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BUYNG-CHUL HAN: SU PENSAMIENTO EN EL SIGLO XXI.

CONSECUENCIAS Y
CONTROVERSIAS.

Diego Zerba – Diana Babejuda

1. ALGUNOS DATOS DEL AUTOR

Byung-Chul Han nace en Seul (capital de Corea del Sur), en el año 1959.
Cuenta en una entrevista que le concedió al semanario Die Zeit, que contrariamente a
su posterior condición de pensador crítico de la tecnología, siendo niño jugaba con
radios y aparatos, e ingresa una vez finalizados su estudios secundarios a la
Universidad de Corea para estudiar metalurgia. Abandona la carrera tras provocar una
explosión mientras trabajaba con productos químicos. Lo disuade esta experiencia de
continuar con dicha carrera y parte hacia nuevos horizontes. Llega a Alemania sin
saber la lengua alemana ni tener formación en humanidades, con la intención de
estudiar literatura germana. Como no tenía la velocidad de lectura que le requería
estudiar literatura, se pasó a filosofía. Decía que para leer a Georg Hegel (1770-
1831)1 no se necesita tanta velocidad. Estudia filosofía en la Universidad de Friburgo,
y luego literatura en la Universidad de Munich (realizando sus ganas que lo llevó a
Europa). En 1994 se doctora en Friburgo con una disertación sobre Martin Heidegger
(1889 – 1976)2. Durante el año 2000 se incorporó al Departamento de Filosofía de la
Universidad de Basilea, donde completa su habilitación. Desde el 2012 es profesor de
Filosofía y Estudios Culturales de la Universidad de Artes de Berlin.

Entre otros trabajos publica en el 2010 La sociedad del cansancio, luego en el


2012 y el 2014: La sociedad de la transparencia, y Psicopolítica. Neoliberalismo y
nuevas técnicas de poder, respectivamente. En el próximo punto nos ocuparemos de
este último libro.

2. EXPLOTACIÓN PSÍQUICA.

La crisis de la libertad

Han entiende a la libertad como un episodio, un entreacto, un impasse que


media en el pasaje de una forma de vida a otra, hasta que finalmente se transforma en
una nueva forma de coacción. Nuestro autor dice que el destino del sujeto es estar

1
Georg Hegel fue un eminente filósofo alemán, que planteó a la dialéctica como base de su
pensamiento, consistente en la articulación de tres términos: afirmación, negación y negación de la
negación. Vivió entre los años 1770 y 1831.
2
Martín Heidegger es considerado el filósofo más importante del siglo XX. Nació en Meskirch (Alemania)
y murió en Friburgo (Alemania).
sujetado. Detengámonos en la categoría de sujeto, que llega a la psicología desde
distintas vertientes, y a la que Han le hace un aporte desde su posición de filósofo,
cuando afirma que el neoliberalismo descubre la psique como fuerza productiva (Han
2014: 7).

De tal forma la psique trabaja y produce la versión más extrema de sujeción: el


sujeto de rendimiento. Lo nuevo que trae es que ya no requiere de una disciplina
exterior, el mismo sujeto se autodisciplina como un empresario de sí mismo. Se lo
llama comúnmente emprendedor. Así el sujeto creyéndose libre, dice Han, es un
esclavo absoluto (Han, 2014: 7).

Este último, clave en la obra de nuestro autor, remite a su comienzo en la


filosofía con la obra de Hegel. El trabajo más consagrado de este gran filósofo del siglo
XIX, es La fenomenología del espíritu (Hegel, 2007). Allí plantea la dialéctica del amo y
el esclavo, en la que, dicha de manera muy resumida y simplificada, el primero se
hace amo porque pone en riesgo la vida en su combate con el segundo, que prefiere
no arriesgarse y permanecer como esclavo. De la manera del sujeto de rendimiento,
el amo asume su condición sin apelar al desafío del otro, y sin poner en riesgo la vida.
La vida sin el riesgo de la muerte, queda establecida como mera vida dedicada
solamente al trabajo. Al revés de la figura dialéctica formulada en La fenomenología…,
en la que el esclavo se eleva por encima de la vida para transformarse en amo,
aceptando la muerte. Esta situación le es extraña al trabajador interesado solamente
en la mera vida. Un sujeto al que sólo le importa el aumento sin límites de su
eficiencia, dentro del contexto de un poder inteligente

Un empresario de sí mismo no establece relaciones con otros, sino es por una


finalidad. Al revés de lo que sostiene Carlos Marx (1818 – 1883)3, que plantea ser
libre en la libertad lograda con otros. Dicho de otra manera, la construcción colectiva
de la política sin la finalidad de un interés individual, y no la mera vida consagrada a su
cuidado, ajena al desafío.

La dictadura de la transparencia

Por lo planteado en el punto anterior, el sujeto del rendimiento no se interesa


por la política. Es un sujeto de la imagen, que en su ensimismamiento indaga
corriendo veladuras, no preocupándose por el vínculo con el otro sino es para

3
Carlos Marx nació el 5 de mayo de 1818 en Tréveris (Alemania) y murió en Londres (Reino Unido) en
1883. Fue un filósofo y militante político, cuya frase que lo retrata ejemplarmente es: Los filósofos no
han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo
(Marx, 2016: 8 – 9).
transformarlo en objeto de escándalo. Un buen ejemplo es el género televisivo de los
reallity shows. Han habla de un big brother (gran hermano) amable4. Nada tan amable
como el reallity show que lleva ese nombre, plagado de circunstancias emotivas a lo
largo de su desarrollo. La transparencia haciendo visible las más recónditas
intimidades de los participantes del programa televisivo, ilustra generosamente sobre
la caracterización que hace Han del neoliberalismo como capitalismo emotivo.

Topo y serpiente

Han toma las figuras del topo y la serpiente, para plantear las diferencias
respectivas entre el trabajador clásico de la modernidad y el actual emprendedor de sí
mismo. El primero es un trabajador dentro de un espacio preconstruido, al modo de los
típicos túneles excavados por los topos; el segundo crea su propio movimiento, pero
dentro de la lógica exclusiva del capital sin ninguna exterioridad, a la manera de los
movimientos de la serpiente que no tiene un molde anterior a sus contorsiones.

El emprendedor de sí mismo se agota en la permanente brega que libra en su


contra. A continuación haremos un acercamiento al libro La sociedad del cansancio,
en el que se ocupa de este particular.

3. LA SOCIEDAD DEL CANSANCIO

El sujeto neoliberal

Nuestro autor acude a la figura mítica de Prometeo, tomándolo como una


escena del aparato psíquico del sujeto del rendimiento contemporáneo, que se
violenta a sí mismo, que está en guerra consigo mismo (Han, 2010: 7). Este mito
griego habla de un osado titán, que gustaba de provocar la ira de los dioses. Por
devolverles el fuego a los hombres, que Zeus les había quitado, fue condenado a
quedar encadenado a una roca mientras cada día un águila le comía el hígado,
regenerándose jornada tras jornada para perpetuarse el castigo. Han lo lee para
explicar al sujeto neoliberal como sujeto de rendimiento, ubicando en el águila a su
alter ego. O sea que se devora a sí mismo, a partir de que la psique se pone en
marcha como fuerza productiva5. Dicho de otro modo, estaríamos ante un psiquismo
que produce, sin necesitar de otro que vigile, de una disciplina exterior. La figura del

4
Big Brother (conocido en castellano como Gran Hermano o Hermano Mayor) es un personaje de
la novela de George Orwell 1984, y, por tanto, también de las películas del mismo nombre basadas en dicha novela. Es
el ente que gobierna a Oceanía, según el Ingsoc. Si bien nadie lo conoce, la presencia del Hermano Mayor o Gran
Hermano es una constante a lo largo de toda la novela, apareciendo constantemente a través de las telepantallas en la
fuerte propaganda de "El Partido", el partido único Ingsoc, y en enormes murales en cada rincón de la sociedad
descrita por Orwell. Véase Wilkipedia, 15 de septiembre de 2016.
5
El alter ego es planteado por Diego Zerba como superyó salvaje de la época, reformulando el clásico
concepto de superyó de Sigmund Freud para entenderlo a la luz de nuestro tiempo (Zerba, 2018).
emprendedor tan divulgada en la actualidad, es un ejemplo claro, entre las tantas que
hablan de un empresario de sí mismo. Dentro de esta vertiente, encontramos los
proyectos de reformar la legislación laboral y previsional, que apuntan a que cada
trabajador organice la eventualidad de un despido o su jubilación, sin la legislación del
estado que lo proteja. Así planteado, todo depende de él.

Por esta línea caracteriza a nuestra época como la sociedad del cansancio,
dándole al cansancio el adjetivo curativo. Tomando las palabras del autor, se trata un
amable desarme del yo, a lo que agregamos: en la lucha que libra contra sí mismo a
través de su alter ego.

¿De qué tiene que curarse el sujeto neoliberal? Para este autor, el cansancio
es valorado positivamente. Se trata de un descanso de sí mismo. Para entenderlo,
pensemos en cada uno que ha salido de la dialéctica del amo y el esclavo, quedando
por fuera de una relación con otro y viéndoselas consigo, con su alter ego que en la
figura del amo de sí mismo es el águila que le devora el hígado. Exigiéndose
capacitaciones para re-inventarse, como si no existiera nada exterior influyendo en su
suerte. Entonces el cansancio es un impasse en la presión que se autoimpone, una
reducción en la cantidad de lo mismo, sin la diferencia que trae la otredad.

El modelo neuronal

Han plantea un cambio de paradigma, en el pasaje de la sociedad disciplinaria,


investigada por Michel Foucault (1926 – 1984)6, a la sociedad de control. Formula este
cambio valiéndose de enfermedades emblemáticas, usando para la primera a las
enfermedades infecciosas y el descubrimiento de las primeras vacunas, dentro del
contexto epocal de los siglos XIX y XX; y para la segunda, propia del siglo XXI, a las
enfermedades neuronales.

Bajo el modelo de los siglos XIX y XX, existe la idea del enemigo como un
agente patógeno: la bacteria o el virus. O sea un extraño del cual defenderse a través
de las instituciones de encierro. Por esta vertiente, los muros sirven para defenderse
del otro extraño y tienen su expresión más clara en el muro de Berlín y la cortina de
hierro de la Guerra Fría. Su expresión más clara es la figura de la inoculación de una
ideología, como el marxismo.

6
Michel Foucault fue un filósofo francés que vivió entre los años 1926 y 1984, que en su prolífica obra
se caracterizó como historiador de las ideas, ocupándose especialmente del sistema jurídico (Focault,
2015).
Con el establecimiento del capitalismo absoluto, penetra en los cuerpos de los
individuos de la mera vida y solo hay de lo mismo sin otredad, sin la extrañeza del
diferente, ubicándose el modelo de las enfermedades neuronales –infartos en el
corazón o el cerebro- con la primacía de la categoría de la cantidad7. En el plano social
se trata de regularla a través de los muros, como es el caso del presidente
norteamericano Donald Trump, que quiere construir uno entre Estados Unidos y
México para que no haya tantos latinos dentro de las fronteras norteamericanas. No se
trata de ningún extraño, sino de la presencia de muchos de aquellos conocidos de
siempre. Como los neofascistas europeos que plantean que hay demasiados árabes o
africanos, y que ahora intentan emularlos en nuestro país o Brasil con los hermanos
de los países limítrofes. El exceso de lo mismo sustituye la extrañeza por la carga. En
tal sentido, una idea que el neoliberalismo hace circular por los medios de
comunicación y las redes sociales, es que hay demasiadas asignaciones sociales para
pobres, indigentes y otros necesitados, que “pagan los contribuyentes”.

Terror de la inmanencia

Han establece una diferencia entre el temor de la inmanencia y el horror a lo


extraño. Plantea que el sujeto neoliberal no acepta el aburrimiento profundo, como
llave maestra para la contemplación y la consecuente creatividad. La suya es una
actitud de vigilancia, que fragmenta su atención en varios focos y no permite centrarse
en uno para la contemplación. Ilustra con la figura del animal salvaje, para hablar
sobre el temor de la inmanencia de un medio acechante, al que el sujeto neoliberal
está incorporado como parte de lo mismo. Acudiendo a ejemplos cotidianos, basta en
pensar a un peatón cruzando la calle entre la jauría de automotores, o aferrándose a la
cartera o el bolso previendo un arrebato. O también su intimidad rodeada de diversos
modos de comunicación que exigen su permanente atención: correo electrónico,
wassapp, redes sociales, etc. Ya no se trata del horror a lo extraño provocado por la
otredad. No porque haya definitivamente desaparecido el otro, sino por un
empobrecimiento enorme de la alteridad en beneficio de la desmesura de la cantidad,
que las usinas de la comunicación reclaman hasta el hartazgo por su control.

7
Han entabla una polémica con el pensador italiano Roberto Esposito (1950 - ) y especializado en
filosofía moral y política, quien mantiene la vigencia del modelo inmunológico hasta la
tardomodernidad, como caracteriza el coreano a esta época. Dice Espósito: Esta división (lo “mio” y lo
“tuyo”), precisamente, es la que “inmuniza” contra el riesgo de muerte que contiene la comunidad, de
acuerdo con la oposición contrastiva entre inmunitas y communitas que organiza todo el proyecto
moderno (el subrayado es nuestro) (Espósito, 2003). Es decir que para Esposito el modelo inmunológico
abarca todo el proyecto moderno, y no hay el cambio al modelo neuronal de la sociedad tardomoderna
que plantea Han.
Para acercarnos a este tópico, nos introduciremos a la idea de aislamiento que Han
aborda en su obra En el enjambre (Han, 2014 (b)).

4. ENJAMBRE Y AISLAMIENTO

Masa y conexión

El filósofo coreano - alemán sostiene que ya no hay masa, como la que


planteara Gustave Le Bon en el siglo XIX, en su condición de pionero de la psicología
social8. Éste hablaba del alma o espíritu de la masa que le da unidad, al cual le sale al
cruce Han indicándole su anacronismo, que resultaría de la revolución digital conforme
a la siguiente explicación:

El enjambre digital no es ninguna masa porque no es inherente a ninguna alma, a


ningún espíritu. El alma es congregadora y unificante. El enjambre digital consta de
individuos aislados. La masa está estructurada por completo de manera distinta.
Muestra propiedades que no pueden deducirse a partir del individuo. En ella los
individuos particulares se funden en una nueva unidad, en la que ya no tienen ningún
perfil propio. Una concentración casual de hombres no forma ninguna masa. Por
primera vez un alma o un espíritu los fusiona en una masa cerrada, homogénea. Al
enjambre digital le falta un alma o espíritu de la masa. Los individuos que se unen en
un enjambre no desarrolla ningún nosotros, Este no se distingue por ninguna
concordancia que consolide a la multitud en masa que sea sujeto de acción. El
enjambre digital, por contraposición a la masa, no es coherente en sí. No se manifiesta
en una voz. Por eso es percibido como ruido (Han, 2014 (b): 16).

Resulta curioso que Han omita la crítica que le hace Sigmund Freud9 a Le Bon,
cuando afirma que la masa está constituida por lazos libidinales o amorosos de los
integrantes entre sí y con el líder, dejando atrás la difusa idea de alma o espíritu. Lo

8
Gustave Le Bon nació en 1831 y murió en 1931. Le Bon no participó del quehacer universitario sino que
tuvo su acogida en las escuelas de guerra de Francia y Rusia. Esto lo liberó de intervenir en los debates
sobre la subjetividad, tan propios de las casas de altos estudios decimonónicas, y se limitó a explicar la
relación entre el cabecilla y la masa a través de la sugestión. De tal forma, a cambio de pensar el sujeto y
el otro en la trama social, explica la emergencia del movimiento obrero revolucionario, que acontecía en
aquel siglo, tomando una idea que circulaba por entonces en la opinión pública: la infección por la acción
de agentes patógenos externos. (Zerba, 2006: 295). Es un evidente difusor del modelo inmunológico, en
la línea dominante de la sociedad europea de entonces.
9
Sigismund Freud, que a los veintidós años habría de cambiar ese nombre por el de Sigmund, nació en
Freiberg, en la vieja Moravia (Imperio Austro-húngaro), hoy Príbor (República Checa) en 1856, y murió en
Londres en 1939. (…) Desandando los caminos de la medicina llega a los fenómenos de la psicología, en
su explicación de los síntomas neuróticos (particularmente la conversión histérica). (Sulle & Zerba, 2009:
28 – 29). Este particular recorrido es el que lo lleva a la fundación de un nuevo campo: el psicoanálisis.
trataremos en el punto Encuentro (desencuentro) entre Byung – Chul Han y Jorge
Alemán.

Por ahora indiquemos que Han está especialmente abocado en mostrar la


disolución de la sociedad actual.

El mundo del espectáculo: la decadencia de lo público.

Han toma la idea de respeto partiendo de su acepción literal: mirar hacia atrás;
a lo cual agrega:

Es un mirar de nuevo. En el contacto respetuoso con los otros nos cuidamos de un


mirar curioso. El respeto presupone una mirada distanciada, un pathos de la distancia.
Hoy esa actitud deja paso a una mirada sin distancia, que es típica del espectáculo. El
verbo latino spectare, del que toma su raíz la palabra espectáculo, es alargar la vista a
la manera de un mirón, actitud a la que le falta la consideración distanciada, el respeto
(respectare). La distancia distingue el “respectare” del “spectare”. Una sociedad sin
respeto, sin “pathos” de la distancia, conduce a la sociedad del escándalo (Han, 2014
(b): 7).

El respeto está vinculado con el nombre. Lo público para existir requiere de la


diferencia de lo privado y se opone al anonimato. Cuando se pierde esa diferencia, la
información termina privatizándose y circulando por los medios y las redes sociales,
dentro de la transparencia del mundo del espectáculo y en un espiral de decadencia
de lo público. El anonimato exime de todo compromiso y habilita sin la responsabilidad
de una firma, para descargar cualquier epíteto, insultar a quien sea escudándose en
él. Tal postura da lugar a una práctica que recibe el nombre de shitstorm, que
literalmente se traduce: tormenta de mierda y tomando por un rodeo semántico
también como linchamiento mediático. De esta manera se estigmatiza a
personalidades o a ignotos desconocidos conforme a circunstancias del momento, con
supuestos datos que se enuncian sin nadie que se haga cargo, en tiempo condicional,
cuya fórmula de inicio generalmente es “se habría…”

Lo que da confianza en un medio de comunicación para entablar un diálogo es


la firma, por ejemplo en las clásicas columnas de lectores en los diarios, con datos
comprobables comenzando por el número de documento de identidad. Así el
anonimato es reemplazado por quien suscribe sus dichos y se hace cargo de ellos. Se
convierte en respetable el diálogo entre quienes se identifican para entablarlo.
El tejido digital, por su parte, favorece a la comunicación simétrica en la que se
intercambian el emisor y el receptor. Esta opera como transporte de afectos, ilustrando
sobre la caracterización que hace Han del neoliberalismo como capitalismo emotivo.
Pero no se trata de cualquier emoción, sino de aquella tan ruidosa como lábil y
fugitiva.

La sociedad de la indignación

La sociedad de la indignación es una sociedad del escándalo, con su vértice en


el mundo del espectáculo. La indignación carece de la firmeza de la ira, como la que
exhibe La Ilíada en la repuesta de Aquiles ingresando precipitadamente a la guerra,
para vengar la muerte de su amigo Patroclo.

Otro filósofo contemporáneo, Peter Sloterdijk (1947 - )10, también se refiere a la


ira en estos términos:

(La ira, oh diosa, del Pelida Aquiles, /maldita, que causó a los incontables dolores) En
estos versos de invocación de la Ilíada se prescribe de manera inequívoca de que
forma de qué forma los griegos, pueblo ejemplar de civilización occidental, deben
afrontar la irrupción de la ira en la vida de los mortales: con una admiración que sea
adecuada a su manifestación. La primera llamada de nuestra tradición cultural –
aunque cabría preguntarse si este “nuestra” todavía es válido- ¿expresa el ruego de
que el mundo superior se digne apoyar el canto de la ira de un único combatiente? Es
notable que en ello el cantor no admita ningún tipo de componendas (Sloterdijk, 2010:
12).

Esta primera llamada de nuestra tradición cultural se ilumina en un fondo


profundamente asimétrico, entre el mundo superior y el canto de ira de un único
combatiente. Es la asimetría religiosa propia de la antigüedad griega, en que la
invisible presencia de un mundo superior, contrasta con la simetría de la actual
sociedad de la transparencia que bulle en los furtivos escándalos del mundo del
espectáculo, degradando a la ira en indignación, que abarca todos los géneros
incluyendo la versión de la política que construye el neoliberalismo, a través de los
medios de comunicación y los espacios digitales.

El imperativo de la transparencia.

10
Peter Sloterdijk nació en Karlsruhe (Alemania) en 1947. Es filósofo y catedrático de la Escuela
de Arte y Diseño de Karlsruhe.
La coacción (imperativo) de la transparencia, dice Han: destruye el aroma de
las cosas, el aroma del tiempo, la transparencia no desprende aroma (Han, 2014 (b))
La comunicación transparente (sin luces y sombras) que no admite nada no definido,
es obscena (sin escena, sin velo, desnuda). Como así también es la reacción y el
desahogo inmediato, como pura descarga, sin marca, ni marco o detención. Por
ejemplo las redes sociales y los medios de comunicación de 24 hs, en un sinfín
reproductivo.

Como vimos, la transparencia es un estado de simetría. La sociedad de la


transparencia aspira a eliminar lo asimétrico (aspiración que rechaza la diferencia, la
otredad).

Si todo es transparente, no hay distancia: la imagen y el ojo se pegan. No hay


exterioridad, hay rechazo de la diferencia. Soy mi propio agente y productor (tengan
presentes algunas ideas que circulan, como la meritocracia o la autoayuda).Se trata
del paradigma actual del uno solo, sin dialéctica del amo y el esclavo.

Han sostiene que la crisis de la época actual no es la aceleración sino la


dispersión y la disociación temporal, a la que denomina disincronía. Una disincronía
hace que el tiempo transcurra sibilante sin dirección (sin orientación) y se
descomponga en una mera sucesión de presentes temporales; cada instante es igual
al otro y no hay ni un ritmo ni un rumbo que de sentido. Con ello el tiempo se hace
aditivo (sumatoria) y queda vacío de narración.

Las palabras están sueltas (proliferación desarticulada, cualquier cosa en


cualquier lugar), sin velo, sin capas. Reducidas a la maquinal exigencia de
transparencia. Rechazando lo enigmático, la opacidad implícita en el enigma. Es decir
palabras sin eros, por eso lo que se experimenta en la actualidad es el exceso, es
decir la obscenidad de las palabras y de la carne.

Sin enigma no hay posibilidad de detención, ni de descubrir, descifrar o


develar. La desnudez de la palabra le quita todo encanto, la alisa. La hace
transparente.

Un ejemplo actual en el campo de la llamada salud mental es el Manual DSM,


creado hace muchos años por especialistas de EEUU11. Se trata de un verdadero

11
A continuación transcribimos una muy sucinta historia del Manual DSM: La primera edición
del DSM, de la American Psychiatric Association, que apareció en 1952, fue el primer manual
psiquiátrico oficial en describir los trastornos psicológicos y, como tal, fue un avance importante en la
búsqueda de un conjunto estandarizado de criterios diagnósticos. Aun cuando constituye un paso en la
diccionario de salud mental, que muestra una proliferación clasificatoria que parece
absoluta. Los padecimientos humanos incluidos en el DSM, que en cada actualización
es más y más abarcativo, sumando esos padecimientos a listas clasificatorias con un
nombre tan indefinido como es “trastornos”, da a ver (a quienes estén dispuestos) el
modo en que esas palabras coagulan/ sujetan, y al mismo tiempo rechazan la
singularidad de lo humano, a saber, el enigma. Aspiran a la transparencia informativa
en éste diccionario de salud mental con un alcance global, estableciéndole a cada
“trastorno” un código numérico “válido” para cualquier parte del mundo; por ejemplo, al
“trastorno de ansiedad generalizada” le corresponde el código F41.1.

Según Han, en las antípodas se encuentran los pensamientos y las disciplinas


espirituales orientales, especialmente el budismo Zen, que privilegian el uso del
silencio y el lenguaje enigmático (Han, 2015: contratapa). En ellas las palabras dejan
de coagular y quedar sujetas a listas clasificatorias, y hacen sentir lo que Han llama
aroma. Nos ocuparemos a continuación de él, abriendo una lectura del libro El aroma
del tiempo. Un ensayo filosófico sobre el arte de demorarse (Han, 2009).

dirección correcta, estos criterios eran demasiado vagos y poseían una baja confiabilidad (…) Una
segunda limitación del DSM-I era que estaba basado en el supuesto teórico de que los problemas o
“reacciones” emocionales causaban el trastorno que describían. La segunda edición o DSM-II se publicó
en 1968. Ésta fue la primera clasificación de los trastornos mentales basada en el sistema contenido en
la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIÉ). El DSM-II representó un alejamiento del concepto
de que la mayoría de los trastornos psicológicos eran reacciones emocionales (…) Para superar estos
problemas de baja confiabilidad, en 1974 la American Psychiatric Association reunió a un grupo de
trabajo formado de académicos y profesionales clínicos eminentes, para preparar un nuevo y más
extenso sistema de clasificación, que reflejara la información más actualizada sobre los trastornos
mentales. El grupo de trabajo se dirigió a desarrollar un manual que tuviese una base empírica y que
fuese clínicamente útil, confiable y aceptable para los clínicos e investigadores de diferentes
orientaciones. Cuando el DSM-III se publicó en 1980, fue anunciado ampliamente como una importante
mejora sobre sus predecesores. Proporcionaba criterios de clasificación y definiciones precisas para cada
trastorno. Estos criterios permitieron a los clínicos cuantificar mejor y ser más objetivos al asignar
diagnósticos. Sin embargo, el DSM-III tenía algunos problemas; por ejemplo, en algunos aspectos el
manual no especificaba lo suficiente sus criterios. Debido a estas limitaciones, la American Psychiatric
Association intentó una vez más mejorar y refinar el sistema diagnóstico (…) En el año 2000, la American
Psychiatric Association publicó una “revisión de texto” del DSM-IV, denominado DSM-IV-TR, que incluye
diversas revisiones editoriales: corrección de errores factuales menores que se identificaron en elDSM-
IV, actualizaciones del contenido y otros refinamientos realizados para incrementar el valor educativo
del texto. Aun cuando la última versión se abrevia oficialmente como DSM-IVTR, muchos profesionales
prefieren la designación más simple de DSM-IV. En el año 2013 se lanzó oficialmente la 5ta. Versión del
DSM que sería el DSM-V. Esta última edición fue una de la más criticadas por la comunidad de
psiquiatras y psicólogos que utilizan el DSM. Al recibir una fuerte crítica las instituciones que
financiaban las investigaciones del DSM descarto apoyo para siguientes investigaciones (El psicoasesor,
2015. Artículos de psicología. Historia y desarrollo del DSM)
5. EL TIEMPO HA PERDIDO SU AROMA. FRAGMENTACIÓN DEL PRESENTE.

No hay aceleración del tiempo, hay dispersión.

A diferencia de los autores posmodernos, como Jean Baudrilliard (1926 –


2007)12, Han no plantea la aceleración del tiempo sino la disincronía, a la que entiende
como alteración temporal de la que la aceleración es uno de sus síntomas. Hace que
actualmente el tiempo ande a los tumbos, como dice el coreano - alemán, siendo su
causa la carencia de ritmo ordenador. Estos tumbos lo que revelan es su atomización,
a saber, la pérdida de su identidad.

Dice Han sobre la disincronía:

El tiempo, en vez de expandirse en una trayectoria horizontal, adquiere profundidad


vertical. El tiempo narrativo es un tiempo continuo en el que un acontecimiento
anuncia desde sí mismo el siguiente. Los acontecimientos se suceden generando un
sentido. Ahora esta continuidad temporal se quiebra. Surge un tiempo segmentado y
discontinuo. Un acontecimiento ya no presenta en sí mismo ningún indicio de que
habrá una continuidad, de que tras este, vendrá otro acontecimiento. No promete nada
más allá de su presencia instantánea. Surge un tiempo sin recuerdo ni esperanza.
Todo su contenido se agota en su ahí desnudo (Han, 2009: 164 – 165).

Sitúa a la pérdida de la vita contemplativa (vida contemplativa) como causa de


la disincronía, en beneficio de una absolutización de la vita activa (Han, 2009: 12) (vida
activa) que convierte al humano en un animal laborans (Han, 2009: 10). Lo que antes
se decía figurativamente con la expresión vivir solamente para trabajar, desde este
ángulo merecería entendérsela literalmente. Se ha producido un vaciamiento de la
propia experiencia del tiempo, quedando identificada la vida a lo pasajero,
convirtiéndose el cuerpo en el sustituto de Dios, para una vida precaria que no
obstante está encaramada como el vértice de todo. Han dice que la atomización de la
vida se manifiesta como pobreza del mundo y la explica en tanto aparición disincrónica
(Han, 2009: 10). La vida y los cuidados médicos han transformado a la prevención, ya
no en un rasgo de prudencia sino en una verdadera liturgia de la medicina sacralizada.

12
Jean Baudrilliard nació en Reims (Francia) en 1929. En 1966 leyó su tesis doctoral ('Le sistème des
objets') bajo la dirección de Henry Lefebvre, e inició su actividad docente en la Universidad París X, en
Nanterre, donde tuvo un papel activo en los sucesos de mayo del 68. Director científico del IRIS
(Recherche sur l'Innovation Sociale) de la Universidad París-IX Daphine (1986-1990). En 2001 fue
contratado por la European Graduate School de Saas-Fee, Suiza, como profesor de filosofía de la cultura
y de los medios en los seminarios intensivos de verano. Falleció en París el 6 de marzo de 2007. (Perfil
biográfico y académico de Jean Baudrilliard. Infoamérica. Observatorio de la Libertad de Prensa en
América Latina.)
Dicho de otra manera, la mera vida –sin dialéctica del amo del amo y el esclavo, en un
empobrecimiento radical de la otredad- ocupa el lugar de culto en una religión sin Dios;
o para decirlo en otros términos, diviniza lo pasajero. La proliferación de lo efímero en
lo que queda del tiempo reducido a fragmentos de presente, habla de una sociedad
moderna tardía que nuestro autor denomina sociedad tardomoderna y no
posmodernidad. O sea que no se trataría de una nueva era posterior a la moderna,
sino de una decadencia general de sus valores. En este marco, la disincronía es una
auténtica ironía del precepto moderno time is money. El tiempo está tan desorientado
como la economía, librada al negocio financiero y ajena a toda referencia a las
poblaciones de los países. Esta liberación produce un festival de presentes
fragmentarios que conduce a la perdida de la narración, la cual ya no se trata sólo del
fin de los grandes relatos en beneficio de los pequeños, como afirmaban los
posmodernos. Han no hace ningún anuncio de una nueva etapa de Occidente, como
aquellos, sino que más bien describe lo que quedó de él13.

La duración vacía.

Sin embargo, Han subraya que la pérdida de la narración junto a la teología y la


teleología (atribución de una finalidad u objetivo a procesos concretos), no conduce
necesariamente al vacío. Dice: El final de la narración, el final de la historia, no tiene
por qué traer consigo un vacío temporal. Al contrario, da lugar a la posibilidad de una
vida que no necesita la teología ni la teleología, y que, a pesar de ello, tiene su propio
aroma. Pero requiere una revitalización de la vita contemplativa14.

6. ENCUENTRO (DESENCUENTRO) ENTRE BYUNG-CHUL HAN Y JORGE


ALEMÁN

Jorge Alemán es un psicoanalista, pensador y poeta argentino, nacido en


Buenos Aires en 1951. Se exilia en 1976 en Madrid (España), sin abandonar la pasión
política de su juventud. Entre los años 1972 y 1976 publicó en Buenos Aires una serie
de libros de poesía, uno de los cuales, Sobre hospicios y expertos navegantes, recibió
el Premio Nacional de Poesía del Fondo de las Artes. En los años de exilio desarrolla

13
Por esta vertiente sigue a Heidegger, que ya por los años treinta del siglo XX anunciaba la
consumación de la historia de la metafísica con su origen en el pensamiento griego, trascendiendo la
mera crítica a la modernidad.
14
Véase Han, Byung – Chul (2009). Ob. Cit. pp. 11 -12.
un pensamiento que articula psicoanálisis, filosofía y política, que lo lleva a ser
nombrado por el Gobierno español: comendador de la Orden de Isabel la Católica en
el grado de Encomienda.15 Entre los años 2004 y 2015, ocupa el cargo de Consejero
Cultural de la Embajada Argentina en España.

Esta personal perspectiva que asume, lo lleva a una interesante controversia


con Han que tomaremos a continuación.

Alemán plantea la influencia de Heidegger en Han en estos términos: …Lo que


caracteriza al mundo contemporáneo es que este se ha vuelto imagen –eso lo dice en
1938 (Heidegger)-. Esto está presente de distintos modos en Byung – Chul Han
(Alemán, 2018: 143).

No obstante agrega de inmediato: Luego, me parece que además es un sucesor de


Baudrillard, porque este autor fue el primer teórico del crimen perfecto (Alemán, 2018:
143).

El pensador argentino hace referencia al libro El crimen perfecto, que plasma la


convicción del cambio de época con el posmodernismo, en la pluma seductora de
Baudrillard. Comienza de este modo:

Esto es la historia de un crimen, del asesinato de la realidad. Y del exterminio de una


ilusión, la ilusión vital, la ilusión radical del mundo. Lo real no desaparece en la ilusión,
es la ilusión la que desaparece en la realidad integral. Si el crimen fuera perfecto, este
libro también debería ser perfecto, ya que quiere ser la reconstrucción del crimen.
Desgraciadamente, el crimen jamás es perfecto. Además, en este libro negro de la
desaparición de lo real no han podido ser descubiertos ni los móviles ni los autores, y
no se ha encontrado nunca el cadáver de lo real. Tampoco se ha podido descubrir
jamás la idea que preside este libro. Era el arma del crimen. Si bien el crimen nunca es
perfecto, la perfección, como su mismo nombre indica, siempre es criminal. En el
crimen perfecto, el crimen es la propia perfección, de la misma manera que, en la
transparencia del mal, el mal es la propia transparencia. Pero la perfección siempre es
castigada: el castigo de la perfección es la reproducción (Baudrillard, 1996: 2007: 7).

La pista de Han que encuentra Alemán en Baudrillard, es la reproducción


perfecta de un crimen, que aunque imperfecto no cesa de reproducirse. Dicho de otro
modo, si así fuera se trataría de una necesidad irreversible que no admitiría ninguna

15
La Orden tiene por objeto premiar aquellos comportamientos extraordinarios de carácter civil, realizados por
personas españolas y extranjeras, que redunden en beneficio de la Nación o que contribuyan, de modo relevante, a
favorecer las relaciones de amistad y cooperación de la Nación Española con el resto de la Comunidad Internacional.
Véase Wilkipedia, 4 de febrero de 2013.
posibilidad de transformación. En el caso de Baudrillard, hay que ubicar la época
donde se suponía el advenimiento de una nueva era nominada pomposamente
posmodernismo, bajo el halo de las fanfarrias triunfales en Occidente por la caída del
muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética, y en el de Han los signos de
decadencia de lo que denomina sociedad tardomoderna, que se encarga de recalcar
fotografiándose con un fondo de grafitis garabateados y carteles superpuestos o
arrancados, ilustrando sobre su declive. Pero cuando plantea la posibilidad de un
cambio, se remite a la recuperación de la contemplación, que para un pensador de las
características de Alemán no implica ningún gesto emancipador, en la vertiente de un
proceso de transformación.

Desde su vertiente psicoanalítica, Alemán hace un interesante aporte a la


relación entre psicología individual y psicología social, tomada en su momento por
Freud. Dice el inventor del psicoanálisis al respecto:

En la vida anímica del individuo, el otro cuenta con total regularidad, como modelo,
como auxiliar y como enemigo, y por eso desde el comienzo mismo la psicología
individual es simultáneamente psicología social en sentido lato pero enteramente
legítimo (…) La relación del individuo con sus padres y hermanos, con su objeto de
amor, con su maestro y con su médico, vale decir, todos los vínculos que han sido
hasta ahora indagados por el psicoanálisis, tienen derecho a reclamar que se los
considere fenómenos sociales (Freud, 1979: 67).

Esta relación intrínseca entre psicología individual y psicología social, lo lleva a


plantear que una masa, sea espontanea o artificial (ejército o iglesia, como modelos de
las instituciones), se produce por relaciones libidinales o de amor de los miembros de
la masa entre sí y con el líder. De esta manera profundiza la crítica que le hace Han a
Le Bon, no limitándose a la idea de alma de este último, sino avanzando en la de
sugestión que recalca pero no explica. En la consubstancialidad de ambas psicologías,
Freud explica que la identificación es la forma de vínculo más primitiva. Lo dice de este
modo:

El psicoanálisis conoce la identificación como la más temprana exteriorización de una


ligazón afectiva con otra persona. Desempeña un papel en la prehistoria del complejo
de Edipo. El varoncito manifiesta un particular interés hacia su padre; querría crecer y
ser como él, hacer sus veces en todos los terrenos. Digamos, simplemente: toma al
padre como su ideal. Esta conducta nada tiene que ver con una actitud pasiva o
femenina hacia el padre (y hacia el varón en general); al contrario, es masculina por
excelencia. Se concilia muy bien con el complejo de Edipo, al que contribuye a
preparar (Freud, 1979: 99).

Posteriormente, Freud explica que la configuración de la masa implica la


regresión en el proceso de identificación, haciendo que el líder sustituya en cada uno
de sus integrantes al ideal. De tal forma se establece dentro de una lógica del todo y la
excepción. El líder en el lugar de un padre primordial, como excepción en la serie de
los hermanos, permite la consistencia del conjunto de la sociedad fraterna por quedar
fuera del mismo. Esta es la lógica del todo, en la que las mujeres también ingresan
como hombres perteneciendo al género humano. Esta cuestión, como es de público
conocimiento, está en un proceso de transformación. Atento a ello, Alemán hace esta
importante contribución:

Los hechos confirman que la Soledad : Común, que yo pensé desde una lógica
femenina, dan cuenta que “el todo y la excepción” no pueden pensar la Igualdad. Creo
que, efectivamente, la igualdad es lo más difícil de pensar. Porque se la tiende a
pensar como equivalencia, como homogeneidad (…) La verdad es que los momentos
de “Soledad : Común” son momentos instituyentes que, rápidamente, quedan
reabsorbidos por gramáticas que no pueden alojarlos (Alemán, 2012: 151 – 152)16.

Podemos agregar que las gramáticas que no pueden alojarlos, son las que
constituyen las instituciones o masas artificiales, como las llama Freud. Un ejemplo
que toma frecuentemente Alemán es la Revolución Rusa de Octubre de 1917, como
momento instituyente, y su posterior institucionalización en el Estado Soviético. El
momento instituyente corresponde a una lógica del no todo, ajena a la burocracia del
todo y el líder como excepción. Un lógica femenina en la que cada quien participa
como singularidad, sin liderazgos patriarcalistas, y asume la responsabilidad de sus
acciones.

La difícil cuestión de la igualdad, ya desde los tiempos de la Revolución


Francesa, es aggiornada por Alemán y retomada en la actualidad de distintas

16
Alemán le da un giro creativo al planteo de Jacques Lacan (1901 – 1981) sobre las fórmulas de la
sexuación, que plantea la lógica del todo para el hombre y la del no todo para la mujer (Lacan, 1982).
Para los alumnos del CBC, queda sólo como una referencia para que los interesados la retomen en otro
momento de su formación, si lo desean, pero no se les pedirá en absoluto que den cuenta de ella en las
evaluaciones.
maneras. Desde el punto de vista de la docencia, Graciela Morgade17 también busca
plantear a la igualdad desde una lógica del no todo, con su propia óptica disciplinar:

Para cerrar, me gustaría referirme a lo que pensamos que es la clave: la


construcción de una pedagogía para una educación sexuada justa. Una
educación sexuada es la que reconoce que toda educación es sexual. Toda
educación habla de formas de construcción del cuerpo sexual, la educación sexuada
es la que se hace cargo de esto. Y queremos una educación sexuada igualitaria, justa.
Ahí nos nutrimos de Nancy Fraiser, que desarrolló esta idea de la justicia curricular y
recuperamos a los desarrollos del último Paulo Freire (pedagogía de la esperanza)
¿Cómo pensamos una pedagogía para una educación sexuada justa,
emancipatoria, dialógica, igualitaria? Por un lado lo que nos parece central es
recuperar la idea de que hay múltiples espacios de construcción del
conocimiento, y que el conocimiento académico es uno de esos ámbitos, pero
que en cualquier situación educativa se están jugando otros órdenes de
conocimiento. El conocimiento escolar y la clase escolar deberían reconocer que
existen diferentes órdenes de construcción del conocimiento, y que en particular
algunas temáticas, como en relación con la sexualidad, hay que dejar fluir, dejar que
entre la pregunta, el prejuicio, el mito, porque también por ahí es que se pueden dar
algunas transformaciones. Esta sería una primera cuestión, la del reconocimiento de
los saberes (Morgade, 2018: 3).

Abonando su planteo sobre la Soledad : Común, Alemán retoma críticamente el


concepto de enjambre en Han.

No es como dice Han todos conectados (Alemán, 2018: 152).

Si recordamos lo que dice el coreano - alemán sobre el enjambre digital: (…) le


falta un alma o espíritu de la masa. Los individuos que se unen en un enjambre no
desarrollan ningún nosotros.

Alemán en fidelidad con sus pasiones de la juventud, le da una vuelta a la


descripción que hace Han de la sociedad tardomoderna, para formular con gesto
emancipador la posibilidad de un nuevo nosotros:

17 Graciela Morgade es Doctora en Educación, Master en Ciencias Sociales y Educación y


Licenciada en Ciencias de la Educación. También docente universitaria y Secretaria Académica
de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Profesora Adjunta Regular de la materia
Investigación y estadística educacional II y del Seminario Educación, género y sexualidades,
entre otros cargos y funciones universitarias relacionadas con la cuestión del género.
Un estar juntos, un ser con los otros, en un proyecto sin garantías, donde el Común
no está dado de antemano sino que es la contingencia que se puede encontrar en el
arte, en el amor, en la amistad y en el orden específicamente político (…) El Sujeto
puede quedar incluido en un proceso de transformación colectivo cuando percibe que
es algo más que sus identificaciones (…) (Alemán, 2012: 60)

Para concluir, digamos que el enigma descubierto por Han en las disciplinas
orientales, como una vía hacia la recuperación de la vita contemplativa, Alemán lo
encuentra en la estrategia de un nuevo nosotros, la Soledad : Común, que sanciona la
imposibilidad del crimen perfecto en la historia planteada como una novela de misterio
con final abierto.
Bibliografía

Alemán, J. (2012): Soledad : Común. Políticas en Lacan. Buenos Aires: Capital


intelectual.

Alemán, J. (2018): Entrevista a Jorge Alemán. En ¿Por qué (no) leer a Byung Chul
Han? (Autores Varios). Buenos Aires: Ubu.

El psicoasesor (2015): Artículos de psicología. Historia y desarrollo del DSM.

Esposito, R. (2003): Communitas. Origen y destino de la comunidad. Buenos Aires:


Amorrortu.

Foucault, M. (2015): Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión. México: Siglo XXI

Freud, S. (1979): Psicología de las masas y análisis del yo. En Obras Completas.
Tomo XVIII. Buenos Aires: Amorrortu.

Han, Byung – Chul (2009): El aroma del tiempo. Un ensayo filosófico sobre el arte de
demorarse. Barcelona: Herder.

Han, B –CH. (2010): La sociedad del cansancio. Barcelona: Herder.

Han, B - CH (2012): La sociedad de la transparencia. Barcelona: Herder.

Han, B - CH. (2014) (a): Psicopolítica. Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder.


Barcelona: Herder.

Han, B – CH (2014) (b): En el enjambre. Barcelona: Herder.

Han, Byung – Chul (2015): Filosofía del Budismo Zen. Barcelona: Herder.

Hegel, G. W. F. (2007): La fenomenología del espíritu. México: FCE.

Lacan, J. (1982): Aun. Buenos Aires: Paidós.

Marx, C. (2016): Las tésis sobre Feuerbach. Madrid: Autor – Editor.

Morgade, G. (2018): Pedagogía para la igualdad. Reunión de la Red de Mujeres


Trabajadoras de la Educación de Argentina.

Sulle, A & Zerba, D. (2003): Psyche. Mito y discursos históricos. Buenos Aires:
Proyecto.

Sloterdijk, Peter (2010). Ira y tiempo. Madrid: Siruela

Zerba, D. (2006). Psicología de la disolución social. En Lecturas en Psicología (María


Teresa Lodieu compiladora). Buenos Aires: Proyecto.
Zerba, D. (2018). El superyó salvaje. Clínica y Época. Buenos Aires: Letra Viva

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