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EL PIANO DE MI ABUELA

Mi abuela paterna nació en una finca de San Vicente de Chucurí


(Santander) en el año de 1914. En este pueblo empezó muy
temprano a recibir clases de piano en una vieja pianola rescatada
de una pesebrera y reparada por su primer maestro. Más
adelante pudo alquilar para su estudio el único piano verdadero
que había en el pueblo, el cual pertenecía al dueño de una
cantina, y posteriormente, después de casada, tuvo la alegría de
obtener su propio instrumento nuevo.

Este piano, como los dos anteriores, fue llevado, primero en


barco, por el río Magdalena, hasta Barrancabermeja, y luego a
pie, en hombros de cargueros, desde ese puerto hasta San
Vicente. Más adelante fue transportado por un carreteable hasta
Zapatoca y finalmente a Bucaramanga.

Se trata de un hermoso piano vertical de marca Zeitter


Winkelmann, fabricado en Alemania a finales del siglo XIX, que
hasta hoy conserva su magnífica calidad sonora.

Mi abuela disfrutó ese piano toda su vida, y lo utilizó también


para enseñanza. En él estudiaron, aparte de su alumnos
particulares, sus dos hijas y varios de sus hijos. Una vez fallecida
mi abuela, en 2002, el piano fue heredado una de sus hijas (mi
tía), que era música, y quien no pudo llevárselo para París, donde
residía. A la muerte de esta tía, en 2018, el piano fue heredado a
su vez por su hija (mi prima), que también es música, reside en
París y tampoco pudo llevárselo hasta allá. Actualmente ese
querido piano alemán, de más de un siglo de edad y en muy
estado de conservación, se encuentra bajo el cuidado de un tío,
en Bucaramanga.
MIGRACIONES CONOCIDAS DE MIS ANCESTROS GOMEZ

Mi bisabuelo paterno, Eugenio María Gómez Gómez nació en el


municipio de Galán, Santander, el 14 de noviembre de 1858.
Aproximadamente a la edad de 20 años migró hacia el municipio
de Zapatoca, en busca de mejores oportunidades. A los 22 años
se casó allí con María Irene de la Merced Amorocho, de 24 años,
nacida en el municipio de Guadalupe, y de ella tuvo 9 hijos (2
mujeres, 7 hombres). Mi bisabuelo falleció en ese mismo
municipio en el año de 1929.

Uno de sus 9 hijos, Eugenio Gómez Amorocho, fue mi abuelo,


quien nació en Zapatoca en el año de 1902. Él se trasladó a
Bogotá a estudiar Medicina aproximadamente a sus 20 años,
graduándose en la Universidad Nacional en 1929. Se trasladó
entonces a ejercer su profesión en el municipio de Barichara, y
posteriormente a San Vicente de Chucurí, donde conoció a la que
sería mi abuela, con quien casó en 1934 y tuvo 7 hijos. De ahí
migró hacia Zapatoca, donde se estableció hasta el año 1950,
cuando, por pertenecer al partido Liberal, en plena violencia
política, tuvo que migrar forzadamente hacia Bucaramanga. En
esta última ciudad vivió y ejerció su profesión hasta 1984, año de
su fallecimiento.

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