulcísimo infante, que des-
cendiendo de! seno dul etern o Padre, y con-
or
cebido del E~piritu Santo, no tuviste horrsi~
bn las entr añas puri
de hace rte hom bre
mas de Maria, y tomar la forma y semejan~

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58
za de esclavo: Te n mrserico
Av e Maria. rdia de nosotros
2." Jesus, i nfante du lcísimo
t ar Maria á su pri ma San ta , qu e al visi-
Is~ bel, tu tam -
bién la visitaste, y llen~ s te
to á San Ju an Ba ulis ta, tu del Es pi ri tu Sao-
pre
ficéndolo antes de nacer: Te cu rso r, sa nti -
de nosotros. A ve Ma ria . n {m ise ric ord ia
3.• Jesús, infante dulcí simo,
ye meses y encerrado en las oc ult o nue-
trafla s de M11ria, deseado pu rís ima s en -
deseos de esa soberana Se con ardientes
sé su Es poso, y apenas nacñora y de San Jo-
Padre eterno po r la salud ido ofreciclo al
mi se ric ord ia de nosotros. Au del mu nd o: Ten
4.• Jesús, i nfante du lcis•meo, Ma1'ia.
en Bel~n , y envuelto en pob que n?ciste
so ~ o rri do del Ciel o, fui
res pañales y
ste rec linado en un
pesebre, en dond e an un cia
les, te visitan los pastores do po r los An ge -
dia de no so tros. Av e Ma ria : Ten mi serico r-
.
A ntí fon a. Jesús nació de Ma
la glo ria jun to con el Pad ria , u ti sea
Sar.to, po r todos los siglosre y el Espír itu
. Am
Jesús ha nacido pa ra nos en.
ado rém osle. Pa d1·e nuest1·o ot roF. Venid,
5: Jesús, infan te du ll'is :m al niñ o Jesus.
ocho días de nacido fui ste o, qu e a los
lla mado con el glo rio so. no cir cu nc idado, y
asi po r el oomiJre como po mb re de Jesú&; y
r la sangre ver ti-
da te m ostraste Salvauor
de
mi se ric ord ia de nosot ros. Av l mu nd o: Ten
e Maritl.

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59
6.o Jesus, infante clu lcis imo, adorado e n
el regazo de Muria ele tres Heyes, que guia·
- 1tos de una estrella, vinieron ¿ ofrecerte los
místicos dones de oru, incienso y mirra: Ten
miserict•rdia de nosotros. A.ve Maria.
7.o Jesús, infante dulct!imo, que presen-
tado en el Ttlmplo por tu santísima Madre,
fuis te recibido en los brazos de S ime·ó n y
revelado á Israél por Ana prof.;tiza: Ten mi-
sericordia de nosotrC>s. Ave Maria.
s.o Jesús, infante dulcísimo, buscado de
Herodes para darte la muerte, llevado á
Egipto por San Jo~é con tu Santtsima Ivia-
dr 3 y glorificado con la sangre de los Ino-
centes Martires: Tén misericordia de noso-
tros. Ave Maria.
Jesus nació de Maria; con lo demás de la
antifona pag. 58 Padre nuestro á la Virgen
Santi3ima.
9:• Jesús, infante du!cisimo, exaltado en
Egipto con la destrucción de los ídolos y
alimentado por tn Mad re Maria, y alli esta
soberana Señora y José su esposo te oyerGn
hablar la promera vez: Ten miseriúordia de
nosotros. A ve Ma1·ia.
IO.o Jesús , infante dulcisim•> , que a l
volver de ¡~ gipto a Nazareth, pBdeciste tra-
b&jos en ei ca mino: Te n misericordia de
no ~ otros, Av6 Mal'ia.
tl.o Je:;ú :;, iufante dulcísimo, que en la
casa de Nazareth, obediente á José y i\Iaria,
sufriste pobreza y trabajos y diste cada dia

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60
mayores muestras de sabiduría y gracia:
Ten misericordia de nosc tro;;. Ave Maria.
12." Jes11s, infante dulcísimo á los doce
silOs de tn edad lievado á Jerusalén por tus
pad res, alli de estos perdido, y despues de
tres dias con sumo gozo hal lado entre los
doctore!'>: Ten misericord ia de nosotros . Ave
Maria.
Jesús nació rle Maria con lo demas el~ la
antifontt, pag . 58 Padre nuestro d San JosA.
Al Santo Angel de la Guarda protector de
este dia, le ,·ezat·emos un Padre nuestro, Ave
Maria y Gloria Pa lri, para que supla los defec-
tos que hubiemmos hecho en esta novena.

OlA SEGUNDO.
Como el primer dia, acto de contrición paJ. 11

EL SANTISIMO NIÑO
Maestro de paciencia.
1.° Consid era como estn Niño, aunque
era la inocencia misma y estaba exento de
hacer penitenc ia, que es la herencia lamen-
table del pecado, no ob~tante por haber to·
mado sobre~¡ el sali!'ftlcer por !os pecados
del mundo, quiere ejercil<ll' esta virtud con
toda la extensión de sus aLto!:. Rdlexiona
tu si estas dispuesto para h'lcer penitencia

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6!
de los tuyos; considera el número, pondera
la gravedad de ellos, y mira si es prop ia del
estado en que se halla tu alma, la vida de-
lici osa y r egalad1 qua llevas.
2." C.:onsidera, como este santísimo Ni-
ño ya en €U nacim iento ejerc itó todos lvs
actos de la per,itenc ia e-xter ior; abandonó
l as delicias del cielo, tomó un cuer po mor-
tal, expuesto a pa::!ecer: sufri ó frío, desn u-
dez é incom•Jdidades, y todo volu ntari a-
mente; porq ue lo que en nosotros es nece-
sidad, en su l\lagestacl fu é elección. Piensa
que a spe re~a r olun taria debes ejerc itar en
peni tenoi a de t us pecados. ¿Eres por ventu-
ra de aque llos, qne el solo nom bre de peni -
t enci a in troduc e en sus rostr os la palid ez r
en sus cor azones el pavor y espanto? Si no
trenes anim o para afti~ir tu cuer po con al-
gun instr ume11to de pen itencia, morl ifícalo
il lo meno~ cor. privHLe de todo r('galo y
con hace r de 1 ~ t~ ecesidad vill ud, sufri en-
do por tus culp as cual quie r tr;.bajo que se
t e ofreciere entr9 dia.
3.o Considera, com o Jesú s ej erci tó todos
los ac.tos de la penitencia inter iut : tuvo
siem pre delante sus oj nE los pecados del
mun do: ofr eció ~e enteramente al Padre
Eter no en satis facción de ellos , y bDscó to-
dos lvs medios para exlirpar i o~ . To muy al
co ntr.,r io, en v,·z de ll crH lo!\ toyos, los ha·
ces obje to de com placencia, j ~ctándote y
haciendo ostentación da ellos, tdirié ndo! os

© Biblioteca Nacional de España


62
tal vez á otr os, y te oxp ont s a
ias
de comete r otro s de nuevo. ¿Es ocasiones
pen iten cia? Ejercít ate en frec esto hacer
de dol or de haber ofendido á Dio uentes act os
do mu cha veces el p1·opósito de s , n>novan-
ofenderle. nun ca mas
L a pra ctic a ele Esta virt ud ser
alguna penitencia i hon ra del a hacer hoy
ño; como llev ar una hora de sile san tísimo Ni·
nci o, tom ar
dis cip lina , dor mir con nlgnn
do, etc . desacomo-
.
El Padre Ber nar do Colnago,
pañia de Jesús, viendo al san de la Com-
tísi
sob re l a p aj a, lo pon i a en su cam mo Niñ o
me nte, y ent re tan to dor mia él a aseada-
nud a tier ra. sob re la des·
La j acu l ato ria, sera la dt~ S::.r
de Espoleto, que asl desahogabAbondanza
sado corazón con el santísimo a su abra·
agracia do sois Niñ o: /Cu an
, amado Niño/
Se rezaran nueva Ave Ma
dem ás como en la pdgina 57. tias, y todo lo
Al coro de los Angeles ¡.ntectores
dta, le t•ezaremos un Pddre r.uestro de este
la página 60. , com o en

eomo el pt·imel'OlA TERCERO


rlia, act o ele contt·icion . pag ll
EL SA NT [S IM O NIÑ O
maestro del su(t·imiento.
l.• Consid er a, como este _:>a ntisimo
Niñ o

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63
se ejercitó en-cl!su frimien to luego que na-
ció sufriendo, !:in re!i istir~e. el ser desecha-
do de t odas las casas de Belén;de snerle que
para el SeñOr del universo no hubo lugar ni
posada. Complácete del santo Niño, y ya que
no en,·u entra lugar donae nacer, otrécele tu
corazón. Propón de no quejarte, ¡;í vieres
que te estiman menos oue é otros, O le di-
cen palabras pesadas, O huyen de ti como
de un importuno y enfado!;o; im1tando al
santlsimo N.ño, que no se quej a por no en-
contrar quit>n lo 1ec1ba en su casa .
2.o Considera, como este nii1o se adiestró
il padecer y sufrir en su nac1m iento, esco-
giendo el lugar desacomodado, cua l . es
un establo : el tiempo ei mas r iguroso cual'
es el invierno; la bora la má~ incúmoda,
cual es la media noche. Todas estas cir·
constancias nos estan fisca l izando nuestras
delicadezas, regalos é irrpaciencias. Te que-
j as muy amenudo de cualquiera incomocli-
dad que,;se te ofr ece: O pcr la estrechez de
l a habitación , 6 por l o dtl:ia pacíble del tiem-
po; o por otros accidentas que, aunque le-
ve~, bastan a apurnr tu poco sufrimiento.
Aprende del N1ño Jesús á llevar con pacien·
cia las incomodidades y trubaj üs.
a.o Considera, que este Salltisimo Niño
ejercitó el sufrimi~nto desput::s de r.acido.
No se quejó oí de la molestio que causaba
a sus delicados miembros la paja, ni de la
pobreza de l;;s pañates en que le envolvle-

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&4
ron, ni de la dureza del pesebre en que le
reclinaron. Confc1ndeto de tu delicadeza, :\
vista de tanta tolerancia, y otrécelc• pronto a
su fe ir p0r ;;mor de Jesús Ncoo las palabras
picantes, la falta tal vez de lo necesnrio para
la vida, y !a aspcre~:a con que te traten tus
prójimos .
La práctica do esta virtud será, consa ·
grarte hoy al Niño Je~ús para lomar de bue-
na gana tod as las cruces quo su Magestad
gustare enviarte. Al Beato Enrique Susón,
le dijo una sircva dt Dios pen itente suya,
q ue el Niño Jesus le habia dicho: Si Enri·
que acepta de mi l!:;>uo, ¡,;,; cruces que se
le disponen este año, yo se las convertir é
en otras tantas rosas .
La jaculatoria sera de la Beata C:Jtalina
Rccci: Jesús mio, desfallrzc o ya d l€4 riolencia
d¿ tu amor.
Se rezaran nueve Ave Murias y todo lo de-
mds. como en la oayina 57.
Al coro de los A r ctlngeles protectol'es de este
dia le rezaremos un Padro nueslro; como en
la J'dgina 60.
DIA CUA llTO.
Como el primer clia, actoclecontl'iri6n pa.g. 11
EL SANTIS IMÓ NIÑO
Maestl'o da httmildacl.
l.o Considera, como este Niño, siendo

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65
la Magehtad mi sm>~, :-e olvidó de ella; y no
se desde fió de ve!:> lit ~e el saco vil de la hu-
manidad, para con fun di r la humllna sober -
bia y t>nseñ'lrnos el modo de humi llar-
nos. ¿Cómo e:;tas tu oparej.1d0 para humi -
llút te'? Esa po01pa su¡ér flun, ese fau s to y
e~o gtandt>za no dtccn l•1en con la hu:11ildad
cnsliamJ . Mira si estas pronto a dejar esa
vanidad, á vista de !.1 ~Iagestad de un Dios
humtl iado. ~i no sienltls en tu interi or tan
buena disposi ctón, ten pot' cierto que has
aprovechado poco en la escue la do Jesús.
2 .• Con&idera, como este Niño ocultó con
el vo:o de la hu man idud toda la graudeza de
su divini dad CX1:elsa, y sienclo hombre y
Dios, exteriormente solo parecía hombre.
¡Cuán al co ntrari o Jo IHces Lúl Pues cual-
quier a cosa do lustre que ha)'8 en ti l:l pu-
blicas deseando ser aplaudido de los hom-
bres; y en vez de oculta r con humil dad tus
prendas, das á entender muchas veces coo
un a fina soberbia mucho mas de lo que so n
3.• Coo~idNa, como este Niño á su in -
terior numil lación , añade la exter! or. Fué
gl'ande h umillu~.: ión, ( scoger un ust!!blo pa-
ra nacer, un vt l pesebre por cuna, y dos
bestias para su co1 tejo. La verdadera hu -
milda d se da á conocer siempre por e¡ ex·
terior. Gusta de estar en el lillim o l ugar; oo
busca vanidad en ol v~slido; no cuida de
conversar con los grandes del siglo. Mira si
tu humi ldad tiene estas condiciones¡ si ha-

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66
lhres que no es así, refórm'l la según los
ejemplo s del humi ldisimo Je~us .
J.¡¡ pr actí~a de rata virtud, sera tenerte
por ol mas vil de todo,; y mostrar lo en lo
e;>.torio~. Una sierva de .uios, del Orden de
S;.nla Teresa, orando nnte un a imágen del
N no J 1!:1\s, lo decía: Drme, amor mio, {,qué
obsequi ó te p odré y<¡ hacer, quo sea mas
atradab le á tu s di vinos ojos? Y el l:'antisi-
rno Nrño, r.o dignó respond erle ~si: Seas hu-
milde.
L a j ~culatoria es de Sa11 A ntonio de
dua: ¡O dulzum de mi corazó n: Jestís, vida
Pa-
mi a!
Se reza,·án nuet•c Ave- ~Ia r ias y todo lo de-
?T.ds, como en la pdgina 57.
Al coro de los Principales pr oteclores de
este clia, le rezaremos w1 Padre n Ut·stro, co-
como en la páyina 60.

DIA QUINTO.
Como el prim~r clia, acto de contriri6n pag. 11

EL SANTI SIMO N IÑO


maestro de obedie~tcia .

1.o Considera, como ol Niño Jesú<>, por


a
obedece r su padre ce lesli~l. se sujetó vo-
lu ntariam ente a tod os los trabaj os que pa-
deció en su nacimie nto, en su vida y en su

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67
muertE>. ¡CuAn poco se asemeja lu obedien·
cía a la de Jesth! Cualquina inCPmO(Ii(laol
leve te hace quebrantar los divinos pn CAP·
tos . No sabe~ o::.edecer sino en lo que te d:\
gusto. El vertladero obediente no atiende :\
su gusto, si solo á ejecutar con eer.erosidad
lo que Dios !e manda, 6 por si ó por sus su-
periores.
2.o Consideni, como la obediencia dA
Jc~ú~ fué obediencia pron t2. Apenas co-
noció la volunt ad de su eterno Fadre, lue~o
se ofreció á segui rla sin, boscar razones en
contrario, ni I'Xominar los motivos de la
obediencia . Hé 3qui a don-do 11a de l legar tu
olx diencia, t~to eE: poner en t'jccución A
c.;icg=!S y evo prontitud lo que Dios te man -
rta pvr medio de tus su¡Jeriores; pues quien
busca razones en lo que se ~e manda, se po-
ne en pcti~ro, ó de no obedecer, ó de per-
der el ménto de la Obi!dleucía.
3.o Co ns1d~ra, como Jesús no solo obe-
dtció fl su eternJ Padre, á su !\ladre san ti-
sima y fl su Padre putativr. San Jo~é, sino
t<lmlliéc• á los Prineipes t.l mporales, que-
riendo nace r en actuHI ej ercic:io de obcd i!ln·
cia; es to es, cuando l\laria y Jofé 1ban á pa-
gur el tributo, y obet1ecor al decreto de Ti-
berio César. Pondera, cuanto ag1.. da al san-
llsimo N iño esta vu tud, y saca propósitos
a
de olledtcn cualqUiera que sobre ti tu-
viere ?lguca autorida.; .
La practica de esta \'irtud sera obedccor

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08
primeramente á Dios, despue::; al confesor,
y finalmente á los superio res .
Aparecióse Jesús en figura de N tño á un
siervo suyo: ac;;•eció tocar á la saz,'ln a una
<' bed ieucia; {u ese l UPgo a CU m pií rla, d ejá n-
dose en ei aposento el san lisi mo Ntño: vol -
vió y ha lló que el niño se había mudado en
ur. j óven ya grande, el cual le dió á enten-
der, que otro tanto había crevido en su al -
ma la gracia en prem io de la puntual obe-
diencia .
La jacul atoria es do San Félix Capuchi no:
Amoroso Jesús, haz qne yo te ume.
Se ,-e:wrtl.n nueve A\'e-Marias·, y todo lo de-
mas como en la pag. 57.
Al coro ele las Potestades x;rolectoras de e~te
dia l e rczaremos un Pudre nue::-Lro: como en
~p~.oo. .

DIA SEXTO.
Como el primer dia, acto de contrición pag. 1!

EL SANTiSIMO NIÑO
Maestro de pobreza voluntaria
t. o Conshiera, como Je:,us, C•1 n ser Se-
ñor del uuiverso, qoiso nacer pobrt>, y tan-
to , que m el ILOgar dolldC nació era suyo, ni
se pod1a encontrar .otro mas pJbre, pues
era una cabaña des1erta y desamparada de

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69
los rnismr•s pnstorc!' . Tu al revés, prccutas
adelan tar oicmpre en convcmencias y ri-
qoez:Js, y escoge::s Slttrnpre p :~ r<.~ t: lo mejor.
Quien a m :~ il. )a pol.H6Z~ no !Jusea deliCias .
1t:oan poco i m•t¡¡, a tu Maestro divino en el
desapego de l as riqu ezas y regalos! Conlún-
detc de ver l o poco que has aprovech ado
con l <l cn:;eñanza de tal Maestro.
2.o Considera, como Jesús no solo fu é
pobre en la habitación, pero aúu en el ves-
tido . Pocos y pobres pijrlales fuero n todo la
gala de su niñet. Tu, al con tra1io. ¡qu é su-
ptrfluidadcs gastas en el vestir! Cualquiera
moda te hace gastar grandes cantidades en
vestidos y trajes; y !XIJentras los pobrecitos
estan tembl<•ndo, por no tener con que de-
fe u dei ~ e del frto, suaas tú oprimido dP. la
abundancia y riqut: za de los \·estidos. Quita
l o superflu o, y eon ello haz una oferta al
Niño JeSÚ$. vistiendu a algun pobreci to.
3." Considera, como el Niño Jesús no
solo en lo exte rior fué pobre, pero mucho
mas en lo interior, abOI'recicndo sumamen-
te l a riquE-za. Si OtJs te ha dado abundancia
de bienes, usa de ellos, haciendo que te
sirvan para compra el paraiso; y aún que·
no seas pobrecito en rea lidad, séa lo á lo
me;;os en el espíritu, no pon iendo !a afición
en la" ri quf:lzas.
La pr áctica do esta virtud sera esperi-
mcnta:· hoy algun efecto de la san ta pc1bre-
za voluntaria, ó en olra3 co sas. El Padre

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70
.Bernardi no Realino, de la compaoia deJe-
sús, al ver al santisirno nii10 tan pobre cito
en el pesebre, determ inó ar.dar todo aquel
invier no pobre y ligeramente vestido: y fu é
tan agradable al d1vino Jnfdnte esta acción ,
que se le re compensó can una aparic ión ce-
lestial, y con h<~cer que no sintiese el frio
en to:!o aquel al!O.
1-:t jacula toria e~ df: santa Catalína deBo -
lunia, la cual acariciando y estrec hando en
su seno al Nifio J e~ ús lo decía: Por Vos,
amado Niño, vive mi cora::ón.
Se re:ardn nueve Avo Marias, y todo lo de-
mas como en la pagina 57.
Al coro de las Virtudes ptotectoras de este
dia, z, rezatemos un Padre nuestr~. como e·n
la página 60.

OlA SÉPTIMO
Como el primer di a, acto .de contricion. pag JI

EL SANT ISIM O NIÑO


maest'I'O de mansedumbre.
1.• Congidera, como este santísimo N1i'lo,
para manif~dursu mansedumbre, quiso an -
tes de nacer ser figurado eu l&s aivi nas es-
critura s bajo el ~irnbo lo de Corde ro, que ex·
cede á todos los anim ales eu mansed umbre :
Emitte, Agnum, Domine, dominalo1'cm tetrre;

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71
y con este mismo non11.Jro quiso que le l! a-
ra ase su precurs or San Juan: Ecce Agmts
Dei. Mira tú como te Pj ercitas en la santa
mansedumbre. ¿!::res de aquellos que se de-
j an !:ovar de la cólera y á •n ancra de perr·os
1abiosos, no respJndes ~ir; o mordioh do y
ladrando? Aprende del N1ilo Jesú; la man -
sed um bre. pues se hizo h'lmbro para ense-
f'larte!a: Dicite d rne, guia mitis sum.
2: C:on<>idera, corno este santo Ni11') fuó
apacible en las palabras; su lengua no des-
tilaba sinO leche y miel; tan dulces eran sus
palabras. ::3anozuba ll r epresión con tal sua-
vidad, que no daba lugar al resentimi~nlo.
Mi~a si tu eres circ;;nspecto en las pala-
bras, si te dejls arrebat ar de ia cólera, pro-
rrumpie ndo en pJiabra d p!.:;an tes injurios as
O fuertes; si tu represión Sb endereza solo
l la Jnmienda del prójimo, y nó A su des-
pr<cio 6 a desahogar tu cólera. Si no sabes
refrenar la lengua, j amás alc3nzaras la .man-
sedurnbre.
:J .o Considera, cómo el Niño Jesús mos-
tró la mansed umbre en la:> obras; pr ece-
di endo en ellas con une. moderación y sua-
vidad do t>Sp l ritu, que dalJa b1en á en tender
cual era la compos tura y sosiegv de su co-
razón. Ciert;; obrar indiscre tamente, cierto
celo sobradamente t.~goso, ciertos ímpetus,
l'ún en hn accio nes Vlrtuo'>as. no son pro-
pios del Espíritu de Jesú:>. El Espíritu de
Jesus es dulce y suave, si no te acostum ·

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72
bras il obrar con suavtdad; j amas llegarás á
señorearte de tu& pasiones, y mucho menos
de les otros efe<.tos.
La práct i ct~ de esta virtud será hacer re·
fl exión entre dia á menudo ele l a uor.dad de
un Dios, que p or nues tro amor se hizo
m ansisimo Ni t"i o, y esto te uyu:lara para
refr enar tu cólera. El npn5'to!ico P1:dre Die-
go de ~~ . Vítores, do la Compn tlia do Jesus,
á fin de rtfrenor la fiereza de l0s habitado-
res bárbaros de la I sla M~ri a na , determinó
formar el peseb re del Salvndor en la fi es ta
de ~u nacím ientG: al ver aquel los barbaros
al tierno y divino ~Jño sobre las paja~ , o.en-
tian en ternec6rseles el corazón, y así puclo
el santo Padre dome,ticar su fiereza.
La iacu latoric. n; de la bl•ata B:en venidn ,
de la "tercera Orden de Santo Domingo, t\
t¡uien la vista del Niuo Jesús templaba su¡:
excesivos doiorcs; y asi le decía : Si Vos, Se-
ñG1', me con(ortais no temo d los dolores.
Se ¡·czcm:in mteve Ave-Marias, y todo lo de-
más como en la pagina 57.
Al coro de las rlominacio1~cs zwotectoras de
este dia le 1·ezm·emos un Paclto nu cs ~ro, cono
mo en la pagina UO .

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DfA OCTAVO
Como el prime r clia, ac:o de contri ción pag. 11

EL SAN TISI MO , Nlr\1 0


maestro ele !"etiro.
1.° Considera, C<,mo este Niño no quiso
nacer en poblado, sino en una campaña
desierta y léjos de habitación: tú te lamen-
tas, de que no nace jami..s en tu corazón un
buen sentimiento: y uo sabes la causa; mas
yo creo, que es por ser tan amigo de con-
versar con les hombres. Donde se oyen mu-
chas voces de hombres, no se oye la de Dios.
Sé amante del retiro y Dios se dejará senti r
en tu corazón.
2.o Considera, como Jesú:> nació á media
noche, hora en que todas las cosas estan
en silencio. ¿Te bas~a a ti el día para tus
diversiones? ¿ó eres tal vez de aqnellos que
emplean gran parte de la noche en ellas9
Acuérdato que Jesús no nació entre el es-
truendo, sino en la :,ora del silencio. Se,
pues més amigo de callar que de hablar, si
quieres que Jesús nazca en tu corazón.
3." Considera, como los Angeles no
nnuociaron el nacimiento de Jesús A los
ciudadanos da Belén, sino a los pastores,
gente acostumbrada á la soledad y al silen-

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ilt-
ci o. Ac.oslú mbrnle tú ~i san lo retiro; euarda
tod os los clias aleuua hora de ~ileneio , y
1 xpeli mfntor iis, que en efte tiempo le dora
t u ~a n ta Angel do gna rdJ ulgun ori!'.O, r~el
cu-.1 tal n: ~ dE>Pl'r:de:ra tu !Ooh·ación eter-
na.
La prac tica do c:-ta rirtud consis ti r en
orrcce r atl'\fi•o Jl~us el g11!: to qr;e licr.es
a
oe c:Hlrcr sar con~l os bnmbre~, al•l'lcn ién -
dole por ~u aruor de llalllar . Aparet:ió~e
un dia ll Nliio Jefús a ~u gr:Jn sierva Sor
Marian a de Jesü!', cnbierl (J el rost~o con un
velo, y le dtó su Majestod u entend er, fJliC
no pedía ver á Hl d:rir.o ro!:-t ro, eu p( -
na de haber!'e c-xcr('i d,) en l'a'abra s un dia
én el lcculor io.
La jarulatO I ia es de San n~rnudo ele
l\tc rl as, muy ti er no amíl1.lc deJe> ú~ : Róba-
me el ciJnr::ón, y obrlisalo en ltt diuino amo1·.
Se 1'Cz01·dn11uet•r. Are-~lari<•S y lodo lo de-
tr.ds , como tn la 7:dgína 57.
Al coro de los tronos nroleclures de este dia,
le rezaremos un Padre ·nut·stro, como en la
página 60.
OIA f\OVEJ\0.
Como el primer dia, acto de con!.rición pa!J. 11
EL S ANTSIMO NIÑO
Maestro d~ amt ¡·
t.o Considera, como Je&ús po r nuestro

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75
amor se vistió de nue ~ t • .1 carne, para qué
·te amásemos •:omo á n ue~1 ro herm·:Jno, ¿Qué
urnor, t ienes tú á Jos~h? Si un !ley te
adop ta ~e pcJr hern:nno snyo, te de~ ltar ias
en !'U amor. ¿Ct>mo amas, pue~ tampo co á
Este dulcisirll'l y amoroso Niño, !'iend'l
a~i. qu~ cuando se h izr~ hvmbre, quiso más
a
t ratarte Ct)mn herm:Jno que como á vasa-
llo y súbdit1.?
2.• C•)ns•dera, como este amor que t e
mostró J tl. ú S, fué amor deswtcresa do, puas
no tiene utillctad al~ur:a en am ar le, ni crece
en dignidad ni riqu r zad pnr t•l amor. Apren -
d\l de J t;)~ús \as coridictcne s del amor. El
omcr, iot er cs~uo es un amor n1uy vil, ni es
dig110 do la gen ; r,>sidad de un co~e~ón cris-
tiono. Debemos amar á J~s···~. porque se
m ercc:c tcd > r.uE>~tro amor: á esto bbnco
dl' be mirar nuo!itro auHir, p~ra .¡uo sea se ·
. mt j w te 1.11 que Jesús 11ns tuvu .
i.i.• C&nsidera, que el amor de J¿su~ fué
un amor f utr tc·; pues por amor de tos hom-
bres se ~uj t tó {1 tc,dos les tormento<~ que
padeció 011 el tl•;wur:;o de su vida, 1' tocio~>
los tuvo ~íemrre dclau! e de sus ojos . Tú
quieres amar::. Je~ús. pero no quen•~s pa-
decer por é': c~ tc es un &mor r11uy flaco, y
qut> uo mcrt•ce tan honroso numllre. Ani-
m ate a padecer I'Or quien tar.to p.1dcció.po r
ti·J y entonces llt • <.mor sera ~ eguo la tdea
del aml'r de Jusus.
L a práctica d~ e~ta viltud será hacer cada

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73
hora del dia un acto de amor de Jesús Niiío.
Aparecióse el Niño Je~ ús á una doncelía
muy sierva suy!l, y le preguntó sí le amaba:
y oyendo ie respondía, quH le amaba mñs
asi misma, qui"o el santo Niño, que le es-
plicase cuan grande era este amor; y ella res-
pondió con otras espresiones amorosas.
Insistió el sants Niño, quene ndu hacer ter-
cera prueba, y le preglln tó; que hasta donde
llegaba su amor Entonces ella, cual aman-
tE.> mariposa que en repetidos giros dil. vuel-
ta alrededor de la llama hasta abrasarse en
el la, haciendo un intens1sim0 acto de amor
de Dios cayó muerta a sus piés, como her-
:nosa víctima de la ~a rid ad.
La jaculatoria es de la beata Ida, monja
Cistercien~e. la cual terJisndo en sus brazos
al Niño Jesús en la noche de Navidad; le ·
decia continuamente: Jesus mio, mil veces os
amo y os adoro.
Se ¡·czaran nueuc Ave -.tl1~arias, y todo lo de-
más como en la pagina 57.
Al col'o ele los Qtterubines protectores de e~te
dia le rezaremos un Padre nuestro como en
la pcl.g. 60.

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GO ZOS
AL NACIMIENTO DEL NIÑO JESÚS

Ya que nació el Sumo Bien,


Que i todo s causa alegria ;
Con Joseph y cvn Mana
Adoramosle en Be~é n .
V irgen bienavent urada
Fuiste vos porque creíste
Al Arcángel cuando oiste
La cele'>l ial embajada :
Ento nces cuando humillada
Los cielos con pasmo os ven , etc.
Josepll y !lhri a gustosos
Obedecen con amor
La órden do l Emperador,
Partiendo muy presurosos
Por ~am\nos esc:.~brosos
Para alistarse en Be:én, etc.
Con el frio y su fiereza
Trepando varios cami nos,
Van dos pt:bres Peregri nos
Que al mirarlos f:mbelesa:
Reparando su pJbreza
Los desechan con desdé n, etc.

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78
Viendo oo halla bao posada
Josepb que pcnu tend ría!
Y á i\lclria lo d iria:
Consuela te; o~ roca a m ada.
Que en tu :;e no vá cocer rada
La ft:cr.te de todo bien, etc.
Siendo la noche tao fria,
So rec;;geo al Portc~ l ,
Y a!li sin dolor ni mal
Para la Virgcu hlaric:
Del cielo con armonía
Le cantan el parabién, ele.
Gloria á Dios en las allur as
Los Angeles van eantando,
Y la poz anunciando
A todas l a~ c riatura ~ :
La cual gozaran seguras
Si preparadus esuin , etc.
Josc-r b puesto de rodill<!S
Aliado del Nrño tioruo
Le c~· ntemplll Oros eterno
Vrendo t :: ut11 s m a rtt\'illé!S ,
Llora y ne¡.:a s u s mejillaf·,
Por ~azar llu tanto bwu, etc.
Los pastores m u y gu:;tosos
Se van juni o~ al purtal,
A ver á O rúS t lernal;
Y ri!!dléudule obsequiosos
Con r ega lvs preCIO:>os
Sus coruz:lee:; tumbté o, etc.

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Una estr el la r:-.u:; brill aota
C:oo mnr.ve IGs corazones
A tres !\e yos, que con don es
Van ado r ar le al instante:
Bnscan tl este Rey i n faoti',
l~n trando en Jernsalén, etc.

En donde e~ta el 1\ey qu<'~ ha nar irio,


ne judí os Hoy i nmenso ,
Que nos otros con Incier.so,
Mirr a y Oro prevenid o,
A ado rt~rle hemos venido
Con nu estr o debido treo, etc.
Al punto Heroclcs turb ado
Junta sabios de la Ley.
Que te dicen q ne este Rey,
(Como osli'1 pro fetiz ado)
De todo el mun do ador ado .
Ha de de oac tr en Bdlén, etc.
Id RE-yes, dice, pustnsos,
A aclo rade , volv ed pr¡;¡sto:
Ellos seguros cel puesto:
La ciud ad deja n gustosos ;
De nada est;\ n tem ero fos,
Cuando el astr o otra vez vén, etc.
Por fin á Oelé n ll(•ga ron ,
Donde era el recién nucido,
Y su ccr azón r end ido
Con los dones lo entregaron,
Los cetros le consagrar on,
Y las diademas también, etc.
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S!J
v. Notum fecit Dominrts, alleluia.
R. Salutm·e, suwn allelttia.

OREMUS
Concede. quresumw, ornnipolens Deu¡¡ ut
nos Unigeniti tui M va ¡1et ca1·nem natiuitas\
liberet, quos sub Jl~ccati jrtgo vetusta servittts
tenet: P1r eumdem Clwistttm Dominum nos-
trum. R. Amén.

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