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Conflictos del desarrollo

Tema 1: Crisis ambiental,


económica y social
Habitar este planeta, de condiciones únicas para la vida, nos da la oportunidad
de reconocernos en él como una especie privilegiada, con logros asombrosos
en diferentes campos; una amplia producción de conocimientos, paradigmas y
equívocos a la medida de nuestras propias ambiciones.

La visión antropocéntrica de dominio sobre la naturaleza configuró con el


tiempo, a la par de otros hechos históricos, una racionalidad de explotación, de
aprovechamiento máximo de todo cuanto sea susceptible de producirse o
transformarse, al extremo de que dicha racionalidad de explotación orientó los
aspectos de la vida humana hacia una economía de acumulación y expansión.

Los recursos naturales, o aquellos que no son productos elaborados, se


destinan a la producción de productos que terminarán engrosando la larga lista
de los artículos que los hogares consumen. La industria de las bebidas
refrescantes, por ejemplo, en principio con el embotellado empleó el agua para
producir las bebidas carbonatadas o gaseosas y ha seguido su desarrollo,
ahora incluye zumos de frutas, té, aguas tratadas sin o con saborizantes,
enlatadas o en otro tipo de envases como los tetra pack.

¿Cuántos recursos empleados para satisfacer las necesidades creadas por una
industria que vende en el mundo millones y millones de litros de agua y bebidas
refrescantes? Con la consecuente producción de millones y millones de
toneladas de desechos que intoxican al planeta.

En este orden de ideas y siguiendo con el asunto de la industria de las bebidas,


por no citar la petroquímica, farmacéutica, o las fabricantes de dispositivos
electrónicos, cuyos productos también van en el carro de las compras y son
altamente contaminantes, ¿las empresas productoras responden por el impacto
causados a los ecosistemas? ¿Quién estableció que el agua, un bien
fundamental para la vida que debería ser por principio público, terminara
convertido en una mercancía? Observa el siguiente video que recrea la historia
del agua embotellada.

Vídeo 1. Historia del agua embotellada

Se entiende que el agua como materia prima es necesaria en la industria


porque garantiza el procesamiento de otros productos industriales, incluso en la
misma agricultura, su uso aumenta en relación con el nivel de ingresos, en
cambio el uso doméstico, significativamente menor, crece moderadamente;
como puede apreciarse de manera comparada en el gráfico siguiente de
acuerdo al nivel de ingresos de los países.

Gráfico 1.
Fuente: http://goo.gl/Bl77Il

El uso industrial del agua aumenta según el nivel de ingresos del país, variando
desde el 10% en países de ingresos medios y bajos hasta el 59% en países de
ingresos elevados. Según el Banco Mundial en el 2001.

La idea de una crisis ambiental asociada a las formas y fines del sistema
económico y social predominante, parte de las premisas de una economía que
no ha tenido reparos en explotar, acumular y expandirse a costa de la vida. Las
personas ven como natural establecer dominio sobre la naturaleza, como si se
tratase de un agente externo a nuestra propia condición, una relación distante
que la reduce a fuente proveedora de recursos, y generando, adicionalmente,
una relación desequilibrada.

La economía al servicio del capital resultó ser para los estudiosos un


organismo con vida propia, al cual se le atribuye la característica de presentar
alternancia de sucesos prósperos con adversos, en lo que ha sido llamado un
orden cíclico, desde este rasgo generalmente se han explicado los periodos de
crisis. A partir de las crisis que se han analizado se han buscado los
mecanismos de estabilización para prolongar la existencia de un sistema
económico que se ha constituido.

Lo anterior tampoco significa que sea suficiente, o sencillo, explicar las crisis
económicas. Labor en la que se emplean códigos cifrados, aparentemente solo
para expertos, quien termina por entender y pronunciarse del tema con total
seguridad, mientras los demás pasamos por espectadores más o menos
afectados, que no logramos digerir o interpretar lo que sucede.
Gráfico 2.
Fuente: Elaboración propia a partir del texto Diez rostros de la crisis civilizatoria del sistema capitalista
mundial.

El estallido de la crisis de 2008, dada a conocer como  un gran desajustes


financiero, denominada la Gran Recesión, ha sido explicada desde diferentes
perspectivas teóricas. La financiación, la sobreproducción, el enfoque sistémico
que recurre a un conjunto de variables asociadas como la intervención del
estado, la presión de los sectores económicos, los factores externos, entre
otros. Sin embargo, la particularidad de esta crisis es que sobre ella convergen
otras, de modo que con esto se reveló la existencia de una crisis con un
desfigurado rostro multidimensional (Márquez, 2009), como se recoge en la
imagen siguiente. A esta crisis también se le ha dado la connotación de crisis
civilizatoria, por afectar los diferentes órdenes de la vida y suponer el
agotamiento de un modelo de organización económica, productiva y social, con
sus respectivas expresiones en el ámbito ideológico, simbólico y cultural.

Del amplio espectro de esta crisis el rostro que más se ha visibilizado ha sido el
de la depresión económica por la caída en las tasas de crecimiento de las
principales economías del mundo, la declaratoria de quiebra de empresas del
sector industrial y bancario, las altas tasas de desempleo y la crisis hipotecaria.
Dichas variables han afectado directamente a centenares de personas, las
cuales perdieron sus bienes de capital, su capacidad de ahorro y consumo,
vieron restringido su acceso al crédito y quedaron sumidos en el más profundo
desconcierto e inconformismo. Ante la situación el Estado, haciendo uso de sus
recursos públicos, salió a subsanar pérdidas generadas por los capitales
privados, una forma más de favorecer la reconcentración del capital en unos
pocos y socializar las pérdidas.

Los demás situaciones que también afectan la población, y tienen efectos


devastadores, son objetos de informes de organismos internacionales que
tratan por separado cada problemáticas, incluso de los medios de
comunicación que los emplean como portada, cabezotes de artículos o
programas de contenido noticioso con los cuales aumenta el ranking de
lectores, los seguidores en redes, la audiencia o espectadores.
Lastimosamente los medios lejos de la profundidad que exige un análisis
adecuado o una pedagogía para el entendimiento de la crisis se quedan en el
estallido mediático
En el proceso de formación académica algunos elementos y aspectos
conceptuales que nos ofrecen desde las diferentes disciplinas podrían resultar
claves ¿habías pensado alguna vez si la crisis financiera estaba relacionada
con otras noticias que hubieras visto por aquella época? Por ejemplo: la
pérdida de la soberanía laboral, que significa la imposibilidad de generar
fuentes de empleo formal de calidad para la población; el incremento del
trabajo infantil y del trabajo forzoso o nuevas formas de esclavitud, constituyen
además de una expresión de la exclusión económica y de sobreexplotación al
trabajo barato, un mecanismo de aniquilamiento de la dignidad humana.

En el aspecto político, adicional a la indiferencia y el desgano de los


ciudadanos por ejercer o reclamar sus derechos se erige el poder de
organismos internacionales, corporaciones transnacionales y partidos políticos,
con lacapacidad de control sobre proyectos o agentes políticos que
representen el cambio social; logran hacer que asuntos de la vida pública
esenciales para los ciudadanos dejen de ser prioridad,  y apuntan a fortalecer
la creencia en un pensamiento hegemónico que se mediatiza a través del
entretenimiento y la desinformación.

La subsistencia de amplios sectores de población que ejercen la agricultura


como una actividad no mercantilizada, es amenazada cuando se desestimula el
cuidado de la biodiversidad, las semillas, la autonomía alimentaria, y cuando se
pone en favor de la expansión de los biocombustibles y de una lógica de
especulación financiera que encarece los alimentos. Así mismo la privatización
del agua y el control geopolítico que se ejerce sobre ella, desconoce el derecho
a la vida de los millones de personas que mueren por no recibir el vital líquido y
poder consumirlo en condiciones de calidad.

Pueden enumerarse lo que para autores como Márquez, son por lo menos los
diez rostros de una crisis que es multidimensional, los cuales terminan por
estar articulados al tener como causa central la voracidad de un sistema
económico con sus dinámicas de acumulación, expansión, y concentración que
destruye a su paso el medioambiente, sume en la incertidumbre el futuro de
generaciones enteras, algunas pertenecientes a sectores poblacionales
históricamente excluidos y vulnerados, y a otros que terminaran por ser los
nuevos marginados de un mundo en el que solo tienen cabida los intereses de
unos cuantos que se reparten el exprimido de la sociedad.

Lastimosamente no retornan aquellas ideas  de crear un paraíso donde el


sufrimiento humano no tiene lugar. Pese a lo desesperanzador que pueda
parecernos el momento histórico que vivimos, los caminos que con el
conocimiento, la creatividad, la capacidad de organización y todas las
facultades desarrolladas por nuestra condición humana y social, optemos por
tomar, pueden ser mejores.  Es probable que la etapa de las preguntas y
vacilaciones sobre el qué hacer, sea un periodo en que algunos tardemos más
que otros, pero al cabo todos participamos y estamos inmersos en este
sistema, del que sustraerse no es una acción sencilla, sobre todo si la
emprendemos individualmente, nuestros pensamientos, subjetividades y hasta
cuerpos han sido colonizados.
Cuando estas en la comodidad de tu hogar, en las largas horas que pasas en
tu trabajo si lo tienes, o en el tiempo que le has dedicado a tus estudios ¿se te
había pasado por la cabeza este tema de la crisis? Bien, y ahora ¿qué
piensas? Haces parte de la sociedad, tus hábitos y formas de relacionarte se
suscriben a intereses y anhelos que seguro comparten otros ¿crees que deba
reinventarse la economía y las relaciones sociales? Como profesional ¿cuál
podría ser tu aporte desde tu área de formación y desempeño para comprender
y salir a flote de la crisis?

Resumen 1
La especie humana planteó una inconveniente relación de distanciamiento con lo que llamó
naturaleza, como si no hiciera parte de ella; la redujo a la condición de proveedora de recursos a
la que hay que arrebatárselos incluso si opone resistencia. Bajo el pretexto de garantizarnos un
mejor estar en este mundo, hemos extraído y devastado recursos irremplazables: provocando la
exterminación de bosques, minerales y la extinción de especies animales por la pérdida de su
hábitat natural.

Resumen 2
La paradoja de la relación de dominio ejercida sobre la naturaleza, es un sistema de
organización de la vida económica y social que ha resultado ser tan devastador y voraz, que en
vez de propiciar unas condiciones y relaciones óptimas para la vida, amenaza constantemente la
existencia de amplios sectores de población.

Resumen 3
Nada en el universo es un cabo suelto y las crisis económicas, no son la excepción. Aunque con
ellas pretenda mostrársenos parcialmente un aspecto de la realidad. Lo que ocurre con la
especulación de un bien, tiene causas y efectos que se sienten incluso en latitudes opuestas a
donde se presenta el hecho, por eso de las crisis así se digan que son de este o aquel sector
económico, no se explican en sí mismas, ni solo a partir de mediciones, es necesario analizar los
diferentes actores e intereses en juego, la coyuntura, sus causas y consecuencias.

Resumen 4
La precarización de los ingresos de los trabajadores, el desequilibrio de los ecosistemas, el alza
en los precios de bienes de primera necesidad, el aumento de la pobreza en amplios sectores de
la población mundial, son efectos de la crisis social, ambiental y económica que vivimos. Todos
ellos de más largo plazo, que las medidas de salvamento que los gobiernos hacen con recursos
públicos a las empresas privadas. Nuestra indiferencia y aparente desinterés es capitalizado para
impedirnos reconocer en medio de la encrucijada, una oportunidad de cambio.
 
Tema 2: Desarrollo y crisis
De la breve exploración realizada a los conflictos del desarrollo, se destaca
como situación contrapuesta la de la crisis civilizatoria o de rostro
multidimensional del capital. Sin embargo, hace falta ahora indagar las
variaciones o perspectivas del desarrollo pues, pese a ser una noción
promovida desde la misma plataforma del capital, ha recurrido a distintos
argumentos, instituciones y actores en el tiempo. Identificaremos algunos de
los enfoques del desarrollo de mayor relevancia.

Los hechos económicos, como también se menciona en el tema anterior,


involucran a la sociedad en su conjunto. Desde que la economía se consolidó
como disciplina que los estudia se ha ocupado esencialmente de los temas
asociados a las actividades de producción, distribución y consumo. Las
mediciones y el relacionamiento de variables son características en la
interpretación de los hechos económicos, a través de ellas se intenta dar
cuenta de una situación en particular. También es usual el estudio del origen de
la riqueza de las naciones, cuánto crece la renta por persona, cómo incide el
endeudamiento en el tamaño de una economía, cuánto han subido los precios
en un periodo, factores de interés tanto público como privado.

Una de las mediciones a la que más importancia se le ha dado es a la del


producto interno bruto (PIB), la cual expresa monetariamente la cantidad de
bienes y servicios que produce una economía en un tiempo determinado, su
incremento porcentual muestra otra importante variable para la economía, el
crecimiento económico.

En Colombia instituciones como el Ministerio de Hacienda y crédito público, el


Banco de la República y el Departamento Nacional de Estadísticas DANE
producen información cualitativa y cuantitativa importante acerca de la realidad
económica del país. El primero es el responsable de orientar la política
macroeconómica, la Junta directiva del Banco de la República define la política
monetaria y el DANE planea, recoge, sistematiza y hace la difusión de las
estadísticas oficiales.

Los telenoticieros, la radio, la prensa digital e impresa, son los canales por los
cuales generalmente los ciudadanos somos informados, alguna vez te habrás
encontrado con algo así:

Vale la pena destacar que, durante el periodo enero-junio de 2014, todas las ramas de
la economía mostraron crecimiento al compararse con el mismo periodo del año
anterior, destacándose: Construcción con 14,2 %; Servicios Personales, Sociales y
Comunales con 6,1 %; Actividades de Establecimientos Financieros, Seguros,
Actividades Inmobiliarias y Servicios a las Empresas con 6,1 %; y Comercio,
Restaurantes y Hoteles con 5,2.DANE. (El tiempo, Sep. 16 de 2014).
Por supuesto que el empleo de los guarismos puede resultar excluyente, lo que
es seguro es que sin ser economistas de antemano a leer cualquier cifra
sabemos que existe el desempleo y que éste se concentra más en algunas
actividades y poblaciones como los jóvenes, entendemos que el acceso a una
vivienda es complejo, aun cuando a los banqueros les vaya bien, a los
cuentahabientes no les va igual.

Sucede que el crecimiento económico es una de esas variables que arroja


cifras, algunas personas revisten dichas cifras de carácter determinante para
juzgar políticas, tomar decisiones e interpretar la época en la que se vive. En el
pasado, se asociaba el crecimiento directamente con la riqueza; hoy las
interpretaciones sobre el crecimiento se vinculan con otras variables, como la
tasas de interés, la inversión y el nivel de exportaciones, entre otras.

Pero fue especialmente un “supuesto” lo que convirtió al crecimiento en un


propósito impostergable, basado en que del tamaño de las economías
dependía el bienestar de la población. Así los estados debían tomar medidas
que favorecieran el incremento en los niveles de producción, según  la lógica
en la cual si a cada ciudadano de un país le correspondía una porción más alta
de renta o ingreso su calidad de vida tendería a mejorar.

Esta preocupación dio origen a la dimensión desarrollo económico, algo


deseable y sobre la que se han formulado diferentes teorías, o perspectivas
teóricas, especialmente en los años que sobrevinieron a la Segunda Guerra
Mundial, ya que en estos se observó que la diferencia favorable en las tasas de
crecimiento económico y la distribución de los ingresos de algunos países
determinaba el nivel de vida satisfactorio para su población.

A partir de entonces el desarrollo económico se convirtió en un paradigma al


que las corrientes de pensamiento económico, neoclásico, estructuralista o de
la dependencia le agregaban o suprimían condiciones, las cuales eran desde
sus perspectivas determinantes para alcanzar o superar el subdesarrollo,
categoría derivada del ideal de desarrollo y empleada para denominar a países
en los que las carencias sociales, a raíz de las bajas tasas de crecimiento y la
desigualdad en los ingresos, eran manifiestas; una situación especial y común
de América Latina, África y algunos países de Europa del Este.

Con el relato económico sobre el desarrollo como una opción plausible (para
naciones, comunidades e individuos) de remontar los escalafones del progreso
universal y alcanzar las escalas superiores (Quintero, 2013), se naturalizó la
idea del subdesarrollo, la cual se extendió del ámbito económico a otros de la
vida social. Esa diferencia caricaturizada como se muestra en la imagen a
continuación, trasmitía una relación de inferioridad, de anhelo de llegar a ser
como los que habían crecido.
Figura 1.
Fuente:Tomado de http://goo.gl/WZqVRE

Retomando al asunto de las corrientes económicas, en el cual coincidían el


pensamiento general de que para alcanzar el desarrollo era necesario el
crecimiento económico, hacer cambios estructurales del aparato productivo por
la vía de la industrialización, implementar modernizaciones sociopolíticas, que
supusieron reformas a los sistemas políticos y administrativos; las diferencias
recurrentes se basaban en el funcionamiento de los mercados, las relaciones
económicas internacionales y el papel del estado.

En América Latina, la industrialización, el rebalse del crecimiento, el


intervencionismo y la fe en la planeación, constituyeron los paradigmas de la
década de los sesenta, con los que creyó se podían recuperar las debilidades
del sistema de mercado, la inequidad y la falta de impulsos al crecimiento
económico. Sin embargo al finalizar ésta década, probadas y ajustadas las
políticas, se analizó que las economías de estos países crecieron e incluso
crecieron a tasas más altas que las de los países desarrollados, pero la brecha
en los niveles de vida se amplió (Bejarano, 2006), entonces cada uno de los
postulados optimistas se fue derrumbando; ni el rebalse en el crecimiento, ni la
industrialización, lograron impedir que la desigualdad social, persistiera y se
agudizará.

En las décadas siguientes en las que el modelo de ajuste restringió la


intervención del Estado, endureció la política fiscal y renovó las fuerzas del libre
mercado y la competencia, se incrementó la pobreza, las tasas de
desescolarización, se redujo la esperanza de vida de la población, pequeños
agrícolas salieron de la escena económica porque no resistieron la
competencia en precios, ni calidad que las importaciones ofrecían. Una
realidad que no era menos severa que lo que los diarios ilustraban, a juzgar por
los indicadores la economía iba bien, pero la gente estaba cada vez más mal.
Figura 2.
Fuente: http://goo.gl/4xn0wJ

Sin embargo, ante la incapacidad de las medidas adoptadas para mostrar los
resultados esperados, y también a raíz de aquello que parecieran la sumatoria
de todos los males juntos para una sociedad, una crisis social económica y
ambiental, ¿es preciso señalar que el paradigma del desarrollo se derrumbó?

Entramos a un interesante debate, si está sumido en un inconveniente


abandono teórico (Razeto, 2001), si los problemas derivados de las soluciones
que se dieron para otro tiempo y circunstancias, solo llaman a rectificar el curso
del paradigma (Bejarano, 2006); si desde otros campos disciplinares de las
ciencias sociales, diferentes a la economía, existen aportes que contribuyan a
su redefinición y comprensión.

Lo primero que corresponde señalar, es que sin desestimar el asunto del


crecimiento económico, en paralelo a las medidas de estabilización y ajuste
estructural de los años setentas, se introdujo la perspectiva del desarrollo
humano, la cual plantea el crecimiento no como un fin sino como un medio
valorable en cuanto contribuye a un desarrollo con sentido humano basado,
entre otras cosas, en la satisfacción de las necesidades básicas de la gente, la
redistribución de las rentas y la creación de oportunidades a través de la
inversión en aspectos tan sensibles como la salud y la educación.

El desarrollo humano con enfoque en las capacidades, propuesto por Amartya


Sen, una de las perspectivas que se derivan de estos replanteamientos, coloca
el énfasis en la posibilidad real que tiene una persona para llevar una vida
humana buena y digna, esto es dar al desarrollo una dimensión política y
cultural, en tanto no padecer privaciones ni enfermedades fácilmente curables,
poseer una vivienda digna, participar en la toma de decisiones colectivas,
disfrutar del nivel educativo deseado, profesar, expresar y difundir libremente
las propias ideas (sean estas políticas o religiosas) o vivir en un entorno cultural
propio, hace seres verdaderamente libres y felices.

En América Latina, un exponente representativo de los enfoques que señalan


que el desarrollo se refiere a las personas y no a los objetos, es el chileno
Manfred Max Neef, autor de El desarrollo a escala humana, controvierte una
máxima del pensamiento neoclásico, el carácter infinito de las necesidades
humanas, sobre la que se ha basado también la insaciable producción de
bienes y servicios, que en el tiempo han aportado más a la destrucción de la
vida que a mejorar la calidad de la misma. No se trata de relacionar
necesidades solamente con bienes y servicios, sino relacionarlas además con
las prácticas sociales, formas de organización, modelos políticos y valores que
repercuten sobre las necesidades (Max-Neef, 1993), necesidades que son las
mismas en todas las culturas y en todos los periodos históricos, no aumentan,
no se multiplican, porque lo cambia es la forma o los medios empleados para
satisfacerlas. Por tanto, es consecuente el planteamiento que desde entonces
sostiene el autor, y que reedita en otras obras, acerca de la economía como
medio al servicio de las personas y no como ha ocurrido, una economía que
somete a las personas.
A los planteamientos del desarrollo alternativo, en el que se recogen los de
desarrollo humano y posteriormente resultarían en los años noventa de la
noción de sostenibilidad, un desarrollo encaminado a satisfacer las
necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades
de las del futuro, son propuestas a las que han adherido diferentes sectores y
actores.

Gráfico 3.
Fuente: Elaboración propia.

Desde estas perspectivas se hace énfasis en un paradigma del desarrollo con


dimensiones políticas y sociales, además de la económica, considerado
necesario en las condiciones actuales pero que tampoco está exento de
críticas. Por presentar una de tantas críticas “…indicaciones demasiadas
abstractas y a menudo utópicas sobre el "deber ser" de un mundo nuevo y
distinto, pero que no se sabe cómo pueda convertirse en realidad” (Razeto, 22),
también se piensa que carecen de la consistencia teórica de las escuelas
precedentes, por otra parte, aunque exista aceptación en la necesidad de
recurrir a la interdisciplinariedad que ofrece la política y la sociología, en la
comprensión de la economía como un sistema, no resulta fácil conciliar sus
perspectivas y alcances.

Contrastadas estas perspectivas del desarrollo con las del desarrollo


económico, se hacen comprensibles las críticas al optimismo con el que éste
último se impuso. Pero, ¿Cómo encontrar pautas, o estrategias, o prácticas que
hagan compatibles la racionalidad económica, con la racionalidad política y que
concilien los intereses individuales con los colectivos?
¿Acaso los cambios en las patrones de consumo y de producción podrán
promover otro tipo de desarrollo?

Resumen 1
El desarrollo económico se consolidó en un paradigma, especialmente en los años que
sobrevinieron a la Segunda Guerra Mundial, en los cuales se observó que la diferencia favorable
en las tasas de crecimiento económico y la distribución de los ingresos de algunos países
determinaba el nivel de vida satisfactorio para su población.

Resumen 2
Los fundamentos de la economía del desarrollo se sostienen en principio desde la perspectiva de
las teorías económicas. Una de las variables a la que más atención se le ha prestado es a la del
crecimiento económico, aunque no es la única. La evolución de la perspectiva económica
muestra que se incorporaron otras variables como las tasas de interés, la inversión y el nivel de
exportaciones, entre otras.

Resumen 3
Aunque la actual crisis económica, social y ambiental, se le atribuya a los excesos de un
desarrollo que no puso límite al crecimiento económico esta variable es incluso considerada por
corrientes de pensamiento alternativo, las cuales integraron otras perspectivas disciplinares de la
ciencia social sobre la cuestión del desarrollo.

Resumen 4
El desarrollo centrado en las personas y no en las cosas posibilita el disfrute de la vida humana
en condiciones de dignidad, tiene en cuenta que la satisfacción de las necesidades no se limita a
bienes y servicios sino que se extiende a la posibilidad de modificar prácticas sociales, formas
de organización, modelos políticos y valores que repercuten sobre las mismas. El propósito del
enfoque es una sociedad con seres felices y libres.

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