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ANTROPOLOGÍA: Concepción del ser humano

La teoría del contrato social de Rousseau parte previamente de un análisis de la naturaleza humana que
pueden resumirse en tres ideas:
• El ser humano es bueno por naturaleza, amante de la justicia, la bondad, la paz. (En el Estado natural es un
buen salvaje)
•Son nuestras organizaciones sociales y políticas las que lo corrompen (En el Estado social es un hombre
egoísta y corrupto)
•Es necesario instaurar nuevas organizaciones sociales y políticas legítimas y atender a la educación de los
ciudadanos, único modo de regenerar al hombre (modelo político y social)

La tesis que sostiene Rousseau en su libro “Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres” es
ésta: “los hombres en estado natural son iguales, no existe más desigualdad que la natural (en cuanto al
talento, estatura, peso, cualidades...) ¿Cuál es la causa de la desigualdad entre los hombres? No se trata de
una desigualdad física o natural, sino moral o política. Para Rousseau el origen de la desigualdad es la
propiedad privada, la sociedad política el gobierno y la ley que ha generado las diferencias e injusticias
convirtiendo la vida humana en una vida esclava y mísera, generando privilegios y poderes a los ricos de
forma artificial. Considera que el hombre de ésta época esta desnaturalizado, alienado.

Si admitimos que el hombre ha sido corrompido por una civilización artificial, ¿cuál es el estado natural, el
estado de naturaleza del que ha sido alejado? ¿Qué es el Estado de Naturaleza? Rousseau distingue entre el
estado de natural o estado social con el fin de distinguir lo que hay de originario y lo que hay de artificial en
la misma naturaleza actual:
EL ESTADO NATURAL: designa el supuesto estado o situación del hombre con anterioridad a su vida en
sociedad. Es el Estado en que el hombre sería bueno y feliz, independiente y libre, y guiado por el sano amor
de sí mismo. El hombre es bueno por naturaleza. Este Estado se presenta como una hipótesis y no como una
realidad que se haya dado en la historia. Para explicar cómo era el ser humano antes de la aparición de la
sociedad y del Estado Rousseau elabora la hipótesis del “buen salvaje”. El hombre en estado de naturaleza es
un bruto feliz con dos tendencias naturales, el instinto de supervivencia y la compasión, un sentimiento que
lleva al ser humano a evitar el sufrimiento innecesario a los demás, es bueno y es pacífico. Un hombre
natural originariamente íntegro, biológicamente sano y moralmente recto; por lo tanto, no malvado, no
opresor, justo.
En este Estado natural el hombre mantendría sentimientos puros, no condicionados por los prejuicios
sociales y viviendo en paz y armonía en plena naturaleza. En este Estado pre social todos los hombres son
iguales en derechos naturales y libres. La libertad es lo que diferencia al hombre de los animales, su
capacidad de actuar libremente, y también por su perfectibilidad, su posibilidad de perfeccionarse y
desarrollar la razón
El ESTADO SOCIAL: designa la situación presente en que se encuentra el hombre al vivir en esta sociedad. Es
aquí donde el hombre se pervierte y se hace malo, movido por el egoísmo, el ansía de poseer (la propiedad)
que le hace ser el hombre artificial y se rige por la injusticia, la opresión y la falta de una auténtica libertad.
En este Estado, que sí es real, el hombre no es feliz y bueno, sino que está llevado por el egoísmo malsano
por el cual busca su propio interés en detrimento de los otros seres humanos. Rousseau cree que la
civilización ha convertido al hombre en un ser infeliz, egoísta, avaricioso e injusto y ha originado graves
desigualdades entre los hombres. Lejos de liberar y permitir el desarrollo íntegro y armonioso del ser
humano, el progreso científico y técnico no ha traído consigo el progreso moral (tesis de la Ilustración). No
ha hecho a los hombres mejores personas, ni más felices, sino que se ha creado una sociedad artificial e
hipócrita, repleta de convenciones absurdas y profundas desigualdades. El origen de estas desigualdades se
halla en la propiedad privada, justificada y legitimada por el Derecho y garantizada mediante el uso de la
fuerza por la autoridad política.

ESTADO NATURAL El hombre es bueno por naturaleza

•El hombre posee libertad bondad natural (buen salvaje)


•Orienta su conducta por el instinto de conservación y la compasión

ESTADO SOCIAL Hombre civilizado

•El hombre posee Libertad civil otorgada por la voluntad general. Libertad moral con derechos y deberes
•Depravación debido a la sociedad civil.
•Egoísmo y apariencia.

¿Cómo se produjo este cambio? Rousseau lo interpreta como un cambio de pasos sucesivos:

• En un primer momento las dificultades para sobrevivir en un estado natural dieron origen a las primeras
formas de relación social y la necesidad de cooperar para protegerse. Surgen las primeras formas de
organización social, la creación de herramientas, la aparición del lenguaje, las primeras instituciones para
resolver la demanda de la vida en sociedad: dirimir conflictos, conseguir alimentos, protección y defensa,
etc. Aparece la familia y con ella los primeros sentimientos. Aparecen las primeras desigualdades y el amor
propio, distinto del amor en sí, y con él aparecen todos los vicios (vanidad, desprecio, vergüenza, injuria y
deberes).
•En la siguiente etapa se establecen las primeras relaciones de dependencia económica y se desarrolla la
metalurgia, la agricultura y la propiedad (revolución neolítica). Esto genera un incremento de las
desigualdades entre los seres humanos y se implanta la sociedad civil en la que los ricos quieren asegurarse
sus riquezas mediante pactos y legislaciones que les protegen. Surgen las rivalidades, las desigualdades e
injusticias generando una situación de inseguridad y de guerra que obliga a todos a firmar un pacto de no
agresión en el que el gobierno garantizara la seguridad y la vida de sus ciudadanos, perpetuando con sus
leyes las desigualdades y la opresión.
•Al aparecer la propiedad privada el hombre natural perdió su inocencia porque con ella aparecieron las
desigualdades sociales. Éstas son el resultado de la capacidad de algunos de adueñarse de los recursos
naturales y reducir a los demás a una situación de dependencia económica. La nueva situación de
desigualdad entre los hombres dio lugar a un estado permanente de desconfianza, violencia y recurso a la
fuerza. En este punto, los propietarios se convencen y convencen a los demás de la necesidad de crear una
sociedad política fundada en la propiedad y en una autoridad que la defienda. Este es el origen de la
sociedad que basada en la propiedad individual, la desigualdad y la injusticia ha corrompido la naturaleza
original de hombre. Viviendo en sociedad el hombre se vuelve menos feliz, menos libre y menos bueno.
•Rousseau propone los cambios que permitan reformar la sociedad: Contrato social y Educación.

POLÍTICA Y SOCIEDAD
Crítica a la sociedad de su tiempo. La sociedad justa. El contrato social. Voluntad general, Soberanía. Estado.
Forma de Gobierno
La gran aportación de Rousseau al pensamiento político es su teoría del contrato social con la que pretende
explicar cuál ha podido ser origen del Estado como principal forma de organización política. Este proyecto lo
desarrolla en su obra El contrato social y el objetivo es crear un nuevo pacto que le permita compaginar la
libertad e igualdad propias del individuo (Estado de Naturaleza) con la vida en sociedad (orden y estabilidad).
La solución la encuentra en la voluntad general. Cada individuo pacta renunciar a todos sus derechos en
favor no de una persona (un príncipe) o grupo de personas, sino de toda la humanidad, de modo que sólo se
someterá a la voluntad general. El objetivo final es reformar la sociedad para que todos puedan disfrutar de
la vida en sociedad, sin perder los privilegios que disfrutaban los hombres en el estado natural.

EL PACTO SOCIAL

¿Cómo sería posible una nueva sociedad más justa e igualitaria?

•Es necesario un nuevo pacto, un contrato entre iguales y para iguales.


• El contrato social debe ser un contrato de libertad entre todos en el que cada uno, uniéndose a todos, no
obedezca, sin embargo, más que a él mismo y permanezca tan libre como antes. Los hombres son
únicamente libres si son capaces de someterse a las leyes que ellos mismos se dan
•El contrato social consistirá en un acuerdo mediante el cual cada hombre se somete libre y voluntariamente
a la voluntad general

¿Qué se gana y qué se pierde con este nuevo contrato social?

LO QUE PIERDE EL HOMBRE AL DEJAR SU ESTADO NATURAL

La libertad natural. Es la que poseen todos los individuos en el estado natural y que deben defenderla con
sus propios medios. Se deja guiar por sus deseos e instintos
La igualdad natural. El hecho de que nadie tiene más poder que nadie.

LO QUE SE GANA EL HOMBRE EN EL ESTADO CIVIL

La Libertad civil: limitada por la voluntad general. El hombre renuncia a sus impulsos naturales, para
someterse a las leyes de esa voluntad. Es una libertad política pero libre y autónoma Su libertad, además de
civil, es Libertad Moral, porque el sometimiento a estas luyes surge el sentido del deber, propio de toda
moral. Los hombres se vuelven seres morales.
La igualdad civil: todos los ciudadanos son parte igual de la voluntad general. Los hombres se vuelven seres
morales

El pacto social que defiende Rousseau no es un contrato de sumisión como el que propone Thomas Hobbes.
El pueblo es soberano y nadie puede renunciar a su soberanía en particular, sino que debe ser beneficiario
de la sociedad en su conjunto, de la que sólo es un miembro. Es un convenio consensuado y concertado
entre todos los miembros de la colectividad, cuya finalidad es aunar voluntades para garantizar la libertad y
su conservación. Lo que el hombre pierde con el pacto en cuanto a su libertad, lo ve compensado con la
protección que recibe por el establecimiento de las leyes protectoras del Estado civil.

El sentido del contrato social no es nuevo; ya lo propusieron antes John Locke y Thomas Hobbes, pero
Rousseau le da un significado distinto:
•No es un contrato entre individuos (como lo concibiera Hobbes entre el monarca y sus súbditos a cambio
de protección y renuncia de todos sus derechos)
•No es un contrato bilateral ( como Locke lo considera: un grupo de personas ceden sus derechos a otro
hombre y grupos de hombres para que ejerzan el gobierno en representación de ellos: liberalismo político)
•Se trata de un contrato entre la comunidad, cuya voluntad general es el fundamento de todo poder
político.

LA VOLUNTAD GENERAL

La soberanía se fundamenta en el consentimiento de las voluntades de los individuos (voluntad general). La


corrupción de la sociedad a la que se ha llegado puede rectificarse mediante un nuevo pacto social o
contrato social con el que los hombres recobren la libertad e igualdad perdidas. Con ese nuevo pacto social
los hombres deciden someterse a la voluntad general o “yo común”, única autoridad legítima.
Efectivamente, ya que por naturaleza todos somos iguales y ningún hombre tiene autoridad sobre otro, sólo
puede ser legítima aquella autoridad que surja de un acuerdo entre los hombres. Ahora bien ese acuerdo
debe garantizar tanto la seguridad del individuo frente a los demás como su libertad (el poder de un déspota
no es legítimo porque tiene su origen en el miedo y no en la voluntad libre de un pueblo).

El nuevo pacto social consiste en que todos los individuos acepten renunciar a sus intereses personales y
sigan los dictados de la voluntad general. Cada individuo participa libremente para definir qué es lo que
quiere la voluntad general, a la vez que se somete a ella porque así se obedece a sí mismo que la ha definido.
La voluntad general se caracteriza por mirar siempre al interés común mientras que las voluntades
particulares están siempre dirigidas a un interés privado. Además, el pacto garantiza la igualdad para todos:
todos por igual han aceptado someterse a la voluntad general, y por tanto rige sobre todos por igual. La
voluntad general es la norma de la comunidad, está por encima de los individuos que le han dado forma y en
tanto que es descubierta a través del ejercicio libre del voto, obliga tanto a la mayoría que la ha descubierto
como a la minoría que votó en su contra (vemos cómo Rousseau justifica ideológicamente el Estado liberal
democrático).

Rousseau distingue dentro del Estado la fuerza o poder ejecutivo y la voluntad o poder legislativo. El poder
legislativo pertenece al pueblo soberano. El legislador sería la persona que elaboraría la ley y la redactaría,
pero sólo se haría ley cuando el pueblo la apruebe tras un sufragio libre. El legislador nunca será el que
ejerza el poder ejecutivo para evitar la corrupción. Tampoco le corresponde al pueblo el poder ejecutivo sino
que es necesario un agente que ejerza la fuerza pública de acuerdo con los mandatos de la voluntad general.

EL ESTADO

El nuevo Estado nacido del pacto sería un Estado plenamente racional y moral: racional porque siendo los
seres humanos libres, racionales e iguales por naturaleza, no se admite otra forma de legitimación que el
acuerdo racional o convención entre sus miembros. Moral porque esta regido por la voluntad general.

En relación con la organización del Estado, Rousseau distingue entre el soberano, el legislador y el gobierno:

•El soberano es el pueblo. Es el único depositario de la soberanía, esto es: del ejercicio de la voluntad
general. Su poder es absoluto, sagrado, inviolable y no se puede representar. El único límite que tiene el
soberano es el acuerdo o convención, dentro del marco de la voluntad general.
•El legislador. Este ejercicio de soberanía por parte del pueblo se materializa en leyes (poder legislativo). El
autor de las mismas no es otro que el pueblo (él es el único soberano). Pero dado que el pueblo no siempre
ve el bien, “su voluntad es ciega y con frecuencia no sabe lo que quiere, porque rara vez sabe lo que le
conviene, necesita un guía: el legislador”. El legislado es el que crea el cuerpo de las leyes, que el pueblo
aprueba mediante su voto.
•El gobierno, resultado del acuerdo o convención, su misión consiste en poner en práctica las leyes (poder
ejecutivo).

FORMA DE GOBIERNO

En la medida en que Rousseau defiende que el poder soberano lo ostenta el pueblo y la comunidad y no un
príncipe o una oligarquía, queda claro que nuestro autor legitima y defiende la democracia. Entiende que la
verdadera democracia está unida a una mejor moral. Ética y política deben ir juntas.
El pueblo soberano hace y deshace las leyes y puede confiar el poder ejecutivo a un consejo o un príncipe
que tiene que gobernar en nombre de todos, no en el propio. El gobierno es un intermediario del pueblo que
ejecuta los mandatos de la voluntad general expresada en leyes. Es cierto que existe el peligro de corrupción
en las instituciones democráticas cuando prima la voluntad particular sobre la voluntad general. Para evitar
esta situación es necesario recurrir a diversos mecanismos de control, como celebrar asambleas frecuentes y
limitar el tiempo de representación del gobierno.
Existen varias formas de gobierno: democracia, aristocracia y monarquía, que se pueden implantar teniendo
en cuenta la variedad de pueblos y las condiciones necesarias para cada gobierno. . Como regla general el
gobierno democrático conviene a los Estados pequeños, el aristocrático a los medianos y la monarquía a los
grandes.

TEORÍA DE LA EDUCACIÓN (la educación del hombre)

La obra “Emilio o de la Educación” (1762) es una obra fundamental en la reflexión filosófica sobre la
educación. En ella, Rousseau analiza la psicología del niño y su evolución estableciendo una nueva pedagogía
desde el enfoque de la Ilustración. Al igual que Platón y Aristóteles considera que la educación era el
instrumento idóneo para formar ciudadanos libres y conscientes de sus derechos. Presenta un proyecto
educativo para lograr hombres felices y buenos ciudadanos. Parte de la idea de que si el hombre por
naturaleza es bueno el objetivo de la educación es evitar que esa naturaleza se corrompa, por tanto, no debe
modificar las tendencias innatas del ser humano.

Una de sus principales aportaciones fue mostrar que “el niño es un ser sustancialmente distinto al adulto y
sujeto a sus propias leyes y evolución; el niño no es un anima, ni un hombre, es un niño”. Y la educación
deberá adaptarse a cada una de las etapas de su desarrollo. Los objetivos y contenidos deberán establecerse
a partir de los intereses y motivaciones del alumno en relación a su etapa de desarrollo. Tres son los
principios rectores que guiarán toda práctica educativa y que el pedagogo debe respetar:
1. Considerar los intereses, necesidades y capacidades del niño.
2. Estimular en el niño el deseo de aprender.
3. Analizar qué y cuándo debe enseñarse al niño en función de su etapa de desarrollo.

En el proceso educativo, la infancia será una etapa clave. Al niño no se le puede educar razonando porque el
razonamiento no es apropiado para la infancia, deberá ser practicado posteriormente. El niño debe ser
educado en el campo, apartado de las influencias de la sociedad, los libros e incluso su propia familia, y el
preceptor deberá esforzarse para que vaya extrayendo lecciones de sus propias experiencias. Tres principios
fundamentales se deben utilizar en la educación del niño: evitar que el niño adquiera hábito alguno que
pueda enturbiar su natural inocencia; desarrollar su libertad; y hacerlo fuerte, es decir, capacitarlo para
hacer aquello que realmente desee. Hay que educar mediante la acción no la palabra, que no tiene ninguna
eficacia en la mente del niño.
Todo debe ser descubierto por el educando. Otra idea importante es la importancia de perder tiempo en el
proceso educativo ya que cada niño es único en el desarrollo de sus capacidades y por tanto no puede
forzarse su ritmo natural de aprendizaje. En la adolescencia, de los 12 a los 15 años, hay que desarrollar una
educación intelectual, orientando la atención del muchacho hacia las ciencias, pero a través de un contacto
directo con las cosas. Entre los 15 y los 20 años, edad de la razón y las pasiones, es necesario ordenar las
pasiones del joven e instruirlo en el orden moral. Ahora debe centrarse en la dimensión social y comunitaria,
el amor al prójimo y la justicia. De lo último de que se le hablará es de la religión. Como hemos dicho,
Rousseau defiende una “religión natural” libre de fanatismos y supersticiones, sencilla y sin dogmas y tesis
teológicas. Por último el alumno debería hacer lo más difícil, integrarse en la vida social y política cumpliendo
unas condiciones imprescindibles: persistir en el deseo de alcanzar la verdad, ser tolerante y no dejarse
llevar por las pasiones.

RELIGIÓN

En relación a la religión, Rousseau defiende por parte del Estado una religión civil o natural, como forma de
cohesión social. Relacionado con el deísmo defendido por los Ilustrados. No debe existir religión nacional
exclusiva, tolerándose todas aquellas que toleren a las demás y que en sus dogmas no contengan nada
contrario a los deberes del ciudadano o que atenten contra su libertad.
El Estado no debe intervenir en las creencias religiosas de los ciudadanos sino que debe ocuparse de
procurar su bienestar y preservar su libertad.
En su obra El contrato social distingue tres tipos de religión en relación con el Estado en base a su relación
con el Estado o la sociedad civil: la religión del ciudadano y la religión del sacerdote (catolicismo) y la religión
del hombre
•La religión del ciudadano sería cualquier religión en tanto que religión oficial de un Estado concreto. En ella
los dogmas, los cultos y los ritos están prescritos por las leyes. Las ventajas de este tipo de religión es que
reúnen el culto divino y el amor a las leyes. Pero es perniciosa porque esta fundada sobre el error y la
mentira, engaña a los hombres, los hace crédulos, supersticiosos y ahoga el verdadero culto de la Divinidad
en un vano ceremonial.
•La religión del sacerdote (cristianismo romano o catolicismo) es aquella religión ante el que el ciudadano se
halla dividido ya que se somete a dos jefes (Dios y Rey) dos patrias (cielo y nación) a dos legislaciones
(mandamientos y leyes), obligando y sometiendo a los ciudadanos a deberes contradictorios.
•La religión del hombre. (Deísmo) Es la religión del Evangelio, el verdadero Teísmo, sin templos, ni ritos
externos; caracterizado por un culto permanente interior al Dios supremo y a los deberes eternos de la
Moral. Aun reconociendo en ella la verdadera religión Rousseau la considera incapaz de funcionar como
elemento de cohesión social en la nueva sociedad nacida del pacto,

En resumen, Rousseau defendió una “religión natural o civil”, opuesta tanto al agnosticismo y al ateísmo
como al fanatismo y la superstición propios de la religión tradicional. Para Rousseau el único culto que pide
Dios es un corazón sencillo, ajeno a dogmas y tesis teológicas. Esta religión civil creada por Estado deberá
ayudar a los individuos a convertirse en buenos ciudadanos, amantes de sus deberes y de las leyes. Como
cualquier otra religión tendrá su propio credo o profesión de fe y sus domas
•Los artículos de fe de esta nueva religión no se referirán a dogmas sobre la divinidad, sino a sentimientos
sociales que todo ciudadano ha de compartir.
•Los dogmas serán pocos y sencillos: existencia de la Divinidad (deísmo), inmortalidad del alma, premio o
castigo en el más allá, y santidad del contrato social y de las leyes. Y otro que considera fundamental: la
condena de la intolerancia.

Los dos principios sobre los que se sustenta esta religión natural son:

1. La existencia de Dios. Rousseau utiliza la prueba cosmológica (Dios es la causa primera de las cosas y el
principio del movimiento) y la físico-teológica (Dios es la causa última del mundo), pero sobre todo apela a la
luz interior de la conciencia, que muestra de forma irrefutable la necesidad de Dios como única explicación
posible del origen y el orden del universo
2. La naturaleza espiritual del alma y su libertad originaria. Considera la materia, el cuerpo, incapaz de
producir la complejidad del pensamiento. El alma no es material sino espiritual e inmortal. La inmortalidad
no es simplemente una promesa de eternidad, sino la condición necesaria para que prevalezca la justicia
sobre el mal. No todo acaba para nosotros en la vida, sino que con la muerte todo vuelve a entrar en un
orden.

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