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Que comience la función.

Un recorrido por el circo

Lectura: Tarde de circo


Cita completa: Roldán, Gustavo. Tarde de circo. Bs. As.: e.d.b., 2005
Edad sugerida: a partir de 8 años

Lectura: Circo
Cita completa: González, Fernando. Circo. Bs. As.: Libros – Álbum del Eclipse, 2004
Edad sugerida: Para todas las edades
Lectura: Pasen y vean
Cita completa: Drennen, Olga. Pasen y vean. Bs. As.: Ediciones Abran Cancha, 2005
Edad sugerida: pequeños lectores

Lectura: Pasen y vean


Cita completa: Schujer, Silvia. Pasen y vean. Bs. As.: Atlántida, 2005
Edad sugerida: a partir de 6 años

Lectura: El circo criollo


Cita completa: Nine, Lucas. El circo criollo. Circo popular argentino. Bs. As.: Libros – Álbum del Eclipse, 2009
Edad sugerida: Para todas las edades
Lectura: Un circo un poco raro.
Cita completa: Shua, Ana María. Un circo un poco raro. Bs As.: Alfaguara, 2008
Edad sugerida: desde 2 años

Lectura: El circo fantástico de los hermanos ABC


Cita completa: Méndez, Natalia. El circo fantástico de los hermanos ABC. Bs. As.: Sudamericana, 2007
Edad sugerida: Para todas las edades
Lectura: ¿Qué crees tú que puedes hacer en mi circo?
Cita completa: Roo, Georgina. ¿Qué crees tú que puedes hacer en mi circo? Bs. As.: Pequeño Editor, 2006
Edad sugerida: Para todas las edades

Lectura: Cuentos del circo


Cita completa: Mariño, Ricardo. Cuentos del circo. Bs. As.: Colihue, 2007
Edad sugerida: desde 6 años

Lectura: Una caja no es vida para una pulga


Cita completa: Albasini, Mario, “Una caja no es vida para una pulga” en Wolf, E. y otros. La flauta del afilador. Bs. As.: Colihue, 2005
Edad sugerida: desde 6 años
Lectura: El mercado de las pulgas
Cita completa: Lima, Juan. El mercado de las pulgas. Bs. As.: Atlántida, 2008.
Edad sugerida: Para todas las edades

Lectura: Pollos de campo


Cita completa: Wolf, Ema. Pollos de campo. Bs. As.: Alfaguara,
Edad sugerida: desde 12 años
Leemos juntos

Viene llegando el circo. ¿Vieron que el circo es el que llega? Y cuando aparece con sus carromatos, sus jaulas sobre ruedas, su enigmático equipaje, nos
despierta los deseos, invade los baldíos y penetra, asusta, divierte, arrastra. Algunos chicos han visto circos y otros no. Para los que los vieron, aunque sea
por la tele, una buena manera de prepararse para leer es hablar de las cosas que pasan en un circo y preguntarnos si todos los circos son iguales. Hay
gente que odia los circos porque los asocia con el maltrato a los animales, pero no todos tienen animales, podemos ver los especiales del Cirque du Soleil
para comprobar que los únicos animales que aparecen son hombres disfrazados. Y para los que nunca los vieron, empezamos a leer y a mirar estos libros
que nos introducen en el mundo casi irreal del circo.

Miren lo que pasa en esta Tarde de circo: “La música que llenaba la carpa del circo se apagó cuando el hombre alto comenzó a caminar sobre la cuerda
floja”. Y el nene decidió en ese momento:
“-Voy a ser un hombre que camina en una cuerda”.
Y encuentra en el Circo de Fernando González la mejor cuerda que hay:
“-Yo voy a practicar con naranjas.
-¡Qué lindo! Ser domador.
-Seré mago.”
Y otra vez en el Circo de González encuentra un mago:

-
Voy a ser trapecista. Dice el nene y se imagina si pudiera armar un circo en el patio de su casa. Para que vengan todos los chicos, los amigos, los parientes,
los vecinos… ¡cuánta gente!
Y nuestros lectores, pequeños y grandes, ya se están imaginando cómo sería organizar un circo en el patio de la escuela…

Pasen y vean…
Esto sí que es un prodigio nunca antes visto: ¡dos libros con el mismo nombre! Uno lo escribió Olga Drennen y trae poemas, el otro también tiene poemas
y canciones y lo inventó Silvia Schujer.

Y éste otro tiene juegos y hasta una obra de teatro. El circo criollo de Lucas Nine es un circo extraño, con extraños personajes. Un circo raro, como son
todos los circos, no apto para personas impresionables. Un álbum diferente y transgresor, donde “lo sublime y lo horroroso” se mezclan sin aviso.
Cuadros artísticos con un toque algo siniestro, trazos enigmáticos y hasta monstruosos que evocan algo parecido al miedo, o cercano a la muerte. Pero
¿no es esto lo que evocan todos los circos? Una lectura de texto e imagen que nos invita a buscar con los chicos los antecedentes de este espectáculo
popular. Y siempre se puede terminar con el pericón nacional, tal como termina en el libro la “pantomima filodramática” Juan Moreira.

Hay otros circos que se llaman raros como éste que inventó Ana María Shua, Un circo un poco raro, donde el león mete la cabeza en la boca del domador,
el conejo hace aparecer un mago en su galera, los elefantes caminan en la cuerda floja y las jaulas están llenas de gente que ruge. El texto se acerca a lo
“raro” o por lo menos a lo diferente a partir de estas inversiones y una invitación para ver el mundo que se aleja de lo convencional, sin embargo las
ilustraciones reproducen todos los estereotipos que podamos recordar y no suman casi nada a la lectura. Imaginemos con los chicos qué cosas pueden
pasar en un circo, que sean imprevisibles, o exactamente al revés de lo que esperamos.

¿Qué pueden hacer 27 ilustradores argentinos adentro de un circo? 27 fabulosos artistas en escena para inventar un abecedario circense. El circo
fantástico de los hermanos ABC es un libro álbum especial, donde se juntaron muchas manos talentosas para hacer magia con las letras. Para los chiquitos,
que están empezando a saber que existe una letra que se llama “k” o que la “s” no es lo mismo que la “z”, un fabuloso abecedario ilustrado con malabares,
acrobacias y doma de animales por Cubillas, Saúl Oscar Rojas, Istvansch, Pablo Bernasconi, Isol y muchos más. Para seguir: podemos mostrar nada más
que el ABC y dibujar con los chicos el resto del abecedario circense.
Eso pueden hacer los ilustradores. Y… ¿Qué puede hacer un nene chiquito cuando ve llegar el circo? ¡Unirse a él! Pero el dueño del circo se rió y lo
humilló: ¿Qué crees tú que puedes hacer en mi circo? Se rió y lo echó sin sospechar siquiera lo que ese nene era capaz de hacer. Otro álbum asombroso
para hacer volar los prejuicios de los grandes. Mucho para imaginar, talentos ocultos para anticipar, una historia que podríamos continuar por otros
cielos, con otros circos.

Lo que puede hacer un nene es inventarse historias, cuentos y más Cuentos del circo, como hizo Ricardo Mariño. Así nacieron la famosa sardina que
soñaba con ser estrella, la Divina Cocó Mastrota, la sardina bailarina, el mago Kedramán, los acróbatas, el señor Kurt Krash y la señora Kiti de Krash.
Cuentos divertidos para imaginarse personajes locos, disparatados. Este libro parece que se inspira, como dice Mariño en la carta a los chicos, en un circo
verdadero que vio cuando era chico: el Circo de los Hermanos Tortorella. ¿Se imaginan si los hermanos Tortorella compitieran con una función
extraordinaria con los hermanos ABC? ¡Cuántas historias saldrían de allí!

Como esta otra historia que sale de una caja, mejor que salga y se vaya por ahí, porque todos sabemos que Una caja no es vida para una pulga, como nos
cuenta Mario Albasini. Una pulga amaestrada, una pulga que habla, que toma decisiones y que es capaz de cambiarle la vida a un hombre, porque a los
hombres tampoco les gusta vivir en una caja.

Pulgas y circo funcionan muy bien en otros textos, como en este circo de pulgas que pueden visitar por un precio módico en el Puesto Nº 9 de El Mercado
de las pulgas de Juan Lima. Un espectáculo pulgoso difícil de olvidar. Como el libro mismo, una “visita guiada, poética y divertida”. A la entrada se cobra, a
la salida no. Y ya estamos imaginando cómo salir de este mercado para armar otro parecido en un pasillo de la escuela, todos pueden colaborar porque
¿quién no tiene en casa algún truco de magia, un sombra que asombra, la huella de un animal, un mueble antiguo, un cactus o un eclipse?

Irse detrás de un circo es el sueño de muchos. Pero que el circo se vaya sin sus artistas, ésa sí que es otra historia. La historia que cuenta Pollos de campo,
una búsqueda de la identidad, de la amistad, tras la pista de un circo que no se deja alcanzar. Un libro para jóvenes lectores, divertido y tremendamente
serio al mismo tiempo. Como todos los circos.
Cuentos y más cuentos para conjurar el miedo. El miedo a las alturas, el miedo a las fieras, el miedo a lo distinto, el miedo a nosotros mismos, el miedo a
quedarnos para siempre y también el miedo a irnos y no volver jamás. Cuerdas que nos tiran los libros para animarnos a escribir: por ejemplo el
monólogo interior del equilibrista en el momento de mayor tensión, o la entrevista para contratar al mejor payaso, o la conversación entre los leones
cuando termina la función o...

Cuentos y más cuentos del circo. Para leer, para mirar, para escuchar, para imaginar. Para hacer malabares con las palabras o transitarlos en vilo, sobre
una cuerda floja. Para domarlos, para dejar que nos domen. Para armar y desarmar como una carpa. Para reírse como locos, impresionarse, desear que no
terminen nunca.

Y ustedes ¿qué creen que pueden hacer en este circo…?

María José Troglia