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Introducción: teorías económicas en pugna

Existe un debate actual dentro de la disciplina: la falta de pluralismo teórico que impera en
la enseñanza de la Economía en los distintos niveles del sistema educativo. En contraste con el
predominio que ejerce un paradigma (la teoría neoclásica), en la enseñanza de la Economía
hay un reclamo cada vez mayor por incorporar otras corrientes y teorías económicas que
entran en conflicto con aquel paradigma. Como ejemplo cabe mencionar el movimiento de los
estudiantes franceses en el año 2000. (Ver el sitio Post-autistic Economics Network: www.paecon.net)
Desde la epistemología de Khun “los paradigmas se definen por los problemas en torno de
los cuáles se organiza el conocimiento, dando lugar, paralelamente, a las categorías analíticas y
a las particularidades del método específicamente utilizados, constituyendo una concepción
general del mundo.” (Forcinito, 2009: 9) En este sentido, existirían al menos cuatro paradigmas
en la Economía: el clásico, el marxista, el neoclásico y el keynesiano. Diferentes paradigmas o
enfoques epistemológicos implican distintas visiones del mundo.
Por otra parte, la formación en el sistema educativo implica la distribución de un recorte de
la cultura que da lugar a una naturalización de ideas y valores que legitiman el orden de cosas
existentes. Por ello, no es neutral la selección que se haga de los contenidos en Economía. En
la enseñanza de la Economía predomina una determinada concepción de ciencia (una “teoría
del consenso de la ciencia”, como diría Michael Apple, 1986: 116) la cual subyace al paradigma
neoclásico: que la evolución del conocimiento científico se da de manera acumulativa, de
modo tal que las últimas teorías son las únicas relevantes; y por lo tanto que no hay conflicto
en la ciencia, que la ciencia es neutra y está libre de juicios de valor (o al menos debería
estarlo) y de la influencia ‘perniciosa’ de las ideologías. Sin embargo, esta particular
concepción de la ciencia es también una concepción ideológica.
Nuestro enfoque es completamente diferente: “ Se parte de la base de que la teoría neoclásica
no constituye la coronación de un desarrollo teórico de curso lineal, sino una conceptualización que se
apoya en fundamentos que le son propios y que no resultan integrables con las premisas y el método de
análisis que comienza con el pensamiento de los autores clásicos y se continúa a través de la obra de
Keynes.” (Carciofi, 1986: 13)
De allí la necesidad del pluralismo teórico. Sin embargo, esto no debe llevar a creer
erróneamente en la complementariedad de las diferentes teorías o paradigmas, es decir, no
debe llevar al eclecticismo teórico o a la coexistencia multiparadigmática sin debate. No se
trata de teorías científicas correctas o incorrectas, sino de visiones conflictivas acerca del
mundo en que vivimos. En el ámbito de la investigación y la política, los economistas se
enfrentan continuamente a raíz de estas visiones conflictivas acerca de los fenómenos
económicos. Por ello, consideramos que es necesario acercar cada vez más la Economía
investigada a la Economía enseñada. Esto implica que los estudiantes puedan acceder a textos
originales y artículos académicos, y no solamente a través de los tradicionales manuales de
Economía (donde las teorías aparecen ya digeridas por el/los autor/es del manual).
Asimismo, adherimos a un enfoque pedagógico que (en lugar de la visión de la Economía
como una ciencia donde todo está dicho y las teorías son verdades incuestionables) funde una
visión de la Economía donde tenga lugar la reflexión crítica y la reintepretación de los autores
en torno a los debates teóricos actuales que forman parte del pensamiento económico.
En este sentido, el propósito de este curso es doble: por un lado, generar un espacio para
discutir y problematizar distintas teorías económicas a partir del estudio de algunos
fenómenos económicos, y por otro lado, desnaturalizar una determinada visión hegemónica
de la Economía y su relación con la Sociedad, que es un modo de entender el orden
económico-social.
Siguiendo esta propuesta, se seleccionaron y organizaron contenidos en torno a la
problemática de la inflación. El objetivo de esta selección no es agotar las teorías existentes ni
hacer un recorrido exhaustivo, sino más bien presentar aquellas teorías que han tenido
impacto y han generado debate y conflicto tanto en el ámbito académico como en el de la
política económica. En particular, dos de las teorías seleccionadas se vinculan con economistas
(John Maynard Keynes y Milton Friedman) que tuvieron una participación activa en la vida
política de su época lo cual se vio reflejado en gran parte de sus escritos. Por ello, los debates
teóricos se hallan fuertemente influidos por el contexto, pero a su vez tienen impacto sobre los
discursos a nivel social y político, y sobre la realidad económica, social y política.
El objetivo de la selección realizada es llevar al aula el debate teórico que tuvo y tiene lugar
en el ámbito de la producción científica y que tiene consecuencias prácticas para la discusión
en torno a la política económica en nuestro país.
Bibliografía

Apple, M. (1986): Ideología y currículo. Ediciones Akal, Madrid.

Carciofi, R. (1986): Salarios y política económica. IDES-CEPAL, Buenos Aires.

Forcinito, K. (2009): “La enseñanza de la economía por paradigmas y en interdisciplinariedad


con el resto de las ciencias sociales: reflexiones acerca de los desafíos involucrados en la
práctica docente y en el proceso de aprendizaje.” En: Wainer, Valeria y Maza, Griselda (coord.),
Primera Jornada sobre Enseñanza de la Economía, UNGS, Los Polvorines.

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