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Análisis de la sociedad en que vivimos, Calatayud María Amparo, Capitulo 1 en La escuela

del futuro. Ed. CCS. Madrid España. 2008.

La autora nos presenta un recorrido por aspectos sociales, económicos, políticos, culturales,
etc., para ayudar a comprender la escuela como organización. Manifiesta que el sistema
educativo es un subsistema dentro de la sociedad, directamente afectado por la globalización
e inmersa en la sociedad del conocimiento, lo cual le imprime ciertas características de la
sociedad en que se desarrolla, como son el desfondamiento de la racionalidad dictado por un
pensamiento débil; una perdida de fe en el progreso pues casi nadie cree en el; una forma
pracmatica de pensar y de vivir, es decir no hay reflexión; desencantamiento e indiferencia
que raya en el cinismo; se privilegia la estética más que la ética; una critica al etnocentrismo
y la universalidad; multiculturalismo dado por una aldea global; el resurgimiento del
fundamentalismo, el localismo y el nacionalismo; el ahistoricismo. obsesión por la eficacia;
competencia extrema; conformismo social; privatización de bienes y de servicios; imperio de
la ley de mercado; presión en los medios de información; etc, etc.; para las cuales existen
criticas a este postmodernismo y lo denominan ultramodernidad; para las cuales se marcan
diferencias como por ejemplo, el hecho de que en la modernidad se confunde la inteligencia
con la razón y posmodernidad con la invención; en caso de la ultramodernidad la inteligencia
es dirigir la conducta y salir bien librados de una situación.
Las nuevas organizaciones escolares son cada vez más flexibles y capaces de adaptarse a
nuevas situaciones; en lo que se denomina tiempos de cambio e innovación, donde reinan el
consumismo, la eficiencia y la eficacia, donde existe relativismo e incertidumbre y lo más
grabe de todo donde no se permite reflexionar. De todo ello nos hablan autores como
Touraine 1997; Ramonet 1995; Cifuentes 1997; Castells1998; asi que basándose en ellos
podremos hablar de las implicaciones que esto conlleva y que están referidas como el
multiculturalismo o la perdida de una nacionalidad específica, la reconversión de la escuela
que pone énfasis en la idea de que la mejora escolar será factible en la medida en que el
estadojo asuma responsabilidades en este terreno; la relación entre Estado-bienestar-
escuela pública, donde existen presiones para volver a los modelos tradiciones, dentro de un
ámbito de competencia, desregulación y privatización, en la que la mercancía es la
educación, que se vende al mejor postor. Ante ello la autora le apuesta a la atención de las
necesidades individuales; a la cooperación entre escuelas y estudiantes y a la valoración de
la educación para todos en condiciones de igualdad; en un marco de políticas más
competitivas y a favor de una escuela publica en contra del libre mercado y del
neoliberalismo.
Los desafíos de la educación desde la sociedad del conocimiento tiene implicaciones para la
misma; pues el conocimiento se erige como factor fundamental para conocer la economía, la
educación, la organización social y para integrar la gestión. En ella la sociedad del
aprendizaje se refiere a que las personas una vez adiestradas en el uso de tecnologías, no
se limitan a recibir información pasiva, si no que tienen criterio para interpretarla y compartirla
enriqueciéndola; a diferencia de solo recibirla, en la sociedad de la información; la primera es
importante la persona en la segunda el sistema; la primera diferencia e individualiza,
mientras que la segunda es masiva.
Educativamente implica dar lo que la autora denomina distalidad frente a la proximidad, la
reticularidad frente a la recintualidad, la representación frente a la presencia, multicrónico
frente a lo sincrónico. Las cuales están referidas a los movimientos actuales en los medios
teleinformáticos, pero enfocando el trabajo en equipo, la participación, la potenciación de los
conocimientos sobre la simple información, pero sobre todo que se valora al individuo como
ser humano.
Desde mi punto de vista me resulta una propuesta novedosa y bien lograda; pero que implica
una de los retos más difíciles que sería vencer la inercia de tantos años, de políticas
educativas realizadas al vapor, así como de la resistencia de alumnos y profesores renuentes
al cambio por una mejor educación.
La formación de profesionales de la educación ante la sociedad globalizada y del
conocimiento. Los desafíos de la profesión docente, Calatayud María Amparo, Capitulo 2 en
La escuela del futuro. Ed. CCS. Madrid España. 2008.
Víctor Garduño Mendieta

En este capitulo la autora intenta dilucidar, la incidencia de la globalización y de la sociedad


del conocimiento, en la formación de personas relacionadas con la educación. La
postmodernidad ha afectado prácticamente todos los ámbitos de la vida, obligando a
enfrentar nuevos retos y problemas, con innovaciones constantes que se multiplican a cada
momento, así mismo cambia las metas y propósitos que fueron vigentes por años; también
modifica métodos y estrategias para enfrentarlos; ya que esta caracterizada por el desarrollo
de sistemas de producción y manipulación globales, erosionando viejas estructuras y
presentando tendencias hacia la internacionalización, así como a la estandarización, dentro
del consumismo de bienes y servicios.
Existen por tanto una gran variedad de factores condicionantes de la profesionalización,
como el consumismo, las nuevas tecnologías, el uso de los medios masivos de
comunicación, los avances científicos y las demandas sociales cambiantes; aunado a lo
anterior se enfrentan retos como las exigencias sociales, los cambios continuos, la
diversificación de los cambios, las demandas de los empleadores. En el caso de los docentes
debemos agregar que existe aumento en las exigencias sobre el docente y entre otros rubros
la inhibición educativa de agentes de socialización, el aumento de contradicciones, el
descenso de la valoración docente, escaso apoyo social, entre otras.
Esto obliga a considerar una revolución educativa, factores predominantes como la
obligatoriedad de la educación básica, la democratización de la educación, el intento de
majeo de la diversidad de los educandos, entre otros. Es por ello que la autora, presenta en
un cuadro las que para ella son las principales demandas de formación profesional de los
docentes; que incluyen la formación de la interculturalidad, la preparación modificada en
espacio-tiempo, aprender a aprender y desprender – aprender, el uso las TIC´s, la
redefinición del proceso docente, la reflexión, la apertura docente, enseñanza compartida, la
autonomía y colegialidad, la comprensividad, la educación a la ciudadanía, la formación
continua, la apertura educativa y finalmente el manejo del entorno social. Por supuesto define
una a una estas dimensiones, indicando cuales son las características de las mismas, pero
sobretodo, como considera desde su perspectiva el comportamiento que se deberá tener
para cubrirlas.
Por otro lado le atribuye 16 capacidades que se tendrán que desarrollar para el logro de las
mismas, diciéndonos que en orden de prioridad tenemos; la capacidad para aprender,
capacidad para aplicar conocimientos, capacidad de análisis- síntesis, capacidad de
adaptación, habilidades interpersonales, creatividad, toma de decisiones, capacidad crítica,
manejo de la computadora, capacidad interdisciplinaria, contar con valores, conocimientos de
la profesión, manejo de una segunda lengua, apreciación de la diversidad y multiculturalidad,
así como habilidades de investigación. De igual manera presenta objetivos de fomento a la
discusión, obtener información de forma reflexiva, iniciar desde la práctica el conocimiento, el
uso de reflexión-debates como eje de estudio.
Finalmente manifiesta la necesidad, de contar con competencias instrumentales en diversas
áreas del conocimiento; competencias interpersonales e individuales y las competencias
sistémicas para la adquisición del conocimiento,
Sin duda es mucho lo que se demanda, y yo diría poco lo que se ofrece; es entendible que la
sociedad requiera y por ello demande; pero debemos recordar debe existir congruencia en
todo momento; también debemos considerar no se puede dar lo que no se tiene y si bien es
cierto que se requiere capacitación, los docentes tienen la obligación de prepararse, pero en
el área docente desde dos frentes el de su especialidad y el del ámbito pedagógico o
andragógico, según sea el caso; pero no estoy de acuerdo es que tenga que ser todológo,
pues como dice el refrán popular “el que mucho abarca poco aprieta”, o el que dice “aprendiz
de todo, maestro de nada”; ya que el conocimiento humano es enorme y los cambios
vertiginosos; así que sería muy optimista en decir que “lo se todo”; además para ello existen
otras especialidades. Por ejemplo en el punto 11, el estar preparado de educar a todos,
creando condiciones operatividad de elección de asignaturas, organización de centros y
atención a los alumnos; puesto que no me compete la parte organizativa del centro, cuando
mucho atenderé y orientaré al alumno en alguna decisión. Tampoco estoy en total acuerdo
en el hecho que al clasificar 16 capacidades, se deje hasta el número 13, los conocimientos
“básicos de la profesión”, en el cual, “se supone” tengo que ser especialista, pues puedo ser
hábil, ser social, crítico, tener valores, pero si domino la asignatura, ¿qué les voy a enseñar?.
Finalmente me gustaría usar una analogía, digamos que necesito afinar mi auto y lo llevo al
mecanico especialista en afinación, por supuesto pagare por sus servicios profesionales; no
puedo pretender que por el costo de la afinación, también lo lave, lo pula, corrija las fallas
eléctricas o lo pinte por el mismo precio; además no es especialista en eso; así entonces el
caso del un docente de la materia de electrónica, le deberá enseñar electrónica y las
relaciones que le permitan vincular los conocimientos con otras asignaturas y con los usos
prácticos de la misma; pero considero que al mismo tiempo le resuelva sus problemas en
otras áreas; si acaso le orientara o lo remitirá a otras instancias donde puedan ayudarlo.
Ahora bien, supongamos que todos los maestros logran tener todas esas cualidades,
competencias, etc,, pero que hay de nuestros alumnos, nuestras autoridades y de nuestra
sociedad en general, creo que seria un ser desadaptado. Por ejemplo, ¿que haría con un
alumno que se rige por la ley del mínimo esfuerzo y renuente a cambiar; o bien con
autoridades que no ven bien otro tipo de dinámicas de grupo, o en organizaciones cerradas?
Recordemos que me debo preocupar, por lo que desde mi trinchera pueda resolver y debo
hacerlo bien; ya que si cada quien hace el trabajo que le compete, todos saldremos ganando.