Está en la página 1de 14

Teoría de la literatura

10
Tengo conciencia de las limitaciones de esta obra. ~e refi.er~,
\¡¡ }or ~"u el ÍL<-t~r e, 'Si/vo._ 1
especialmente a la ausencia de un capítulo sobre las relaciones de a
· ' 1-· • • 'to acerca de la estructura Teor1~ je. ~ [Jera- h(\0_
hteratur:~ rrrt'l
(.. -'--~
s dedicados al. ana'1'1515
. de
··¡;e, . · 0 y el .,mbohsmo. Éstas
t f}l '--<,L ~ble segunda edición.
Jio da Costa Pimpao. Es
:ípulo a s.u maestro, que,
a cátedra de Teoría de la
Facultades de Letras de EL CONCEPTO DE UTERA TURA
licenciado que entonces
sciplina. Y durante estos
LA TEOR!A DE LA LITERATURA
ltado mi deuda por su
, por la palabra de pru•
nuevo los hechos y los
1. Como casi todos los vocablos que expresan la actividad inte~
Monteiro y Dr. Aníbal lectual y artística del hombre, la palabra "literatura., se presenta
ayudarme en la revisión fuertemente afectada por el fenómeno de la polisemia, que hace muy
tes debo algunas obser• difícil establecer y clarificar el concepto de literatura. Consideremos,
en primer lugar, la etimología y la evolución semántica del vocablo
:onocimiento. 44 literatura", pues la historia de la palabra nos sitúa inmediatamente

en la complejidad del problema.


Coimbra, 2 de mayo de rif>7· El vocablo uliteratura" es un derivado erudito del término latino
VÍTOR MANUEL DE AGUIAR E SILVA litteratura, que, según Quintiliano I, es calco del griego yp<Xf.t¡.WnKi¡.
ll1 derivado erudito de litteratura pasó a las principales lenguas eu•
ropeas en formas muy afines (esp. literatura, fr. Littérature, it. lette.
ratura, ing. Literature ), a fines del siglo XV; fue algo más tardía su
Aparición en alemán {siglo XVI) y en ruso {siglo xvn).
-En latín, litteratura significaba instrucción, saber relacionado con
-tll arte de escribir y leer, o también gramática, alfaheto, erudición, etc.
St puede afirmar que, fundamentalmente, fue éste el contenido se.-
,fllÁUtico de "literatura" hasta el siglo XVIII, ya se entendiese por lite . .
flliura la ciencia en general 2, ya, más específicamente, la cultura del

l· lnst. or., 11, x, 4·


'· 11 Julien l'Apostat [ ... ] estoit tres~excellent en toute sorte de litterature"
lMtHlhligne, Essais, 11, 19).
12 Tevria de la literatura El concepto de la literatura 13
hombre de letras 3• Cuando, en el siglo XVII o en la primera mitad rapports avec les institutions sociales (18oo). Se comprende que esta
del XVIII, se pretende designar lo que hoy denominamos "literatura", transfonnación semántica del vocablo Hliteratura" se haya producido
se utiliza la palabra poesía, o, si se quiere mencionar cierta forma de en la segunda mitad del siglo XVIII : por un lado, el término "cien-
prosa, se emplea el vocablo elocuencia. Iba ya bien avanzado el si .. cia" se especializa fuertemente, acompañando el desarrollo de la cien.-
glo XVIII (1773), cuando los benedictinos de Saint-Maur comenzaron cia inductiva y ex-perimental, y así deja de ser posible incluir en la
a pu~licar. ':na Hist<>ire littéraire de la France, y el significado del ¡¡literatura" los escritos de carácter científico: por otro lado, se asiste
ad¡eu:o lttteratre, ~n este título, se torna bien explícito en las de .. a un amplio movimiento de valorización de géneros literarios en
claractones que le stguen: " ... oll l'on traite de !'origine et du pro.. prosa, desde la novela hasta el periodismo, haciéndose necesaria, por
grh, de la décadence et du rétablissement des sciences parmi les Gau.- consiguiente, una designación genérica que pudiera abarcar todas las
lois et parmi les Fran~ais". manifestaciones del arte de escribir. Esa designación genérica fue la
En la segunda mitad del siglo XVIII, periodo decisivo en la trans- de literatura 4•
formación de la vida cultural y artística de la Europa moderna, se
verifica una profunda evolución semántica de la palabra "·literatura". 2. Tal es la evolución semántica del vocablo "literatura" hasta
En vez de significar el saber, la cultura del hombre de letras, la pala- el advenimiento del romanticismo. Esta evolución, sin embargo, no
bra pasa a designar más hien una actividad específica de éste y, en paró aquí, sino que prosiguió a lo largo de los siglos XIX y xx. Vea-
consecuencia, la producción resultante : ya no designa una cualidad mos, en rápido esbozo, las más relevantes acepciones de la palabra en
de un sujeto, sino que se refiere a un objeto o conjunto de objetos este período de tiempo:
que se pueden estudiar. Entre 1759 y 1765, Lessing publica sus a) Conjunto de 1a producción literaria de una época -literatura
Briefe die neueste Literatur betreffend, título en que el vocablo Lite- del siglo XVIII, literatura victoriana-, o de una región -piénsese
ratur designa ya un conjunto de obras literarias. La evolución del en la famosa distinción de Mme. de Stael entre "literatura del norte"
vocablo sigue, y, hacia el fin del tercer cuarto del siglo xvm, literatura y "literatura del sur", etc.-. Trátase de una particularización del
pasa a significar el conjunto de las obras literarias de un país, por lo sentido que la palabra presenta en la obra de Lessing antes mencio-
cual se ·le asocia un adjetivo determinativo: inglesa, francesa, etc. En nada (Briefe die neueste Literatur betreffend) ..
1772, por ejemplo, se publica la Storia della letteratura italiana' de b) Conjunto de obras que se particularizan y cobran forma es-
Gerolamo Tiraboschi. pecial ya por su origen, ya por su temátiCa o por su intención: lite ..
Al concluir la penúltima década del siglo XVIII, la palabra "litera- ratura femenina, literatura de terror, literatura revolucionaria, litera ..
tura" cobra un nuevo e importante matiz semántico, pasando a de .. tura die evasión, etc.
signar el fenómeno literario en general y ya no circunscrito a un.a e) Bibliografía existente acerca de un tema determinado. Ej;:
literatura nacional en particular. Se va hacia la noción de literatura "Sobre el barroco existe una literatura abundante.,.". Este sentido
cómo creación estética, como específica categoría intelectual y forma surgió en alemán, y de esta lengua ha pasado a otras.
específica de conocimiento. l<ste es el significado del vocablo en el
título de la obra de Marmontel, Eléments de littérature (1 787), o en
el de la obra de Mme. de Stael, De la littérature considérée dans ses 4 El estudio fundamental sobre la evolución semántica de la palabra "lite~
ratura" es el de Robert Escarpit, "La définition du terme littérature", Actes
du me congres de L' Association lnternationale de Littérature Com.parée, The
3 ''Chapelain avait une littérature immense" (Voltaire Le siecle de Hague, Mouton & C0 .'S-Gravenhage, 1962, pp. 77'89 (estudio reproducido en
Lcmis XIV, en el vol. Oeuvfes historiques, París, Gallimard,' Bibliotheque de el vol. Le littéraire et le sociaL Él.éments pour une sociologie de la littérature,
la Pléiade, 1957• p. grr). dirig. por R. Escarpit, Paris, Flammarion, rg7o, pp. 259-272).
!
Teoría de la literatura El ccmcepto de la literatura
d) Retórica, expreswn artificial. Verlaine, en su poema Art
64
poétique, escribió: Et tout le reste est .Iittérature", identificando vación nos enseña, en efecto, que la obra literaria constituye una for.-
41
peyorativamente 1iteratura" y falsedad retórica. Este significado de .. ma determinada de mensaje verbal; pero el problema reside en dis-
preciativo del vocablo data del fin del siglo XIX y es de origen fran- tinguir el lenguaje literario del no literario, de modo que sepamos
cés. Partiendo de esta acepción de ..literatura", se ha difundido la cuándo debe un mensaje verbal ser considerado como una manifesta ..
antinomia u poesía..literatura", formulada así por un gran poeta espa.- ción literaria, independientemente de todo criterio valorativo, es de.-
ñol contemporáneo: H... al demonio de la Literatura, que es sólo cir, de saber si tal manifestación literaria es buena o mala.
el rebelde y sucio ángel caído de la Poesía" 5, En un estudio fundamental sobre la caracterización del lenguaje
e) Por elipsi~ se emplea simplemente 11literatura" en vez de
7
literario , Roman Jakobson distingue en la comunicación verbal seis
historia de la literatura. funciones básicas :
f) Por metonimia, uliteratura" significa también ttu11nutd de a) la función emotiva o expresiva, estrechamente relacionada
historia de la literatura. con el sujeto emisor, pues se caracteriza por la transmisión de cante ..
g) ..Literatura" puede significar, todavía, conocimiento organi.. nidos emotivos suyos;
zado del fenómeno literario. Es éste un sentido de la palabra carac- b) la función apelativa, orientada hacia el sujeto receptor, la
terísticamente universitario, y se manifiesta en expresiones como lite .. cual tiene como fin actuar sobre este sujeto, influyendo en su modo
ratura COmparada, literatura general, etc. de pensar, en su comportamiento, etc.;
3.La historia de la evolución semántica de la palabra nos revela e) la función referencial o in:/orttultiva, que consiste en la trans..
inmediatamente la dificultad de establecer un concepto incontrover- misión de un saber, de un contenido intelectual acerca de aquello de
tido de uliteratura". Como es obvio, de los muchos sentidos mencio.- lo que se habla:
nados sólo nos interesa el de literatura como actividad estética y, en
consecuencia, sus productos, sus obras. No cedamos, sin embargo, a
la ilusión de intentar definir con una breve fórmula la naturaleza y es decir, el producto de la actividad lingüística. Es induda.ble~ sin em~rg~,
el ámhito de la literatura; tales fórmulas, inexactas muchas veces, que la "literatura oral" constituye un aspecto meno~, cua~~1tat1va y. cuahtati..
son siempre insuficientes. vamente de la literatura, sobr(. todo después de la mvenc10n de la 1mprenta.
El P;of. Massaud Moisés, en su obra A cn'tlfáo literária (Sao Paulo, Edi~óes
Melhoramentos, 1967), afirma tajantemente: "En verdad, sólo podemos habl~r
4. Al comienzo de un ensayo titulado Pwblemática J,a, h•'st<iria de Literatura cuando poseemos documentos escritos o impresos, lo ·que equ¡ . .
literária, escribe el Prof. Prado Coelho, tratando de definir el concepto vale a decir que la llamada Literatura oral no corrcs~nde a nada" (p. 15): Esta
de literatura: "pertenecen a la Literatura, según el concepto hoy do .. afirmación implica un concepto erróneo del lenguaje, puesto que admite la
minante, pero en 1a práctica frecuentemente obliterado, las obras es . . substancia como su elemento esencial. Roger Fowler ("Linguistic theory and
téticas de expresión verbal, oral o escrita" 6• La más ligera obse.r.. the study of literature", Essays on style and language, London, Routled~e
and Kegan Paul, xg66), al analizar este problema, concluye: "La substancia
5 no proporciona ninguna indicación para diferenciar la literatura de lo que no
Gerardo Diego, Poesía española contemporánea, Madrid, Taurus, 1959, es literatura" (p. 9).
página 387.
7 Roman Jakobson, "Closing statements: Linguistics and poetics", Style
6 Jacinto do Prado Coelho, Problemática da história literária, Lisboa,
Atica, rg6r, pp. 7.-8, En efecto, la literatura no comprende sólo obras de ex.- in language. Ed. by Thomas A. Sebeok, New York and Londo~, The Tech.-
presión verbal escrita, sino también oral (los poemas homéricos, por ejemplo, nology Press of Massachusetts Institute of Technology and Wiley & Sons,
existieron durante siglos sólo en la tradición oral). El "texto" escrito, por lo Inc., 1g6o, págs. 350~377. Este estudio fue incluido en la. obra de ~a~obson,
demás, sólo representa la fijación gráfica de! "texto" lingüísticamente entendido, publicada en Francia, Essais de linguistique générale (Pans, Les J::dJtJons de
Minuit, 1963).
Tec>ria de la liuratura El concepto de la literatura
8
. d) la función fática que tiene por objeto "establecer, prolongar
, punto de vista semántico, ya que siempre presupone seres, cosas .Y
o mternunp1r la comunicación" ("mire", "¿me oye?", "hueno, vamos hechos reales aobre los que transmite algún conocimiento. El lenguaJe
a ver", etc.); literario es semánticame-nte autónomo, "porque tiene poder suficiente
e) la función metalingüísúca, que se realiza Hcuando el emisor '
para organizar y estructurar [ ... ] mu~dos e~pres1v~s " • u¡ a
en~eros. •
y jo el. recept~ nece~itan averiguar si ambos usan el mismo código", verdad de ciertas densas londinenses meblas d!Ckens>anas molv1dables
~ decir, el mtsmo SIStema de señales (cfr. el siguiente diálogo: u La (por tomar en este punto un caao de 'prosa' de novela) ~ debe exclu-
pmtura abstracta carece de belleza". _u¿Qué entiende usted por sivamente a la palabra de Dickeris, la cual se basta a st m!Sm<l (pero,
belleza?") ; ¿qué palabra de geógrafo, historiador, o científico en gene~al, se basta
f) finalmente, la función poética, centrada aobre el mensaje a sí misma, es verdadera por sí misma?)" 10• Por eso precisamente el
mismo. lenguaje literario puede ser explicado, pero no verificado: este len-
¿En qué consiste, más en pormenor, la función poética del len .. guaje constituye un discurso contextualmente .cerrado y semantica--
guaje? mente orgánico, que instituye una verdad prop1a.
Cuando se lee en un libro de historia: "A primera hora de la ma..
. 4.1: A mi e~tender, la función poética del lenguaje se caracteriza ñana, Bonaparte había dejado Albenga y alcanzado, junto con ~ert~i~r
pn'?ana y esencialmente por el hecho de que el mensaje crea imagi- y el comisario Saliceti, la colina de Cabianca, desde donde habta VIgi-
nanamente su propia realidad, por el hecho de que la palabra literaria, lado la operación de Montenotte", sabemos que esta frase expresa una
a trav~s de. un proceso intencional, crea un universo de ficción que sucesión de hechos realmente acontecidos, en un tiempo y en un
no se 1d_ent1fica con la realidad empírica, de suerte que la frase litera- espacio reales, implicando a personajes que efecti~amente existieron.
na stgntfica de modo inmanente su propia situación comunicativa En cambio, cuando leemos al comienzo de Os MaJas: La casa que los
sin estar determinada inmedia-tamente por referentes reales 0 por u~ Maias habían venido a habitar en Lisboa, el otoño de 1875, era cono-
contexto de situación externa.
En el lenguaje usual, un acto de habla depende siempre de un 10 Galvano Delia Volpe, Crítica del gusto, Barcelon~, ~eix ~arra!~ 1966,
contexto extraverbal y una situación efectivamente existentes, que páginas 17 6~ 17 7. Esta característica p~imordial de~ lengua¡e hterar1o se Impone
~ece~en Y son e~teriores a ese mismo acto de habla. En el lenguaje con tal claridad que un crítico marxista como P¡erre Ma~herey no duda afir..
htera·no, en cambto, el contexto extraverbal y la situación dependen mar: "Una de las características esenciales del lengua¡e tal como apa~:ce
en la obra es que genera ilusión: volveremos más tarde sobre esta exp:es!~~·
del lenguaje mismo, pues el lector no conoce nada acerca de ese con ..
para ver si es satisfactoria. De momento, basta compre?der que .~sta 1iusJ?n
texto ni de es:situació~ a~tes de leer el texto literario 9• El lepguaje es constitutiva: no se añade al lenguaje desde el exterior, confir1endo~e solo
histórico, filosofico y ctentdico es un lenguaje heterónomo desde el un uso inédito; lo modifica profundamente, haciendo de él otra cosa. 01ga~os
simplemente que instituye una nueva relación ent;e la ~alabra y su sent1_do,
8 entre el }enguaíe y su objeto. En efecto, el lengua¡e modificado por el escritor
Agradezco al Prof. Dr. Américo da Costa Ramalho las doctas- informa ..
ciones que me proporcionó sobre la traducción portuguesa de la expresión no tiene por qué plantearse el problema de la distinción entre lo ~erdadero
"phatic function", usada por Jakobson •, y lo falso, en la medida en que, reflexivamen:e, .~ero no especulatJvam~nte,
.• El adj. fátíco, que no figura en nuestros diccionarios, es un neologismo se confiere a sí mismo su propia verdad: la ilus10n q~e prod~ce c~nsmuye
d_::r1vado de la raíz bha "hablar"; cfr. gr. ¡páoKw, lflTJil( (dór. lfl&ttO• lat. fLirt', por sí misma su propia norma. Este lenguaje no enunc1a la ex1stenc~a d~ un
fama, etc. (N. del T.) orden independiente de él, con el cual pretendiese estar confo~me: el m¡.smo
~ Cfr. A. L. Binns, " 'Linguistic' reading: two suggestions of the quality sugiere el orden de verdad con el cu~l ,1~ relacionamos: N~. des.Igna un ob¡eto,
of li~erature", Essays on style and language, Linguistica~ and criticaL approaches sino que lo suscita, en una forma medita del e~unc1ado .{P1ette Macherey,
to lJterary style, ed. by Roger Fow!er, London, Routledge and Kegan Paul, Pour une théorie de la production Uttéraire, Par1s, Frans:o1s Maspero, 1966,
r9i)6, p. 122. página s6).
TEORÍA DE LA LITERATURA, - 2
Teoría de la literatura El concepto de la literatura 19
cida en las cercanías de la Rua de San Francisco de Pau!a, y en todo libertad, etc., tienen un núcleo infonnativo satura~o de connotacio...
el hamo de las Janelas Verdes, por el nombre de "casa del Rama• nes u. El lenguaje connotativo se opone al denotatmo, en el cual la
lhete", o simplemente uel Ramalhete.,, no nos hallamos ante hechos configuración representativa del signo lingüís:ico es de naturale~a
real~ente acontecidos e históricamente verídicos, pues ni existió Ia exclusiva 0 predominantemente intelectual o lógica. Este es el lenguaJe
famtlia de los Maias, ni el Ramalhete, ni, por consiguiente, los Maias característico de la ciencia, de la filosofía, del derecho, etc.
se mudaron, en el otoño de 1875• a este palacio. Todo esto, sin em.. No parece posible, sin embargo, .~efinir fundamentalmente ~: len•
bargo, es ver?ad en :I mundo imaginario creado por la obra literaria. guaje literario a base de la connotacton. En ef~cto, la connotac10n n~
Cuando alguien escnbe en un diario donde registra minuciosamente es exclusiva del lenguaje literario, pues se venfica en muchos dorm ..
los ~~mentes de su ~ida: . "Hoy fui en tren a Évora", tenemos que nios y niveles lingüísticos: en el lenguaje de la política: e~ el de la
admt~I~ que ese. algUien, srtuado en un tiempo y un espacio realeSt mística, en el coloquial, etc. Por otro lado, en el lenguaJe hterano la
ha vta¡ado efectivamente en tren, y ha estado de verdad en Évora; connotación constituye uno de los aspectos, uno de l?s factores c,o:U"
pero cuando leemos en un poema de Álvaro de Campos: Ao volante ponentes de un fenómeno más extenso y más comple]Ot que el cnuc~
do Chevrolet pela estrada da Sintra, 1 ao luar e ao sonho na estrada inglés William Empson designó, en una obr.a ..famosa, co~o .ambi ..
deserta, 1 si;zinho guío, guio quase devagar . .. ("Al volan~e del Che- güedad I2, Empson confirió al vocablo ambiguedad un sigmfic~~o
vr~let por la .carretera de Sintra, / con luz de luna y con sueño, en la bastante amplio, procurando desvincular la palabra de la connotacwn
carretera desiert_a, / conduzco solo, conduzco casi despacio ... "), no peyorativa que suele llevar consigo (equívoco, falta de clandad):
podemos conclu~r que el poeta, en su realidad personal, sepa condu- "Propo~go usar la palabra en un sentido lato, y consideraré relevante
Cir, que conduc1a despacio un Chevrolet, que iba solo hacia Sintra. para mi asunto cualquier efecto lingüístico, incluso pequeño, que
:odo eso sólo es verdad en la ficción del lenguaje poético, es verdad añada algún cambto . ' d'trecta d e 1a prosa"I'•
. a la afi rmacton
umcamente en relación con el Yo de la poesía, no en relación con William Empson tuvo el gran mérito de llamar la atenc.ión~ con
la persona física y social del autor. su obra, hacia una característica muy importante del lenguaJe htera..
Entre el mundo. imaginar,io creado por el lenguaje literario y el rio; pero ni la designación ni la descripción propuestas por él para
mundo real, hay siempre vmculos, pues la ficción literaria no se tal característica -parecen ~cepta.bles•.En efecto, a pesa:~ de ~~as la,~
pued: de~prender jamás de la realidad empírica. El mundo real es la explicaciones previas, es tmpostble liberar al vocablo ambrguedad
ma.tnz pnmord~al y .mediata de la obra literaria; pero el lenguaje lite· de una connotación depreciativa; en segundo lugar, Emp~n parece
rano_ no se refiere directamente a ese mundo, no lo denota: instituye,
cons1"d erar 1a amb,·gu·· edad más bien desde el .punto de. vista .de la
efec~Ivam~nte, una realidad propia, un heterocosmo, de estructura disyunción que desde el de la integración y convergencia totalizante
Y drmensrones específicas. No se trata de una deformación del mun..
de significados. .. , .
d.o real, pero sí de la creación de una realidad nueva, que mantiene juzgamos preferible, por tanto, ut1hzar el ;"':"'mo propues~o por
Siempre una relación de significado con la realidad objetiva. Philip Wheelwright para designar esta caracteriStiCa del lenguaJe hte•

4.2. Según varios autores, el lenguaje literario se caracteriza por


ser profun~arnente _connotatwo, es decir que, en él, la configuración u Las cargas connotativas de un vocablo dependen en alto grado del
representativa del srgno verbal no se agota en un contenido intelec. . psiquismo de Jos hablantes y d ~ 1os contextos en que el vocablo es emitido
tual, ya que presenta un núcleo informativo rodeado e impregnado de y/o recibido. .
12 William Empson, Seven types of ambiguity, London, Chatto & Wm ..
elementos emotivos y volitivos. Vocablos como celos, muerte, esclavo,
dus. 1930.
13 William Empson, op, cit., p. 1.
20
Teoría de la literatura l!l concepto de la literatura 21

rario: plurisfgnificación I'. El lenguaje literario es plurisignificativo histórica de las palabras, a la multiforme riqueza que el curso de los
~rque, en~ el: el st~no lingüístico es portador. de múltiples dimen.. tiempos ha depositado en ella~ a las secretas alusiones y evocaciones
SIOne~ ~manttcas r tiende a una multívalencia significativa, huyendo latentes en los signos verbales, al uso que éstos han experimentado en
del Sigmficado un:voco, que es propio de los lenguajes monosignifi- una determinada tradición literaria. Una palabra es caracola sutil en
catwos, (discurso logiCo, lenguaje jurídico, etc.). No se debe concluir que rumorean diversamente las voces de los siglost y por eso en el
de aqu1 que cualquier sintagma literario sea plurisigni:ficativo: cierto origen, en la historia y en las vicisitudes semánticas de las palabras
verso de un poema, por ejemplo, puede presentar sólo un significado halla el escritor hilos recónditos para la tela compleja que va urdiendo.
hteral; pero se de~e ~bservar que tal verso únicamente constituye Considérense. por ejemplo, estos versos de Baudelaire:
una parcela de un significado total, y que este significado total es ne- Bayadere sans nez, irrésistible gouge,
cesanamente polivalente. Dis done {¡ ces danseurs qui font les offusqués:
Por ~tro lado, importa subrayar que la plurisignifi<:ación literaria 10
Fiers mignons, malgré L'art des poudres et du touge,
s.e '.~~s~ttuye a base. de los valores literales y materiales de los signos Vous sen tez tous la mort! ... 17.
lingutsttcos; es dec1r, el lenguaje literario conserva y trasciende si..
(Bayadera de huesos, manceba irresistible,
multáneamente la literalidad de las palabras Is. Cuando un poeta, Di a esos danzantes que se fingen ofuscados:
evocando a la madre muerta, escribe estos versos: ¡Galanes, pese al arte d~ polvos y carmines,
Mas tu, ó rosa fria, Oléis todos a muerte l. .. )
ó odre das vinhas antigas e Umpas? 16,
Es un pasaje de la Danse maCabre, en que Baudelaire evoca, ante
(Mas tú, oh rosa fría, un esqueleto, el destino cruel de la humanidad: la muerte. Fijémonos
odre de las viñas antiguas y limpias?) en la expresión irrésistible gouge, con que el poeta califica al esque ..
leto y a la muerte. Según nos informa el diccionario, ugouge" es un
usa la palabr~ odre con su significado literal de "saco hecho de piel sustantivo que significa "moza, muchacha", a veces con una connota..
de Ciertos animales para transportar líquidos" -y este sentido literal ción peyorativa: "mujer de vida alegre". Baudelaire, sin embargo,
se ve reforzado por la relación sintagmática de "odre" con uviñas"- conocía más íntimamente la historia de la palabra, y se aprovechó de
pero trasciende esta literalidad mediante los múltiples significado~ ella para crear un sintagma plurisigni:ficativo. La "gouge" era la cor..
que arranca a la palabra: manantial de vida, reconfortamiento revi .. tesana que seguía a los ejércitos, y, en la visión del poeta, la muerte
gorización, comp.añía benéfica en el viaje de la existencia, evC:Cación es también la "gouge", la cortesana que sigue al gran ejército uni..
de un pasado distante y puro (a través de la relación sintagmática versal, y sus besos son ++positivamente irresistibles" 18•
con las "vtñas antiguas y limpias"), etc.
17 Baudelaire, Les fleurs du mal, París, Garnier, 1959, pp. rog~I 10.
La plurisignificación del lenguaje literario se manifiesta en dos
Baudelaire comenta así, en una carta, la palabra gouge: " ... al principio,
pl~n?s: un plano vertical o diacrónico, y un plano horizontal 0 sin ..
18
una hermosa gouge no es más que una mujer hermosa; más tarde, la gouge
cromco. En el plano vertical, la multisignificación se adhiere a la vida es la cortesana que sigue al ejército, en la época en que el soldado, como
el cura, no avanza sin una retaguardia de cortesanas ... Pues bien, ¿no es la
Muerte la Gouge que sigue por todas partes al Gran Ejército universat, y no
Phi~ip Wheelv:right, The buming fountain. A study ~·n the language
14
es también ella una cortesana cuyos besos son positivamente irresistibles?"
of :;mbol~sm, B!oommgton, Indiana Uníversity Press, 1954 , pp. 6z ss. (Les fleurs du tnaJ, ed. cit., p. 392) •.
Cfr. Calvan~ Della ':~!pe, Critica del gusto, p. 12 8, • También manceba, en castellano, significó al principio "muchacha",
16
Herberto Helder, OjJCJO canUmte, Lisboa, Portugália, 1967, p. 6 . y cortesana, del fr. courtisanne, "mujer de la Corte" (N. del T.)
7
22
Tecma de la literatura El concepto de la literatura 23
En el plano sincrónico u horizontal, la palabra adquiere dimen- (El país increíble de mi tía,
siones plurisigni:ficativas gracias a las relaciones conceptuales, imagi .. trémulo de bondad y de aletría.)
nativas, rítmicas, etc., que contrae con los demás elementos de su con ..
texto verbal. La obra literaria es una estructura, un sistema de ele.- Fijémonos en el adjetivo trémulo: está sintáctica y semánticamente
mentos interligados, y la palabra sólo cobra valor integrada en esta relacionado con bondade -cualidad psicológico-moral- y con ale-
unidad estructural. Léanse los siguientes versos de Cassiano Ricardo: tria -realidad material-, y por eso tiene un significado sensorial
Rosa encarnada,
-la notación del movimiento suave que se produce cuando alguien
P01'que por mim mom'da empieza un plato o una fuente de aletría-, y un significado senso. .
Em minha p-rópria carne, rial~psicológico.. moral --evoca a una tía anciana, trém.ula por la eda~,
Rosa, sexo trémula por las emociones bondadosas, dulce. y .sonrtente .... Una tla
Rubro da beleta perdida en la provincia -Portugal, país prov1.nctano, que v.tve en :I
Mult-iplicada 19, tiempo de "minha tía"-, preparando la aletr1a como golosma tradi.-
cional -para regalo de los Jacintos ...- , empapándose de bondad ...
(Rosa encarnada, Y he aquí cómo se evoca un Portugal anticuado, anacrónico Y
Porque has muerto por m!
bueno, que el poeta mira con ironía, pero también con _canno.
En mi propia carne.
Rosa, sexo La. plurisignificación del le~guaje literario pue~~ ,realtzarse t~nto
Rojo de la belleza en una parcela como en la totalrdad de una composicton. En los eJen: ..
Multiplicada.) plos mencionados, la multisignificación se registra ~ólo en. de.tenm . .
nades sintagmas, aunque contribuya, como es obvto, al s1gmficado
global del pcema. Pero la multisignificación puede extenderse a la
En el primer verso, el adjetivo encarnada tiene, evidentemente,
totalidad de una obra, y esto es lo que en verdad acontece con todas
un significado primario, cromático -rosa encarnada-. El contexto,
las creaciones literarias valiosas. Un poema, una novela, un drama,
sin embargo, nos conduce a otro plano significativo más profundo
nunca presentan un significado rígido y unilineal, p~es, enci~rran
Y más complejo, pues en este poema el adjetivo encarnada significa
siempre múltiples implicaciones significativas. El lenguaJe ltterano es
también transubstanciada en carne: la rosa encarnada, vista como el
plural por esencia, y la obra literaria es plurisignificativa por la natu~
sexo de la belleza, se transfunde en la propia carne del poeta, en
gozosa y mística alianza. raleza de los elementos y de las relaciones que constituyen su estruc ..
tura formal y semántica: "la lengua simbólica, a la que pertenecen
Veamos otro ejemplo sencillo de plurisignificación derivada de las
las obras literarias, es por su estructura una lengua plural. cuyo código
relaciones que las palabras contraen entre sí en el plano sintagmático.
está constituido de tal modo que cualquier palabra (cualquier obra),
Alexandre O'Neiii, al evocar a Portugal, escribe estos dos versos:
por él engendrada, posee significados múltiples" 21 . En efecto, mu..-
O incrível país da minha tia
trémulo lk hondad.e e de al.etria 20. 21 Roland Barthes, Critique et vérité, Paris, ~d. du Seuil, 1966, p. 53·
Los representantes de la llamada nueva crítica ~ranc~sa atrib~ye,n importancia
capital a la pluralidad significativa de la obra bterana, relacwnandola ya r:on
la estructura misma del lenguaje literario, ya con las estructuras del mcons~
19 Cassiano Ricardo, Joao Torto e a fábula, Rio de Janeíro, Livraria José
Olympio, 1956, p. t27. ciente, ya con los mitos y !os arquetipos. Como se comprende, tal conce~c_ión
del lenguaje literario tiene consecuencias importantes en el plano d~ _la crJt!ca.
0 A!exandre O'Neill, No reino da Dma-marca, Lisboa, Guimaraes Edito~
2
res, r967, p. r6r. Véase una síntesis del problema en André Allemand, Nouvelle cr1ttque, nou ..
velle perspective, Neuclütel, A La Baconniere, 1s/)7.
24 El concepto de la literatura 25
Teoría de la literatura
chas ambigüedades del lenguaje de uso cotidiano son reducidas por m ación creadora", y este deseo de "tornar extraño" se ~anifiesta c~a...
los c~ntexto~ o correlatos situacionales ¡ en el lenguaje literario, en ramente en el lenguaje literario: los "clichés,. descolorrdos, los adj~..
ca,mbiO, _la mdete.rminación del contexto extraverbal -que no es, tivos anónimos, las metáforas caducas, etc., son postergados Y susu..
n_otese. bten, .extenor al lenguaje literario- es tal que genera 0 inten..- tuidos por formas lingüísticas que, por su fuerza expresiva, por su
s:fica mmedrata~ente la sugestividad y la plurisignificación de los novedad y hasta por su extrañeza y sus resonancias insólitas, rompen
smtagmas hteranos. la monotonía y la rigidez de los usos lingüísticos. . .
Por otro lado, el espacio literario es indisociable del mundo de Este esfuerzo para librar a la palabra de la anqurlosrs del hábito
los símbol~s, d~ los mitos y de los arquetipos, y en él cobran las y del lugar común, ya de extrema importanc.ia en la poétic~ barroca,
palabras dtmenstones semánticas especiales. se ha hecho cada vez más frecuente en la literatura despues del ro..
Por ~odo esto~ las gran~es obr.as literarias de todos los tiempos manticismo: las corrientes poéticas modernas, sobre todo las poste ..
h.an suscttado Y Siguen suscitando mterpretaciones tan diversas, ofre... riores al simbolismo, conceden valor central a la liberación de la
ctendo. al lector su riqueza inexhausta y guardando siempre un se.- palabra, y exaltan sus posibilidades significativas profundas Y origi-
cret? mdesvelado.. ¿No e~ significativo, por ejemplo, que la obra de nales. El ideal de Mallarmé de "dar un sentido más puro a las pa-
Racme, tan estudtada y dtsecada a través de los tiempos, haya reve.- labras de la tribu" representa un propósito de todo escritor auténtico,
lado nuevas facetas en nuestros días, al ser analizada desde el punto que debe revelar como un nuevo rostro y una nueva intimid.ad en las
de vista psicoanalítico, sociológico y estructural? 22. palabras, depurándolas de la ganga secular que el uso les .ha rmpuesto.
Y la historia de la literatura muestra que, en la suces10n de las es ..
4.3. La actividad del hombre tiende inevitablemente al hábito cuelas literarias, desempeña un papel importante la necesidad de sus--
Y a la rutma. Est~ tenden:ia se refleja en la actividad lingüística, y tituir por otro nuevo el lenguaje gastado. . .
por e~o el lenguaJe coloqwal, como otras formas de lenguaje, se ca.- La teoría de la información enseña que, cuanto más tnvtal, y,
racte~IZa por una acentuada estereotipación. El lenguaje literario, en por tanto, más previsible, sea un mensaje, tanto ~enor será la infor ..
c~.~~IO, se define por la recusación intencionada de los hábitos lin .. mación que transmita. Como observa. Norbert W1en~r, la obra de ~os
gur.strcos Y por la exploradón inhabitual de las posibilidades signifi- grandes autores clásicos a menudo citada, reproductda en antolog1as
cativas de una lengua. Recientemente, el formalismo ruso ha visto la escolares, fragmentada en fórmulas aforismáticas, etc., se ha. vuelto tan
esencia de la literatura -literaturnost', es decir, la literariedadr-- en familiar al público, se ha trivializado tanto, que ha perdrdo mucho
la ~uc.ha contra esa rutina 23 : el escritor percibe los seres y los acon.- de su valor informativo. "A los estudiantes no les gusta Shake..-
tectmrentos de un modo inédito, a través de una especie de udefor.. speare porque no ven en él más que un montón de citas conocida.s.
Y sólo cuando el estudio de un escritor penetra hasta un estrato más
2
~ V ·• so.bre e.sto, Charles Mauron, L'inconsctent dans l' oeuvre et profundo que el que absorbió los clichés superficiales de .la . época,
la VJe de Racme, Atx•en.-Provence, Pub!. des Annales de la Faculté des Let.- podemos restablecer con él una relación informadora y atrtbuxrle un
tres, Éd .. Ophrys, 1957, y Des métaphores obsédantes au mythe personnel. valor literario fresco y nuevo" 24• En contrapartida, cuanto más on ..
ln.troductw~ a ~ psyc~ocritique, Paris, Corti, 1963: Lucien Goldmann, Le
D~:~ cache, Par.Is, Galhmard, 1955; Roland Barthes, Sur Racine, París, Aux
ÉditJons du Semi, rg63 •
• 23 Victor Erlich, Russian formalism, The Hague, Mouton & C 0 , 1955, pá.. 24 Norbert Wiener, Cybernétique et société, Paris, cols. ro/ 18, xg62.' pá~

~m~s 150 ss. Véanse también los textos induid,os en el volumen Thé01'ie de la ginas 148·149· Lo que N. Wiener afirma ac~rca de Shakespeare pued.e aphcarse
htterature. Textes de~ formaliste.s. russes réunis, présentés et traduits par enteramente a la reacción de nuestros estudiantes de ensenanza media, Y hasta
Tzvetan Todorov, Pans, Aux Édnwns du Seuil, 1966, especialmente pp. 76. . universitarios, ante un autor como Cam6es. Sobre la aplicación de la teoría
97· Cfr., en la presente obra, el capítulo XIII, § 2 , de la información en el campo de la estética, véase la obra de Umberto Eco
Teoría de la literatura El concepto de la literatura
ginal y más imprevisible sea la organización del mensaje, tanto mayor vocablos nuevos -rompe, por mim, assobiando, silvando, vertt-ginan~
será la información que proporcione. Esta problemática, analizada por do, 10 cío sombrío e sá&ico da estridula vida marítima," (ro;npe•
la te~ría de la información, nos parece muy importante para la com .. por mi, pitando, silbando~ vertiginan~o, 1 .la br~ma. sombna Y sadtca
prenstón de la dinámica de los estilos literarios, tanto individuales de la estridula vida marítima). El artxsta hterar10 vxolenta, por nece..
c~mo de época •. Cua~do un lenguaje literario, a fuerza de repetirse, sidad expresiva, las relaciones sintácticas impuestas por ~a norma
~Ierde su cal:'ac1dad mformativa (degradación de su significado poé- -0 Outono mora mágocts nos outeiros 29 (El Otoño mora tristezas en
tico), urge remventar un lenguaje nuevo, volviendo a plasmar los ele.- los oteros)-, establece vínculos nuevos entre las palabras -era bran ..
mentos que un sistema lingüístico determinado pone a disposición ca, mas nao desse branco importuno das louras, nem do branco terso,
del escritor. ¡;;ste produce entonces diversas rupturas en el sistema que duro, marmóreo das ruivas ... 30 (era blanca, mas no con el, blanco
utiliza, es decir, "introduce módulos de desorden organizado en el importuno de las rubias, ni con el blanco ters?, duro, marmoreo de
interior de un sistema, para aumentar su posibilidad de informa .. las pelirrojas); Rora por nim, em longe, a terma 1 dos espasmos gol-
cióntt 25 • fados ruivamente 31 (Roza por mí, lejanamente, la teoría 1 de los
Los símbolos, las metáforas y otras figuras estilísticas, las inver.- espasmos chorreados rubiamente)-, etc. .
siones, los paralelismos, las repeticiones~ etc., constituyen otros tantos Esta transformación a que el escritor somete la lengua usual t1ene
medios del escritor para transformar el lenguaje usual en lenguaje un límite : la oscuridad~ el hermetismo absoluto. Los instrume~tos
literario. No pocas veces el escritor, en su deseo de conferir vida de que el artista literario se sirve -las p~labras-~ no so~ .estncta.-
nueva al instrumento lingüístico de que dispone entra en conflicto
1 mente comparables a los instrumentos utthzad~s por el .mustco o el
con las conv~nciones lingüísticas de la comunidad a que pertenece, pintor -sonidos y colores-, pues, como escnbe An!omo Machado,
y a veces infringe incluso la norma lingüística, aunque tal infracción utrabaja el po-eta con elementos ya estructurados por el espíritu, Y
no represente, en general~ sino un desenvolvimiento inédito de las aunque con ellos ha de realizar una nueva estructura~ no puede desfi.-
posibilidades abstractas que el sistema le ofrece 26, gurarlos01 32• Por eso Heidegger distingue la charlatanería vulgar, que
En el dominio del léxico, por ejemplo, el escritor recurre ya a un destruye las palabras, de la poesía, que las i~venta ~e nuevo, pues,
arcaísmo~ ya a semantemas de carácter técnico propios de la civili.- como afirma también este filósofo, el lenguaJe constituye el funda-
zación industrial y tecnológica de nuestro tiempo -a lua. sai das mento mismo de la intersubjetividad, y sólo realiza su esencia en el
águas / como um dt'sco voador visto em cdmara lenta 27 (la luna surge diálogo, no pudiendo el lenguaje literario, como es obvio, rehuir esta
del agua 1 como un platillo volante visto en cámara lenta)-~ ya crea verdad 33•

mencionada en la nota siguiente, y A. Moles, Théorie de l'information et 28 Fernando Pessoa (Alvaro de Campos), Obra poética, Río de Janeiro,
perception esthétique, París, Flammarion, 1958.
25 Umberto Eco, Obra abierta, Barcelona, Seix Barra!, 1965, p. xo6. En Aguilar, 1960, p. 276. .
29 Fernando Pessoa, op. ett., p. 50. . . ,
efecto, el lenguaje literario constituye un sistema semiótico secundario, 0 con-- 30 Almeida Garrett, Viagens na minha terra, Lisboa, Portugáha, 1963, pa..
notativo, porque utiliza como significante un sistema semiótico primario, que
es el sistema lingüístico (cfr. Marcello Pagnini, Struttura letteraria e metodo gina 85. . . . .
31 Mário de Sá Carne1ro, Poestas, L1sboa, Át1ca, s/d., p. 70. .
critico, Messina,Firenze, D'Anna, 1967, pp. 76 ss.). 32 Citado por Eugenio Frutos Cortés, Creación filosófica Y creanón poé.-
26 Uso los términos norma y sistema siguiendo a Eugenio Coseriu, "Sis.-
tica Barcelona, Juan Flors, 1958, p. 209.
tema, norma y habla", Teoría del lenguaje y lingüística general, Madrid, Gre.- 33 M. Heidegger, Qu'est,ce que 14 métaphysique?, P~ris, \·.U. F., 1951•
dos, 1962,
páginas 240'241. Jorge de Lima escribe: "Que el leng.uaJe ~o~tlco sea, . como
1:1 Cassiano Ricardo, O ananha.-céu de vidro, Rio de Janeiro, Livraria quiere con razón el gran Euríalo Canabrava, una especie de Jdwma propto del
José Olympio, 1956, p. 97· poeta, nada es más deseable. Pero sin que los poetas olviden, por su parte,
Teoría de la literatura El concepto de la literatura
trínseca, y la prueba es que este mismo significado es traducido por
4.4. En el lenguaje cotidtano, igual que en el lenguaje cientí- significantes muy diversos en otras lenguas. El signo lingüístico es.
fico, filosófico, etc., el significante, es decir, la realidad fisica, sonora, por consiguiente, un signo convencional3s.
del signo lingüístico, tiene poca o ninguna importancia. En es.tas Dámaso Alonso no discute la validez de este principio; pero
formas de lenguaje sólo cuenta el significado, es decir, la configuractón afirma que, en el lenguaje ];X)ético, existe "siempre una vinculación
·representativa que constituye el signo interno existente en el s1gno motivada entre significante y significado"t entendiendo por signifi--
doble que es la palabra. En el lenguaje literario se comprueba que cante ya una sílaba, un acento, una variación tonal, etc., con valor
los signos lingüísticos no valen sólo por sus significados, sino también, expresivo, ya un verso, una estrofa o un poema. Al analizar el verso
y en gran medida, por sus significantes, pues la contextura sonora de de Góngora -infame turba de nocturnas aves-, Dámaso Alonso
los vocablos y de las frases, las sugerencias rítmicas, las aliteraciones, escribe que "las dos sílabas tur (turba y nocturnas) evocan en nos ..
etcétera, son elementos importantes del arte literario. Esta part1c1pa.. otros especiales sensaciones de oscuridad fonética que nuestra psique
ción de la fisicidad de los vocablos aproxima el arte literario a la transporta en seguida al cam·po visual. Esas sílabas tur son significan..
música, y cobró relieve particular en el movimiento sim~olista, te& parciales, con especial valor dentro de las palabras turba y noc..
cuando la poesía, según Valéry, quiso "apropiarse de nuevo la nqueza turna., y despiertan en nosotros una respuesta, un significado espe..
de la Música" 34. Hay que reconocer, sin embargo, una gradación de d11l, montado sobre el de turba y nocturna, y exterior, sin embargo,
la importancia de los significantes según los distintos planos del ar- Q) sígnificado conceptual de estas palabras; porque esa sensación de
te lite.rario: esa importancia es más notoria en el verso que en la 36
!l&<:Utidad se propaga a todo el verso" •
prosa, y es también más visible en la prosa de Chateaubriand o de
James Joyce que en la de Stendhal o de Steinbeck.
Esta característica del lenguaje literario suscita dos graves proble-- ~-- M Ferdinand de Saussure. Couts de linguistique générale, 5.a ed •• París,
mas. El primero se .relaciona con la arbitrariedad o no ar~itr.ariedad Jl~yOIJ tf)6o. pp. too ss. Sobre esta materia, cfr. José G. Herculano de Car.-
del signo lingüístico, y ha sido planteado por un maestro mstgne de V~I_ho, 'l'coria da linguagem, Coimbra. Atlántida. 1967. t. 1. pp. 172 ss.
la estilística moderna, Dámaso Alonso. En su Co-urs de ltngutsttque MI Dámaso Alonso. Poesía española. Ensayo de métodos y limites estilís.-
~:fH, __ MJldrid. Gredas, s.• ed •• p. 29. Carlos Bousoño, discípulo de Dámaso
générale, matriz de toda la lingüística estructural, Ferdinand de Saus"' Ahhifil.lJ .,,x.pone este problema con mucha claridad: "Desde Saussure sabemos
sure estableció, como principio fundamental del estudio sobre la na-- l,l (:l!racterística fundamental del signo consiste en su arbitra-riedad. El
turaleza del signo lingüístico, el carácter arbitrario de este signo, pues ~- ~~tbitr~rio puesto que un mismo concepto pudo haber sido designado
entre el significante, es decir, el signo externo formado por una ca~ 111AM d¡versas palabras. y de hecho la confrontación de los distintos
dena de sonidos, y el significado, signo interno o configuración reprc~ pmi muestra que así. en efecto. ocurre. En latín se dijo "arbor" a Jo
Jnijléll se dice "tree". en francés "arbre" y en español "árbol". Pero
sentativa, no existe ninguna relación intrínseca, ningún eslabón ins...- nrbitrario, el signo de lengua es inmoti"Vado: nada hay en el sig..
crito en la realidad misma. Entre los sonidos que forman el 1 que nos sugiera el objeto a que ese significado se refiere.

cante "rostro., y su significado, no se ve ningún lazo de nece:sidad instantes poéticos que antes hemos analizado como expresivos
una motivación: la sintaxis o el ritmo o la materia fónica. etc ••
, íntimamente vinculados a la representación correspondiente.
como les advierte T. S. Eliot. que deben saber comunicar ;;IIIIÍIHIIIH 1 _se trat_a de casos en que el significante está motivado por
poesía y no sobrecargarla de tal oscuridad que se torne incomprensibl_e. •t:nudo. D1remos entonces que ha habido una sustitución : los
dificultad del lenguaje poético reside precisamente en eso: ser lengua¡c ;.!>llil•o¡Jo• de la poesía reemplazan a los signos inmotivados de la len~
poeta y ser comunicable,. (Obra compl.eta, Rio de Janeiro. Aguilar, nmo·~t;uncnte: signos que arrastran representaciones sensoriales
! -IMnos purame~te lógicos" (Teoría de la expresión poética,
vol. l. p. 73).
34 Paul Valéry. Oeu"Vres, Paris, Ga\1imard. Biblioth€:que de la ¡ji!H!I'llt.ld.l, Madnd, Gredas. xg66. p. :2.46).

1957· t. 1, p. ¡,272·
Teoría de !a literatura El concepto ck la literatura 3'
partet el soneto de Rimbaud no revela verdaderamente un fenómeno
Henos aquí ante un carácter verdaderamente destacado del len.. d.~ audición coloreada, puesto que, cuando pretende producir una vi ..
guaje literario: el valor sugestivo, la capacidad expresiva de las sono.- s1on de ver~e, el poeta acumula nombres de objetos verdes, mares
ridades que el escritor utiliza. Con todo, hay que admitir que esta verdes, pastJzales; cuando pretende evocar visiones rojas, acumula
capacidad expresiva es secundaria con relación a los valores semán . .
ticos -principio de primordial importancia para la crítica literaria y, A ~r~ E blanc, I rouge, U ve-rt, O bku: voyell.es,
en particular, para el análisis lingüístico-. El propio Dámaso Alonso fe du·a1 quelque iour vos naissances latentes:
reconoce que tal motivación entre significante y significado se basa A, noir corset vdu des mouches éclatantes
Qui bombinent autour des puanteurs c-ruelles,
en una ilusión del hablante 37, y Claude Lévi..-Strauss acentúa justa..
mente el carácter a posteriori de esa motivación: us¡ admitimos [ ... ] Golfes d'ombre; E, candeurs t:ks vapeu-rs et des tentes,
que nada predestina a priori ciertos grupos de sonidos para designar Lances des glaciers f~rs, rois blancs, frissons d'ombeLks;
1, pourpres, sang e-raché, tite des levres beUes
ciertos objetos, no por eso parece menos probable que tales grupos Dans la colhe ou les ivresses pénitentes¡
de sonidos, una vez adoptados, afecten con matices particulares al
38 U, cycles, vibrements divins des mers virides
contenido semántico que pasó a estarles asociado" • Paix des patis semés d'animaux, paix des ricÍes
Algunos autores citan el célehre "soneto de las vocales" de Rim.. Que L'alchimie imprime aux grands fronts stud~·eux;
baud 39 como prueba de que hay un nexo intrínseco entre los sonidos
y los significados de un poema. El Prof. Étiemble ha demostrado la O! supréme Ckúron plein des strideurs étranges,
Sdences traversés des Mondes et des Anges:
inanidad de tales ilaciones. pues ya antes de Rimbaud, el danés Georg -0 l'Oméga, rayon violet de Ses Yeux.
Brandes y Victor Hugo habían atribuido colores a las vocales, Y
(A negra, E blanca, I roja, U verde, O azul: vocales,
cuando se comparan las equivalencias establecidas por los tres autores,
Diré algún día vuestros nacimientos latentes:
se comprueba que no están de acuerdo en ningún punto. Por otra A, negra halda velluda de moscas relucientes
Que zumban revolando fetideces brutales,

37 Dámaso Alonso, ob. cit., p. 6ot. Golfos de sombra. E, candor de niebla y reales,
38 Ciaude Lévi~Strauss, Anthropologie structura!.e, Paris, Plan, 1958, pá~ Lanz,as de heleros, reyes blancos, nardos trementes.
gina xo6. Me parecen muy ilustrativas las siguientes observacio~es de _Lévi• J_, purpura, escupida sangre, labios rientes
Strauss sobre este problema: "Desde el momento en que el frances Y el mgléa En la cólera o en raptos penit~nciales.
atribuyen valores heterogéneos al nombre del mismo alimento, la posición
semántica del término ya no es absolutamente la misma. Para mí, que hab\6 lf• drcu!os, temblor de verdes mare.s profundos,
l u. de pastos sembrados de tranquilos rebaños,
exclusivamente inglés durante ciertos períodos de mi vida, sin ser p~r eao
bilingüe, fromage y cheese quieren decir lo mismo, pero con ~atices ddere1V
Jl¡¡,.t. arada en las frentes por estudios o enojos;
tes: fromage evoca cierto peso, una materia untuosa y poco fnable, un sabor O, Aupremo Clarfn de estridores extraños
espeso. Es una palabra especialmente apta para desig~ar lo que llaman NUrni."Jos traspasados de Angeles y de Mu~dos:
queseros "masas gordas", mientras que cheese, más hgero, fresco, un 1O, la Omega, destello violeta de Sus Ojos!)
ácido y esquivándose bajo los dientes (cfr. forma del orificio bucal), me
pensar inmediatamente en el queso fresco. El "queso arquetípico" no ~s, fJ~~IJ) francé11 del soneto, tal como se imprime aquí, presenta alguna Ii~
tanto, el mismo, para mí. según pienso en francés o en inglés" (ob. e1t., _lr~ntc al que reproduce esta obra en su original portugués. El de
ginas I06-xo7}. Para una crítica cerrada y radical de _las teorías ífl!l'_~l(Íf~ caste!lana es e! del manuscrito autógrafo de Rimbaud, cuya
de filiación romántica, que asocian lntimamente sonondades y "'"'''"'los ~tHHilane de Lacoste, como puede verse en f:tiemble Le son t
ticos, cfr. Galvano DeUa Volpe, Critica det gusto, Barcelona, a 19
Ue Pmulition colorée la. vísU:m érotique, Paris, Galli~ard, ~~.
xg66, pp. 144 ss. (N, clel T.)
39 He aqui el soneto d~ Rimbaud:
Teoría de la literatura l!l concepto de la literatura 33
42
púrpuras, sangre escupida, labios bellos. Como acentúa el mencionado la cibernética, de la teoría de la información, etc. • Es indudable
crítico, Rimbaud "olvida por completo el primer· verso de su poema, que el significado poético no se identifica con un mero significado
que queda en el aire, bastante tontamente, y nada tiene que ver con conceptual o lógico, pues este significado es sólo uno de los com..
e~ ~oneto pro~i~mente dicho. El primer verso podría anunciar un ejer.. ponentes del sigt'iificado poético global, junto con los valores conno-
CIClO de audtctón coloreada. Los trece r-estantes son su desmen .. tativos, los significados secretos de las palabras -como quedó expli-
tida" 40• cado en las página,s sobre la plurisignificación del lenguaje literario-
Otro problema suscitado por la función del significante en el y los valores sugestivos que nacen de las relaciones musicales entre
lenguaje liter~rio consiste en la tendencia manifestada por algunos las palabras. Pero el intento de despojar a la palabra de todo conte-
autores a vacrar el poema de todo significado, considerándolo sólo nido significativo equivale a desconocer y destruir la naturaleza del
43
c~mo una cosa, una estructura sonora y visual, desprovista de conte.- signo lingüístico, reduciéndolo a la fisicidad del significante •
mdo. El poeta norteamericano Archibald MacLeish expresó así esta
doctrina: S. Después de lo dicho, no parece muy difícil establecer una
A poem should be palpable aml mute distinción entre obra literaria y obra no literaria. Quedarán excluidas
As a globed fruit. de la literatura las obras que no participan fundamentalmente de las
··················································· formas de existencia antes asignadas al lenguaje literario y están,
A poem should be wordkss por tanto, despojadas de intenciones y cualidades estéticas: obras ju ..
As the fUght of birds rídicast histórica&t científicas, filosóficas, reportajes periodísticos, et ..
cétera. Serán obras literarias aquellas en que, según hemos dicho, el
A poem should not mean
But be 41, mensaje crea imaginariamente su propia realidad, en que la palabra
da vida a un universo de ficción. En una obra científica, histórica o
(Un poema debiera ser palpable y mudo filosófica, el lenguaje denota referentes externos, y su verdad se
Como una fruta henchida, relaciona necesariamente con ellos; en la obra literaria, el lenguaje
......................................................... no manifiesta tal uso referencial, y su verdad es verdad de coherencia.,
Un poema debiera ser callado no de correspondencia, y consiste en una necesidad interna, no en
Como el vuelo de aves algo externamente comprobable 44 • Así, pues, como escriben Wellek
. .................................................... .. y Warren, "el núcleo central del arte literario ha de buscarse, evi..
Un poema no debiera decir, dentemente, en los géneros tradicionales: lírico, épico y dramático.
Sino ser.)
En todos ellos se remite a un mundo de fantasía, de ficción" 45 •
Este propósito de reificación del poema y del lenguaje poetico,
cuyos prm~eros ensayos se hallan en el simbolismo, se ha visto plena ..
mente realtzad_o en la poética del concretismo y en la llamada "poética 42 Umberto Eco, Obra abierta, Barcelona, Seix Barra\, 1965.
43 Sobre las pretensiones del concretismo en este terreno, v, Oswaldino
de la obra abierta", por influjo del principio de indeterminaciÓn, de Marques, Laborq.tório poético de Cassiano Ricardo, Rio de Janeiro, Editora
Civiliza~ao Brasileira, 1962, pp. 5 ss.
40 R. Etiemble, Le mythe de Rimbaud, 11. Structttre du mythe, Paris, Galli .. 44 I. A. Richards, Principies of literary criticism, 5·a. ed., London, Kegan
mard, 1952, p. 8g. Paul, I934• pp. 269 ss.
45 René Wellek y Austin Warrent Teoria Literaria, 4.a. ed., ¡,a reimpr.,
41
Archib_a!~ MacLeish, "Ars poetica", Collected poems I917"1952, Bastan,
Houghton M!fl.m, 1952. Madrid, Gredas, 1966, p. 30.
TEORÍA DE LA LITERATURA. - 3
34 Teoría de la literatura El concepto de la literatura 35
Ante un poema de Baudelaire, una novela de Es:a de Queirós 6. Importa, sin embargo, hacer una observación muy importante.
o un drama de Pirandello, no hay duda posible sobre su naturaleza Lo que afirmamos sobre el concepto de liter~tura. se b~sa en las te~. .
literaria (y esto, repito, independientemente del problema de su valo- ciencias generales de la estética y de la críttca hterana c~nt~~pora. .
ración, y es importante observarlo). Algunas obras ocupan una posi .. neas; pero es necesario reconocer que, ~~ su. desarrollo htstort~o, el
ción ambigua, participando del estatuto de la existencia literaria, pero concepto de literatura ha tenido extens10n drferente .. El sermox:, la
no de manera total y pura como una novela de Thomas Mann o un historia, la epístola, etc., fueron considerados en s1~los anter10res
poema de Camilo Pessanha, etc. Son obras que, por decirlo así, usan como posibles formas literarias, y, en efecto, son cons1deradas como
máscaras literarias. Están en este caso la biografí~ el ensayo, las .me.. literatura las Crónicas de Fernao Lopes, las Décadas de Joao de Barros.
morías, por ejemplo. Podemos admitir que un tratado de ascética las obras oratorias del P. António Vieira, etc. Téngase en cuenta,
constituya, en ciertos aspectoSt una obra literaria: pero un análisis sin embargo, lo siguiente: .
riguroso de sus modos de existencia demostrará que se trata de una a) Aunque se admitan como obras literarias,. las Crómcas ~e
obra fundamentalmente diversa en su motivación, en su naturaleza y Fern3o Lopes y las Décadas de Joao de Barros no tte~en una esencia
en sus objetivos, de una obra literaria auténtica, como Frei Luís de literaria -literariness, como dicen los ingleses- semeJante a la de la
Sousa, A ilustre casa de Ramires, etc. Su estudio pertenece más a la lírica de Carnees o a la de las novelas de Es:a de Queirós:
historia de la cultura -filosófica, religiosa o ascético.-mística- que a la b) Lo que verdaderamente ha ~ambiado ':'" ha sido el concepto
historia de la literatura, aunque pueda tener conexiones importantes de literatura ni la naturaleza del obJeto hterano, smo el concepto de
con ésta. No basta que una obra esté escrita con elegancia o en estilo sermón, de historia, etc. La prueba está en que, por ejemplo, cuan~o
castizo para que, ipso facto, ascienda a la categoría de literatura, aun.- Ferna:o Lopes escribe la historia tal como hoy entendernos esta dts . .
que en ella puedan existir accidental y esporádicamente elementos ciplina --ciencia rigurosa y objetiva que procura. establecer ~a verdad
estéticos. de lo acontecido--, no crea literatura. Es dectr, el Fern~o Lopes
El concepto de literatura que acabamos de formular obedece a un estrictamente historiador es ajeno a la literatura, Y el a~ugu~ cr.o..
criterio estrictamente estético. Repudiamos así un concepto amplifi .. nista sólo adquiere dimensiones literarias cuando recrea ,~magmarta ..
cador y cultural de la literatura, tan grato a la mentalidad positivista, mente 41 acontecimientos y personajes (la muerte de Mana Teles, el
según el cual pertenecerían a la literatura obras jurídicas, históricas. retrato de la Flor da Altura, la muerte del Conde Andeiro, etc.). Lo
pedagógicas, etc. En esta perspectiva, la obra literaria tiende a iden .. mismo podemos afirmar, por ejemplo, de Michelet o de Oli.ve~ra Mar..
tificarse con el documento, con el texto impreso o manuscrito. inde.. tins, cuya capacidad de recreación imaginaria d_~ ac~ntec~mientos .Y
pendientemente del carácter estético o inestético del texto. Tal con.- de almas confiere a sus obras históricas dimens10n hterana. No Sl~
cepto de literatura es responsable de la inclusión. en los manuales de razón llamaba Macaulay a la historia entendida a la manera tradt . .
historia literaria, de autores que de ningún modo, o sólo marginal . . cional, anterior a la concepción de la historia como ciencia, Hnove ..
mente, se pueden situar en la literatura 46, la fundada en hechos". Piénsese en los recursos de que echan mano
historiadores como Tito Livio o Jo3o de Barros: retratos de perso~
46 Con mucha razón escribe el Prof. Prado Coelho, ob. cit., p. 36: "Lo
que entre nosotros, como en otras partes, se llama Historia Literaria no pasa, auténticas obras literarias, entendiendo la Literatura como Arte. Un Damiil?
habitualmente, de Historia de la Cultura que da relieve más o menos acen .. de Góis, un Verney, un Fortunato de Almeida figuran a la par de un GJ!
tuado a la realidad literaria: biografías de los autores y análisis interno y ex .. Vicente, de un Garrett, de un Camilo Pessanha'~: . . .
47 Esta expresión no significa que la recreacJon tmagmana de los aco~te~
terno de las obras. Este género híbrido es fuente permanente de equívocos:
la materia no elaborada estéticamente, las ideas de moralistas y pedagogos y la cimientos y de los personajes no esté informada, en mayor o menor med1da,
buena información d!! los historiadores aparecen en el mismo plano que las por elementos indiscutiblemente históricos,
Teoría de la literatura El concepto de la literatura 37
najes, descripciones imaginarias de acontecimientos, discursos, epís.- raleza. Mientras que éstas tienen como objeto el mundo natural, la
t~las, diálogos, para recrear los estados de ánimo de los personajes, et.. totalidad de las cosas y de los seres simplemente dados ya al cono•
cetera. Son otros tantos recursos literarios, mediante los cuales se cimiento sensible ya a la abstracción intelectual, las ciencias del eg...
confunden las fronteras de la historia y de la literatura. Resulta obvio, piritu tienen como objeto el mundo creado por el hombre en el
s!n embargo, que tales obras sólo hasta cierto punto pertenecen a la transcurso de los siglos -ámbito singularmente vasto, pues abarca
hteratura y que, por consiguiente, sólo en parte interesan al estudioso todos los dominios de la múltiple actividad humana.
del fenómeno literario 48• Las ciencias naturales tienen como ideal la explicación de la rea..
Hoy no exigimos de un estudio histórico o de un sermón natu .. lidad mediante la determinación de leyes universalmente válidas y
raleza literaria, sino la verdad y la manifestación de lo acontecido, o la necesarias, .que expresan relaciones inderogables entre los múltiples
exposición de verdades religiosas y morales. Muchos de los recursos elementos de la realidad empírica: las ciencias del espíritu, en cam..
literarios de las obras históricas de )oao de Barros o de Oliveira Mar• bio. se esfuerzan por comprender "la realidad en su carácter indivi ..
tins no cabrían actualmente en una tesis de doctorado en ciencias dual, en su devenir, espacial y temporalmente condicionado" 49• Quiere
históricas, y muchas páginas literarias de Vieira desentonarían en una decirse, por consiguiente, que la teoría de la literatura, rama del saber
alocución papal de nuestros días. incluida en las ciencias del espíritu, no puede aspirar a la objetividad,
rigor y exactitud que caracterizan a las ciencias naturales: el con..
7. Determinada así .la naturaleza de la obra literaria, se impone cepto de ley, elemento nuclear de las ciencias de la naturaleza, no se
el_ estudio de las posibilidades, fundamentos y propósitos de la disci- verifica en los estudios literarios, y algunas tentativas de establecer
plma que nos ocupa -la teoría de la literaturtJr-, El objeto material leyes en el estudio del fenómeno literario han tropezado con dificul-
de la teoría de la literatura ya está, evidentemente, establecido -la tades insuperables so.
literatura-; pero es necesario señalar el ángulo específico desde don ..
de se contempla este objeto: es preciso. en suma, determinar el 9. Pero ¿será posible una teoría de la literatura, aunque, según
objeto formal de la teoría de la literatura, el cual no se iden• ciertos estetas y críticos, la obra literaria sea individualidad absoluta,
tifica, por ejemplo, con el objeto formal de la historia literaria ni de unicidad pura, enigma particular e irreductible? La antigua proposi ..
la crítica literaria. ción, de origen espinosiano, individuum est ineffabile, parece demos..
trar que la obra literaria sólo podrá ser apreciada a través de una
8. ~a teoría de la literatura se integra en el grupo de las lla- fruición simpatética, puramente subjetiva, lo cual impide claramente
madas Ciencias del espíritu, caracterizadas por un objeto, unos mé.- la constitución de un saber objetivo.
todos Y una meta que no son los de las llamadas ciencias de la natu .. De otra parte, una importante corriente estética derivada de las
doctrinas de Benedetto Croce -y en la que se encuadran diferentes
48 El desconocimiento de esta verdad explica que muchas veces las historias
orientaciones estilísticas. sobre todo la vossleriana- afirma que, sien ..
de la literatura concedan amplia atención a aspectos y elementos no literarios
de las personalidades y obras que estudian. A este respecto escribe el Prof.
do la obra literaria individualidad estricta, ..manifestación lmgüís..
Prado Coe!ho: "Los escritores son ambiguamente valorados ya como personas tica de la interioridad hic et nunc del poeta", sólo una estilística in..
prácticas, por sus ideas y acciones, va como personas estéticas. Ejemplo típico dividualizante podrá constituir la modalidad adecuada del estudio de
el de Vieira : se da más importancia al misionero, al diplomático, al hombre de
cierta configuración mental representativa, que a lo que realmente atañe a la 49 Pietro Rossi, Lo storícismo tedesco contempot'aneo, Torino, Einaudi,
Historia Literaria: el artista (sentimientos convertidos en fuentes de em0 .. 1956. pp. 171"'172·
cienes estéticas, imaginación, ritmo)" (ProbLemática da história Jiterária, pp. 36.- so Carlos de Assis Pereira, Ideário crítico de Fidelino de Figu.eiredo, S.
37). Paulo. 1962, pp. 33 ss.; R. Wellek y A. Warren, ob. cit., p. 2.0.

También podría gustarte