Está en la página 1de 5

Enumerar quiénes no pueden adquirir minas según el Código de Minería y demás legislaciones

Vigentes de la República Argentina. (10 puntos) 

De acuerdo al art. 22 del Código de Minería, no pueden adquirir minas, ni tener en ellas parte,
interés ni derecho alguno:

1. Los jueces, cualquiera que sea su jerarquía, en la sección o distritos mineros donde ejercen su
jurisdicción en el ramo de minas.

2. Los ingenieros rentados por el Estado, los escribanos de minas y sus oficiales en la sección o
distritos en donde desempeñan sus funciones.

3. Las mujeres no divorciadas y los hijos bajo la patria potestad (hoy responsabilidad parental) de
las personas mencionadas en los números precedentes.

El art. 23 aclara que la prohibición no comprende las minas adquiridas antes del nombramiento de
los funcionarios; ni las que la mujer casada hubiese llevado al matrimonio. Tampoco comprende
las minas posteriormente adquiridas por herencia o legado.

Dice Catalano que la prohibición consignada en el artículo 22 se funda en obvias razones de moral
administrativa y alcanza no sólo a la adquisición de minas sino a todos los derechos mineros que
son objeto de concesión o permiso. Sus disposiciones, por otra parte, son de orden público.

Las personas indicadas en este artículo tampoco podrán ser titulares de arrendamientos,
usufructos, derechos de explotación, acciones o cuotas de sociedad respecto a minas ubicadas en
la jurisdicción. El Código es terminante en este sentido cuando declara que estas personas no
pueden tener derecho alguno, sea éste de carácter real o personal, directo o indirecto, salvo los
adquiridos por sucesión universal (o por adjudicación en los concursos) como lo aclara el artículo
23.

Por su parte el Código Civil y Comercial también lo enuncia indirectamente en el art. 1002 que
trata sobre inhabilidades especiales. No pueden contratar en interés propio:

a) los funcionarios públicos, respecto de bienes de cuya administración o enajenación están o han
estado encargados;

b) los jueces, funcionarios y auxiliares de la justicia, los árbitros y mediadores, y sus auxiliares,
respecto de bienes relacionados con procesos en los que intervienen o han intervenido;

c) los abogados y procuradores, respecto de bienes litigiosos en procesos en los que intervienen o
han intervenido;

d) los cónyuges, bajo el régimen de comunidad, entre sí.

Los albaceas que no son herederos no pueden celebrar contrato de compraventa sobre los bienes
de las testamentarias que estén a su cargo.
Determine los sistemas de dominio originario de minas, y explicite cuál es el sistema adoptado
por nuestro código de minería para cada una de las categorías de Sustancias. (10 puntos) 

Se entiende por dominio originario aquel que pertenece desde su origen a una persona (Estado o
particulares) y no reconoce titular anterior, a diferencia del dominio derivado, que reconoce la
preexistencia de otro titular.

Varios sistemas tratan de explicar en la doctrina y en la legislación el dominio originario de las


minas, saber:

1. Sistemas que no separan el dominio originario del derivado:

a) Sistema de la accesión o fundiario o del dominio absoluto del propietario del suelo.

b) Sistema dominial o del dominio absoluto del Estado.

2. Sistemas que separan el dominio originario del derivado y consideran a aquél como de nadie:

a) Sistema de la ocupación

b) Sistema de res nullius o de Dalloz

c) Sistema regalista

El Código de Minería sostiene el sistema regalista, porque establece:

a) que el dominio originario de las minas corresponde al Estado (art. 7): por ser bienes privados de
la Nación o de las Provincias, según el territorio en que estén (conforme el art. 124 de la
Constitución Nacional corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales
existentes en su territorio).

b) el Estado no puede explotar ni disponer las minas (según su art. 9), sino en los casos expresados
en la presente ley.

c) a través de una concesión legal minera el Estado entrega al interesado, el dominio particular de
cada mina. El Estado no se desprende de su dominio originario, sino que lo mantiene, por eso si el
propietario no cumple con las condiciones de la concesión, el Estado puede volver a hacer la
concesión, haciendo caducar la primera.

¿Puede cualquier persona manifestar minas por otro? Sí/No. Fundamente jurídicamente su
respuesta. (10 puntos)

Cualquier persona no puede. Según el art. 55 CM nadie puede manifestar ni registrar minas para
otra persona sin poder especial, que podrá otorgarse ante la autoridad más inmediata, o ante DOS
(2) testigos o por medio de una carta. No necesitan poder los ascendientes, descendientes, ni los
hermanos del descubridor.
Los artículos 55 a 59 fijan normas especiales para la representación de terceros ante la autoridad
minera en el acto de la manifestación o solicitud de minas y en todos los actos de carácter
procesal que sean consecuencia de la solicitud. No se aplican, por lo tanto, a la representación de
terceros para la ejecución de otros actos ajenos al procedimiento minero, los cuales se rigen por el
derecho común.

Conceptualice el término concesión minera y explique sus caracteres. (10 puntos)

Se llama concesión minera al acto jurídico por medio del cual Estado le entrega la propiedad de la
mina (distinta a la propiedad de la superficie o terreno donde está la mina), a un particular.

Al conceder el Estado una mina, se reserva su dominio directo y cede al particular el dominio útil
(el derecho de explotarla y aprovecharla como dueño). Esta reserva de dominio directo del Estado
no cercena el derecho del concesionario, que tiene todos los caracteres de la propiedad civil. En
efecto, el derecho de explotación de una mina puede ser objeto de toda clase de transacciones
por su titular: puede venderse, hipotecarse, darse en usufructo, etc. Sin embargo, a diferencia de
la propiedad civil, la concesión minera (o sea, el derecho de explotación de una mina), está
sometida a una condición resolutoria, a una constante amenaza de caducidad si el concesionario
no cumple con las condiciones de las leyes.

En consecuencia, las minas, como la propiedad inmueble, se poseen, en principio, a perpetuidad,


dependiendo este carácter de la voluntad del concesionario. La propiedad minera a término no
existe en nuestra legislación (art. 18).

Si bien el concesionario no es dueño del inmueble-mina, resulta propietario del derecho


inmobiliario que surge de la concesión minera.

Mariano Márquez, en el carácter de dueño del suelo, se encontraba realizando tareas de


exploración minera,  sin haber dado aviso a la autoridad minera. Daniel Domínguez, geólogo de
la zona, denuncia ante la autoridad el descubrimiento de un yacimiento de platino en el terreno
de propiedad de Márquez, quien inmediatamente de tomar conocimiento, se constituye ante la
autoridad minera he impugna el denuncio y solicita se le aplique a Domínguez el art, 26 de CM. Y
se le adjudique en calidad de dueño del suelo y primer explorador.
a-¿Corresponde lo peticionado por Márquez?
b-¿Domínguez puede perder los derechos emergentes del descubrimiento?
Resuelva y fundamente el caso. (30 puntos) 
 A los fines de resolver el caso verifique la procedencia o improcedencia total o parcial del
planteo efectuado por Márquez. Determine si Domínguez puede enervar en todo o en parte el
planteo efectuado de Márquez.

a-¿Corresponde lo peticionado por Márquez?


No corresponde lo peticionado por el Sr. Márquez. Porque el art. 42 establece que como dueño de
la superficie puede hacer en ella todo trabajo de exploración, aun en los lugares exceptuados, sin
previo permiso. Pero, si no hubiese obtenido este permiso de la autoridad ni limitado con su
intervención el campo de sus exploraciones, no podrá oponer contra un tercer solicitante, ni
preferencia como dueño, ni prelación como anterior explorador.

Prevalece la manifestación de Dominguez como primer descubirdor y será considerado de utilidad


pública y de interés público.

Por el art. 26, Dominguez no queda exceptuado de la multa que le corresponde.

Art 26: El permiso es indispensable para hacer cualquier trabajo de exploración. El explorador que
no ha tenido el consentimiento del propietario del suelo ni el permiso de la autoridad, pagará a
más de los daños y perjuicios ocasionados, una multa a favor de aquél cuyo monto será de DIEZ
(10) a CIEN (100) veces el canon de exploración correspondiente a UNA (1) unidad de medida,
según la naturaleza del caso.

La multa no podrá cobrarse pasados TREINTA (30) días desde la publicación del registro de la
manifestación de descubrimiento que hubiere efectuado el explorador.

b-¿Domínguez puede perder los derechos emergentes del descubrimiento?

En este caso no es procedente la petición de Márquez. Los derechos emergentes del


descubrimiento le corresponden a Domínguez.

Con arreglo al Código (art. 42), Márquez, no requiere permiso previo para explorar en su terreno
pero si un tercero solicita permiso pierde la prioridad.

El permiso asegura la prioridad y exclusividad frente a terceros, e incluso frente al mismo


propietario del terreno, con respecto a la zona a explorar, como así también para el caso de
posición del propietario a autorizar exploraciones en el ámbito de su propiedad

Oscar Ocaña denuncia el descubrimiento de una mina de oro y al mismo tiempo Fernando Reyes
,denuncia el descubrimiento de un yacimiento de plata a unos 160 metros sobre el recuesto del
yacimiento denunciado por Ocaña, siendo paralelos los rumbos y los recuestos de ambos
yacimientos . Enterado Ocaña de la situación, pide que se considere al descubrimiento
efectuado por Reyes como dentro de la futura concesión que le corresponderá se le otorgue.
a- ¿Corresponde lo solicitado por Ocaña ?
b- ¿Ante qué conflicto nos encontramos? A los fines de resolver el caso, verifique la legalidad del
planteo efectuado por Ocaña.
Identifique el conflicto y resuelva el mismo con expreso fundamento legal. (30 puntos)

a- ¿Corresponde lo solicitado por Ocaña ?


No corresponde lo solicitado por Ocaña. En este caso no se puede establecer quién es el primer
descubridor y se trata de dos exploraciones independientes y simultáneas.

De acuerdo a lo expresado en el art. 62: si con arreglo a las precedentes disposiciones (arts. 60 y
61) no pudiere determinarse cuál sea la mina descubridora, se tendrá por tal la de mayor
importancia. Pero, la descubridora en este caso, no podrá tomar las minas que han sido a un
mismo tiempo registradas.

El art. 62 se refiere a la concurrencia de pedidos de permiso de criaderos distintos. Aquí la mayor


importancia del criadero puede determinar una preferencia en la ubicación relativa de las minas y
en lo que se refiere al número de pertenencias que cada descubridor puede tomar, en caso de
insuficiencia de terreno para demarcar las minas.

El art. 62 exige que se trate de minas a un mismo tiempo registradas, ya que si el registro fue
sucesivo, la preferencia estará determinada por la prioridad del registro y no por la importancia y
condiciones de los criaderos.

Lo solicitado por el Sr. Ocaña es improcedente, según lo establece el segundo párrafo del art. 62,
ya que la mayor importancia de una mina no da derecho a tomar las minas que han sido a un
mismo tiempo registradas.

b- ¿Ante qué conflicto nos encontramos? 

Se trata de un conflicto de concurrencia de manifestaciones. Es aplicable lo expresado en el art.


63: Cuando el espacio que medie entre DOS (2) minas a un mismo tiempo descubiertas, no sea
suficiente para llenar las medidas de latitud según la inclinación del criadero, hay derecho para
seguirlo hasta el complemento de la medida, internándose en la inmediata pertenencia.

Si el recuesto de los criaderos fuere convergente, se adjudicará por mitad el espacio intermedio;
pero subsistirá siempre el derecho de internarse hasta la reunión o empalme con alguno de los
criaderos de la pertenencia inmediata, debiendo en este caso como en el anterior, dar aviso a su
dueño.