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Internacionalización de empresas, especialmente de las

PyMEs, y las negociaciones comerciales internacionales La


internacionalización de sus empresas,
Especialmente de las PyMEs, a través de múltiples modalidades de proyección externa, es una
nueva dimensión del comercio exterior de una nación. Supone el desarrollo de múltiples
modalidades de presencia en terceros mercados, sostenida en el tiempo, de los bienes, servicios y
actividades recreativas, que un país está en condiciones de ofrecer en forma competitiva1. ¿Qué
importancia tienen para una empresa de nuestro país y, especialmente, para una PyME que se
proyecta al mundo, las negociaciones comerciales internacionales en las que participa la
Argentina, así como también los acuerdos preferenciales que concluyen terceros países entre sí y
que pueden tener diferentes efectos en el desplazamiento de ventajas competitivas, sea en
beneficio o en perjuicio, de bienes y servicios originados en nuestro país? ¿Cuáles son las
cuestiones más relevantes a tomar en cuenta en el seguimiento, desde la perspectiva de la
inteligencia competitiva de una empresa proyectada al mundo, de las negociaciones comerciales
internacionales en las que participa la Argentina, o de aquellas en las que no participa el país pero
que pueden incidir en la competitividad internacional de sus bienes y servicios? ¿Qué lecciones
pueden extraer las empresas que internacionalizan sus actividades, de las negociaciones
comerciales internacionales que han desarrollado otros países entre sí? Y, en particular, tomando
en cuenta que la Argentina y sus socios del Mercosur han relanzado tras la Cumbre de Madrid
(mayo de 2010) sus negociaciones birregionales con la Unión Europea (UE), ¿qué se puede
aprender de los acuerdos comerciales que a su vez otros países, especialmente latinoamericanos,
han concretado también con la UE?

Los desafíos de articulación para competir en el nuevo escenario global


Las oportunidades que se presentan en el mundo del futuro para la Argentina tienden a ser
significativas. Parece existir consenso al respecto. Pero diagnosticarlas con precisión será una tarea
permanente. Y aprovecharlas requerirá competir con muchos otros países y desarrollar un gran
esfuerzo de articulación sostenida, tanto en el plano interno como con nuestros socios. Es preciso
aceptar el hecho de que la competencia por los mercados mundiales tenderá a ser cada vez más
intensa. El número de protagonistas —países y empresas— ha aumentado significativamente. Y
cada vez más son los países que procuran objetivos ambiciosos de una presencia sostenida en el
tiempo en todos los mercados. Se puede observar, asimismo, que movilizar energías sociales en
torno a objetivos comerciales externos ambiciosos es, en muchos de nuestros competidores, no
sólo un requisito para tener éxito. Es, además, una fórmula para lograr la necesaria cohesión de
una sociedad. Por todo ello tiene hoy mucho sentido interrogarse sobre la Argentina en la futura
competencia por los mercados mundiales. Tener un buen diagnóstico sobre las fuerzas profundas
que están operando en el entorno global y en el regional; saber distinguir entre oportunidades y
espejismos; extraer consecuencias operativas con proyección hacia el largo plazo; adaptar las
hojas de ruta que se fijen a los cambios continuos que se irán produciendo y, en particular, poner
el acento en cómo lograr los objetivos realistas que se fijen, parecerían ser entonces prioridades
nacionales.
https://www.biblioteca.fundacionicbc.edu.ar/images/0/0a/Libro_Standard_Bank_3-00.pdf