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RELATO VIAJE A ARGENTINA. NOVIEMBRE DE 2010

LA IDEA DEL VIAJE

Aunque a mi compañera siempre le ha atraído Argentina por su naturaleza rica y variada, la idea de este viaje a Argentina surge como una forma de reunión familiar.

En ningún caso Argentina hubiese sido un destino prioritario para mí. Hispanoamérica, a pesar de la enorme ventaja del idioma, no me atrae demasiado. No sé la razón. He llegado a pensar que pudiera ser fruto de una vergüenza atávica por las fechorías de aquellos ancestros españoles y baskitos.

Tampoco el momento del viaje era mi momento, estaba demasiado reciente el viaje a Irán y Siria que no había rumiado suficientemente. Aunque sí era el momento idóneo, el mejor de todo el año, si se trataba de viajar a Argentina.

LOS VIAJEROS

En éste, como supongo en cualquier viaje familiar y con tanta gente, se sumaba la dificultad de reunir a personas muy diferentes. Diferentes en forma de ver la vida, en ideología, en forma de entender los viajes, en forma de viajar, en gustos, en capacidad física, en salud, en capacidad económica, en… Todo ello hacía el viaje complicado.

Otra seria dificultad la constituía el número. El ideal es viajar solo, si estás muy enamorado en pareja y si estás dispuesto a sufrir en cuatrena. Viajar en karrikadantza siete personas y una buena parte del viaje diez, constituye un serio riesgo de desencadenar un suicidio colectivo.

Absolutamente refractario, sólo de momento, al suicidio, antes de iniciar el viaje tuve serias dudas. Preveía con absoluta claridad todas y cada una las dificultades que iban a surgir y que posteriormente la realidad iría corroborando con exactitud. No obstante pesó más mi voluntad de satisfacer a mi media naranja.

En cualquier otra circunstancia, me hubiese negado a realizar un viaje de este tipo, hubiese buscado una alternativa para largarme solito o de haberlo realizado, hubiese vuelto a Iruña decidido a encadenarme al kiosko de Plaza de Castillo por el resto de mi existencia.

En esta circunstancia siguió pesando más mi voluntad de satisfacer a mi coleguita del alma. Y con más razón cuando, tras el fatídico accidente el día del Nafarroa Oinez una semana antes con rotura de codo y muñeca, decidiese, echándole todo el ánimo, viajar escayolada. Descarté cualquier alternativa de escapada y me animé a asumir la situación. Como había previsto con claridad meridiana las dificultades, asumí todas ellas. Tengo que reconocer que han acabado suponiéndome menos de lo que pensaba.

He vuelto sano y salvo, no estoy encadenado al kiosko y pronto empezaré a deshojar la margarita: Myanmar, Camerún, Laos, Tanzania… Aunque… también puede ser que me coja este año sabático, es decir sin el trabajo de viajar, y permanezca en Iruña hasta una cita que tengo en 2012 en la confluencia del Ganges con el Yamuna.

TIPO DE VIAJE

En cuanto a la manera de montar el viaje, posiblemente lo más idóneo hubiese sido ir a una agencia y que nos hubiesen organizado un viaje convencional y casi todo el mundo le hubiese parecido bien. Pero me lié. Me lié, por un lado, porque me gusta y por otro, porque no me sentía capacitado para enrolarme en sucesivos grupos turísticos durante cuarenta y cuatro días. Al final, con todas las dificultades y condicionantes, ha resultado un viaje decente.

Por todo lo anterior y por tratarse de Argentina, este viaje tiene un carácter específico. No se trata de un viaje centrado en ver cómo vive un pueblo con parámetros sociales y culturales muy distintos del nuestro. Es un viaje más orientado a disfrutar de entornos y elementos naturales. En consecuencia más sujeto, y no puede ser de otra manera, a encuentros o coincidencias con el turismo convencional.

Al ser un viaje a un país no tan distinto culturalmente del nuestro, un viaje orientado a la naturaleza, ir un grupo tan numeroso que agota la relación en sí mismo y que no todo el mundo participa de ese interés, necesariamente acaba siendo un viaje menos dedicado a la observación y a la relación con la gente. Lo evidencian las fotos entre las que apenas hay retratos, y los que hay robados, mientras que abunda el paisaje, la fauna y la flora.

Igual que el número dificulta la interacción con los autóctonos, dificulta también la relación con otros viajeros. Aunque, por otra parte, la necesidad de ese tipo de relaciones en una sociedad culturalmente parecida a la nuestra, es menor que en sociedades culturalmente más dispares.

PRESUPUESTO

Tratándose de personas con distintas maneras de viajar y diferentes exigencias y necesidades, se requería necesariamente llegar a consensuar un tipo de viaje, un tipo de transportes, un tipo de hoteles… Todos teníamos que poner de nuestra parte. Por otra parte el mismo número de componentes, siete o diez, había de suponer en ocasiones dificultad a la hora de encontrar pasajes y alojamientos. Si a todo ello añadimos que los precios en Argentina, sobretodo en los entornos turísticos donde nosotros nos íbamos a mover, no son tan baratos, como se decía; el resultado es que el presupuesto inicial que se planteó en un principio quedó rápidamente desbordado.

Teniendo en cuenta que el billete de avión ya se elevó a más de 1370 €, el gasto al final superó los cinco mil euros en cuarenta y cuatro días. Sin dejar de considerar que, al ser tantos, los alquileres de coches y de la furgoneta, además de comodidad, nos supusieron ahorro.

Realmente los precios en Argentina, al menos en las áreas turísticas que son las que hemos visitado, no son tan baratos como se comenta. Es posible que lo hayan sido, pero no es así ahora.

Cambiamos el euro a 5’42 pesos al llegar. Al final andaba en orden a 5’20 ó 5’30. En el caso de Chile sólo cambiamos en una ocasión y nos dieron 650 $CH por euro.

Los precios no son bajos. Teniendo en cuenta que estamos hablando de

entornos turísticos que nada tienen que ver con otras áreas del país o barrios periféricos de Buenos Aires, unos precios significativos podrían ser:

12 huevos 2’25 a 2’50 €

litro de leche 0’80 ó 0’90€

bollo de pan 0’10 ó 0’12€

Gasolina en Argentina 0’60€, en Chile 1’08€, casi dobla.

Café 1’5€

Café y dos medias lunas (crioisantes txikis) 3€

Caña de 33 cc. 1’80 a 2’20€

Plato principal en restaurante de turistas entre 8 y 10€

Menú con plato, ensalada, vino y postre entre 12 y 16€

En sitios más sencillos se puede comer el plato a 5-6€ y menú 9€

En lugares turísticos los alojamientos sencillos rondan 15€ por persona y no se puede bajar mucho más, a los 12€ o así.

No se entiende cómo pueden ellos vivir con tales precios. Es cierto que la carne no es cara y los derivados del trigo tampoco. Ropa y calzado son baratos comparando con nuestros precios, pero para ellos tienen que resultar muy caros. La vivienda, quitando Buenos Aires y las grandes ciudades, no parece ser un grave problema, porque los políticos levantan barriadas humildes pero a bajo costo. En Argentina la inflación en 2009 fue del 20% y esperan cerca del 40% para el 2010.

Por si a algún viajero le resulta útil. Mi teléfono Nokia de contrato con Telefónica no funcionaba, por más que tenía activado el pomposamente denominado “rooming”, pues este mismo año había estado en Asia. Me lo volvieron a activar desde España y nada. Llamé al servicio que me derivaron y nada. Concluyeron que este modelo sería incompatible con Argentina. Les dejamos tener un papo… Lo correcto, al menos en Argentina, es no utilizar el móvil. Además, te libras de cargar… y de estar al loro de no olvidar el móvil o el cargador. Hay que saber que las llamadas a España desde locutorios, que hay montón y en cualquier lugar, salen a la octava parte que las realizadas por un móvil. Si se trata de llamar al país, igual a móviles que fijos, es igualmente baratísimo. Eso sí telefonear en Argentina es complicado. Nunca se sabe qué prefijo es necesario, o no, utilizar ni si hay que

utilizar prefijo. Además, cambia el número si se llama de fijo o de móvil. El locutorio.

ITINERARIO

En Argentina hay unos cuantos lugares que no se pueden dejar de ver como son la Capital, Buenos Aires, el entorno de Salta, Cataratas de Iguazú, Península Valdés, el Perito Moreno y el entorno austral Ushuaia.

Dado que íbamos a final de octubre y principio de noviembre, decidimos acudir de inmediato a Península Valdés a ver las ballenas, antes de que se largaran. Luego se trataba de dirigirnos pausadamente hacia el sur y retornar en avión de Ushuaia a Buenos Aires, pues estábamos condicionados por las tres personas que se apuntaban aquí a la excursión para ir con ellas a Iguazú y Salta.

El itinerario fue, tras dos noches en Buenos Aires, bajar en autobús a Puerto Madryn y quedarnos en Puerto Pirámides un par de días para avistar ballenas y recorrer la península. Pretendimos visitar los pingüinos en Punta Tombo, pero el tiempo lo impidió. Un autobús nos llevó de Puerto Madryn a Bariloche. De allí partimos en el Cruce Andino a Puerto Montt. Un vuelo nos lanzó a Punta Arenas, donde alquilamos una furgo y nos dirigimos a Puerto Natales para visitar las Torres del Paine. Pasamos a Argentina con la fragoneta y llegamos a El Chalten para patear el entorno del Fitz Roy. De allí a El Calafate donde alucinamos con los glaciares, sobretodo con el Perito Moreno. De vuelta a Puerto Natales y Punta Arenas, cambiamos la furgo por el “Bahía Azul”, un carguero de la Austral Boorm, que nos condujo durante un par de días por el Estrecho de Magallanes, el Canal Ballenero y el Canal de Beagle a Puerto Willams. De allí cruzamos a Ushuaia para avistar en el Canal de Beagle y visitar el Parque de Tierra de Fuego. Un avión nos devolvió a Buenos Aires a la que dedicamos unos días. En Iguazú alucinamos con las cataratas. De allí volaron a Salta todos salvo Amparo y yo que volvimos a Buenos Aires para deshacernos del yeso y volar la misma noche también a Salta desde la capital. Recorrimos los valles Calchaquíes, altiplano por San Antonio de los Cobres y la zona de Purmamarca y Humahuaca. Una par de días de despedida en la Capital y de vuelta a la Vieja Iruña.

Este fue el itinerario mejor que pudimos hacer. No obstante hay infinitas posibilidades. Aunque los viajes en avión son realmente caros, se puede viajar perfecta y cómodamente en autobús por todo el país y el entorno. El alquiler es una buena opción y yo diría que muy conveniente en algunos puntos de turismo como El Calafate-El Chalten-Torres del Paine, en la Península Valdés y en el entorno de Salta. De lo contrario te ves obligado a tomar paquetes turísticos que acaban saliendo más caros, o al par si vas en pareja, no tienen nada que ver e incluso a lugares concretos no llegas.

Si alguna vez cuento con tiempo y ganas una opción elegante sería la de alquilar un coche, o comprar uno barato para revender a la vuelta. Dirigirse desde Buenos Aires a Península Valdés y descender por la costa atlántica hasta Ushuaia

dejando el vehículo en Río Gallegos. Hacer el trayecto del carguero en sentido Puerto Williams Punta Arenas. Recoger el coche de nuevo, visitar la Torres del Paine, El Calafate y el Chantel y ascender por la Ruta 40 a Bariloche y continuar por la misma hasta llegar a Salta. Visitar Ulluny y Atacama antes de dirigirse al este, si fuese posible por la R81, y llegar a Iguazú. Deshacerse el vehículo en Buenos Aires y… Agur. Soñar es gratis.

el vehículo en Buenos Aires y… Agur. Soñar es gratis. RELATO No se trata de un

RELATO

No se trata de un Viaje a Argentina, sino, más bien, a los enclaves turísticos del país. Por otro lado, la relación con la gente argentina es muy limitada.

Este relato cuenta la experiencia del viaje. Habrá también alguna referencia puntual a evocaciones que surgen, a cómo se siente a los argentinos y a cómo se les ve. Hay que tener en cuenta que todo es relativo al espacio, al tiempo y a lo retorcida que sea la mente de quien mira. Trataré de añadir también datos que pueden resultar interesantes a posibles viajeros dispuestos a patear aquel país.

29 de octubre

Partimos del aeropuerto de Noain a la tarde, casi noche, en el avión cuya demora de una hora hará que tengamos que aligerar el paso en Barajas. Pasada la medianoche, tomamos un enorme avión que mediante la cámara instalada en su cola, nos mostrará impúdicamente su descomunal fuselaje y el despegue en dirección a Buenos Aires.

30 de octubre

La llegada de mañana nos permitió observar la maniobra del aparato que sobrevoló la ciudad por el norte para retornar en dirección este hacia el aeropuerto de Ezeiza que se encuentra al sur de la ciudad. Contemplamos la gran extensión de ésta, la escasa altitud de la mayoría de los edificios del entorno que explica la citada enorme extensión y la gran altitud de los árboles.

Tras aterrizar y salvar la zona internacional, cuyo Banco según los foros hay que evitar, fuimos, como está aconsejado en los mismos foros, al Banco de la Nación Argentina que se encuentra a mano derecha de la salida y al que hay que acceder después de salir dando un rodeo en la misma dirección. En este banco, con el pasaporte y la tarjeta de embarque, se consigue un cambio favorable. De hecho fue nuestro mejor cambio (1€ = 5’42 ARS). Aunque alguna de las compañeras de viaje se había molestar a la postre por lo mucho que desdibujaba su bella silueta el bulto de la faltriquera.

¡No cogimos!, nos habían advertido que utilizar cualquier persona de cualquier tiempo del verbo coger en el país al que nos dirigíamos desencadenaría un zorrullo de consideración. ¡Tomamos! un par de taxis, 130 ARS 25€ cada uno, que nos llevaron a San Telmo, más en concreto, al Hostel Sandanzas en la calle Balcarce, donde habíamos reservado por Internet un par de noches. 200 ARS, 37€ una doble. Es un albergue que llevan cinco chavales jóvenes que van de artistas y progres pero que deja mucho que desear. Para un par de noches tampoco era cuestión de meter tiempo buscando otra cosa. Desventajas de no contar con informaciones personales.

Salimos a dar una vuelta y aterrizamos en la plaza Dorrego, afinando más, en la famosa cervecería de la esquina, donde echamos un bocado y probamos la Quilmes. La cerveza que más tomaremos en Argentina, sin duda, será la Quilmes, aunque la Sholken que sólo encontramos en Patagonia está muy bien.

Llamamos a Iñaki, tío de un amigo que reside en Buenos Aires hace muchísimos años
Llamamos a Iñaki, tío de un amigo que reside en Buenos Aires hace muchísimos años

Llamamos a Iñaki, tío de un amigo que reside en Buenos Aires hace muchísimos años y a quién habíamos llevado un encargo, léase txistorra, queso, chorizo y vino, alimentos altamente perjudiciales para un señor mayor y delicado. La ilusión por las viandas, y un poco también por saludarnos, lo hicieron presente entre nosotros en un periquete, por más que reside en la otra punta de la dilatada urbe.

por más que reside en la otra punta de la dilatada urbe. Con Iñaki como cicerone
por más que reside en la otra punta de la dilatada urbe. Con Iñaki como cicerone

Con Iñaki como cicerone nos dedicamos al turismo urbano. Nos encaminamos a la zona de Puerto Madero donde paseamos entre diques mirando edificios elevadísimos, admirando el Puente de las Mujeres, visitando la fragata… Nos movimos después hacia la Plaza de Mayo, saludamos el crecidito retoño del sacrosanto Árbol de Gernika junto a la estatua de Juan de Garay y rodeamos la Casa Rosada, ya iluminada.

De noche, Iñaki, feliz con su tesoro, se despidió y nosotros cenamos en un bar de la misma calle Balcarce.

31 de Octubre

Al día siguiente nos dedicamos primero a pasear por el mismo centro que habíamos contemplado de noche. Después, dado que el alojamiento donde estábamos no nos parecía en condiciones y, además, caro, nos dedicamos a buscar hospedaje para nuestra vuelta a Buenos Aires, cuando efectivamente habíamos de permanecer unos cuantos días. Acabamos, por suerte, dando con el “Hostel Suites Florida” en la Calle Florida 328, junto al cruce con Corrientes, que había de resultar bien.

Hechos los deberes y siendo como era domingo, recorrimos el Mercado de San Telmo que
Hechos los deberes y siendo como era domingo, recorrimos el Mercado de San Telmo que
Hechos los deberes y siendo como era domingo, recorrimos el Mercado de San Telmo que
Hechos los deberes y siendo como era domingo, recorrimos el Mercado de San Telmo que

Hechos los deberes y siendo como era domingo, recorrimos el Mercado de San Telmo que abarca, desde antigüedades y materiales artísticos, hasta todas las manufacturas que uno puede imaginar.

hasta todas las manufacturas que uno puede imaginar. Una chica muy joven dibujaba escenas de tango
hasta todas las manufacturas que uno puede imaginar. Una chica muy joven dibujaba escenas de tango

Una chica muy joven dibujaba escenas de tango en blanco y negro con sombras sucesivas de diferente intensidad que imprimían en sus dibujos una agradable sensación de movimiento. Al margen de la belleza de lo que dibuja, llamó mi atención la sencillez con la que nos comunicaba cómo elabora su trabajo y por qué lo hacía así, sin pretensión manifiesta alguna de que compráramos.

Que no nos animáramos a comprar, porque tenemos excesivos titos acumulados, no impidió que valorásemos
Que no nos animáramos a comprar, porque tenemos excesivos titos acumulados, no impidió que valorásemos

Que no nos animáramos a comprar, porque tenemos excesivos titos acumulados, no impidió que valorásemos el alto nivel artístico e imaginativo de toda aquella gente. Tengo la sensación de que los argentinos cuentan con cultura, capacidad artística y una gran originalidad a la hora de manufacturar artículos de todo tipo que, en mi opinión, resultan distintos, variados y atractivos en mayor medida que en otros mercados.

En el mercado dominical de San Telmo no faltan tampoco quienes tocan, cantan, lloran sus tangos o los bailan que gracia indecible.

Por la tarde anduvimos por el Obelisco y la Calle Corrientes. No tuvo éxito nuestro intento de dar con Euskal Etxea y ya tarde, a la altura del Congreso, nos detuvimos a cenar. Volvimos en autobús a San Telmo.

nos detuvimos a cenar. Volvimos en autobús a San Telmo. Los autobuses funcionan con monedas y

Los autobuses funcionan con monedas y curiosamente es prácticamente imposible encontrar monedas, puesto que no las hay y, en consecuencia, la gente las guarda para sí. Alguien me aseguró que había toda una mafia montada entre la compañía de autobuses y los supermercados. Necesitábamos 1’25 ARS por siete. Nadie nos cambiaba. Al final el camarero del restaurante donde habíamos cenado se portó como un campeón; aunque, todo hay que decirlo, porque había recibido una propina de mi cuñado, que no es un rata como el que escribe.

Varias cosas han llamado poderosamente la atención en este primera visita a la capital Argentina: El desatado fervor por su recientemente fallecido expresidente Krsisner y los ánimos a la actual presidenta, su viuda; Las fabulosas, y tentadoras, librerías de la Calle Corrientes; En esta misma calle los anuncios de sexo por treinta pesos, seis euros, con papelitos, repuestos constantemente, que

envuelven farolas, papeleras, kioskos, bordillos y fachadas; El peligrosísimo deterioro de las aceras de la ciudad que te obliga a caminar con pies de plomo y procura a la ciudad el guiness en esguinces; La gran cantidad de apellidos vascos, tanto en nombres de calles como de establecimientos, que te hacen sentirte menos extraño; La denominación de las camisetas que se dividen en remeras y musculosas. Las camisetas de Messi en rayas azules y blancas.

Me gusta su forma de hablar. Viene de lejos, de cuando publiqué un cuento en el que introducía unas parrafadas en lenguaje argentino y me lo tuve que currar. Me encandilan palabras suyas que sustituyen a nuestras, como demorarse por tardar, boletería por ventanilla de billetes, matafuegos por extintor, sanitario por water, pare por stop… Me encandilan las reiteradas “vos” “¿vis(z)te?”, “bárbaro” Me encantan los tenés, sentís, querés, sabés… e infinidad de frases que te topas, como la de un aparcamiento: “Estanciar de culata”.

1 de Noviembre

Acudimos a la Estación de Autobuses de Retiro a tomar el de ANDESMAR que nos conduciría a Península Valdés. Había cogido por Internet tanto el hotel como este viaje. El taxi que a Retiro puede rondar los 16 ó 18 ARS, con nuestros bultos, desmesuradísimamente abultados, sube a 23€. Nos sorprende la densa circulación, puesto que solo habíamos estado sábado y domingo y en los festivos el centro está muerto.

Nos quedamos encantados al comprobar el tipo de autobuses tan generalizados y cómodos que existen en el país. Se trata de autobuses que denominan cama o ejecutivo y cuentan con pocos asientos enormes y que tumbados no llegan a la horizontal, pero casi. Dan las comidas, del tipo de la de los aviones, aunque de más calidad. Puedes recorrer todos los trayectos que desees a precios asequibles, teniendo en cuenta las distancias tan largas que cubren y que se ahorra la noche y las comidas. Nuestro trayecto, que rondará los 1500 km, costó 355 ARS, 66 €.

El autobús partió con puntualidad alemana en dirección noroeste para enfilar luego hacia el sur. Observamos gran número de casitas bajas que rodean la capital. La autopista es muy amplia, el peaje cuenta con 20 entradas para cada dirección.

Luego nos deslizamos por una llanura inacabada y el ganado empezó a salpicar campos interminables. La ausencia de elevación alguna regala un cielo

llanura inacabada y el ganado empezó a salpicar campos interminables. La ausencia de elevación alguna regala

amplísimo donde las nubes formaron figuras que fueron vistiéndose de naranja en la medida que avanzaba la tarde.

A la altura de Bahía Blanca nos dieron la cena y nos pusieron la peli de rigor. Abatimos los asientos y a dormir.

2 de noviembre.

A eso de las siete de la mañana llegamos a Puerto Madryn. Cuando abrieron la cafetería, desayunamos y cuando abrieron las boleterías intentamos conseguir billetes para Bariloche. Sólo pudimos coger cinco billetes en “Mar y Valle” para Bariloche por Esquel, 242 ARS, 54 € en cama. Pero éramos siete y dos tuvieron que coger el billete vía Nequen con mayor gasto y más horas de viaje.

Mientras cuidaban los bultos, fuimos a alquilar vehículos. Estaban cerrados los establecimientos de alquiler y entramos al más madrugador, AVIS. Alquilamos dos Wolksvagen Gol, no Golf. Montamos a los viajeros, cargamos bultos y pusimos rumbo a Península Valdés.

Nos detuvimos, tras pagar la entrada al parque, 70 ARS, 13€/pax + 5ARS, 1€/coche, en el Centro de Interpretación donde nos indicaron, con eficiencia, lo más conveniente para nosotros, teniendo en cuenta los días que pretendíamos permanecer. A la salida desde el mirador observamos la Isla de los Pájaros, en cuya silueta aseguran se inspiró Saint Exupery para el dibujo que el Principito pretende le sea interpretado.

el dibujo que el Principito pretende le sea interpretado. Puerto Pirámides es un conjunto de casas
el dibujo que el Principito pretende le sea interpretado. Puerto Pirámides es un conjunto de casas
el dibujo que el Principito pretende le sea interpretado. Puerto Pirámides es un conjunto de casas

Puerto Pirámides es un conjunto de casas sueltas que casi no llegan a conformar un pueblo. En la cuesta que hay a la entrada se alinean los pocos establecimientos que organizan avistajes de ballenas o buceo y alguna cafetería. El entorno está salpicado por pequeños establecimientos, cabañas y hostales también pequeños.

Preguntamos el precio de los avistajes de ballenas en Bottazzi. 180 ARS 34€ por hora y media a diversas horas 9, 11, 13 ,15 y de 300 ARS 57€ de 16:00 a las 20 con puesta de sol… Nos enrollamos con eso de que éramos siete, estábamos en Casa Tía Alicia… y nos prometieron un descuento.

en Casa Tía Alicia… y nos prometieron un descuento. Buscamos Casa de Tía Alicia, reservada desde
en Casa Tía Alicia… y nos prometieron un descuento. Buscamos Casa de Tía Alicia, reservada desde

Buscamos Casa de Tía Alicia, reservada desde Iruña. No es un lugar allá va, pero nos pareció limpio y el precio, 65 ARS 12€/pax, estaba bien. Al pagar el desayuno por cuenta nuestra 25 ARS 5€, nos percataríamos de que el alojamiento, sin desayuno incluido, por 65 ARS acababa siendo caro.

En Bottazzi de nuevo, reclamando el descuento, solicitamos billetes para el avistaje de cuatro a ocho. Al final pagamos 258 ARS, 50€ cada uno.

Picamos algo en una pizzeria y, como teníamos tiempo, fuimos a un mirador que habíamos visto anunciado a la derecha antes de llegar a Puerto Pirámides. Una pista nos condujo al mirador. Desde allí, descubrimos muy lejos las primeras ballenas y pudimos observar, más cerca, una colonia de lobos marinos tomando el sol al pie del acantilado.

las primeras ballenas y pudimos observar, más cerca, una colonia de lobos marinos tomando el sol
las primeras ballenas y pudimos observar, más cerca, una colonia de lobos marinos tomando el sol
las primeras ballenas y pudimos observar, más cerca, una colonia de lobos marinos tomando el sol
las primeras ballenas y pudimos observar, más cerca, una colonia de lobos marinos tomando el sol

Acudimos puntuales. Nos forraron con capas impermeables y chalecos salvavidas para acceder a un bote que, al carecer de puerto, instalan en la playa mediante un tractor y deslizan al agua. A los viajeros nos sientan a babor y estribor de manera que los situados del lado de la ballena permanezcan sentados y los otros se levanten. Así nadie estorba y todos ven. Un muchacho joven dirige la expedición y un experimentado timonel guía la embarcación. Encantados con su trabajo, lo ejecutan con eficiencia y con mucha ilusión. Tanta, que se acabarían pasando media hora de horario.

Tanta, que se acabarían pasando media hora de horario. Inicialmente fuimos por la costa cercana, pues
Tanta, que se acabarían pasando media hora de horario. Inicialmente fuimos por la costa cercana, pues
Tanta, que se acabarían pasando media hora de horario. Inicialmente fuimos por la costa cercana, pues
Tanta, que se acabarían pasando media hora de horario. Inicialmente fuimos por la costa cercana, pues

Inicialmente fuimos por la costa cercana, pues las ballenas no están lejos. Se acercan suavemente a la ballena que en esta época está generalmente con su ballenato. En el área han quedado los ejemplares de ballena franca austral que están con las crías. Apagan el motor y permanecen a su lado suavemente. La ballena salta, saca la cabeza o su enorme o boca y, el colmo, eleva su cola creando unas imágenes maravillosas. Como encima el sol va bajando las imágenes adquieren tonos y fondos espectaculares. Ver semejantes animalotes rozando la pequeña embarcación, saltando a nuestro lado o cruzando por debajo llega a emocionar. Cuando la estética adquiere, además, tripas, es el colmo.

a nuestro lado o cruzando por debajo llega a emocionar. Cuando la estética adquiere, además, tripas,
a nuestro lado o cruzando por debajo llega a emocionar. Cuando la estética adquiere, además, tripas,
A la vuelta del viaje del atardecer está incluido un pequeño aperitivo, vino y algo
A la vuelta del viaje del atardecer está incluido un pequeño aperitivo, vino y algo

A la vuelta del viaje del atardecer está incluido un pequeño aperitivo, vino y algo de picar, en el restaurante Restingas en la playa. Nos quedamos a cenar en el mismo. Metimos la pata, una cena cutre y cara.

Dormimos bien, por más que los baños compartidos entre tanta gente como estábamos en Casa de Tía Alicia acaban siendo un problema.

3 de Noviembre

Desayunamos en “La Estancia del Sol” 25 ARS 5€. Nada del otro mundo, por más que contáramos con referencias y que, curiosamente, la regentara un vasco.

Salimos dispuestos a rodear la península. Siguiendo el consejo de los foros y del guarda a la entrada al parque, pasamos de Punta Delgada y tomamos la dirección de Punta Norte de la que nos separaban unos 80 Km. de ripio.

de Punta Norte de la que nos separaban unos 80 Km. de ripio. El tiempo no
de Punta Norte de la que nos separaban unos 80 Km. de ripio. El tiempo no
de Punta Norte de la que nos separaban unos 80 Km. de ripio. El tiempo no
de Punta Norte de la que nos separaban unos 80 Km. de ripio. El tiempo no

El tiempo no era apacible. Nubes bajas y tristes invadían la playa. Pero el gris ambiental no impidió que quedáramos estupefactos contemplando el prolongado y reiterado estertor humeante de un enorme macho de elefante marino que con sus

hembras y crías retozaba en la playa. Me hubiese encantado acercarme y pillar algún careto del animal, pero los guardas vigilaban y me tuve que conformar con mirar desde el lejano sendero.

A lo largo del trayecto hacia Caleta Valdés, como más tarde a Punta Cantor

y a la vuelta por Punta Delgada, encontramos una variada fauna terrestre:

guanacos, corderos, perdices, liebres, armadillos, arañas enormes y un búho.

En Caleta Valdés, tumbados en los prolongados arenales, pudimos contemplar nuevamente elefantes marinos y los lobos, así como una pequeña pingüinera.

marinos y los lobos, así como una pequeña pingüinera. En Punta Cantor hicimos los dos paseos
marinos y los lobos, así como una pequeña pingüinera. En Punta Cantor hicimos los dos paseos

En Punta Cantor hicimos los dos paseos posibles uno hacia el mar y a la

derecha que posibilita ver una gran cantidad de lobos marinos con sus crías retozando en el agua y otro en dirección norte hacia la entrada de Caleta Valdés donde pueden verse, aunque de más lejos, elegantes estampas de lobos e igualmente elefantes marinos. En algunas épocas pueden verse orcas lanzándose a

la arena para cazar lobos marinos en la orilla. Nos ahorramos el espectáculo

sangriento, por más que en la pizarra constaba que aquel día había sido avistada una orca.

ahorramos el espectáculo sangriento, por más que en la pizarra constaba que aquel día había sido
La vuelta fue por el sur. Resultó un alivio recuperar el asfalto al llegar a
La vuelta fue por el sur. Resultó un alivio recuperar el asfalto al llegar a

La vuelta fue por el sur. Resultó un alivio recuperar el asfalto al llegar a Puerto Madryn. Mayor alivio supuso cenar en La Estación los primeros bifes de chorizo precedidos de unas vieiras pequeñitas y deliciosas. Recomendable por calidad y por precio. 483 ARS 90€ los siete.

4 de noviembre

Abandonamos Puerto Pirámides tarde, pues somos extremadamente lentos,

y nos dirigimos a Puerto Madryn con la pretensión de asegurar los vuelos de retorno de Ushuaia a Buenos Aires y seguir hasta Punta Tombo.

En la oficina de Aerolíneas Argentinas nos dijeron que según los datos que ellos tenían en pantalla no teníamos posibilidad de encontrar siete pasajes para el 22, ni para el 23, ni para el 24. Había algún pasaje pero no para todos. El muchacho de la agencia, encantador, nos dijo que eso era a lo que él tenía acceso en su pantalla, pero que existía un teléfono creado exclusivamente para extranjeros que podíamos utilizar. Él sabía que en ocasiones habían dado opciones a los que ellos no tenían acceso. Aunque añadió que insistiéramos, pues era, si no imposible, muy complicado que contestaran. Es un número de atención las 24 horas: 0-810-222- VOLAR (86527) que facilitan en cualquier oficina de aerolíneas.

No nos quedaba alternativa y fuimos a un locutorio próximo. Llamamos al número de Aerolíneas Argentinas. No funcionaba. La chica de locutorio nos aclaró cómo hacerlo. Nuestra sorpresa fue supina cuando nos cogieron a la primera. Nos

pidieron inmediatamente los datos de los viajeros. Yo llevaba en la mochila una hoja impresa desde casa con los datos de todos. Dimos con ella. Estábamos de suerte. Hecha la reserva nos facilitó un código con el que nos teníamos que presentar en una oficina de Aerolíneas Argentinas para hacer efectivos los pasajes, imprimirlos

y pagar. Nos preguntó entonces en qué parte de Argentina estábamos. Nada más

decirle que estábamos en Puerto Madryn, nos facilitó la dirección de la oficina que acabábamos de visitar, y estaba a cincuenta metros, y nos advirtió que cerraban a las doce treinta. Mi reloj marcaba las 12:28. Di un bote y salí corriendo dejando a Pili pagando. Cedió la puerta. Seguíamos de suerte. El tipo se enrolló, pues tardó tres cuartos de hora en elaborar los billetes y efectuar el cobro. Efectivamente el código le abría la pantalla a las plazas reales del avión. Hasta los asientos pudimos elegir.

Picamos algo y nos pusimos en ruta hacia Trelew para luego ir a Punta Tombo. Un tiempo infernal y el tráfico denso, alocado y completamente anárquico nos acojonó y ralentizo bastante. Al llegar a Trelew calculamos las horas con que contábamos para llegar a Punta Tombo, saludar a los pingüinos, retornar y entregar los coches de alquiler antes de tomar el autobús a Bariloche. Era claro, no podíamos pasear entre pingüinos. Tampoco hubiésemos podido hacerlo pues no cesó de jarrear sin compasión. Visitamos el famoso Museo de Dinosaurios de Trelew y retornamos.

el famoso Museo de Dinosaurios de Trelew y retornamos. El alquiler de los coches salió muy
el famoso Museo de Dinosaurios de Trelew y retornamos. El alquiler de los coches salió muy

El alquiler de los coches salió muy bien de precio. Inicialmente nos había pedido 2000 ARS 376€ que pasarían a 1800 ARS 338€ por pago efectivo, como resultado de multiplicar 333 ARS 63€ por dos coches, por tres días con un tope de 300Km/día con franquicia. Como no habíamos llegado a Punta Tombo y habíamos hecho menos kilómetros, le pedimos descuento. Entre el solicitado descuento, el pago en efectivo y que se enrolló el muchacho; acabamos pagando 566 ARS 107€ por coche, es decir, 1132 ARS 213€ en total por tres días en los que habíamos recorrido 578 km y habíamos gastado 160 litros de gasolina.

A las 21:30 accedimos al autobús que por 242 ARS 45€, supuestamente, nos

depositaría en Bariloche a las 11:00.

5 de Noviembre

El tiempo siguió revuelto y, salvo algún momento puntual, la mayor parte del

viaje lo hicimos entre nubarrones y chaparradas. Una lluvia gris nos impidió ver Bariloche y el lago al llegar. En la Información de la Estación de autobuses un tipo eficiente nos facilitó todo lo que hubiésemos podido necesitar.

El hostel, reservado con anterioridad, era Arco. Nos alojaron en la “Casita de Milena”, una especie de cabaña aislada en cuyo interior nos alojamos. No sé si por ser la casita para los siete o por qué, pero pagamos 40 ARS 7’5 € persona/noche con desayuno incluido. Gestiona el Hostel un grupo de gente joven, amable y eficiente, que gestiona a la vez una Agencia de todo tipo de servicios turísticos.

De Bariloche como ciudad poco podemos decir. La verdad es que la climatología nos fue muy adversa. Estuvo jarreando prácticamente todo el tiempo que estuvimos en la ciudad.

Esta circunstancia hizo que nos supusiera menos nuestra necesaria y obligada dedicación a conseguir un vuelo de Puerto Montt a Puerto Natales.

Intentamos durante esa misma tarde conseguir los pasajes a Puerto Natales mediante una compañía SKYAIRLINE que acababa de inaugurar sus vuelos (https://www.skyairline.cl/es/index.aspx). Toda la tarde lo intentamos desde la oficina del Hostel y acabó siendo imposible, bien porque no funcionaban los ordenadores, bien porque no tenían tantos vuelos…

Por diversificar, mientras unos lo intentábamos allí, otros fueron a la oficina de ANDES (http://www.andesonline.com/) en Bariloche. Consiguieron dejar reservados los pasajes, no para Puerto Natales sino para Punta Arenas, a falta de entrar utilizar el código y pagar con la tarjeta.

6 de Noviembre

El tiempo seguía espantoso. Seguíamos con la necesidad de solucionar el vuelo. De no conseguirlo, deberíamos volver a Bariloche por Osorno y bajar en autobús por Puerto Deseado, abandonando la posibilidad de hacer el viaje austral por los canales del extremo sur chileno. Cambiaba la película completamente

Prácticamente toda la mañana Sebastián y Martín, dos tipos encantadores de la empresa, estuvieron con nosotros intentando conseguir los dichosos pasajes. Al final, la reserva del día anterior no funcionó y la oficina, siendo sábado, estaba cerrada. Hicimos una nueva reserva. Finalmente tampoco funcionó porque teníamos que pagar con una tarjeta emitida en Chile (un tipo de Ondarroa con quien coincidimos me dijo que había tenido el mismo problema y lo había solucionado puenteando el pago a través de una empresa turística chilena “Gotolatin”). Como último recurso por quemar todos los cartuchos parte del grupo se desplazó al aeropuerto. Consiguieron allí, a alto precio, pero consiguieron, los pasajes para Punta Arenas.

La tarde y la mañana anterior con la gente del hostal intentando conseguir los pasajes me dieron pie para observar detenidamente la forma de ser de la gente que allí funcionaba. Era gente joven con empuje y ganas de mover una empresa. Llamó poderosamente mi atención la, muy sorprendente para nosotros, amabilidad con la que funcionan entre ellos en general y cuando interactúan o hablan por teléfono. Es patente, lo hemos visto en las películas, el discurso rico en subordinadas y en matices que denota agudeza mental. Al telefonear lo primero que preguntan es con quién hablan. Una vez que les han dado el nombre, con suma amabilidad y antes de entrar en el motivo de la llamada, preguntan a su interlocutor, llamándole por su nombre, cómo está o cómo le va el día. Después, personalizando igualmente con el nombre propio entran en el tema: pues mira, Virginia, tengo aquí un numeroso grupo de españoles, desesperados porque… De esta manera, con toda la riqueza y ampulosidad de su discurso establecen la cuestión. Para acabar concretan lo que pretenden, personalizando nuevamente a su interlocutor: Virginia, yo te ruego… Posible y seguramente consiguen lo mismo que

nosotros, pero sin duda eso genera una reducción de estrés y una manera más cálida y afectuosa de funcionar que en definida proporciona sin duda una mayor calidad de vida y un bienestar para todos los que interactúan.

Aunque finalmente en el aeropuerto se solucionó el tema de los pasajes, no nos iba a quedar una buen sabor de esta ciudad, pues al tiempo nefasto se sumo algo mucho más grave, la infortunada caída de Pili que le supuso un desmayo primero y tener que acudir a un hospital. Una vez en éste exigiendo la pasta por delante, le hicieron una radiografía y dijeron que no tenía rotura. Pero nadie le privaría de la incomodidad de tener que funcionar con una férula y soportar dolor e incomodidad a lo largo del viaje.

Eran ya dos las sufridoras y para no amilanarnos decidimos cenar en Don Molino que junto con el Boliche de Alberto nos habían recomendado. Sólo el primero pudimos visitar. No era barato, pero puedo asegurar que degusté el cordero patagónico más en su punto y sabroso de toda Argentina.

Así acabó nuestra estancia en Bariloche, sin apenas conocer la ciudad y absolutamente nada de su entorno. En mi memoria quedará una ingente y deliciosa chocolatería que me brindó un también ingente cucurucho de chocolate negro y maracuyá, una tiendita de gorros que nos harían un papel fundamental en Patagonia y una librería. Ésta llamó mi atención, no sólo por la enorme cantidad de libros nuevos y viejos que se extendían ampliamente, sino por la sabiduría, la afición y el amor por los libros del dependiente que resultó un tipo… como para regentar el Cementerio de los Libros Olvidados de “La sombra del viento”.

Dicen que el entorno de Bariloche es una maravilla. Lo será, aunque es posible que la propaganda argentina lo sobrevaloren al ser el centro más relevante de turismo de invierno del que presumen los argentinos comparándolo con la Suiza europea. Hablan muy bien del entorno de San Martín y Junín de los Andes. La ruta en autobús que une Puerto Mont, Puerto Varas, Osorno y Bariloche necesariamente tiene que ser preciosa.

Andes. La ruta en autobús que une Puerto Mont, Puerto Varas, Osorno y Bariloche necesariamente tiene
Andes. La ruta en autobús que une Puerto Mont, Puerto Varas, Osorno y Bariloche necesariamente tiene

7 de Noviembre

A las ocho de la mañana nos presentamos en el autobús para iniciar el Cruce Andino. La verdad es que hubiésemos podido acudir al Gran Casino, pegado a Don Molino, y haber tomado el autobús una hora más tarde, la hora que nos pegamos recogiendo viajeros de hotel en hotel.

El Cruce Andino es el paso de Bariloche a Puerto Montt a través de sucesivas navegaciones y tramos en autobús a lo largo de un día, de ocho de la mañana a nueve de la noche. Es un sistema bien montado por un monopolio, la Compañía Fernández-Campbell que opera en Argentina y Chile. El precio es muy elevado 230 $ ó 166€ ó 905 ARS/pax. Los parajes son muy hermosos. No tuvimos un día luminoso, pero precisamente por eso claroscuros y contrastes alucinantes nos deleitaron a lo largo del trayecto que acabó en tonos pastel sobre el lago Llanquihue cerca de Puerto Varas. Me habían hablado muy bien de este trayecto y no puedo decir que no sea muy hermoso, pero esperaba más.

y no puedo decir que no sea muy hermoso, pero esperaba más. Es necesario conocer que
y no puedo decir que no sea muy hermoso, pero esperaba más. Es necesario conocer que

Es necesario conocer que la comida va por tu cuenta y es algo a preveer. Con la particularidad de que es preciso cruzar la frontera a Chile y que a Chile no se puede pasar ningún producto que no esté manufacturado, Es decir no se puede pasar fruta, cacahuetes, queso, jamón, bocadillos… Llegados Puerto Montt, Eduardo, el guía de la empresa, no quiso llevarnos al hotel y nos dejó tirados, y mosqueados, a 200 mts, cuando habían repartido al resto de viajeros por sus hoteles y no le costaba nada. Es posible que la acción radique en una pequeña mafia montada entre guías y hoteleros o entre éstos últimos y la misma compañía Fernández Campbell.

en una pequeña mafia montada entre guías y hoteleros o entre éstos últimos y la misma
en una pequeña mafia montada entre guías y hoteleros o entre éstos últimos y la misma
El hotel de Puerto Montt estaba montado con gusto. Las habitaciones dobles, 137.320 $CH, 211
El hotel de Puerto Montt estaba montado con gusto. Las habitaciones dobles, 137.320 $CH, 211

El hotel de Puerto Montt estaba montado con gusto. Las habitaciones dobles, 137.320 $CH, 211 €, contaban con una bañera enorme de chorritos y agujeritos. Estábamos tan rendidos que en vez de montarnos una fiestorra acuática, caímos como sapos con la obligación añadida de madrugar para coger el avión.

Al margen de la ruta que seguimos nosotros Cruce Andino más avión a Punta Arenas, existen alternativas diversas para dirigirse al sur patagónico, a la zona de Torres del Paine, El Calafate y El Chalten.

Fuera del avión, que si intensificaran y, sobretodo, abarataran, las rutas de Puerto Montt a Puerto Natales o a Punta Arenas, podría estar bien; por el lado Argentino el medio más idóneo es el autobús. Es una buena posibilidad dirigirse a Comodoro Rivadavia y de allí dirigirse a Puerto Deseado, donde pueden hacerse avistajes de pájaros, pingüinos e igualmente acercarse a bosques petrificados.

Existe una línea, es posible que más de una, de autobús (Tangol), que une Bariloche y Chalten, o Calafate si se prefiere, por la ruta 40. Dura dos días y una noche deteniéndose en la localidad de Perito Moreno. Hay que tener en cuenta que no inicia su actividad hasta el 15 de noviembre. La ruta debe ser espectacular y sería la más adecuada para combinar con la navegación posterior por los canales australes.

Si alguien funcionara en vehiculo particular o alquilado lo más idóneo sería utilizar la ruta 40. A ésta se le pueden buscar variables. Ya que tanto argentinos como chilenos ponen mal al país vecino, puede que sea cierta la afirmación de un argentino que aseguraba que la ruta más hermosa consistía en pasar de Esquel a Chile por Corcovado y Palena y descender por la ruta 7 chilena atravesando Coihaique para finalmente rodear el Lago General Carrera, pasar a Argentina y, bordeando el lago Buenos Aires, llegar a la localidad de Perito Moreno y seguir por la R40 hasta El Chaltén.

Por Chile existe un barco que una vez por semana va entre fiordos de Puerto Montt a Puerto Natales. Tarda cuatro días y tres noches y, en litera, no es excesivamente caro. Puede que no tenga demasiado sentido realizarlo si se va a realizar la travesía por los canales australes de Punta Arenas a Puerto Williams que

es más espectacular y más corto en tiempo. De lo contrario, aunque pueda resultar un tanto pesado, no deja de ser una experiencia.

(http://www.visitchile.com/esp/cruceros-patagonia/detalle-crucero.asp?id-

crucero=NAV002)

8 de Noviembre

Inicialmente nos habíamos planteado tomar el barco de Puerto Montt a Puerto Natales, pero, al no coincidir el día del zarpe, abandonamos la idea. Miramos el autobús Bariloche a El Chalten por la R40, Ruta 40, pero iniciaba la ruta ocho días más tarde, a partir del 15. Cuando descubrimos que una compañía había empezado a volar a Puerto Natales se nos abrió el cielo, pero resultó imposible conseguir pasajes. Cuando ya pensábamos tener que volver al Atlántico y perder el Viaje Austral, surgió la alternativa de volar a Punta Arenas.

En los viajes es preciso estar atento y abierto a todas las alternativas posibles, valorarlas y tomar la decisión que parece más adecuada, por más que nunca cuentes con la seguridad de acertar.

A toro pasado, haber volado a Punta Arenas, nos había de permitir asegurar el Viaje Austral; pagar con antelación en Punta Arenas y no tener que ir un día antes sin otro quehacer; alquilar una furgoneta para los siete, algo que en Argentina no hubiese sido posible; recorrer Las Torres del Paine; pasar la misma furgoneta a Argentina y recorrer El Chalten y El Calafate y volver a Punta Arenas al mismo muelle del barco.

En el mismo aeropuerto la eficiente, y simpática, chica de información nos animó a hablar con el muchacho que estaba al lado en una especie de cajoncito alquilando coches de AVIS. Nos acercamos sin demasiado convencimiento. Nos sorprendió gratamente saber que alquilaban furgonetas de hasta nueve plazas y que podíamos conducirla sin más. Pero que respondiese afirmativamente a nuestra cuestión de si podíamos con ella pasar a Argentina, fue la bomba. El asunto fue calcular días. Podíamos ir al parque de Torres del Paine en Chile y pasar a Argentina para ir a El Calafate y a El Chalten. Podíamos alquilarla para nueve días, devolverla en el mismo puerto y subir al carguero. Además, no tenía límite de

Podíamos alquilarla para nueve días, devolverla en el mismo puerto y subir al carguero. Además, no
Podíamos alquilarla para nueve días, devolverla en el mismo puerto y subir al carguero. Además, no

kilómetros. Redondo. Faltaba el precio. Nos dio un preció razonable que, dividido entre siete, salía muy bien.

Respecto al alquiler de vehículos conviene tener en cuenta: Que se cobra por día. Que, no en todos los sitios, pero suelen establecer el precio en orden a un kilometraje máximo por día. En Punta Arenas, no nos pusieron ningún tope de kilómetros. Que habitualmente se establece una franquicia, a veces de accidente por un lado y otra mayor por vuelco, y se deja un depósito, suele hacerse con la tarjeta, que no cobran si no es el caso, para pagar las franquicias. Atención, que se destruya al final. Que es necesario comprobar bien cómo está el vehículo, sobre todo de chapa que es lo que más vigilan. Si es preciso hacer fotos. En nuestro caso en los tres lugares que alquilamos la gente muy maja. Que es necesario si se piensa pasar a otro país dejar muy claros los papeles. Que en Argentina dicen que legalmente no pueden alquilar coches para turistas de más de cinco plazas. Por el contrario en Chile, sí. Que la gasolina va por cuenta de quien alquila y es mejor estar al loro y aclarar cómo está el vehículo de gasolina al dártelo. Que el precio de la gasolina en Chile casi dobla al precio argentino. Que no suelen exigir ni en Chile ni en Argentina carné internacional. Aunque tampoco sé si legalmente puede la policía exigirlo. En ningún momento nos exigieron el carné internacional. Mejor poner dos conductores. Con dos personas se puede dudar, pero con más en general sale bastante rentable, aun cuando exista transporte público y se puedan contratar furgonetas grupales. En la zona de Chalten y Calafate con seguridad.

A media mañana salimos en dirección al centro de la ciudad a cambiar dinero (650 $CH 0 1€). Me quedé con ganas de patear un poco aquella ciudad. Es una ciudad que coincide poco con nuestra imagen mental de ciudad. Se trata de avenidas sucesivas paralelas a la orilla del Estrecho de Magallanes donde está apostada. Las casitas pequeñas, de colores varios y vivos, levantadas con materiales muy simples, enfrentadas a un cielo azul saturado que se funde en el azul marino más potente de las agitadas aguas del Estrecho y todas envueltas en un frío gélido, configuran un entorno que, no sé si me resultó hermoso, pero sí muy exótico.

Conseguido dinero fresco, salimos en busca de las oficinas de Austral Boorm, la compañía que hace la travesía del carguero a Puerto Williams para confirmar la reserva que había hecho desde Iruña y pagar. De esta manera, bastaría con llegar dentro de nueve días al puerto a la hora de zarpar y devolver allí mismo la furgoneta, como habíamos quedado con Héctor, el de AVIS.

furgoneta, como habíamos quedado con Héctor, el de AVIS. Hechos los deberes, la fragoneta arrancó en

Hechos los deberes, la fragoneta arrancó en dirección a Puerto Natales.

Habíamos pensado parar en cualquier pueblo a comer algo, pero como alguien nos había advertido,

Habíamos pensado parar en cualquier pueblo a comer algo, pero como alguien nos había advertido, allí no hay pueblos. Donde en el mapa aparece un punto redondo en el que supuestamente deberías encontrar, no una gran ciudad, pero si un pueblo con casas… no encuentras más que un par de cobertizos pintados de colores con tejado de zinc. El siguiente par de cobertizos puede estar a ochenta kilómetros. Acabamos deteniéndonos en un conjunto de cobertizos en uno de los cuales parecía que servían comidas. Subimos unas escaleras que daban paso a una cocina comedor con mesas de manteles de hule. Hacía mucho calor en contraste con el viento gélido del exterior. Una señora con marcadas facciones indias nos dijo que nos podíamos sentar, pero que sólo tenía sopa. Tomamos una sopa muy potente con verduras y grasa, la sopa más deliciosa que en muchos años había tomado.

la sopa más deliciosa que en muchos años había tomado. Llegamos a Puerto Natales una ciudad
la sopa más deliciosa que en muchos años había tomado. Llegamos a Puerto Natales una ciudad

Llegamos a Puerto Natales una ciudad igualmente curiosa y pequeña de casitas bajas también y de materiales simples y coloreados a la orilla de un gélido lago. El frío era considerable, posiblemente no tanto por los grados como por el viento helado.

Nos dirigimos al “Lili Patagonico’s”, que regenta un chaval joven lleno de ilusión. Dimos una pequeña vuelta por el pueblo que es pequeño y sencillo. Pretendimos inútilmente disfrutar de una bella puesta de sol y a cenar la misma carne, el mismo vino… que en el país vecino.

inútilmente disfrutar de una bella puesta de sol y a cenar la misma carne, el mismo
inútilmente disfrutar de una bella puesta de sol y a cenar la misma carne, el mismo

Por la mañana salimos dispuestos a disfrutar del parque de las Torres del Paine. En Iruña cuando preparando el viaje leía relatos de foreros sobre la W y se me afilaban los dientes. Pero ya tenía asumido que me iba a limitar a ver y, en todo caso, algún paseíto.

Abandonamos pronto el asfalto en dirección a la Cueva del Milodón para acceder al parque por los lagos del sur. Es la manera más idónea de acceder al parque, cuando se va de Puerto Natales y siempre que se vuelva por el otro lado, que cuenta con más recorrido asfaltado. En mi opinión, no tiene sentido detenerse en la cueva del Milodón, supuesto habitante con careto de saurio. Se pierde un tiempo que es necesario en el parque. El acceso al parque cuesta 15.000 $CH (22€). Nos dirigimos al oeste contemplando el pico Grey por cuya base se desliza un glaciar que da origen a un lago hermoso. Allí hicimos el primer paseo. Se accede a una playa amplia en cuya orilla flotan los hielos desprendidos del glaciar. Al final un pequeño recorrido por una isleta conduce a un mirador sobre el lago Grey y el glaciar del mismo nombre.

un mirador sobre el lago Grey y el glaciar del mismo nombre. Bordeamos después los Cuernos
un mirador sobre el lago Grey y el glaciar del mismo nombre. Bordeamos después los Cuernos
un mirador sobre el lago Grey y el glaciar del mismo nombre. Bordeamos después los Cuernos

Bordeamos después los Cuernos del Paine, deteniéndonos en algunos miradores. Otro paseo corto parte del Salto Grande y entre “notros”, “chagües”, árboles rojizos, “matabarrosas”, plantas espinosas y redondeadas, y los esbeltos guanacos, conduce justamente debajo de los Cuernos. Impresionante.

Acabamos dirigiéndonos la Hospedería de las Torres, unos hoteles de lujo que están al este bajo las impresionantes paredes de las Torres.

Cuando descendimos de la furgo, para que esta pasara en vació un puente de madera, escuché un “etorri”, más de ikastola adulta que de caserío. Me pareció conocer la moza que lo acababa de soltar. Le pedi que se quitara las gafas. Me miró extrañada. Se las quitó. Efectivamente era Sagrario, una compañera del instituto Ibaialde. Qué careto y pintas serían las mías que tardó un buen rato en reconocerme. Qué pequeño es el mundo. Que sorprendentes las casualidades, pues era el único punto en que había que bajar del vehículo y, de no ser por eso nos hubiésemos cruzado sin vernos.

y, de no ser por eso nos hubiésemos cruzado sin vernos. Despedimos la belleza de aquellos
y, de no ser por eso nos hubiésemos cruzado sin vernos. Despedimos la belleza de aquellos

Despedimos la belleza de aquellos lagos, aquellos glaciares y aquellas descomunales paredes rodeadas de una fauna y una flora impresionante. Habíamos contemplado lobos andando con toda parsimonia a dos metros de nosotros, guanacos tirados a nuestro lado, ñandús, choiques les llaman, observándonos con disimulo, liebres tranquilísimas a nuestra vera y un sinfín de plantas de exquisita belleza.

Un maravilla el día. Un alivio abandonar el ripio. Otro mayor, sentarnos a una mesa ante un lomo a lo pobre regado con tinto chileno.

10 de noviembre

Un día de viaje. Se trataba de movernos hasta el Chaltén.

Pasamos la frontera por Cerro Castillo y accedimos a la Patagonia Argentina, similar a la del país vecino. Pronto tomamos la R40 con unos 80 km de ripio. De nuevo en el asfalto, sin entrar a El Clafate, tomamos dirección de El Chalten. Nos detuvimos a contemplar los espectaculares cambios de colores del Lago Argentino y también en la mítica posada La Leona. Parece ser que a algún prohombre mitificado se lo ventilo una leona y de ahí el nombre. Probamos empanadillas ya panes fritos. Las empanadillas me gustaron, aunque haya comido mucho mejores. Los panes fritos no sabían a nada.

Una recta impresionantemente larga, en torno a los 80 km, nos colocó a las puertas
Una recta impresionantemente larga, en torno a los 80 km, nos colocó a las puertas

Una recta impresionantemente larga, en torno a los 80 km, nos colocó a las puertas del El Chaltén que se presentó ante nosotros con una panorámica impresionante desde las agujas de las Torre al Fitz Roy.

Entramos a la Casa del Parque y nos dieron buena información, aunque no un mapa mínimo de la zona. Quiero suponer que no por incapacidad sino en beneficio de los comerciantes del lugar. Pretenden constituirse en la capital del Treeking. Tienen posibilidades.

en la capital del Treeking. Tienen posibilidades. Admiramos un poquito más los picos que el sol
en la capital del Treeking. Tienen posibilidades. Admiramos un poquito más los picos que el sol
en la capital del Treeking. Tienen posibilidades. Admiramos un poquito más los picos que el sol

Admiramos un poquito más los picos que el sol ya pintaba de amarillo y fuimos a buscar alojamiento. Por teléfono habíamos sabido que Nothofagus, el más recomendado, estaba petado. Lo mismo estaba cuando nos presentamos el Rancho Grande. O lo dijeron y no era así, nunca lo sabremos, para derivarnos a otro hotel, más nuevo y bastante más caro, del mismo dueño, el Poincenaut, 114ARS por persona.

Resulta muy curiosa, o a mí me lo parece, la diferencia entre la imagen previa que nos hacemos de un lugar o entorno y lo que luego nos muestra la realidad. Nunca hubiese pensado que El Chalten hubiese sido como era. Siempre

había imaginado algo más pueblo, del estilo de Puerto Natales, pero más turístico. Sin embargo es un conjunto muy desparramado de casitas varias en diferente posición y a diferente distancia de una carretera que denominan calle.

Cenamos en el Pangea. No es barato, pero salimos muy satisfechos. Al día siguiente, por fin, íbamos a poner en funcionamiento, aunque fuese sólo un poquito,

las piernas. Iría solo hacia el Fitz Roy de par de mañana. El resto subiría hacia la

Laguna de Torre. Junto al Refugio de Poincenaut parte una senda por las lagunas de

Madre e Hija que empalma con la subida a la Laguna de Torre que iban a hacer los demás. Ese sería mi recorrido, por más que en la Casa del Parque decían que era excesivo.

11 de noviembre

la Casa del Parque decían que era excesivo. 11 de noviembre De mañana inicié la ruta
la Casa del Parque decían que era excesivo. 11 de noviembre De mañana inicié la ruta
la Casa del Parque decían que era excesivo. 11 de noviembre De mañana inicié la ruta
la Casa del Parque decían que era excesivo. 11 de noviembre De mañana inicié la ruta

De mañana inicié la ruta en dirección a la Laguna de Tres al pie del Fitz Roy. Una subida con cierto desnivel al principio y luego, sin ser llano una senda suave me regalaba la cara este del paredón impresionante. Dejando a la izquierda la laguna

de

Capri atravesé un bosque hasta llegar a la senda (2 horas) muy bien indicada a

mi

izquierda que bordeando las lagunas de Madre e Hija me llevaría al camino de

ascenso a la Laguna Torre donde esperaba encontrar a mis compas. Me dio pena abandonar la ruta, pues prometía unas vistas elegantes, pero me lo agradecieron mis brazos encasquillados de tanto subir y bajar la mochilla para tomar la cámara y dirigirla a la imponente masa rocosa del Fitz Roy. El camino al par de las lagunas era más bien llano hasta el final que desciende por un bosque de lenga con cierta brusquedad, por lo que supongo más aconsejable hacer la ruta en el sentido que la

hice que en el contrario (2hs). La lenga es el árbol, y arbusto, más generalizado en la zona.

lenga es el árbol, y arbusto, más generalizado en la zona. El camino a la Laguna
lenga es el árbol, y arbusto, más generalizado en la zona. El camino a la Laguna

El camino a la Laguna Torre, salvo un ascenso al inicio que yo no tenía que pasar, es prácticamente llano, así que en cuarenta y cinco minutos estaba contemplando la laguna con su glaciar al fondo. Había numerosos grupos con sus guías. Mis compas no habían llegado. Las nubes aunque ocultaban la punta de las agujas, generaban formidables claroscuros sobre los picos, el glaciar y la laguna. A ratos el aire helado azotaba con fuerza. Un “carancho andino o caracara andino” planeaba sobre mí en busca de algún resto que hubiesen abandonado los excursionistas. Me entretuve fotografiándole. Cuando llevaba hora y media de espera y estaba a punto de iniciar el retorno, suponiendo que mis compas habían desistido de subir, algo que sobretodo en Amparo a pesar de su brazo enyesado me extrañaba; aparecieron. Permanecimos un rato y luego emprendimos un muy pausado descenso hasta El Chalten. Cenamos en el Como Vaca y a descansar.

hasta El Chalten. Cenamos en el Como Vaca y a descansar. 12 de Noviembre Contábamos con
hasta El Chalten. Cenamos en el Como Vaca y a descansar. 12 de Noviembre Contábamos con

12 de Noviembre

Contábamos con tiempo y decidimos ir un poco en dirección norte hacia los Hemules a ver si andábamos un poquito. Accedimos a un Parque privado denominado los Hemules que linda con el Parque natural y oferta con cierto pago unas caminatas que parecían agradables, pero que no contábamos con tiempo para realizar.

Resulta para nosotros poco comprensible que estas extensiones tan grandes de tierra en toda la Patagonia sean Estancias privadas. En casos como éste no se entiende muy bien por qué no son expropiadas para formar parte del Parque. Patagonia, bien porque la administración procuraba su poblamiento, bien porque la misma administración pagaba favores regalando estas extensiones, bien porque hubo gentes que por su cuenta se dedicaron a ventilarse indios, cercar y montarse

las escrituras o por lo que fuere, lo cierto es que existen inmensas extensiones, bien valladas, que son propiedades personales por más que tengan muchísimos kilómetros cuadrados. Una empresa de picas de madera y alambre para vallar, sería negocio redondo.

de madera y alambre para vallar, sería negocio redondo. Volviendo a la ruta, aunque no anduvimos,
de madera y alambre para vallar, sería negocio redondo. Volviendo a la ruta, aunque no anduvimos,

Volviendo a la ruta, aunque no anduvimos, pudimos disfrutar de la cara norte del Fitz Roy. Dejamos así de patear la zona del Lago del Desierto que pinta muy bien, pero no es posible todo, no contábamos con tiempo y tampoco es que hubiese había demasiadas ganas de andar.

El biólogo del parque de los Hemules (los hemules son una especie de sarrios) nos animó a buscar en nuestra partida un punto en el que desde la carretera se accede a una foz por la que cruzan los cóndores. Es exactamente, saliendo de Chalten el primer aparcamiento que hay a la izquierda a cinco kilómetros. En el vallado del aparcamiento hay un portillo y una senda que lleva a la foz. El viento es tan endiablado, que uno teme ser arrojado al vacío si se acerca la borde. Es impresionante ver cómo los cóndores se enfrentan a este viento enloquecido e intentan vencerlo, algo que no siempre consiguen. Algo importante debo desconocer acerca de los cóndores, pues no entiendo que busquen precisamente ese corredor con un brutal vendaval en contra, en vez de volar por otro lado.

Sin detenernos en La Leona, pero sí ante el Lago Argentino que nos volvió a regalar su indecible variedad de azules, llegamos a Calafate.

Se trata de una localidad mucho más desarrollada y bien montada hacia el turismo. Nuestro hotel en el extremo oeste era el Hostel Dos Pinos, 140 ARS la doble con desayuno sencillo. Valorando lo caro que es El Calafate, no es para tirar cohetes, pero está muy bien.

Como habíamos llegado a buena hora, una vez que aseguramos para el siguiente día, los pasajes para la Travesía de los Glaciares, decidimos dirigirnos hacia el famoso Perito Moreno y saludarlo con la luz del atardecer. Pero nuestro conductor, hasta los cataplines de valorar en su vida diaria, estando de vacatas no valoró cuánto combustible restaba y al llegar a la misma Entrada del Parque, pensamos más prudente volver. Acertada fue la decisión, pues un par de kilómetros antes del pueblo la furgo dijo que no podía más. Tuvimos suerte. En menos de media hora una pareja de ingleses nos llevó al surtidor y un taxi nos devolvió al punto donde las chicas esperaban tiradas en la carretera. Es un dato importante. Fuera

de Calafate no hay una gasolinera y son muchos kilómetros, unos ochenta, hasta el Perito. Como norma general tampoco las gasolineras abundan como aquí y es conveniente moverse con el tanque lleno. Otro dato importante, ya que estamos en ello, el combustible es muchísimo más caro, casi el doble, en Chile que en Argentina.

Cenamos en “La Lechuza”. Bordan la pasta y sus empanadillas vegetales de espinaca, constituyeron uno de los más gratos bocados de Argentina.

13 de Noviembre

De par de mañana fuimos a Punta Bandera, a unos 50 km de El Calafate, donde tomamos el Elegante Catamarán de Fernández Campbell que realiza el paseo por los glaciares. Nuevamente se trata de un monopolio en toda regla que impone precios y condiciones.

un monopolio en toda regla que impone precios y condiciones. Merece la pena tomar (nunca coger)
un monopolio en toda regla que impone precios y condiciones. Merece la pena tomar (nunca coger)

Merece la pena tomar (nunca coger) el billete al menos el día anterior. Nosotros lo cogimos en el mismo Hostal. Pagamos 295 ARS 55€. Subía a 345 65€ incluyendo el transporte al puerto de Punta Bandera. A ello hay que añadir que, ¡ojo! , en el momento de llegar al puerto es preciso sacar la entrada del parque, 75ARS 14€, si no quieres tener que salir de la cola y entrar el último al catamarán. No está incluida la comida y, aunque se vuelve para las tres o las cuatro de la tarde, es necesario llevarse algo.

No está incluida la comida y, aunque se vuelve para las tres o las cuatro de
No está incluida la comida y, aunque se vuelve para las tres o las cuatro de
La excursión está bien y se contemplan las muy elegantes paredes de los glaciares. No
La excursión está bien y se contemplan las muy elegantes paredes de los glaciares. No

La excursión está bien y se contemplan las muy elegantes paredes de los glaciares. No se acercan a menos de 200 metros, por precaución ante las olas que podría provocar un posible desprendimiento de ciertas proporciones. El barco es muy cómo y agradable. Si el tiempo lo permite se puede permanecer buena parte del trayecto en el exterior, pero también el interior posibilita una buena visibilidad sumada al calorcito.

posibilita una buena visibilidad sumada al calorcito. Son espectaculares y en especial el Perito Moreno que
posibilita una buena visibilidad sumada al calorcito. Son espectaculares y en especial el Perito Moreno que

Son espectaculares y en especial el Perito Moreno que el barco recorre de uno a otro lado en paralelo a sus paredes.

Son espectaculares y en especial el Perito Moreno que el barco recorre de uno a otro
De vuelta a El Calafate, visitamos el Festival de Doma y Folklore con motivo del
De vuelta a El Calafate, visitamos el Festival de Doma y Folklore con motivo del

De vuelta a El Calafate, visitamos el Festival de Doma y Folklore con motivo del Día de la Tradición que se celebra en toda Argentina y es dedicado al Gaucho. La feria atrae muchísimos lugareños y del entorno. No había foráneos y fue posiblemente la única ocasión que pudimos observar un buen conjunto de personas autóctonas en su medio. Llamó nuestra atención que se calan una boina similar a la nuestra y le llaman boina vasca. La Feria, de doma principalmente, se celebraban a lo largo de tres días sucesivos con pruebas relacionadas con la doma y habilidad con los caballos: montar caballos salvajes, mantenerse cabalgando, cazarlos a lazo y ensillarlos… A mí, más que la habilidad de los gauchos, me gustó la fuerza y energía de los caballos. La feria comprendía también bailes folklóricos, chiringuitos de comida autóctona, artesanía…

chiringuitos de comida autóctona, artesanía… Saboreamos en el Rick’s cordero patagónico. El camarero
chiringuitos de comida autóctona, artesanía… Saboreamos en el Rick’s cordero patagónico. El camarero
chiringuitos de comida autóctona, artesanía… Saboreamos en el Rick’s cordero patagónico. El camarero

Saboreamos en el Rick’s cordero patagónico. El camarero sirve hasta que dices basta. No fue el mejor cordero patagónico, pero se dejó comer. La gente que no es muy carnívora o no come carne, tiene complicado el asunto de la comida en Argentina. Apenas existen ensaladas, verdura, legumbre… Cuando raramente la encuentras, es algo tan extraño a su costumbre que no saben prepararlas. Sí, en cambio, puedes dar con elaboraciones de pasta bastante sabrosas, pero no más. Resulta sorprendente para nosotros que en un restaurante cuatro hojas de lechuga mal aliñadas con dos tiras de cebolla, cuesten igual o más que la mitad de un bife de chorizo.

14 de noviembre

Día consagrado al más elegante e imponente de los glaciares patagónicos accesibles, el Perito Moreno. Se encuentra a unos 80 km de El Calafate. Se abona la entrada al Parque y, tras un trayecto hermoso salpicado de notros se descubre el costado sur del Perito.

salpicado de notros se descubre el costado sur del Perito. En este lado sur hay una
salpicado de notros se descubre el costado sur del Perito. En este lado sur hay una

En este lado sur hay una empresa que monta un barco que recorre esta cara del Perito e incluye una especie de paseo por el extremo del glaciar con una, especie también, de crampones y un chupito con hielo del glaciar. A la vuelta por la tarde nos acercamos pero ya había zarpado el último barco y no cupo poner en cuestión la turistada. El lado norte sigue bajo el monopolio del Fernández Campbell que también monta su barquito para ese lado. Son propuestas no excesivamente caras, 50 ARS, pero carecen de sentido habiendo hecho los glaciares con el lado norte del Perito.

Se accede a un aparcamiento a cierta altura y de allí, perfectamente articuladas, descienden una serie de plataformas que se enfrentan, por los dos costados y a diferentes niveles al vértice del glaciar que se aproxima a tierra. Éste es precisamente el vértice que se mueve hacia tierra, va creciendo y dejándose horadar por debajo hasta que llega un momento al cabo de años que se hunde estrepitosamente. Supongo que si te coincide y te toca presenciar el estruendo, el espectacular desplome y el orgásmico alucine colectivo, un infarto agudo y dirás agur satisfecho de haber presenciado el Espectáculo.

y el orgásmico alucine colectivo, un infarto agudo y dirás agur satisfecho de haber presenciado el
y el orgásmico alucine colectivo, un infarto agudo y dirás agur satisfecho de haber presenciado el
Como el impresionante glaciar se lo merece todo, recorrimos las plataformas de arriba abajo, de
Como el impresionante glaciar se lo merece todo, recorrimos las plataformas de arriba abajo, de
Como el impresionante glaciar se lo merece todo, recorrimos las plataformas de arriba abajo, de
Como el impresionante glaciar se lo merece todo, recorrimos las plataformas de arriba abajo, de
Como el impresionante glaciar se lo merece todo, recorrimos las plataformas de arriba abajo, de
Como el impresionante glaciar se lo merece todo, recorrimos las plataformas de arriba abajo, de

Como el impresionante glaciar se lo merece todo, recorrimos las plataformas de arriba abajo, de derecha a izquierda y en sucesivos momentos del día. Embobados lo miramos y remiramos hasta que él, agradecido con nuestra persistente admiración, nos regaló el desplome espectacular de un mastodonte de hielo del tamaño de un par de pisos. No hay palabras para describirlo. Impresiona. Sacude las tripas.

De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José
De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José
De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José
De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José
De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José
De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José
De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José
De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José
De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José
De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José
De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José
De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José

De vuelta a El Calafate nos dimos de bruces en la calle principal con José Luís y Miguel. Había pensado que no coincidiríamos, pero nuestros cambios de ritmo, al hacer el recorrido en furgo y en dirección sur norte, posibilitó el encuentro. Hace ilu encontrarte a alguien tan lejos. Ese día cenamos en la pizzería “Casablanca”. Evitar, no pisar.

15 de Noviembre.

Asueto grupal. Tantos, tan distintitos y tanto tiempo juntos, teníamos la necesidad de olvidarnos los unos de los otros por un día. Fue perfecto. Por más que tuvimos algún encuentro fortuito en los ordenadores, donde al cabo de mucho tiempo pudimos ponernos al día, en alguna tienda de deportes, en la cafetería Librobar o en la Lechuza. Resultó agradable.

Estar solos nos dio la posibilidad de rajar con una chica de un puesto de venta de objetos en plata. Aunque le avisamos que no íbamos a comprar, se enrolló. Era una tía maja. Cuando se quedó sin futuro en Buenos Aires se largó a Bariloche para salir adelante y lo había ido consiguiendo.

Se intuye en muchos casos en Argentina una capacidad de buscarse la vida, de tirar para adelante y de pelear. Es una actitud de lucha que se palpa en

bastante gente joven. Posiblemente a ello les ha conducido su misma historia de adversidades económicas. Posiblemente en nuestra sociedad la gente joven está menos dispuesta a pelear con ilusión por salir adelante y posiblemente sea porque tiene la equivocada percepción de contar con la vida bastante solucionada. La situación extrema en este último sentido sería la los cubanos que, sin pretenderlo, han acabado sido educados en contar con un mínimo necesario para tirar adelante sin necesidad de pelear.

Encuentras gente que está al tanto de lo pasa en su país, de lo que pasa en el mundo, gente que piensa y se pregunta y que luego comunica. Nos preguntaba si era cierto que los argentinos en España podían tener problemas. No entendía cómo no se les trataba exquisitamente al llegar, cuando cantidad de españoles, como sus abuelos, habían sido acogidos maravillosamente en Argentina. También es verdad que no tienen conciencia de lo hipócritas que podemos llegar a ser los europeos con tantos años de escuela.

16 de Noviembre.

los europeos con tantos años de escuela. 16 de Noviembre. Abandonamos El Calafate para volver a
los europeos con tantos años de escuela. 16 de Noviembre. Abandonamos El Calafate para volver a
los europeos con tantos años de escuela. 16 de Noviembre. Abandonamos El Calafate para volver a

Abandonamos El Calafate para volver a Puerto Natales. En vez de acortar por la R40 como a la ida, decidimos seguir hasta la localidad de la Esperanza que esta en dirección a Río Gallegos para allí tomar dirección oeste y volver a Puerto Natales sin tocar ripio.

En el mapa aparece como un cruce importante con un punto de cierto diámetro que hace suponer una localidad de cierta dimensión. Al llegar encuentras ocho casuchas desvencijadas de techo de uralita y paredes de madera en torno a una gasolinera. Por cierto, la única en mogollón de kilómetros.

Un café y proseguimos la marcha. En vez de cruzar a Chile por donde habíamos pasado, Cerro Castillo, nos despistamos y acabamos en el siguiente paso fronterizo, en Río Turbio, una desangelada y triste población minera. De nuevo en Chile el mismo paisaje patagónico nos acompañó hasta Puerto Natales, terreno ya conocido. Vuelta por el pueblo, visita al muelle y a la exposición de artesanos. Cenamos en “Los Viajeros” “Sopaypilla” con “pebre”, una salsa vinagreta con algo de picante.

17 de noviembre Ruta hacia el sur. Era necesario llegar a Punta Arenas con tiempo
17 de noviembre Ruta hacia el sur. Era necesario llegar a Punta Arenas con tiempo
17 de noviembre Ruta hacia el sur. Era necesario llegar a Punta Arenas con tiempo
17 de noviembre Ruta hacia el sur. Era necesario llegar a Punta Arenas con tiempo

17 de noviembre

Ruta hacia el sur. Era necesario llegar a Punta Arenas con tiempo para comer algo y acercarnos al muelle donde habíamos de devolver la furgoneta antes de embarcar.

donde habíamos de devolver la furgoneta antes de embarcar. Nos detuvimos en la pingüinera Otway. Si
donde habíamos de devolver la furgoneta antes de embarcar. Nos detuvimos en la pingüinera Otway. Si

Nos detuvimos en la pingüinera Otway. Si hubiésemos visto Punta Tombo o visitado Puerto Deseado, hubiera carecido de sentido esta visita. Igualmente si hubiese estado abierto el tráfico a la Isla Magdalena, pero éste no se iniciaba hasta diciembre. El camino es muy incómodo y apenas vimos pingüinos. Pero no podíamos renunciar al intento. Al menos tuve ocasión de seguir a los corderos patagónicos que parecían leones y huían despavoridos, fotografiar una “loica” y varios “colegiales” y observar cómo un ave depredadora tomaba el pelo a una libre que corría tras ella sin resuello.

Acabé quedándome de nuevo con las ganas de pasear con un poco de tranquilidad por
Acabé quedándome de nuevo con las ganas de pasear con un poco de tranquilidad por
Acabé quedándome de nuevo con las ganas de pasear con un poco de tranquilidad por
Acabé quedándome de nuevo con las ganas de pasear con un poco de tranquilidad por

Acabé quedándome de nuevo con las ganas de pasear con un poco de tranquilidad por Punta Arenas, pero sólo tuvimos tiempo de picar algo y correr al puerto.

No dábamos crédito a que aquel barco pequeño y con aspecto de carguero un tanto deteriorado fuese el que había de trasladarnos a Puerto Williams. Pero no había otro, así que descargamos allí nuestro desarrollado equipaje y salimos del puerto para esperar al muchacho de AVIS. Tardaron un poco, pero al fin devolvimos la furgoneta y embarcamos casi puntuales.

En los nueve días la furgo había recorrido 2.450 km. Habíamos gastado entre los dos países 205 € en combustible. El precio del alquiler de la furgoneta salió muy bien, teniendo en cuenta que íbamos siete. Por nueve días, sin límite de kilómetros, una franquicia de 670 $CH por daños y 1950 &CH por vuelco, fue de 555.582 $CH. Vino a salir, sin contar gasolina, 13’50 € por persona y unos 17€ contando la gasolina. Si alguien va, puede preguntar por Héctor en el aeropuerto y, aviso a navegantes, si aparece con una bota de las tres zetas, tiene asegurado el mejor precio del mercado.

El “Bahía Azul” de la Austral Broom sale una vez a la semana, los miércoles, de Punta Arenas en dirección a Puerto Williams localidad que depende exclusivamente de este transporte para su abastecimiento. Cuenta con dos camarotes dobles y dieciséis butacas abatibles para pasajeros. Una vez al mes

para su abastecimiento. Cuenta con dos camarotes dobles y dieciséis butacas abatibles para pasajeros. Una vez

transporta materiales peligrosos y navega sin pasajeros.

Para conseguir un pasaje es preciso ponerse en contacto con (http://www.tabsa.cl/Html/Puerto_Williams.php) la compañía y hacer la reserva. Confirmada ésta, no será realmente efectiva si no se deposita el precio del pasaje 84.525 $CH en metálico chileno que equivale a 130 €. en las oficinas de la compañía y con anterioridad de 24 horas a la de zarpar.

El trayecto comprende la navegación hacia el sur por el Estrecho de

Magallanes para virar al este, enfilar el Canal Ballenero que empalma con el de Beagle y, acariciando los glaciares que desploman desde el norte, dejar en ese mismo lado Ushuaia y atracar al sur en Puerto Williams. Zarpa a las 17:30 de Punta Arenas y, aunque llegue con anterioridad desembarca a las 8:00 de la mañana a los dos días, es decir, aunque la travesía lleve unas 34 ó 36 horas, se permanece embarcado en torno a las cuarenta horas. Cuentas con un asiento abatible, como los

de los autobuses cama, una estancia bien caliente en medio del frío exterior y alimentación sin lujos. Los camarotes para dos personas, sólo dos, posiblemente sean un poco más caros y pierden el ambiente del conjunto que en una travesía de este tipo suele ser agradable. Un componente de la tripulación, Patricio en nuestro caso, se ocupa de atender a los viajeros. El trayecto puede hacerse tanto en un sentido como en otro y parece ser que la parte más bella, los glaciares que se desploman sobre el Canal de Beagle, se ven mejor a lo largo del primer día saliendo a las ocho de la mañana de Puerto Williams en dirección a Punta Arenas.

A las seis de la tarde tomamos nuestros asientos en el Bahía Azul y

zarpamos. Desde el principio y, salvo momentos de frío extremo por fuertes rachas

de viento o violentas chaparradas, permanecimos en el exterior dedicados a observar cómo el barco navegaba por el Estrecho flanqueado de vacías costas. El cielo estaba muy oscuro y constantemente, aunque por breve espacio de tiempo, corríamos a nuestro cálido refugio.

El cielo estaba muy oscuro y constantemente, aunque por breve espacio de tiempo, corríamos a nuestro
El cielo estaba muy oscuro y constantemente, aunque por breve espacio de tiempo, corríamos a nuestro
El cielo estaba muy oscuro y constantemente, aunque por breve espacio de tiempo, corríamos a nuestro
Por la noche teníamos película. La verdad es que el cargo de pasajeros no se
Por la noche teníamos película. La verdad es que el cargo de pasajeros no se
Por la noche teníamos película. La verdad es que el cargo de pasajeros no se
Por la noche teníamos película. La verdad es que el cargo de pasajeros no se
Por la noche teníamos película. La verdad es que el cargo de pasajeros no se
Por la noche teníamos película. La verdad es que el cargo de pasajeros no se

Por la noche teníamos película. La verdad es que el cargo de pasajeros no se lució con sus elecciones dentro del séptimo arte y nos clavó unas pelis de cine gore insufribles.

18 de noviembre

El siguiente día amaneció por el estilo. Cada poco se oscurecía, se desataba un viento alocado, llovía con violencia o asomaba un sol hiriente. Uno de los chistes que cuentan de estas tierras dice que un autóctono pregunta al foráneo si le gusta el tiempo que hace. Ante la presunta respuesta negativa de su interlocutor, el autóctono añade que no se apure, pues en diez minutos, con toda seguridad, habrá cambiado.

Fuimos observando las costas, los islotes que aparecían a cada lado, la vegetación y los
Fuimos observando las costas, los islotes que aparecían a cada lado, la vegetación y los
Fuimos observando las costas, los islotes que aparecían a cada lado, la vegetación y los
Fuimos observando las costas, los islotes que aparecían a cada lado, la vegetación y los
Fuimos observando las costas, los islotes que aparecían a cada lado, la vegetación y los
Fuimos observando las costas, los islotes que aparecían a cada lado, la vegetación y los

Fuimos observando las costas, los islotes que aparecían a cada lado, la vegetación y los juegos con la luz que las tormentas, los nublados y los inesperados rayos sol elaboraban incansablemente.

Empezaron a aparecer los primeros montes elevados a nuestra izquierda y al atardecer fuimos admirando imponentes glaciares que se deslizaban hacia el Canal

Fue un regalo todo aquel viaje tranquilo deslizándonos entre fríos islotes inhóspitos, cumbres aterradoras, luces de colores y juegos de luz. No vimos seres vivos salvo un pescador solitario y algún petrel que rasgaba el aire al par de nuestra embarcación y trajo a mi imaginación a Sergio Villar en su velero.

19 de Noviembre Aunque habíamos llegado a eso de las 4:00 a la altura de
19 de Noviembre Aunque habíamos llegado a eso de las 4:00 a la altura de
19 de Noviembre Aunque habíamos llegado a eso de las 4:00 a la altura de
19 de Noviembre Aunque habíamos llegado a eso de las 4:00 a la altura de

19 de Noviembre

Aunque habíamos llegado a eso de las 4:00 a la altura de nuestro destino, permanecimos anclados en medio del canal hasta la apertura del puerto. A la mañana rumbo al puerto observamos las escasas casitas que componen Puerto Williams enmarcadas entre el luminoso azul del canal y los Dientes de Navarino.

entre el luminoso azul del canal y los Dientes de Navarino. Pedro, un militar retirado que
entre el luminoso azul del canal y los Dientes de Navarino. Pedro, un militar retirado que

Pedro, un militar retirado que tiene un sencillo hostal, estaba esperándonos y nos llevó a su casa. El frío era helador. El empeoramiento de tiempo nos desaconsejó el ascenso al Cerro Bandera. La misma casa de Pedro y las habitaciones estaban heladas, por más que echaban leña a la estufa. Su percepción del frío es diferente. Barrían o charlaban con algún vecino el gran rato con la puerta de par en par, mientras permanecíamos helados en el interior de la habitación.

Nos limitamos a visitar el pueblo. Es un pueblo pequeño de casitas de colores pero
Nos limitamos a visitar el pueblo. Es un pueblo pequeño de casitas de colores pero
Nos limitamos a visitar el pueblo. Es un pueblo pequeño de casitas de colores pero
Nos limitamos a visitar el pueblo. Es un pueblo pequeño de casitas de colores pero

Nos limitamos a visitar el pueblo. Es un pueblo pequeño de casitas de colores pero extremadamente sencillas. La sensación es la de un pueblo muy pobre y en condiciones muy precarias. Ha surgido entorno a un destacamento de la marina y cuatro funcionarios.

Visitamos Villa Ukika, un mísero emplazamiento a quince minutos del pueblo en el que concentraron los habitantes que quedaban en la zona pertenecientes a la etnia de los yámanas. En la actualidad sólo queda una anciana de los que trasladaron. Le saludamos pues estaba en una especie de balconcito. La señora ha sido declarada Monumento Personal Vivo de la Humanidad, o algo así. Más les valía procurarles unas condiciones mínimas.

El tema de los indígenas en estas latitudes, tanto de Argentina como de Chile, es un tema terrible. La mayoría de los argentinos son de origen europeo y no muy lejano en el tiempo. Parece ser que la gran parte de Argentina era una zona muy poco poblada dada su climatología. El extremo sur del Imperio Inca había llegado al noroeste y no había pasado de Río Negro. De éste hacia el sur, lo que es la Patagonia, contaba con pocas tribus y no excesiva población. Cuando los argentinos tomaron conciencia de lo escasamente poblado de su territorio, promovieron la “Estancia” o concesión de enormes extensiones de tierra a cambio de que Patagonia se poblase, se criara ganado… Así surgieron amplísimas

de enormes extensiones de tierra a cambio de que Patagonia se poblase, se criara ganado… Así

propiedades, pero que requerían de la eliminación de los indígenas Tehuelches, Mapuches y Yamanas que eran los dueños de aquellas tierras. A eso se dedicaron los blanquitos que se aventuraron en ese lejano sur a eliminar indios. Los más crueles llegaron a montar a los indios en los icebergs y jugaban a disparar sobre ellos. Se trató de una brutal salvajada llevada a cabo por los blancos y adquirió mayor relevancia a partir de la independencia de Argentina. En ella participó el ejército argentino y, directa o indirectamente, figuras emblemáticas de la historia de Argentina que cuentan con calles a su nombre en las ciudades y estatuas o bustos por todo el país.

en las ciudades y estatuas o bustos por todo el país. No sólo en la historia,
en las ciudades y estatuas o bustos por todo el país. No sólo en la historia,

No sólo en la historia, en la actualidad las escasas comunidades indígenas en medio de blancos que se consideran más por su origen europeo, lo tienen complicado. Argentina no es Bolivia o Perú donde una gran parte de la población es indígena. A ello hay que sumar el problema de la gran cantidad de emigrantes peruanos y bolivianos que han acudido a las grandes ciudades, a Buenos Aires en especial, donde son ciudadanos de segunda que ocupan las extremas periferias.

Volviendo a Puerto Williams, nos tuvimos que limitar a pasear por aquel pueblo de casitas muy humildes, barrido por un viento helador.

Comimos en la misma plaza del pueblo un menú sencillo por 3.500 CH& 5€ en un lugar de la plaza. Por la cena pagamos 5000 $CH 8€ y nos la preparó Anita, la señora de Pedro. Procuró esmerarse, con la preparación de la mesa y nos sirvió centollas y congrio, pero no consiguió que los comensales se chuparan los dedos. Sólo el que suscribe dio cuenta de su plato.

Por la tarde apalabramos para el día siguiente el paso a Ushuaia. Los puertos habían estado cerrados por el temporal y no había salido el transporte regular. Pagamos 95 euros, una pasta gansa, para el transporte a la mañana siguiente. Hubiese sido más idóneo esperar el transporte normal, pero pretendíamos asegurar el traslado. Posiblemente nos sentimos atrapados en aquel lado inhóspito del que parecía podían surgir dificultades para salir y pasar al lado cómodo y turístico, a Ushuaia.

20 de Noviembre El trayecto de Puerto Williams a Puerto Navarino es espléndido, pero no
20 de Noviembre El trayecto de Puerto Williams a Puerto Navarino es espléndido, pero no

20 de Noviembre

El trayecto de Puerto Williams a Puerto Navarino es espléndido, pero no pudimos detenernos. El cruce a Ushuaia, que está enfrente al otro lado del canal,

se realiza en una pequeña zodiak cubierta en la que no caben más de cinco personas

y tarda unos 45 minutos.

Ushuaia es una ciudad con vida. La ciudad tiene su origen en una importante cárcel para presos peligrosos en torno a la cual fue creciendo. Hubo posteriormente un intento de convertirla en centro industrial para la zona, pero la industria acabó huyendo hacia el norte. Hoy cuenta con un fuerte empuje turístico que, aunque estacional, puede hacer que prospere.

Esta situada mirando al sur en un carasol bajo las montañas sobre el Canal

de Beagle.

Acabo de escribir la palabra “carasol”. Me doy cuenta que para nosotros tiene un significado preciso. Existen aspectos que en

aquellas latitudes varían respecto

a nuestro mundo. Carasol para

nosotros tiene el significado de orientado al sur por lo que los rayos de sol le dan de frente, pero, además, en nuestro caso, de protegido de los vientos fríos que habitualmente provienen del norte. Un carasol

allí, en cambio, está orientado al sur y al sol, pero está expuesto abiertamente a

los vientos helados que provienen del sur sin barreras montañosas que los suavicen.

Otro descubriendo fue para mí la diferente dirección del agua en un sumidero. En nuestra tierra el agua gira en el sentido de las agujas del reloj y aquí al contrario. Otra curiosa hace referencia a la luna. Cuando vemos la luna en forma

de C decimos que está en mengua y que cuando la vemos en forma de D que está

creciendo. En Patagonia es justamente lo contrario. No nos lo creíamos pero así es.

la vemos en forma de D que está creciendo. En Patagonia es justamente lo contrario. No

Volviendo a Ushuaia, nada más pasar, fuimos a pedir precios de la Navegación y avistamientos en el Canal de Beagle, pues el día era espléndido. Descartados lo barcos más grandes y cómodos, porque, además de ser más caros, se observa mucho peor, casi todos los demás cobran por el estilo, unos 180 ARS. Los viajeros aseguran que sin duda quien mejor monta la excursión, por tiempo, dedicación y buen hacer, es “Tres Marías” y allí nos encaminamos. No tenían pasajes para esa tarde. Al lado “Patagonia Aventura Explorer”, nos los ofreció para la misma tarde y con un descuento por ser siete. Los tomamos.

Pasamos primero por Información, que nos pareció muy eficiente, y fuimos al Hostel Cruz del Sur.

nos pareció muy eficiente, y fuimos al Hostel Cruz del Sur. El Cruz del Sur es

El

Cruz

del

Sur

es

un

hostel

gestionado como tal, no como otros que funcionan como hotelillos baratos. La mayor parte de la gente está en dormitorio corrido por 60ARS, friega sus cosas y se prepara sus comidas. Pedir habitaciones cerradas no era lo habitual y lógicamente cobraron 180

ARS la doble. Esto supuso algún mosqueo en gente del grupo.

La navegación por el Canal de Beagle me sorprendió y me pareció de gran interés. Éste viene dado por cómo te acercan a las diversas islitas pobladas de cormoranes y de lobos de mar tirados al sol. La aproximación es tanta, al menos en nuestro caso, que, no sólo permite ver y sacar fotos a los animales, sino casi tocar su piel y por supuesto sentir su olor hediondo que se queda amarrado en la memoria olfativa. En una islita se realiza también un trayecto corto con explicaciones de fauna, flora y aspectos de la vida de los yámanas. Si tienes la suerte de coincidir con un guía enamorado de todo eso, Lucas en nuestro caso, es un disfrute.

los yámanas. Si tienes la suerte de coincidir con un guía enamorado de todo eso, Lucas
los yámanas. Si tienes la suerte de coincidir con un guía enamorado de todo eso, Lucas
los yámanas. Si tienes la suerte de coincidir con un guía enamorado de todo eso, Lucas

Acabamos el día cenando en el “Martinica”, lugar que nos habían recomendado y encontramos en el extremo de la Calle San Martín por el lado este, el de la cárcel. El vacío, no sé de qué corte ni parte se trata, estaba delicioso y a buen precio, 34 ARS 6’50€.

21 de noviembre

Amaneció nublado e incluso se escaparon algunos copos de nieve. Tomamos un transporte al Parque de Tierra de Fuego. El transporte al Parque de Tierra de Fuego sale por 70 ARS y 65 la entrada al Parque.

Tierra de Fuego sale por 70 ARS y 65 la entrada al Parque. Se encuentra a
Tierra de Fuego sale por 70 ARS y 65 la entrada al Parque. Se encuentra a

Se encuentra a pocos kilómetros al oeste de la ciudad. Cuenta con muy pocos pateos ordenados y parece ser que el resto no es practicable por tu cuenta.

y parece ser que el resto no es practicable por tu cuenta. El más recomendado y
y parece ser que el resto no es practicable por tu cuenta. El más recomendado y

El más recomendado y elegante es sin duda el que va bordeando el Lago Lapataia. Parte de un puesto de control donde un anciano te planta en el pasaporte un sello muy elegante. El recorrido es muy bonito y posibilita observar tanto paisaje como fauna y flora mediante un esfuerzo mínimo. Puedes observar un tipo de bosque cerrado con troncos llenos de nudos y “pan de indio”, especie de hongos blandos y anaranjados aferrados a los árboles. Igualmente a lo largo del camino encuentras variedad de flores sorprendentes así como apacibles parejas de “Caiquén” que ni se inmutan, rapaces, libres

Acabado este recorrido, tras un trecho de pista en el que se sufre por la
Acabado este recorrido, tras un trecho de pista en el que se sufre por la
Acabado este recorrido, tras un trecho de pista en el que se sufre por la
Acabado este recorrido, tras un trecho de pista en el que se sufre por la
Acabado este recorrido, tras un trecho de pista en el que se sufre por la
Acabado este recorrido, tras un trecho de pista en el que se sufre por la
Acabado este recorrido, tras un trecho de pista en el que se sufre por la
Acabado este recorrido, tras un trecho de pista en el que se sufre por la

Acabado este recorrido, tras un trecho de pista en el que se sufre por la polvareda que te lanzan los vehículos, se empalma con el que asciende a un mirador para luego bajar al Puerto de Lapataia. Existe también un sendero que bordea el Lago Roca que dicen está bien, pero parece ser de menor interés y otro recorrido que da acceso a un pico próximo a los mil metros de altitud estaba cerrado. Finalmente es opinión generalizada que no merece la pena el tren al que han adjudicado el sugestivo titulo de “Tren del fin del mundo”

22 de noviembre Dedicamos este día a la ciudad de Ushuaia. Como también amaneció desapacible,
22 de noviembre Dedicamos este día a la ciudad de Ushuaia. Como también amaneció desapacible,

22 de noviembre

Dedicamos este día a la ciudad de Ushuaia. Como también amaneció desapacible, nos refugiamos el Museo de La Cárcel, 60 ARS 11€. La cárcel, algunos de cuyos corredores que se conservan como los dejaron, impresionan; concentró a los presos más peligrosos de Argentina y constituyo el origen de la localidad. En torno a la cárcel y sus servicios fue creándose Ushuaia.

torno a la cárcel y sus servicios fue creándose Ushuaia. En sus instalaciones hay también un
torno a la cárcel y sus servicios fue creándose Ushuaia. En sus instalaciones hay también un

En sus instalaciones hay también un museo marítimo y otro referido al Faro del Fin del Mundo en la Isla de Los Estados, que dio origen a la novela de Julio Verne. Este faro no tiene nada que ver con el Faro de les Eclaireus que está próximo a Ushuaia y se publicita como el Faro del fin del mundo, o con el faro del Cabo de Hornos en el más extremo sur.

próximo a Ushuaia y se publicita como el Faro del fin del mundo, o con el
próximo a Ushuaia y se publicita como el Faro del fin del mundo, o con el
El resto del día visitamos el Museo Yámana 20 ARS sencillo, pero entrañable, paseamos por
El resto del día visitamos el Museo Yámana 20 ARS sencillo, pero entrañable, paseamos por

El resto del día visitamos el Museo Yámana 20 ARS sencillo, pero entrañable, paseamos por el puerto y por la ciudad, más bien la Calle San Martín, su eje principal. Visitamos alguna librería y sobretodo tiendas de deporte.

Visitamos alguna librería y sobretodo tiendas de deporte. 23 de noviembre Una vuelta mañanera y al

23 de noviembre

librería y sobretodo tiendas de deporte. 23 de noviembre Una vuelta mañanera y al aeropuerto para

Una vuelta mañanera y al aeropuerto para volar a Buenos Aires.

El pasaje nos había costado 821 ARS, 150 €. Un precio que, comparado con los que piden por vuelos entre destinos turísticos, es barato pues estamos hablando de unos 3000 kilómetros. Hay que sumar 23 del taxi y 28 ARS de tasas de aeropuerto.

El avión sobrevoló la Tierra de Fuego con amplios canales entre montañas y prosiguió por el borde del océano. Acudió a mi mente un librito de Saint Exupery, “Vuelo de noche”, o algo así, que relata las extremas dificultades de los vuelos por aquellas latitudes. Velozmente fuimos deshaciendo el camino hacia el sur que habíamos hecho paulatinamente mirando paisajes hermosos. Haciendo un repaso de éstos me di cuenta de que en casi todos los entornos nos ha acompañado el sol y la luz, algo que no coincide con los relatos de amigos y foreros. Pensé que habíamos tenido mucha suerte con el sol sin que su presencia nos hubiese librado de soportar temperaturas bajas y, sobretodo, vendavales heladores. Posiblemente por eso pensé en ese momento que me resultaba agradable volar hacia el calorcito.

Observé a un muchacho argentino, le había escuchado hablar con la azafata, situado en un asiento próximo que observaba oblicua y perfectamente. Era alto y rubio y rondaba la cuarentena. Primero sacó una libreta llena de anotaciones sucesivas, unas tenían una orla en lápiz y otras fosforescían en amarillo. La estudió concienzudamente durante un buen rato y sacó de la cartera una pequeña goma

para borrar alguna orla. Luego guardó la libreta. Extrajo entonces de su cartera un libro de lectura bastante manido. Posiblemente, pensé, comprado en una librería de viejo, De su título sólo conseguí un palabra, “sueños”. Llamó mi atención su pausada forma de leer, que releía y la parsimonia con que de vez en cuando con un lápiz pequeño subrayaba alguna frase. Me pregunto cuántas veces he visto a un tipo que ronda la cuarentena leyendo de semejante manera en un transporte. Cultura, me dije.

En Buenos Aires un remís nos llevó de Ezeiza a la Calle Florida, esquina Corrientes de donde accedimos a nuestro flamante Hostel Suites Florida. Es un Albergue y con carné de alberguista, que se puede conseguir sobre la marcha, el coste es bastante asequible (180 la doble con una habitación agradable y un buen desayuno). Así que nos hicimos alberguistas pues con dos noches amortizábamos el carné. Lo llevan un montón de chicos jóvenes y funciona perfectamente. A ello hay que añadir que está perfectamente situado, muy importante en una ciudad como Buenos Aires.

Una vuelta a última hora por las concurridas calles y cenamos en Corrientes en uno de los pocos lugares que ofertan una zona de fumadores.

uno de los pocos lugares que ofertan una zona de fumadores. 24 de noviembre Por la

24 de noviembre

Por la mañana llegaron Maite, Eberto y Mª Elena. Tuvimos que esperar hasta que les diesen habitación.

Tras los rolletes de rigor, que si lavanderías, sacar dinero y demás, decidimos tomar el autobús turístico. Éste parte junto a la Plaza de Mayo y da una amplia vuelta por el Centro. Luego se dirige a Puerto Madero y al Barrio de Boca para volver a cruzar la ciudad en dirección norte y volver por Recoletas nuevamente al Centro. Te sitúa y da una idea para luego dedicarte a patear por tu cuenta lo que más te haya podido atraer. En nuestro caso tardó mucho más de lo previsto al estar ralentizado el tráfico en la zona de Retiro por una manifestación de una empresa de comunicaciones.

lo previsto al estar ralentizado el tráfico en la zona de Retiro por una manifestación de
lo previsto al estar ralentizado el tráfico en la zona de Retiro por una manifestación de
Algo que llama la atención es la, al menos aparente, tolerancia ante las manifestaciones, pancartas
Algo que llama la atención es la, al menos aparente, tolerancia ante las manifestaciones, pancartas
Algo que llama la atención es la, al menos aparente, tolerancia ante las manifestaciones, pancartas
Algo que llama la atención es la, al menos aparente, tolerancia ante las manifestaciones, pancartas

Algo que llama la atención es la, al menos aparente, tolerancia ante las manifestaciones, pancartas y pintadas de todo tipo y condición que funcionan en la capital bonaerense. Desde la Plaza de Mayo al Obelisco pasando por el Congreso y todas las calles, avenidas o autopistas están llenas de pintadas, pancartas o manifestaciones. Además de en la afamada Plaza de Mayo, llegamos a ver en diferentes espacios de la plaza del Congreso tres manifestaciones diferentes al mismo tiempo. Son frecuentísimos los, si no cortes, estrechamientos de avenidas o autopistas que ralentizan completamente el trafico generando caravanas interminables. Uno de estos cortes había de estar a punto de hacernos perder el avión de vuelta a Iruña. Nunca aparecen expeditivos nacionales, beltzas o guardia civiles decididos a machacar sin preguntar. No sé qué efectividad tendrán esas manifestaciones, pero sin duda procuran un espíritu de pelea que aquí se ha perdido.

duda procuran un espíritu de pelea que aquí se ha perdido. A la noche nos dirigimos
duda procuran un espíritu de pelea que aquí se ha perdido. A la noche nos dirigimos
duda procuran un espíritu de pelea que aquí se ha perdido. A la noche nos dirigimos

A la noche nos dirigimos a la calle Belgramo, al 1144, en busca de “Laurak bat” que supuestamente era o había sido una Euskal Etxea. Aunque había cambiado de dueños, mantenía el nombre, no sabemos si la clientela, y seguía existiendo un frontón donde estaban jugando a pala. La cena era algo más cara pero estaba bien. Parecía que existía también un tipo de anexo que funcionaba como centro cultural, pero que a aquella hora estaba cerrado. Nos quedamos sin saber muy bien si funcionaba y cómo.

25 de noviembre

Utilizando el billete del bus turístico con validez de 24 horas, nos dirigimos al Barrio de la Boca. Es un barrio pobre al que nadie accede, salvo a un exiguo entorno pintado para los turistas y lleno cantantes o bailadores de tango, como reclamo de restaurantes. Me pareció un montaje turístico por más que las casitas con sus paredes pintadas de vivos colores puedan resultar curiosas.

paredes pintadas de vivos colores puedan resultar curiosas. Ya que estábamos allí nos desplazamos un par
paredes pintadas de vivos colores puedan resultar curiosas. Ya que estábamos allí nos desplazamos un par
paredes pintadas de vivos colores puedan resultar curiosas. Ya que estábamos allí nos desplazamos un par
paredes pintadas de vivos colores puedan resultar curiosas. Ya que estábamos allí nos desplazamos un par
paredes pintadas de vivos colores puedan resultar curiosas. Ya que estábamos allí nos desplazamos un par

Ya que estábamos allí nos desplazamos un par de calles para visitar “La Bombonera”, el Estadio del Boca Juniors que desata desmesuradamente las pasiones de los argentinos. Todo en amarillo y azul resulta también muy colorista.

Todo en amarillo y azul resulta también muy colorista. A las tres y media acudimos a
Todo en amarillo y azul resulta también muy colorista. A las tres y media acudimos a
Todo en amarillo y azul resulta también muy colorista. A las tres y media acudimos a

A las tres y media acudimos a la Plaza de Mayo pues allí los jueves se reúnen la Madres. La unión de nuestra memoria a la presencia de estas ancianas hizo surgir la emoción. Al menos a mí me resultó algo muy emotivo, aunque posiblemente

muchos argentinos, tras tantos años y después de tantos avatares, tendrá más conocimiento y una visión de la realidad más ajustada.

conocimiento y una visión de la realidad más ajustada. Llamó nuestra atención una pancarta que rezaba
conocimiento y una visión de la realidad más ajustada. Llamó nuestra atención una pancarta que rezaba

Llamó nuestra atención una pancarta que rezaba Línea Fundadora. Me sonaba haber leído a cerca de disensiones entre las madres hace mucho tiempo, pero no sabía que hubiese dos líneas. Más tarde una pancarta mucho más grande y más nutrida llevó detrás de sí un buen número de madres y diferentes seguidores. Tras unas vueltas se dirigieron hacia la Casa Rosada y tras detenerse un par de madres tomaron el micrófono. No salimos de nuestro estupor cuando ponían bien a la presidenta de la Nación. Preguntamos a gente a cerca de las diferentes líneas, pero cada uno nos contaba su película y no nos aclaramos demasiado.

uno nos contaba su película y no nos aclaramos demasiado. Más tarde supe que la Línea
uno nos contaba su película y no nos aclaramos demasiado. Más tarde supe que la Línea
uno nos contaba su película y no nos aclaramos demasiado. Más tarde supe que la Línea
uno nos contaba su película y no nos aclaramos demasiado. Más tarde supe que la Línea
uno nos contaba su película y no nos aclaramos demasiado. Más tarde supe que la Línea

Más tarde supe que la Línea Fundadora era la más auténtica y la que mantenía una autenticidad mayor y era más consecuente. Su pega era que el colectivo estaba excesivamente dirigido por la fuerte personalidad de Bofani, una abuela consecuente pero excesivamente personalista. El otro grupo estaba abierto a más objetivos y, en torno al de las abuelas, se arrimaban otros objetivos. Este segundo grupo estaba subvencionado por la Administración, de ahí los apoyos a la

Presidenta que recientemente había quedado viuda de Krisner. No obstante existía un funcionamiento conjunto en cantidad de actuaciones.

26 de Noviembre

Nos entretuvimos bastante tiempo preparando el viaje a Iguazú y a Salta, algo que, siendo tantos, nos pareció mejor dejar apañado en la agencia que había en el mismo hostel. Luego a patear la ciudad. El mayor tiempo se lo llevaron sus fabulosas librerías. En ellas encuentras, no sólo las novedades en un atril pagado por la editorial exponiendo los lanzamientos y en las estanterías los libros aparecidos en los últimos, como mucho, tres meses; sino que aparecen expuestos todos los libros, sean actuales o de hace diez o veinte años que aquí llevan mucho tiempo descatalogados. Todos están expuestos a la vista y si alguno no encuentras el librero te dirá donde está o en qué otra librería lo puedes encontrar.

La afición y valoración generalizada de la lectura es algo que contrasta seriamente con nuestra realidad y denota, nos guste o no, un mayor desarrollo cultural que el nuestro. Las librerías son un polo de atracción de gentes de todo tipo, nivel y condición que recurren al librero en busca de libros que les puedan gustar o comentan los que han leído con la gente que está en el local o con el mismo dependiente que le aconsejó. Perdón, no se les puede llamar dependientes, pues no son como aquí algunos que venden libros como podrían vender calcetines, son libreros. No se parecen a algunos de nuestros establecimientos donde cualquiera te puede facilitar el último éxito. Son gente enamorada de los libros a quienes escuchas y te das cuenta que saben un montón de libros, de las diferentes ediciones, de quién, si él no puede, te pude facilitar el texto que buscas… El colmo que observé fue un librero en el mostrador con un cliente, emocionados los dos, mientras leían pausadamente en voz alta un texto. Los clientes que esperaban, para preguntar, solicitar o pagar, escuchaban plácidamente. Acude a mi imaginación una librería que se podía parecer a éstas, la de Fernando Areta, en la calle Calderería con tertulia incluida.

Areta, en la calle Calderería con tertulia incluida. A la noche decidimos acudir a un espectáculo
Areta, en la calle Calderería con tertulia incluida. A la noche decidimos acudir a un espectáculo
Areta, en la calle Calderería con tertulia incluida. A la noche decidimos acudir a un espectáculo

A la noche decidimos acudir a un espectáculo de tango. Al tango le ha pasado como al flamenco. Hay gente que lo sigue cantando, viviendo con fuerza en su intimidad, en su medio, su casa o su trabajo. Pero el acceso que tiene un extraño a él, al tango en este caso, se limita a espectáculos turísticos carentes de vida. La mayoría de los espectáculos se concentran en la calle Balcarce en San Telmo.

Nos habían recomendado “El Viejo Almacén” o “La Cumparsita”. Metimos la pata siguiendo a un tipo que nos entró y nos asomó a un antro repleto de turistas

apretujados en torno a unas mesas que parecían comederos y donde habían de permanecer en el espectáculo de tango. La Comparsita daba la impresión de ser un lugar menos espectacular. Acabamos quedándonos en El viejo Almacén. Realmente era espectáculo más que algo vivido. Era una especie de perfecto montaje a base tango con bailarines perfectos ante un, apretujado también, público.

bailarines perfectos ante un, apretujado también, público. Donde más me gustó el tango fue en la
bailarines perfectos ante un, apretujado también, público. Donde más me gustó el tango fue en la
bailarines perfectos ante un, apretujado también, público. Donde más me gustó el tango fue en la

Donde más me gustó el tango fue en la calle, donde se encuentra gente que lo toca o canta con sentimiento.

27 de noviembre

Además de cerrar las reservas para Iguazú con algunos cambios, volvimos a recorrer Buenos Aires.

Por la tarde habíamos quedado en cenar con Iñaki a su casa. Casi no llegamos. Un tráfico brutal y un concierto en las cercanías hicieron que los veinticinco minutos que se tarda en el trayecto se convirtiesen hora y cuarto, marcada por el taxímetro para nuestra desesperación y regodeo del taxista. Al final sólo fueron 87 ARS.

La Casa de Iñaki se encuentra cerca de la autopista que rodea la ciudad marcando la frontera entre la ciudad y la provincia de Buenos Aires. En el ralentizado trayecto pudimos descubrir barrios periféricos poblados por bolivianos que enseñaban su miseria tan contrastada con el Centro.

Iñaki vive en una finca larga y estrecha. Cuenta con ocho metros a lo ancho, los que dan a la calle, y sesenta de fondo

a lo ancho, los que dan a la calle, y sesenta de fondo hacia el interior

hacia el interior con jardín, piscina

entrada está la vivienda no muy grande y con dos alturas. Rebasada ésta, se accede a un prolongado jardín. En éste se levanta un txoko cerrado completamente por ventanas de cristales pequeños con su fogón. Una cucada. Al fondo continúa el jardín y una pequeña piscina.

A la

Nos esperaba con su hermana, su cuñado y otra pareja de amigos. Cenamos, iba a escribir como reyes, diré como argentinos. Le dimos al gorrín de entrada para seguir con las carnes de rigor,

chorizo, morcilla, bife, vacío, mollejas, que estaban de enamorar, y un sinfín de postres uno tras otro. Todo sabroso, pero lo más agradable la compañía.

Me pareció gente muy maja. Da gusto encontrarte con gente de nuestra edad o algo mayores que llevan la vida peleando con situaciones económicas adversas y que no han perdido ni el humor ni la certeza de por dónde deben ir las cosas en una sociedad. Es algo que aquí echo de menos, pues parece que nos avergüenza defender planteamientos morales y mínimamente racionales, como si la madurez conllevase estar de vuelta de todo y no creer en la justicia y en la ética.

Es muy grato coincidir con gente del país y acceder a sus historias, su visión, sus esperanzas… algo que, como mero turista, nunca llegas a conocer. Hubiese estado rajando hasta el amanecer.

28 de noviembre

Dimos una vuelta mañanera por el cementerio de de Recoletas. Todo el mundo corre a ver la tumba de Evita y se desilusiona. No merece la pena la visita, en mi opinión. Me entretuve retratando unos rostros femeninos en bronce envueltos en telarañas. Mirando encontré también una curiosa superposición del rostro pétreo de El Salvador surgiendo de un mausoleo y la sonrisa de Messi desde un macroanuncio del exterior.

y la sonrisa de Messi desde un macroanuncio del exterior. A la salida admiramos, además de
y la sonrisa de Messi desde un macroanuncio del exterior. A la salida admiramos, además de
y la sonrisa de Messi desde un macroanuncio del exterior. A la salida admiramos, además de

A la salida admiramos, además de los inmensos magnolios, entre cuyas externas raíces habían encontrado acomodo algunos mendigos, las enormes jacarandas presumiendo de flores y alfombrando el suelo en morado y las elevadísimas acacias que regalan una afable sensación de quietud ajena al ajetreo de la ciudad que le rodea. Ajetreo que los días festivos desaparece por completo.

sensación de quietud ajena al ajetreo de la ciudad que le rodea. Ajetreo que los días
sensación de quietud ajena al ajetreo de la ciudad que le rodea. Ajetreo que los días

Por la tarde ese mismo día tomábamos el autobús a Iguazú 404 ARS 76€. El hecho de viajar tanta gente, tan diversa y con necesidades tan distintas nos había aconsejado pillar un paquete completo en una especie de agencia que había en el

mismo Albergue. Tuvimos la posibilidad de elegir autobús o avión en los desplazamientos, contar con un hostel en Iguazú, los transfers y las visitas al lado brasilero y argentino de las cataratas. En nuestro caso no funcionó del todo bien.

La primera fue que cuando llegamos al bus e incluso habíamos metido el equipaje,

tuvimos que sacarlo, pues los billetes se habían reservado, pero anulado más tarde. Nos solucionaron en la misma estación el problema y pudimos coger otro autobús más tarde.

Como las pelis de los autobuses en vez de ser argentinas, algo que me encantaría, son las memeces que invaden y, aunque volveremos a Buenos Aires para tomar el vuelo de regreso, me dedico en mi butaca a pensar qué me han parecido los bonaerenses.

Tras la primera visita a Buenos Aires escribí algo sobre lo que había llamado

mi atención, las librerías, las aceras estropeadas… Después de unos días aquí puedo

comentar más aspectos.

Si Estambul es la ciudad a la que me mudaría si me reencarnara en gato, si

me reencarno en perro lo haré en Argentina. Es admirable cómo van por las calles

en cuadrillas, seis u ocho, atados a su dueño sin

discutir entre ellos y de lo más amistosos. Fuera

de la capital llegué a ver en Puerto Madryn una cuadrilla de doce o catorce perros, de todos tamaños y diferentes razas, paseando juntos por la playa.

tamaños y diferentes razas, paseando juntos por la playa. En general los porteños, no sé si

En

general

los

porteños,

no

si

la

mayoría de los argentinos también, son personas de carácter suave. Son silenciosos. Controlan perfectamente su enfado sin perder los papeles, por más que sus ancestros en buena parte sean mediterráneos. Gritan menos que nosotros y se cabrean muchísimo menos. Son amables, delicados. Son muy expresivos y parlanchines. Me encanta cómo elaboran las frases subordinadas con mucho sentido, algo que sin duda comporta un nivel educativo bueno o un nivel cultural alto, porque las aclaraciones entrecomas, los dobles sentidos y demás, implican desarrollo mental.

Al contar con escasos indios, ser descendientes de italianos, españoles o del resto de Europa en pocas generaciones y no diferenciarse apenas físicamente, no

te sientes distinto y te sientes más cómodo. Si encima encuentras continuamente

apellidos euskaldunes en calles establecimientos… Casi todos los taxistas, con quienes más hablamos, tenían un abuelo, cuando no padre o madre, de la península. Uno dijo ser nieto de navarro de un pueblo que no recordaba, se apellidaba Telletxea. Acordándome de Lorea, le dije si no le sonaba Lesaka. Se puso contentísimo.

Un aspecto que unifica a los argentinos es la conciencia de estar irremediablemente administrados por corruptos. Uno decía que tiraba los papeles a la calle, no porque no valorara la ciudad limpia, sino porque de esa manera sabía que habían de contratar a un señor que los recogiera y limpiara. En caso de no necesitar ese señor para recogerlos, estaba convencido de que la plata ahorrada por la administración había de ir con absoluta seguridad a la cuenta personal de alguien. De alguna manera veneran Europa porque suponen que la administración en principio es honesta y que si te cobra unos impuestos revierten en bienestar, mientras que en su país irremediablemente acaban engrosando las cuentas en el extranjero del vivo de turno. No se dan cuenta con qué cojones empujan los dirigentes europeos que admiran, para arrumbar el Estado de Bienestar.

Parece que cuentan con un alto grado de tolerancia. Tolerancia hacia los basureros autónomos que vacían las basuras y reservan en plena calle lo útil para llevar en una especie de carros grandes de tela. Tolerancia hacia los mendigos que se sitúan o tumban por doquier apoderándose de los más apacibles espacios públicos. Tolerancia hacia las numerosísimas y repartidas manifas. Tolerancia con las pintadas sobre fachadas o establecimientos que hacen referencia a las mismas multinacionales que nosotros sufrimos y a ellos han expoliado: YPF, Santander, Telefónica, BBVA…

Tienen una desconfianza radical en los bancos. Posiblemente debiéramos aprender un poquito de ellos. Están convencidos que es la peor manera de guardar el dinero.

convencidos que es la peor manera de guardar el dinero. Son conscientes de estar económicamente peor
convencidos que es la peor manera de guardar el dinero. Son conscientes de estar económicamente peor
convencidos que es la peor manera de guardar el dinero. Son conscientes de estar económicamente peor

Son conscientes de estar económicamente peor que Europa, lugar al que miran, no miran hacia su norte. Pero no por eso se sienten menos. Tienen cierta seguridad en sí mismos en su capacidad y no se sienten menos que otros. Se saben capaces y cultos y eso les confiere, en mi opinión, un valor añadido. Les ha tocado mucho. No sólo “el corralito” que todos hemos conocido muy bien porque afectaba a la clase media que contaba con altavoces. Les tocó la desaparición de la paridad cuando, de golpe, a la cantidad que uno tenía le quitaron seis ceros. Sí, seis ceros. No cambió en la misma proporción el poder adquisitivo, pero fue un desastre. Iñaki

contaba al respecto que en aquel momento él zanjó una hipoteca con el mismo dinero que le costó una plancha eléctrica.

No sé si por ser más maduros o por estar bregados en muchas vicisitudes económicas y haber descubierto qué es lo que importa o por andar menos boyantes económicamente, pero se les puede ver vestidos con ropa usada pero digna, no pendientes de la última como en nuestra tierra pija, donde vamos de permanente estreno y dejamos ropa en perfecta condiciones por otra más nueva o más de moda. Observando, y siempre en general, parecen estar de vuelta de la pijotería o menos atontolinados por el voraz e irracional consumismo que impera entre nosotros.

Las mujeres me parecieron resueltas, desenfadadas, naturales, poco pijas, además de espabiladas, cultas y muy comunicativas. Da la impresión, desde fuera, de estar alejadas, tanto de los papeles ñoñería, como del pijoterío supuestamente progre de mucha gente joven. Tiene que ser fácil enrollarse con una argentina. Todo esto son meras impresiones de una mirada tan fugaz que muy bien puede no pasar de ser una paja mental de quien escribe, pues cada uno elige las gafas de mirar y además sólo mira un muy exiguo trocito de la realidad

29 de noviembre

La pérdida del viaje a primera hora de la tarde y partir oscureciendo supuso

que perdiéramos el atardecer en lo que denominan su Mesopotamia. En cambio, pudimos contemplar por la mañana un paisaje progresivamente más exuberante y selvático que alterna con plantaciones de árboles de todo tipo, eucalipto, pino, ombú y mil variedades que desconozco. Las casitas evocan a Cuba y las pistas de tierra rojiza a África. Recuerdo cómo tumbado en el asiento pensé que, aunque estaba encantado con la naturaleza, echaba en falta gentes más diversas, formas de vida diferentes y costumbres distintas. Mi imaginación se fugó a Asia y África para sobrevolar ChandiChook en Delhi, la plaza de Isphahan, Durbar Square en Katmandú, el Bazar de Alleppo, el puente de Howra en Calcuta, el Mercado de Djené y el de pescado de Mopti, las callejas en barro de Yazd, la Jemaha de Marrakeh y una piragua rumbo a Tombuctú No problem, esperan concluí.

En esta zona, con tiempo y ganas, no estaría mal venir en el “Gran Capitán”, un tren que llega hasta Posadas y traquetea con parsimonia absoluta. En todo caso este autobús, tumbado, comida sin lujo, un baño que, en general, limpian y funciona… está bien y el precio está bien.

limpian y funciona… está bien y el precio está bien. A media mañana nos presentamos en

A media mañana nos presentamos en

Iguazú donde nos esperaba el resto de los compas que habían llegado en avión.

El hotel cogido en el paquete famoso en la agencia costó más de lo habitual 180 ARS. El paquete de la Agencia que incluía el bus al Parque lado Brasilero, el bus al Parque lado Argentino y los dos transfer.

Esa misma tarde teníamos la visita al lado brasilero de Iguazú. El autobús nos condujo a Brasil y tras pasar la frontera nos presentamos en el parque. Éste está cerrado a vehículos particulares externos, salvo que se dirijan a un hotel que está dentro del parque. Tanto brasileros como argentinos tienen su vergonzoso hotel en el interior. Tras pagar de entrada 37 reales, un autobús del parque lo recorre y va dejando en las paradas posibles.

del parque lo recorre y va dejando en las paradas posibles. El día no era luminoso,
del parque lo recorre y va dejando en las paradas posibles. El día no era luminoso,

El día no era luminoso, más bien, gris oscuro. El cielo completamente encapotado nos privó de la mayor espectacularidad del lado brasilero, los arco iris que surgen con el polvo de agua que asciende. Tampoco parece ser que el caudal de agua era muy alto, pues esperaban lluvias y supuestamente habían cerrado algo las presas que controlan el caudal.

El paseo viene cerrado. Te llevan en un autobús a un punto te sueltan con un letrero del guía que va contigo. Es preciso seguir el itinerario establecido y al ritmo y en el tiempo establecido que está calculado para salir antes de que cierren el txiringuito. Mis tripas no lo llevan bien, pero sabía que iba a ser así.

calculado para salir antes de que cierren el txiringuito. Mis tripas no lo llevan bien, pero
calculado para salir antes de que cierren el txiringuito. Mis tripas no lo llevan bien, pero
En cuanto al espectáculo, es bonito ver cómo surgen las caídas de agua del lado
En cuanto al espectáculo, es bonito ver cómo surgen las caídas de agua del lado

En cuanto al espectáculo, es bonito ver cómo surgen las caídas de agua del lado argentino que está enfrente. La parte más espectacular está al final donde una pasarela se acerca a la base de la cascada de la Garganta del Diablo. Realmente impresionante.

Eché en falta tiempo y poder dirigirme a donde quisiera. Es posiblemente uno de los lugares que volveré a visitar y, sin duda lo haré por mi cuenta. Acudiendo al punto de la mañana, da tiempo para hacer este trayecto a la hora de comer que está vació y el resto pasear por el parque pues hay algunos pateos abiertos y tienen una pinta maravillosa.

hay algunos pateos abiertos y tienen una pinta maravillosa. De vuelta en Iguazú, no hay mucho
hay algunos pateos abiertos y tienen una pinta maravillosa. De vuelta en Iguazú, no hay mucho

De vuelta en Iguazú, no hay mucho que hacer pues es un lugar pequeño montado exclusivamente en base al turismo. Fuimos al encuentro de las tres fronteras, Uruguay, Brasil y Argentina. Un lugar curioso.

fronteras, Uruguay, Brasil y Argentina. Un lugar curioso. 30 de Noviembre El último día del mes

30 de Noviembre

El último día del mes íbamos a disfrutar el lado Argentino de las Cataratas de Iguazú. En mi opinión, sin la mínima duda, merece la pena dejar el lado argentino para el final.

De par de mañana en autobús nos llevaron, cual corderos, “Beeee, beeee, beeee,” recogiendo gente de los hoteles a la puerta de acceso al parque. Se paga la entrada, 85ARS 16€ y ya te tienen organizado el recorrido. A todo el mundo lo llevan agrupado con su guía y posiblemente organicen los trayectos en uno u otro sentido de manera que no se acumule personal.

Primero nos llevaron a un tren que conduce a una pasarela prolongada que acaba en

Primero nos llevaron a un tren que conduce a una pasarela prolongada que acaba en la parte superior de la Garganta del Diablo. Es posiblemente lo más espectacular del recorrido. Realmente impresionante. Luego hay varios circuitos en los que vas acompañado del guía al ritmo que él va marcando que para la mayoría de personal es adecuado.

La más impresionante cascada de estos circuitos es la de San Martín. Otro lugar en el que se alucina.

es adecuado. La más impresionante cascada de estos circuitos es la de San Martín. Otro lugar
es adecuado. La más impresionante cascada de estos circuitos es la de San Martín. Otro lugar
es adecuado. La más impresionante cascada de estos circuitos es la de San Martín. Otro lugar
es adecuado. La más impresionante cascada de estos circuitos es la de San Martín. Otro lugar
Finalmente, hay dos navegaciones opcionales entre las cascadas. Se puede tomar un barco que parte
Finalmente, hay dos navegaciones opcionales entre las cascadas. Se puede tomar un barco que parte

Finalmente, hay dos navegaciones opcionales entre las cascadas. Se puede tomar un barco que parte de la zona inferior te acerca a las cascadas y devuelve al mismo lugar. El precio es de 190 ARS 36 €. Por 290 ARS 55€ ofrecen, con el pomposo nombre de “Gran Aventura”, la navegación en una zodiak semirrígida. Introduces tus objetos, incluida la ropa, la cámara, las gafas…, en un bolsa que te facilitan, te quedas en traje de baño y una camiseta, te colocan los chalecos salvavidas y se lanzan contra la base de las cascadas de manera que cae un autentico río sobre tu cabeza cortándote la respiración. Supone tal chute de adrenalina que todo el mundo disfruta hasta la saciedad. Para justificar el nombre, y la pasta, de la Gran Aventura, bajan por unos rápidos y atracan en un lugar aguas abajo. Desde allí se vuelve en un cuatro por cuatro de esos gigantescos. En el corto trayecto un forestal pretende presuntamente mostrar el parque, su flora y fauna. El estruendo que produce semejante troncomovil motorizado, hace imposible oír al guarda y consigue también que los animalitos huyan alocados antes de que aparezca.

La visita duró de ocho de la mañana a dos de la tarde y salimos muy satisfechos. Lo que no anula, sino confirma, mi pretensión. Si un día vuelvo tiraré de transporte público o taxi y dedicaré un día completo, de ocho de la mañana a siete de la tarde, por mi cuenta tanto a un lado como al otro. Merece la pena disfrutarlo pausadamente una vez que estás allí.

de la tarde, por mi cuenta tanto a un lado como al otro. Merece la pena
de la tarde, por mi cuenta tanto a un lado como al otro. Merece la pena
Esa misma tarde, mientras el resto permanecía en Iguazú para tomar el avión al siguiente
Esa misma tarde, mientras el resto permanecía en Iguazú para tomar el avión al siguiente
Esa misma tarde, mientras el resto permanecía en Iguazú para tomar el avión al siguiente
Esa misma tarde, mientras el resto permanecía en Iguazú para tomar el avión al siguiente

Esa misma tarde, mientras el resto permanecía en Iguazú para tomar el avión al siguiente día, Amparo y yo tomamos el autobús a Buenos Aires, donde al siguiente día habían de quietarle el yeso. En esta ocasión los hados tampoco serían propicios con el “paquete turístico”. Estuvimos esperando al transfer hora y media y acabamos cogiendo un taxi por nuestra cuenta. Instalados cómodamente en el autobús, 389 ARS 73€, a los doscientos kilómetros, se estropeó el vehículo. Nos detuvimos y tuvimos que esperar otro autobús que lo sustituyese y que acabó siendo menos cómodo.

1 de diciembre

Si habíamos perdido ya más de una hora a la noche, a la mañana también tuvimos problemas. Un accidente de un camión que había arrollado dos policías había provocado el cierre de la autopista de acceso a la ciudad. Además de prolongadas esperas e interminables atascos, cada vehículo intentaba huir de la encerrona como podía y no fuimos los más afortunados. En vez de llegar a las once de la mañana serían más de las tres de la tarde cuando llegamos a Retiro.

Un bocadito en la estación y un remís al Hospital San Juan de Dios. Nada más llegar nos recibió el fraile con el que habíamos conectado a través de Mari Cruz. Era el que mandaba allí y andaba muy ocupado, por lo que otro fraile nos acompañó a la zona hospitalaria.

El Traumatólogo que tenía que quitarle el yeso, no nos hizo demasiado caso. Le dijimos cuales eran las indicaciones del Traumatólogo de Pamplona, pero no se dignó leer el informe y nos mandó de entrada a hacer una radiografía, haciendo hincapié en que allí mantenían los yesos con las agujas más tiempo.

Vimos feo el panorama. Ya nos había advertido nuestro amigo traumatólogo de Iruña que era complicado, que a un médico no le gusta que otro le diga qué hacer, que los médicos son muy suyos… Dijo “suyos”, no dijo estúpidos creídos. De vuelta a la consulta con la radiografía, siguió manteniendo la conveniencia de prolongar una semana más el yeso. En aquel momento mandó a la enfermera que abriese una ventanita en yeso para ver el estado de las agujas, pues ellos dejaban siempre una ventanita al aire. Afortunadamente en aquel momento leyó el informe. Se lo pensó mejor. Dijo que iba a seguir las indicaciones que había puesto el trauma, bajo nuestra responsabilidad y con la condición de que nada más volver a casa corriese al traumatólogo.

De pie con el brazo sobre un mostrador de mármol la rotunda enfermera, auxiliar o lo que fuese, agarró la rotaflex e inició la tarea. Amparo a punto de marearse. Le coloqué una silla para que estuviese, al menos, sentada. El yeso cedió y fue apartado del brazo de Amparo que observó atenta su brazo. Las agujas eran otra historia y la fortachona salió en busca, supongo que de los de mantenimiento, pues volvió con unos alicates idénticos a los de mi caja de herramientas. Salieron las agujas. Finalmente, sin demasiados cuidados higiénicos de las heridas y del brazo, dieron por buena la actuación. Nos largamos muy satisfechos de que al final habíamos conseguido lo que, según el traumatólogo, era fundamental, quitar el yeso en esa fecha, ni antes pues sería escaso el tiempo, ni después pues sería problemática la rehabilitación.

El hospital no estaba mal, aunque en las condiciones había diferencia con nuestra realidad. Eso que funcionaba mediante seguros privados que no eran tan baratos. Cumplido el objetivo, despedimos a los frailes y ellos mismos nos pusieron un remís al aeropuerto de Ezeiza desde donde esa misma noche despegamos hacia Salta.

El despegue sobre un Buenos Aires iluminado fue sorprendente. Un par de horas nos costó llegar. Una vez en Salta, el taxista nos hizo una redonda exposición sobre la ciudad y su entorno camino del hostal.

El hostel que habíamos reservado con antelación, era infame. Nuestros compañeros ya habían hecho la reserva en La Linda, para la vuelta a Salta, puesto que al día siguiente íbamos que recoger dos vehículos de alquiler, ya reservados, y encaminarnos a los Valles Calchaquíes.

ya reservados, y encaminarnos a los Valles Calchaquíes. 2 de diciembre Nuestra mala organización con el

2 de diciembre

Nuestra mala organización con el vil billete nos hizo perder demasiado tiempo y era casi mediodía cuando abandonábamos la ciudad.

otra

Salta

es

otro

mundo.

Es

otro

paisaje,

temperatura, otro ambiente, otros cultivos, otras gentes… otra Argentina.

Tomamos dirección sur para girar al oeste hacia Cachi. Pronto nos vimos en unos desfiladeros
Tomamos dirección sur para girar al oeste hacia Cachi. Pronto nos vimos en unos desfiladeros
Tomamos dirección sur para girar al oeste hacia Cachi. Pronto nos vimos en unos desfiladeros
Tomamos dirección sur para girar al oeste hacia Cachi. Pronto nos vimos en unos desfiladeros

Tomamos dirección sur para girar al oeste hacia Cachi. Pronto nos vimos en unos desfiladeros rojizos con rocas verdes, salpicados de cactus, “carapari”. La Cuesta del Cura nos llevó a un alto a partir del cual se extendía el Valle de los Cardones que atravesamos sin detenernos.

Lo hicimos en Cachi, aunque un tanto preocupados por las muchas horas de ripio que teníamos por delante. Comimos en un cubierto bajo un sol que empujaba hacia los anaqueles remotos de la memoria el helador viento patagónico.

Puestos en ruta nuevamente, emprendimos el camino hacia Cafayate por un ripio que nos resultaría muy pesado. No tuvimos tiempo de detenernos. Salvo algún momento para hacer un par de fotos, no paramos, pues no queríamos correr el riesgo de una avería nocturna en aquellos ripios desangelados por los que nadie transitaba.

pues no queríamos correr el riesgo de una avería nocturna en aquellos ripios desangelados por los
pues no queríamos correr el riesgo de una avería nocturna en aquellos ripios desangelados por los
El último atardecer en el entorno de Angastako nos regaló unas imágenes de ocres y
El último atardecer en el entorno de Angastako nos regaló unas imágenes de ocres y

El último atardecer en el entorno de Angastako nos regaló unas imágenes de ocres y rojas de cuento. Suspiramos aliviados cuando el asfalto se metió bajo nosotros anunciando la proximidad de Cafayate. Una vez allí buscamos, el Mirador del Sol.

3 de Diciembre

Desayunamos con tranquilidad y nos dedicamos a pasear por la población. Visitamos una bodega que mostraba el proceso de elaboración de los famosos vinos de la región. Probamos el Torrontés un blanco que está muy bien.

Sentados a comer en la plaza,

degusté la mejor “humita”, una mezcla

de

choclo (maíz) con verduras cocinadas

y

servidas en un paquete atado y

verduras cocinadas y servidas en un paquete atado y confeccionado con el envoltorio de la mazorca

confeccionado con el envoltorio de la mazorca o “chala”. Me quedé con ganas de probar el “tamale”, paquete envuelto similar pero redondo y de menor tamaño que contiene una mezcla de “choclo” con “charqui”, carne secada, como la cecina.

con “charqui”, carne secada, como la cecina. Por la tarde, tras alguna corta detención para admirar
con “charqui”, carne secada, como la cecina. Por la tarde, tras alguna corta detención para admirar

Por la tarde, tras alguna corta detención para admirar las formaciones rojizas de la Quebrada de las Conchas, retornamos a Salta y nos instalamos el “La Linda” 120 ARS 22€ la doble con desayuno.

Mi cuñado volvía obsesionado con rememorar esa noche su música preferida

en su muy lejana juventud y acabamos cenando en “La vieja Estación”, una de las

peñas donde montan un espectáculo de música que combina grupos de baile con música del tipo de los Chalchaleros y solistas al estilo de Cafrune. No me pareció muy auténtico, demasiado turístico, pero es lo que hay.

4 de Diciembre

Salimos hacia San Antonio de los Cobres. Nuestra idea era conocer el Altiplano, descender a Purmamarca, dormir y al siguiente día visitar la Quebrada de Humahuaca.

dormir y al siguiente día visitar la Quebrada de Humahuaca. Tomamos también dirección sur para girar
dormir y al siguiente día visitar la Quebrada de Humahuaca. Tomamos también dirección sur para girar
dormir y al siguiente día visitar la Quebrada de Humahuaca. Tomamos también dirección sur para girar

Tomamos también dirección sur para girar al noroeste en esta ocasión. Atravesando unos pequeños pueblos llegamos a perder el asfalto y entrar en el ámbito del tren de las nubes. Atravesamos parajes de colores cálidos y sorprendentes para ir ganando altura. Nuevamente en asfalto rebasamos un puerto que superaba los 4000 metros.

Acabamos llegando a San Antonio de los Cobres en la ruta de Antofagasta, un pueblo perdido en la altura polvorienta que cuenta con una mina, supuestamente de cobre, de la que viven.

con una mina, supuestamente de cobre, de la que viven. Uno de los pretendidos atractivos del
con una mina, supuestamente de cobre, de la que viven. Uno de los pretendidos atractivos del

Uno de los pretendidos atractivos del lugar es el acueducto metálico que soporta el Tren de la Nubes. Chavalitos acompañan y explican su entorno. Nuestro acompañante, Iván, que había participado en un programa televisivo, será con seguridad un buen guía turístico. No obstante, dado el tiempo que comporta desplazarse y lo mal que está el ripio del trayecto, resulta una estupidez ir para ver cuatro hierros que no dicen demasiado.

Comimos en un comedor sencillo de San Antonio sopa y unas milanesas, 34ARS 6’50€. A
Comimos en un comedor sencillo de San Antonio sopa y unas milanesas, 34ARS 6’50€. A

Comimos en un comedor sencillo de San Antonio sopa y unas milanesas, 34ARS 6’50€. A partir de aquí el paisaje sería altiplano puro y duro. Condujimos horas por un ripio que parecía nos iba a despedazar los bajos del vehículo. Saludamos a algunas llamas. Una pareja de nativos nos pararon a ver si podían extraer gasolina de nuestro vehículo para el suyo que había quedado seco. Lo intentaron, pero no lo consiguieron. Posiblemente su vehículo no anduviese y era su forma de vida. Es una aproximación a un paisaje que, si no se conoce, merece la pena, pero se nos hizo eterno.

Por fin pisamos al asfalto. Giramos un par de kilómetros a la izquierda para visitar Salinas Grandes. Las tonalidades eran espectaculares, pero estábamos demasiado cansados para disfrutar, habíamos dormido poco y el viaje había sido buena paliza.

habíamos dormido poco y el viaje había sido buena paliza. No contábamos con demasiado tiempo y
habíamos dormido poco y el viaje había sido buena paliza. No contábamos con demasiado tiempo y

No contábamos con demasiado tiempo y pusimos rumbo a Purmamarca. La luz en los primeros altos era fabulosa, pero antes de iniciar el pronunciado descenso de la Cuesta de Lipan, nos envolvió la niebla y nos perdimos el espectacular puerto.

El pueblo de Purmamarca nos pareció acogedor. Tenía algo diferente. Es un lugar con mucho encanto que hubiese estado bien disfrutarlo can mayor tranquilidad. Nos alojamos en el “El Viejo Algarrobo”, 170 ARS 32€ la doble. De noche salimos al tiempo que una procesión partía de la Iglesia. Estábamos demasiado cansados para seguirla y nos quedamos a cenar en la

tiempo que una procesión partía de la Iglesia. Estábamos demasiado cansados para seguirla y nos quedamos

plaza. La Posta de Purmamarca nos trató bien. Probamos llama.

La Posta de Purmamarca nos trató bien. Probamos llama. 5 de diciembre El astro se negó

5 de diciembre

El astro se negó a lucir robándonos el disfrute del Cerro de los Siete Colores que preside Purmamarca. Dimos una pequeña vuelta de veinte minutos en coche que parte por una pista del suroeste, desde un poco más abajo de la parte de atrás de la Iglesia, y da la vuelta para aparecer en la parte noroeste de la localidad. Un regalo visual. Acompañados de buena luz y a pie tiene que suponer una hora de alucine.

Con escasa luminosidad y un cielo encapotado nos encaminamos a Huamhuaca directamente con intención de detenernos a la vuelta, según el tiempo que tuviésemos, en Tilcara o alguna otra localidad.

tiempo que tuviésemos, en Tilcara o alguna otra localidad. Humahuaca es un pueblo sorprendente con calles
tiempo que tuviésemos, en Tilcara o alguna otra localidad. Humahuaca es un pueblo sorprendente con calles

Humahuaca es un pueblo sorprendente con calles auténticas. Era domingo y contaban con un mercado autóctono al aire libre presidido por la “Huipala”, bandera indígena de muchos cuadros de colores que simboliza la unión indígena por encima de los países. A las doce montan una historia con un reloj del que sale un personaje y para esa hora acuden puntualmente los paquetes de turistas en manada e invaden el pueblo. No lo vimos.

sale un personaje y para esa hora acuden puntualmente los paquetes de turistas en manada e
sale un personaje y para esa hora acuden puntualmente los paquetes de turistas en manada e
Nos detuvimos en Tilcara limitándonos a pasear por su plaza. Como curiosidad, unos indígenas nos
Nos detuvimos en Tilcara limitándonos a pasear por su plaza. Como curiosidad, unos indígenas nos

Nos detuvimos en Tilcara limitándonos a pasear por su plaza. Como curiosidad, unos indígenas nos presentaron sus artículos de artesanía realizados en cooperativa y nos facilitaron su propaganda en euskera. Supuso para nosotros una sorpresa positiva que se diluyó al comprobar que los mismos artículos en el tenderete contiguo valían la mitad. ¡Qué tiernos somos!

El retorno lo hicimos dejando a un lado Jujuy y por autopista y no por carretera que dicen es espectacular, pues todo seguía oscuro y las chaparradas eran continuas.

La autopista nos regaló su sorpresa al llegar a Salta. Rebasamos sin querer un indicador que señalaba el centro de la ciudad. El siguiente indicador anunciaba fin de la autopista. No esperábamos fin de la autopista supusiese desaparecer el asfalto e ir a caer al vacío en un desnivel inclinado de más de cincuenta centímetros para seguir en picado dando tumbos entre socavones que estuvieron a punto de acabar con los vehículos. Los devolvimos con agrado, pues, además de hacernos un magnífico papel, nos habían hecho sufrir.

En la zona de Salta hicimos 1237 Km. Pagamos por dos coches, durante cuatro días con un tope 1.600 Km., 2080 ARS 392€. A ello habría que añadir la gasolina que fueron 851 ARS 160€. Total 2931 ARS 552€. 13 €/pax/día.

Eberto nos llevó a cenar al Álvarez donde, además de contar con un cordero sabroso, cuentan con un camarero, de los auténticos, de los que ya no quedan. Tengo la sensación de que en Argentina existen bastantes profesionales que mantienen ese orgullo ligado al bien hacer en su profesión. Se sienten orgullosos de ésta, al margen del dinero que pueda aportar esa misma profesión. En nuestro escasísimo contacto con los argentinos, encontramos taxistas, libreros, dependientes, camareros… orgullosos, en el mejor sentido, de su eficiencia profesional. Es algo que en nuestra sociedad ha ido a la baja, como si la profesionalidad, o la eficiencia profesional, no contara tanto y lo que se valorara de una profesión fuese exclusivamente le dinero que posibilita ganar.

6 de Diciembre

La mañana se fue en despedidas a Maite y familia que habían de volar hacia el Imperio.

Nos mudamos a otro alojamiento. La Residencia Elena, 150 ARS 28€ la doble, es un antiguo caserón muy céntrico de altas habitaciones y patios internos que regentan dos hermanas mayores nacidas en Salamanca. El sitio es muy agradable. El desayuno es más flojo pues te envían a un txiringuito de enfrente no muy surtido.

Nos dedicamos a visitar la ciudad. Comimos en Doña Salta un lugar de renombre y agradable. Pedí “mondongo” y me sirvieron unos callos que, encarados a unos que hubiese elaborado el que escribe se hubiesen muerto de vergüenza. Las empanadas de queso, a recomendar.

Por la tarde tomamos un teleférico, 25 ARS 5€, de cabina hasta un alto para contemplar la ciudad extensa y cuadriculada.

Con la excusa de comprar patxuli, entramos a una tienda de santería en la que alucinamos. Era un local amplio lleno de clientes, indios en su mayoría y de aspecto muy sencillo. Observamos con curiosidad los artículos que solicitaban. Me impresionó una señora de unos 40 años que solicitó algo para recuperar a su difunto. No conseguí saber si se refería a la resurrección de la carne o a establecer contacto con él. La dependienta le puso en el mostrador una vela gruesa de color azul intenso con un papel fotocopiado dobladito. Le dijo que había de mantener el velón encendido día y noche hasta su consumición encima del papel en el que previamente debía escribir el nombre de su difunto y la fecha del óbito. La señora pagó religiosamente, sin levantar la vista salió de la tienda y se perdió entre la muchedumbre.

vista salió de la tienda y se perdió entre la muchedumbre. Me encandiló el mercado, tengo
vista salió de la tienda y se perdió entre la muchedumbre. Me encandiló el mercado, tengo
vista salió de la tienda y se perdió entre la muchedumbre. Me encandiló el mercado, tengo

Me encandiló el mercado, tengo cierta debilidad por éstos. Era un mercado inmenso, lleno de gente, con infinidad de alimentos y artículos de todo tipo. Además, con muy buenas posibilidades de papear.

En vez de hacerlo allí, cenamos en otro clásico restaurante, “La Leñita”, que, como todos los lugares afamados, acabó no siendo para tanto. Opté también por la tripicallería, “Achuras” llaman ellos, y cené “chinchulines” que no había conseguido encontrar hasta el momento. Se trata de los intestinos delgados, los que se trenzan o enrollan en las patas cuando se preparan menudos en Navarra. Los sirven asados, muy sabrosos.

7 de Diciembre

Último día en Salta. Los que teníamos que tomar el autobús a Buenos Aires no contábamos con demasiado tiempo.

En Salta y su entorno había notado una diferencia con el resto de Argentina. Sentado en el autobús a punto de arrancar observé la mirada de una india, una mirada que intuí altiva, indiferente, distante. No sé si indiferente, pero en todo caso distante, muy distante, como pretendiendo acentuar que somos de otro mundo y que no tenemos nada que ver. Posiblemente esa era la diferencia con el resto de Argentina que había sentido. En otros lugares apenas había visto indios que aquí son la inmensa mayoría de la población.

No supe si la sensación radicaba en mí y provenía de mis prejuicios, de esa atávica culpa de los desaguisados de mis supuestos ancestros o si realmente los indios de estas latitudes en base a soportar una de los vergonzosos genocidios de la historia mantienen efectivamente una mirada de desconfianza o de voluntario distanciamiento. Es la mirada inicial del “Hatuek” de la película “También la lluvia” de Itziar Bollain. Es diferente, al menos desde mi percepción, de la mirada de un hindú o la abierta sonrisa de los africanos, por más que la diferencia económica sea igual o mayor y la esclavitud sea otro genocidio, con mayúsculas, del que también cabe la vergüenza atávica de nuestros ancestros españoles y vasquitos. Es posible que todo esto no pase de ser una más de mis pajas mentales.

mostró

extensiones amplísimas de terreno más o menso cultivadas.

El

autobús,

494

ARS

93€,

se

dirigió

hacia

Tucumán

y

nos

Día 8

A la mañana estábamos nuevamente en el Florida Inn, un lugar donde nos movíamos con soltura.

Nos dedicamos nuevamente a librerías y tiendas. Nos reunimos en la calle Lavalle con unos amigos de Iruña que iban a comer con la tía de otros amigos comunes. Eligieron “Los Inmortales” y nos tomamos una Quilmes con ellos. Hace ilu encontrar amigos allí.

otros amigos comunes. Eligieron “Los Inmortales” y nos tomamos una Quilmes con ellos. Hace ilu encontrar
otros amigos comunes. Eligieron “Los Inmortales” y nos tomamos una Quilmes con ellos. Hace ilu encontrar

Nosotros, reunido el grupo, volvimos con cierto regusto por las calles de la Ciudad que íbamos a abandonar. Visitamos el “Subte”, el metro de Buenos Aires que no resulta demasiado útil, para nosotros, al ser radial y no contar con combinaciones entre líneas.

Cenamos con Iñaki y su amigo en “La Estancia”. Estuvimos muy a gusto con ellos. A la salida los forofos de “Los Independientes” que acababan de ganar la Copa América, festejaban el triunfo junto al Obelisco.

Día 9 de Diciembre

Por la mañana, liados con el cheek out, el cierre de maletas, mucho más abultadas que a la ida, la forma de guardar los bultos hasta la noche…, justamente alguna última compra, comer en el restaurante de la esquina de Bolivar con Lavalle, un buen descubrimiento, y poco más.

Como era jueves dimos una última vuelta por la Plaza de Mayo para ver a las abuelas. Preparaban un festival para el siguiente día.

las abuelas. Preparaban un festival para el siguiente día. Dado que eran días que podía haber
las abuelas. Preparaban un festival para el siguiente día. Dado que eran días que podía haber
las abuelas. Preparaban un festival para el siguiente día. Dado que eran días que podía haber
las abuelas. Preparaban un festival para el siguiente día. Dado que eran días que podía haber

Dado que eran días que podía haber rollos con los pasajes, pensamos acudir ir al aeropuerto con tiempo, aunque acabamos saliendo con menos del que nos hubiese convenido. El incidente se produjo. Manifestantes tenían cortada la autopista del sur que lleva al aeropuerto. Cuando tras una hora de retraso llegamos al punto álgido, sólo estaba expeditivo un carril.

Íbamos los siete en tres taxis, con semejantes bultos era imposible en dos. El nuestro llegó el primero, otro llego al poco tiempo y el tercero en el que viajaban las tres chicas, no llegaba. Había pasado un buen rato, el mostrador estaba ya vacío y decidimos solicitar las tarjetas de embarque, avisando que venían tres más. Al cabo de mucho rato, llegaron las tres desencajadas y una de ellas herida tras caerse en la carrera. No tenían clara la terminal y el taxi les había conducido a otra de la que venían atropelladas por la hora.

Al final todo se solucionó, aunque nos dieron los peores asientos. El avión nos esperaba. Nosotros esperábamos contemplar la ciudad iluminada desde la altura, pero la espera en el interior del avión se prolongó desmesuradamente. Según dijo el capitán, Uruguay no daba permisos de vuelo en su espacio aéreo o algo así. Despegamos con casi dos horas de retraso y, a causa de las turbulencias, tardaron otra hora en repartir la cena. Entre estos cambios, dormir poco y las diferencias en el horario, llegamos a Madrid un tanto espesos.

La espesura no nos impidió coger, ¡sí señor, coger!, el vuelo de retorno a Iruña. En la terminal, recién estrenada, de Iruña esperaban nuestros Afectos.