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LEGISLACION E INSERCION

REALIZADO POR: Lazarinos Armendariz Jeanfranco

Casación 13319-2015, Callao: Despido ilegítimo siempre genera daños sujetos a indemnización

CAUSAL DEL RECURSO: Mediante resolución de fecha veintidós de setiembre de dos mil dieciséis,
que corre en fojas Cincuenta y cinco a cincuenta y ocho del cuaderno de casación, se ha declarado
procedente el recurso interpuesto por el demandante, por infracción normativa del artículo 1321º
del Código Civil; correspondiendo a esta Sala Suprema emitir pronunciamiento al respecto.

Mediante la Casación 13319-2015, Callao, publicada el 30 de enero en El Peruano, la Corte


Suprema determinó que la reposición del trabajador en su centro de labores no es óbice para
acceder a una indemnización por los daños ocasionados por el despido ilegítimo sufrido.

El presente pronunciamiento de la Corte Suprema es muy importante pues señala que la


reposición del trabajador en su centro de labores no es óbice para que él mismo solicite una
indemnización por daños y perjuicios por los daños ocasionados por el despido ilegítimo sufrido.
Asimismo, la sentencia establece que dichos daños son producidos por la sola ocurrencia del
despido, en virtud que el trabajador deja de percibir los ingresos con los que sostiene su vida
propia y la de su familia, quedando en el desamparo económico.

CONSIDERANDO:

la pretensión del demandante y pronunciamientos de las instancias de mérito.

a) Antecedentes del caso: De la revisión de los actuados, se verifica que en fojas cincuenta y dos a
sesenta y nueve, corre la demanda de fecha veintiséis de agosto de dos mil catorce, interpuesta
por Numa Pompilio Romero Suelpres contra la empresa Corporación Peruana de Aeropuertos y
Aviación Comercial S.A. (CORPAC S.A.); en la que postuló como pretensión principal, que la
demandada le pague la suma de ciento ochenta y tres mil cuatrocientos ochenta y ocho con
11/100 nuevos soles por concepto de indemnización por daños y perjuicios; por lucro cesante,
daño emergente y daño moral.

b) Sentencia de primera instancia: El Juez del Primer Juzgado Laboral de la Corte Superior de
Justicia del Callao, expidió la Sentencia contenida en la resolución de fecha veintisiete de marzo de
dos mil quince, que corre en fojas ciento tres a ciento trece, declarando fundada en parte la
demanda, y ordenó que la demandada pague al demandante la suma de setenta y seis mil
cuatrocientos treinta y tres con 38/100 nuevos soles, por lucro cesante y daño moral más
intereses legales, con costos y costas.

c) Sentencia de segunda instancia: Por su parte, el Colegiado Superior de la Sala Laboral


Permanente de la Corte Superior de Justicia del Callao, en virtud a la apelación planteada por la
demandada, revocó la Sentencia apelada que declaró fundada en parte la demanda, y
reformándola la declaró infundada.

Si bien es cierto la sentencia es de vocación proteccionista de los derechos del trabajador, quedan
por aclarar algunos conceptos respecto a la naturaleza de los daños generados producto de un
despido ilegítimo, su probanza y tratamiento a nivel doctrinario, normativo y jurisprudencial. Lo
mismo que será objeto de análisis en un posterior artículo.

Asimismo, estableció que dichos daños son producidos por la sola ocurrencia del despido, en
virtud de que el trabajador deja de percibir los ingresos con los que sostiene su vida propia y la de
su familia, quedando en el desamparo económico. En consecuencia, el despido ilegítimo puede
ocasionar daños extra patrimoniales.

Otra resolución que sigue ese mismo criterio es la Casación Laboral Nº 14980-2015, Lima, donde
se determina que la sola contratación ilegal origina reparación por daño moral. Así pues, siguiendo
a Jorge Toyama, se verifica que la reparación por daño moral al trabajador no requiere ser
explícito, es decir, no se necesite probar una afectación personal directa del trabajador como
sufrimiento, la ficción, el perjuicio personal e individual; sino que se convierte en una reparación
objetiva, en donde solo bastará que se verifique el hecho de que se firmó un contrato nulo (por
ser ilegal), para obtener la reparación judicial (reparación objetiva).

DECISIÓN:

Declararon FUNDADO el recurso de casación interpuesto por el demandante, Numa Pompilio


Romero Suelpres, mediante escrito presentado el tres de julio de dos mil quince, que corre en
fojas ciento cincuenta y tres a ciento cincuenta y cinco; en consecuencia, CASARON la Sentencia de
Vista de fecha dieciséis de junio de dos mil quince que corre de fojas ciento cuarenta a ciento
cuarenta y nueve, y actuando de sede de instancia: CONFIRMARON la Sentencia apelada de fecha
veintisiete de marzo de dos mil quince, que corre en fojas ciento tres a ciento trece que declaró
fundada la demanda sobre la pretensión de lucro cesante y daño moral y MODIFICARON el monto
a pagar por parte de la demandada en cincuenta y cinco mil con 00/100 soles (S/. 55,000.00); y
DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial El Peruano conforme a
ley; en el proceso ordinario laboral seguido con la demandada, Corporación Peruana de
Aeropuertos y Aviación Comercial S.A. (CORPAC S.A.), sobre indemnización por daños y
perjuicios; interviniendo como ponente, el señor juez supremo Arias Lazarte y los devolvieron.

Comentario:

Debemos recordar que estamos frente a una etapa procesal, donde las partes son las que deben
instar al juez de garantías el control judicial, de ahí que se le otorgue al imputado la posibilidad de
defender a través de un representante legal; y, esta defensa no advirtió, en su oportunidad, estas
disposiciones irregulares. Es cierto que existe una responsabilidad funcional del Ministerio Público,
pero no podemos dejar de pensar que la defensa también debió de activar el control respectivo y
ponerlo a conocimiento de manera oportuna al juez de la causa.
TC: Procede reposición del trabajador si se acredita que no aceptó indemnización por despido
arbitrario

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

EXP. N.° 03357-2013-PA/TC, LIMA

En Lima, a los 8 días del mes de setiembre de 2015, la Sala Primera del Tribunal Constitucional
pronuncia la siguiente sentencia, con el voto en mayoría de los magistrados Miranda Canales y
Espinosa-Saldaña Barrera y el voto dirimente de la magistrada Ledesma Narváez, llamada a
componer la discordia suscitada por el voto en discordia del magistrado Sardón de Taboada.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Jhon Torres Curse contra la resolución de
fojas 225, de fecha 2 de abril de 2013, expedida por la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de
Justicia de Lima, que declaró improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 10 de agosto de 2011, el recurrente interpone demanda de amparo contra Topy Top
S.A. Solicita que se deje sin efecto el despido incausado del que ha sido objeto; que se declaren
inaplicables los artículos 32 del Decreto Ley 22342 y 80 del Decreto Supremo 003-97-TR; y
asimismo, que se lo reponga en su puesto de trabajo bajo el régimen de contrato de duración
indeterminada.

Como lo ha indicado el Tribunal Constitucional en diversas ocasiones, interpretar una disposición


implica atribuirle un significado (cfr. sentencias emitidas en los Expedientes 00010-2002-AI/TC,
fundamento 34; 00008-2012-AI/TC, fundamento 3; 1417-2005-AA/TC, fundamentos 24-25). Esa
actividad interpretativa no puede, por cierto, ser ajena a la realidad a que se aplicará la norma
interpretada, ni al caso concreto que se debe resolver. Al respecto, ya que la Constitución es una
norma viva que regula el presente, y cuyo uso debe proyectarse a realidades que no podían ser
conocidas cuando nació, la interpretación constitucional solo puede ser dinámica (cfr. sentencias
recaídas en los Expedientes 0048-2004-AI/TC, fundamento 10; 00020-2003-AI/TC, fundamentos 6-
9).

Argumentos del demandante

El actor sostiene que fue despedido arbitrariamente argumentándose un supuesto vencimiento


del plazo establecido en su contrato de trabajo a plazo fijo suscrito bajo el régimen de exportación
no tradicional, previsto en el Decreto Ley 22342. Refiere que sus contratos se desnaturalizaron y
que en los hechos ha existido una relación laboral a plazo indeterminado, por lo que solo podía ser
despedido por una causa justa relacionada con su conducta o capacidad laboral. También
manifiesta que inició sus labores sin contrato escrito.
Argumentos del demandante

La parte emplazada sostiene que no se ha desnaturalizado el contrato de trabajo del demandante;


que el régimen laboral de exportación no tradicional sí es constitucional; y que el demandante no
fue despedido, sino que su relación laboral se extinguió por vencimiento del plazo de duración de
su contrato de trabajo.

En atención a lo expuesto, habida cuenta de que se ha producido la desnaturalización del referido


contrato de trabajo sujeto a modalidad para exportación no tradicional, en los términos
expresados por el artículo 77, literal d), del Decreto Supremo 003-97-TR, el recurrente tenía un
contrato a plazo indeterminado, por lo que solo podía ser despedido por la comisión de falta
grave, una vez seguido el procedimiento establecido en el artículo 31 del Decreto Supremo 003-
97-TR, situación que no se ha presentado en este caso. Por tanto, se ha configurado un despido
incausado, vulneratorio del derecho al trabajo del actor, por lo que la demanda debe estimarse.
Sin perjuicio de lo antes señalado, es pertinente precisar que, debido a que el contrato de trabajo
fue desnaturalizado, este Tribunal considera que los contratos de trabajo modales celebrados con
posterioridad carecen de validez, por pretender encubrir una relación laboral a plazo
indeterminado como si se tratase de una relación laboral a plazo determinado.

HA RESUELTO

Declarar FUNDADA la demanda de amparo, al haberse acreditado la vulneración de los derechos al


trabajo y al debido proceso del demandante. En consecuencia, NULO el despido arbitrario del
demandante.

Ordenar a la demandada reponer al recurrente como trabajador a plazo indeterminado en el cargo


que venía desempeñando o en otro de similar nivel o categoría, en el plazo de dos días, bajo
apercibimiento de que el juez de ejecución imponga las medidas coercitivas prescritas en los
artículos 22 y 59 del Código Procesal Constitucional, con el abono de los costos y las costas
procesales.