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Vanguardias del siglo XX

A principios del siglo 20 comenzaron a aparecer nuevas corrientes artísticas y


literarias que se bautizaron como los "ismos". Eran movimientos que buscaban, de
un modo u otro, romper con la realidad para encontrar otras formas de expresión
que fueran totalmente rompedoras con la tradición artística y, así, ofrecieran un
discurso nuevo para un siglo nuevo.

Impresionismo

Es importante indicar que el Impresionismo no se considera un "ismo" de las


vanguardias literarias si no, más bien, un antecedente de este movimiento. Esta
corriente artística, que influenció sobremanera en el campo de la pintura, abrió el
paso a los vanguardistas ya que apostaba por una liberación de la expresión
artística. Claude Monet es uno de los pintores impresionistas más destacados de
este movimiento ya que culminó con un tipo de arte que apostaba por una pintura
más libre en la que no importaba que se vieran las pintadas y donde la luz era el
elemento más importante.

Expresionismo

A principios del XX apareció el Expresionismo, una corriente que surgió en


Alemania en el 1905 y que apareció como contramovimiento del Impresionismo.
Algunos de los pintores del Expresionismo más destacados fueron Gustav Klimt o
Edvard Munch con su conocida obra "El grito" (1893); en el campo de la literatura,
el Expresionismo fue encabezado por autores como Rilke o Trakl. Los
expresionistas buscan reconstruir la realidad y relacionar las diferentes artes entre
sí: las artes plásticas, la música, la literatura, etcétera.

Esta corriente se centraba en explicar las filias y las fobias del ser humano y, por
eso, el resultado que se perseguía no era algo estéticamente agradable si no
plasmar la realidad más oculta. El Expresionismo se enfrentó con la teoría estética
más clásica para dar voz a la estética más silenciada e íntima del ser humano.

Fauvismo
En Francia se originó una de las primeras corrientes de las vanguardias literarias-
Fue en el 1904 cuando se expuso la primera exhibición del Fauvismo, un
movimiento principalmente pictórico que perseguía encontrar nuevas imágenes
que aparecían por la mezcla de diferentes colores. Es decir, la luz solar dejaba de
ser protagonista para dar paso a la fusión de colores. Matisse fue uno de los
representantes más conocidos del fauvismo.

Cubismo

En 1907 nació el Cubismo en Francia, una corriente de las vanguardias del siglo
20 donde la geometría es la máxima protagonista. En este tipo de obra artística se
sustituía lo sentimental por el humor y la alegría de vivir; el uso de las figuras
geométricas representaba a una sociedad diferente y con un punto de vista
totalmente nuevo. Picasso o Braque fueron los principales representantes del
Cubismo. La técnica del collage también surgió con el Cubismo ya que creaba una
realidad fragmentada y mezclada con diferentes imágenes que nada tenían que
ver entre sí.

Futurismo

En Italia, en el 1909, apareció el Manifiesto Futurista de la mano de Marinetti. Se


trata de un artista que plasmó los principios del movimiento futurista en un escrito
que se publicó en el periódico Le Fígaro de París. Fue una corriente que existió
durante un periodo muy breve de tiempo (hasta aproximadamente el 1944) debido
a la muerte de Marinetti. Pero su influjo se puede ver en artistas como Duchamp o
Léger.

Tal y como su propio nombre insinúa, el Futurismo es un movimiento progresista


que mira hacia adelante, por tanto, rompía totalmente con la tradición y la
convención para buscar una manera nueva de hacer y crear arte. La adoración de
la máquina era uno de los principios de esta corriente vanguardista y, además, en
el Manifiesto también se hace referencia a la exaltación de lo sensual, lo guerrero
y lo nacional.

Dadaísmo
En el 1916 en Suiza apareció otra de las principales corrientes de las vanguardias
literarias: el Dadaísmo. Hugo Ball y Tristan Tzara fueron los padres de este "ismo"
que consiguió un gran éxito entre Alemania y Francia. Estos artistas se rebelaban
ante las convenciones literarias y la sociedad burguesa apostando por un arte
mucho más comprometido y progresista.

En el campo literario, la poesía dadaísta se caracterizaba por ser una sucesión de


sonidos y palabras que no tenían lógica. Era un tipo de arte absurdo e irracional
que buscaba renovar la expresión poniendo a trabajar otras partes del cerebro y
de la lógica que siempre se habían dejado en un segundo plano.

Ultraísmo

Estamos ante uno de los movimientos de las vanguardias literarias que se crearon
en España. El Ultraísmo apareció en 1918 de la mano de Rafael Cansinos
Assens, un artista que se movilizó en contra del Modernismo y apostaba por una
literatura más libre y menos estilizada. Como principios se apostaba por el uso del
verso libre, el foco de luz a las anécdotas y el uso de las metáforas como recursos
literarios. Huidobro fue uno de los poetas del Ultraísmo, así como Apollinaire o
Borges.

Surrealismo

Una de las corrientes de las vanguardias literarias más destacada fue el


Surrealismo, un movimiento que parte del Dadaísmo y que tuvo a André Breton
como principal representante. Apareció en la Francia del 1920 y fue una tendencia
que partía de la psicología de Freud para adentrarse en el inconsciente y descubrir
las profundidades de la mente humana, fuera de todo razonamiento y toda lógica.

El Surrealismo creó algunas técnicas de creación como era la "escritura


automática" o el "automatismo", que consistía en que el autor escribiera de una
forma totalmente libre, sin razonamiento previo y dejándose llevar por su
creatividad. Salvador Dalí o Luis Buñuel fueron dos artistas españoles fuertemente
vinculados al movimiento surrealista.

Estridentismo
En el 1922 en México apareció otra corriente vanguardista que se bautizó como
Estridentismo. Surgió debido a una mezcla de diferentes movimientos y se
caracterizaba por el uso del humor negro, el rechazo a la tradición y la actitud
inconformista de sus miembros. Fue el antecedente del futurismo.