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CON 1fNltS NA10�ALES


COLORES DE LA TIERRA
GUÍA DE TEÑIDO ARTESANAL CON TINTES NATURALES
Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual.
Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio o método, sin autorización previa
de la autora.

IMPRESOENARGENTINA-2014 ...
EDITORIAL MARTIN
editorialmartin@gmail.com

mail de la autora: airesnaturales@yahoo.com.ar

ISBN: 978-987-543-395-3
Primera edición: septiembre de 201 O
Primera reimpresión: diciembre de 201 O
Tercera reimpresión: septiembre de 2011
Cuarta reimpresión: mayo de 2012
Quinta reimpresión: octubre de 2012
Sexta reimpresión: enero de 2013
Séptima reimpresión: agosto de 2013
Octava reimpresión: agosto de 2014
Se terminó de imprimir en los talleres gráficos de Editoiral Martín sitos en calle Catamarca 3002 de la ciudad de
Mar del Plata, en agosto de 2014.
D.I. LUCIANA MARRONE

COLORES DE LA TIERRA
GUÍA DE TEÑIDO ARTESANAL CON TINTES NATURALES
incluye teñido con cochinilla

EDITORIAL MARTIN
Nuevamente gracias a mis pilares de siempre, a mi mamá, a Mati, a mi
hermana, a mis abuelos, a mis sobrinos, a los que me cuidan desde el
cielo y a mi familia entera.
A mis amigas Gisela, Andrea, Cintia, Paula y Silvina,
por estar, aún a la distancia.
A todas aquellas personas que de una u otra manera colaboraron a lo
largo de este camino recorrido, a aquellas que despertaron en mí la necesi­
dad y las ganas de investigar, de progresar, de aprender, de crecer cada día.
A aquellas personas que con el tiempo me fueron dando la posibilidad
de transmitir mis conocimientos y aprender de cada alumna, a cada paso.
A todos mis alumnos de Mar del Plata, Miramar, Necochea, Buenos
Aires, Salta, /barra, Loja, Riobamba y Tambohuasho, gracias por compar­
tir y disfrutar mis talleres.
A la Asociación Escolar Alemana de Necochea, el Instituto Humboldt,
por formar mis bases académicas y ser parte de mi vida.
A todo el Instituto Superior de Formación Técnica N ° 151 de Mar del
Plata, a su directora la Profesora Graciela Ramundo, a la Profesora Lucía
..
Ducombs, y en especial al Ingeniero Pablo Santiesteban por ayudarme a
concretar mi primer viaje a Ecuador.
A la Asociación Argentina de Químicos y Coloristas Textiles y al Señor
José Luis Decurgez de Arsul S.R.L. por todo su apoyo.
A cada lector, porque sin ellos no podría estar editando un nuevo libro.

Gracias nuevamente a todos los que me acompañaron y me acompa­


ñan incondicionalmente en este camino, por el apoyo, por la confianza,
por darme la posibilidad de seguir concretando mis sueños...
Colores de la tierra

El uso de pigmentos de origen natural se ha incrementado en las últimas


décadas, acompañado por una tendencia mundial hacia los productos natura­
les, los objetos eco-amigables y el concepto de desarrollo sustentable en dise­
ño. El teñido con tintes naturales no sólo implica otorgarle valor agregado a
nuestros productos, es un renacer de nuestra cultura, de nuestra identidad, ,de
nuestras raíces; implica diferenciación y al mismo tiempo, respeto por nuestro
medio ambiente, por nuestras futuras generaciones y nuestra tierra. Es un arte
y mundo tan simple y tan complejo a la vez, que permite infinitas posibilida­
des, redescubriendo a cada paso distintas alternativas, distintos colores, dis­
tintas estrategias de diferenciación ante un mundo sumamente globalizado.
Permite un renacer de lo antiguo en un mundo moderno.
«Colores de la Tierra» fue concebido con la idea de que, con el correr de las
páginas, usted pueda ir sumergiéndose en este mundo, a través de cada una
de ellas encontrará todas las herramientas necesarias para iniciarse en este
camino que no dejará de sorprenderlo. Las posibilidades son infinitas y estará
en cada uno de ustedes poder descubrirlas, no importa cuantas veces se equi­
voquen, el teñido es un arte de sensaciones increíbles que se aprende median­
te errores y aciertos, mediante pruebas y experimentación constante. Es por
ello que de aquí en adelante, este libro les brindará solo una completa guía
teórica para que puedan iniciarse e ir desarrollando técnicas y colores propios.
Solo hace falta tiempo, práctica y sobre todo ganas de intentarlo...

D.I. Luciana Marrone

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«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone

Un poco de historia ...

La historia de los tintes naturales es tan antigua que a veces se hace hasta
difícil de imaginar, no se sabe con exactitud donde nace la historia del color, y
con ella, la historia de los tintes naturales, si embargo hay pruebas de que todas
las civilizaciones antiguas de mayor importancia los utilizaron para distintos fi­
nes, como por ejemplo, la indumentaria, la pintura o la decoración del propio
cuerpo. Cada civilización poseía tintes, y géneros textiles que las distinguían.

Cronología sobre el uso de los tintes naturales


2600 A.C./ La civilización China realiza las primeras inscripciones sobre el
uso de los tintes naturales.
1466 A.C./ La civilización Egipcia utiliza los tintes naturales para teñir las
vendas de lino con las que realizan las prácticas de momificación, al mismo
iempo que producen textiles, también de lino, de finísima calidad, más tarde
encontrados en gran cantidad de las tumbas egipcias. Los colores más utiliza­
dos por esta civilización fueron el rojo, el azul, el verde, el marrón y el ámbar.
Siglo XII A.CJ La cultura mesopotámica y principalmente los Asirios y los
Babilónicos desarrollan técnicas de teñido en base al Kermes (Kermes Vermi­
lio), un insecto hemíptero parecido a la cochinilla, que habita en los arbustos
denominados «Coscojas» (Quercus Coccifera) y cuya hembra forma las agalli­
tas que dan el color a la grana, generando de este modo un tinte rojo profun­
do, convirtiéndose, junto con el púrpura, en uno de los tintes más preciados y
utilizados de la época.
El color púrpura fue, además, un símbolo de poder y riqueza, limitándose
su uso, especialmente a reyes y sacerdotes. Cuenta la leyenda que el dios Feni­
cio Merkarth lo descubrió durante un paseo por las orillas del mar al percibir
que su mascota se ensució la nariz de un color rojo intenso al olfatear los
moluscos.
Se dice que desde aquel momento los fenicios comenzaron a desarrollar
diversas alternativas de teñido utilizando las secrecio-
nes de diversas especies de moluscos, como por ejem­
plo: el Murex Trunculusy el Púrpura Haesmastoma para
los tonos carmesí y el Murex Brandaris para los violetas
oscuros. Para generar los tintes hervían los moluscos
durante dos semanas en cacerolas de estaño o plomo,
debido a que los recipientes de hierro desteñían el pro­
ducto final.
Durante mucho tiempo los fenicios conservaron el Murex Trunculus
'
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«Colores de la Tierra, Guia de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marro e
monopolio de su fabricación y comercialización, así como también los secretos
de teñido, que con los años fueron aprendidos por los bizantinos, los griegos
los romanos.
El púrpura se cotizaba en precios muy elevados debido a lo trabajosa de su
obtención, necesitándose hasta 10.000 animales para obtener un solo gramo
de colorante, debido a esto, desde un principio se considero el color de la
realeza. La producción del púrpura genuino comenzó a cesar con la caída de
Imperio Bizantino.
715 A.C./ En la ciudad de Roma, el teñido de lana se estableció como oficio
por primera vez.
327 A.C./ En la India se realizan las primeras estampas sobre algodón utili­
zando principalmente el tinte generado a partir del Coccus Lacea, un insecto
que vivía en los árboles y cuyas picaduras en las ramas generaban una sustan­
cia resinosa y transparente, utilizada para el teñido. Esta civilización, fue, a su
vez, la primera en utilizar y difundir técnicas de batik.
Asia era considerada uno de los centros más importantes de teñido de fi­
bras con plantas e insectos. Dentro de ellos, otro
de los más destacados, era el añil, proveniente
de plantas del género lndigofera, principalmen­
te la denominada: lndigofera tinctoria, planta
leguminosa fuente original de tinte índigo, un
azul profundo incomparable.
Siglo II D.C./ En las sepulturas romanas se
incorporan textiles teñidos utilizando Rubia e Índigo, reemplazando al ya an­
cestral Púrpura Imperial.
Siglo III D.CJ Se escriben las recetas de teñido más antiguas que se hayan ..
podido encontrar. Se descubrieron dentro de sepulturas y desarrollaban la
manera de obtener un tinte que imitaría al ya conocido púrpura. Estas recetas
se dieron a conocer al mundo con el nombre de «Stockholm Papyrus» o «Papi­
ro de Estoco/mo». Del mismo período data el denominado «Leyden Papyrus» o
«Papiro X de Leiden», un documento que posee recetas de alquimistas grie­
gos, en las que se incluyen métodos de teñido.
273 D.C./ El emperador Aurelio se negó, por primera vez, a adquirir una
túnica de seda púrpura por considerar que la misma valía lo mismo que su
peso en oro, con lo cual hacia referencia al alto valor de las prendas teñidas
con moluscos, proclamándolas exageradas e innecesarias.
Siglo IV D.CJ El emperador Teodosio de Bizancio editó un decreto repug­
nando el uso de determinadas tonalidades del color púrpura, reservando el
uso de ellas, exclusivamente, a la familia real en período de duelo.
400 D.C./ El murex, molusco que otorgaba el tinte púrpura, comenzó a
extinguirse debido a la gran demanda y la sobreexplotación por parte de los
Romanos.

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«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone

Civilizaciones antiguas
ROMANOS/ Si bien los romanos no aportaban grandes avances al mundo
de los tintes, mediante sus conquistas, fueron adquiriendo invalorables cono­
cimientos que más tarde aplicaron y mejoraron estableciendo, de ese modo,
las bases para el desarrollo de los tintes en la Edad Media.
GRIEGOS/ Los Griegos comenzaron a desarrollar y utilizar una gran varie­
dad de tintes generados a partir de especies como la Rubia (Rubia tinctorum),
la Orsella Tinctoria, el Kermes (Kermes Vermilio), el Azafrán (Crocus sativus),
la Ancusa de tintes (Anchusa Tinctoria), el Índigo (lndigofera tinctoria), y otras
especies existentes en su territorio. Si bien fueron excelentes alquimistas e
tnvestigadores del mundo de los tintes, solo utilizaban las fibras previamente
teñidas con estas especies para pequeños detalles en sus prendas, debido, prin­
cipalmente, a la conocida austeridad de sus vestimentas, las cuales, general­
mente, conservaban el color natural de las fibras.
PERSAS/ El pueblo persa era, y aún los es en la actualidad, admirado por
sus alfombras. Estas prestigiosas alfombras, fueron teñidas, desde sus inicios,
mediante colorantes provenientes de la Rubia, el Índigo, el Azafrán, la Grana­
da (Punica granatum) y el Kermes, a partir del cual obtenían su especialidad, el
Rojo carmesí.
HEBREOS/ El pueblo hebreo desarrolló una amplia gama de colores utili­
zando, principalmente, agallas de roble (Quercus), mediante el cual desarro­
llaron una extensa paleta de colores, que constaba, inclusive, del color negro.

Edad Media
...
EUROPA/ Se crean los primeros gremios de tintoreros de lana. El primero
de ellos se fundó en Alemania y data del año 925 D.C.
1200 D.C./ En Florencia se redescubre el ancestral arte de generar el tinte
púrpura, aunque ya no utilizando moluscos, sino líquenes provenientes de Asia
Menor. Años más tarde, en esta misma ciudad se publica el primer directorio
de tejedores e hilanderos, el cual constaba de una lista de más de 200 tintore­
ros, bataneros y sastres.
1290 D.C./ Los tintes más representativos y utili­
zados de este período fueron el Glasto (Isatis tincto­
ria), la Rubia (Rubia tinctoria) y la Gualda (Reseda tu­
tea), sin embargo, dentro de ellos la Rubia, era la es­
pecie vegetal de mayor importancia económica de
Europa. En Holanda, durante los siglos XV, XVI Y XVIII,
fue el símbolo de la riqueza, mientras que en Alema­
nia, el Glasto fue el que mayor importancia tomó.
1321 D.C./ El Palo de Brasil fue mencionado por
primera vez como colorante. Era un recurso prove-
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«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone
niente de la India y resulta interesante mencionar, que al contrario de la creencia
popular, Brasil fue denominado de ese modo por la gran cantidad de esta es­
pecie encontrada allí al momento de su descubrimiento, la cual en Europa ya
era conocida y utilizada para teñir, y no en forma viceversa.
1429 D.C./ Fue publicado en Italia el primer libro europeo de teñido «Ma­
riegola dell'arte de tentori»
1464 D.C./ El Papa Pablo 11 introduce el denominado «Cardinals Purple» o
«Púrpura cardenal», el cual realmente consistía en un color escarlata prove­
niente del insecto Kermes. A partir de ese entonces, se convierte en el primer
tinte de lujo de la Edad Media, como lo fue, ancestralmente, en el Mundo
Antiguo, el púrpura proveniente del Murex.
1507 D.C./ Francia, Holanda y Alemania inician el cultivo de plantas tintó­
reas como parte de una industria, a excepción de la Rubia, que recién el año
1782 se cultivó por primera vez, convirtiendo a Francia en el primer productor
europeo de la misma.
1519 D.C./ Pizarro y Cortez descubren en Sur y Centro América brillosos
estampados en paños de algodón, lo que demostraba que en las «Indias», nom­
bre con el que los colonos españoles denominaban a América, tenían conoci­
miento de las técnicas de teñido y estampado antes de la conquista. El tinte
que prevalecía en estas civilizaciones era la Cochinilla (Dactylopius coccus), un
pequeño insecto originario de México y de los países andinos de Sudamérica,
como Ecuador, Perú, Bolivia, el norte de Chile y de Argentina. La cochinilla se
cría en los tallos de las tuneras (Opuntia), y otorga tonalidades como el rojo
intenso, el violeta, el naranja; el rosa o el fucsia. A medida que la colonización
avanzaba, la grana de cochinilla, especialmente la proveniente de México y
Perú, comenzó a ser llevada e España. De ese modo se conoció por primerij
este tinte en el continente Europeo.
1614 D.C./ El teñido a partir de madera
fue introducido en Inglaterra como un nue­
vo concepto en el arte de teñir. Los princi­
pales tintes incorporados fueron el Palo
Campeche (Haematoxylum campechianum)
y el Moral Fustete o Fustic (Morus tincto­
ria).
SIGLO XVIII D.C./ Una de las más pres­
tigiosas tintorerías Inglesas consigue su primer contrato para teñir las guardas
del palacio de Backingham utilizando tintes de grana de cochinilla. Este con­
trato se mantuvo aún a lo largo del siglo XX.
1856 D.C./ William Henry Perkin descubre el primer colorante sintético de­
nominado «Malva» o «Púrpura de Perkin». El Malva consistía un tono morado
que Perkin descubrió mientras buscaba una cura para la malaria. Inmediata­
mente se convirtió en el preferido de las familias reales y con ello nació una
nueva y floreciente industria, dejando de lado progresivamente al uso de los
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:=.:; es de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone
--es naturales y comenzando una incesable carrera hacia nuevos colores de
ción y composición química, los cuales son utilizados y reconocidos hoy
ía con el nombre de anilinas.
- O 2010: El uso de colorantes de origen natural se ha ido incrementando

= _ latinamente en las últimas décadas acompañado por una tendencia mun­


al hacia los productos naturales, los objetos eco-amigables y el concepto de
::esarrollo sustentable en el diseño.

ntes de empezar...
lementos necesarios para el teñido artesanal
Casi todo el equipo necesario para trabajar con tintes naturales lo podemos
encontrar en la cocina de nuestro hogar, solo hay que tener la precaución de
o volver a utilizarlos para cocinar nuestros alimentos. De todos modos son
ensilios fáciles de adquirir y de bajo costo.
Los elementos necesarios son los siguientes:

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«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone

. Fuente de calor
• Agua
· Ollas
· Coladores
· Jarra medidora
· Cucharas de madera
· Baldes plásticos
· Recipientes con tapa
· Balanza
· Perchas
· Fibras textiles
· Mordientes
· Material tintóreo

Fuente de calor
El fuego de nuestra cocina suele ser suficiente, sin embargo aún existen
muchas personas que realizan el teñido como ancestralmente se realizaba, al
aire libre, realizando fuego con leña o carbón. Las d0s técnicas son factibles y
dan buenos resultados, aunque a mi criterio, diferentes. Ambos tienen venta­
jas y desventajas. El fuego de la cocina nos permite ir regulando intensidades y
controlando el hervor para evitar estropear nuestros materiales, y en forma
general suele ser más práctico y accesible, encontrando solo dos desventajas:
suelen estar colocados en lugares no demasiado ventilados y·en cercanías a
nuestros alimentos.
Por su parte el teñido al aire libre puede ser realmente grato, principalmente
por revivir en ello las técnicas de la mayoría de los aborígenes, y el contacto con
espacios naturales, sin embargo se requiere de mayor espacio y es mucho más'
difícil poder controlar la temperatura del baño, evitando que hierva en demasía.

Agua
Aunque el agua de lluvia suele ser la óptima para lavar, mordentar y teñir
debido a que no contiene impurezas y es agua blanda, sino se puede recoger
suficiente agua de lluvia, el agua de la canilla es igualmente adecuada para el
teñido. En este caso se va a observar una diferencia en las tonalidades obteni­
das de acuerdo a la dureza del agua de cada lugar.
Si recoges agua de lluvia, debes tener la precaución de guardarla en reci­
pientes con tapa hasta el día de su uso y siempre es recomendable dejarla unos
días para que las posibles impurezas decanten hacia el fondo del recipiente.
Otras alternativas con las que puedes realizar pruebas de teñido satisfacto­
rias son: el agua de mar, de río o de lago.
Con respecto a la cantidad necesaria de agua no existen normas estrictas
sobre ello, simplemente se debe tener en cuenta que sea una cantidad sufi­
ciente para cubrir la totalidad de los materiales que estemos tiñendo o mor-
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«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone
dentando, y que éstos puedan moverse libremente. Siempre es conveniente
tilizar abundante agua, previniendo que, con el hervor, la misma disminuirá.

Recipientes
Los más conveniente es utilizar únicamente ollas de acero inoxidable o es­
altadas (enlozadas), debido a que son las únicas que no alteran el tinte, y por
consiguiente, el color final.
Las ollas enlozadas son de menor costo, pero siempre hay que tomar la
orecaución de que el esmalte no este picado u oxidado, especialmente si se
rata de ollas usadas, ya que esto, nos oscurecería los colores.
Como segunda opción, y teniendo en cuenta que tal vez no todas puedan
adquirir ollas de acero inoxidable o enlozadas, lo más recomendable es utilizar
ollas de aluminio, por ser las que menos modifican el color, llegando a ser, en
algunos tintes, casi imperceptible.
Por su parte, las ollas de cobre o hierro siempre afectan al tinte y alteran el
esultado final, por lo cual siempre se recomienda realizar una prueba con ante­
ioridad al teñido, para asegurarse hacia que tonalidades va a virar el color.
Una buena experiencia a realizar es teñir con un mismo tinte en todos los
ecipientes posibles, para descubrir por ustedes mismas las diferencias y los
esultados finales en cada caso.

Coladores
Los coladores son utilizados para colar el baño evitando que quede sucie­
ad o restos del material tintóreo en el tinte. Pueden ser plásticos o de metal,
o importa tanto el material como el tipo de ranuras. Los orificios deben ser lo
ás pequeños posibles, y muchas veces es recomendable poner sobre ellos un
rapo fino, que evite el paso de las partículas más pequeñas. Otro elemento
ue se puede utilizar si estamos probando un determinado tinte en poca can­
idad es el filtro de tela que comúnmente utilizamos para realizar café.

Jarra Medidora
La jarra medidora se utiliza para llevar un registro de la cantidad de agua
tilizada en el baño tintóreo o en el mordentado, por lo cual su material es
indistinto, pudiendo utilizarse jarras de vidrio o de plástico, sin que esto modi­
ique, de ningún modo, nuestro proceso de teñido.

Cucharas de madera
Se utilizan para revolver los materiales tintóreos y las madejas, mientras
que se encuentran en el fuego, y una vez fuera de él, durante el reposo.
Si no poseen cucharas de madera se pueden utilizar varillas de madera o de
vidrio, o cucharas de acero inoxidable que tengan en desuso.

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«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone

Baldes plásticos
Se utilizan básicamente para dejar en maceración los materiales y más tar-
de, para dejar en reposo las madejas ya teñidas.

Recipientes con tapa


Pueden ser de plástico o de vidrio, se utilizan para guardar los mordientes,
los modificadores o cualquier tinte que deseemos reutilizar más adelante. De­
ben estar debidamente etiquetados y se debe tener la precaución de guardar­
los en lugares donde no haya excesiva luz, ya que algunas veces podría alterar
el contenido, del mismo modo que lo haría un lugar demasiado húmedo.

Balanza
Se utiliza para pesar el material tintóreo, la lana y los mordientes.
Podemos utilizar una balanza de cocina de 2 o 5 kilos. Cuanto mayor sea la
precisión mejor podremos registrar los datos.

Perchas o tenders
Las perchas se utilizan para colgar nuestras madejas una vez teñidas. Las
más recomendables son las de plástico ya que con ellas evitamos todo tipo de
manchas que nos pueda ocasionar una percha de madera o de metal que no se
encuentre en estado óptimo.
Debido a que preferentemente las madejas deben ser secadas a la sombra,
si no poseemos un cordel que nos la proporcione, lo más recomendable es
utilizar un tender que podamos trasladar fácilmente, ya sea a espacios interio-,
res o exteriores donde no les de el sol.

Fibras textiles
Las fibras óptimas para el teñido con tintes naturales son las fibras de ori­
gen vegetal como el algodón y el lino, es decir fibras que poseen celulosa en su
composición o, las fibras de origen animal, como la lana, la seda, o los pelos de
camélidos -llama, alpaca, vicuña y guanaco-
La lana es la fibra natural por excelencia para este tipo de trabajo, es la que
mejor toma y mantiene los colores debido a las características y propiedades
específicas que solo la lana posee, por lo cual, considero sumamente impor­
tante que antes de comenzar con nuestro trabajo sepamos con que material
estamos trabajando, sus ventajas y desventajas, para de este modo poder evi­
tar errores previsibles durante el proceso de teñido.
Esta fibra animal esta compuesta básicamente por dos o tres capas, cuyas
funciones se encuentran bien diferenciadas.

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Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone

ESTRUCTURA INTERNA DE LA LANA, DESGLOSAMIENTO DE CAPAS

CAPA EXTERNA: CAPA CÓRNEA O CUTICULAR


Esta integrada por un plano de células, superpuestas las unas de las otras,
nidas con notable resistencia mediante una membrana finísima, lo que per­
ite cumplir el papel de encerrar y proteger a las células de la capa cortical,
que constituye el cuerpo de la fibra.
Las células cuticulares se encuentran colocadas de una manera muy pecu­
liar, semi superpuestas en forma de escamas de peces o de tejado, dejando un
orde libre que sobresale, dando a la superficie de las fibras, vistas al micros­
copio, un aspecto serrado. Esta capa de escamas epidérmicas protege a la fi­
ra, dándole cierta rigidez que de dentro modo no poseería. Se cree que el
amaño de estas escamas es prácticamente igual en todos los tipos de lana, y
que solo difieren, en el grado en que quedan libres las partes del serrado, ósea,
en su disposición.
En las fibras más finas, como las de la raza Merino, alcanzan a rodear la ...
circunferencia entera de las hebras como un cuello, siendo mayor la superpo­
sición de las mismas. A medida que aumenta el diámetro, sobre todo en las
ibras más gruesas, como la Lincoln, es mayor la parte visible, asemejándose a
ejas, existiendo menos borde en la unidad de longitud. Esta propiedad esta
muy relacionada con el brillo o lustre y la suavidad de la fibra.
Cuando nosotros mordentamos una fibra, básicamente estamos abriendo es­
tas escamas para que tanto el mordiente como
el tinte puedan penetrar eficazmente hacia la
capa interna. CtuJLA CORTICAL

CAPA INTERNA: CAPA CORTICAL O CUERPO DE l


IVlllA-CORTU Oll O-CORlfX
LA FIBRA
La capa cortical comprende la sustancia del
cuerpo de la fibra. Esta constituida por un gran CUTk:ulA

s número de células fusiformes, alargadas, del­


gadas y variables en tamaño, aún dentro de una
17
«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone
misma fibra. La ondulación característica de la lana puede ser explicada por la
contracción de la misma, hacia un lado u otro, debido a esta desigualdad.
Por su posición paralela al eje longitudinal de la fibra, esta capa cortical
contribuye a la tenacidad y a la elasticidad de la fibra, y por otro lado, aden­
trándonos a nuestra temática, esta capa es la que absorbe la mayor parte de
los colorantes en los procesos de teñido, es esencial que los colorantes puedan
llegar a ella para que sean mas firmes y perduren en el tiempo.

CAPA CENTRAL: CAPA MEDULAR O MÉDULA


Esta capa se encuentra, a veces, en el interior de la corteza de la fibra. Solo
excepcionalmente la encontramos en lanas finas, mientras que en fibrás de
diámetro medio o grueso se observan con mayor frecuencia, sobre todo en
lanas de animales poco perfeccionados. El tamaño de esta capa es variable,
yendo desde una simple cadena de células hasta una serie de ellos colocadas
paralelamente.
Las lanas de tipo fino y extra fino, generalmente, carecen totalmente de
médula, mientras que ésta, ocupa una tercera parte del diámetro en las fibras
de inferior calidad pudiendo representar desde el 10% hasta más del 90% del
diámetro.

CARACTERÍSTICAS Y PROPIEDADES FÍSICAS DE LA LANA


·Diámetro o Finura: El diámetro, o sea, el grosor de las fibras, es deno­
minado comúnmente finura y representa una de las particularidades
más valiosas para su apreciación cualitativa o clasificación, determi­
nando la calidad y el uso final de la lana. Es, además un carácter que
contribuye a la diferenciación de las razas, debido a que existen gran­ ...
des variaciones en los diámetros de los distintos tipos de lana. Su
menor graduación se encuentra en la Raza Merino, la más fina; y su
mayor graduación, generalmente, en la Raza Lincoln, la más gruesa.
Las fibras más gruesas son, en general, más rígidas y ásperas, mientras
que las más finas poseen una caída y suavidad incomparable. Además
de variar entre animales de diversas razas, la finura también puede
variar dentro de una misma raza y aún hasta dentro de un mismo
animal. Excluyendo los desarrollos genéticos, muy en auge en esta
época, hay cuatro factores que han influenciado a la finura de la fibra
desde los tiempos más antiguos como lo son la edad, el sexo, el clima
y la nutrición.
·Longitud: La longitud es el mayor crecimiento de la lana durante aproxi­
madamente año, de una esquila a otra. La lana puede crecer dos años
o más también, pero en esa condición el ovino degenera y pierde sus
propiedades adquiridas, es por eso que esta propiedad se mide de un
año a otro. Cuando se considera la longitud, difiere fundamentalmente

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Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone
la
estimarla en la hebra aislada o en la mecha. En el primer caso, en el
que se mide la longitud haciendo desaparecer las ondulaciones pro­
.al pias de la lana, se obtiene la longitud absoluta; mientras que en el
n­ segundo caso, donde se obtiene la longitud midiendo un conjunto de
::le hebras, agrupadas en mechas, con su ondulación natural, se obtiene
an la longitud relativa. La finura y la longitud son dos propiedades que
se acompañan mutuamente, debido a que las lanas de menor finura
son más cortas, mientras que las de mayor grosor suelen ser más lar­
gas, del mismo modo que, tanto la finura como la longitud, determi­
olo nan las posibilidades manufactureras de la lana, o sea, determinan el
de destino de la lana durante el proceso industrial.
en -Ondulaciones: Es una de las propieda­
ole, des que caracteriza a la lana y una de
das las diferencias más notable con los pe­
los de camélidos. La lana, invariable­
! de mente se presenta en forma más o
e>ras menos ondulada; y el pelo, es siempre
del derecho. Esta diferencia hace que lana
sea solamente la proveniente de los
ovinos, mientras que, las no correcta­
mente llamadas lana de llama, de al­
paca, o de cualquier otro camélido, son, en realidad, pelo.
Estas ondulaciones, al igual que la longitud y la finura, varían de
es acuerdo a las diversas razas y tipos de lana, tanto en número como en
1i­ carácter. Cuanto más fina es la lana, tanto mayor es el número de sus
Je ondulaciones y cuando la calidad de la lana es inferior, tanto más abier­
ta es la ondulación y menor el número de ellas. Sea cual fuere la raza,
5u estas ondulaciones presentan la particularidad de poseer curvas regu­
su lares, sucesivas y colocadas en un mismo plano.
;a. ·Resistencia: De esta manera se denomina a la fuerza que la lana opone
'as
a la acción de estiramiento sin romperse. La lana posee una gran resis­
1ás
tencia a la tracción, soportando estiramientos muy fuertes antes de rom­
de
perse.
no
sta ·Extensibilidad: La lana es la fibra de origen animal que posee, propor­
e>ra cionalmente a su diámetro, el grado más alto de extensibilidad, lo cual
ma le permite estirase en forma apreciable antes de producirse la ruptu­
ra. Esta propiedad, unida a la elasticidad, representa una cualidad va­
liosa para la confección de tejidos e hilados
)Xi­
ños ·Elasticidad: La lana es sumamente elástica, siendo una característica
sus directamente ligada a su extensibilidad, ya que, al extenderse lenta­
iun mente sin llegar a la ruptura, si cesa la fuerza actuante, recobra inme­
!nte diatamente una parte de su longitud normal, manteniendo una ex­
tensión residual que se pierde lentamente. Recobrando paulatinamente

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«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone
su longitud inicial. Esta propiedad se debe a las ondulaciones, a la
estructura celular y a la humedad.
·Flexibilidad: Es la condición por la cual la lana adopta la dirección que
se le imprime, sin romperse bajo estas acciones. Todas las lanas po­
seen, en mayor o en menor medida, esta propiedad, no obstante, las
más finas poseen un mayor grado de flexibilidad que las más gruesas.
·Contractibilidad: Esta propiedad se refiere a la fuerza elástica de las
fibras que les permiten volver a su volumen original después de haber
sido comprimidas. Es una condición valiosa y propia de la lana que
permite, entre otras cosas, el procedimiento por el cual se obtienen
paños como el fieltro por la trabazón de las fibras.
·Poder fieltrante: Es una de las características más importantes y dife­
renciales de la lana y de la cual carecen otras fibras textiles. Se trata
de una cualidad de naturaleza exclusivamente física debido al serrado
de la superficie de las fibras y a la facilidad con que éstas se deforman
y recobran su posición inicial.
·Higroscopicidad: Es la capacidad de absorber agua de la atmósfera y
de retenerla sin perjudicar al resto de sus propiedades. Esta propiedad
alcanza su máxima expresión en la lana, la cual posee la capacidad de
aumentar hasta un 50% de su propio peso. La higroscopicidad tam­
bién ejerce una influencia sobre la resistencia, debido a que la lana se
puede debilitar por un exceso de agua absorbida.
·Retención del calor: La lana en si misma no posee ninguna cualidad
retentiva del calor, pero gracias al afieltrado que se origina en las fi­
bras en su industrialización, tiene una gran capacidad de encierro y
retención de aire durante un período más largo que cualquier otra
fibra, lo cual hace a los tejidos notablemente aislantes y altamente
resistentes al pasaje de calor.
•Conductividad: La lana es un mal conductor de calor, lo cual explica el
abrigo que proporcionan los géneros tejidos con hilados de lana. Las
fibras de lana bien peinadas encierran una considerable cantidad de
aire que no circula, constituyendo, de este modo, uno de los mejores
aislantes térmicos, debido a que conserva en el interior nuestro calor
corporal.
·Capilaridad - Penetrabilidad: La mayor parte de las fibras de lana
poseen un cierto grado de capilaridad debido al carácter poroso de la
porción medular de la fibra. Las escamas superficiales se ablandan y se
aflojan al ser tratadas con agentes cuyo objetivo es aumentar la pene­
trabilidad de la superficie, como por ejemplo, lo son los mordientes.
Ambas propiedades son fundamentales y sumamente importantes
para el proceso de teñido.

20
Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone

ardientes
Ante todo se debe tener en cuenta que el mordiente es una sustancia que
actúa como intermediario entre la fibra y el colorante, logrando que, debido a
a fusión molecular entre la fibra y el tinte que genera, éste se impregne en el
· terior de la fibra y se fije, produciendo una unión cuyo efecto es la resisten­
ia del teñido al paso del tiempo, al sol y al agua.
Existe una extensa lista de mordientes utilizados desde la antigüedad que a
ontinuación enumeraré, sin embargo, particularmente, recomiendo utilizar
solo algunos de ellos, como el alumbre, el crémor tártaro, el vinagre o el limón,
a sal, principalmente, por ser mordientes de fácil acceso e inofensivos para el
ombre y para el medio ambiente.

ordientes de origen mineral:


Alumbre (Sulfato de aluminio o sulfato alumínico potásico)
Crémor tártaro (Tartrato Ácido de Potasio)
Caparrosa verde (Sulfato de hierro)

Caparrosa o alcaparrosa negra o Yanacolpa


Fierros, Hierro (Sulfato de hierro) (Óxido de hierro)
Caparrosa azul (Sulfato de cobre)
Caparrosa blanca (Sulfato de Zinc)
Bicromato o bicromato de potasio (Sulfato de cromo) ...
Estaño (Clorhidrato de Estaño)
Bicarbonato (Carbonato de sodio)
Sal de mesa (Cloruro de sodio)
Cal (Óxido de calcio)
Barro negro
Arcilla
(achina
Salitre

ordientes de origen vegetal:


Taninos
Tara, algarrobo, espino o guarango (Caesalpinia Tinctoria)
Lengua de vaca (Rumex Crispís)
qlJ.�r:itQ. Q. 8.Q))'.l� (8.lJJJ).eJI.. 8.QTJJ.é:JZ..éJ. Re.mi{�

21
«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone
Cenizas y lejía de plantas
Pulque y chicha (bebida fermentada ácida)

Otros mordientes:
Ácido acético
� Vinagre de alcohol, uva o manzana (contiene ácido acético)
,t. Limón (contiene ácido acético)
Amoníaco (Clorhidrato de amoníaco)
Sales de amoníaco
Orín fermentado (contiene Amoníaco)
Ácido oxálico
Ácido fórmico

Manos a la obra...
Preparación del colorante
El primer paso que debemos realizar antes de la preparación del colorante
es pesar la lana en seco, para de ese modo calcular que cantidad de mordiente
y de material tintóreo que vamos a necesitar.
Existen infinitas variables de porcentajes según el autor y el tinte a utilizar.
Si tendría que optar por alguna creo que la más conveniente es la del 100% -
100 gramos de colorantes para 100 gramos de lana-, o sea en la que utilizamos
la misma cantidad de tinte que de lana en seco.
De todos modos, en lo personal, considero que es una variable que se debe
manejar teniendo en cuenta, el suelo, el clima y principalmente la época del
año, por lo cual no puede haber una regla fija. Un ejemplo muy claro, a mi
criterio, es el de la cáscara de cebolla. Por ejemplo en la época durante la cual
la cáscara es oscura y gruesa, no se va a necesitar tanta cantidad como en la
época durante la cual la cáscara es extremadamente más clara y más finita, del
mismo modo que no en todos los países, las cáscaras claras u oscuras estarán
"
accesibles en el mismo período del año.
Personalmente, suelo recomendarles a mis alumnas que ellas mismas vayan
realizando su propio esquema de proporciones, es decir, que por medio de sus
propias anotaciones aprendan a darse cuenta que cantidad de material se ne­
cesita para 100 gramos de lana seca, y con ello puedan decidir, más tarde, y
según la tonalidad que deseen adquirir, la proporción de material tintóreo

22
ne «Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone
necesario. Generalmente a menor material tintóreo, menor será la intensidad
del color y a mayor porcentaje, su tonalidad será más fuerte, sin embargo, en
la mayoría de los tintes, llega un punto en el cual la lan.a no toma más de un
cierto color, por lo cual, tal vez si le agregamos 1 kilo de material, probable­
mente nos dé la misma tonalidad que con 400 gramos. No existe una regla
concreta, sin duda, son variables que se incorporan con la práctica y la experi-
entación.
Volviendo a la preparación del colorante en sí, una vez pesada la lana y
decidido el porcentaje, el material se debe triturar con un mortero, cortar a
cuchillo o simplemente romper con nuestras propias manos, dependiendo bá­
sicamente de lo tierno o no del material. Luego, el mismo se sumerge én el
agua que luego vallamos a utilizar para preparar el colorante (4 o 5 litros de
agua para 200 gramos de lana). Les recomiendo que el agua que utilicen sea lo
ás caliente posible porque esto ayuda a que el colorante se suelte mejor y
ás rápido. Una vez que tenemos el tinte sumergido en el agua caliente lo
ejamos en maceración, es decir, en reposo, hasta el día siguiente.
Pasada una noche como mínimo, lo colocamos en la olla y lo dejamos hervir
urante una hora aproximadamente. Durante este proceso· es conveniente el
ervor suave constante, para que el tinte se suelte mejor y en más cantidad,
sin ir evaporándose en demasía.
Una vez transcurrida la hora de hervor, se deber retirar la olla del fuego,
ejarla enfriar y colar con un colador finito y preferentemente con un trapo
obre él, evitando que no quede ningún resto de material tintóreo en el tinte
)te inal. Si esto sucediera, durante el teñido, nos podría estropear y manchar
)te estras fibras.

:ar. Consejos útiles:


1/o -
'\OS Si luego de la maceración percibe que el agua no será suficiente para
el proceso de teñido, debido a que el material absorbió _demasiada
agua durante el reposo, agréguele el agua necesaria una vez que ten­
�be ga el material en la olla y antes de que comience a hervir el mismo.
del
mi No es recomendable ir agradándote agua a medida que transcurre el
·ual tiempo de hervor, debido a que esto irá aclarando el tinte final, por
, la este motivo, se recomienda que el hervor sea leve y no un hervor ex­
del cesivo que nos consuma el líquido.
rán Seleccione con cuidado el método para colar el material de acuerdo
al colorante que utilizó, tenga en cuenta que materiales como la yer­
yan ba van a requerir de mucho más cuidado y orificios mucho más pe­
sus queños que, por ejemplo, la cáscara de cebolla.
ne­ Mordentado de la lana
e, y
,reo
23
«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone
El mordentado de la lana es una instancia esencial para el fijado del color,
de ello depende que el tinte perdure o no en el tiempo. Este proceso se puede
realizar básicamente en tres estadios: antes del teñido, durante el teñido o
después del mismo.
PREMORDENTADO: Es uno de los más recomendables y el más utiliza­
do en general. Se realiza antes del teñido propiamente dicho preparan-
. do la lana con anterioridad a sumergirla en el baño tintóreo. Como pri­
mera instancia se debe humedecer la lana en agua tibia. Es de suma
importancia humedecerla bien y pareja, porque una deficiencia en este
paso podría ocasionar que la lana se tiña en forma despareja o mancha­
da. Mientras que la madeja se humedece completamente, pudiéndola
dejar sumergida en un balde, se debe disolver él o los mordientes en,
aproximadamente, 1 litro de agua caliente. Una vez que el mordiente
este bien disuelto se le deben agregar 3 o 4 litros más de agua tibia
tirando a fría, para que la temperatura se homogenice, evitando un
cambio brusco de temperatura entre este preparado y la lana en remo­
jo. Es importante que la cantidad de agua final sea suficiente para que
la madeja pueda moverse libremente dentro del baño. Una vez que se
tiene el mordiente bien disuelto en la olla, se debe colocar la lana hu­
medecida y llevar al fuego durante una hora. En este caso hay que te­
ner mucha precaución, controlando que el hervor sea realmente leve,
debido a que un hervor excesivo dañaria la lana. Una vez culminado
este período de tiempo se debe retirar la lana del fuego y se debe dejar
reposar como mínimo una noche en la misma agua. Si se cambia de
recipiente porque se necesita la olla, se debe tener la precaución de
volcar la lana en otro recipiente conservando esa misma agua.
MORDENTADO DIRECTO: Es otra de las opciones comúnmente utili­
zadas, principalmen:e por el tiempo que se ahorra. En este caso los
mordientes se disuelven directamente en el b'año tintóreo, una vez
que este ha sido colado, y con anterioridad a sumergir la madeja, pre­
viamente humedecida, en él.
POSTMORDENTADO: En este caso la lana se tiñe sin ningún tipo de
mordiente y una vez finalizado el proceso de tinción propiamente
dicho se sumerge a la madeja teñida en un baño de agua que conten­
ga, previamente disuelto, el mordiente seleccionado. Al igual que en
el caso del premordentado se deja hervir la lana en el baño de mor­
diente durante una hora. Este procedimiento tiene como objetivo cam­
biar la tonalidad del baño o reforzar la solidez al lavado.

Cabe aclarar, como mencioné con anterioridad, que particularmente traba­


jo con pocos de los mordientes mencionados en la lista de la página 21 por ser,
a mi criterio, los menos perjudiciales para el medio ambiente y para nosotros
mismos, y por una creencia propia de que a medida que agregamos más quími­
cos a nuestro teñido menos natural va a ser el mismo, por lo cual no sería tan

24
ne «Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone
>r, correcto hablar de «Tintes naturales», por tal motivo solo utilizó alumbre, cré­
fo mor tártaro, vinagre, sal y limón.
o
En el caso del alumbre y el crémor tártaro sus proporciones son de acuerdo
al peso de la lana en seco, mientras que en el caso del vinagre, la sal y el limón
son de acuerdo a la cantidad de litros de agua utilizados.
Algunas proporciones son:
· 20 gramos de Alumbre para 100 gramos de lana
· 10 gramos de Crémor Tártaro para 100 gramos de lana (se suele utilizar
complementando al alumbre)
· 200 gramos de sal para 5 litros de agua
· 200 cm3 de jugo de limón para 5 litros de agua (se pueden incorporar
también las cáscaras)
· 200 cm3 de vinagre para 5 litros de agua

Consejos útiles:
Si va a trabajar con el pre mordentado comience el mismo día que
prepara el tinte para dejar en maceración, así el tiempo de reposo de
ambos procesos culminará al mismo momento.
Los litros de agua a utilizar pueden variar de acuerdo al recipiente que
tengamos, lo que es importante es que siempre cubra en su totalidad la
madeja y permita qúe la misma se pueda mover cómodamente.
Tener en cuenta qua la sal y el vinagre tiran a tonalidades más oscu­
ras y opacas mientras que el Alumbre y el Alumbre con el Crémor ...
tártaro, otorgan tonalidades más fuertes y muchos más brillantes.
s
z
Teñido
Una vez cumplido el tiempo de reposo de la maceración y preparado ya el
e colorante, se introduce en el tinte, la madeja pre mordentada, sin enjuagar,
e solo escurriéndola suavemente. En el caso del mordentado directo esté sería el
I­ omento indicado para disolver los mordientes en el tinte y luego sumergir
n en él las madejas previamente humedecidas y escurridas.
r- Al igual que durante el proceso de mordentado se coloca la olla al fuego y
1- se la deja durante una hora, controlando siempre el punto suave de hervor,
ecordando que la lana puede estropearse con un hervor excesivo. Una vez
culminado este lapso de tiempo se retira la olla del fuego y se deja reposar la
aba­ madeja en su tinte, como mínimo, hasta el otro día. Nunca es conveniente
. ser, enjuagar la madeja en ese mismo momento, debido, principalmente, al cam­
>tros bio brusco de temperatura que sufrirá, y a que, durante el reposo, el color
Jími­ continuará fijándose. Culminado el tiempo de reposo la madeja se retira del
l tan recipiente y se enjuaga con abundante agua, hasta que no despida más tinte,

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«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone
eliminando de este modo todo el sobrante. Cuando el agua salga clara y sin
ningún resto de tinte la madeja estará lista para el secado.
En este punto también se encuentran distintas opciones según el autor,
algunos recomiendan secarla al sol, sin embargo la mayoría coinciden en que
se debe secar a la sombra aunque el tiempo que se requiera sea mayor. Parti­
cularmente recomiendo el secado a la sombra, pudiendo utilizar un tender o
perchas de plástico para colocar las madejas. Siempre se debe evitar utilizar
perchas de madera o de metal porque podrían estar dañadas y manchar las
madejas con óxido.

Consejos útiles:
· Una buena opción durante el teñido es diseñar nuestra propias made­
jas, realizando teñidos en degradé o matizados.
· Para teñir en degradé, debemos utilizar un mismo tinte, e ir sumergien­
do la madeja en él, en períodos de tiempo distintos. En un principio
solo debemos colocar una pequeña parte de la madeja en el tinte.
Pasados 10 o 15 minutos debemos sumergir un poco más, y pasado
otro período de tiempo debemos
sumergir aún más cantidad, con­
tinuando de este modo hasta com­
pletar la hora de hervor. Durante
el proceso, la madeja se puede ir
sumergiendo completamente o se
puede dejar un extremo de ella en
su color natural, lo que nos brin­
dará, en el producto final, buenos
efectos visuales.
· Para teñir madejas matizadas debe­
mos preparar distintos tintes a elección. Se recomiendan 2 o 3 como
máximo. Se debe sumergir la madeja de a porciones, en cada tinte,
por ejemplo, un extremo lo colocamos en un tinte, el otro extremo en
otro y el medio en otro distinto, o simplemente el centro se deja del
color natural de la lana.
De este modo podremos generar infinitas variables de diseño con
nuestras madejas
· Resulta muy interesante mezclar distintos materiales tintóreos en un
mismo tinte, y observar las nuevas tonalidades que podemos obtener
con la mezcla de ellos.
· Algunos tintes se pueden reutilizar, obteniendo, generalmente, tonalida­
des más bajas de un mismo color. Del mismo modo que se pueden mez­
clar tintes o restantes de tintes distintos y generar una nueva tonalidad.
· Otra alternativa de diseño interesante es utilizar métodos de reserva en

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«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone

·La fibra a teñir: No todas las fibras incorporan el tinte de la misma


manera y no todas ellas reaccionan del mismo modo ante la presencia
de determinados mordientes.
·La cantidad de colorante utilizados: Esta variable modifica princi­
palmente la tonalidad de color obtenido, es decir su intensidad. A
mayor cantidad, colores más fuertes, y a menor cantidad, tonalidades
más bajas. Es importante comenzar a reconocer que cantidad requeri­
mos para cada intensidad de un mismo color.
·El recipiente: El material del recipiente a utilizar para el teñido puede
modificar nuestro tinte de manera casi imperceptible o de · un modo'
ampliamente visible.
·Las condiciones climáticas: El clima del ambiente interfiere en el pro­
ceso de teñido, algunas veces en forma casi imperceptible, pero exis­
tente. No suele ser lo mismo teñir en ambientes húmedos que en am­
bientes muy secos, si bien los resultados son igualmente buenos, si se
observa con precisión se marcarán las diferencias.
·El tipo agua: La calidad del agua que se utiliza para el teñido suele
variar notablemente las tonalidades. Por ejemplo en ciudades en don­
de el agua posee un alto contenido de cloro el color suele diferir del
obtenido en ciudades donde el agua es más pura. La dureza de la mis­
ma también influye en las tonalidades. El tipo de agua óptima para el
teñido es el agua de lluvia.
·La acidez del agua: Generalmente, la acidez del agua durante el pro­
ceso de teñido influye en el color final. Algunos tintes funcionan me­
jor con cierto nivel de alcalinidad o acidez en el agua. El agua neutra
tiene un índice de 7, el agua ácida registra un valor por debajo de 7,
mientras que la alcalina lo hace por encima de dicha cifra. En ciertos
casos, al aumentar la alcalinidad del agua los tintes que dan morados
cobran tonos rosas, mientras que la acidez refuerza los tonos naran­
jas. Se puede experimentar añadiendo bicarbonato de sodio o vina­
gre al tinte y observar las diferencias. En algunos casos se puede re­
querir un medidor de pH, sin embargo esta medición es solo necesaria
para casos excepcionales o para determinados colores. La lana se tiñe
mejor siempre en PH ácidos, a medida que aumenta el nivel de alcali­
nidad la lana tiende a degradarse.
Consejos útiles:
Tener en cuenta cuales son los materiales recomendables según la época
del año:
Otoño-Invierno: Corteza de raíz, corteza del tronco, frutos leñosos,
resinas y cortezas que recubren al fruto.
Primavera-verano: Frutos carnosos, flores desarrolladas, toda la plan­
ta (menos la raíz).
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«Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone

Algarrobo blanco (Prosopis alba) Camomila de tintoreros (Anthemis


Algodonero (Gossypium herbaceum) tinctoria)
Árbol de Judea (Cercis siliquastrum L.) Canagria (Rumex hymenosepalus)
Árnica (Arnica chamissonis) Canaigre (Rumex hymenosepalus)
Arracachuel (Rumex crispus L.) Cañafístula (Cassia fistula)
Arraclán (Rhamnus frangula) Carapa de Brasil (Dorstenia contrahierba)
Atamisque (Capparis atamisquea) Cártamo (Carthamus tinctorius)
Azafrán (Crocus sativus) Castaño de las indias (Aesculus hippo-
castanum L.)
Azafrán bastardo (Colchicum autum-
nale) Catiguá blanco (Trichilia elegans) '
Azafrán de la India (Curcuma longa) Celidonia (Chelidonium majus)
Azafrán de la Puna (Chuquiragua Ion- Cempasuchitl (Tagetes erecta)
giflora) Cerezo japonés (Prunus serrulata Lin-
Azafrán de la tierra (Escobedia gran- di.)
difiera) Chamizo blanco (Eupatorium Glabra-
Azafrán de los Andes (Escobedia gran- tum)
difiera) Chamizo hediondo (Artemisia sp.)
Azafrán de raíz (Scobedia grandiflora) Chañar (Geoffroea decorticans)
Azafrán romí (Carthamus tinctorius) Chica dulce (Tessaria dodoneaefolia)
Azafrancillo (Carthamus tinctorius) Chicoria loca (Hypochoeris glabra)
Azafrancillo de raíz (Ditaxis hetheranta) Chilca (Tessaria dodoneaefolia)
Balda (Flaveria bidentis) Chilca amarga (Baccharis salicifolia)
Barba de palo (Usnea barbata) Chilca dulce (Baccharis dracunculifo-
Barbas de camarón (Cuscuta corym- lia)
bosa) Chilca dulce (Flourensia campestris) ...
Barbas de chivo (Cuscuta tinctoria) Chilco (Fucsia magellanica)
Barbas de viejo (Usnea) Chirca (Baccharis polyantha)
Bardaguera blanca (Salix fragilis) Chucupí (Porlieria microphylla)
Bayas de persia (Rhamni maturi) Churqui tala (Celtis Tala Gill)
Berbero (Berberís vulgaris) Ckellu sisa (Verbesina encelioides)
Bergamota (Citrus x bergamia) Clavelilla (Clavelillo Zinnia pauciflora)
Bidens (Bidens) Coihue (Nothofagus dombeyi)
Bija (Bixa orellana) Colquiyuyo (Maytenus vitis-idaea)
Boldo (Peumus boldus) Contrahierba (Dorstenia contrahierba)
Boldú (Peumus boldus) Contrahierba (Dorstenia contrayerba)
Boopis (Boopis anthemoides) Copetes (Tagetes spp.)
Brezo (Erica vagans) Coreopsidina (Coreopsis tinctoria)
Camomila amarilla (Anthemis tincto- Coridalis (Corydalis lutea)
ria) Coronillo (Schinopsis lorentzii)
Camomila común (Anthemis nobilis) Coyhue (Nothofagus dombeyi)

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Colores de la Tierra, Guía de teñido artesanal con Tintes naturales» Luciana Marrone

Mora amarilla (Chlorophora tinctoria) Roble Pellín (Nothofagus obliqua)


Nalca (Gunnera cl1ilensis) Robo (Argilla rovia)
Nalca (Gunnera tinctoria) Romaza (Rumex romassa)
Olivillo (Aextoxicon punctatum) Sombra de toro (Maytenus ilicifolia)
Palo azul (Cyclolepis genistoides) Tatare (Acacia albicorticata)
Palo colorado (Blepharocalyx crucks- Temu (Blepharocalyx cruckshanksii)
hanksii) Terebinto (Schinus molle L.)
Pangue (Gunnera chilensis) Trementina (Schinus polygamus)
Pangue (Gunnera tinctoria) Tupis (Cyclolepis genistoides)
Pitra (Myrseugenia exsucca) Tusca (Acacia aroma)
Pus pus (Maytenus ilicifolia) Tusca blanca (Acacia albicorticata)
Quebrachillo (Maytenus ilicifolia) Zarzamora (Rubus ulmifolius)
Quebracho (Schinopsis lorentzii)

Negro
!garroba (Coulteria tinctoria) Chacaiwa (Berberis darwinii)
!garrobilla (Balsamocarpon brevifo- Chilco (Fuchsia magellanica)
lium) Chuchau (Agave americana)
lgarrobillo (Prosopis algarrobilla) Churqui (Acacia caven Mol.)
garrobo blanco (Prosopis alba) Ciprés blanco (Chamaecyparis thyoides)
!garrobo chileno (Prosopis chilensis) Ciruelo europeo (Prunus domestica)
!garrobo negro (Prosopis nigra) Cochayuyo (Durvillea antarctica)
...
liso (Agnus cordata) Cuica (Coulteria tinctoria)
ljaba (Fuchsia magellanica) Datilero (Phoenix dactylifera L.)
mendro de los trópicos (Terminais ca­ Deu (Coriaria ruscifolia)
tappa) Divi-divi (Coulteria tinctoria)
lmendro malabar (Terminais catappa) Emborrachacabras (Coriaria
· bol del sebo (Sapium sebiferum) myrtifolia)(T)
vellanillo (Lomatia dentata) Espinillo (Acacia caven)
3rea (Acacia atramentaria) Espinillo (Prosopis torquata)
Cachiyuyo (Atriplex undulata) Espino (Acacia caven)
Callampa de tinta (Coprinus ruscifolia) Eupatorium (Eupatorium tinctorium)
Caruto (Genipa caruto) Falso kamani (Terminais catappa)
Castaño (Castanea sativa) Flor de bañado (Tibouchina gracilis)
Catiguá (Trichilia catigua) Flor de cuaresma colorada (Tibouchina
Cebil (Anadenanthera colubrina) gracilis)
edro blanco americano (Chamaecypa­ Flor de cuaresma de bañado (Tibouchi­
ris thyoides) na gracilis)

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