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La definición de buena calidad de los servicios de salud es difícil y ha sido objeto de muchos

acercamientos. Desde el punto de vista de los gestores o administradores de la atención médica, la


calidad con que se brinda un servicio de salud no puede separarse de la eficiencia puesto que si no
se tienen en cuenta el ahorro necesario de los recursos disponibles, el alcance de los servicios será
menor que el supuestamente posible. La medición de la calidad y la eficiencia de un servicio de
salud es una tarea de complejidad intrínseca ya que a la medición de conceptos abstractos se
añade la variedad de intereses que pueden influir en las evaluaciones subsecuentes. Calidad y
eficiencia son nociones abstractas, la necesidad de medirlas es obvia pero es siempre un desafío
debido en parte a que los indicadores deben separar la parte de ellos que se debe a las
características de los pacientes, de la que se relaciona con la atención prestada. La atención
hospitalaria juega un papel preponderante en la atención sanitaria; tiene un alto significado social,
pues los hospitales albergan a las personas con los problemas de salud más serios y son los centros
más costosos del sistema de salud por la atención especializada y tecnológicamente avanzada que
deben brindar, además del servicio hotelero que lógicamente ofrecen. La evaluación continua de
la calidad y la eficiencia de la atención hospitalaria con sus implicaciones sociales y económicas es
un imperativo para el sector de la salud. El presente trabajo comienza por una visión actualizada
de los conceptos de calidad y eficiencia de la atención sanitaria y de la relación entre ellos.
Profundiza entonces en los indicadores tradicionales y actualmente utilizados para medir ambos
atributos en los servicios hospitalarios. Incluye las formas en que tales indicadores se clasifican y
las distintas maneras en que se aborda la difícil tarea de realizar los ajustes necesarios para
separar la parte de su valor que se debe a las características de los pacientes de la que realmente
se debe a la calidad y eficiencia de la gestión hospitalaria.

Mejoría de la salud.

Justeza del acceso.

Entrega efectiva de atención adecuada.

Eficiencia.

Experiencia de pacientes y cuidadores.

Resultados de salud del sistema

Fecha de creación:

Fecha de actualización:

Frecuencia de actualización:

Fecha de inicio de datos:

Fecha de fin de datos:


VARIABLES

1.- Capacidad Arquitectónica: Corresponde al número máximo de camas de hospitalización que es


posible instalar en un momento dado en el hospital, tomando en cuéntalas restricciones
impuestas por las normas relativas a: metros cuadrados de piso, metros cúbicos de ventilación,
iluminación, etc. y por las normas funcionales de camas de hospitales independientemente de que
estas estén instaladas o no. Su unidad de medida es en número de camas.

2.- Capacidad Actual: Corresponde al número de camas normalmente disponibles para la


hospitalización de pacientes por un periodo de 24 horas o más. De igual manera que la anterior se
mide en número de camas.

3.- Capacidad Presupuestada: Corresponde al número de camas tomadas en cuenta para la


elaboración y aprobación de un presupuesto operativo, independientemente de cualquier otra
consideración. Se mide en número de camas.

4.- Ocupación Máxima: Corresponde al mayor número de camas ocupadas por pacientes
hospitalizados en un día cualquiera de un periodo dado. Se mide en número de camas

5.- Ocupación Mínima: Corresponde al menor número de camas ocupadas por pacientes
hospitalizados en un día cualquiera de un periodo dado. Se mide en número de camas

6.- Ingresos (Admisiones): Corresponde al número de registros de entrada con sus respectivas
asignaciones de camas a pacientes que se le prestaran servicios de hospitalización. Se mide en
número de registros de ingreso. Los ingresos se clasifican en nuestra institución en:

Asegurados (Cotizante)

Familiares

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