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Cómo entiende la teoría crítica la función y sentido de la filosofía

Para empezar, es importante tener en cuenta que en las últimas décadas se ha mencionado
que la filosofía no es importante para la vida del hombre, ya que han surgido voces que han
puesto en entredicho la utilidad de la filosofía e incluso han anunciado su fin, en el mundo
entero muchas personas creen que la filosofía será sustituida por el desarrollo vertiginoso de
las ciencias, entre estas esta una con mucha envergadura que es la “tecnología”.

Digamos que lo antes mencionado tenga algo de verdad, lo cierto es que el hombre adopta
una orientación filosófica al hacer cargo de cuestiones vitales que la ciencia no puede o no
quiere abordar; el amor a la sabiduría no persigue la obtención de resultados distintos al
propio saber, se trata de saber por amor al saber, teniendo en cuenta que Aristóteles sostenía
que la filosofía no nace de la necesidad, sino de la admiración.

Por otra parte también es importante el sentido de la filosofía, ya que se busca un saber
ambicioso, pero también se busca un saber radical, ya que se caracteriza por intentar hallar la
raíz y el sentido de las cosas; además de esto la filosofía pretende desvelar las causas últimas
de todo lo existente, dando como resultado que todo hombre en la tierra que filosofa posee el
conocimiento y el saber de la realidad de las cosas.

¿Pero cuáles son los orígenes la Teoría Crítica de la sociedad?

Fue fundada en la crítica marxista de la economía política en la que se perfila una concepción
de la teoría a la que Horkheimer denomina “kritische Theorie der Gesellschaft” (Horkheimer,
1937a: 217); una teoría que trataba precisamente de la acción y la crítica del intelectual hacia
el acercamiento teórico a la realidad, cuyos miembros se encontraban inmersos en la tradición
de la teoría marxista y quienes se comprometieron desde dentro de esta teoría a desarrollar y
defender su forma autentica y sus ideas.

La teoría crítica de Frankfurt se originó en la década de 1920 bajo la dirección autoritaria del
filósofo Horkheimer, y se formó una teoría del capitalismo tardío totalitario. Su centro
intelectual se convirtió en el Institut fur Sozialforschung (instituto para la investigación social)
en los primeros años, Horkheimer y Marcuse dirigieron una serie de artículos epistemológicos
a una crítica sistemática al reduccionismo positivista del conocimiento empírico de la realidad,
a una mera búsqueda de hechos separados de cualquier confirmación hermenéutica o
epistemológica. Su epistemología materialistantenia como fuentes al joven ( Horkheimer) y a
Heidegger (Marcuse), y fue elaborada como un marco general de interpretación.

La teoría critica, generalmente se definió en oposición a la teoría tradicional; esta última


presenta el tipo de teorización “scientista” guiada por los ideales de las ciencias naturales
modernas y su prerrogativa de investigaciones “libres de valoración”. Los autores de la teoría
critica parten de la asunción de que tanto los objetos observados como los sujetos
observadores de la ciencia están constituidos socialmente y, por lo tanto deben ser analizados
e interpretados dentro de su contexto histórico y social.
Algunos autores califican a la Escuela como un grupo neomarxista, debido a la marcada
tendencia por la crítica que se constituye en teoría y se opone a la teoría tradicional. Esta
teoría -que adquiere el adjetivo de "crítica"-, tuvo que afirmarse frente a toda una tradición
filosófica que había expulsado a (Georg Wilhelm Friedrich Hegel 1770 - 1831) del panorama,
aunque también fue influida por sus ideas, al igual que a cambios en las condiciones políticas,
económicas y sociales, que repercutieron sobre ella. En la época de la escuela de Fráncfort, el
capitalismo occidental, con Alemania como uno de sus representantes más destacados, había
entrado en una etapa cualitativamente nueva, dominada por monopolios de expansión y una
creciente intervención gubernamental en la economía.

Los primeros teóricos que hicieron parte de ella, se encontraron ante el surgimiento de una
nueva fuerza negativa, revolucionaria, que se agitaba en la sociedad, fuerza que puede ser
considerada como el agente que realizaría su filosofía así, de la primera generación de teóricos
críticos en la década de 1940 podría decirse que la suya era una crítica “inmanente” de la
sociedad basada en la existencia de un “sujeto” histórico real (Jay, 1974, p. 86). Sin embargo
hacia el final del siglo XX la teoría Crítica se vio forzada a cambiar su planteamiento ante el
debilitamiento de la clase obrera revolucionaria.

por este motivo Horkheimer concibe la crítica como una forma de la praxis social. Esta
comprensión remite, como el propio Horkheimer lo reconoce, no tanto a la “crítica idealista de
la razón práctica” sino más bien a la “crítica dialéctica de la economía política”, es decir, no a
Kant sino a Marx.
La “reducción fenomenológica como método de investigación filosófica”

Reducir puede entenderse, en primer lugar, como una reducción a algo, como un retorno o
una reconducción a un lugar más originario como lo sugiere el término de vuelta o retorno; en
este caso ponemos el acento sobre aquello a lo que abre el acto de reducción sobre su objeto
o su resultado en este caso la filosofía, sobre el fenómeno. De acuerdo con este primer
sentido, hablamos, por lo tanto, de reducción fenomenológica en la medida en que se trata, en
ella, de una vuelta a los fenómenos. La pregunta que se nos plantea primero es la de saber qué
son los fenómenos a los cuales, supuestamente, habría de reconducir la reducción, así como la
de saber en qué sentido ha de suponerse que dichos fenómenos son originarios: en otras
palabras, en qué sentido la reducción ha de ser pensada como una vuelta o retorno.