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“Aplicación práctica Mindfulness

en entornos personal
y profesional”

Unidad 5: Prevención del


riesgo psicosocial en el
trabajo y promoción de
organizaciones saludables

Ángela de las Heras


Pedro Laguna
INTRODUCCIÓN

En el entorno laboral existen una gran cantidad de situaciones desafiantes que


ponen a prueba nuestra capacidad personal y profesional para afrontar las
situaciones diarias. Debido a múltiples factores, en algunas ocasiones los
recursos personales que tenemos son insuficientes para afrontar estas
situaciones, es entonces cuando se produce un desequilibrio que tiene una
incidencia negativa en el estado físico y psicológico de las personas.

En esta unidad vamos a tratar el tema de los riesgos psicosociales en el trabajo,


estos riesgos se incluyen dentro de los riesgos laborales y son factores de riesgo
para la salud que originan enfermedades en ciertas circunstancias de intensidad,
frecuencia y duración. Veremos que es el estrés laboral, como se desarrolla el
síndrome de desgaste profesional y que consecuencias tienen, tanto para los
trabajadores como para la organización.

También conoceremos las características de las “organizaciones saludables”,


organizaciones que tienen entre sus objetivos prioritarios la prevención de los
riesgos psicosociales y el cuidado de la salud y el bienestar del trabajador.

Por último veremos cómo emplear los programas de Mindfulness como


herramientas para prevenir los riesgos psicosociales, recuperar la salud y el
bienestar de los trabajadores y fomentar las organizaciones saludables.

LOS RIESGOS PSICOSOCIALES. ESTRÉS LABORAL

Según los expertos existen varias fuentes de estrés primario entre las que se
encuentran los problemas económicos, del trabajo, en las relaciones personales o
de la salud. Algunas organizaciones, como la Asociación de Psicólogos
Americanos (APA), o la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo
(OSHA) en sus últimos informes sitúan al trabajo como la segunda fuente de
estrés en las personas.
En el contexto organizacional, el estrés es la respuesta de tipo fisiológico,
emocional, cognitivo y conductual, que se genera debido a estar bajo los efectos
de los denominados factores de riesgo psicosocial (estresores). La Organización
Mundial de la Salud (OMS) define los factores de riesgo psicosocial como
“Aquellas condiciones del trabajo, relacionadas con el diseño del puesto,
el contenido de las tareas, la organización y los contextos sociales que
pueden afectar tanto al bienestar y la salud (física, psíquica o social) de
los trabajadores, como al desarrollo del trabajo”.

La evaluación de los riesgos psicosociales en España se realiza a través del


Cuestionario de Evaluación F-psico (NTP 926) del Instituto Nacional de Seguridad
e Higiene en el trabajo (INSST). En este cuestionario se evalúan aspectos como
el tiempo o la carga de trabajo, las demandas psicológicas de las tareas o las
relaciones y el apoyo social del trabajador. En la evaluación y análisis de los
resultados se intentan descubrir los factores que pueden anteceder a la aparición
de los problemas de la salud del trabajador, como por ejemplo, el estrés laboral
o el síndrome de desgaste profesional (burnout)

El estrés laboral, estrés crónico y desgaste profesional

El estrés laboral es la "respuesta fisiológica, psicológica y de comportamiento de


un individuo que intenta adaptarse y ajustarse a presiones internas y externas
en el entorno laboral" (Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo,
2004, p. 6).

Cuando en el entorno laboral afrontamos situaciones desafiantes,


experimentamos un grado de estrés determinado, este grado de estrés varía en
función de “los recursos disponibles que tengo para afrontar esa situación”. Si
ante una situación laboral estresante, el grado de estrés que sufro es elevado y
no tengo un espacio para que mi organismo se recupere antes de afrontar otra
situación de estrés, comienzo a estar en un desequilibrio permanente y con el
tiempo se produce el estrés crónico. Este proceso ya lo vimos en la unidad 3.

El paso del estrés laboral crónico al desgaste profesional solo es cuestión de


tiempo. El desgaste profesional se entiende como un proceso progresivo y
continuado, sería la consecuencia final de una serie intentos fracasados por parte
del individuo de manejar el estrés laboral crónico. (Moreno-Jiménez, Morante,
Garrosa, y Carvajal 2004).

Cuando sufrimos el desgaste profesional podemos sentir cansancio emocional,


una sensación creciente de agotamiento, de no poder dar más profesionalmente,
nos sentimos desbordados, desmotivados, “desgastados”; esto deriva en una
falta de implicación en el trabajo que afecta a mi rendimiento. También
desarrollamos actitudes impersonales y conductas de carácter negativo hacia los
demás, nos mostramos distantes, a veces cínico, culpamos a los demás, con ello
se deterioran mis redes sociales y de apoyo. Y por último, me siento poco
realizado en el trabajo, siento que no tengo capacidades para atender las
demandas laborales que requieren el puesto, me encuentro insatisfecho,
descontento por los logros profesionales obtenidos y disminuye mi compromiso
laboral.

El coste del estrés laboral para la organización

El coste del estrés laboral y desgaste profesional para las organizaciones está
siendo cada vez más elevado. El absentismo laboral, el abandono o intención de
abandono del puesto de trabajo, la pérdida de compromiso con la organización,
la dejadez de las tareas, el mal clima laboral, etc. son algunas de las
consecuencias para la organización.

Hoy en día, se considera que el 28 % de los trabajadores europeos (56 millones)


está expuesto a riesgos psicosociales que afectan a su salud mental. El estrés
laboral es el segundo problema de salud en Europa, y se le atribuyen entre el 50
y el 60 % de las bajas laborales. Otro dato que tiene que ver con consecuencias
del estrés laboral es que el 14 % de los trabajadores europeos afirma sufrir o
haber sufrido conductas violentas por parte de los demás trabajadores en el
ámbito laboral.

En este punto se hace cada vez más necesario fomentar “organizaciones


saludables” que tengan como uno de sus principales objetivos prevenir el estrés
en el entorno laboral y cuidar la salud y el bienestar de los trabajadores.
PERSONAS, EQUIPOS Y ORGANIZACIONES SALUDABLES

Las organizaciones comprenden una serie de elementos como son sus


instalaciones, sus ordenadores, bases de datos, proveedores, clientes, imagen de
marca, etc. Pero… ¿Cuál es el valor más importante de una organización? si
entendemos que uno de sus valores más importantes de las organizaciones son
las personas que trabajan en ella, sería lógico que, al igual que no descuidamos
el mantenimiento de las instalaciones o de los ordenadores para que estos
funcionen lo mejor posible, no nos descuidáramos de las personas y de sus
condiciones de trabajo para que puedan estar bien y funcionen de manera
saludable. Por desgracia esto no siempre es así, debido a que todavía la mayoría
de las empresas no han adquirido la cultura de “organizaciones saludables”.

“Organización tóxica” versus “organización saludable”

En las organizaciones en donde no se atienden los factores de riesgos


psicosociales provenientes tanto de las tareas, como de las relaciones o de los
aspectos organizativos, pueden aparecer los ambientes laborales característicos
de las “organizaciones tóxicas”. En estas organizaciones los trabajadores sufren
un elevado grado de estrés, la comunicación entre los distintos niveles
organizativos es pobre o está obstaculizada, las relaciones interpersonales son
frías o conflictivas, existe ambigüedad o conflictos en los roles laborales y hay
ausencia de información sobre la propia tarea.

Por el contrario, tenemos las “organizaciones saludables”. Una organización


saludable se podría definir de forma coloquial como un “un buen lugar para
trabajar”.

Las organizaciones saludables ponen el foco en


el “cuidado” de la salud de los empleados, de
sus relaciones y del conjunto de la
organización. En estas organizaciones, se dan
un giro a las estrategias de recursos humanos
al considerar la salud y el bienestar del
trabajador como una ventaja competitiva, como
un bien en sí mismo, y no como un medio para conseguir resultados
exclusivamente. Podríamos entender la organización saludable como aquella que
tiene sus empleados saludables y cuyos resultados también son saludables. En
cuanto a las relaciones que deben establecerse en una organización saludable,
hay tres tipos de interconexiones: buenas relaciones entre empleados y
dirección, buenas relaciones entre empleados y buenas relaciones entre el
empleado y el propio trabajo.

Algunas de las estrategias para desarrollar personas, equipos y organizaciones


saludables son:

• Enfocar los esfuerzos en que las personas y los equipos trabajen bajo la
premisa “objetivo 0 estrés”.

- Cuidar el tiempo, la autonomía y la carga de


trabajo, los descansos y el equilibrio entre vida
personal y profesional.

- Descansos programados y obligatorios cada


cierto tiempo, como medio para desconectar de
la tarea.

- Formar a los trabajadores en el manejo del estrés y las técnicas


Mindfulness.

- Crear la “sala de la calma”, un espacio que cualquier trabajador puede


utilizar en momentos de estrés.

• Fomentar las buenas relaciones entre los trabajadores.

- Crear entornos laborales abiertos y saludables, en donde las personas de


todos los niveles de la organización se sientan cómodas trabajando.

- Promover la práctica grupal de técnicas de


gestión del estrés tipo Mindfulness. Podemos
aprovechar espacios para practicar en grupo
antes del comienzo de cada jornada laboral.

- Crear espacios compartidos de interrelación (para tomar café por


ejemplo) en donde se fomente la relación y la comunicación entre todos
los niveles organizativos en un ambiente abierto y amable.
• Cuidar que la comunicación sea fluida y abierta.

- Crear una cultura de “puertas abiertas”, en donde cualquier trabajador


pueda en un momento dado comunicarse con cualquier directivo de
cualquier nivel en la organización.

• Establecer políticas de desconexión digital cuando las personas terminan


su horario laboral.

- Debido a la sincronización digital, a veces es difícil


determinar dónde acaba nuestra vida laboral y
comienza la vida personal y al contrario, debemos
establecer una división para que el tiempo dedicado
a atender las cosas del trabajo no ocupe
prácticamente la totalidad de nuestro día.

MINDFULNESS EN EL TRABAJO

Los programas Mindfulness que se aplican en la empresa son una herramienta en


la prevención del estrés laboral y la promoción de organizaciones saludables.

Tienen como objetivo cuidar al trabajador y sus


relaciones, dotando de recursos a las personas
para que puedan afrontar las situaciones del día
a día en la empresa de una manera más
saludable. La práctica de la atención plena en el
trabajo actúa como factor moderador de los
riesgos psicosociales al reducir los efectos del estrés laboral, el trabajador puede
estar más concentrado y más calmado ante las situaciones laborales, ayuda a
fomentar relaciones más amables y a mejorar la comunicación entre jefes,
compañeros de trabajo y clientes.

Recordamos algunos resultados de los estudios.

• Aumento de los niveles de atención (Tang et al., 2012)


• Mejora del rendimiento (Schonert-Reichl et al., 2015)
• Reducción de los niveles de estrés (Anand y Sharma, 2014)
• Reducción de los niveles de ansiedad (Potek, 2012)
• Mayor conciencia, claridad emocional y autocontrol de emociones
negativas (Schonert-Reichl et al., 2015)
• Sensación de calma, relajación, mejor sueño, menor reactividad (Wall,
2005)
• Incremento de habilidades sociales (Biegel y Brown, 2010)
• Mejora de inteligencia social, la comunicación y conducta social
competente (Rosaen y Benn, 2006)
• Reducción de las distracciones y los errores debidos a la fatiga
(Schaufeli et al., 2002)
• Mejora las interrelaciones con los compañeros, la comunicación con
los clientes y la capacidad de resolución de conflictos.(Gauntlett-
Gilbert, 2008)

La compañía alemana de tecnología SAP ha cuantificado el empleo de


Mindfulness en la organización situándolo en un 200% de la inversión. Fuente:
https://www.reuters.com/article/us-world-work-sap/at-germanys-sap-employee-
mindfulness-leads-to-higher-profits-idUSKCN1II1BW

Adecco Training estima que los programas de Mindfulness reducen un 78 % las


bajas por ansiedad, estrés o depresión, y aumentan la productividad en un 20%.
Fuente:https://www.xlsemanal.com/estilo/20170221/mindfulness-menos-estres-
mas-productividad.html

Entre los contenidos de los programas Mindfulness en los entornos laborales se


encuentran:

• La atención plena al cuerpo y la respiración


• Manejo de las distracciones y el pensamiento rumiativo
• Ladrones de la atención y del tiempo
• Mejora de la concentración y el rendimiento
• Regulación del estrés y la ansiedad
• Manejo de emociones y situaciones laborales difíciles
• La relación y la comunicación amable
• Personas, equipos y organizaciones saludables
PRÁCTICAS EN EL TRABAJO. PAUSAS Y MOVIMIENTO CONSCIENTE

Os proponemos que estas semanas realicéis las siguientes prácticas en el


entorno laboral:

• Realizar pausas cada cierto tiempo (programar alarma dependiendo de la


tarea laboral), cierra los ojos y sigue los audios de las “pausas y
movimientos conscientes” que tenéis en el aula virtual.
• Caminar de forma muy consciente en el descanso o a la salida del trabajo.
Si utilizas transporte público puedes pasear conscientemente hasta la
estación.
• Realiza movimientos, estiramientos conscientes de vez en cuando.
• Propón a la dirección acondicionar algún espacio tranquilo como “espacio
de la calma”, si no es posible, utiliza alguna zona del edificio que esté
tranquilo para respirar conscientemente cuando sientas momentos de
estrés.
• Toma un café o una merienda consciente al día en el trabajo
• Propón realizar meditaciones y pausas de 3 min de forma grupal (puedes
seguir los audios del curso)

• Practica mindfulness de forma regular para reducir el estrés y los estados


emocionales molestos.