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CELDAS SOLARES ORGÁNICAS

JAEL FLÓREZ COTERA

UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA
FACULTAD DE CIENCIAS BÁSICAS
PROGRAMA DE QUÍMICA
MONTERÍA
2019
CELDAS SOLARES ORGÁNICAS

JAEL FLÓREZ COTERA

Propuesta de trabajo de grado presentada como requisito para optar al


título de Químico.

DIRECTOR:
JENNIFER JUDITH LAFONT MENDOZA, PhD.

UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA
FACULTAD DE CIENCIAS BÁSICAS
PROGRAMA DE QUÍMICA
MONTERÍA
2019
TABLA DE CONTENIDO
1. INTRODUCCIÓN......................................................................................................................................... 4
2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.............................................................................................................. 6
3. OBJETIVOS................................................................................................................................................. 9
3.1 OBJETIVO GENERAL...........................................................................................................................................9
3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS....................................................................................................................................9
4. JUSTIFICACIÓN......................................................................................................................................... 10
5. MARCO TEÓRICO..................................................................................................................................... 12
5.1 CELDAS SOLARES: GENERALIDADES.............................................................................................................12
5.2 CLASIFICACIÓN DE LAS CELDAS SOLARES.....................................................................................................14
5.2.1 Con base en el material activo............................................................................................................15
5.2.2 Con base en el tipo de unión...............................................................................................................15
5.2.3 Con base en el número de capas.........................................................................................................16
5.3 CELDAS SOLARES ORGÁNICAS......................................................................................................................17
6. METODOLOGÍA........................................................................................................................................ 20
7. CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES.............................................................................................................. 21
8. PRESUPUESTO.......................................................................................................................................... 22
9. REFERENCIAS........................................................................................................................................... 23
1. INTRODUCCIÓN

En los últimos dos siglos la demanda energética a nivel mundial ha aumentado


notoriamente. Desde el año 1991 al 2012 el incremento en la demanda energética fue
aproximadamente del 70% y se espera que aumente en un 40% más para el año 2040.
Adicional a esto, la utilización de los recursos no renovables, cuyo funcionamiento se
basa en la combustión, ha resultado en contaminación atmosférica y una desenfrenada
producción de dióxido de carbono, que desenlaza en gases de efecto invernadero, los
cuales están directamente relacionados con el cambio climático y deben ser reducidos
a cero a mediados de este siglo o antes [ CITATION Met151 \l 3082 ].

A pesar de la alta demanda energética y de los conocidos efectos colaterales que


conlleva el uso de energía a base de combustibles fósiles, las energías renovables al
2015 no suplían ni siquiera un 20% de la demanda global. Es por eso, que en ese
mismo año en la asamblea general de las naciones unidas se adoptaron los “objetivos
de desarrollo sostenible” que buscan, entre otras metas importantes, aumentar de
manera sustancial el uso de las energías renovables en la mezcla energética a nivel
mundial y tienen como fecha límite el año 2030.

Estos objetivos globales se pretenden conseguir mediante una transición energética,


mayormente enfocada en la transición de los combustibles fósiles a bajas
concentraciones de carbono que son los más utilizados, además su huella de dióxido
de carbono es tan grande que constituye dos tercios de la generación global de gases
de invernadero. De acuerdo con todo lo anterior, queda más que claro la importancia
de las energías renovables y su papel en el futuro cercano de la sostenibilidad
ambiental [CITATION Gie19 \l 3082 ].

Entre las energías renovables existentes: biomasa, geotérmica y solar, la última es una
de las más aprovechables porque en todas las partes del mundo llega el sol lo que lo
hace un recurso infinito, gratuito y que teóricamente podría solventar la demanda
energética de todo el mundo siempre y cuando las tecnologías para su
aprovechamiento fueran de fácil acceso; en contraste con la energía geotérmica, cuyas
fuentes sólo están en ciertos lugares del mundo, y la biomasa que no cuenta con
suministros abundantes o equitativos en todo el planeta[CITATION Kab18 \l 3082 ].

Existen dos formas de generar energía a partir del sol: la tecnología fotovoltaica, que se
basa en la captación de la luz solar para generar electricidad; y la tecnología
termosolar, que utiliza el calor generado por el sol para producir la electricidad. La
tecnología fotovoltaica ha sido el centro de interés de los investigadores en los últimos
años y ha evolucionado satisfactoriamente. En la actualidad, esta tecnología ha
avanzado gracias al desarrollo de las celdas solares, las cuales han mostrado aumento
de eficiencias de hasta un 18%, y ha incursionado en nuevas tecnologías de películas
delgadas en donde se usan diversos materiales semiconductores (perovskitas,
materiales orgánicos, entre otros).

Este trabajo se enfocará en la descripción de las celdas solares, su importancia,


estructura y clasificación; así como en la incursión en los últimos años de las celdas
solares con materiales orgánicos su estructura, funcionamiento, usos y evolución.
2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

La reducción de las fuentes de combustibles fósiles es una realidad. Esto, sumado a la


sobrepoblación, el deterioro ambiental y los cambios climáticos ha hecho que las
fuentes de energías alternativas y su desarrollo e implementación se convirtieran en
una prioridad para los científicos y gobiernos del mundo. Entre las energías renovables,
la que ha mostrado mayor viabilidad ha sido la energía solar [CITATION Kab18 \l
3082 ], gracias a la abundancia de la luz solar.

Las celdas solares o celdas fotovoltaicas son dispositivos que se encargan de


recolectar la luz solar para transformarla en energía eléctrica a través del efecto
fotovoltaico. Son la forma más común de aprovechar la energía solar y su utilización ha
venido en aumento en los últimos años. Las celdas solares más comunes son las
basadas en silicio y han reportado eficiencias superiores a un 20% y celdas de otros
materiales inorgánicos como el arseniuro de galio han alcanzado eficiencias superiores
al 30% [CITATION Fag15 \l 3082 ] [ CITATION Cam14 \l 3082 ].

Desafortunadamente, la aplicación a grandes escalas de este tipo de celdas conlleva


costos de producción muy altos debido a las condiciones requeridas para la fabricación
y cuyo proceso origina cantidades importantes de residuos contaminantes, tales como
el dióxido de carbono (CO 2). Comparando los costos de generación de energía, por
medio de celdas solares inorgánicas (en adelante CSI) y el método tradicional, en una
zona residencial en EE. UU.; la primera, al 2012 tenía un costo de 30 dólares por kWh,
mientras que la segunda sólo tenía un costo de 8 centavos de dólar [CITATION Bar12 \l
3082 ].

La puesta en marcha de plantas de producción basadas en celdas solares fotovoltaicas


trae consigo repercusiones ambientales tanto positivas como negativas. En el caso de
las celdas inorgánicas, que son las utilizadas hoy día, la producción de las celdas de
silicio con concentraciones de 1 ppm, requiere de se requiere un consumo adicional de
energía de 15 a 20 kWh/kg de silicio monocristalino y de 50 kWh/kg de silicio
policristalino; asimismo, para la producción de baterías se emplean diferentes metales
pesados, los cuales aportan a la huella en el agua producida durante la elaboración de
estas baterías y ello conlleva a la liberación de CO 2 según el metal que se emplee
[ CITATION Ser17 \l 3082 ].

La instalación de los paneles puede elaborarse con plomo, níquel, arsénico y en


ocasiones teluro de cadmio que son compuestos con disposiciones finales específicas.
En la fase de conservación y mantenimiento, se realizan lavados de paneles y espejos,
que suelen contaminar el agua. Adicional a esto, cuando la vida útil de las celdas
solares inorgánicas llega a su fin, se obtienen residuos como el telurio de cadmio,
plomo, tetracloruro de silicio, arsénico, entre otros, que en grandes cantidades pueden
ser peligrosos para la salud y en los que una mala disposición de residuos puede
favorecer la liberación de los mismos al medio ambiente, los cuales tienen efectos
nocivos en plantas, animales y humanos; en la búsqueda de contrarrestar los efectos
de estos compuestos en los seres vivos, se emplean productos químicos de materiales
supresores de polvo, líquidos refrigerantes y fluidos de transferencia de calor, y las
sustancias que contienen pueden contaminar la superficie del agua subterránea y los
reservorios de aguas profundas [ CITATION Fth09 \l 3082 ] [ CITATION Ser17 \l 3082 ]
[ CITATION Uni151 \l 3082 ].

Las celdas solares orgánicas (en adelante CSO) son dispositivos que trabajan bajo el
mismo principio que las celdas solares inorgánicas pero que se diferencian en el origen
del material semiconductor de la celda, siendo orgánicos e inorgánicos,
respectivamente. Contrario a las celdas solares inorgánicas, los costos de fabricación
de las CSO son muy económicos, además pueden ser flexibles, eficientes, de mayor
tamaño, con un peso más ligero, materia prima abundante y menos contaminantes que
las celdas inorgánicas.

Si nos enfocamos un momento en los costos de fabricación, las celdas basadas en


silicio deben ser fabricadas en cuartos limpios, esto es, cuartos en donde se deben
controlar los parámetros de temperatura, humedad, partículas de aire, flujo de aire,
presión interior del aire, iluminación, etc.; mientras que las CSO no requieren de
cuartos que cumplan con estas demandas, sino en laboratorios mucho menos
complejos e incluso se pueden llevar fácilmente a escalas de fábricas [CITATION
Bar12 \l 3082 ].

Debido a lo anterior, la necesidad de profundizar en la fabricación y el funcionamiento


de celdas solares orgánicas se hace inherente por la disminución considerable en la
huella contaminante en comparación con las celdas inorgánicas. En sí, la instalación de
centrales de paneles solares conlleva una contaminación en materia de producción,
instalación, conservación y clausura, que, aunque es muchísimo menor que las
energías tradicionales, sigue siendo contaminación. Con las celdas solares orgánicas
se abre un camino considerablemente más amigable con el medio ambiente, que
requiere menores costos de producción y que tiene más viabilidad para países del
tercer mundo, acercándonos más a la sostenibilidad ambiental.

De acuerdo con lo descrito anteriormente, surge la siguiente pregunta: ¿de las celdas
solares existentes en la actualidad, cual es la composición más adecuada o menos
agresiva con el medio ambiente?

Para resolver este problema, es necesario organizar y ampliar la información conocida


sobre la temática de las celdas solares y profundizar en las celdas solares orgánicas
como una alternativa energética mucho más favorable con el medio ambiente.
3. OBJETIVOS

3.1 OBJETIVO GENERAL

Describir ampliamente el papel de las celdas solares orgánicas, sus ventajas,


evolución, funcionamiento, clasificación y mayor potencialidad, mediante una
investigación no experimental, para la elaboración de bases teóricas sobre una fuente
energética promisoria de la sostenibilidad energética y ambiental.

3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS

- Definir las celdas solares tanto inorgánicas como orgánicas, su funcionamiento,


evolución e implementación en la energía solar.
- Clasificar las celdas solares inorgánicas y orgánicas, así como su potencial
energético.
- Relacionar los diversos estudios realizados a las celdas solares orgánicas, su
funcionamiento químico, potencialidades, ventajas, desventajas, y mecanismos
de trabajo.
- Identificar las moléculas orgánicas con mayor potencial energético, empleadas
en la construcción de celdas solares.
4. JUSTIFICACIÓN

Las celdas solares han demostrado ser una energía alternativa con un gran potencial;
sin embargo, el uso de materiales inorgánicos suele resultar en residuos contaminantes
y en costos de producción elevados lo que entorpece su uso masivo. Como una
alternativa económica y más amigable con el ambiente se empezaron a fabricar a
escala de laboratorio celdas solares con una capa activa de origen orgánico, que
cumple las veces de los semiconductores inorgánicos.

Una de las principales razones por las que las celdas inorgánicas dominan el mercado
mundial es la eficiencia de conversión de energía que éstas presentan, en las que
trabajos investigativos han demostrado CSI con eficiencias superiores al 31%
[ CITATION Shi15 \l 3082 ]. Por su parte, las celdas orgánicas han tenido una evolución
admirable en las últimas décadas: la primera aparición fue en los años setenta con una
eficiencia de 0,0001%; luego Shaheen et al [CITATION Sha01 \n \t \l 3082 ] reportaron
dispositivos orgánicos fotovoltaicos (OPV) con eficiencias de 2,5% en una celda
fabricada con mezcla de polímero conjugado/metanofullereno; en el año 2006
[CITATION Kim06 \y \t \l 3082 ] también existió un avance en la eficiencia, esta vez
aumentada al 5,5%; y años más tarde en el 2012 [CITATION Zho12 \y \t \l 3082 ] ya
se había incrementado a un 9%.

Debido a las consecuencias positivas en la eficiencia de conversión que demostraban


tener los compuestos orgánicos, los investigadores continuaron investigando y
encontraron que más allá de la comprensión de los procesos fotoquímicos en capas
absorbentes orgánicas, la extensión de los diseños de dispositivos sustitutos conducía
a una mejora vital en la estabilidad de los dispositivos fotovoltaicos [CITATION Kal \l
3082 ].

Dentro de las eficiencias más altas, se postula la de Qin y compañía [CITATION Qin08
\n \t \l 3082 ], quienes ofrecieron un modelo exitoso para el diseño de colorantes
eficientes que contienen un cromóforo de trifenilamina para celdas solares
sensibilizadas por colorantes (DSSC) de tipo p y obtuvo una eficiencia de conversión
de fotón a corriente incidente del 18% en la región visible. En 2016 [CITATION
Wan16 \y \t \l 3082 ], se registraron resultados para DSSC y celdas solares
fotovoltáicas (PSC) de 14% y 20%. Los hallazgos más recientes son reportados por
Xiao, Jia y Ding [CITATION Xia17 \n \t \l 3082 ], quienes publicaron resultados de una
CSO ternaria con eficiencias de conversión de un 14%.

Las celdas solares orgánicas dieron un salto de nivel de laboratorio a dispositivos


comerciales en menos de una década y se evidencia en el número de compañías que
han agregado dispositivos OPV en sus portafolios, como es el caso de Konarka con su
línea Power Plastic y la compañía energética Solarmer que se especializa en este tipo
de dispositivos y cuyo enfoque es la tecnología portátil [ CITATION Dye18 \l 3082 ]
[ CITATION Kon18 \l 3082 ] [CITATION Sol19 \l 3082 ].

Existen prototipos para el uso de estas celdas en mochilas, relojes, estaciones de


autobuses, ventanas de edificios e incluso aplicables a carros eléctricos; todo lo
anterior gracias a la flexibilidad y peso ligero que ofrecen las CSO [CITATION Bar12 \l
3082 ]. En base a todo lo expuesto, queda más que clara la importancia del estudio y
profundización en este tipo de celdas solares, puesto que se han convertido en una
alternativa no tóxica y más asequible de energía fotovoltaica.
5. MARCO TEÓRICO

5.1 CELDAS SOLARES: GENERALIDADES

La celda solar es un dispositivo que convierte la energía lumínica proveniente del sol en
energía eléctrica mediante el efecto fotovoltaico. Los semiconductores son compuestos
que tienen una conductividad eléctrica intermedia. Existen semiconductores de tipo P y
N; los primeros son semiconductores con adición de impurezas de manera tal que en la
cadena de uniones covalentes quedan con un electrón faltante o hueco. Opuestos a los
semiconductores tipo P, aquellos que quedan con electrones sobrantes y carga
negativa se denominan de tipo N.

Generalmente un semiconductor tipo unión P-N es utilizado para llevar a cabo el


proceso fotovoltaico. La conversión de energía consiste en la absorción de un fotón de
luz que produce pares electrón-hueco. En los semiconductores tipo P-N existe una
región denominada región de agotamiento en donde los electrones libres se unen a los
agujeros (huecos), dejando un espacio sin carga; al incidir la luz, se empiezan a
producir pares electrón-hueco y la región de agotamiento se convierte en un campo
eléctrico que permite la separación de los pares formados. La concentración tanto de
electrones como de agujeros aumenta tanto que se forma una diferencia de potencial y
las cargas extraídas fluyen hasta un circuito externo, generando así la corriente
eléctrica [CITATION Sog06 \l 3082 ] [ CITATION Bat14 \l 3082 ].
Figura 1. Estructura de una celda solar [CITATION Fag15 \l 3082 ].

Los elementos principales en la estructura de una celda solar se muestran en la figura


1 y se describen a continuación [ CITATION Bal08 \l 3082 ]:

- Una capa antireflexiva que tiene como función reducir al máximo la pérdida de
luz por el fenómeno de reflexión superficial; para ello se juega con los
parámetros de espesor e índice de refracción, de manera que la reflectancia sea
la menor posible a una longitud de onda e intervalo de espectro definidos.
- Una capa iluminada que es la que permite el contacto entre la luz y la celda.
- Una rejilla metálica o malla de metalización (forma de peine en figura 1) cuyo
diseño debe garantizar una colección adecuada de los electrones del dispositivo,
sin introducir una resistencia eléctrica elevada.
- Las capas del semiconductor tipo unión P-N, son dos semiconductores
extrínsecos, el primero dopado de electrones y el segundo dopado de huecos.
Como se aprecia en la figura, el semiconductor tipo N siempre es más delgado,
pero con un alto dopaje y el tipo P es más grueso, pero menos dopado con el fin
de mejorar el rendimiento de la celda. El material del semiconductor y sus
propiedades fisicoquímicas afectan directamente el rendimiento de la celda.
- El contacto metálico posterior que es una capa metálica que cubre toda la
superficie inferior.
La primera aparición de las celdas solares se remonta al año 1946 cuando Russel Ohl
inventó la primera celda fotovoltaica hecha de silicio; esta fue la primera generación y
se les denominaba wafer-based (basadas en obleas). Este tipo de celdas siguen siendo
famosas debido a las altas eficiencias que presentan y se dividen en las de silicio
monocristalino y las de silicio policristalino.

La segunda generación de celdas solares es conocida como celdas solares de película


delgada y suelen estar conformadas por silicio amorfo, teluro de cadmio o una mezcla
llamada CIGS (cobre, indio, galio, di-selenuro). Las celdas solares de tercera
generación son aquellas con tecnologías innovadoras y prometedoras, entre ellas se
incluyen las celdas solares a base de nanocristales, basadas en polímeros o CSO,
celdas con colorantes sensibilizados y las celdas solares concentradas. El más reciente
tipo de celdas solares son las basadas en perovskitas y han mostrado varias ventajas
ante las celdas tradicionales de silicio [CITATION Sha15 \l 3082 ].

Como es sabido, la implementación de energías renovables está entre los siete


objetivos de desarrollo sostenible de las naciones unidas. La energía solar fotovoltaica
es una de las energías renovables más utilizadas. Hoy día, los países que lideran el
uso de la energía fotovoltaica son China, Estados Unidos y Japón quienes producen
131 GW, 51 GW y 49 GW respectivamente [CITATION BE18 \l 3082 ]. Al año 2017,
China había representado más de la mitad de todas las adiciones globales de energía
solar fotovoltaica de 94 GW [CITATION Gie19 \l 3082 ] y su meta para el 2030 es
generar el 20% de toda su demanda eléctrica con energías renovables.

5.2 CLASIFICACIÓN DE LAS CELDAS SOLARES

Como se explicó anteriormente, existen tres generaciones conocidas de celdas solares.


No obstante, la clasificación de estos dispositivos se puede realizar en base al material
activo, al tipo de unión y al número de capas que existan en la celda. De manera breve
y concisa, se explicarán cada agrupación.
5.2.1 Con base en el material activo

El primer material utilizado para las celdas solares fue silicio y hoy día sigue siendo uno
de los más usados debido a su gran abundancia; las celdas de este material activo se
agrupan en las de silicio monocristalino y silicio policristalino. Además del silicio, otros
materiales utilizados como material activo son el teluro de cadmio y el arseniuro de
galio; pero debido a los costos de fabricación, la huella contaminante y en busca de
mejorar las eficiencias se optaron por diferentes alternativas como lo son los
semiconductores compuestos, perovskitas, los compuestos orgánicos (que a su vez se
dividen en varios grupos más pequeños), puntos cuánticos coloidales y colorantes
sensibilizados [CITATION Kal \l 3082 ].

5.2.2 Con base en el tipo de unión.

Esta clasificación se fundamenta en el tipo de unión que existe entre las capas de la
celda. Para las CSO, los compuestos donores de electrones hacen las veces del
semiconductor tipo N y los compuestos aceptores de electrones funcionan como los
semiconductores tipo P.

5.2.2.1 Celdas de una sola capa: consisten en el uso de un semiconductor conjugado


(o polímero conjugado pasa CSO) entre dos electrodos metálicos que tenían como
función generar el campo eléctrico.

5.2.2.2 Heterounión planar: es el tipo más sencillo de unión, consta de una capa de
un semiconductor tipo N sobre una capa de semiconductor tipo P; se basa en la
relación entre dos materiales con diferentes afinidades electrónicas y potenciales de
ionización. Hay que tener en cuenta, que se necesita que la celda sea lo más delgada
posible para mejorar la absorción [CITATION Kal \l 3082 ].

5.2.2.3 Heterounión discreta: consiste en una heterounión de tres capas, en donde


existen dos capas del semiconductor tipo N y una de tipo P, siguiendo las
recomendaciones del grosor de la celda [CITATION Kal \l 3082 ].

5.2.2.4 Heterounión a granel (heterounión en volumen): este tipo de unión la capa


activa es una película delgada que contiene una mezcla homogénea de un donor
(semiconductor tipo N) y un aceptor (semiconductor tipo P), esto facilita la mezcla
donor/aceptor ya que va a estar presente en toda la capa activa lo que favorece el
proceso de disociación y disminuye procesos de recombinación entre los excitones
(mezcla electrón-hueco) [ CITATION Cha12 \l 3082 ].

5.2.2.5 Heterouniones ordenadas: son el siguiente paso después de las BHJ. Son
nanomateriales ordenados para celdas solares. Son híbridos de regiones activas
orgánicas e inorgánicas. En tales estructuras, casi todos los excitones formados están
lo suficientemente cerca de la interfaz orgánica-inorgánica para disociarse por
transferencia de electrones, todos los portadores de carga tienen una ruta
ininterrumpida a los electrodos, y las cadenas de polímero se alinean para aumentar su
movilidad del portador de carga [CITATION Coa05 \l 3082 ].

5.2.2.6 Heterouniones dispersas: en este tipo de unión generalmente emplean


materiales orgánicos aceptadores de donantes con altas eficiencias cuánticas. En estos
tipos de unión, es más probable que un excitón descubra una interfaz dentro de su
longitud de difusión [CITATION Kal \l 3082 ].

5.2.2.7 Heterouniones graduadas: para este caso, el donador de electrones y el


aceptor se mezclan para obtener un gradiente gradual. Este diseño estructural suprime
la distancia que debe recorrer el electrón en las DHJ debido a la ventaja del gradiente
de carga en la tecnología de dos capas [CITATION Kal \l 3082 ].

5.2.2.8 Unión continua: para este tipo de unión, se escoge un polímero donante y se
modifica posteriormente para fabricar el material aceptor [CITATION Kal \l 3082 ]; como
esta transición es gradual, se les denomina de unión continua. La forma resultante
debe ser uniforme y para ello el solvente a utilizar cumple una función fundamental, de
no ser así, y el material aceptor tiene poca solubilidad en el solvente escogido, puede
producirse un gradiente de concentración.

5.2.3 Con base en el número de capas

Para esta clasificación se tienen en cuenta el número de capas activas presentes en la


celda; así, existen celdas monocapa, bicapa y tricapa, y tándem (híbridas) cuyas
características van a depender del material activo.
5.3 CELDAS SOLARES ORGÁNICAS

Un polímero semiconductor es una macromolécula que presenta unidades repetitivas


denominadas monómeros que, a diferencia de los polímeros tradicionales, son
altamente conjugados, presentando dentro de su estructura electrones de orbitales , lo
que permite tener cadenas con una alta densidad electrónica deslocalizada, dándole
propiedades electrónicas únicas, comparables a los semiconductores inorgánicos
[ CITATION Cha12 \l 3082 ].

Las celdas solares orgánicas nacieron como una necesidad de mejorar la accesibilidad
a la energía fotovoltaica y se han convertido en una alternativa ecológica y con mucho
potencial en un corto tiempo. Una celda solar orgánica funciona bajo el mismo
fundamento que una celda inorgánica, con la diferencia que el semiconductor utilizado
en este caso es un compuesto orgánico con propiedades semiconductoras. En el
momento en que la luz incide en la capa activa de la celda y la energía es absorbida,
se genera un excitón, que es una cuasi partícula que consiste en un electrón en el
LUMO (orbital molecular desocupado más bajo en energía) y un agujero o hueco en el
HOMO (orbital molecular ocupado más alto en energía), análogo a los electrones y
huecos en las CSI. La diferencia primordial entre estos dos semiconductores está en
los portadores de carga y en la mayor atracción coulumbica entre las cargas opuestas.

La localización de los orbitales moleculares en sólidos orgánicos es una consecuencia


de que las interacciones de van der Waals entre las moléculas son mucho más débiles
que los enlaces dentro de las mismas (a diferencia de los sólidos cristalinos, donde los
enlaces intermoleculares son relativamente fuertes). Como resultado, los llamados
excitones de Frenkel en materiales orgánicos son más localizados y mucho menos
extensos que los excitones en semiconductores inorgánicos cristalinos (conocidos
como excitones de Mott - Wannier), que existen en varios sitios de enrejados
[ CITATION Dye18 \l 3082 ].

En semiconductores inorgánicos con constantes dieléctricas típicas, ε, de mayor que


10, la energía de enlace es de alrededor de 0.01 eV. La pequeña energía de enlace en
estos excitones significa que el electrón y el orificio se separan fácilmente a las
temperaturas de operación típicas. Los materiales orgánicos generalmente tienen una
constante dieléctrica más pequeña de alrededor de 2–4 y una separación más pequeña
entre el electrón y el agujero dentro del exciton de Frenkel localizado. Como resultado,
las energías de enlace del excitón suelen ser mucho más grandes (alrededor de 0,3 ±
0,5 eV), lo que requiere la presencia de una fuerza motriz además de la energía
térmica para generar portadores de carga libre.

Por lo tanto, los CSO requieren una heterounión, es decir, una interfaz entre dos tipos
diferentes de material (el donante de electrones y el aceptor de electrones) que
proporciona una diferencia en energía libre que puede conducir la separación de carga.
Otra consecuencia de la localización de los orbitales  en semiconductores orgánicos
es que las cargas en estos materiales tienden a experimentar un fuerte acoplamiento a
la red y generalmente se describen como polarones positivos y negativos en lugar de
agujeros y electrones libres. Como resultado, el transporte de carga en
semiconductores orgánicos es cualitativamente diferente de los semiconductores
inorgánicos, y se realiza mediante un mecanismo de salto entre sitios.

En la figura 2 se muestra el proceso de salto de un excitón hasta formar los polarones


para producir la corriente. La absorción de luz en la capa activa es seguida por la
difusión del excitón a través del material hasta que se descompone o alcanza
un Interfaz donde puede sufrir una separación de carga para formar polarones
que puede producir una corriente si son capaces de salir de la celda en el ánodo y  el
cátodo antes de recombinarse entre sí [ CITATION Dye18 \l 3082 ].
Figura 2. Esquema de la separación de carga en una CSO [ CITATION Dye18 \l
3082 ].

Los materiales orgánicos más usados como donores de electrones son politiofenos
(como poli (3-hexiltiofeno), P3HT), copolímeros D-A (como poli
(bencienilbenzoditiofeno-alt-fluorobenzotriazol, J51) y copolímeros de banda baja de
benzoditiofeno (BDT), y tienotiofeno (TT) (como PTB7 y PTB7-Th). Por su parte, los
más utilizados como aceptores de electrones son los derivados de fullereno y no
alfereno n-OS. Los aceptores de derivado de fullereno más representativos son el
PCBM C60 derivado, el PC70BM derivado C70 y el bisaducuct indene-C60 ( ICBA).
Los aceptadores n-OS son de alto rendimiento, incluyen el tipo n-polímeros conjugados
(como N2200) y las moléculas pequeñas procesables en solución (como ITIC)
[ CITATION Dye18 \l 3082 ].
6. METODOLOGÍA

El presente es un trabajo de investigación teórico que se realiza con la finalidad de


conocer a fondo el estado del arte actual de las celdas solares orgánicas como fuente
energética amigable con el medio ambiente, partiendo del concepto inicial de celdas
solares, su evolución en la composición química de los materiales activos utilizados,
teniendo en cuenta el incremento en la eficiencia energética.

Para ello se realizará una búsqueda bibliográfica exhaustiva en artículos científicos,


libros, bases de datos, trabajos de grado, documentos web emitidos por empresas del
sector, trabajos doctorales, entre otros; hasta recolectar los datos suficientes para
construir un trabajo monográfico lo suficientemente completo que recoja toda la
información sobre celdas solares orgánicas desde su descubrimiento, aspectos
generales, formación, estructura, clasificación, aplicaciones y evolución hasta la
actualidad; que sirvan como base para futuras investigaciones teóricas y
experimentales sobre el tema.
7. CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES

MESES
ACTIVIDADES Mar Abr May Jun Jul Ags

Revisión bibliográfica X X X X X X

Capítulo I: Celdas solares, X


generalidades
Capítulo II: Clasificación de las X
celdas solares
Capítulo III: Celdas solares orgánicas X
Capítulo IV: Moléculas orgánicas con X
mayor actividad energética
Redacción del informe final X X
8. PRESUPUESTO

PRESUPUESTO GENERAL

RUBRO VALOR MENSUAL VALOR TOTAL

Papelería; internet, impresiones,


escáner, empaste de $ 500.000 $3.000.000
documentos, entre otros.

Transporte $250.000 $1.500.000

Recurso humano de apoyo. $300.000 $1.800.000

VALOR TOTAL $1.050.000 $6.300.000


9. REFERENCIAS

1. The projections for the future and quality in the past of the World Enegy Outlook for
solar PV and other renewable energy technologies. Metayer, M, Breyer , C y Fell, H.J.
Berlín, Alemania : s.n., 2015, Energy Watch Group.
2. The role of renewable energy in the global energy transformation. Gielen, D, y otros.
2019, Energy Strategy Reviews, Vol. 24, págs. 38-50.
3. Solar energy: potential and futute prospects. Kabir, E, y otros. 82, 2018, Renewable
and sustainable energy reviews, págs. 894-900.
4. Celdas solares orgánicas. Fagua, A y Bernal, W. 2015, Revista ciencia, innovación
y tecnología, Vol. II, págs. 71-81.
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