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SETECA

1409 Teología de la Unidad


Dr. David Suazo J.

ASUNTOS INTRODUCTORIOS

1. El título de la materia

Antiguamente esta materia tenía el nombre simplemente de “Ecumenismo” y


así fue enseñada por varias generaciones. Sin embargo, se le cambió el nombre hace
varios años para evitar el sentido negativo que el término “ecumenismo” ha tenido
y sigue teniendo, particularmente en los círculos de las iglesias evangélicas en
América Latina.

Otro nombre con el que se ha conocido este tema es el de “teología


conciliar”, que hace referencia al movimiento ecuménico protestante cuyo
representante institucional es el Concilio Mundial de Iglesias. Aunque este nombre
es apropiado para ese movimiento, no lo es tanto para esta materia, porque se refiere
solamente a un movimiento particular y no a todo el espectro del tema.

Se ha escogido el nombre “Teología de la unidad” porque es más abarcador,


ya que incluye no solamente el movimiento protestante ecuménico “conciliar”, sino
también otros movimientos. Entre estos otros movimientos están el de la Iglesia
Católica Romana, el que se da dentro del movimiento evangélico mismo, el diálogo
inter-religioso e incluso un movimiento secular que hace énfasis en el tema también.
Además, este nombre es menos amenazante para los evangélicos más conservadores
y más cercano a un ideal de todos, especialmente cuando se estudia a partir de lo
que la misma Biblia enseña.

2. La importancia de la materia

El tema de la unidad cristiana es de importancia mayúscula, especialmente en estos


tiempos postmodernos en que hay exigencias y demandas para que los cristianos muestren
y demuestren tal unidad a la luz de lo que se está haciendo en ámbitos no religiosos en el
mundo contemporáneo. Algunos puntos sobresalientes de esta importancia se enumeran a
continuación:

2.1 Es un tema bíblico

La unidad es un tema del que la Biblia se ocupa, tanto en el Antiguo


como en el Nuevo Testamento. Pensando especialmente en el Nuevo
Testamento el tema se relaciona ampliamente con la enseñanza de Jesús y
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con la doctrina de la Iglesia (Eclesiología), particularmente en el tema de la


naturaleza de la Iglesia. Este tema se ha enseñado tradicionalmente dentro
del protestantismo conservador como algo espiritual, místico y limitado a los
círculos más inmediatos. Sin embargo, ahora debe abordarse el tema desde
una perspectiva más amplia, abierta y abarcadora.

2.2 Es un tema controversial

El tema de la unidad es uno que ha dado lugar a la controversia en


cuanto a su significado y a su aplicación a la vida y servicio de la iglesia. En
la segunda mitad del siglo veinte el movimiento ecuménico conciliar vino a
proponer que todos los cristianos practicáramos la unidad y asumiéramos
una nueva actitud hacia las religiones “no cristianas”. Por supuesto, la Iglesia
Católica Romana espera que la unidad se practique bajo la sombra de la
cátedra papal.

Las “señales de los tiempos” a finales del siglo veinte y en los inicios
del nuevo siglo parecen indicar que lejos de menguar la importancia del
tema de la unidad cristiana, irá en aumento bajo el impulso de los nuevos
desafíos que se le plantean a la Iglesia de Jesucristo. Por ejemplo, el
movimiento de postmodernidad y su secuela de pluralismo, subjetivismo y
relativismo presentan desafíos grandes a la unidad cristiana. Por otra parte, el
movimiento “quasi religioso” de la Nueva Era sigue su marcha en oposición
a la verdad revelada en la Palabra escrita de Dios. Las nuevas generaciones
del pueblo evangélico tienen que profundizarse en el significado bíblico de
la unidad cristiana, para fortalecerse en la fe y responder de manera
pertinente a los desafíos del mundo postmoderno.

Uno de los obstáculos más grandes que enfrenta la Iglesia cristiana en


su tarea de evangelización mundial es, precisamente el escándalo de la falta
de unidad. La Iglesia simplemente no tiene la autoridad moral para pedirle al
mundo la reconciliación con Dios, porque ella misma no está reconciliada
consigo misma.

2.3 Es un tema de actualidad

Los cambios en la escena política mundial, después del derrumbe del


régimen soviético, que pareció darle nueva vida y hegemonía al sistema
democrático occidental y su sistema económico del neo liberalismo, ahora
presentan un mundo con un futuro incierto. Hay avances extraordinarios en
la ciencia, la tecnología, el énfasis en la globalización del comercio, de la
industria, de las comunicaciones, de la información, de la cultura e incluso
de la religión que hacen pensar más que nunca en el tema de la unidad.
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Hoy se establecen tratados bilaterales o multilaterales de comercio.


Se habla de “bloques” económicos. Al NAFTA y al ALCA se opone el
ALBA. Ya existe la Unión Europea y la unión de países de la cuenca del
Pacífico. Ahora también se habla de una nueva cultura, “la cultura global”.
Todo esto empuja a pensar y repensar el tema de la unidad desde la
perspectiva bíblica y de la Iglesia Cristiana.

2.4 Es “nuestra” unidad

Por último, es de gran importancia profundizar en el tema de la


unidad, porque a la comunidad de los que hemos nacido de nuevo en Cristo
le es imperativo cultivar, mantener y preservar la unidad que ya tiene en
Cristo (Ef. 4:1-7). Esta es la razón positiva, y la más importante razón, para
estar al día sobre el tema de la unidad cristiana.