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I. LA ETICA COMO CIENCIA.

Para algunos estudiarte “ETICA” resulta novedoso. Conviene pues empezar con una
definición general que nos ayude a introducirnos en la materia que iremos tratando a lo
largo del curso.
I. 1 ¿Qué es la Ética? :
Toda persona consciente se ha visto muchas veces en la necesidad de preguntarse
sobre su comportamiento concreto: ¿hago bien o mal cuando estoy mintiendo?, ¿por qué debo
respetar la vida ajena?, ¿por qué no puedo robar?... en éstas y otras muchas situaciones, la
persona se encuentra en la necesidad de ajustar su conducta a ciertas “pautas de
comportamiento” que se reconocen como obligatorias por todos o, por lo menos, como dignas
de tenerse en cuenta. Mas aún, es un hecho indudable que todos juzgamos éticamente las
acciones de los demás: “fulano es un estafador”, éste hombre es un sin vergüenza”, “aquélla
mujer es una mentirosa”... conductas que reprobamos o aceptamos según la naturaleza de los
hechos.
También los pensadores de todos los tiempos se han cuestionado acerca del
comportamiento de los hombres. Tal es así que se ha llegado a constituir una ciencia al
respecto: la ética. La Ética es una ciencia proveniente del campo filosófico. Es una disciplina
racional que propone principios por los que regirse los hombres en su comportamiento
concreto. Es decir, es un conjunto de conocimientos sistemáticos relacionados con la conducta
humana. La ética la podemos definir como: “la ciencia de los actos humanos considerados en
su orientación hacia el fin último” ordena el actuar humano.
I. 2. Ética y Moral.
Ética (del griego ethika, de ethos, “comportamiento” “costumbre”), principios o pautas
de las conductas humanas, a menudo y de forma impropia llamada moral (del latín mores,
“costumbre”) y por extensión, el estudio de esos principios a veces llamado filosofía moral.
La ética, como una rama de la filosofía, está considerada como una ciencia normativa,
porque se ocupa de las normas de la conducta humana, y para distinguiese de las ciencias
formales, como las matemáticas y la lógica, y de las ciencias empíricas, como la química y la
física.
A modo de ejemplo, Ética  Aristóteles creía que la libertad de elección del individuo
hacía imposible un análisis preciso y completo de las cuestiones humanas, con lo que las
“ciencias prácticas”, como la política o la ética, se llamaban ciencias sólo por cortesía y
analogía. Las limitaciones inherentes a las ciencias prácticas quedan aclaradas en los
conceptos aristotélicos de naturaleza humana y autorrealización. La naturaleza humana
implica, para todos, una capacidad para formar hábitos, pero los hábitos formados por un
individuo en concreto dependen de la cultura y de las opciones personales repetidas de ese
individuo. Todos los seres humanos anhelan la “felicidad”, es decir, una realización activa y
comprometida de sus capacidades innatas, aunque este objetivo puede ser alcanzado por
muchos caminos.
La Ética a Nicómaco es un análisis de la relación del carácter y la inteligencia con la
felicidad. Aristóteles distinguía dos tipos de “virtud” o excelencia humana: moral e
intelectual. La virtud moral es una expresión del carácter, producto de los hábitos que
reflejan opciones repetidas. Una virtud moral siempre es el punto medio entre dos
extremos menos deseables. El valor, por ejemplo, es el punto intermedio entre la cobardía y
la impetuosidad irreflexiva; la generosidad, por su parte, constituiría el punto intermedio
entre el derroche y la tacañería. Las virtudes intelectuales, sin embargo, no están sujetas
a estas doctrinas de punto intermedio.
I. 3. Ética y éticas.
I. 3. 1. Ética Estoica.
a. El estoicismo:
El estoicismo es una escuela filosófica contemporánea y antagónica de la epicúrea.
Recebe su nombre de la “stoa” (o pórtico), donde Zenón (336-264), su máximo
representante, reunía a sus discípulos en una pequeña ciudad delaista de Chipre llamada
Kition.
Esta doctrina, que es de carácter fundamentalmente moral, llamó la atención de los
primeros cristianos por sus elevados principios, y pronto fue asimilada por el cristianismo.
De ahí que la actitud estoica frente al mundo haya recorrido floreciente la historia del
hombre occidental hasta nuestros días.
b. Principales principios filosóficos:
La filosofía estoica presenta una comprensión de Dios, del hombre y del mundo
basado en un panteísmo materialista que evoluciona hacia un espiritualismo. Se parte de la
base de que todo ser es corpóreo: así Dios es corpóreo, lo mismo el hombre y el mundo.
Todo “ser corpóreo” está compuesto de dos principios: uno activo: fuego divino; otro
pasivo: la materia.
- Así Dios se le concibe como Fuego o Logos. Es la razón universal, el alma
universal, soplo o pneuma, principio vital. Es el aire caliente, un fuego inteligente. Este
fuego es pensamiento. Dios es la inteligencia ígnea del mundo. Dios es materia, puesto que
es fuego, a la vez es espíritu.
- El hombre es le concibe como unos microcosmos compuesto de cuerpo y alma. El
alma es una partícula desprendida del Fuego divino o del alma universal. El cuerpo es una
mezcla de elementos.
- El mundo es un cosmos: es un todo finito y ordenado. El determinismo cósmico
constituye la base de todas sus concepciones. Asís el mundo es un orden universal regido
por leyes inmutables que gobiernan la vida humana, penetrado del fuego divino. La
naturaleza del cosmos penetrado del Fuego divino (Logos. Así se llegan a identificar Dios y
cosmos. Vivir de acuerdo con la naturaleza es lo mismo que vivir conforme al orden
universal regido por el Logos, es decir, vivir conforme a la razón universal ( el Logos o
Fuego) que rege el mundo.
c. Principios éticos estoicos:
- IDEAL HUMANO:
El ideal del hombre consiste en vivir conforme a la naturaleza. De este modo quien
se adapta al orden universal consigue la felicidad. El comino de perfección para conseguir
esta felicidad, dirán los estoicos, reside en la “apatheia” (indiferencia). La “apatheia” es el
estado interior de quien ya no tiene pasiones; es identificarse con el orden del universo y
gozar de una serenidad tal que nada ni nadie te pueda quitar. En definitiva es adoptar una
actitud de indiferencia positiva frente a los acontecimientos.
Ahora bien, dirán los estoicos que para alcanzar esta “apatheia”, el hombre debe
comenzar a cultivar la “ataraxia” (o imperturbabilidad). La “ataraxia” es el medio para
alcanzar la “apatheia”. El estoico sabe que ningún mal, ninguna desgracia, pueden
perturbarlo porque tiene la conciencia de que todo está bien. De nada sirve turbarse: “llorar
a un ser querido que murió, no la resucita; quejarse por estar enfermo, no cura; recordar los
bienes robados, no los restituye”. Por tanto, el no dejarse turbar por nada, sea agradables o
desagradable, es lo que nos garantiza la tranquilidad de espíritu, en armonía total con la
naturaleza. Todo lo que nos sucede: éxitos, alegrías, sufrimientos, muerte, es lo que nos
conviene. No hay que impresionarse por nada. “Hay que mantenerse impasible: has de ser
como una roca contra la que se estrellan todas las olas; ella está firme y el oleaje se amansa
en su derredor”. Así, aceptar todo sin apego ni resistencia, es alcanzar la perfección y la
felicidad.
- PASIONES:
Las pasiones, según los estoicos, son movimientos sensibles contrario a la naturaleza
y a la razón. Cuatro son las principales pasiones a superar:
 Concupiscencia ciega: deseo desordenado de un bien futuro.
 Temor: respecto a un mal futuro.
 Tristeza: respecto de un mal presente.
 Placer: que se refiere a un bien actual.
Todas estas pasiones son malas y hay que destruirlas para llegar a la
imperturbabilidad (ataraxia) y alcanzar así la “apatheia”. El tema del estoico es: “aguanta y
renuncia”
- VIRTUD:
La virtud es el único verdadera bien. La virtud consiste en vivir de acuerdo con la
naturaleza (el cosmos penetrado de Fuego Divino) o vivir conforme a la razón (el Logos.
Así vivir conforme a la naturaleza es lo mismo que vivir conforme al orden universal regido
por el Logos. Ya que la virtud es vivir conforme a la razón que debe ser recta, y la razón
humana es recta cuando se ajusta completamente a la Razón Universal, que es una ley
eterna e inmutable.
Para el estoico la virtud es una sola: o se tiene o no se tiene, o se tiene la virtud o se
tienen todos los vicios. En el fondo el estoico identifica la virtud con la “sabiduría”. La cual
se llama “justicia” cuando inclina a la persona a juzgar rectamente; “templanza” cuando la
dispone a controlar las pasiones; “fortaleza” cuando ayuda a soportar los males.
- DIGNIDAD HUMANA:
El estoico tiene una gran conciencia de la dignidad humana. La razón está en que
para él todo el universo es divino: el mundo es Dios. El nombre es una partícula de Dios. En
consecuencia, todos somos hermanos y debemos respetarnos porque tenemos igualdad en
Dios. Todos valemos la mismo, porque en cada uno se realiza el orden cósmico. Por tanto,
como seres humanos todos los hombres somos iguales, tenemos la misma dignidad. Es tan
respetable el esclavo como el libre, el bárbaro como el romano: todos formamos parte del
orden cósmico divino. De este modo, el estoicismo culmina en un humanismo universalista.
El estoico rompe con la polis griega, su patria es la humanidad entera.
- CONCLUSIÓN CRÍTICA A LA ÉTICA ESTOICA:
* El estoico es un racionalista puro. Su confianza en la razón es absoluta. Desprecia y no da
lugar a los sentimientos y a las sensaciones, ya que según él no van de acuerdo con el orden
cósmico universal.
* El estoico desprecia todos los bienes materiales y los sentimientos, porque está por encima
de los acontecimientos, lo hace por indiferencia, no tanto porque una felicidad mayor. Lo
único que busca es su propia perfección. Vive centrado en sí mismo.
* El estoicismo no conoce el amor, y sin amor la verdadera ética es imposible de darse.
* El Dios de los estoicos no es una persona, sino una fuerza, un fuego, “un gran animal”
* El ideal del sabio es inalcanzable e inhumano: el estoico es un espectador de la vida, no un
actor, algo que en la realidad no puede darse en ningún ser humano normal, todos nos
involucramos. El estoico no es un hombre.
* Como aspectos positivos cabe señalar la aceptación de los acontecimientos, el desinterés
en la conducta, no identificar placer con felicidad y la conciencia de la dignidad humana.
También aceptar la ascesis de la vida y la superación, aunque sea con sufrimiento.
I. 3. 2 ÉTICA EPICÚREA:
a. EPICURO:
Epicuro (341-271 a C.) se le llama el filósofo del jardín. Fundó una escuela que era un círculo
de amigos. Una especie de casa de retiro y sanatorio moral.
Estamos en la época de la decadencia del mundo grecorromano. Epicuro procurará
darles una vida feliz. Tal será el objetivo de su filosofía. Es devolver la felicidad.
b. PRESUPUESTOS DE SU PENSAMIENTO:
Según Epicuro, para que el hombre vica tranquilo debe realizar tres temores:
* El temor al destino: en el universo no hay finalidad, todo sucede por azar, por tanto no hay
que temer al destino porque no existe.
* El temor a la muerte: todo se compone de átomos. Los átomos del alma están unidos al
cuerpo, en el momento de la muerte éstos se separan y vuelven al torbellino del movimiento.
No hay que temer a la muerte porque es una liberación de los males, y por otra, después de
esta vida nada existe sólo los átomos que se unen y disgregan indefinidamente. ( Eterno
retorno).
* El temor a los dioses: esisten porque lo atestiguan los sueños, apariciones y el
consentimiento universal. Están compuestos de átomos más perfectos. Viven en jardines
hermosísimos, pero no formaron el mundo ni intervienen en los asuntos humanos. Por eso
hay que temerlos.
C. ÉTICA DE EPICURO: Hedonismo:
El criterio por el que se rige la conducta humana, según Epicuro, es el siguiente:
“todos los vivientes buscan el placer y huyen del dolor”. Dirá textualmente: Afirmamos que el
placer (hedoné) es el principio y fin de la vida feliz. El hombre tiene que l9ograr la felicidad
que consiste en obtener la mayor cantidad de placer posible, aque es el único bien, y evitar el
dolor, que es el único mal.
Los placeres pueden ser: Necesarios y naturales: como comer y beber; naturales pero
no necesarios: como los manjares exquisitos; ni naturales ni necesarios: como la fama y la
riqueza.
En este sentido, quien quiera ser feliz debe satisfacer los deseos de los placeres
necesarios y naturales. Los otros debe rechazarlos porque se oponen a la paz del alma. Ahora
bien, ¿cómo modera el hombre sus deseos?. Pues a través de la virtud que es la disposición
del alma por la que el hombre modera sus deseos a fin de obtener el máximo placer. Ya que
no todo placer es deseable ni todo dolor es malo absolutamente. El sabio debe buscar el
equilibrio y distinguir la intensidad, la duración y las consecuencias del placer. Debe excluir
el lujo y contentarse con lo estrictamente necesario. Debe liberarse de todo lo que perturba la
tranquilidad de espíritu. El sabio debe bastarse a sí mismo y lograr la paz interior que es el
placer más perfecto.
d. CONCLUSIÓN CRÍTICA A LA ÉTICA DE EPICURO:
Epicuro procura la dignidad humana, recomienda la sobriedad, la tranquilidad del
alma, el buen humor y la alegría. El epicureismo debería llamarse la filosofía de la alegría.
Ahora bien, Epicuro no supera el individualismo. Y sobre todo, la absolutización del
placer. Así, el bien queda absorbido en la felicidad y ésta, en el placer. La virtud también es
un medio para el placer. Hay una grave confusión: el placer sustituye al bien moral. Su ética,
en conclusión, es una ética del placer y no una ética del bien.
I. 3. 3. ÉTICA DE LAS VIRTUDES (Aristóteles.

a. Fin último del comportamiento humano: la felicidad (eudaimonia):


Aristóteles para confeccionar su ética toma como punto de partida la realidad. Así vemos que
en la realidad encontramos muchos seres y muchos bienes. Los seres y los bienes van
relacionados: cada ser tiene su propio bien. Y ¿Cuál es el bien de cada ser?: la plenitud de su
esencia. El bien de cada ser o cosa consiste en alcanzar la plenitud de su esencia (el fin
último).
Como hay muchos bienes, hay que buscar si hay alguno propio del hombre, que sea su
bien superior. Dice Aristóteles que este bien supremo lo ha de obtener el hombre en esta vida.
El cual debe ser: perfecto, definitivo. Fin último, presente, activo. Permanente, propio para
hacer bueno al hombre.
Aristóteles ve que toda acción humana esta dirigida a obtener algún bien con el que
sedan el placer y la felicidad:
* Placer: es el resultado de cualquier actividad natural del hombre. Hay placeres propios del
cuerpo y placeres propios del alma. El placer es un bien, pero no el bien supremo, ya que lo
que le da verdadero valor no es el placer mismo, sino acción de la que proviene y el placer es
más bien consecuencia.
* Felicidad (“Eudaimonio”): es la actividad perfecta del alma, la actividad de la razón. Con
esta actividad el hombre alcanza el bien supremo: la felicidad. Así, la felicidad está en la
actividad perfecta del alma: en la actividad de la razón. Dirá Aristóteles: la felicidad “es el
bien más precioso, el más bello y el más agradable”. Pero la felicidad hay que conquistarla
mediante la virtud, que es el medio necesario para obtener la felicidad. Este bien supremo se
alcanza con el ejercicio de la razón (virtuosa). Los bienes materiales, la nobleza, el poder
político, los amigos, etc. sólo ayudan como mediaciones a la felicidad.

b. La doctrina de las virtudes:


Aristóteles considera al hombre compuesto de cuerpo y alma:
* El cuerpo tiene:
- Pasiones: movimientos del apetito sensitivo que llevan consigo placer o dolor.
Son: concupiscencia, ira, miedo, temeridad, envidia, alegría, amistad, odio,
emulación (imitar) y piedad.
- Potencias: son lo que hace al hombre capaz de experimentar las pasiones.
- Hábitos: son cualidades adquiridas que nos ponen en situación buena o mala
respecto de las pasiones. Según el cado será una virtud o un vicio. Tenemos:
 Virtud: es un hábito adquirido mediante el esfuerzo y la constancia.
Se tienen ciertas disposiciones hacua ella pero par a que la virtud se
convierta en hábito se necesita un largo ejercicio. Hace falta voluntad.
De ahí que en la virtud intervienen: 1)la inteligencia que delibera; 2)
la voluntad que elige.
 Vicio: es el hábito opuesto a la virtud. Son cualidades adquirida que
nos ponen en situación mala respecto a las pasiones. Aquí no hay
voluntad.
* El alma: en ella se distinguen dos partes:
- Racional: es sujeto de las virtudes intelectuales o día noéticas: sabiduría,
entendimiento, ciencia, prudencia y arte.
- Irracional: sujeto de las virtudes éticas o morales. La virtud ética es el resultado
del esfuerzo que da facilidad, perfección y connaturalizad. No se adquiere por el
conocimiento ni es natural, de lo contrario todos serían virtuosos. La virtud del
hombre “es una disposición susceptible de hacer de él un hombre bueno y honesto,
capaz de realizar la función que le es característica”
c. División de las virtudes:
Aristóteles divide las virtudes en dos grupos:
a. Según regulen la parte irracional del alma: así tenemos:
- Fortaleza: es el medio entre el miedo y la audacia.
- Templanza: es la que regula los placeres de los sentidos. Es el medio entre la
insensibilidad y la intemperancia.

b. Según regule las relaciones humanas: así tenemos entre las principales virtudes las
siguientes:
- Justicia: es el fundamento del orden entre los hombres. Consiste en la obediencia
a las leyes y regula las relaciones entre los ciudadanos iguales y libres. Tenemos
tres clases de justicia: 1)justicia legal: identifica lo justo con lo legal; 2) justicia
distributiva: reparto de bienes; 3) justicia conmutativa: regula las relaciones de los
ciudadanos entre sí.
- Prudencia: supone la ciencia, la experiencia y la deliberación.
- Amistad: la amistad se ordena el bien personal: “es absolutamente indispensable
para la vida: sin amigos nadie querría vivir, aun viéndose saciado de todos los
demás bienes”. Hay tres cualidades amables con su paralelismo de tres clases de
amistad:
 Lo bueno: es la amistad fundada en la virtud. El amigo es amado por
sí mismo. Mutuo amor entre personas.
 Lo agradable: es la amistad fundada en el placer.
 Lo útil: es la amistad fundada en la utilidad.
d. La política:

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