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El Juicio Final

Representación

s obre la representación
( de El Juicio Final sólo
contamos con varios
fragmentos aislados que se refieren tanto a ésta
como a las diferentes fechas en que fuera repre-
sentado, al igual que a sus posibles autores: "Don
Juan Quaviconoc, hijo del dicho (Juan Avelitoe)
fue el cuarto gobernador de Tlatilulco, y gobernó
siete años, siendo gobernador de Tenochtitlan
don Pablo Xochinquen, y en tiempo de éste se
hizo algo milagroso, un ejemplo (Nexcuitilli) de
cómo acaba el mundo."1
"Aun un siglo más tarde, en 1620, Francisco
de San Antón Chimalphín, volviendo atrás los
ojos para recordar la historia del pueblo de Chal-
co, dice: 'Año 2-casa [1533] también entonces se
celebró en Santiago Tlatilulco de México una
representación (ejemplo) sobre la destrucción
del mundo, de la que gran maravilla y asombro
tuvieron mexicanos.'2
"Después de la espectacular puesta en escena
dé El Juicio Final, en Tlatilulco, en el año de El Juicio Final, según la Doctrina chrístiana en lengua guasleca.

1533 [...] vuelve a ponerse una obra con el mismo


título en 1535, ante el recién llegado virrey don Final en los anales de la metrópoli azteca. En
Antonio de Mendoza y el arzobispo fray Juan de 1539, un testigo de calidad, nada menos que fray
Zumárraga, pero esta vez en la ciudad de México.3 Bartolomé de las Casas, afirma: 'Otra repre-
"Después, en la última década del siglo XVI, sentación entre otras muchas, hicieron en la
fray Jerónimo de Mendieta habla de las labores ciudad de México los mexicanos del Universal
de los primitivos franciscanos y afirma que Juicio.'5 (Las cursivas son nuestras.)
"Era necesario que este ejemplo conmoviera a
[fray Andrés de Olmos] Compuso en lengua cientos, o a miles de personas si eso fuese posi-
mexicana un auto del juicio final con mucha ble. Lo mismo que el bautismo por aspersión,
solemnidad en la ciudad de México en presen- cuya práctica permitía a un misionero bautizar
cia del virrey don Antonio de Mendoza, y el a cinco mil indios en una jornada, el teatro podía
santo arzobispo don fray Juan de Zumárraga, y ser uno de esos medios "masivos" de convenci-
de innumerable gente que concurrió de toda la miento religioso, y de rápida penetración en la
comarca, con que abrió mucho los ojos a todos conciencia casi idolátrica de los indígenas. Se-
los indios y españoles para darse a la virtud y guramente por ello, la tercera representación
dejar el mal vivir, y a muchas mujeres erradas,
para movidas de temor y compungidas, conver-
tirse a Dios. Sacó también en la misma lengua,
para avivar los juicios bajos de los naturales, las
pláticas que los viejos y señores mexicanos ha- 1 Fray Bernardino de Sahagún, Historia
cían a sus hijos y vasallos, y otros muchos libros general de las cosas de la Nueva España, apud
Othón Arróniz, Teatro de evangelizado!! en
y tratados que abajo se contarán.4 Nueva España, México, UNAM, 1979, p. 20.
2 Othón Arróniz, op. cit., p. 19.
3 ídem, p. 37.
"El tema y la presentación habían sido tan efec- 4 Fernando Horcasilas, El teatro náhuatl.

tivos para los fines evangelizadores, que cuando Épocas novohispana y moderna, primera parle,
México, UNAM, 1974, pp. 562-564.
menos otra vez, volvemos a hallar citado El Juicio 3 Othón Arróniz, op. cit., pp. 36-37.

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conocida del Ejemplo llamado Juicio Final tomó (Juicio Final, representado en Tlatelolco en
un carácter multitudinario y grandioso (aun 1533), o bien utilizando pequeños cohetes en-
cuando no sabemos si lo había tenido antes), y zarzados en los aretes de Lucía, que estallaban
en este año de 1539 el padre Bartolomé de las cuando ésta era llevada por los diablos al infier-
Casas observa con asombro: no {Juicio Final).
[...] y por fin, citemos el escotillón o trampa
perforada en el piso y encubierta por una puer-
[...] nunca hombres vieron cosa tan admirable tecilla, por donde pueden escaparse misteriosa-
hecha por hombre, y para muchos años quedará mente los actores a la vista del público (los
memoria della por los que la vieron. Hubo en condenados caen, de golpe, al infierno en El
ella tantas cosas de notar y de qué se admirar, Juicio Final ya citado), o hacer, por lo contrario,
que no bastaría mucho papel ni abundancia de apariciones milagrosas. El escotillón no prove-
vocablos para encareceÜa, y la que al presente nía de la Edad Media, sino de más allá de la
se me acuerda, que fue una della, que concurrie- cultura griega, en la cual era conocido y usado
ron ochocientos indios en representalla y cada para aparecer sobre el logeion9 las divinidades
uno tenía su oficio y hizo el acto y dijo las subterráneas.10
palabras que le incumbían hacer y decir y repre-
sentar, y ninguno se impidió a otro; y finalmen-
te, dicen que fue cosa que si en Roma se hiciera, JESÚS
fuera sonada en el mundo [...]6
EL CUADRO EJEMPLAR QUE SE LLAMA EL JUICIO
"Según Vetancurt la representación del Juicio (al FINAL
que hemos puesto la fecha de 1535), realizada CUADRO I
delante del virrey don Antonio de Mendoza y el
obispo fray Juan de Zumárraga, tuvo lugar en la Sonarán las flautas. Se abrirá el cielo. Bajará
Capilla de San José. Es muy posible que la rese- hacia acá san Miguel
ñada por Bartolomé de las Casas haya tenido
como escenario el mismo convento."7 SAN MIGUEL: Oh criaturas de Dios: sabed, como
ya sabéis, las órdenes divinas de Dios Nues-
tro Señor, de cómo se, acabará, de cómo se
Maquinaria teatral perderá el mundo y las cosas creadas por
Dios Nuestro Amado Padre. Se perderán, se
"Si seguimos las instrucciones que acompañan terminarán todas las cosas que hizo, todo
al texto es de creerse que se utilizó un escenario tipo de ave, todo tipo de animal, y vosotros
triple que consistió en cielo, tierra e infierno. En también. Desapareceréis ioh hombres de la
el cielo están Cristo y san Miguel y al final de la tierra! En vuestros corazones ya sabéis que
representación los escogidos; en la tierra Lucía, se levantarán los muertos, y los rectos, que
el confesor, el Anticristo y los vivos y muertos; sirvieron obedientemente al verdadero
en el infierno los demonios y al final Lucía y los juez, Dios, serán llevados allí a su casa real
otros condenados. Es probable que se trate de a gozar de la gloria con sus santos.
tres pisos superpuestos, si tomamos en cuenta el Pero los malvados, que no sirvie-
"bajará" y "subirá" que se aplica a los personajes. ron a Dios Nuestro Señor en sus corazones,
En este caso la forma de subir y bajar puede
haber sido una especie de escaleras.
"Las dos primeras escenas presentan un pro-
6 ídem, p. 40.
blema. En ellas hablan san Miguel y las figuras 7 ídem, pp. 40-41. En su nota sobre la capilla
simbólicas. "Bajará hacia acá san Miguel" puede de San José de los Naturales Arróniz señala:
"[...| era famosa entonces por su capacidad y
indicar que se representaron los dos cuadros en grandeza. Tenía siete naves y conforme a ello
la tierra, o tal vez, en una plataforma especial siete altares, todos al oriente. El mayor tenía
una escalera en medio y varias a los lados. Allí
adherida al escenario múltiple e inmediatamen- se habían llevado a cabo ceremonias de gran
te frente al público."8 espectáculo: en 1525 había habido en el patio
del convento una fiesta con ornamentos,
En esta puesta en escena se utilizó la música, invenciones, arcos triunfales y danzas.
pólvora, además de otros recursos de la puesta Posteriormente, la capilla de San José sirvió
para autos de fe y para las exequias del
en escena medieval: emperador Carlos V".
8 Fernando Horcasitas, op. cií., pp. 565-566.
9 Logeion: lugar del toaos, en donde se
En México, como veremos inmediatamente, se hablaba. Espacio angosto junto a la trampilla,
agregaba a estos elementos espectaculares el en donde se desarrollaban los diálogos de
la tragedia.
uso de la pólvora, la presencia del Anticristo 10 Oihón Arróniz, op. cit., pp. 18-19.

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cientas veces desdichados! ¡Ya termina su
vida en la tierra!
TIEMPO: Yo soy el tiempo, el tiempo siempre es
una manifestación divina que me dio, que
me encargó Dios Nuestro Señor. Diariamen-
te los cuido, los vigilo, los recuerdo. Ni un
momento los abandono, ni de día ni de
noche. Les estoy gritando en los oídos que
recuerden al Criador, al Dios Hacedor, al
Soberano. Los exhorto a que giman, a que
lo glorifiquen, a que le sirvan, a que cum-
plan con lo que desea Dios Nuestro Señor.
Les suplico que vayan a su querida casa, a
que lo sirvan, a que le nieguen que les dé
su amada gracia.
Pero ellos no sacan provecho de
mi vida, de mis labores. Yo les digo: "Yo os
quiero salvar; y no soy de culpar.'Ta se
tendrán que defender en presencia de Dios
cuando sean llamados uno por uno. Cuan-
do sean interrogados ellos sabrán qué con-
testar.
San Miguel. Y yo voy a rendir cuentas ante
Dios Padre, quien me dio todo poder. Y no
encontrarán ninguna disculpa. ¡Pronto se-
sufrirán los tormentos del infierno. ¡Llorad rán llamados!
por esto! ¡Recordad esto! ¡Temedlo! ¡Espan- SANTA IGLESIA: Yo soy la madre misericordiosa.
taos! Pues vendrá sobre vosotros el día del Me puso aquí en la tierra mi amado doncel
juicio, espantoso, horroroso, terrible, tem- Jesucristo para los hombres del mundo. Llo-
bloroso. Vivid vuestras vidas rectamente en ro por ellos todo el tiempo, ante todo cuan-
cuanto al séptimo [sacramento], porque ya do muere alguno. Vierto lágrimas por ellos;
viene el día del juicio. ¡Ha llegado! ¡Ya está oro ante mi amada madre santa, fuente de
aquí! alegría, para que se apiade, para que ilumi-
ne a sus. criaturas, para que no desprecien
CUADRO II el séptimo sacramento. Aquí los tengo guar-
dados [los sacramentos] para el momento
Sonarán las flautas; subirá [se retirará] san Mi- en que se necesiten para santificar [a la
guel. Saldrán hacia acá la Penitencia, el Tiempo, humanidad]. Les daré de comer, les daré de
la Santa Iglesia, la Confesión y la Muerte beber cuando tengan sed. Y ahora los espe-
ro, aunque estoy triste. Que vayan, que
PENITENCIA: Que ya no se hable del desatino de vivan rectamente, que oren. Se apiadarán
todos los habitantes del mundo, agobiados de sí mismos. Y que lloren: ¡Que se arre-
por toda clase de pecados. ¿Qué creerán? pientan de sus pecados y defectos!
¿Por qué obran así? No quieren abandonar CONFESIÓN: ¡Oh tú, madre de la verdadera fe!
las transgresiones horrorosas de sus corazo- Todo lo que dices es verdad. Pero no se
nes, la dureza de su ceguedad. ¡Oh cuatro- acuerdan de eso, no lo desean. Sólo quieren
cientas veces desgraciados! estar pecando. ¿Acaso no estoy haciendo
Morirán por sus pecados. Están las cosas como las debería hacer? Los llamo
sordos: ya no escuchan. Están ciegos: ya no continuamente; diario les pido que se con-
ven. Se dirá que el pecado les ha destruido fiesen, que se examinen, que se levanten al
los ojos. Les ha sabido dulce, les ha olido a alba, que hagan penitencia, que [se prepa-
perfume. Se han adiestrado en el pecado ren] para la muerte, o sea, que se casen por
como si se edificaran una casa, como si se la iglesia, que purifiquen sus corazones y
cubrieran de un manto. Ya no pueden tener sus almas, que ayunen, que se abstengan de
vida; la han considerado agua, comida. ¡Y comer. Y si no son perdonados no podrán
al Señor Dios lo han olvidado, oh cuatro- entrar a la casa preciosa de Dios Nuestro

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Señor, si no ayunan primero. Pues al que lo Se va la Santa Iglesia sola
merezca me lo llevaré allá. Ya tienen la
escalera para llegar al cielo. Así podrán MUERTE: Son realmente dignos de lástima los
entrar al cielo. Serán llamados a que, uno hombres de la tierra. Están ciegos; se les
por uno, rindan cuenta de cómo vivieron en olvida que serán sentenciados. En eso, en
la tierra en presencia de Dios Nuestro Señor. una vida frivola, pecando, han ensuciado
MUERTE: Yo soy el alguacil, el elegido, el enviado sus almas. Lo que hablo, ellos lo entienden.
del cielo. Se yergue todo mi poder en el Están ciegos los habitantes del mundo: ya
cielo y aquí en la tierra. Resplandece plena- no ven. Los pecados les han ennegrecido los
mente en todas partes, en el cielo y en el corazones y las almas. No se arrepienten.
universo. Saben en sus corazones los habi- ¡Que se purifiquen, que se bañen en la bue-
tantes del mundo que mañana o pasado na luz divina!
vendrá hacia acá el Hijo Amado de Dios a Tal vez se acuerden, tal vez lloren
sentenciar a los vivos y a los muertos. A los cuando venga el día del juicio, pues en
justos los llevará a su casa señorial dentro verdad ya no habrá misericordia. ¡Mañana
del cielo y a los malos, a los que no lo viene el día del juicio, oh hombres del mun-
sirvieron aquí en la tierra, los arrojará a las do cuatrocientas veces desdichados! ¡Ya
profundidades del averno. Así, en sus cora- viene, ya está!
zones, los habitantes del mundo saben que
llegará el día del juicio, espantosísimo Sonarán las trompetas. Se retirarán la Muerte y
cuando caiga sobre ellos. Mientras tanto, la Confesión
que vivan rectamente pues ya está, ya serán
juzgados, y se les preguntará si buscaron a CUADRO III
Dios Nuestro Señor.
SANTA IGLESIA: Es muy cierto lo que habéis Aparecerá Lucía. Vendrá muy angustiada
explicado, lo que habéis expresado, voso-
tros que servís como obreros de mi amado LUCÍA: ¡Oh Dios mío, Señor mío Jesucristo! Ya
hijo único, de mi marido espiritual Jesucris- sucedió, oh desgraciada de mí. ¿Y ahora qué
to. Os manifestáis para llamarlos, para que me pasa? Mi alma está acongojada como si
I
í-
vayáis enfrente como redentores del mun- hubiera entrado en una nube. ¿Ahora qué
do. Los pecadores siguen viviendo en la haré? Me iré a confesar. Tal vez así descanse
maldad; se han rebajado, han enlodado los mi alma. Iré a buscar un confesor, pues
corazones y las almas. están afligidos mi rostro y mi corazón.
Y ahora vamos. Llamémoslos pa-
ra que pongan en orden sus cosas espiritua- Irá Lucía a llamar a una puerta. Aparecerá un
les, con llanto, con lágrimas. Y yo soy el que sacerdote
los cuido para que se purifiquen, para que se
bañen espiritualmente, para que queden LUCÍA: Que Dios Nuestro Señor esté contigo,
limpios dentro del séptimo sacramento, el amado padre.
matrimonio, que les tengo guardado.
TIEMPO: Me voy en este momento. Les voy a Saldrá el sacerdote. Hablará
gritar. Los voy a casar. A toda hora les re-
cuerdo sus obligaciones, para que no pier- SACERDOTE: ¡Que te guíe Dios Nuestro Señor
dan, para que no desperdicien el tiempo de hacia acá, querida hija!... ¿Qué quieres?
vida que concedió Dios Nuestro Señor para LUCÍA: Has de saber, amado padre, por qué he
que cuidara de ellos. venido, con tal de que no te enojes, querido
padre.
Se va el Tiempo solo SACERDOTE: ¿Qué es lo que quieres, hija amada?
Dime, pues Dios Nuestro Señor nos ha ma-
SANTA IGLESIA: Yo soy la única luz divina de la nifestado que hemos de escuchar las confe-
fe; por eso los ilumino. Enciendo una luz siones de vosotros, los habitantes del
espiritual para que todos los cristianos ven- mundo.
gan a que los purifique. ¡Están ebrios de LUCÍA: Querido padre: quiero confesarme ante
tanto pecado! Pero si lloran, si gimen, si Dios Nuestro Señor y ante ti, padre amado.
piden perdón a mi amado doncel Jesucristo, SACERDOTE: Hijita: esto me da mucho gusto.
él les dará el reino celestial. Escucho lo que te aflige, lo que te acongoja,

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. tus pecados. Vamos a la iglesia, a la casa de cosa espantosa ha dicho este amado hijo de
Dios Nuestro Señor..' Dios [el sacerdote]?. Tal vez debería haber
escuchado, creído en lo que me dijeron mi
Luego se confesará Lucía y mientras se esté con- padre, mí madre y todos mis parientes que
fesando se levantará el sacerdote espantado me aconsejaron a que cambiara mi vida,
pero yo menospreciaba el bendito, el santo
SACERDOTE: ¡Jesús, Jesús! ¿Qué dices, qué hicis- • sacramento del matrimonió. ¡Ya pasó, aho-
te? ¿Acaso no eres cristiana? ¿Acaso no ra soy cuatrocientas veces infeliz!
sabes que has cometido un pecado cuatro- Abominada sea mi soberbia con
cientas veces mortal? Pero, ya ha sucedido, la cual nació mi presunción. Malditos sean
oh cuatrocientas veces desgraciada. Que el Tiempo y el Mundo, el cual ya se está
salves, que purifiques tu alma. ¿Por qué no acabando, el cual ya está feneciendo. Ya
has aceptado las cosas divinas? Sólo has está: me siento desgraciada, cuatrocientas
seguido al demonio [quien te ha apartado] veces, de la manera más terrible, pues soy
del séptimo sacramento bendito, del matri- una gran pecadora.
monio. ¡Ya sucedió, cuatrocientas veces
desgraciada! Ahora, ya que no quisiste ca- CUADRO IV
. sarte en la tierra, en tu corazón sabes que
ultimadamente te casarás en el infierno, Sonarán las flautas. Aparecerán los vivos. Se
pues mereces que te toquen los suplicios sentarán en el suelo, junto con Lucía
infernales. ¿Qué cuenta le vas a dar ahora a
tu Dios, a tu Señor? No te podrás ayudar a Aparecerá el Anticristo. Traerá puesto el manto
ti misma, pues ha llegado el juicio de Dios. de los condenados. Traerá puesta la túnica por
Ahora tendrás que espantarte cuando des- afuera. Levantará un dedo déla mano izquierda.
cienda el Amado Hijo de Dios, cuando ven- Tronará la pólvora. Entrará [el Anticristo]
ga a juzgar a vivos y muertos, cuando'cada
uno tenga que dar cuentas a su Criador, ANTICRISTO: ¡Oh amados hijos míos! ¿No me
Dios. Y tú también aparecerás ante el ver- reconocéis? Yo soy el que padeció por vo-
dadero juez, el Amado Hijo de Dios, Jesu- sotros en la tierra, él que se afligió por
cristo. vosotros. Ahora podréis estar seguros en
vuestros corazones que terminaré con la
Se irá el sacerdote. Queda Lucía tierra, que la destruiré. Debéis creer en mí,
oh criaturas mías, pues perdonaré vuestros
LUCÍA: ¡Aaaaaaay, aaaaaaay, Dios! ¡Ya aconteció! pecados, vuestros defectos. Creed en mí,
¡Oh cuatrocientas veces desdichada soy en mirad mi sangre, mi sagrada carne.
la tierra! ¿Qué es lo que he escuchado? ¿Qué VIVO PRIMERO: Tú no eres el que esperamos, jmes
vendrá Nuestro Dios, Nuestro Señor. El pa-
deció y murió en la cruz por nosotros. Allí
le estiraron los brazos por nuestros cua-
trocientos grandes pecados.
LUCÍA: Sí, ciertamente, tú eres el que hemos
estado esperando, oh Dios Nuestro Señor,
oh Señor Nuestro, para que perdones nues-
tros pecados.
ANTICRISTO: Sí, yo soy el que os va a auxiliar.
¿No sabéis que tengo todo el poder del uni-
verso?
CUADRO V
Se comenzará el canto Christus Factus Est. Se
abrirá el cielo. Vendrá hacia acá Jesucristo. Ven-
drá enfrente san Miguel, trayendo lasbalanzas.
Jesucristo cargará la cruz y se detendrá a la
orilla del cielo. Huirá el Anticristo. Se tronará la
La fe alejará al demonio. pólvora

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CORO: Christus factus est pro nobis ÁNGEL PRIMERO: ¡Resucitad, oh vivos, puesDj
obediens usque ad mortem lo ordena! ¡Encarnaos!
moríem autem crucis.
Propter quod et Deus De nuevo san Miguel sonará la trompeta, <
exaltavit illum cual llamará a los muertos
et dedit illi nomen
quod est super omne nomen. ÁNGEL SEGUNDO: Surgite mortui et venitel
iudicio! [¡Surgid oh muertos y venid aljj
Por nosotros Cristo fue ció!] Resucitad oh muertos y salid -
obediente hasta la muerte, tierra. Encarnaos, pues es la orden deD.|
hasta la muerte en la cruz. Nuestro Señor.
Y por eso Dios
lo exaltó y le dio Aquí saldrán los muertos incorporados. Vok\ s
un nombre que sobrepasa
a todos los nombres.
SAN MIGUEL: Ahora ya habéis resucitado.]
JESUCRISTO: Ven, mi caudillo en la guerra, ven al taos, pues ahora daréis cuenta al verdad!
cielo. En este momento voy a terminar, a juez. No estéis inquietos; considerad qutj
destruir el tiempo. Se llama el Juicio Final, vuestro Dios, vuestro Criador.
el día del juicio, tal como lo dejé asentado
en mis órdenes divinas. Voy a barrer, a Sonarán las flautas. Se irá san Miguel
limpiar el cielo y la tierra, ensuciados por
los habitantes del mundo, tanto vivos como CUADRO VII
muertos, porque se portaban mal.
¡Despertad, oh vivos y muertos, Saldrá el Anticristo que viene a engañar a vit]
buenos y malos! A los buenos daré en el y muertos. Mucho después aparecerá Cristo
paraíso una ración regia y florida, el jade
celestial, la palmera celestial del río. Y los ANTICRISTO: He venida para que se cumplan i
malos recibirán la casa de la muerte y las sagradas órdenes.
aflicciones del averno, ya que no han guar-
dado mis órdenes divinas. Se canta el Te Deum

Jesucristo bajará hacia acá. San Miguel se sen- CORO: Te Deum laudamus; te Dominum
tará [confitemur.
Tu aeternum Patrem omnis térra
JESUCRISTO: Ya te di mis órdenes en cuanto a lo [veneratur.
que has de hacer, oh caudillo mío en la Tibí omnes Angelí; tibí Coeli, et
guerra. [universae potesíaíes.
SAN MIGUEL: Me parece muy bien, querido maes- Tibí Cherubim et Seraphim incessabili |
tro, que tengan vida los muertos, que des- [voce proclaman!:
pierten los vivos, que se junten los huesos Sanctus, sanctus, sanctus, Dominus •
y que se coloquen en su lugar el barro, el [Deus Sabaoth.
lodo, para que tú les des vida en el espíritu Pleni sunt coeli et térra maiestatis
y en el alma, para que puedan contestar, [gloriae tuae.
para que puedan hablar de lo que hicieron Te gloriosus apostolorum chorus.
bueno y de lo que hicieron malo. Te prophetarum laudabilis numeras. '
JESUCRISTO: Con mi poder resucitarán, se move- Te maríyrum candidaíus laudat
rán, pues les daré la resurrección tal como [exercitus.
yo me levanté al tercer día. Que así sea. Que Te per orbem terranim sancta
se levanten mis criaturas. [confitetur ecclesia,
Patrem immensae maiestatis,
CUADRO VI Venerandum tuum verum et unicum
[Filium.
Sonarán ías flautas. Se irá Jesucristo por otra Sanctum queque Paraclitum Spiritum.
puerta. Ya no volverá a subir al cielo. San Miguel Tu rex gloriae, Christi.
sonará la trompeta después Tu Patris sempiternus est fílius.

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Tu ad liberandum suscepturus homínem, Creemos que tú eres el juez que vendrá
[non horruisti virginis uterum. [al final de los tiempos.
Tu, devicto mortis acúleo, aperuisti A ti, pues rogamos que te acuerdes de
[credentibus regna coelorum. [tus siervos,
Tu ad dexteram sedes in gloría Patris. pues los redimiste con tu sangre
ludex crederis esse venturas. [preciosa.
Te ergo, quaesumus, famulis tuis subveni, Haz que seamos contados con tus santos
[quos pretioso sanguine redimisti. [en la gloria eterna.
Aeterna fac cum sanctis tuis in gloria Salva a tu pueblo, Señor, y a nosotros,
[numeran. [herencia tuya.
Salvum fac populum tuum, Domine, et Gobiérnanos y hónranos contigo en la
[benedic haereditati tuae. [eternidad.
Et rege eos, et extolle illos usque in Todos los días vivimos bendeciéndote y
[aeternum. [alabando tu santo nombre por los siglos
Per singulos dies benedicimus te. [de los siglos.
Et laudamus nomen tuum in saeculum, Dígnate, Señor, en este día guardarnos
[et in saeculum saeculi. [del pecado.
Dignare, Domine, die isto sine peccato Apiádate de nosotros, Señor, apiádate
[nos eustodire. [de nosotros.
Miserere nostri Domine, miserere nostri. Que tu misericordia se derrame sobre
Fiat misericordia tua, Domine, super [nosotros, Señor,
[nos quemadmodum speramus in te como lo hemos esperado.
In te, Domine, speravi: non confundar Pues en ti, oh Señor, he confiado.
[in aeternum. Amen. Y espero no ser defraudado para siempre.
Amén.
Te alabamos, oh Señor, te reconocemos.
A ti, eterno padre, toda la tierra te adora. CUADRO VIII
Lo mismo hacen los ángeles, los cielos y
[todas las potestades. Desaparecerá el Anticristo. Se tronará pólvora.
Los querubines y serafines cantan sin Luego aparecerá Cristo. Vendrán elÁngelprime-
[cesar: ro y el Ángel segundo, guiándolos san Miguel
¡Santo, santo, santo, eres Señor
[y Dios de los ejércitos! JESUCRISTO: Ven acá, oh perla celestial, oh arcán-
Rebosan los cielos y la tierra de la gel san Miguel. Llama a los vivos y a los
[grandeza de tu gloria. muertos para que se junten en mi presencia.
Te alaba el glorioso conjunto de los Les tomaré cuenta de cómo vivieron en la
[apóstoles tierra.
y la muchedumbre de los profetas. SAN MIGUEL: Así se hará, querido maestro. Los
Te alaba el inmaculado ejército de los llamaré.
[mártires.
Y la santa iglesia te entona un himno de San Miguel sonará la trompeta. Luego uno por
[alabanza: uno irán a sentarse ante Cristo. Un Ángel pesará
Himno que se eleva a ti, padre de [sus obras buenas y malas]. Se arrodillará el
[inmensa majestad muerto primero
a tu venerado, verdadero y único hijo,
y también al Espíritu Santo, el JESUCRISTO: Ven tú. ¿Cumpliste con mis manda-
[Consolador. mientos mientras vivías en la tierra?... Ha-
Tú eres, oh Cristo, el rey de la gloria, bla. Contéstame tal como hablabas en la
[hijo eterno del padre. tierra. Habla así ahora.
Por salvar al hombre no dudaste de MUERTO PRIMERO: Oh Dios mío, Señor mío: ob-
[encarnarte en el vientre de la virgen. servé, guardé tus benditos mandamientos.
Y destruido el terror de la muerte, Cumplí con tus órdenes. Interroga a mi
abriste a los que creen en ti el reino de ángel [custodio], querido maestro.
[los cielos. JESUCRISTO: Me serviste bien. Gozarás y serás
Tú estás sentado a la derecha del Padre feliz en el cielo. Jamás terminará, jamás se
[en su misma gloria. acabará tu felicidad.

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Lo bendecirá. Lo colocará san Miguel a la dere- Será llevada a empujones a los demonios
cha de Cristo
JESUCRISTO: Ven tú, que viviste en la tierra. ¿Quí
JESUCRISTO: Ven tú, oh vivo. ¿A quién honraste movía tu corazón? ¿Mis palabras divinas?!
en la tierra, a quién amaste? ¿Me invocabas dormido y despierto?
Vivo PRIMERO: A ti, Dios mío, Señor mío. MUERTO TERCERO: Jamás te olvidé, ni cuando!
JESUCRISTO: Si es cierto que soy tu Dios, tu Señor comía ni cuando bebía, ni cuando estaba!
¿guardaste mis divinos mandamientos? despierto ni cuando dormía, amado maestral
¿Cumpliste con ellos? JESUCRISTO: Me serviste bien, criatura mía.YyoJ
Vivo PRIMERO: Eso no lo hice, divino padre. Pero también siempre me acordé de ti. Por eso ti
perdóname ya que soy un pecador. tuve guardado tu collar florido.
JESUCRISTO: Ahora ya no existe el perdón. Vete.
Lo llevará san Miguel [a colocarlo] entre los justos!
A empujones san Miguel lo llevará al otro lado.
Luego se arrodillará el muerto segundo ante Dios JESUCRISTO: ¡Venid, oh moradores del averno!!
Llevad a vuestros siervos a las profundida-j
des del infierno. Y a esta mujer desgraciada,I
JESUCRISTO: Ven tú, que estabas muerto. ¿Qué metedla en un temazcal de fuego; atormen-J
hiciste cuando vivías en la tierra? ¿Traba- tadla allí.
jaste por mí? ¿Me serviste en la tierra? Con- DEMONIO SEGUNDO: Señor, nos has hecho
téstame. favor. En nuestros corazones te esperaba-i
MUERTO SEGUNDO: De ninguna manera. Pero mos... Hemos sido merecedores, hemos sido I
perdóname, Señor, Maestro, Dios. favorecidos por tu corazón amado. Hemos]
JESUCRISTO: Ya no. En el juicio ya no hay perdón. logrado quedarnos con tus criaturas.
Vete.
Este demonio ahora se dirige a otro
San Miguel se llevará al muerto segundo a em-
pujones y los demonios lo jalarán, lo tirarán al Trae la cuerda de metal ardiente
otro lado. Se arrodillará la segunda viva, que es y la vara de metal ardiente para que los I
Lucía azotemos. Y dile a nuestro señor Lucifer!
que ya le llevamos a sus siervos. Que mandi
JESUCRISTO: Ven tú, viva. ¿Acaso cumpliste con inmediatamente las espinas metálicas ai-l
mis diez mandamientos divinos? ¿Acaso dientes al lugar adonde llevaremos a susj
amaste a tu prójimo y a tu padre y a tu madre? siervos.
LUCÍA: Seguramente. Primero te amé a ti, Dios
mío, Señor mío, y luego a mi padre y madre. Se va Satanás a traer las espinas de metal ai-\
JESUCRISTO: Si es cierto que soy tu Dios y que me
has amado primero, y luego a tu padre y a •* 1
tu madre ¿guardaste mi mandamiento y el SATANÁS: Aquí traigo todo [lo necesario] paral
mandamiento de mi amada y gloriosa ma- atarlos, no sea que huyan de nuestras ma-f
dre en cuanto al séptimo sacramento sagra- nos. Ahora tendremos nuestra comida en
do, el bendito matrimonio? ¿Viviste con las profundidades infernales. Hemos hecho]
castidad en la tierra? ¿La manifestaste? todo lo posible para que cayeran en núes-]
LUCÍA: No, no te he servido, ni reconocí a tu tras manos.
amada madre. Pero perdóname, Dios mío, TODOS LOS CONDENADOS: ¡Auxilio!
Señor mío. JESUCRISTO: Ya no esperéis nada. En vuestros!
JESUCRISTO: En la tierra tu corazón jamás se corazones podéis estar seguros que
dirigía a nosotros. Sólo te la pasabas jugan- reís en el abismo infernal.
do. Vete. Que se cumpla. Tal vez recuerdes
tu vida viciosa para que sufras trabajos. Así Nuevamente hablan todos
es que ya no espere nada tu corazón del
cielo. Te has vuelto desgraciada porque CONDENADOS: Oh Señor Dios Nuestro, ¡sácanos]
nunca quisiste casarte en la tierra. Te has a nosotros los pecadores!
ganado la casa infernal que será tu tormen-
to. Vete a ver a los que serviste, pues yo no Luego se les expulsará. Tronará la pólvora. Gñ-\ A l
te conozco.

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tablado, y allí la bestia hizo señas que obedecía, iglesia." Lástima grande que precisamente de
y dio la mano de nunca más hacer daño en este auto no tengamos mayor indicación que la
aquella tierra; y con esto se fue la fiera alimaña. de su brevedad.5
Quedándose allí el santo comenzó su
sermón diciendo: que mirasen cómo aquel bravo
animal obedecía la palabra de Dios, y que ellos Noticia sobre el texto dramático
tenían razón, y muy grande obligación de guar-
dar los mandamientos de Dios, y estando dicien- El Auto del sacrificio de Abraham, como los
do esto salió uno fingiendo que venía beodo, anteriores, no se conservó, sin embargo, "existe
cantando muy al propio que los indios cantaban un texto anónimo, recogido por González Pedro-
cuando se embeodaban; y como no quisiese de- so en su Colección de autos sacramentales (BAE,
jar de cantar y estorbaba el sermón, amonestóle núm, 58, pp. 16 y ss.), que puede ser de la época
que callase, si no que se iría al infierno, y él si se hace excepción de los elementos introduci-
perseverase en su cantar, llamó san Francisco a dos en fechas posteriores. Es, en efecto, muy
los demonios de un fiero y espantoso infierno corto, y salvo la parte excesiva concedida a las
que cerca a ojo estaba, y vinieron muy feos, y con impertinencias del bobo, va directamente a la
mucho estruendo asieron al beodo y daban con anécdota con una sencillez que no debe de ser
él en el infierno. Tornaba luego el santo a pro- ajena a su antigüedad".e
ceder con el sermón, y salían unas hechiceras
muy bien contrahechas, que con bebedizos en
esta tierra muy fácilmente hacen mal parir a las El sacrificio de Isaac
preñadas, y como también estorbasen la predi-
cación y no cesasen, venían también los demo- Al respecto, Fernando Horcasitas ha localizado
nios y poníanlas1 en el infierno. De esta manera un texto: El sacrificio de Isaac, cuya relación
fueron representados y reprendidos algunos vi- temática con el representado en Tlaxcala en
cios en este auto. El infierno tenía una puerta 1539 es obvia y evidente. Después de estudiar
falsa por donde salieron los que estaban dentro; amplia y profundamente todas las fuentes y re-
y salidos los que están dentro pusiéronle fuego, ferencias, ha llegado a la conclusión de que se
al cual ardió tan espantosamente que pareció trata de un texto procedente de la más temprana
que nadie se había escapado, sino que demonios época del teatro evangelizador del siglo XVI.7
y condenados todos ardían, y daban voces y
gritos las ánimas y demonios; lo cual ponía mu-
cha grima y espanto aun a los que sabían que PRIMERA PARTE
nadie se quemaba [...]4
CUADRO I
Aparecerán Abraham y su esposa Sara
Auto del sacrificio de Abraham
ABRAHAM: ¡Oh Dios padre, eterno y todopode-
Al parecer, Fray Antonio de Ciudad Rodrigo se roso, que hiciste el cielo, la tierra, la luna,
cansó de describir en su epístola a Motolinía tan las estrellas y todo lo visible e invisible en
prolongado y saturado festival de teatro; por lo el universo! Te glorifican eternamente to-
que cuando le llegó el turno al autor de El sacri- dos los moradores del cielo en tu celestial
ficio de Abraham resumió su escenificación en y real mansión. Tú los creaste para que
sólo dos frases: fueran bienaventurados en tu morada. No-
sotros, las criaturas que hiciste, a quienes
diste vida, padecemos aquí en la tierra por
tu voluntad soberana. Y tú, amada esposa
La procesión del Corpus Chrísti siguió adelante mía, de quien salió el hijo de tu sangre y
y en la tercera montaña artificial se presentó el
Auto del sacrificio de Abraham. Para entonces el
público debió estar agotado tanto como el cro-
nista: "Pasando adelante del Santísimo Sacra-
mento —dice fray Antonio— había otro Auto y 4 Fray Toribio de Benavente, Motolinía,
op. cit., pp. 73-74.
era el Sacrificio de Abraham, el cual por ser corto 5Apud Othón Arróniz, op. cit.. pp. 89-90.
6 Idkm, p. 90.
y ser ya tarde no se dice que fue bien repre- 7 Cf. Fernando Horcasitas, op. cit.,
sentado. Y con esto volvió la procesión a la pp. 184-207.

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