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El lenguaje de las cosas

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Yamila B. Crescenzi
El lenguaje de las cosas / Yamila B., Crescenzi.
1ª ed.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Leticia Griselda Martin, 2020
xx páginas

Qeja ediciones
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(1180) Buenos Aires
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Idea y dirección: Nazareno Petrone, Leticia


Martin, Gerardo Montoya
Edición: Mavi Massaro
Fotografía de cubierta: Juana Ferroni
Diseño de cubierta: Juana Ferroni
Diseño de interiores: Mavi Massaro
Diseño web: Gerardo Montoya

Queda hecho el depósito que marca la ley


11.723 / Derechos reservados. Prohibida su
reproducción parcial o total. Hecho en
Argentina.

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El lenguaje de las cosas
Yamila B. Crescenzi

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El lenguaje de las cosas

A Oliverio Girondo

Cuando la gente se guarda


yo salgo
la calle desolada parece
más apacible
la vitalidad de las cosas
se revela después del traqueteo
que la ahoga
con el ir y venir
de las compras del trabajo del paseo

primero escucho mis pasos


pie derecho pie izquierdo
retumba una baldosa floja
y el crack de la hoja que piso
provoca un ruido nítido como si hubiera estampado
una copa de vidrio contra el suelo
y mi sombra mi pobre sombra
ya no se disloca con el andar

los árboles las cosas las demás plantas


cuando las creemos inertes
hablan
todo el tiempo la mañana la tarde la noche
un tubo de luz zumba sin parar
una sala de máquinas a todo babor
un foco del alumbrado público
no alumbra pero chilla en señal de agonía
una tele pasa de un color a otro
mientras un tenedor y un cuchillo rechinan
en el plato de losa
de un departamento en planta baja

las cosas que creemos muertas


hablan sus lenguajes
¿quién pudiera aprenderlos todos?

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camino en dirección a la avenida
y a la distancia justa
lo suficientemente lejos
lo suficientemente cerca
el paso constante de los autos
se transforma en marea

paso por la puerta de la Universidad de Teología


el portón de madera abierto de par en par
y a nadie le preocupa

será que a nadie vi entrar o salir


ni en mil ochocientos veinticinco días
ni en mil ochocientas veinticinco noches
solo estaban los muchachos
que vivían de la reja para afuera
esos que al bajar el sol
me gritaban indecencias
porque olvidaban que era la misma
que había pasado con el sol arriba
los mismos muchachos que se fueron
cuando me empezaron a reconocer

los árboles las cosas las demás plantas


están siempre en el mismo lugar
todo el tiempo la mañana la tarde la noche
hablan sus propios códigos
que solo descubro cuando la humanidad
deserta de la calle

trato de escuchar
no entiendo nada
aunque sé
cuchichean a mis espaldas.

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Tu casa en mi casa

Quiero tu casa en mi casa


y no se trata de tu cuerpo ni de tu alma
ni de las paredes llenas de clavos
ni del lavarropas en el balcón

Siempre lavé a mano ¿sabés?


con agua fría inventando espacios
para tenderlo todo

Quiero tu casa en mi casa


y no sé cómo explicarlo
hay una palabra en coreano
que ahora no recuerdo
sirve para describir un sentimiento
que en el pecho se sabe claro
y sin embargo no se encuentran
las palabras para compartirlo

Mentira
me sería fácil recordarla
está escrita en el librito pero
prefiero que te quedes con
la duda sobre lo que digo

Quiero tu casa en mi casa


ese suspiro de alivio
cuando se cruzan las miradas
y las preguntas no hacen falta.

7
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en www.qejaediciones.com/gratisllameya

8
Este fanzine se terminó de diseñar en
Buenos Aires, Argentina, durante el mes de
agosto de 2020.