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MARTÍN ARROYO BENITES

FILOSOFÍA GENERAL
Visión general de sus cuestiones fundamentales

Tarapoto – Perú
2020
Presentación

En nuestro medio, la filosofía tiene una valoración residual en comparación con otras
ciencias y disciplinas que cumplen un rol tecnocrático en la producción de utilidades,
dentro de la ideología predominante de la economía moderna. Sin embargo, en este
espacio intersticial de esta sociedad de la información con base economicista, es menester
que su desenvolvimiento libre, gire en torno a su propio ser y su función característica:
la racionalidad, las cuales conlleven a suscitar la reflexión crítica sobre nuestro medio
externo para una mayor autocrítica de nosotros mismos dentro del contexto del siglo XXI,
ahora que tanta falta hace a cada uno.
El manual que pongo a disposición, intenta promover esa crítica y autocrítica personal
a través de la filosofía. Este es el objetivo central del presente trabajo. El enfoque del
mismo, tiene una orientación académica de rigor estricto en su formalidad, tal vez un
defecto inevitable, para quienes recién se inician en su aprendizaje; pero también es su
mejor virtud, en tanto da muestra de su seriedad contrapuesta a lo que dicen sus
detractores más acérrimos, los pragmáticos utilitaristas. Es un texto formativo dirigido
para la educación superior, esto explica su rigurosidad académica; pero también es
informativo, base para el entrenamiento reflexivo. Está intitulado: Filosofía general.
Visión general de sus cuestiones fundamentales, en la medida que da a conocer tres
grandes temas de su ocupación: su ser, el conocimiento y el hombre en su contexto social.
El presente manual, está estructurado en tres partes: la primera parte, inicio de la
filosofía y sus cuestiones fundamentales, contiene los siguientes capítulos: el primer
capítulo, trata sobre el origen de la filosofía; el segundo capítulo, abordamos sobre la
actitud filosófica; el tercer capítulo, analizamos sobre la problemática fundamental de la
filosofía; el cuarto capítulo, polemizamos sobre las concepciones filosóficas. En la
segunda parte, el conocimiento humano, contiene los siguientes capítulos: el quinto
capítulo, estudiamos sobre el origen y problemas del conocimiento; el sexto capítulo,
tratamos sobre la ciencia y su problemática; el séptimo capítulo, informamos sobre el
método científico; el octavo capítulo se expone lo fundamental de la epistemología. En la
tercera parte, el hombre y su contexto social, contiene el noveno capítulo, el origen del
hombre; el décimo capítulo, trata sobre la axiología en la sociedad actual; el onceavo
capítulo, examina sobre la ética y la moral; y, el doceavo capítulo, analiza sobre la
tecnociencia y el desastre ecológico.
Antes de adentrarnos en el conocimiento de este campo de estudio, haré una reflexión
a manera de prolegómeno. La filosofía, desde su aparición entre los hombres de
razonamiento autónomo y libre, siempre ha sido generadora de conocimiento y ha sido
suscitadora de praxis individual y social. Estos aspectos conforman su carácter, el mismo,
debe enfrentar a las mentes aletargadas en el reduccionismo del éxito utilitario , del
consumismo hedonista, hipnotizado en el sin sentido emotivo de las redes sociales,
cuando no cumple un rol social de importancia, para lograr un resquicio de luz orientadora
de un rol más allá de la interpretación y la explicación, la transformación social. La
realidad natural, social, humana y del conocimiento, en el contexto global de hoy, pone
nuevas temáticas a ser asumidas por la filosofía, que van delante de las que aún no
resuelve; por tanto, la filosofía, no es un axioma, no es una fórmula matemática, no es un
chip electrónico para que, a partir de ello, se pueda hacer lo que se dice debe hacerse. La
filosofía es creación heroica, es un proceso humano de gnosis y praxis en permanente
devenir sobre la naturaleza, el conocimiento y la sociedad; dicho de otro modo, es el
esfuerzo humano desde sus simientes hasta su fruto mejor logrado.
Índice

Presentación
Índice

PRIMERA PARTE: Inicio de la filosofía y sus cuestiones fundamentales 5


Capítulo I: Origen de la filosofía 6
1. El mito 6
2. La filosofía: pensamiento racional 8
Capítulo II: Actitud filosófica 13
1. Condiciones materiales para la actitud filosófica. 13
2. El desarrollo de la conciencia humana 14
3. Naturaleza de la actitud filosófica 15
4. La actitud filosófica y la personalidad del filósofo 19
Capítulo III: Problemática fundamental de la filosofía 22
1. La relación ser-pensamiento (cuestión ontológica) 22
2. Lo cognoscible o lo incognoscible (cuestión gnoseológica) 23
3. Respuesta a la problemática fundamental 23
Capítulo IV: Concepciones filosóficas 27
1. Concepción filosófica idealista 27
2. Concepción filosófica materialista científica 30
3. Concepción filosófica dualista 33
4. Concepción filosófica pluralista 34

SEGUNDA PARTE: El conocimiento humano 36


Capítulo V: Origen y problemas del conocimiento 37
1. Realidad y conocimiento 37
2. Proceso del conocimiento 38
3. Problema de la verdad 40
4. Tendencias filosóficas sobre el origen del conocimiento 41
Capítulo VI: La ciencia y su problemática 44
1. Definición 44
2. Características. 46
3. Clasificación de las ciencias 47
4. El valor de la ciencia en la sociedad actual 48
5. Ciencia, técnica y tecnología 49
6. Los peligros de la Tecnociencia 50
7. Ciencia y pseudociencia 51
Capítulo VII: El método científico 53
1. Definición 53
2. Etapas de la investigación científica 54
3. Validez del método científico 55
4. La observación y la experimentación 56
5. Obstáculos del proceso de creación científica 57
6. La lógica inductivo-hipotética 58
Capítulo VIII: La epistemología 60
1. Origen histórico de la epistemología 60
2. Definición 61
3. Clasificación de la epistemología 62
4. Problemática de estudio de la epistemología 63
5. Importancia de la epistemología 64

TERCERA PARTE: El hombre y su contexto social 66


Capítulo IX: El origen del hombre 67
1. Concepción creacionista 67
2. Concepción evolucionista 71
Capítulo X: La axiología en la sociedad actual 76
1. Definición 76
2. Características de los valores 77
3. El problema de la naturaleza del valor 80
4. Los valores en la sociedad de consumo 81
Capítulo XI: Ética y moral en el siglo XXI 84
1. Delimitación terminológica 84
2. Manifestación social de la moral 86
3. Perspectivas de la moral 87
4. Los dilemas morales 90
Capítulo XII: Tecnociencia y desastre ecológico 93
1. Contexto económico y social 93
2. Tecnociencia 96
3. Desastre ecológico 98

Referencias Bibliográficas 102


PRIMERA PARTE
Inicio de la filosofía y sus cuestiones fundamentales

5
Capítulo I
Origen de la filosofía

“La vida nunca ha surgido espontáneamente,


ni ha existido eternamente.
Por tanto, debe ser el resultado
de una larga evolución de la materia,
siendo su origen un simple paso
en el curso de su desenvolvimiento histórico.”
Oparin, A. I.

Una primera visión aproximada para reconstruir el origen de la filosofía, es haciendo el


recorrido histórico desde la antigüedad en sus primeras manifestaciones representativas
de explicación de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento, para ello estudiaremos el
mito como paso previo al surgimiento de la filosofía y luego el pensamiento racional
característica particular de la misma.

1. El mito.
El inicio del pensamiento humano, en su proceso de evolución, ha pasado por diferentes
etapas, el mito, sería la primera etapa explicativa a todo lo existente. Así tenemos que si
rastreamos en el pasado, la etapa histórica del Paleolítico, no encontramos rasgos de
mitos, el culto a los muertos y las pinturas rupestres no lo atestiguan. Tenemos que
avanzar al Neolítico.
En el Neolítico encontramos las primeras manifestaciones del mito, según el cual, “los
hombres fueron llevando el vacío a las incógnitas, no solamente sobre su ámbito próximo,
sino sobre el espacio infinito e indeterminado que les rodeaba. Aparecieron así los mitos
populares. Paralelamente se forjaron los mitos sabios, creado o recogidos por un poeta o
un pensador (que frecuentemente se basó en los primeros), de forma que casi todos los
relatos mitológicos que el pueblo iba guardando con atención, respeto y cariño, poseyeron
adecuada réplica en imperecederas obras artísticas y literarias de todo el orbe.” 1 Así
tenemos que quienes difunden el mito sea en forma artística y literaria, son los poetas,
quienes los recogen de la gente común y corriente. De esta manera son éstos los que abren
el camino hacia el pensamiento racional, en el sentido de un intento explicativo a las cosas
del mundo, aunque en sentido alegórico, simbólico y razonado.
Pero aun no nos adelantemos, “en su origen, mito significa también palabra, discurso,
sólo con el tiempo llegó a ser, hasta cierto punto, sinónimo de leyenda al oponerla al
concepto de logos (entendido como relato confirmado por testimonio).”2 En este orden
de ideas el concepto mitología, “etimológicamente significa ‘tratado de los mitos o
ciencia que se ocupa de los mismos’, entendiendo por mito cualquier relato o historia en
la que son protagonistas dioses o héroes, pertenecientes en general al acervo religioso de
los pueblos.” 3 De tal forma que se puede hablar de Zeus, Apolo, Afrodita y demás dioses
que son expresión de la mitología griega.
Como nos podemos dar cuenta el mito (y con ello la mitología), “hay que buscarlas
cuando el hombre primitivo, iniciado el desarrollo de sus facultades superiores que lo
distingue de los demás animales, se llenó de estupor o temor al enfrentarse con el medio
hostil y los variados fenómenos de la naturaleza, sintiendo necesidad de ampararse en la

1
Cardona, F. Mitología griega. Barcelona, Ed. Edicomunicación, 1996, p., 8.
2
Loc. cit.
3
Ibíd., p. 5.

6
imaginación para intentar explicarse los orígenes del mundo y todo lo que acompaña.” 4
Esto condujo a formularse las siguientes interrogantes: “¿Por qué la noche sucede al día?
¿Por qué calienta e ilumina el Sol? ¿Por qué la Luna sustituye al Sol por la noche? ¿Qué
hay más allá de donde alcanza la vista? ¿Quién provoca la lluvia, el rayo o el trueno?
¿Quién mueve las olas del mar?...Y en definitiva: ¿quiénes somos, de dónde venimos y a
dónde vamos?”5 Este tipo de preguntas simples conllevaron una respuesta imaginativa de
base intuitivo-emotiva para dar sentido inmediato a su existencia, constituyéndose así en
el germen hacia la racionalidad, pero sin ser racional aún.
Las respuestas míticas eran disímiles, por ejemplo las que relatan edades, son aquellas
que “mencionan paraísos perdidos, épocas doradas pobladas de dioses, de fabulosos
animales, hazañas épicas de héroes de pueblos o que hicieron progresar las formas de
vida de su grupo; históricas que mantienen vivo el recuerdo de gigantescas inundaciones,
catástrofes sísmicas cataclismos naturales, incendios devoradores, sequías devastadoras
portadoras del hambre, enfermedades aniquiladoras; mitos totémicos y organizadores de
tabúes que provocaron prohibiciones con matiz religioso o sagrado, o también
narraciones de comportamientos equivocados que condujeron a la pérdida de la
inmortalidad y el drama inexorable de la muerte.” 6 Así se construyen las primeras
explicaciones imaginativas sobre la existencia real.
Podemos clasificar los mitos en un sentido amplio y es como sigue: “cosmogonías que
hacen referencia a la creación del mundo o del universo; (del griego cosmos = conjunto
de todo lo creado, mundo, universo y agonía = lucha, en el sentido de que toda creación
o nacimiento es una lucha); teogónicos, cuando se ocupan del origen de los dioses (del
gr. Teos = dios); antropogónicos, que tratan de la aparición del hombre (del gr. Anthropos
= hombre); etiológicos, que intentan explicar el porqué de ciertas instituciones políticas,
sociales o religiosas (también del gr. Etiología = tratado de las causas); escatológicos,
que pretenden imaginar la vida de ultratumba o al fin del mundo; morales, que exponen
la lucha entre principios contrarios como el bien y el mal, ángeles y demonios, etcétera.”7
Esta clasificación de seis tipos de mitos expresa la diversidad imaginativa, reflejo de la
diversidad material de lo existente.
De lo anteriormente expuesto surge la pregunta, ¿cómo se originó la filosofía en
relación al mito? Ya en los párrafos anteriores hemos venido anunciando el germen de la
misma en las preguntas que se formula una mente mitológica. Por tanto, “la filosofía
como tal (esto es, como búsqueda) empieza a aparecer en las cosmogonías míticas de los
poetas, en las doctrinas de los misterios, en los dichos de los siete sabios  y sobre todo en
la reflexión ético-política de los poetas.” 8 Es decir, el mito sería un aspecto del origen de
la filosofía, sobre todo las cosmogonías míticas.
No obstante, lo anterior, “el clima en el cual pudo nacer y florecer la filosofía griega
lo preparó la poesía. La reflexión moral de los poetas en Grecia aquellos conceptos
fundamentales que había de servir a los filósofos para la interpretación del mundo. El
concepto de una ley que da unidad al mundo humano se encuentra por primera vez en
Homero. La Odisea está toda dominada por la fe en una ley de justicia, cuyos custodios
y garantes son los dioses, ley que determina en los sucesos humanos un orden

4
Ibíd., p. 7.
5
Loc. cit.
6
Ibíd., p. 18.
7
Ibíd., p. 17.

“Los escritores antiguos los enumeran variadamente, pero cuatro de estos sabios, Tales, Biantes, Pitaco y
Solón figuran en todas las listas. Platón…añadió a dichos cuatro Cleóbulo, Misón y Quilón.” (Abbagnano,
N. Historia de la filosofía. Barcelona, Ed. Montaner y Simón, Tomo I, 1955, p. 5).
8
Abbagnano, N. Historia de la filosofía. Barcelona, Ed. Montaner &Simon, Tomo I, 1954, p. 5.

7
providencial, por lo cual el justo triunfa y el injusto es castigado. Hesíodo personifica esta
ley en Dike, hija de Zeus, que está sentada junto a su padre y vigila que sean castigados
los hombres que cometen injusticia.” 9 A Homero y Hesíodo, habría que agregar a otras
grandes figuras de esta época pre filosofía (o diríamos mejor pro filosófica), así tenemos
a Píndaro, Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, Tucídides, entre los más connotados.
Aquí empieza la raíz donde crecerá la filosofía como madre de todas las ciencias, también
llamada “ciencia de ciencias”.

2. La filosofía: pensamiento racional.


Encontrado el origen de la filosofía como pensamiento racional, hay que enfatizar que la
“filosofía nació en Grecia, donde personas enteramente independientes encararon
directamente el conocimiento del mundo con un saber universalmente válido.” 10 A estas
personas se les denominó filósofos. Los mismos, se dedicaron a la búsqueda filosófica,
es decir, a la investigación permanente, para ello, fundaron escuelas filosóficas, lo que
constituía una “búsqueda asociada”. Así tenemos que los “alumnos de una escuela se
llamaban ‘compañeros’. Se agrupaban viviendo una ‘vida en común’ y establecían entre
ellos no sólo la solidaridad de pensamiento, sino también de costumbres y de vida en un
intercambio continuo de dudas, de dificultades y de búsquedas.” 11 De esta manera
podemos decir que “la filosofía griega es investigación. Surge mediante un acto
fundamental de libertad frente a la tradición, a la costumbre y a cualquier creencia
aceptada como tal. Su fundamento estriba en que el hombre no posee la sabiduría,
indagación que se propone perseguir la verdad más allá de lo usual, de las tradiciones y
de las apariencias.” 12 Esta es la característica central de la filosofía que nació en Grecia,
herencia que prosigue la filosofía de la cultura occidental con las innovaciones propias de
su evolución histórica.
En el desarrollo de la filosofía en Grecia pasó por cinco periodos: cosmológico,
antropológico, ontológico, ético y religioso, veamos cada uno de ellos.
Teniendo en cuenta el orden histórico en el cual se originó y desarrolló la filosofía, el
periodo cosmológico, “comprende las escuelas presocráticas, a excepción de los sofistas,
está dominado por el problema de hallar la unidad que garantiza el orden del mundo y la
posibilidad del conocimiento humano.” 13 El periodo antropológico, “comprende a los
sofistas y a Sócrates, está dominado por el problema de hallar la unidad del hombre en sí
mismo y con los demás hombres, como fundamento y posibilidad de la formación del
individuo y de la armonía de la vida en sociedad.” El periodo ontológico, “comprende a
Platón y Aristóteles está dominado por el problema de hallar en la relación entre el
hombre y el ser la condición y la posibilidad del valor del hombre como tal y de la validez
del ser como tal. Este periodo, que es el de la plena madurez del pensamiento griego,
vuelve a proponer en su síntesis los problemas de los dos periodos precedentes.” El
periodo ético, “comprende el estoicismo, el epicureísmo, el escepticismo y el
eclecticismo, está dominada por el problema de la conducta del hombre y está
caracterizado por una disminución consciente del valor teorético de la búsqueda.” Y por
último, el periodo religioso, “comprende a las escuelas neoplatónicas y afines, está
dominado por el problema de encontrar para el hombre el camino de su reunión con Dios,
considerado como el único camino de salvación.”

9
Ibíd., pp. 6-7.
10
Dilthey, G. La esencia de la filosofía. Buenos Aires, Ed. Losada, 1944, p. 162.
11
Abbagnano, N. Ob. cit., p. 7.
12
Ibíd., p. 4.
13
Todas las citas referidas en este párrafo provienen de la misma página del libro ya citado de Abbagnano,
por lo que evitaremos las constantes llamadas a pie de página.

8
Tenemos pues que la evolución del pensamiento del mito, a través de los poetas
griegos, se abrió paso hacia, el pensamiento racional que es la filosofía.
Consideramos entonces, “la filosofía es la ciencia fundamental que tiene por objeto la
forma, regla y conexión de todos los procesos del pensamiento determinados por la
finalidad de abrirle camino al saber válido. Desde el punto de vista lógico investiga las
condiciones de la evidencia inherente a los procesos normalmente realizados, a saber, en
toda esfera en que aparecen procesos discursivos. Como teoría del conocimiento se vuelve
desde la concepción de la realidad de la vivencia y los datos objetivos de la percepción
exterior, a las razones fundamentales de estas suposiciones de nuestro conocer. Como tal
teoría del saber es ciencia.” 14 De tal forma que así se constituye el pensamiento racional
filosófico como una ciencia 15.

2.1. Estructura de la racionalidad filosófica.


La filosofía como pensamiento o reflexión racional, utiliza como instrumento para el
filosofar, la razón, ésta en tanto racionalidad, es la expresión del pensamiento que opera
mediante un riguroso y sistemático procedimiento lógico de elaboración de categorías,
postulados y argumentos lingüísticos y simbólicos, a través de sus modalidades (análisis-
síntesis, deducción-inducción, etc.) que estructuran el razonamiento en sentido exacto
(ciencias exactas) y discursivo (ciencias sociales y humanas) sobre la naturaleza, el
conocimiento y las relaciones sociales.
La estructura de la racionalidad filosófica no tiene un orden jerárquico específico,
pues, está en función de su particular expresión articulada, según sea el método que use
el filósofo, en tal sentido, sus componentes son como siguen:

a) metódica, en tanto utiliza procedimientos lógicos, articulados en los


razonamientos de acuerdo al objeto de estudio estructurado.
b) lógica, se expresa en un orden estructural específico y general siguiendo leyes
específicas, que permite la generalización del objeto de estudio en su totalidad.
c) sistemática, articula la interrelación de todos los nexos que hacen el todo en forma
ordenada que implique visualizar gráficamente la exposición del objeto de estudio
en su conjunto.
d) constructiva, en tanto elabora categorías mediante las modalidades del
pensamiento deducción-inducción, análisis-síntesis, clasificación, definición y
comparación, a través de las representaciones que refleja el mundo exterio r en la
mente.

Esta estructura de la racionalidad, no es exclusiva para la filosofía, pues, también la


utilizan las ciencias específicas, las ciencias fácticas y formales, pero en la filosofía
adopta una forma particular, que es la generalización sistemática del conjunto del

14
Dilthey, G. Ob. cit., p. 192.
15
El problema filosófico de si la filosofía es ciencia o disciplina, pertenece a la época contemporánea que
se enraíza con mayor énfasis a partir de la corriente filosófica neopositivista. Filósofos de esta corriente
niegan el calificativo de ciencia a la filosofía; para ellos es una disciplina científica, prácticamente un anexo
de las ciencias naturales, reducida al análisis lógico-lingüístico del cuerpo teórico de la ciencia
experimental, por tanto, toda pretensión de buscar la esencia o causas primeras desde la filosofía, es
metafísica, dicho en un sentido despectivo por ellos. Asimismo, la problemática fundamental de la f ilosofía,
es considerada como pseudo problema filosófico. Consideramos que esta perspectiva filosófica solo destaca
una particularidad de los múltiples hechos del mundo, vg., el lenguaje, reduciendo toda la riqueza filosófica
a una nueva “metafísica del lenguaje”. Esto no ha hecho sino tergiversar y hundir en una crisis generalizada
a la filosofía occidental. Nosotros pensamos que la filosofía es una ciencia y las razones para ellos, nos
parece que las da muy bien el filósofo alemán Dilthey, acabado de citar.

9
universo, lo que requiere una gran capacidad de abstracción. Esta sólo se consigue, con
permanente investigación y con el conocimiento de una gran gama de conocimientos a lo
largo de toda una vida. A ello habría que agregar el “arma dialéctica” del que hace uso el
filósofo la misma se compone de agudeza lógica, capacidad metódica, conocimiento
filosófico (o sabiduría sobre la historia de la filosofía), concepción firme de la vida y
motivación del ethos (o ética).16

2.2. Categorías filosóficas básicas.


Las categorías que se utilizan en filosofía son múltiples por el inmenso caudal acumulado
en más de 2500 años de historia de la filosofía. Sin embargo, se hace necesario exponer
las categorías filosóficas básicas. En tal sentido, estas son las siguientes:

a) Ser. “Concepto filosófico que designa al mundo objetivo, la materia, la cual existe
independientemente de la conciencia…Es el concepto más general y abstracto con que
se designa la existencia de algo en general. En este caso, el ser ha de diferenciarse de
lo real, de la existencia, de la realidad, etc., como caracterizaciones más concretas y
profundas de los procesos y fenómenos objetivos.”17
b) Conciencia. “Forma superior, propia tan sólo del hombre, del reflejo de la realidad
objetiva. La conciencia constituye un conjunto de procesos psíquicos que participan
activamente en el que conduce al hombre a comprender el mundo objetivo y su ser
personal…Complejo de vivencias emocionales basadas en la comprensión que el
hombre tiene de la responsabilidad moral por su conducta en la sociedad, estimación
que hace el individuo de sus propios actos y de su comportamiento. La conciencia no
es una cualidad innata, está determinada por la posición del hombre en la sociedad,
por sus condiciones de vida, su educación, etc.” 18
c) Causalidad. “denota la conexión necesaria de los fenómenos, uno de los cuales
(denominado causa) condiciona a otro (denominado efecto). Se distingue la causa
absoluta y la causa específica. La causa absoluta es el conjunto de todas las
circunstancias cuya presencia determina necesariamente el efecto. La causa específica
es el conjunto de circunstancias cuya aparición (ante muchas otras circunstancias que
existen ya en la situación dada antes de que se produzca el efecto y que forman las
condiciones para que la causa actúe) lleva a la aparición del efecto.” 19
d) Forma y contenido. “sirven para poner de manifiesto las fuentes internas de la unidad,
de la integridad y del desarrollo de los objetos materiales. En contenido es el conjunto
de los elementos y procesos que constituyen la base de los objetos y condicionan la
existencia, el desarrollo y la sustitución de sus formas. La categoría de forma expresa
el nexo interno y el modo de organización, de interacción de los elementos y procesos
del fenómeno tanto entre sí como con las condiciones externas.” 20
e) Sujeto y objeto. “por sujeto hoy se entiende al hombre, que obra y conoce activamente,
está dotado de conciencia y voluntad, por objeto, lo dado en el conocimiento o aquello
hacia lo que está orientada la actividad cognoscente u otra actividad del sujeto.”21

Estas categorías filosóficas presentadas en su definición conceptual, adquieren en la


argumentación del filósofo la dinamicidad expositiva en la formulación de teorías que

16
Jaeger, W. Paideia. México, Fondo de Cultura Económica, 1985, p. 522.
17
Rosental-Iudin. Diccionario filosófico. Lima, Ediciones Universo, 1980, p. 418.
18
Ibíd., pp. 76-77.
19
Ibíd., p. 62.
20
Ibíd., pp. 190-191.
21
Ibíd., p. 443.

10
interpretan el mundo, es por esta razón que se hace importante saber qué es el filósofo y
su actividad, el filosofar.

2.3. El filósofo y el filosofar.


El filósofo es la persona que se ocupa del filosofar, su capacidad para la abstracción
teórica en base a la racionalidad, no la tiene cualquier persona, es una cualidad que se
despierta en contacto con su medio social, es decir, con las circunstancias materiales de
existencia. Según sea el contexto socio-cultural en el que se desarrolle, será su forma de
pensar. El filósofo como pensador, tiene la cualidad de captar aspectos de la realidad que
normalmente las demás personas no pueden hacerlo, dependerá de su concepción
filosófica para que lo que dé a conocer tenga una visión unilateral (idealista) o multilateral
(materialista histórico-dialéctico) del objeto de estudio que investiga.
En consecuencia, “el filósofo es el que quiere, en ciertas cuestiones, dar respuestas
precisas, y si se considera que la filosofía quiere dar una explicación a los problemas del
universo (¿de dónde procede el mundo? ¿A dónde vamos?, etc.), se ve, por consiguiente,
que el filósofo se ocupa de muchas cosas y, a la inversa de lo que se dice ‘se preocupa
mucho de todo’.” 22 Es decir, el filósofo como pensador sistemático y metódico ocupa su
actividad pensante en las cuestiones del sentido de lo existente, el mundo, hombre y su
conocimiento. “El filósofo es tanto más científico, cuanto más nítidamente separa los
métodos y analiza la visión.” 23
Así tenemos que el “filósofo profesional o técnico no sólo ‘piensa’ con mayor lógica,
con mayor coherencia, con mayor espíritu sistemático que los demás hombres, sino que
además conoce toda la historia del pensamiento, es decir, sabe determinar el sentido del
desarrollo que el pensamiento ha tenido hasta él y se halla en condiciones de retomar los
problemas desde el punto en que se hallan, luego de haber sufrido el máximo de tentativas
de solución, etc. Tiene en los diversos campos del pensamiento la misma función que, en
los diversos campos científicos tienen los especialistas.” 24 Es, por tanto, el pensador que
se realiza en la actividad del pensamiento, esa es su praxis central, pero no la única.
El filosofar, es la actividad racional que realiza el filósofo en un proceso cognoscitivo
muy profundo, en la cual, tiene que hacer extensos análisis sobre el objeto de estudio para
tener una visión de conjunto del mismo. Los diferentes aspectos en los que se diversifica
el conocimiento permiten tener una real dimensión del contexto en la cual se ubican las
cosas que se estudia, lo que da paso a la argumentación o especulación, en donde se
postula hipótesis de trabajo para fundamentar las particularidades de la naturaleza, el
conocimiento y la sociedad.

2.4. Disciplinas filosóficas.


El estudio diversificado que han hecho los filósofos desde la antigua Grecia hasta el día
de hoy, ha conllevado a desarrollar la filosofía en diversas disciplinas especializadas, las
mismas que integran la filosofía, las cuales han incrementado el cuerpo teórico de esta
ciencia. Estas son las siguientes:

a) Ontología. Es el estudio del ser, de todo aquello que da origen a lo existente, es decir,
el principio primero por el cual se genera la vida. Esta puede ser asumida en forma
materialista o idealista.

22
Politzer, G. Principios elementales y fundamentales de filosofía. Lima, Ed. Tiempos Nuevos, 1987, p.
17.
23
Dilthey, G. Ob. cit., p. 173.
24
Gramsci, A. El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce. Buenos Aires, Ed. Nueva
Visión, 1973, p. 29.

11
b) Gnoseología. Es el estudio del conocimiento en general, también denominada Teoría
del conocimiento, investiga, los orígenes, su proceso de desarrollo y los elementos que
intervienen en el mismo.
c) Lógica. Es el estudio de las leyes del pensamiento, sus formas, categorías y nociones
lógicas que rigen la estructura del pensamiento. Esta se divide en lógica formal y lógica
dialéctica.
d) Ética. Estudia la acción moral del hombre en sociedad, teoriza sobre la normativa por
la cual se rigen los hombres en todo su proceso histórico.
e) Estética. Estudia la relación arte-realidad y lo que se entiende por belleza en los
diferentes campos de su aplicación, en la conformación estilística de diferentes áreas
del conocimiento.
e) Axiología. Estudia todo lo relacionado a los valores, cómo se han conformado, por qué
es la norma del ser humano en sociedad, etc.
f) Antropología filosófica. Estudia al ser humano en su conformación material, social y
espiritual en relación al universo, en un sentido histórico.
g) Historia de la filosofía. Investiga sobre las concepciones del hombre a través de su
proceso histórico, en relación con su cultura y nivel de producción material, que es en
última instancia la explicación de cada forma de filosofía.
h) Otras. Por su aplicación a otros campos de las ciencias sociales, ha devenido en las
siguientes: Filosofía social, Filosofía de la religión, Filosofía del Derecho, Filosofía
política, Filosofía de la educación, etc.

12
Capítulo II
La actitud filosófica

“la comprensión de la realidad social


está inextricablemente ligada a la de
la conciencia reflexiva.”
Fritjof Capra

Desde que el hombre se dio a la actividad de pensar, lo hizo bajo ciertas condiciones
materiales de existencia, es decir, sobre una base social mínima, la comunidad, el grupo,
el entorno más íntimo con sus semejantes. Esto generó la necesidad de comunicación, la
misma se manifiesta en forma individual y social. En ambos casos siempre han suscitado,
mediante la actividad práctica, lecciones de aprendizaje que han hecho meditar sobre su
accionar para elaborar nuevas formas ideales de ir mejorando su experiencia anterior en
la actividad práctica por realizar.
En tal sentido, surgen ideas que pone en práctica en una mejor forma de hacer las
cosas, pero es en este proceso que se va perfeccionando las ideas inic iales, y tras una serie
de varios intentos fallidos, se logra alcanzar el propósito buscado; de allí en decir que el
hombre y sus acciones humanas son perfectibles en el tiempo y en la realidad material.
Veamos cómo se lleva a cabo este fenómeno histórico de la actitud filosófica.

1. Condiciones materiales para la actitud filosófica.


Hemos hecho alusión a las condiciones materiales de existencia o lo que es lo mismo, a
la base social productiva sobre la cual se origina la actividad pensante y la comunicación
individual y social, en consecuencia, es necesaria esclarecer qué entendemos por
sociedad, para saber el tipo de actividad pensante.
Esclarezcamos este tema. “¿Qué es la sociedad, cualquiera que sea su forma? El
producto de la acción recíproca de los hombres. ¿Son los hombres libres de escoger tal o
cual forma social? En absoluto. Tomad un determinado estado de desarrollo de las
facultades productivas de los hombres y tendréis una determinada forma de comercio y
de consumo. Tomad determinados grados de desarrollo de la producción, del comercio,
del consumo y tendréis una determinada forma de constitución social, una determinada
organización de la familia, de órdenes o de clases, en una palabra: una determinada
sociedad civil. Tomad una determinada sociedad civil y tendréis un determinado estado
político que no es más que la expresión oficial de la sociedad civil.” 25 Esto nos explica
que la sociedad donde se realiza el hombre tiene como eje la producción social expresada
en el comercio, consumo, sociedad civil y Estado político.
Es importante esclarecer este aspecto porque nos va a permitir entender la base real o
el contexto social sobre la cual se va a llevar a cabo la actitud filosófica. Pero veamos
otro aspecto inmerso dentro de la sociedad.
Se ha explicado que en la sociedad existe una producción social determinada. Esto
consiste en que “toda fuerza productiva es una fuerza adquirida, el producto de una
actividad anterior. Así las fuerzas productivas son el resultado de la energía práctica de
los hombres, pero esa misma energía está circunscrita por las condiciones en las que los
hombres se encuentran situados, por las fuerzas productivas ya adquiridas, por la forma
social que existe antes que ellos, que ellos no crean, que es el producto de la generación
anterior adquiridas por la generación anterior, que le sirven a ella como materia prima de

Marx, K.-Engels, F. “Carta de Marx a Annenkov. Bruselas, 28 de diciembre 1846.” En Cartas sobre El
25

Capital. Barcelona, Ed. Laia, 1974, p. 21.

13
una nueva producción, se forma una concatenación en la historia de los hombres, se forma
una historia de la humanidad, que es tanto más histórica de la humanidad cua nto que las
fuerzas productivas de los hombres y, en consecuencia, sus relaciones sociales han
aumentado. Consecuencia necesaria: la historia social de los hombres no es nunca más
que la historia de su desarrollo individual, tanto si tienen conciencia de ello como si no la
tienen. Sus relaciones materiales no son más que las formas necesarias en las que su
actividad material e individual se realiza.” 26 He aquí la cuestión, toda actividad individual
está en función a la actividad material que realiza en la fuerza productiva de la sociedad.
Lo que se trata de dar a entender es que dentro de la sociedad existe una fuerza
productiva que la dinamiza, la cual es un producto histórico, es decir, deviene de la
generación de hombres anterior y es continuada por la generación presente, así como la
que sigue la continuará superándola sobre nuevos descubrimientos, de esta manera se
realiza la actividad material e individual. Por tanto, la forma cómo piense el hombre se
deberá a la forma de la fuerza productiva de la sociedad a la que pertenece.

2. El desarrollo de la conciencia humana.


Como hemos visto, es la fuerza productiva lo que da sentido histórico a la sociedad. Así
tenemos que si la fuerza productiva está en base al hombre esclavo quien utiliza su fuerza
motriz humana para beneplácito de los amos (“hombres libres”), tenemos al tipo de
sociedad esclavista. Si es el hombre siervo que labra los campos de la gleba (dominio
territorial del señor feudal) como fuerza productiva sujeto a los designios del señor feudal,
tenemos el tipo de sociedad feudal. Asimismo, si tenemos al obrero que vende su fuerza
de trabajo como fuerza productiva en la fábrica de alta tecnología industrial en la
producción monopólica para el consumismo cínico y desbocado, en la acumulación de
ganancias de dinero, tenemos a la sociedad capitalista actual.
Es en las condiciones materiales de la sociedad, en la cual se desarrolla la conciencia
humana, dicho de otro modo, son las condiciones de vida las que generan el pensamiento,
expresión de la conciencia. “Como el pensamiento emana también de las condiciones de
vida, y es también un PROCESO DE LA NATURALEZA, el pensamiento, en cuanto que
aprehende realmente las cosas, no puede sino ser siempre el mismo, y no puede
diferenciarse sino gradualmente, conforme a la madurez adquirida por la evolución y, por
tanto, también conforme a la madurez del órgano que sirve para pensar.” 27 Esto es el
cerebro. En tanto el cerebro es el órgano altamente evolucionado de la naturaleza, lo es
también su producto, la conciencia.
La conciencia o mente, como también se le conoce, “ya no es una sustancia, sino un
proceso: el proceso de cognición, identificado con el proceso de vida. El cerebro es una
de las estructuras específicas mediante las cuales se realiza ese proceso. La relación entre
mente y cerebro es, por consiguiente, una relación entre proceso y estructura…En todos
los niveles de vida, desde la célula más simple, mente y materia, proceso y estructura,
están inseparablemente conectados.”28 Esto sólo puede significar que nuestro
pensamiento o proceso cognitivo surge en conexión con el proceso de vida material
(social productivo).
Habría que hacer una distinción entre «conciencia primaria» y «conciencia de orden
superior o conciencia reflexiva». La primera “surge cuando los procesos cognitivos van
acompañados por experiencias perceptivas, sensoriales y emocionales básicas. Se trata de

26
Ibíd., pp. 21-22.
27
Marx, K.-Engels, F. “Carta de Marx a Kugelmann, 11 de julio de 1868”. En Cartas sobre El Capital.
Barcelona, Ed. Laia, 1974, p. 181.
28
Capra, F. Las conexiones ocultas. Implicaciones sociales, medioambientales, económicas y biológicas
de una nueva visión del mundo. Barcelona, Ed. Anagrama, 2003, p. 65.

14
una clase de conciencia experimentada, probablemente, por la mayor parte de los
mamíferos y tal vez por algunos pájaros y otros vertebrados.”29 Y, la segunda, “implica
la conciencia de sí mismo, un concepto del propio ser mantenido por un sujeto pensante
y reflexivo…implica un nivel de abstracción cognitiva que incluye la capacidad para
mantener imágenes mentales, lo cual nos permite formular valores, creencias, objetivos
y estrategias.” 30 En este orden de ideas, la conciencia de orden superior o conciencia
reflexiva es lo que conduce a la actitud filosófica.
Pero veamos un aspecto más, de orden biológico, para demostrar que el pensamiento
o la conciencia, está ligada a la materia altamente evolucionada.
Así tenemos que, “el metabolismo celular, característica fundamental que diferencia a
los sistemas vivos de los no vivos, no es una propiedad de la materia ni una ‘fuerza vital’,
sino un patrón específico de relaciones entre procesos químicos. Aunque implique
relaciones entre procesos que producen componentes materiales, el patrón en red es
entendido como proceso cognitivo que, con el tiempo, dan lugar a la experiencia
consciente y el pensamiento conceptual. Todos esos fenómenos cognitivos son
inmateriales, pero tienen un sustrato físico: surgen del cuerpo y están conformados por
él. Por consiguiente, aunque sus características esenciales –organización, complejidad,
procesos, etcétera– sean inmateriales, la vida no está nunca disociada de la materia.” 31
Queda dicho pues, que la experiencia consciente y el pensamiento conceptual, no son sino
el “patrón en red” o “proceso cognitivo” originado por el metabolismo celular del ser
vivo.
Sobre la base histórica en que se ha ido configurando la conciencia, veremos ahora la
actitud filosófica que emana de la conciencia.

3. Naturaleza de la actitud filosófica.


Lo expuesto en el parágrafo anterior, ha constituido la condición material (primero) que
da origen a la conciencia (segundo) y en base a su constitución, surge la actitud filosófica.
Es decir, si no entendemos la causa de donde surge la actitud filosófica, no podremos
verla en su real dimensión. Desde esta óptica, la actitud filosófica, no es más que el efecto
consecuente dado en el hombre como manifestación pensante.
En primer término, antes de pasar a la actitud filosófica, aclaremos un aspecto general,
las actitudes humanas en su entorno social y cultural. Éstas, “son disposiciones que
tenemos frente a la valoración moral, estética, religiosa, empírica, pragmática, científica,
filosófica, que resulta ser natural y nos permite el conocimiento de la realidad.” 32 La
forma como se manifiestan estas actitudes humanas, que son disposiciones o formas
expresivas en gestos, comunicación verbal y de acción es diversa y su causa se encuentra
en el nivel cultural del hombre, quien muestra de un modo peculiar, propio de su realidad
social y cultural. Por ejemplo, en nuestra patria, el Perú, la actitud frente a la hora del
cumplimiento de los compromisos, es de impuntualidad, es lo que nos caracteriza, no
obstante que en algunos no se cumple la regla. Esta es una actitud frente a la
responsabilidad, que tiene que ver con la moral social.
Otro aspecto a considerar es que las actitudes humanas, se encuentran enmarcadas
dentro del sentido común. Ahora bien, el “sentido común afirma la objetividad de la
realidad en cuanto ésta, el mundo, ha sido creado por Dios, independientemente del
hombre, antes que el hombre; el sentido común es, por tanto, expresión de la concepción
mitológica del mundo. Además, el sentido común, en la descripción de esta subjetividad,

29
Loc. cit.
30
Loc. cit.
31
Ibíd., p. 105.
32 http://es.scribd.com/doc/29976908/LA-FILOSOFIA-EL-SABER-ACTITUDFILOSOFICA

15
cae en los errores más groseros; en gran medida se halla aún en la fase de la astronomía
tolemaica, no sabe establecer los nexos de causa a efecto, etc., es decir, que afirma como
‘objetiva’ cierta ‘subjetividad’ anacrónica, porque no sabe siquiera concebir que pueda
existir una concepción subjetiva del mundo y qué pueda querer significar.” 33 De ello se
deduce que la actitud humana o cotidiana está dominada por el sentido común, que suele
incurrir en errores, pues la constituye la emotividad con todo un sistema de creencias las
cuales derivan en supersticiones, prejuicios, estereotipos y por supuesto temores
infundados.
Lo anterior nos conduce a distinguir diferentes tipos de actitudes humanas que
desarrollaremos a continuación.

3.1. Actitud filosófica espontánea.


Este tipo de actitud, “pregunta por el ser de las cosas. Es una actitud un tanto extraña, que
surge de repente entre las otras actitudes [artística, religiosa y demás]. Se presenta en
circunstancias especiales en cualquier persona. Es tan natural como las otras actitudes
humanas. No requiere un entrenamiento o aprendizaje académico.” 34 Para tener una idea
más clara al respecto citaremos el siguiente ejemplo.
El caso de un trabajador que acaba de ser despedido de su trabajo. Al quedar
desempleado, la primera impresión de no tener un ingreso económico que lo sustente a él
y su familia, lo agobia, su autoestima decae y el malestar deviene en una serie de
preocupaciones, más aún cuando existen cuentas por seguir pagando. Las primeras
preguntas que surgen son: ¿por qué es tan injusta la vida? ¿Qué hago ahora para pagar
mis deudas? ¿Qué me espera? Esta actitud ha surgido como consecuencia de su misma
condición social; de esta manera también podríamos citar ejemplos de quien tiene una
enfermedad terminal, del que vive en la extrema pobreza y demás situaciones que
conduzcan a una actitud meditativa.
Como se aprecia, es la preocupación por una situación dada, lo que conduce a la
reflexión. Se entiende que, quien ha satisfecho todas sus necesidades más apremiantes y
se dedica al ocio libre, probablemente se dé tiempo para una reflexión más concienzuda,
aun cuando su actividad sea la de descansar; pero el solo hecho de vivir en sociedad y
convivir con otros seres humanos, en la comodidad que el dinero le puede dar, es entrar
en conflictividad de intereses individuales, de clase social, raza y demás, lo que conllevará
a la reflexión sobre tal situación. Este tipo de actitud aparece en situaciones extremas de
la existencia humana.

3.2. Actitud científica.


La actividad científica se diferencia de la actividad cotidiana del hombre común y se
distancia de ella. La actitud del científico está orientada a la experimentación sobre la
realidad con instrumentos tecnológicos inventados con tal propósito para lograr el
máximo de precisión en sus resultados, pues, pretende descubrir la función del orden de
la naturaleza regidas por sus leyes específicas.
En tanto la ciencia se aboca a lo particular de la realidad natural, su estudio se encarga
de dividir “la realidad en sectores cada vez más pequeños, más delimitados. La física, por
ejemplo, no se ocupa más que de fenómenos físicos, la biología nada m ás que de
fenómenos vitales, la sociología, de los grupos sociales; la lingüística, del lenguaje, la

33
Gramsci, A. Ob. cit., p. 62.
34
Zamalloa Ramírez, J. C. “Actitud filosófica” http://zamalloajcarlos.blogspot.com/2010/05/actitud-
filosofica.html

16
medicina, de las enfermedades, etc.”35 Esto indica que la ciencia al dividirse en diferentes
ocupaciones específicas, ha generado una multiplicidad de conocimientos especializados.
La actitud científica del científico, por tanto, parte de principios firmes o también
llamados axiomas (verdades evidentes por sí mismas). “Por ejemplo, el físico parte de la
creencia que el mundo existe, que es uniforme, es decir que en todas partes se da de la
misma manera. No haría el científico ciencia si pensara que aquí los fenómenos se
producen de una manera y allá a la distancia de unos kilómetros se repiten de otra.
Tampoco lo haría si pensara que mañana las cosas van a ser de otra manera. Los
científicos tienen absoluta confianza en que las leyes son iguales en todo el mundo.” 36
Esto lo diferencia del filósofo quien todo lo cuestiona hacia una nueva perspectiva; pero
la ciencia con sus descubrimientos ha evolucionado el mundo de la humanidad elevando
su nivel cultural y desarrollo civilizado, algo que la filosofía también colabora.

3.3. Actitud filosófica académica


Al contrario de las dos actitudes que hemos estudiado, la actitud filosófica, “implica una
disposición muy singular y especial frente al resto de las actitudes, pues a través de ella
el sujeto tiende hacia el cuestionamiento, problematización o crítica, inicialmente sobre
su propia existencia, luego hacia el conjunto de la realidad. Es actitud filosófica cuando
el sujeto tiene la capacidad de reflexionar y plantearse preguntas sobre el mundo que le
rodea y sobre su concepción de ese mundo; sobre su significado, sobre el sentido de la
vida y, en general, sobre el sentido último de las cosas.” 37 En esta tarea la actitud
filosófica, que le es propio al pensador, no obstante que todo ser humano tiene la
capacidad para pensar, pero sólo aquel lo hace de una forma diferente.
Este tipo de actitud filosófica académica tiene que ver directamente con la actividad
propiamente de la filosofía. “La filosofía ha sido siempre una actitud original, que ha
estrenado métodos y ha estrenado conceptos y términos, que ha pretendido ver la espalda
de las cosas. Por abordar a las cosas mismas, en su absoluta independencia, ha realizado
sucesivos intentos por comenzar todo de nuevo, desde sus raíces, apartando autoridades
y prejuicios. Ha pretendido hacer a un lado tradicionales creencias solo con el poder de
la razón…Descartes con su duda metódica, dejó sin piso todo lo aprendido y puso y
orientó el pensar en una nueva dirección. Heidegger se propuso ‘destruir’ dos mil años de
metafísica e instaurar una nueva. A la larga, estos intentos han sido muy fecundos.
Aunque no han logrado cumplir con toda su empresa; sin embargo, han podido poner al
descubierto aspectos inéditos de la realidad, de la naturaleza, la sociedad y el
pensamiento.”38
Toda actitud filosófica es en sí reflexión filosófica, es decir, esta actitud lleva implícita
una aptitud del pensador; él mismo, basa su reflexión en un sentido metódico, lo que
supone orden. Pero también implica filosofar, el cual “significa reflexionar sobre la
totalidad de lo que nos aparece, con vistas a la última razón y significado.” 39 De esta
manera “surgen interrogantes relativas a la naturaleza y existencia del ser, del mundo, del
conocimiento, de la verdad y de la falsedad, de los valores, del bien y del mal, de la norma
de conducta y de la responsabilidad, del derecho como de la sanción, etcétera.” 40

35
Ibíd.
36
Loc. cit.
37 http://es.scribd.com/doc/29976908/LA-FILOSOFIA-EL-SABER-ACTITUDFILOSOFICA

38
Zamalloa Ramírez, J. C. Op. Cit.
39
http://biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/estudio01/sec_40.html
40
Ibíd.

17
Convengamos entonces que “actitud filosófica”, “reflexión filosófica” y “filosofar”,
es lo mismo o se refieren a la misma actividad cognitiva, propio del filósofo. En esta
perspectiva, la filosofía es la ciencia especial que ha logrado revolucionar el conocimiento
humano desde sus cimientos. Esta actividad pensante, la ha diferenciado de las demás
ciencias, es por ello que la actitud filosófica tiene una connotación singular.
En consecuencia, la actitud filosófica académica, “está marcada por la búsqueda del
fundamento, por la búsqueda de la claridad, por querer llegar a las cosas mismas… Esa
es la actitud que subyace a toda filosofía, al margen de los resultados diversos,
heterogéneos y hasta contradictorios.” 41 Esto quiere decir que a pesar de los dos
horizontes filosóficos fundamentales (filosofía idealista y filosofía materialista) y de sus
diversas vertientes filosóficas (realismo, empirismo, escepticismo, etc.), la actitud
filosófica es inherente a toda filosofía.
Como ya nos hemos dado cuenta, existen características propias de la actitud
filosófica 42, estas son:

- Es una actitud problemática y crítica frente a todo conocimiento y opinión a


través de las convicciones que mueven a la acción.
- Es una actitud definitoria que se ejerce sobre el lenguaje o las palabras que
expresan las convicciones, permitiendo un adecuado intercambio
informativo y comprensivo de los conocimientos.
- Es una actitud trascendental y metafísica, porque tiene el propósito de buscar
y determinar los presupuestos de los conocimientos más allá de las
experiencias.

Agreguemos otras características de la actitud filosófica, a las ya anotadas. Nos


referimos a las características propias de la filosofía, mediante las cuales se manifiesta la
reflexión del filósofo, estas son como siguen:

- Es conocimiento universal, pues abarca la totalidad de las cosas


concatenando sus diversos elementos que componen el todo.
- Es racional, en tanto es la razón la facultad por medio de la cual se estructura
lógicamente el método de investigación en todo un sistema armónico.
- Es argumentativa, es decir, fundamenta conceptualmente utilizando una
exposición lógica, valiéndose de categorías construidas por el filósofo que
son ingeniosos neologismos, para dar a conocer el conjunto de las cosas
existentes.
- Es problematizador, en tanto plantea problemas racionales sobre el mundo,
el conocimiento y la sociedad, para situar su lugar histórico y entrever la
causa que genera su proceso fenoménico.

Ahora, pongamos un ejemplo sobre la amistad, algo que ocurre en la vida cotidiana en
las relaciones sociales, empleemos para ello la problematización filosófica para
reflexionar (actitud filosófica), cuyo propósito es situar el problema en su real dimensión;
“sea el problema del alejamiento de un amigo. Identificar que esto significa que una
amistad se está acabando…Tendrá que analizarse a fondo el por qué. ¿Cómo comenzó el
distanciamiento? ¿Fue un suceso casual, un malentendido, una acusación injusta, un acto
desconocido, una deslealtad? La actitud filosófica debe entrenarlo a encontrar, luego de

41
Zamalloa Ramírez, J. C. Ibíd.
42
http://biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/estudio01/sec_40.html

18
un sereno, exhaustivo análisis, la causa o las causas fundamentales de tal alejamiento.”43
Posteriormente se pasará a la argumentación, el uso racional y el conocimiento universal,
lo cual conlleva a una visión totalizadora del problema, de modo tal que servirá para
enfrentar la situación dada y servirá de experiencia en el futuro.

4. La actitud filosófica y la personalidad del filósofo


Como nos hemos dado cuenta en la formación de la actitud filosófica existen condiciones
necesarias que preceden a su desarrollo. Estas son las condiciones materiales de existencia
que conllevan a la formación de la conciencia, la cual a su vez genera la actitud filosófica.
Sin embargo, la cuestión no termina allí; se hace necesario dilucidar la personalidad del
filósofo ante la actitud filosófica. Hemos de aclarar que la relación entre ambas es mutua
y la asunción difiere de acuerdo a la concepción filosófica y el medio socio -cultural en
que se desarrolla.
Para mostrar la relación entre personalidad y actitud filosófica, expondremos algunos
casos, a manera de anécdotas, que la historia de la filosofía registra sobre estos
pensadores, sin extendernos demasiado, pero que pueden resultar entretenidas. Lo cual
nos lleva a la siguiente paradoja: los filósofos filosofaron sobre el mundo en términos
complejos, pero su vida tiene mucho de simple.
Es bastante conocida la anécdota de Tales de Mileto, primer filósofo de la Grecia
antigua, la que ejemplifica la actitud filosófica que abstrae al pensador de la realidad
cuando se concentra en sus pensamientos. Así nos “cuenta Platón en el Teeteto, andaba
Tales en cierta ocasión observando los astros cuando fue a caer en un pozo. Una graciosa
criada tracia que presenció la escena se burló de él diciéndole: ¿Qué quieres ver en el
cielo si no eres capaz de ver el suelo que pisas?” 44
Otro filósofo de esta época, Demócrito, filósofo de Abdera, también tiene varias
anécdotas45 que de él se cuentan; “tenía fama de risueño y adivino. Lo de risueño parece
que le venía por afición a reírse de las necedades humanas y lo de adivino pudo deberse
más que nada a sus dotes de observación y a alguna que otra casualidad. Así cabe explicar
aquel suceso que protagonizó con una muchacha que había acompañado a Hipócrates en
su visita a Demócrito. Habiéndola saludado éste el primer día diciéndoles: ‹‹Buenos días,
muchacha››, la recibió al día siguiente con otra fórmula: ‹‹Buenos días, mujer››. Al notar
este cambio en el saludo, la joven no pudo ocultar su turbación, pues Demócrito parecía
haber adivinado que aquella misma noche la muchacha había perdido su virginidad.”46
Pasemos ahora a Sócrates, el filósofo que propuso a los hombres conocerse a sí mismos
y ser conscientes –en un sentido de virtud moral– de su ignorancia, para buscar la verdad
de todo conocimiento en el ser racional del propio yo. Sus discíp ulos lo tenían en muy
alta estima (Platón, Aristipo y Antístenes). “Menos respeto, sin embargo, parece que le
tenía su esposa, Jantipa, mujer de áspero carácter y muy irritable. Sócrates decía que la

43
Zamalloa Ramírez, J. C. Ibíd.
44
Gonzales Calero, W. Filosofía para bufones. Un paseo por la historia del pensamiento a través de las
anécdotas de los grandes filósofos. Barcelona, Ed. Ariel, 2007, p. 15.
45
“La fama de Demócrito como hombre de ciencia ha dado lugar a que su figura se estilizase en la de un
sabio completamente abstraído de la práctica de la vida. Horacio cuenta que manadas de ganado saqueaban,
paciendo, los campos de Demócrito, en tanto que la mente del hombre de ciencia vagaba lejana. En el
reparto de la rica herencia paterna quiso tener su parte en moneda contante y así tuvo menos, y lo gastó
todo en sus viajes por Egipto y entre caldeos. Cuando el padre vivía todavía, acostumbraba a encerrarse en
una casita campestre que servía también de establo; y en ella cierta vez quedó encerrado sin darse cuenta
de ello con un buey que el padre había atado allí en espera de llevarlo al sacrificio. El carácter ligeramente
burlón de estas anécdotas lo dibuja como el tipo del hombre de ciencia abstraído.” (Ab bagnano, N. Ob. cit.,
pp. 38-39).
46
Gonzales Calero, W. Ob. cit., p. 21.

19
había tomado por esposa precisamente por eso, pues, cono ciendo su carácter, se había
habituado a tolerarla pacientemente con la idea de llegar a la perfección en el dominio de
sí mismo y saber tratar con cualquier persona de difícil carácter…Un día, cansado de la
bronca interminable que le dedicaba Jantipa, para no oírla más salió de su casa y se sentó
en un escalón de la puerta, pero Jantipa, irritada por no haber podido desahogarse con su
marido, se vengó vaciando sobre su cabeza una palangana de agua sucia. Sócrates se
limitó a comentar resignadamente: ‹‹Después de tanto tronar no es extraño que ahora
llueva››.” 47
Dejemos la época antigua y trasladémonos a la edad moderna que empieza con el
Renacimiento y Humanismo, se le llama así en oposición a la edad medieval, pues los
pensadores de esta época modernizaron y actualizaron los textos clásicos de los filósofos
antiguos (Platón, Aristóteles y otros) a las nuevas condiciones surgidas dentro de la
sociedad feudal (germen del capitalismo), desde una perspectiva diferente a la realizada
por teólogos y filósofos como Agustín de Hipona, Tomás de Aquino, entre otros.
Destaquemos a Kant, filósofo de la ilustración alemana del siglo XVIII.
La personalidad de Kant destaca por ser “un hombre muy metódico. Se levantaba,
comía y se acostaba todos los días a la misma hora. E igual de puntual era su paseo
vespertino, a los cinco de la tarde, ni un minuto más ni un minuto menos (sólo la lectura
del Emilio de Rousseau le hizo olvidarse de su paseo diario durante algunos días). Tanto
es así que, aunque un poco en broma, se decía que sus paseos les servían a los vecinos
para poner en hora sus relojes.” 48
En la época contemporánea, que según los historiadores se inicia en 1879 con la
revolución francesa, abarca hasta nuestros días (s. XXI), destacan varios filósofos,
resaltaremos a algunos, como Nietzsche y Russell. Nietzsche, filósofo del siglo XIX, nos
cuenta la historia que “sentía un cierto aprecio por los animales (de hecho, sus libros están
llenos de referencias simbólicas a los animales), casi tanto como desprecio sentía por la
mayoría de los hombres, especialmente por sus contemporáneos. Sabemos que unos días
antes de perder la razón se abrazó, llorando, al cuello de un caballo de tiro que estaba
siendo azotado por un cochero inmisericorde. No es extraño por tanto que, en uno de sus
aforismos, sentenciara, contra la teoría de Darwin: ‹‹Los monos son demasiado buenos
para que el hombre pueda descender de ellos››.” 49
Y concluimos esta relación entre la actitud filosófica y la personalidad del filósofo con
Bertrand Russell, filósofo inglés del siglo XX, famoso por su obra Principia mathematica
(en colaboración con el filósofo A. N. Whitehead), quien, dentro de las múltiples
anécdotas que de él se tiene 50, en cierta ocasión, ante los comentarios irónicos que se
hacían, aludiendo a sus obras, pues cada publicación proponía algo distinto que ya no
sostenía en el libro anterior, respondía: “No me avergüenzo lo más mínimo de haber
variado mis opiniones. ¿Qué físico desde 1900 se jactaría de no haber cambiado de
opinión durante el último medio siglo? Los científicos cambian de opinión cuando
disponen de nuevos conocimientos, pero muchas personas comparan la filosofía con la
teología más que con la ciencia. El teólogo proclama verdades eternas, y los credos siguen
inalterados desde el concilio de Nicea. Cuando nadie sabe nada no tiene ningún sentido

47
Ibíd., p. 26.
48
Ibíd., p. 130.
49
Ibíd., p. 146.
50
“En 1948, el avión en el que Russell viajaba se estrelló en el Mar del Norte [al norte de Inglaterra] y
murieron diecinueve personas. Russell, que ya contaba setenta y seis años de edad, estuvo nadando durante
un buen tiempo hasta ponerse a salvo. Cuando los periodistas le preguntaron en qué había pensado su
privilegiada mente durante aquel trayecto a nado, Russell respondió con su a costumbrada socarronería:
‹‹Sólo pensaba en lo fría que estaba el agua››.” (González Calero, W. Ob. cit., p. 162).

20
cambiar nada.” 51 Una sentencia muy cierta. Habría que aclarar lo siguiente, una cosa es
cambiar de opinión por capricho que el día de hoy se opina “negro”, cuando ayer se
opinaba “blanco” y otra muy distinta es cambiar de opinión en tanto lo dicho ayer sirve
de apoyo para decir algo mejor el día de hoy. En este último sentido es como los grandes
sabios avanzan al verdadero conocimiento.
En la historia de la filosofía ha habido filósofos, risueños, serios, extrovertidos,
introvertidos, mal humorados, es decir, de diferente personalidad; “el filósofo es el gran
extravagante, algo misterioso, pero digno de estima, que se levanta por encima de la
sociedad de los hombres, o se separa deliberadamente de ella para consagrarse a sus
estudios. Es ingenuo como un niño, torpe y poco práctico y existe fuera de las condiciones
del espacio y del tiempo.” 52 Todo ello es consecuencia de la actitud filosófica que, en
términos generales se representaría de este modo: “Si de un determinado momento,
alguien quería adquirir más sabiduría y esperaba que le llegase una idea, entonces ponía
cara de estar rezando y se detenía; cuando le ‘llegaba’ la idea, permanecía horas inmóvil
en la calle, sobre un pie o sobre dos. ¡Todo ‘se merecía esa idea’!”53 Esta representación
meditativa, se expresa según el desarrollo cultural de la época en que vivieron –y los que
viven en nuestra época–, ha conllevado y conlleva a proponer las teorías explicativas e
interpretativas sobre el mundo tal como ellos lo conciben.

51
Ibíd., p. 158.
52
Jaeger, W. Ob. cit., p. 153.
53
Nietzsche, F. La gaya ciencia. Buenos Aires, Ed. Gráfico, 2004, p. 29.

21
Capítulo III
La problemática fundamental de la filosofía

“Un problema correctamente planteado


esta parcialmente resuelto,
a mayor exactitud corresponde
más posibilidades de obtener
una solución satisfactoria.”
R. Acrof

El desarrollo de la filosofía, a través de la historia del pensamiento filosófico, ha


investigado diversos temas que preocupan al hombre en su época histórica determinada.
Sin embargo, un problema que es esencial en todo argumento filosófico que pretende
presentar una concepción del mundo que estructure una explicación del mismo, debe
resolver un problema filosófico gravitante, es decir, la problemática fundamental de la
filosofía. La forma de plantearlo, por los diferentes filósofos que han propuesto sus teorías
filosóficas y en base a las cuales se han formado corrientes de pensamiento filosófico, es
variada, desde un planteamiento directo hasta un planteamiento –en apariencia–
indiferente, pasando por aquellos que lo plantean en forma asolapada hasta aquellos que
pretenden desconocer en absoluto esta problemática. Sea como fuera, siempre está
presente esta problemática, de allí que este aspecto de la filosofía es lo esencial o
fundamental, para su desarrollo ulterior.
Así tenemos que la “filosofía planteaba [ya desde sus inicios] el problema de la
relación entre el mundo del conocimiento y el mundo exterior (problema fundamental de
la filosofía).”54 En tal sentido, en la época actual, la problemática fundamental de la
filosofía consiste en reflexionar racionalmente dos aspectos temáticos que la componen,
y por ende dar solución a los mismos, estos son: La relación ser-pensamiento (cuestión
ontológica); y lo cognoscible o lo incognoscible (cuestión gnoseológica).

1. La relación ser-pensamiento (cuestión ontológica)


Sobre el primer aspecto temático, relación ser-pensamiento, la forma filosófica de
plantear el problema es, ¿qué es el ser? El ser es una categoría filosófica que se refiere a
todo lo existente ante nuestras percepciones y sensaciones, es decir, la naturaleza, el
mundo real en general, incluyendo al hombre mismo. ¿Qué es el pensamiento? Es la
estructura de conceptos y representaciones que nos hacemos en nuestro cerebro sobre la
naturaleza, el mundo real o lo que es lo mismo, del ser. Entendido de esa manera, ¿cuál
es lo primero, el ser (la naturaleza, el mundo real) o el pensamiento (la estructura de
conceptos y representaciones sobre la naturaleza)?
Para entender la pregunta expongámoslo en un ejemplo, la persona que tengo ante mí,
la puedo ver y describir según como la percibo (color de piel, cabello, ojos, estatura, forma
de vestir, hablar, caminar, etc.), hasta allí he visto la exterioridad de su ser (naturaleza
física, material, orgánica) tal como se ha presentado ante mi percepción, pero cuando
expresa su pensamiento (opinión, creencias, prejuicios, estereotipos, etc.) que refleja un
tipo de conocimiento según su nivel cultural, me pregunto: ¿qué es lo que determina en
esta persona, su ser o su pensamiento?
La pauta sobre la cual entenderemos mejor esta cuestión estará en función a identificar
lo objetivo de la naturaleza material (lo físico, lo orgánico e inorgánico), lo que también

54
Kopnin, P. V. Lógica dialéctica. México, Ed. Grijalbo, 1966, p. 14.

22
se identifica como materia, lo concreto, lo real, etc. En el hombre, específicamente, se da
este aspecto objetivo (orgánico, material) que se refiere a su apariencia física externa:
estatura, contextura, color de piel, forma de vestir y demás detalles. Pero también destaca
lo subjetivo, que se identifica con su conciencia o forma de pensar (tamb ién conocida
como espíritu, alma, pensamiento o conocimiento). Entonces vemos que lo objetivo y lo
subjetivo del ser humano son dos lados opuestos que están mutuamente interrelacionados
en un mismo ser.

2. Lo cognoscible o lo incognoscible (cuestión gnoseológica)


El otro aspecto de la problemática es sobre lo cognoscible o lo incognoscible, es decir, la
problemática gnoseológica (teoría del conocimiento). Ya sabemos el significado de
conocimiento, del cual el pensamiento es una forma de manifestar el mismo según el nivel
cultural de la persona. Al reflexionar sobre este tema, nos planteamos el siguiente
problema: ¿por qué se origina el conocimiento? ¿Cómo se desarrolla el conocimiento? El
planteamiento de este problema filosófico, se sintetizaría en lo siguiente: ¿qué hace que
nosotros podamos conocer el mundo, si es que eso es posible; o, ¿no es posible conocerlo
en sus causas últimas y por lo tanto nuestro conocimiento es un don que creemos es de
naturaleza extraña y superior a nosotros? En resumen, este aspecto de la problemática
cuestiona si es posible que el hombre conozca la realidad que le rodea en sus causas
últimas y en la cual vive, por tanto, conocerse a sí mismo, o, simplemente no le es posible
alcanzar tal verdad.

3. Respuesta a la problemática fundamental


Hasta aquí hemos visto los dos aspectos que contiene la problemática fundamental de la
filosofía; expliquemos cómo se resuelve la misma. Esto determinará cómo se va
formando la concepción del mundo y por ende, la teoría filosófica, que distingu e a un
filósofo de otro en cada época histórica que le tocó vivir.

3.1. Primer aspecto de la problemática fundamental


Para dar respuesta al primer aspecto: ¿qué es lo que determina, la naturaleza concreta o
el conocimiento que de ella se tiene? Nos referiremos a lo que ya hemos hecho alusión,
lo objetivo y lo subjetivo. Así, quienes afirman que primero es el conocimiento y después
la naturaleza concreta, priorizan un aspecto, lo subjetivo, que en su desarrollo extremo
deriva en el llamado subjetivismo. Cuando lo subjetivo le da la máxima prioridad al
conocimiento, las ideas, la conciencia y demás, que van a dar ‘creación’ a todo lo
existente (materia), entonces se les denomina idealistas; mientras que aquellos que dan
prioridad a lo objetivo (naturaleza material) y como lo derivado lo subjetivo (conciencia),
es decir, primero es la naturaleza concreta, la experiencia de vida en esa realidad natural
y de ésta, se derivan las ideas, se les denomina materialistas científicos. En tal sentido,
los materialistas científicos, interrelacionan lo objetivo con lo subjetivo.
El idealismo se divide en dos tendencias, los idealistas objetivos y los idealistas
subjetivos. Los idealistas objetivos, son los filósofos que priorizan la conciencia
(conocimiento, espíritu, etc.) y admiten como algo secundario, de menor importancia a la
naturaleza concreta realmente existente. Es decir, “el idealista sostiene que lo único que
existe es la mente (para nosotros, al menos). Porque toda la aparente materialidad de la
materia, las ‘cosas’ que vemos, tocamos y oímos en realidad no son más que productos
de nuestros procesos mentales (es decir, son imágenes perceptivas reales). Nunca
podemos ir más allá del conocimiento de la conciencia y demostrar la existencia de

23
cualquier cosa independiente de las imágenes perceptivas de nuestra mente.”55 Es decir,
la idea que es el centro de todo conocimiento, es independiente de la naturaleza concreta,
¿cómo se da esta independencia? ¿Por qué es independiente? A estas cuestiones, afirman,
que en último momento es una idea superior a la idea del hombre que le dio vida, lo que
quiere decir, resuelven un problema racional a nivel de creencia. Esta idea superior, ha
tenido en diferentes filósofos, diferentes denominaciones: Platón, la denomina “especies”
“géneros” o “ideas”, Aristóteles “primer motor inmóvil”, Hegel “idea absoluta”, para
otros filósofos, es la “voluntad universal”, el “instinto”, entre otras variantes propias de
la emotividad de la conciencia.
Los idealistas subjetivos, son aquellos filósofos que no admiten la existencia del
mundo objetivo, material y concreto; para estos es sólo la “idea” que nos formamos de
los objetos de ese mundo natural y por tanto son a través de nuestras sensaciones que nos
dan la idea. Pero la sensación pura no permitiría dar la certeza de que algo existe en
concreto, sólo la idea que se ha formado de determinado objeto. Por ejemplo, cuando digo
fruta, no es que exista en realidad, es la idea que tengo y eso es lo que permite tener el
conocimiento sobre la fruta. ¿Cómo explican este tipo de idealistas, que la idea se originó,
que es definitiva –según ellos– lo conocido sin la existencia de objetos reales? Estos
contestan, la idea puede bastarse a sí misma, o lo que es lo mismo, es independiente, no
sujeta a nada que la determine, pero como cualquier alma pensante no puede hacerlo,
digamos un mendigo que no tiene la instrucción elemental; ésta dependería de algún
extraño poder que alimenta la idea y que no se puede explicar por la razón natural
humana, simplemente las ideas se dan. Esta forma de idealismo es otra variedad del
misticismo idealista 56.
El idealismo en general, que se compone de idealismo objetivo e idealismo subjetivo,
por tanto, responde al primer aspecto de la problemática fundamental de la filosofía, como
ya es fácil deducirlo, del modo siguiente: para el idealismo objetivo, primero es la idea
(conocimiento) y lo secundario la materialidad de la naturaleza; para el idealismo
subjetivo, lo único es la idea, lo demás no existe.57

3.2. Segundo aspecto de la problemática fundamental


En cuanto al segundo aspecto de la problemática, el idealismo objetivo responde que las
cosas objetivas no son el medio del conocimiento superior, este conocimiento sólo se
alcanza en el desarrollo mismo de la conciencia, es decir, el mundo de los géneros
(Platón), la autoconciencia en su sentido racional abstracto (Hegel), etc.; en
consecuencia, el conocimiento superior y absoluto sólo es alcanzable para una mente
superior, en el mejor de los casos, el hombre racional (filósofo y científico) quien alcanza
a conocer el aspecto ideal de las cosas materiales, o lo que es lo mismo, intenta
gradualmente alcanzar la idea absoluta o la autoconciencia del ser. Sin embargo, el otro

55
Solms, M.-Turnbull, O. El cerebro y el mundo interior. Una introducción a la neurociencia de la
experiencia subjetiva. México, Fondo de Cultura Económica, 2005, p. 51.
56
Así tenemos que “el hombre para quien el mundo sensible se convierte en una mera idea ve, por el
contrario, cómo las simples ideas se truecan ante él en seres sensibles. Las quimeras de su cerebro cobran
fuerza corpórea. Se engendra dentro de su espíritu un mundo de espectros tangibles y p alpables. Tal es el
misterio de todas las visiones piadosas y tal es también, al mismo tiempo, la forma general de la locura.”
(Marx. Carlos y Engels, Federico. La Sagrada familia. México, Ed. Grijalbo, 1958, p. 250.)
57
El representante máximo de esta tendencia filosófica, fue el clérigo irlandés George Berkeley (1685-
1753), quien afirmaba: ‹‹Cuando nos esforzamos por concebir la existencia de objetos exteriores, no
hacemos sino contemplar nuestras propias ideas››. De tal forma que Voltaire (1694- 1778), filósofo francés,
“parodió el idealismo de Berkeley afirmando que de él se deducía que cuando un hombre fecunda a una
mujer tan sólo se trata de una idea alojándose en el interior de otra idea, de resultas de lo cual nace una
tercera idea.” (González Calero, W. Ob. cit., p. 116).

24
tipo de idealismo subjetivo (agnósticos), niegan la posibilidad de conocer el mundo
(Berkeley, Hume, Kant y los modernos neopositivistas), a lo sumo sólo se aproximaría a
las apariencias de las cosas, sin poder conocerlas en su real dimensión.
Los idealistas seccionan, separan lo subjetivo de lo objetivo, dando mayor
predominancia al primero y al cual subordinan lo segundo, y lo hacen con la sola fuerza
de sus argumentos especulativos, es decir, a nivel lógico-teórico, sin ninguna
comprobación en la vida real, a lo sumo de las apariencias de las cosas, en su forma
fenoménica, creen encontrar la comprobación a su teoría. Para concluir con la concepción
idealista, haremos el siguiente cuestionamiento: si la idea determina sobre lo real concreto
o materia, entonces, la voluntad de la idea puede hacer lo que desee sobre la materia.
Citemos un caso que puede ocurrirle a cualquier persona, el acto de tropezar y caerse,
partiendo de la lógica de los que creen que la idea se da antes que la experiencia práctica
de la vida material, se viene a la idea los conceptos: tropezar, caerse, lastimarse, sangrar,
dolor, gritar, ayuda, etc., luego, tropiezo, me caigo, me lastimo, sangro, me duele, grito
de dolor y pido ayuda, como si todo fuese premeditadamente. ¿No es acaso ésta la forma
general de la locura?
Ahora, veamos a la concepción opuesta, el materialismo científico. Esta concepción
filosófica, considera que lo objetivo determina sobre lo subjetivo, pero están mutuamente
interrelacionados, que la naturaleza concreta, el mundo real está compuesto de materia
orgánica e inorgánica y la única forma de comprobarlo es la actividad práctica (vivencias
diarias) o acudiendo a las ciencias particulares (biología, física, química, etc.), mediante
el estudio científico, realizado en las universidades, Institutos de Investigación. etc. Esto
demuestra que el mundo real y concreto existe y se manifiesta de diversas formas ante la
percepción humana. Pero hasta aquí ha reconocido lo objetivo o exterioridad material; en
cuanto a lo subjetivo (las ideas, la conciencia, el espíritu y demás), considera q ue se van
desarrollando gradualmente en la medida que, la actividad práctica del hombre sobre la
naturaleza, le van enseñando a aprehenderla (captar mentalmente los objetos externos) y
conocerla. De allí que si se desarrolla lo subjetivo (el conocimiento, la conciencia) estará
en función de la realidad concreta y de la capacidad propia del individuo para procesar lo
que aprehende de la exterioridad material para desarrollar un conocimiento amplio sobre
el mundo en que vive y del cual él es parte integrante.
Ante la primera cuestión de la problemática fundamental de la filosofía (qué es primero
la materia o la conciencia), el materialismo científico, responde la realidad material o
concreta es lo primero, en tanto que las ciencias particulares permiten demostrar el tiempo
que ésta tiene aproximadamente, sus propiedades, características y demás
particularidades; de tal forma que mediante la actividad práctica, el hombre interactúa en
esa realidad concreta, de la cual es el trabajo la forma humana de obtener los medios que
asegure su vida, por lo tanto, está en el modo cómo produce y las relaciones de
intercambio (comercio) que ello conlleva y en la cual se realiza el trabajo socialmente
determinado, lo que asegura la conciencia histórica sobre su praxis igualmente histórica..
En cuanto a la segunda cuestión, de la posibilidad de conocer o no el mundo objetivo
(realidad concreta). El materialismo científico afirma que, sí es posible conocer el mundo
objetivo, y la forma de conocerlo es gradual en un tiempo indeterminado sobre la base de
la experiencia práctica y la capacidad del individuo, pues, no todos tienen igual capacidad
cognoscitiva, pero en conjunto desarrollan toda la civilización humana que a su vez
genera su propia cultura.
Cuando nos referimos a un tiempo indeterminado, nos referimos que en los miles de
años que tiene el hombre de existencia, desde que evolucionó de la naturaleza hasta hoy,
ha acumulado una inmensa cantidad de conocimientos y en la actualidad sigue indagando
sobre la misma, continúa aprendiendo, conociendo ilimitadamente, generación tras

25
generación, de allí que cada generación, en cada etapa histórica haya aportado a la raza
humana conocimientos innovadores. Así, tenemos que lo aprendido sobre la ingeniería
genética y la informática automatizada (robótica), no se conocía en la época feudal,
tampoco, en la época esclavista, mucho menos en la época primitiva; etapas históricas
por las que ha transitado el hombre, pero los aportes en cada una de ellas, gradualmente
fueron acumulándose y dieron como resultado lo que hoy conocemos y usamos, los
descubrimientos científicos y tecnológicos, y sólo por citar uno de ellos, la Internet. De
esto se colige la conciencia del hombre se forma en el transcurso del tiempo y a través de
sus múltiples experiencias en la vida práctica, es decir, cuando hace su historia.
Ser conscientes del pasado y el presente es conocerse a sí mismo y proyectarse al
futuro. Esto implica conjugar lo objetivo y lo subjetivo en mutua interrelación, de allí que
el materialismo científico, representa la concepción filosófica del mundo que refleja la
realidad de cada experiencia práctica del hombre en lo cotidiano, tanto emotiva como
racionalmente, algo que el idealismo en sus diversas formas, no ha podido lograr en la
práctica material de la humanidad58.
Hasta aquí hemos estudiado dos concepciones opuestas una de la otra que nacen de
dar solución a la problemática fundamental de la filosofía. A lo largo de la historia de la
filosofía esta lucha de ideas se ha presentado prácticamente desde su nacimiento. Y el
centro de ello es el tratamiento a la relación ser-pensamiento y lo cognoscible o
incognoscible, que como ya hemos visto, presenta formas opuestas de interpretar la
realidad.

58
Es por ello que “la posición idealista ha caído en desgracia. Al parecer esto se debe más a las
excentricidades de la moda intelectual que a cualquier otra cosa.” (Solms, M.-Turnbull, O. Ob. cit., p. 51).

26
Capítulo IV
Concepciones filosóficas

“La ‹‹concepción del mundo››


va determinada por la situación
de los intereses político-comerciales
y político-sociales.”
Max Weber

Después de haber aprendido la problemática fundamental de la filosofía, se desprende


fácilmente las dos concepciones filosóficas fundamentales del mundo. Las mismas son el
idealismo y el materialismo científico. Todos sabemos que la realidad material es una y
se presenta ante nuestras percepciones en forma multifacética (lo orgánico e inorgánico
de muchas formas), por lo que, al tratar de explicarla, se interpreta de formas distintas;
esto explica la forma de interpretar idealista y la forma de interpretar materialista. ¿Cuál
de las dos concepciones filosóficas es la que más se aproxima a explicar la realidad en
general? Es lo que determinaremos estudiándolas en sus lineamientos fundamentales.
Hay algo más que acotar, la filosofía que se basa en un solo principio, sea éste la “idea
o conciencia”, o también, “la materia o materialidad”, se le denomina monista. Asimismo,
la concepción que tiene dos principios base, se denomina dualista; por último, la
concepción que se basa en múltiples aspectos como principio, se denomina, pluralista,
que no son sino variantes de las dos concepciones monistas. Veamos en qué consiste sus
fundamentos teóricos.

1. Concepción filosófica idealista


El idealismo, como ya hemos visto en la problemática fundamental de la filosofía, se
divide en dos: idealismo objetivo e idealismo subjetivo. Estos tipos de idealismos se
diferencian por la forma de resolver la problemática fundamental, pero en esencia
coinciden, pues ambos consideran que lo determinante es la “idea”, como elemento
fundamental para interpretar y explicar la realidad existente; esto quiere decir que es una
filosofía monista. Aquí expondremos el argumento teórico del ‘idealismo clásico’ en
general, es decir, la matriz principal en el cual se basa este horizonte interpretativo de la
realidad y del cual parten todas las tendencias filosóficas idealistas que adoptan diferentes
denominaciones.
El origen característico de la concepción filosófica idealista lo encontramos desde la
antigüedad griega, en aquella época, el idealismo, “en las obras de sus mejores y más
inteligentes representantes, sobrepasaba en muchos casos los límites de la concepción
religiosa del mundo, acercándose a la esfera de las representaciones científicas. Esto
caracteriza, en particular, a ciertos filósofos idealistas que a través de la cobertura mística
adivinaban, captaban, la dialéctica de la trayectoria del mundo objetivo y su reflejo en la
conciencia de los hombres. En estos casos el idealismo rebasaba el marco de la
religión.” 59 En tal sentido, la característica central del idealismo siempre ha sido justificar
el mundo real a través del velo místico de las ideas racionales contagiadas de creencias
religiosas.
Ya en la época actual, las cosas no han variado mucho, se han perfeccionado, así
tenemos que “la actitud de la vida afectiva. Depende del punto de vista del valor de las
cosas, de los valores de la vida, del significado y sentido del mundo. Toda la realidad

59
Kopnin, P. V. Ob. cit., p. 17.

27
aparece entonces como la expresión de algo interior y es comprendida como el despliegue
de un complejo psíquico que obra consciente o inconscientemente. Este punto de vista
reconoce luego en todo lo que obra aisladamente, dividido y reducido, algo divino que le
es inmanente, que determina los fenómenos por la relación de causalidad teleológica
existente en la conciencia…Pero cuando la actitud de la voluntad determina la
interpretación del mundo surge el esquema de la independencia del espíritu ante la
naturaleza o de su trascendencia. En la proyección sobre el universo se forman los
conceptos de la persona divina, de la creación, de la soberanía de la personalidad frente
al curso del mundo.”60 Es decir, parte del mundo interior psíquico del filósofo, para decir
qué es el mundo y a partir de allí los conceptos cobran vida independiente de ese mundo
concreto, la naturaleza viva y real.
Cuando se parte de la “idea” (base de la valoración psíquica del pensador idealista) se
está dando prioridad a la subjetividad (o los estados de la conciencia: racionalidad,
emotividad, intuición e instinto), para ‘creer’ que lo observado en la realidad se explica
por lo que le parece al individuo que las cosas son en tanto cree entenderlas, pues deben
ser así (o deberían serlas como se las imagina en la mente). A las diferentes formas de la
naturaleza y la sociedad (ser) se las designa con conceptos para indicar lo que son dentro
del entendimiento del individuo, de esto se deduce que es la “idea” la que obra en el
individuo como algo independiente de éste para reproducir las diferentes formas del ser
mediante conceptos, formando en la conciencia todo ese mundo externo en una “idea
general” y superior que nos indica qué es esa realidad externa para el individuo que le
resulta tan extraña y que no forma parte de él.
Para decirlo en términos más simples, por ejemplo, al percibir por medio de mis
sentidos el fruto que cuelga en la rama del árbol; si se trata de una manzana (o mango,
naranja, etc.), el concepto “manzana” lo designa la “idea” que el individuo se forma del
fruto, porque el árbol no creció con un fruto que él mismo le haya puesto ese nombre. Es
la “idea” del hombre que permite designar los objetos externos a él. Así tenemos: árbol,
fruto (sea manzana, naranja y otros), aves, piedras, cielo y demás aspectos; por lo tanto,
todo parte de la “idea” para dar forma a todo lo existente incluyendo al hombre mismo,
la “idea” entonces, es el principio primero mediante el cual existen las cosas.
Haciendo un recuento de lo anteriormente dicho, el idealista empezó percibiendo
las cosas materiales del mundo externo, al creer que la “idea” nos da la explicación de
todo lo existente, lo conduce a un razonamiento de mayor elaboración –con base en la
imaginación especulativa–, esto es, a la afirmación que la “idea” que habita en nuestra
mente y por medio de la cual conocemos el mundo externo a través de conceptos, tiene
‘vida propia’, es ‘independiente’, es decir, se ‘autogenera a sí misma’; es el ‘alma’ que
habita en el cuerpo orgánico. La máxima expresión de la “idea”, en el hombre, es la razón,
la que permite elaborar razonamientos, juicios y proposiciones conforme a las leyes
lógicas que están en la misma “idea”. 61
De cómo la realidad concreta deja de tener sentido para el idealista y la “idea” toma
posesión de la cabeza del hombre, lo explica el filósofo Immanuel Kant: “No se puede

60
Dilthey, G. Ob. cit., p. 185.
61
Desde una perspectiva religiosa, se diría que esa “idea” independiente es el “espíritu”, que en su
significado místico sustentado en la fe del creyente, se diría que es Dios. De allí viene la “idea imaginada”
que fue Dios el que creó todo lo existente; pero de ésta divinidad no se señala más que el misterio a bsoluto
que el creyente no puede explicar, sólo quiere creer que lo “siente”, con esto nos está indicando que ‘quiere
imaginar’, para sentirse bien, que tal divinidad existe, sin ella, se sentiría una persona “vacía”, “perdida”,
etc.; he aquí la muestra de la debilidad humana del creyente cuando ha dejado de pertenecerse a sí mismo,
o ha dejado de tener “autoestima” como ser humano para pasar hacer enajenado, que es lo mismo decir,
“estima-para-el-otro”, o estima para el Dios bíblico, dejándose para sí el papel de creatura con libre albedrío,
susceptible de pecado.

28
dudar que todos nuestros conocimientos comienzan con la experiencia…Es, por tanto, a
lo menos, una de las primeras y más necesarias cuestiones, y que no puede resolverse a
la simple vista, la de saber si hay algún conocimiento independiente de la experiencia y
también de toda impresión sensible. Llámese a este conocimiento a priori y distínguese
del empírico en que las fuentes del último son a posteriori, es decir, que las tiene en la
experiencia…conocimientos a priori…son absolutamente independientes de ella.” 62 Para
Kant, todo conocimiento a priori es donde el conocimiento se hace realidad a través de
los juicios sintéticos que nos conducen al entendimiento y de allí a la razón pura.
Explicado así el principio en el que se ‘cree’ existe el mundo externo, el filósofo
idealista, elabora su teoría filosófica en cuyo horizonte va a interpretar o hacer que encaje
cada particularidad de la naturaleza, la sociedad, el hombre, el conocimiento, la cultura,
la política, la moral, etc. Es decir, todo lo explicará desde su concepción filosófica
idealista. A ello cabe agregar que toda filosofía idealista conduce al individualismo
extremo y radical, en algunas tendencias más que en otras, pero a pesar de ello, es una
constante. Esto se explica por el principio primero, la “idea”. Si ésta es la que determina
sobre el individuo, éste lo desarrolla según se propia forma de ver las cosas, pero teniendo
en cuenta su formación cultural.
Al dar prioridad a la “idea”, los filósofos idealistas dejan de lado la realidad material
o la tratan como algo secundario sin mayor importancia 63. Ahora lo que cuenta es la
conciencia del hombre, manifestación de la “idea”. De esta conciencia salen los principios
morales y los valores en base a los cuales ‘deben’ conducir la vida social del hombre.
Esto da pie a que se diga que, si la sociedad es violenta, se debe al egoísmo del hombre a
su innata perversidad, o sea, que la causa de todas las calamidades del hombre se debería
a un sentimiento emotivo que en él se halla alojado; las condiciones externas no cuentan
para nada, son el elemento pasivo sobre las cuales recae lo que sale del interior del
hombre.
La tendencia actual del idealismo en el siglo XXI, subyace en dar amplitud de
importancia a la “conversación” como forma de expresión de una “filosofía edificante”64,
es decir, que la filosofía se enmarque en un diálogo lingüístico sobre la lógica de la teoría
científica y filosófica, por lo tanto, el tradicional objeto de la filosofía, desde los griegos
de la antigüedad hasta hoy que había sido la búsqueda de la ‘verdad’, sería innecesaria.
De esta forma se reduce la filosofía, dentro de la concepción idealista, al puro diálogo
lógico-lingüístico, que equivale a decir, el “juego del lenguaje”, según el cual, las
expresiones verbales de los conceptos deben guardar relación con el sentido del mensaje.
En otras palabras, la filosofía se reduciría a ser intérprete de lo que se dice o se ha dicho,
sobre la existencia de la vida.65

62
Kant, I. Crítica de la razón pura. Estética trascendental y analítica trascendental. Buenos Aires, Ed.
Losada, 1985, pp. 147-148.
63
“El idealista es incorregible: si se le a rroja del cielo compone con el infierno otro ideal. Creadle una
decepción y veréis como pone tanto ardor en abrazar su decepción como lo había puesto antes de enlutar
su esperanza. En la medida en que su inclinación pertenece a las grandes inclinaciones incurables de la
naturaleza humana, puede provocar destinos trágicos y convertirse más tarde en objeto de tragedia: en esto
obedece a lo que hay de incurable, de inevitable, de irremisible en el destino y carácter humanos.”
(Nietzsche, F. Opiniones y sentencias diversas. En El caso Wagner. F. Sampere y compañía Editores, s/a,
p. 93).
64
Rorty, Richard. La filosofía y el espejo de la naturaleza. Madrid, Ed. Cátedra, 1983.
65 Así tenemos que, por cuanto al idealismo no le interesa la realidad concreta y social como elemento a
considerar en sus interpretaciones, se avoca al lenguaje, de allí que “uno de los problemas más difíciles
para los filósofos es el descender del mundo del pensamiento al mundo real. La realidad inmediata el
pensamiento es el lenguaje. Y como los filósofos han proclamado la independencia del pensamiento,
debieron proclamar también el lenguaje como un reino propio y soberano…El problema de descender del

29
La orientación de los filósofos idealistas por el idealismo se debe fundamentalmente
porque se trata de intelectuales que viven en países altamente desarrollados que han
superado lo básico para la existencia (necesidades básicas: alimentación, vestimenta,
vivienda y salud); “al menos para nosotros intelectuales de vida relativamente tranquila,
habitantes de una parte próspera del mundo.” 66 Ya que pertenecen a las clases pudientes
por eso se expresan de tal manera. Lo cual no quiere decir que en esas sociedades no haya
intelectuales que se orienten por el materialismo científico, pues los hay.
Además, no sólo los filósofos idealistas creen en el idealismo, también la gente común,
que es la masa social, con la diferencia que en ésta el idealismo es de tipo religioso
mientras que en aquellos es filosófico. Otra diferencia y la determinante que explica tal
opción de creencias, es que en los primeros adoptan el idealismo filosófico por convicción
de pertenecer a una clase social acomodada; mientras los segundos, adoptan el idealismo
religioso por enajenación por pertenecer a la clase social necesitada de lo básico para la
existencia (esto explica su dependencia emocional de lo que dice el sacerdo te y/o pastor,
según sea la iglesia a la cual le profese su fe), y toda esta enajenación se ha hecho parte
de la tradición cultural que es en esencia de dominación. Tal es el idealismo en los
filósofos y la gente común.
El método filosófico de preferencia de la concepción filosófica idealista es el lógico
formal, también denominado “metafísico”, que, en su forma más simple de explicarlo, se
supedita a los tres principios fundamentales: el principio de identidad, el principio de no
contradicción y el principio de tercero excluido. Sobre la base de estos principios la
particularidad del método adopta diferentes nombres (fenomenológico, funcionalismo,
etc.), que en esencia es metafísica.

2. Concepción filosófica materialista científica


Los filósofos que se orientan por la concepción filosófica materialista científica del
mundo, consideran a la realidad material (orgánica e inorgánica) como fuente primera de
la cual se deriva o se origina el pensamiento; esto quiere decir, que es una filosofía
monista. Esto ya se ha visto en el capítulo de la problemática fundamental. Ahora veremos
la forma de desarrollar el argumento teórico que sustenta su posición.
Esa realidad material, es la que impulsa un hecho concreto, la actividad humana. Ésta,
es la que pone en acción toda experiencia existencial del hombre como parte de su vida
cotidiana. La misma que se realiza mediante el trabajo en la producción material para el
sustento de su vida, haciendo uso de los medios que le proporciona esa realidad material
o naturaleza. Por lo tanto, se puede decir que el hombre actúa sobre la naturaleza, del cual
es parte, de acuerdo a sus necesidades e intereses.
La vida real del ser humano se realiza en los hechos reales y de estos aprende a pensar
y a conocer, por tanto, se deduce que lo primero es aquello que existe en concreto, la
materia y lo derivado es el pensamiento. El mundo exterior estimula a nuestros sentidos
(vista, tacto, olfato, oído y sabor), los mismos que van a transmitir las imágenes de esa
exterioridad a nuestro cerebro, es en este órgano material encefálico, donde se produce
los estados de la conciencia (instinto, intuición, emotividad y racionalidad), cuando estos
se han desarrollado, recién el hombre empieza a pensar; actividad cognitiva que permite
interpretar el mundo según como lo esté visualizando; puede que un individuo sólo vea
una parte del fenómeno que observa y experimenta, de ello, dirá que las cosas son tal
como las está experimentando; pero también puede darse el caso que haya otro individuo
que tenga otra perspectiva del mismo fenómeno, no estará de acuerdo, por tanto, con la

mundo de los pensamientos al mundo real se convierte así en el problema de descender del lenguaje a la
vida.” (Marx, Carlos y Engels, Federico. La ideología alemana. México, Ed. Grijalbo, 1958, pp. 534-535).
66
Rorty, Richard. Ob. cit., p. 325.

30
opinión del individuo anterior. De esta manera se forman los juicios y los razonamientos
sobre el mundo exterior desde opiniones distintas (esto explica que haya dos
concepciones filosóficas: la idealista y la materialista). Es decir, no es que las ideas se
autogeneren por sí solas en el cerebro y de allí se elabore todo lo que el hombre ha de
saber (como dicen los idealistas), sino que es la realidad externa la que permite el
desarrollo de la conciencia del hombre. Sólo en el contexto natural y social, se desarrolla
la personalidad del hombre, sólo ante las situaciones difíciles se conoce la fortaleza del
carácter del hombre y eso se puede comprobar en la experiencia humana común y
corriente, que aprende más de los errores que de los buenos consejos (ideas) que se le da
por muy buena intensión que estos tengan. Es la experiencia de cada persona lo que hace
a la persona y eso se logra en el mundo material.
La elaboración de las ideas y con ello el desarrollo de la conciencia, se da en el cerebro,
como ya hemos dicho, por lo tanto, dependen de este órgano material, el más elevado y
complejo de la evolución material a la cual pertenece el ser humano. Es por ello que, sin
éste, no podría darse todas las características que le son inherentes como: el pensar,
elaborar juicios, conceptos, recordar, imaginar, soñar, fantasear, tener conciencia de lo
que ocurre alrededor y en sí mismo, entre otras funciones. Es el órgano material de
cualidades extraordinarias que ha podido evolucionar de entre la materia inorgánica de la
naturaleza 67. Por tanto, “el mundo material y perceptible por los sentidos, del que
formamos parte también los hombres, es lo único real y de que nuestra conciencia y
nuestro pensamiento, por muy supersensibles que parezcan, son el producto de un órgano
material físico: el cerebro.” 68
En consecuencia, el cerebro humano, puede elaborar ideas sólo si está precedido de
una gran experiencia práctica en la realidad concreta, que, a través de sus percepciones y
sensaciones, permiten el conocimiento empírico (sentido común, refranes, etc.) y
abstracto de alta complejidad (filosofía, ciencia y tecnología).
Cabe el caso de un ser humano recién nacido, cuando está en los brazos de su madre,
no puede articular palabra alguna, ni mucho menos expresar lo que piensa o desea (los
estímulos externos todavía son insuficientes), pues, aun el lenguaje que es un sistema de
signos articulados, para expresarlos, se tiene que pasar por un proceso de práctic a en
contacto con quienes ya tienen estructurado su lenguaje en un idioma determinado
(español, inglés, etc.); más aún, para aprender a caminar, tiene que aprender a mover sus
órganos motrices (brazos y piernas), esto le va a permitir gatear, después de mu chos
intentos aprenderá a dar sus primeros pasos erguido y no lo hará bien sino hasta cuando
ha adquirido fuerza en las articulaciones y músculos de las piernas y en general todo el
cuerpo, de tal forma que mantenga el equilibrio. Si nos ponemos a sacar las cuentas desde
que nace el ser humano hasta que aprende a caminar bien, han transcurrido por lo menos

67
“El cerebro es un órgano que promueve nuestra supervivencia como criaturas biológicas…El tallo
cerebral es el centro anatómico del cerebro y, en términos evolutivos, su parte más antigua. Dentro del tallo
cerebral hay una serie de núcleos que regulan nuestra vida vegetativa y visceral. Controlan el latido del
corazón, la respiración, la digestión y procesos similares. El diseño de estos circuitos está ‘bastante
interconectado’ y el diseño básico es compartido por todos los mamíferos…estos circuitos tienen muy poco
que ver en forma directa con la mente, cuya tarea es mediar entre estas cosas y el mundo exterior perceptivo-
motor. La mente empieza donde terminan estos sistemas. Justo encima de estos circuitos, en la parte
superior del tallo cerebral, se encuentra un conjunto de estructuras que participan en la regulación de la vida
tanto visceral como mental, de una manera particular. Ellas gobiernan el tono (o ‘estado’) de activación del
cerebro, el cual percibimos subjetivamente como el medio basal de nuestro conocimiento consciente –la
‘página’ en la cual están escritos los contenidos siempre cambiantes de la percepción (y del pensamiento).
Esta página nunca está en blanco, si siquiera durante el sueño.” (Solms, M. – Turnbull, O. Ob. cit., pp. 277-
278).
68
Engels. Federico. Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana. Moscú, Ed. Progreso,
1980, p. 21.

31
de uno a dos años de experiencia práctica aproximadamente, entre golpes, llantos de dolor
en una serie de muchos intentos. En el transcurso de ese tiempo de práctica permanente,
también aprendió a desarrollar sus emociones, con gritos, llantos, risas, etc., que expresan
su misma necesidad orgánica, así como el de comer, dormir, etc.; nos damos cuenta
entonces, que es la acción práctica la que nos enseña a ir elaborando gradualmente los
conocimientos y las emociones, las cuales se van desarrollando con el estímulo externo
de la materialidad del mundo que nos rodea. De esto se colige que los filósofos
materialistas argumentan que primero es la acción práctica en la materia orgánica y, de
ésta, se desarrolla la emotividad y la racionalidad. Si a esto le agregamos las lesiones
cerebrales69, confirmarán que sin la materia encefálica no puede haber ideas, con lo cual
se viene abajo las tesis idealistas.
Los animales que se guían más por un pensamiento instintivo de necesidades orgánicas
básicas y dado su estructura orgánica semejante, pero no igual a la del ser humano, no
podrá pensar racionalmente como lo hace éste, porque no ha desarrollado siquiera la
actividad del lenguaje articulado como las palabras. No es menester desarrollar en este
espacio por ser muy obvia la gran diferencia entre éstos y el ser humano, la distancia con
los microorganismos es abismal, por tanto, no nos ocuparemos de ello.
Las acciones son realmente interesantes cuando se realizan en sociedad, y en esta “La
producción de las ideas y representaciones, de la conciencia, aparece al principio
directamente entrelazada con la actividad material y el comercio material de los hombres,
como el lenguaje de la vida real. Las representaciones, los pensamientos, el comercio
espiritual de los hombres se presentan…como emanación directa de su comportamiento
material. Y lo mismo ocurre con la producción espiritual tal y como se manifiesta en el
lenguaje de la política, de las leyes, de la moral, de la religión, de la metafísica, etc., de
un pueblo.” 70 De esto se colige que, a pesar que los filósofos idealistas y la gente común
experimenta esto que es tan esencial para la vida humana, su materialidad, muchas veces
vive inconsciente de este hecho, o simplemente no le da importancia debida, porque
prefiere centrarse en sus emociones, instintos, intuiciones y en último de los casos su
racionalidad, pero desligada de esa realidad material. Aquí prevalece el yo del individuo,
más que el conjunto del ser (individuo, naturaleza y sociedad), impuesto por la tradición
cultural de una clase social dominante (los ricos o millonarios) sobre otra clase social
dominada (pobres).
El método que desarrolla la concepción filosófica materialista científica, en una
primera etapa histórica de su desarrollo, fue el método dialéctico espontáneo, luego
desarrolló el método metafísico, en un sentido mecanicista (s. XVIII), por los
enciclopedistas franceses, es decir, la relación de causa-efecto; luego, en el siglo XIX, se
va a desarrollar el método dialéctico en su versión histórico-dialéctica, cuya lógica
dialéctica se manifiesta a través de sus leyes: ‹‹unidad y lucha de contrarios››, ‹‹cambios
cuantitativos al cambio cualitativo›› y ‹‹la negación de la negación››. Además de
categorías dialécticas como: casualidad-necesidad, posibilidad-realidad, singular-
particular-universal, histórico-lógico, entre otras, como reflejo de la realidad objetiva.

69
“Se ha probado ampliamente que las lesiones a las regiones parietales derechos provocan dificultades en
la atención visual, representación y orientación espaciales, producción de imagenería y memoria. La
dificultad es directamente proporcional a la m agnitud de la lesión. La combinación de una lesión en el
hemisferio izquierdo, aunque sea pequeña, con daño al hemisferio derecho, basta para arruinar el
funcionamiento espacial de un individuo.” (Gardner, H. Estructuras de la mente. La teoría de las
inteligencias múltiples. Bogotá, Fondo de Cultura Económica, 1999, p. 225).
70
Marx, Carlos y Engels, Federico. La Ideología alemana, p. 25.

32
3. Concepción filosófica dualista
Aquellos filósofos que no quisieron “enmarcarse” dentro del monismo filosófico idealista
o materialista, optaron por ir en otra dirección tendiente a superarlos, de allí que
propusieron una alternativa, el dualismo como forma de explicar e interpretar el mundo.
En el transcurso de la historia de la filosofía, la concepción dualista del mundo se
forma a partir del siglo XVIII. Existen tres definiciones centrales que dan a conocer su
esencia en el proceso de su desarrollo. En primer término se definió aquella tendencia que
afirma “la existencia de dos substancias, la material y la espiritual.” 71 En segundo
término, “toda contraposición de dos tendencias irreductibles entre sí.” 72 En tercer
término, “doctrina metafísica que supone la existencia de dos principios o realid ades
irreductibles entre sí y no subordinables, que sirven para la explicación del universo.”73
Ésta última definición es la que prevalece en definitiva, por tanto, es la que sirve de base
para identificarla. Su máximo exponente es el filósofo René Descartes (1596-1650).
Para entender mejor esta definición, veamos cómo responde a la problemática
fundamental de la filosofía. En cuanto a la primera cuestión, qué es primero el ser o la
conciencia; remitámonos a Descartes, éste responde: “Puedo dudar de la existencia de
todo menos de que la duda existe. Ahora bien, la duda es un acto del pensar. Por cuanto
yo dudo, yo pienso. Por ello la existencia de mi duda muestra de modo fidedigno, la
existencia del pensamiento. Quizá mi cuerpo no exista en realidad. Quizá un genio
maligno me haya hecho de tal guisa que me parezca tener cuerpo cuando en realidad no
lo tengo. Más yo sé directamente que como sujeto dubitativo, pensante no soy un
fantasma, sino que existo. Cogito ergo sum, esto es, pienso luego existo.” 74
Como se aprecia, entre la substancia corpórea y la substancia pensante, quien tiene
mayor predominancia es la segunda, pues la primera, si bien existe, se puede dudar de su
existencia, más de lo que no cabe duda alguna es de estar dudando, prueba fidedigna que
el pensamiento es más valioso. Cabe la siguiente cuestión, ¿se propone algo diferente y
opuesto al idealismo en general? Como ya sabemos para el idealismo monista la “idea”
es primero y la única fuente de explicar el mundo; para el dualista, no hay algo diferente,
en esencia, es lo mismo; solo se diferencia en el aspecto de partida reflexivo, en tanto que
admite dos substancias independientes para luego determinar, una como la predominante,
pero que finalmente las dos se reconocen como existentes.
El dualismo responde a la segunda cuestión de la problemática fundamental de la
filosofía (el mundo, ¿es cognoscible o incognoscible?), en el siguiente sentido: como es
la substancia pensante la que nos permite darnos cuenta de su existencia, hay que admitir
“ideas innatas”, es decir, existe un pensamiento consciente que viene con nosotros al
nacer, éstas nos servirán para complementar el conocimiento obtenido del exterior
(substancia corpórea), lo cual supone que el conocimiento es posible desde el interior del
sujeto cognoscente, más todo conocimiento que provenga del estímulo exterior es posible
de dudar en cuento a su veracidad. La concepción filosófica dualista es en esencia
racionalista, por tanto, idealista; en su afán de superar al monismo filosófico, se embrolló
en meditaciones metafísicas que lo llevaron a situarse en el idealismo, en consecuencia,
no logró su objetivo.

71
Ferrater Mora, J. Ob. cit., p. 941.
72
Loc. cit.
73
Ibíd., p. 942.
74
Iovchuk-Oizerman-Schipanov. Historia de la filosofía. Moscú, Ed. Progreso, Tomo I, 1978, p. 204.

33
4. Concepción filosófica pluralista
El pluralismo como concepción filosófica data desde la antigua Grecia. Esta filosofía,
opuesta al monismo y dualismo filosófico, también deja entrever su tendencia hacia una
de las dos concepciones filosóficas fundamentales: idealismo y materialismo. Se puede
distinguir dos tipos de concepciones pluralistas: pluralismo materialista y pluralismo
idealista. El pluralismo es opositor acérrimo del monismo filosófico.
Lo central de la concepción pluralista materialista es la diversidad en base a un
principio central o arkhé. “Los filósofos pluralistas considerarán que no hay solo un
arkhé, sino que hay más de uno. Pero, la novedad más importante quizá es que el arkhé
ya no será el elemento originario del mundo sino el elemento propio de la estructura de
la materia.” 75 O sea la diversidad no va a estar en la conciencia o idea, como en los
idealistas, sino, en la estructura material. Si el dualismo, es prácticamente idealista, el
pluralismo, se aproxima al materialismo. Digámoslo de otro modo, el pluralismo se
caracteriza también en tanto que afirma la existencia de un “cierto número de elementos
o substancias que componen la Naturaleza y que se combinan entre sí de modos
diversos.” 76 A este fenómeno les llamaron homeomerías, es decir, “las ‘semillas’ de las
cosas. Estas ‘semillas’ estaban al principio confundidas en un caos primitivo, el cual fue
ordenado por la ‘inteligencia’, nous.” En este aspecto tiene cierta connotación dualista,
pero no es así, es metafísica materialista.
Los filósofos pre-socráticos que postularon este tipo de concepción son: Empédocles,
para él la materia se compone de cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego, en base a
los cuales se forman todos los seres. Demócrito, si bien el átomo es el principio material,
éste se subdivide y se mueve en el vacío, lo que hace posible sus combinaciones con las
cuales se forman los diversos cuerpos. Asimismo, tenemos a Anaxágoras y Leucipo.
En la época contemporánea, la que actualmente vivimos, la corriente filosófica que
postula un pluralismo idealista es el pragmatismo. Según William James (1842 -1910),
uno de sus máximos exponentes, “la realidad es un caos d e aconteceres inconexos, un
‘universo pluralista’ en el que no hay ni necesidad ni concatenación causal y donde reina
un azar absoluto.” 77 Partiendo de la realidad material, ésta se plural y caótica. Hasta aquí
se aproxima al materialismo, porque parte de la realidad, pero no nos engañemos, veamos,
para mayor certeza, cómo responden a la problemática fundamental de la filosofía.
Ante la primera cuestión, responden, como hemos visto, lo predominante es la
“materia plural” y la cual sería un caos inconexo. Con respecto a la segunda cuestión,
responde, “el mundo que nos rodea es incognoscible en su esencia…la realidad con la
que comercia nuestra experiencia, [es el] resultado de nuestra postulación arbitraria.
Mediante un esfuerzo de atención y voluntad extraemos del fluir inmediato de la
conciencia o de la ‘experiencia pura’…que de tal modo se convierten en las cosas del
mundo circundante…la realidad es absolutamente ‘plástica’, dúctil, a nuestros esfuerzos
cognoscitivos, es decir, puramente ideales. Basta un esfuerzo de la voluntad para que la
realidad adquiera la forma que deseamos conferirle.” 78
De esta forma, el pluralismo filosófico moderno considera que la “realidad plural” es
incognoscible en su esencia, o lo que es lo mismo, en su causa última. Lo que pre valece
es la “experiencia pura” o la conciencia cognitiva, el razonamiento, impulsado por la
voluntad que permitiría hacer de esa realidad externa tan variada, lo que deseamos

75
Mestre Chust, J. V. La filosofía de los pluralistas. http://suite101.net/article/la-filosofia-de-los-
pluralistas-a3060
76
Ferrater Mora, J. Ob. cit., p. 2818.
77
Iovchuk-Oizerman-Schipanov. Ob. cit., p. 386.
78
Ibíd., pp. 386-387.

34
conferirle o dicho de otro modo, lo que mejor nos parezca. Esta filosofía, no se observa,
a diferencia del pluralismo pre-socrático, se orienta hacia el idealismo.
Por lo anteriormente expuesto, no es posible evadir las dos concepciones filosóficas
fundamentales, el idealismo y materialismo, como queda demostrado. Aquí sólo hay dos
caminos centrales o se es idealista (en sentido filosófico, religioso, romántico soñador y
común y corriente), o materialista (en sentido científico humanista, naturalista,
“consumista vulgar”); por supuesto, que la libertad de escoger las otras dos opciones es
propia del individuo, según el interés que guarda tras su elección.

35
SEGUNDA PARTE
El conocimiento y origen del hombre

36
Capítulo V
Origen y problemas del conocimiento

“El conocimiento sólo existe en la práctica,


y lo es de objetos integrados en ella,
de una realidad que ha perdido ya,
o está en vías de perder, su existencia inmediata,
para ser una realidad mediada por el hombre.”
Adolfo Sánchez Vásquez

Al examinar la evolución histórica del hombre, surge un fenómeno muy particu lar, su
capacidad de raciocinio frente a las demás especies de la naturaleza. Explicar el desarrollo
de este fenómeno y su producto, el conocimiento, será el propósito de esta investigación.
Desde la perspectiva filosófica, lo abordaremos, como corresponde, tomando como base
la gnoseología.

1. Realidad y conocimiento
Para determinar cómo se da el conocimiento humano, el único posible hasta ahora
admitido, pues se desconoce la posibilidad de un conocimiento animal y vegetal, así como
su aporte activo y participativo a la naturaleza y al hombre, se hace imperativo fijarse en
su proceso y resultado.
Esto ya de por sí nos sumerge en un sin número de interrogantes: ¿es posible el
conocimiento humano? ¿A qué llamamos conocimiento? ¿Cómo se da el conocimiento
en el hombre? ¿El conocimiento es externo o interno al hombre? ¿De qué tipo es el
conocimiento humano, para poder decir que es en efecto conocimiento? ¿Qué grado de
validez tiene el conocimiento una vez obtenido? Y así podríamos seguir sin terminar
jamás. Pero como hay que empezar de algún lado empecemos por distinguir qué es la
realidad y qué es el conocimiento.
La realidad o para especificarla aún más, la realidad objetiva se refiere a “todo el
mundo material en su conjunto, en todas sus formas y manifestaciones. El concepto de
‹‹realidad objetiva›› es relativo. Respecto al individuo, es todo lo que existe fuera de su
conciencia y es reflejado por ella. Pero él mismo, con su conciencia será realidad objetiva
respecto a otras personas, etc. Haciendo abstracción de la visión individual del mundo,
puede decirse que la realidad objetiva coincide con la realidad en general. Ésta incluye
en sí los diversos objetos materiales, sus propiedades, el espacio, el tiempo, el
movimiento, las leyes, los distintos fenómenos sociales –relaciones de producción,
Estado, arte, etc. –. Todo ello es reflejado por la conciencia humana, existe con
independencia de ella.” 79 Podemos así destacar dos aspectos centrales: la “realidad
objetiva” y “la conciencia del individuo”, las cuales están en mutua relación. Más adelante
volveremos sobre esto.
En cuanto al conocimiento, “el significado etimológico del término conocimiento,
derivado del verbo latino cognoscere, que a su vez tiene su origen del verbo también
latino noscere, en la raíz griega gen, engendrar, concebir, nacer, términos que expresan
bastante adecuadamente aquello en que consiste la realidad de la actividad cognoscitiva,
pues, en ella se puede decir que tiene lugar la germinación, concepción y nacimiento de
ideas.”80 Esta actividad cognoscitiva propia de la interioridad mental del individuo, ¿se

79
Rosental-Iudin. Diccionario filosófico. Lima, Ed. Universo, 1980, p. 391.
80
Sierra Bravo, R. Ciencias sociales: Epistemología, lógica y metodología. Teoría y ejercicios. Madrid,
Ed. Paraninfo, 1984, p. 18.

37
da por sí misma o requiere de un estímulo externo a ella para posibilitar su desarrollo?
Tal es la cuestión.
Veamos otras significaciones del término conocimiento. Aquella que nos dice: “ El
conocimiento es una contemplación: conocer es ver; el conocimiento es una asimilación;
conocer es nutrirse; el conocimiento es creación: conocer es engendrar. Contemplación,
asimilación, creación. En estas tres palabras están contenidas las tres concepc iones
fundamentales sobre la naturaleza del conocimiento.” 81 En forma más sintética, tenemos
otra que nos dice: “Para tener un verdadero conocimiento debemos formular un juicio.”82
Como aspecto referencial, los significados sobre el conocimiento, nos parece
suficiente. Ahora se hace necesario establecer la relación existente entre realidad objetiva
y conocimiento.
Si la realidad objetiva contiene en sí diversos objetos materiales que acontecen como
fenómenos naturales sujetos a leyes en el espacio y tiempo, d entro de la cual habita el
hombre (individuo o sujeto), es entre su conciencia, como ser pensante –propio de su
evolución natural–, y aquella realidad objetiva, la que va a generar el conocimiento. En
consecuencia, el “conocimiento es una actividad, un pro ceso en el curso del cual se
recurre a una serie de operaciones y procedimientos para transformar los datos iniciales
(nivel empírico) en un sistema de conceptos (nivel teórico). Elevándose así de lo concreto
a lo abstracto constituye por ello mismo una actividad cognoscitiva creadora.” 83 Este paso
trascendental, confirma el proceso por el cual el hombre obtiene el conocimiento que
posee. El mismo, qué duda cabe proviene de la realidad objetiva.
La siguiente cuestión es: ¿cuál es el nexo central entre la con ciencia y la realidad
objetiva cuyo producto es el conocimiento? La respuesta a la misma es como sigue: todo
hombre, así como todo ser vivo, requiere de los medios que brinda la natu raleza para
mantener su existencia vital. En el caso específico del hombre, lo que le lleva a interactuar
con la naturaleza es la necesidad básica de alimentarse, vestirse, protegerse y vivir sano,
dicho de otro modo, alimentación, vestido, vivienda y salud. Ello ha llevado al hombre a
transformar su medio natural y con ella, a sí mismo. Esto ha dado lugar a forjar su propia
historia, en la producción material, el comercio y el consumo, es decir, las relaciones
sociales de producción84. Por tanto, el nexo histórico y natural entre la conciencia humana
y la realidad objetiva son las necesidades básicas esencialmente; pero no son las únicas,
a ellas se complementan las necesidades culturales, más éstas no podrían darse sin las
primeras por responder a la subsistencia del propio ser humano. En tal sentido, se
vislumbra un proceso que implica al sujeto (hombre) y el objeto (naturaleza) y la relación
entre ambos existente (conocimiento transformado de la realidad objetiva).

2. Proceso del conocimiento.


Ahora que ya sabemos qué es la realidad objetiva y la conciencia, así como la relación
entre ambos, por tanto, su producto, el conocimiento, veamos el proceso del
conocimiento, es decir, cómo se da este producto abstracto del ser humano.
Retomemos un aspecto pendiente que habíamos hecho notar líneas arriba, la “realidad
objetiva”, la “conciencia del individuo” y la relación existente entre ambos. Veamos
81
Fatone, V. Lógica y teoría del conocimiento. Buenos Aires, Ed. Kapelusz, 1951, p. 95.
82
Fingerman, G. Lógica y teoría del conocimiento. Buenos Aires, Ed. “El Ateneo”, 1975, p. 120.
83
Sánchez Vázquez, A. Filosofía de la praxis. México, Ed. Grijalbo, 1980, p. 232.
84 Así hemos visto evolucionar de la comunidad primitiva pasando por la sociedad esclavista, sociedad
feudal hasta llegar a la sociedad capitalista globalizada actual. En ese proceso el hombre ha gen erado una
gran cultura forjando así la gran civilización humana, que hoy pugn a entre la supervivencia y su
autodestrucción ante el cambio climático causado por la hiperproducción industrial consumista de los países
altamente tecnologizados.

38
cómo se da a nivel del conocimiento, es decir, desde la especificidad cognoscitiva, ya
hemos visto la relación histórica esencial, dentro de la cual se da el conocimiento.
Distingamos para ello tres categorías específicas muy usadas en el proceso del
conocimiento: “sujeto”, “objeto” y “relación”.
El sujeto es “el elemento de la acción de conocer que, según la caracteriz ación de
aquella realizada antes, recibe y capta la impresión, la concibe y expresa en la idea…En
sentido amplio, el sujeto es…el hombre individual todo entero, pues, aunque realice esta
actividad por medio de órganos, los sentidos, y de una facultad, la razón o inteligencia
específicos, estos se pueden distinguir pero no separar del hombre en su conjunto, que es
el que conoce…en sentido estricto, del conocimiento no es el hombre todo entero, sino
su mundo interior, el centro al que se importan la conciencia y los actos intelectuales del
hombre. En relación a este mundo interior el mismo hombre en conjunto y en sus distintas
facetas puede ser objeto de conocimiento.”85
El objeto, “es lo que yace ante esa intimidad del hombre o está puesto ante ella de
modo que pueda ser conocido…En sentido amplio, objeto de conocimiento posible es el
mundo exterior en su conjunto y en sus partes…el mundo de la realidad espacio-temporal,
dotado de una existencia independiente del pensamiento del hombre. En sentido estricto,
en el acto de conocimiento concreto, el objeto de conocimiento actual no es la cosa o
fenómeno parte del mundo exterior conocidos, sino lo que hay de inteligible en esa cosa
capaz de ser percibido y captado en el acto de conocimiento.”86
La relación, “se puede definir como aquello por lo que están comunicadas o enlazadas
cosas o términos diferentes…La relación exige como elementos dos términos, o sea, dos
seres o fenómenos distintos y un fundamento, es decir, un hecho o circunstancia que da
lugar a la relación…en sentido amplio, este es el mundo exterior y el hombre, el
fundamento de su relación cognoscitiva tiene carácter potencial y está constituida por la
propiedad de las cosas del mundo exterior de ser inteligibles y la capacidad de su
conocimiento por el hombre…en sentido estricto, es decir lo inteligible de la cosa y el
que hemos llamado mundo interior del hombre, entonces el fundamento de esta relación
es actual y está constituido por el acto mismo del conocer, que es lo que pone en relación
a ambos términos. De ahí que el conocimiento mismo sea en sí una relación.”87
En el proceso del conocimiento, conociendo los tres elementos o componentes que lo
integran, se constituye en actividad cognoscitiva. Es por ello que “el conocimiento como
actividad pone en relación al mundo interior con el exterior y es por ello en su ser más
íntimo, una relación entre ambos o, de modo más preciso, entre el sujeto cognoscente y
el objeto conocido.” 88 Esto conlleva a configurarse cuatro aspectos que aparecen
naturalmente: razón o entendimiento, reflejo del mundo exterior, el conocimiento y el
lenguaje, veamos cada uno de ellos.
La razón o entendimiento, tiene el carácter “de ser interior al hombre y, por tanto,
propio y peculiar suyo, en cuanto se produce en su intimidad y supone la existencia en el
de un capacidad o facultad que lo hace posible.” 89 Es aquí donde se refleja el mundo
exterior, de tal forma que “el conocimiento se manifiesta en el proceso de formación de
conceptos y juicios y en el razonamiento, por lo que pasamos de unos juicios a otros. Este
proceso consiste, en su origen o fuente primera, en la capacidad de entendimiento de

85
Sierra Bravo, R. Ob. cit. pp. 18-19.
86
Ibíd., p. 19.
87
Ibíd., p. 20.
88
Ibíd., p. 18.
89
Ibíd., p. 16.

39
reflejar, en su relación con el mundo exterior, las cosas de este mundo y concebir una
imagen mental de las mismas y de sus características.” 90
A partir de esto se genera el conocimiento, el cual es “un resultado, acabado de apuntar,
y que son los conceptos, juicios y raciocinios en que se concreta y culmina el
conocimiento, es decir, todo el conjunto de ideas consecuencia de la actividad
cognoscitiva.”91 Las mismas se comunican mediante el lenguaje. “Este es el instrumento
que da forma a los conceptos y juicios originados en el proceso de conocimiento y el que
no es indispensable para pensar o razonar… [por tanto] las ideas o conocimientos se
consideran no en sí mismas, sino como expresadas y manifestadas mediante el lenguaje
[hablado o escrito].” 92
Llegados hasta aquí, cabe hacer una distinción más entre conocimiento intuitivo o
inmediato y conocimiento discursivo.
El conocimiento intuitivo o inmediato es aquel que se ofrece directamente a la
conciencia, es el obtenido a través de los órganos sensibles y que se fija en la apariencia
de los fenómenos, es decir, se reduce a la superficialidad de la realidad objetiva. Por el
contrario, el conocimiento discursivo es “aquel que va de lo conocido a lo desconocido,
pasando a través de una serie de juicios intermediarios. Es el proceso discursivo, que no
es otra cosa que el razonar. En esta última establecemos relaciones entre juicios para
llegar a un nuevo juicio.”93
Si bien la actividad cognoscitiva se da en la interioridad del hombre después de haber
estado en contacto directo con la realidad objetiva, una vez formado el conocimiento, éste
vuelve a la realidad objetiva para que la actividad práctica de la experiencia productiva y
transformadora del hombre opere adaptándola a las necesidades humanas. Del
aprendizaje de esta experiencia, se perfecciona o innova y el proceso práctico -teórico
reinicia su interactividad a un nuevo nivel, en un movimiento histórico ascendente.

3. El problema de la verdad
Una vez obtenido el conocimiento tras un proceso de experiencia práctica y actividad
cognoscitiva, surge el problema de la verdad, o lo que es lo mismo, si el conocimiento
obtenido tiene validez o por el contrario es falso. De ahí que “sólo los juicios pueden ser
verdaderos o falsos. Los objetos no son ni verdaderos ni falsos: son reales, ideales o
imaginarios.” 94
En el transcurso del desarrollo de la filosofía a través de la historia, se han expuesto
diferentes concepciones de verdad, las mismas son como siguen:
La verdad como relación entre conocimiento y objeto. Según esta concepción
escolástica, perteneciente al medioevo, “un conocimiento es verdadero cuando su
contenido concuerda con el objeto al cual se refiere. Se trata, pues, de una concepción
trascendente de la verdad, puesto que parte de la base de que el objeto está fuera de la
conciencia, que trasciende de ella…El acuerdo no significa, pues, otra cosa que la
conveniencia de la relación entre el juicio y el contenido objetivo al cual se refiere dicho
juicio.”95
La verdad considerada como coherencia lógica. Esta concepción del idealismo lógico
afirma que “la verdad se basa en el hecho de que debemos renunciar al conocimiento
remoto de un objeto diferente del conocimiento. En dicha concepción de la verdad se

90
Loc. cit.
91
Ibíd., p. 17.
92
Loc. cit.
93
Fingerman, G. Ob. cit. p. 120.
94
Loc. cit.
95
Ibíd., p. 140.

40
excluye el objeto, porque éste no puede ser conocido en sí… [es un conocimiento
inmanente de la verdad]. Esta reside, no en la relación entre el contenido del pensamiento
y el objeto que menciona, sino que radica en el pensamiento mismo. Según esta
concepción, la verdad es la concordancia del pensamiento consigo mismo, y un juicio es
verdadero cuando se ajusta a las leyes y normas del pensamiento.” 96
La verdad como utilidad práctica (pragmatismo). Dentro de esta concepción
pragmática, considera que “la verdad de un juicio consiste en su utilidad para la vida
práctica…Esto quiere decir que sólo los juicios que son útiles para la vida han de ser
aceptados como verdaderos y rechazados como falsos los que resultan nocivos. Según el
pragmatismo, debemos considerar como verdaderos todos aquellos pensamientos y
aquellas teorías que nos sirven para aumentar el caudal de nuestros conocimientos.” 97
La verdad como práctica social. En la concepción marxista se entiende por criterio de
verdad a la comprobación teórica en la práctica social. “Las teorías científicas reciben su
comprobación definitiva en la práctica: en la producción industrial y agrícola, en la
actividad revolucionaria de las masas para la reestructuración de la sociedad. Si la teoría
se aplica con éxito en la práctica ello significa que es válida. Los procedimientos para
comprobar en la práctica tal o cual pensamiento pueden ser diferentes. Por ejemplo,
ciertas proposiciones de las ciencias naturales reciben su confirmación en el experimento,
relacionado con la observación, con la medición, con la elaboración matemática de los
resultados obtenidos…Ahora bien, comprobar las teorías científicas se desarrollan, se
enriquecen, se puntualizan, algunas de sus tesis se sustituyen por otras. Ello se debe a que
la propia práctica social y, por ende, los procedimientos para confrontar a través de ella
las teorías científicas con la realidad, se desarrollan sin cesar, se perfeccionan.” 98
Examinadas las principales concepciones sobre el criterio de verdad del conocimiento,
queda por ver las posiciones gnoseológicas sobre el origen del conocimiento que lo
examinaremos a continuación.

4. Tendencias filosóficas sobre el origen del conocimiento


Entiéndase como “origen del conocimiento” a las concepciones filosóficas que nos
indican cómo surge el conocimiento desde su postura filosófica; dentro de las diferentes
vertientes filosóficas, veamos las principales sobre el particular.

A. El racionalismo.
Según esta tendencia filosófica nos dice que es la razón “la fuente más importante
y más decisiva para el conocimiento. Para que exista verdaderamente
conocimiento es preciso que éste tenga los caracteres de universalidad y de la
necesidad. Esto significa que la cosa o, mejor dicho, el juicio formulado, debe ser
un resultado forzoso, una consecuencia necesaria y válida en todas partes y para
todos los seres racionales.”99

B. El empirismo.
Esta vertiente filosófica afirma que “la única fuente del conocimiento humano es
la experiencia…Para el empirismo no hay conocimiento a priori [razón pura].
Todo nuestro saber deriva de la experiencia exclusivamente. En el espíritu
humano no se pueden encontrar ideas y principios innatos anteriores a toda
experiencia…La mente humana debe considerarse, más bien como una tabla rasa,

96
Ibíd., p. 141.
97
Loc. cit.
98
Rosental-Iudin. Ob. cit., pp. 92-93.
99
Fingerman, G. Ob. cit., p. 128.

41
una hoja en blanco, en que la experiencia va escribiendo sus propios signos. De
esto resulta que es la experiencia, vale decir, el factor empírico, el único
instrumento mediante el cual progresa nuestro conocimiento.” 100

C. El intelectualismo.
“Esta dirección trata de conciliar el racionalismo con el empirismo. Con sidera que
ambos factores participan en la producción del conocimiento. Con el
racionalismo, sostiene que hay juicios que tienen el carácter de necesidad y de
universalidad, pero no admite que los elementos de estos juicios, es decir, los
conceptos, sean frutos a priori de la razón. Sostiene que estos conceptos derivan
de la experiencia…además de las representaciones sensibles están los conceptos,
que difieren de las representaciones pero que se originan en ellas. De esto resulta
que la experiencia y el pensamiento, en colaboración, constituyen la base del
conocimiento humano.” 101

D. El apriorismo
Esta postura filosófica es básicamente kantiana (I. Kant) y también se denomina
criticismo en alusión a sus obras Crítica de la razón pura, Crítica de la razón
práctica y Crítica del juicio. Según esta vertiente, “las únicas fuentes del
conocimiento son, asimismo, la experiencia y el pensamiento, la razón; sólo que
trata de conciliar estas dos doctrinas en una teoría única. Sin embargo, la solución
que ofrece es opuesta al intelectualismo…todo conocimiento de la realidad
comprende dos factores: uno empírico, llamado materia, proporcionado por las
impresiones de los sentidos o por la experiencia de nuestra sensibilidad interior.
El otro factor consiste en la forma y es dado a priori. Estas formas son algo así
como moldes vacíos que la experiencia llena con contenidos concretos…Lo que
está más allá de nuestra experiencia, lo que es ‘trascendente’ a nu estra conciencia,
no es posible conocer.” 102

E. El materialismo científico
El materialismo científico concibe el origen del conocimiento como un proceso
histórico-natural del pensamiento humano sustentado en su praxis de vida. “Como
el proceso del pensamiento emana también de las condiciones de vida, y es
también un PROCESO DE LA NATURALEZA, el pensamiento, en cuanto que
aprehende realmente las cosas, no puede sino ser siempre el mismo, y no puede
diferenciarse sino gradualmente, conforme a la madurez adquirida por la
evolución y, por tanto, también conforme a la madurez del órgano q ue sirve para
pensar [el cerebro].” 103

Las posiciones gnoseológicas aquí expuestas, representan la problemática de la teoría


del conocimiento. Es recomendable, por tanto, si se quiere fijar posición frente a la
realidad objetiva, reflexionar sobre nuestra experiencia individual, luego compararla con
las posturas planteadas y solo después adherirse a una de ellas o en virtud de las mismas
forjar su propia teoría original.

100
Ibíd., p. 129.
101
Ibíd., p. 130-131.
102
Ibíd., p. 131.
103
Marx, K.-Engels, F. Carta de Marx a Kugelmann 11 de julio de 1868. En Cartas sobre El Capital.
Barcelona, Ed. LAIA, 1974, p.181.

42
El conocimiento es un hecho, no se puede negar y en tanto somos seres humanos
pensantes y actuantes, se hace necesario tener una postura esencial frente al mundo actual
que está en permanente innovación y cambio.

43
Capítulo VI
La ciencia y su problemática

“El conocimiento científico no es absoluto,


sino ‹‹óptimo››; contiene la verdad óptima
obtenible en un periodo histórico dado.”
Erich Fromm

El desarrollo de la civilización humana ha conllevado a la creación de una cultura


multifacética 104, al punto que ahora se habla de interculturalidad y/o multiculturalidad;
sin embargo, en el siglo XXI destaca de forma preeminente la ciencia y la tecnología. En
este capítulo sólo nos ocuparemos de la ciencia y su problemática.

1. Definición
Muchos autores entendidos en la ciencia, sea por su práctica científica o como teóricos
de la misma, la han definido en forma diferente, pero en todos ellos hay rasgos comunes,
hemos seleccionado algunos cuyas definiciones nos ayuden a comprender el tema, objeto
de nuestro estudio.
Examinemos en primer lugar la raíz etimológica del término ciencia. “La palabra
ciencia se deriva etimológicamente en las lenguas modernas del vocablo latín scientia.
En el latín ciencia tiene un sentido muy amplio y signif ica: conocimiento, práctica,
doctrina, erudición. Esta concepción latina de ciencia concuerda con el significado del
origen de su raíz, el verbo latino scio que se deriva a su vez del griego ‘isemi’. Este verbo
griego equivale también a saber, en toda la extensión de la palabra: conocer, tener noticia
de, estar informado. Por tanto, ciencia, en su concepción original y más general, equivale
a toda clase de saber.” 105 En base a esta referencia conceptual previa, ocupémonos de la
definición de ciencia.
La ciencia, “es un sistema de conocimientos en desarrollo las cuales se obtienen
mediante los correspondientes métodos cognoscitivos y se reflejan en conceptos exactos,
cuya veracidad se comprueba y demuestra a través de la práctica social…permite prever
y transformar la realidad en beneficio de la sociedad…cuyo contenido y resultado es la
reunión de hechos orientados en un determinado sentido, de hipótesis y teorías elaboradas
y de las leyes que constituyen su fundamento, así como de procedimientos y métodos de
investigación.” 106
Existen pues, elementos centrales subyacentes en lo que es la ciencia como es el caso
de: “sistema de conocimientos en desarrollo”, “métodos cognoscitivos”, “conceptos
exactos”, “veracidad”, “práctica social”, “prevé y transforma”, “hipótesis”, “teorías
elaboradas”, “leyes”. He aquí lo que compone la ciencia como actividad en su sentido
más general.
Todo ello conlleva a tener conciencia histórica que “la ciencia no surgió a la existencia
plenamente desarrollada: se desarrolló por crecimiento, por modificación y por
replanteamiento radical, codo con codo con la tradición y con conceptos atrofiados. La
ciencia ha creado lenguajes artificiales de gran rigor y elegancia, pero ha tenido que

104
Al respecto Erich Fromm refiere: “Varias culturas han destacado distintos aspectos de la verdad y cuanto
más llegue la humanidad a unirse culturalmente tano más se integrarán estos distintos aspectos en una
totalidad significativa.” (Fromm, E. Ética y psicoanálisis. México, Fondo de Cultura Económica, 1956, p.
238).
105
Sierra Bravo, R. Ob. cit. p. 35.
106
Kedrov, M. B. y Spirkin, A. La ciencia. La Habana, Ed. Ciencias Sociales, 1966, p. 7.

44
hacerlo hablando nuestros lenguajes naturales comunes y relacionando, mientras tanto, el
mundo tal como está representado en nuestro lenguaje y percepció n que el discurso
científico pone de relieve.”107 Este proceso histórico le ha tomado a la humanidad más de
dos mil años de realización y sigue desarrollándose continuamente.
No nos reduzcamos a la definición de la ciencia, veamos a quien hace ciencia, el
científico. En una realidad objetiva como la naturaleza, tan diversa en colores, formas y
demás (ríos, cerros, animales, árboles, océanos, estrellas, planetas, etc.), “el científico los
estudia en función a estructuras, de leyes, de relaciones (entre parte y parte y entre la parte
y el todo), de origen y desarrollo, del cambio y sus secuencias ordenadas; lucha por
deducir todos los objetos y procesos de nuestro ambiente cotidiano a sus elementos y a
las combinaciones de estos elementos. Su búsqueda conduce a la formulación de
conceptos por medio de los cuales quede expresado su diferente y cada vez mayor
comprensión de las cosas, lo cual le permitirá ordenar y comunicar los rasgos más
complejos de su análisis.” 108 Estos lo llevan a la elaboración de conceptos.
De allí que “los conceptos de la ciencia son las herramientas de trabajo del
pensamiento científico: son los modos en que el científico ha aprendido a comprender los
fenómenos complejos, a darse cuenta de sus relaciones mutuas y a representarlas en forma
comunicable…constituyen, de hecho, la elaborada instrumentación y la alta tecnología
del pensamiento y del discurso científicos.”109 Y aunque pudieran resultar muy difíciles
de entenderlos más aún comunicarse con tales conceptos, constituyen el lenguaje
complejo mejor logrado por la humanidad.
Aclaremos que tales “conceptos no son esotéricos ni rebuscados, sino conceptos
ordinarios de nuestro pensamiento corriente: representan el modo en que estructuramos
en pensamientos el mundo de nuestra experiencia, y quiera que no, tanto si intentamos
conscientemente ordenar estos conceptos como si no lo hacemos, se relacionan de un
modo más o menos sistemático, y dicho sistema constituye el esquema común dentro del
cual nos entendemos unos con otros y a nosotros mismos. Tal esquema conceptual es, por
consiguiente, el modo en que ordenamos racionalmente nuestro conocimiento; y en tanto
en cuanto nuestro pensamiento y nuestro conocimiento se encuentran íntimamente
ligados a nuestras creencias y acciones, sirve también para ordenar nuestras acciones y
esperanzas.”110 Por tanto, la ciencia como creación humana hay que entenderla como una
estructura lógica y sistemática de conceptos reflejo de la realidad concreta que investiga
el científico.
El científico, como investigador, es un productor de ciencia, “produce fenómenos que
son una producción de los que se dan en un medio natural, pero los produce justamente
para poder estudiarlos en un medio artificial –el laboratorio–, sin las impurezas y
perturbaciones con que se presentan en el medio natural y que, por esa razón, dificultan
su estudio. En cuanto que se trata de producir determinados fenómenos con ayuda
científica experimental es, evidentemente, una forma de praxis. Se trata de una actividad
objetiva que da lugar a un producto o resultado real y objetivo.” 111 Esto significa el aporte
a la cultura humana y dependerá del uso racional o irracional que le den los usuarios para
su valoración.

107
Wartojsky, M. “Qué entendemos por ciencia”. En Lecturas de teoría de la ciencia. Lima, Ed. Jurídica,
s/a, p. 6.
108
Loc. cit.
109
Ibíd., p. 7.
110
Ibíd., p. 12.
111
Sánchez Vázquez, A. Ob. cit., p. 258.

45
2. Características.
La ciencia tiene, en general, las principales características, en la persp ectiva de Vicente
Fatone112, que se ha formado en el transcurso de su desarrollo histórico, las cuales son
como siguen:

A. Conjunto de conocimientos relacionados lógicamente.


Partamos del siguiente principio: “si hablamos de la ciencia, entendamos que su
objeto es la realidad misma presente, pasada y futura, material y espiritual.” Según
este principio, “una ciencia no estudia todas las particularidades de su objeto; elige
sólo aquellas que permiten descubrir relaciones lógicas…El conocimiento
científico esquematiza los objetos; atiende exclusivamente a los elementos de los
objetos relacionables entre sí. Así como el botánico no le interesa contar las hojas
de cada bosque, al historiador no le interesa saber a qué hora exacta nacieron los
grandes hombres. Este último dato sería científico si entre la hora del nacimiento
de un gran hombre y los hechos en que intervino descubriésemos relaciones.”

B. Es un conocimiento conceptual.
Tratándose de un conocimiento que busca descubrir relaciones lógicas en los
hechos de la realidad objetiva, la ciencia esquematiza lo particular en conceptos
generales. “La esquematización científica es generalizante a veces; pero no lo es
siempre. Hay ciencias que generalizan, como la física, la química, la biología;
pero hay ciencias que no generalizan, como la historia, la geografía…[y] son
ciencias porque establecen, entre los hechos que estudian, relaciones lógicas,
mostrando que unos hechos dependen de otros. Cuando se dice que no hay ciencia
sino de lo general, lo que se sostiene es que no hay sino conceptos generales…La
ciencia es, pues, conocimiento por conceptos.” Y tratándose de ciencia real –a
diferencia de la pseudociencia– tales conceptos son reflejo de la realidad natural.

C. Es un conocimiento sistemático.
El proceso de investigación científica implica el estudio de varios datos muchas
veces desarticulados que se van integrando lógicamente en su composición interna
siguiendo la constitución del fenómeno es estudio y para eso se requiere
sistematizar la información en un todo integrado. “Todo conocimiento científico
es parte de un conjunto al que está relacionado de manera tal que sólo cobra todo
su sentido en función de ese conjunto. No entenderemos qué es un tejido si no
tenemos en cuenta el órgano de que forma parte; y sólo enten deremos el órgano
si tenemos en cuenta el aparato a que pertenece; y sólo entenderemos el aparato
si tenemos en cuenta la totalidad del órgano. Cuando existe esa relación de todo a
parte, tenemos un sistema. La ciencia es conocimiento sistemático.”

D. Es un conocimiento metódicamente fundado.


“La ciencia aspira a dar razón de todas sus afirmaciones…Cada ciencia recurre,
para descubrir las relaciones, a métodos especiales. La exigencia común a todas
es la de respetar las leyes del pensamiento; pero ese respeto, aunque es necesario,
no es suficiente. En unos casos habrá que enunciar un principio; en otros, enunciar
postulados; en otros, realizar una experiencia; en otros, suponer la existencia de
entes nuevos; en otros, imaginar hechos simplemente verosímiles. Pero de lo que
siempre se trata es de que ninguna afirmación quede aislada del conjunto de

112
Fatone, V. Ob. cit., pp. 161 a 163.

46
afirmaciones y de que todas ellas aparezcan justificadas, aunque sólo sea
provisionalmente.”

3. Clasificación de las ciencias


Los historiadores de la ciencia, han propuesto diferentes formas de clasificar la ciencia
según la concepción del mundo que dirige su pensamiento, aquí consideraremos los más
importantes:

Aristóteles la clasifica de acuerdo al esquema siguiente:

Física
Ciencias teoréticas Matemáticas
Metafísica

Lógica
Ciencias prácticas
Moral

Arte
Ciencias productivas Técnica
Retórica

Mario Bunge, por su parte, clasifica la ciencia del modo siguiente:

CIENCIA

FORMAL FACTUAL

LÓGICA MATEMÁTICA NATURAL CULTURAL

Física Sociología

Química Economía

Biología Ciencias
Políticas

Psicología
Individual Historia

47
Para los filósofos Kedrov y Spirkin, clasifican la ciencia por su objetivo, pero con mayor
amplitud y su propuesta es como sigue:

Ciencia

Ciencias filosóficas Ciencias matemáticas Ciencias naturales y técnicas Ciencias


sociales

Dialéctica Matemáticas Geografía Historia


Lógica prácticas Geología Arqueología
Lógicas Geografía Etnografía
Matemática Bioquímica Geografía
Biología Económica
Fisiología Estadística
Antropología Social
Política
Jurisprudencia
Lingüística
Psicología

Mecánica
Astronomía
Astrofísica
Física
Química

Con las clasificaciones hasta aquí anotadas, nos parece suficiente para tener una idea clara de
las diferentes ciencias agrupadas por su campo de estudio, según los autores
mencionados.

4. El valor de la ciencia en la sociedad actual.


En tanto la ciencia “ha desarrollado el análisis de sus conceptos de trabajo en un grado
elevado, adaptando lenguajes especiales adecuados a sus temas de trabajo especiales,
alcanzando la precisión adecuada a dichos temas y sometiendo dichos conceptos a
constante crítica y contrastación con los hechos de la experiencia.” 113 El resultado para la
ciencia o comunidad científica, así como para la sociedad en general, ha sido fructífero.
¿Qué tanto valor tiene para la sociedad actual la ciencia? Esta radica en el tipo de
sociedad en la cual vivimos, es decir la capitalista. Para ello es necesario conocer la
estructura del capitalismo globalizado, de tal forma que podamos responder a la cuestión.
Muy someramente diremos que “el problema no es que la globalización sea mal o
injusta, sino que los gobiernos lo están gestionando muy deficientemente –
mayoritariamente en beneficio de intereses especiales–. La interconexión de los pueblos,
de los países y de las economías a lo largo y ancho del mundo es una nueva circunstancia
que puede utilizarse igual de eficazmente tanto para promover la prosperidad como para
difundir la codicia y la miseria…no podemos mantener un sistema de mercado abierto y
globalizado por lo menos no en la forma en que lo conocemos, si ese sistema da lugar a
113
Wartojsky, M. Ob. cit., p. 13.

48
que esos ciudadanos sean más pobres cada año. Una de las dos cosas tendrá que ceder: o
bien nuestra política, o bien nuestra economía.” 114
La ciencia, por tanto, en el contexto social del capitalismo globalizado, tiene un valor
utilitario, es decir, solo es útil como ganancia económica en la generalidad de los casos,
lo que comúnmente se conoce como “consumismo”. Pero la particularidad de la
circunstancia histórica es beneficiosa para la sociedad actual en tanto nos alerta de los
peligros del cambio climático y otros riesgos, así como nos enriquece en conocimientos
innovadores sobre nuestro medio permitiendo despejar las anquilosadas creencias
primitivas aun pervivientes (prejuicios, supersticiones, estereotipos, etc.).
Además de lo anterior, la ciencia tiene en sí un valor intrínseco de por sí, es decir, el
valor explicativo, estético, descriptivo, práctico y social. Tal es el valor de la ciencia en
la sociedad actual.

5. Ciencia, técnica y tecnología.


Se hace necesario dilucidar la diferencia y relación entre estos tres aspectos del
conocimiento complejo que el hombre ha creado producto de su experiencia práctica:
Tecnología, técnica y ciencia.
Así tenemos que “TECNOLOGIA: Es el conjunto de conocimientos técnicos, ordenados
científicamente, que permiten diseñar y crear bienes y servicios que facilitan la adaptación
al medio ambiente y satisfacer tanto las necesidades esenciales como los deseos d e las
personas. TECNICA: Es un procedimiento o conjunto de reglas, normas o protocolos,
que tienen como objetivo obtener un resultado determinado, ya sea en el campo de la
ciencia, de la tecnología, del arte, del deporte, de la educación o en cualquier otra
actividad. CIENCIA: Es el conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados
obtenidos mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y de
experimentación en ámbitos específicos, de los cuales se generan preguntas, se
construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y esquemas
metódicamente organizados.”115
Una aproximación a la relación existente entre ciencia y técnica es cuando la “ciencia
utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de conocimientos
sobre la estructura de un conjunto de hechos suficientemente objetiv os y accesibles a
varios observadores, además de basarse en un criterio de verdad y una corrección
permanente. La Técnica requiere tanto destrezas manuales como intelectuales,
frecuentemente el uso de herramientas y siempre de saberes muy variados. En el s er
humano, la técnica surge de su necesidad de modificar el medio y se caracteriza por ser
transmisible, aunque no siempre es consciente o reflexiva. Cada individuo generalmente
la aprende de otros (a veces la inventa) y eventualmente la modifica… La activ idad
tecnológica influye en el progreso social y económico, pero su carácter abrumadoramente
comercial hace que esté más orientada a satisfacer los deseos de los más prósperos que
las necesidades esenciales de los más necesitados, lo que tiende además a ha cer un uso
no sostenible del medio ambiente.”116
Como se aprecia, los tres términos se diferencian por su definición, pero por su
actividad práctica tienen una profunda relación, pues todas apuntan a mejorar la obtención
de las necesidades del hombre y a desarrollar su capacidad de dominio sobre la naturaleza.

114
Stiglitz, J. El precio de la desigualdad. Madrid, Ed. Taurus, 2012, pp. 22-23.
115 http://www.buenastareas.com/ensayos/Relacion-Ciencia-Tecnica-y-Tecnologia/1687924.html
116
Cuellar Méndez, J. D. (2012). Relación entre: Ciencia, Técnica y Tecn ología.
http://prezi.com/5tortv6ea5xx/relacion-entre-ciencia-tecnica-y-tecnologia/

49
6. Los peligros de la tecnociencia.
El fenómeno de la tecnociencia es el producto de la tercera revolución cien tífica y
tecnológica 117. Muchos autores han escrito al respecto, por lo que haremos una síntesis
de este fenómeno social y cultural de nuestra época. Hay autores que sitúan la revolución
tecnocientífica en la década del 70 otros en el 80, lo cierto es que se refiere al mismo
fenómeno, cuyo efecto resultante son las TIC’s o TIC (Tecnología de la información y
las comunicaciones).
Según Javier Echeverría 118. La tecnociencia convive con la ciencia y la tecnología
convencionales, pero presenta según nuestro autor rasgos característicos:

• La investigación se organiza y el conocimiento se gestiona de manera industrial o


empresarial, como una cadena productiva orientada a la eficiencia y la
rentabilidad, con financiación privada en su mayor parte y políticas públicas de
estímulo.
• El sujeto de la tecnociencia es híbrido, plural y complejo; una multitud de agentes
participan a través de grandes equipos y amplias redes de investigación:
científicos, ingenieros, técnicos, políticos, militares, empresarios, gestores, etc.
• El conocimiento tecnocientífico no es un fin en sí mismo, tiene una función
instrumental, es un medio para la acción, para la realización de intereses y
objetivos. La búsqueda de la verdad es sólo uno de los valores en juego.
• La tecnociencia es una forma, o una fuente, de poder y de riqueza. Sirve para la
supremacía política o militar, para el desarrollo económico y empresarial; es un
activo estratégico de los estados, las sociedades civiles y los emprendedores.
• La informática y en general las TIC son las herramientas básicas para el desarrollo
de la tecnociencia, su método de trabajo esencial, mediante procesos de
simulación, cálculo, etc.
• En la tecnociencia intervienen una pluralidad de valores. Los valores económicos,
militares, políticos, epistémicos o técnicos suelen estar en su núcleo. Pero también
actúan, más en su periferia, los valores jurídicos, sociales, ecológicos, morales,
etc. Todo ello provoca frecuentes conflictos de valores.
• El conocimiento deviene empresa, capital y mercancía, objeto de propie dad y
comercio, la investigación se constituye como un sector económico decisivo,
como forma de negocio y medio esencial del poder. Con la innovación basada en
la investigación se busca crear nuevos productos que capten mercados y generen
beneficios.
• La tecnociencia se preocupa por su imagen pública, en busca de legitimidad y
consenso, precisamente porque, de hecho, cambia más las sociedades humanas y
la vida de las personas que la propia naturaleza.

Podríamos decir que la tecnociencia representa la plena absorción de la ciencia


y la tecnología por parte del capitalismo, al que transforma. Actúa como fuerza productiva
fundamental y característica de la sociedad informática que ella misma ha creado en

117
La primera revolución industrial aconteció en el siglo XIV y XV de n. e., con el movimiento cultural
denominado Renacimiento y Humanismo, en el seno de la decadente socied ad feudal. La segunda
revolución científica y tecnológica, ocurrió a la par con la primera revolución industrial (s. XIX), que afirmó
al naciente sistema económico y social capitalista, propio de nuestra época contemporánea. La tercera
revolución industrial acontece en la década del 50 del siglo XX en adelante a la cual nos estamos refiriendo.
118
http://martinej.wordpress.com/2007/04/17/%C2%BFque-es-la-tecnociencia/

50
buena medida: una sociedad donde más que ciudadanos hay clientes, usuarios,
consumidores.
En este contexto, la desmesura y voracidad economicista y utilitarista del
capitalismo global tiene como consecuencia: “El aumento de la contaminación, el uso de
sustancias tóxicas, el deterioro progresivo del medio ambien te, la desertización, el
empobrecimiento de la flora y la fauna, y los accidentes y enfermedades relacionados con
la tecnología son una parte importante de estos riesgos. No obstante, no solamente el
medio ambiente y la salud se enfrentan en nuestros días a nuevos retos.” 119 Temas que
constituyen la preocupación de la humanidad en el actual siglo XXI.

7. Ciencia y pseudociencia
¿Qué se entiende por ciencia y pseudociencia? Establezcamos una diferencia general,
pero aclaratoria. “Ambas cosas han coexistido durante milenios, y en muchos casos han
estado ligadas a las mismas personas. En la Antigua Roma, Ptolomeo, que posiblemente
sea el científico más influyente que dejó el imperio, explicó la reflexión y refracción de
la luz e inventó el sistema de latitud y longitud para pintar mapas, pero también fue la
persona que definió el horóscopo y los doce signos del zodiaco. Con el paso de los siglos,
ciencias y pseudociencias se fueron separando. Uno de los ejemplos más claros de esta
escisión la encontramos en el siglo XVII, cuando después de la revolución en la química
de Robert Boyle, la ciencia abandonó la alquimia. Pero, aun así, la ciencia no se podía
desmarcar por completo de la pseudociencia, ya que nadie había escrito claramente cuáles
eran las reglas del juego.”120 Se entiende entonces que en el caso de Ptolomeo habría una
diferencia entre sus inventos científicos y el horóscopo del zodiaco 121. Así como la
revolución química de Robert Boyle y la alquimia. La diferencia es notoria entre ciencia
y pseudociencia.
Precisando aún más, “La ciencia plantea hipótesis de modo que puedan refutarse. Se
confronta una sucesión de hipótesis alternativas mediante experimento y observación.
Desde luego, cuando se descarta una hipótesis científica se ven afectados los sentimientos
de propiedad, pero se reconoce que este tipo de refutación es el elemento central de la
empresa científica. La pseudociencia o las supersticiones son justo lo contrario. Las
hipótesis suelen formularse precisamente de modo que sean invulnerables a cualquier
posibilidad de refutación, por lo que en principio no pueden ser invalidadas. Los
practicantes se muestran cautos y a la defensiva. Se oponen al escrutinio escéptico.
Cuando la hipótesis de los pseudocientíficos no consigue cuajar entre los científicos se
alegan conspiraciones para suprimirla.” 122 Y aquí empieza la lucha entre la verdad y la
aparente verdad (falsedad).
Para una definición más clara diremos que “se llama pseudociencia o falsa ciencia a
aquella actividad que sus practicantes denominan científica, llegando a utilizar el lenguaje
científico, pero sin usar su metodología. Es decir, no se trata de ciencia en absoluto por
carecer del principio fundamental de una ciencia que es su refutabilidad.” 123 Además de
la astrología y la alquimia, ya anotadas, como expresión de pseudociencia, también
tenemos otras como:

119
http://es.wikipedia.org/wiki/Tecnociencia
120
http://recuerdosdepandora.com/reflexiones/pseudociencia/cual-es-la-diferencia-entre-ciencia-y-
pseudociencia/
121 Es por esta ra zón que existen “pretendidas ciencias que afirman, con toda arbitrariedad, relaciones
inexistentes entre hechos: la astrología, por ejemplo.” (Fatone, V. Ob. cit., p. 162).
122
http://imaginario-nopensar.blogspot.com/2011/04/diferencias-basicas-entre-ciencia-y.html
123
http://profemarisamolina.blogspot.com/2011/11/pseudociencia-definicion-y-ejemplos.html

51
El creacionismo, “conjunto de creencias, inspiradas en doctrinas religiosas, según las
cuales la Tierra y cada ser vivo que existe actualmente proviene de un acto de creación
por uno o varios seres divinos, cuyo acto de creación fue llevado a cabo de acuerdo con
un propósito divino.”124
La Homeopatía. “Formulada por el médico Samuel Hahnemann a principios del siglo
XIX, se basa en el uso de remedios carentes de principios activos, centrándose en la
creencia de que lo similar cura lo similar, siempre que se administre en un formato muy
diluido.” 125
La Parapsicología. “Estudio de los fenómenos y comportamientos psicológicos cuya
naturaleza y efectos no tienen una explicación científica, como la telepatía, la levitación,
etc.”126
La Numerología, “Es un conjunto de creencias o tradiciones que pretende establecer
una relación mística entre los números, los seres vivos y las fuerzas físicas o espirituales.
Su estudio fue popular entre los primeros matemáticos, pero no se la considera ya
disciplina matemática.” 127
La Ufología. “también conocido en español como ovnilogía, es el estudio del
fenómeno ovni a partir del análisis del material relativo al mismo: fotografías, vídeos,
presuntos testimonios sobre avistamientos, informes de radar, etc., con el objeto de
proponer hipótesis sobre su procedencia.”128
El conflicto suscitado entre ciencia y pseudociencia ha llevado a no percibir en la
mente de los incautos, entre la verdad y la falsedad. Para combatir la amenaza de la
segunda, hay que estudiarla en comparación con la primera y refrendarla en la práctica,
pero se debe tener gran capacidad de análisis y saber liberarse de los prejuicios. Esta es
una tarea ardua del hombre que busca el conocimiento verdadero.

124
http://es.wikipedia.org/wiki/Creacionismo
125
http://lacienciaysusdemonios.com/10-razones-para-no-creer-en/10-razones-para-no-creer-en-la-
homeopatia/
126
http://www.wordreference.com/definicion/parapsicolog%C3%ADa
127
http://es.wikipedia.org/wiki/Numerolog%C3%ADa
128
http://es.wikipedia.org/wiki/Ufolog%C3%ADa

52
Capítulo VII
El método científico

“El método es el motor de la ciencia,


la garantía de su proceso,
de su enriquecimiento con nuevas tesis.”
P. V. Kopnin

La médula espinal de la ciencia se encuentra en el método científico, el cual alude a la


investigación científica que se dinamiza en el proceso de investigación sobre la realidad
natural y social. Veamos los rasgos más saltantes para el siguiente estudio.

I. Definición
Situar conceptualmente el método científico debe entenderse a entender la base sobre la
cual guía el procedimiento del conocimiento científico, por tanto, desde la óptica
filosófica daremos a conocer algunas referencias conceptuales sobre el particular, que nos
permitan reflexionar críticamente sobre el tema en referencia. Proponemos las siguientes:
Para Sergio Carrasco, hablando sobre la investigación científica, alude al método
científico, en los siguientes términos: “la investigación científica es un proceso
sistemático de aplicación del método científico al estudio y conocimiento de los
fenómenos y hechos de la realidad, con el propósito de describirlas, explicarlos, definirlos
y predecirlos en un tiempo y espacio determinado del desarrollo histórico del mundo.” 129
Según Restituto Sierra el método científico: “consiste en formular cuestiones o
problemas sobre la realidad del mundo y los hombres, con base en la observación de la
realidad y la teoría ya existentes en anticipar soluciones a estos problemas y en
contrastarlas o verificar con la misma realidad estas soluciones a los problemas mediante
la observación de los hechos que ofrezca, la clasificación de ellos y su análisis.”130
Por su parte Gregorio Fingerman refiere: “Llamamos método, justamente, a la serie
ordenada de procedimientos de que se hace uso en la investigación científica para obtener
la extensión de nuestros conocimientos.”131
El filósofo Pavel Vasilévich Kopnin, indica que “la finalidad del método científico es
la de servir de medio para la obtención de conocimientos nuevos; y el método lo es por
ser un sistema de conocimientos basados en una idea objetivamente verídica.” 132
De lo anterior se infiere que “la propia idea del método se expresa en los principios y
las leyes de cuyo sistema se infieren las deducciones metodológicas” 133. Es por ello que
“las leyes, sean naturales o sociales, son relaciones invariantes entre propiedades y son
tan objetivas como éstas. Más aún, toda ley es una propiedad. Si no hubiera leyes jamás
podríamos descubrirlas ni utilizarlas para explicar, producir y actuar.” 134 Este es el
carácter que distingue a la ciencia de otras ramas del conocimiento humano opuestas a
ella (pseudociencias).

129
Carrasco Díaz, S. Metodología de la investigación científica. Lima, Ed. San Marcos, 2009, p. 35.
130
Sierra Bravo, R. Ob. cit., p. 206.
131
Fingerman, G. Ob. cit., p. 173.
132
Kopnin, P. V. Ob. cit., p. 386.
133
Loc. cit.
134
Bunge, M. Ciencia y desarrollo. S/L, S/Ed., s/a., p. 139.

53
2. Etapas de la investigación científica
Hablar del método de investigación es referirnos a la investigación científica. Ya Bunge
en su significado sobre el método de investigación nos había adelantado las etapas que
este tiene, pero para una explicación más didáctica la expondremos con un poco más de
detalle. Las etapas de la investigación son como siguen 135:

A. Planeamiento de la investigación
“En ella se diseña, formula, elabora, difunde, define y determina la pertinencia y
viabilidad del plan de investigación…se debe estructurar el plan de investigación,
ya que este es el resultado del planeamiento de la investigación.” En síntesis, se
elabora el proyecto de investigación (‹‹perfil››, ‹‹anteproyecto››, ‹‹protocolo››,
etc., son diferentes las denominaciones para referirse a esta etapa).
B. Organización de la investigación
“se organiza todo el trabajo de investigación, formando los equipos y comisiones
que participan en su ejecución, así como las responsabilidades, roles y funciones
que les competen a cada una de ellas, con el objeto, de que las tareas, se cumplan
eficientemente y se tenga éxito en el logro de los objetivos previstos en el plan de
investigación…debe tenerse en cuenta la determinación y ubicación del gabinete
o instalación física donde se coordinará las acciones y se procesarán los resultados
de la investigación, ya que esto permitirá otorgarle mayor orden y seriedad al
desarrollo de la investigación.”
C. Implementación de la investigación
“Es la movilización de recursos y capacidades humanas, para poner en
condiciones operativas y de funcionamiento todo lo previsto en el plan de
investigación, es decir, adquirir todos los materiales y equipos indispensables,
para que el desarrollo de la investigación se realice con todo dinamismo y
facilidad…También es agenciarse de todos los recursos económicos necesarios
para gastos de viáticos, movilidad, etc.”
D. Evaluación de la investigación
“Es el control, verificación y ponderación permanente que se realiza, de todas las
etapas de la investigación, con el propósito de ir identificando a tiempo los errores
y desaciertos cometidos en la tarea investigativa, y de esta manera darle solución
oportuna, de lo contrario el resultado de la investigación corre el riesgo de
sesgarse.”
E. Comunicación de la investigación
“Una vez concluida la investigación, sistematizado los resultados y organizada en
forma de tesis, libro, etc., debe darse a conocer a las instancias correspondientes.
Si ha sido financiada por una institución, primero debe ser a ésta, y lue go al
público en general.”

Cada institución que se dedica a la investigación como norma interna de su


propia organización, elabora el esquema del método de investigación científica d iferente
por la forma, pero en esencia mantiene lo central del método 136. Lo principal en tal

135
Carrasco Díaz, S. Ob. cit., pp. 46-47.
136
Para una idea más clara de lo que significa el esquema del método científico, presentamos el que
utiliza la Facultad de Educación, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y es como sigue:
Presentación
I. El problema
1.1. Área problemática
1.2. Delimitación y definición del problema

54
cuestión es aprender a manejar el método científico para producir nuevos conocimientos
que signifiquen un aporte importante a la humanidad.

3. Validez del método científico


La validez alude al valor de algo cuyo propósito es cumplir co n una finalidad
determinada; en este caso el método científico para la ciencia. La validez del método
científico está en función a su objetividad, es decir, a la mutua correspondencia entre las
proposiciones, hipótesis y teorías con la realidad concreta.
De lo anterior se deduce la objetividad y lo objetivo, los cuales “se pueden aplicar
tanto a la cosa porque es su fuente, como el conocimiento en sí al sujeto de conocimiento,
la persona que conoce, respecto a la cual significa que tiene la cualidad o virtu d de ser
objetivo en sus juicios y apreciaciones…la objetividad no es otra cosa que esta
correspondencia del resultado del conocimiento con lo conocido.” 137 Esto solo se logra
tras un proceso de tiempo relativamente extenso.
Es por ello que la “objetivación, en el caso de la ciencia, supone un proceso de
elaboración del objeto conocido muy técnico y prolongado que no es otro sino el de la
investigación científica, realizado como sujeto cognoscente por el equipo investigador.”
Y es que “todo conocimiento científico es selectivo, por lo que no se puede hablar de una
objetividad única en él, en relación al mismo fenómeno, sino de distintas objetividades,
según los diversos enfoques y variables que se consideran en el fenómeno por las
diferentes ciencias o científicos.”
Por lo anteriormente dicho “una medición o técnica de prueba es válida si realmente
mide o comprueba lo que se proponía medir. Por ejemplo, algunos tests de inteligencia
no son válidos ya que estiman la información en lugar de la creatividad.”138 Esto conlleva
a considerar que “los investigadores pueden cometer errores en la investigación; de
observación y medición, de análisis, etc., errores que, lógicamente, repercutirán en la

1.2.1. Delimitación
1.2.2. Definición del problema
1.2.3. Formulación del problema
1.3. Sistema problemático
1.4. Sistema de objetivos
1.5. Justificación de la investigación
II. Marcos teórico
2.1. Antecedentes de la investigación
2.1.1. Antecedentes generales
2.2.1. Antecedentes específicos
2.2. Bases legales
2.3. Bases teóricas
2.4. Definición de términos básicos
III. Hipótesis, variables e indicadores
3.1. Sistema de hipótesis
3.3.1. Hipótesis general
3.3.2. Hipótesis específicas
3.2. Variables e indicadores: operacionalización
3.2.1. Identificación de variables
3.2.2. Operacionalización de variables
3.3. Definición operacional de términos
IV. Metodología
4.1. Diseño y método de investigación
4.2. Población y muestra
4.3. Procedimiento de investigación y contrastación de hipótesis
4.3.1. Técnica de muestreo
4.3.2. Técnica de instrumento de recolección de datos
4.3.3. Procedimiento para la recolección de datos
4.3.4. Tratamiento y análisis estadístico de datos
V. Cronograma de actividades
Bibliografía (Carrasco Díaz, S. Ob. cit., pp. 395-398).
137
Sierra Bravo, R. Ob. cit., p. 48. De aquí en adelante haremos las citas de la misma página, por lo que
evitaremos las llamadas a pie de página.
138
Bunge, M. Diccionario de filosofía. Buenos Aires, Siglo XXI editores, 2007 p. 215.

55
objetividad de lo conocido…la actividad de los científicos puede deformar de diversas
maneras lo conocido.”139 Es por esta razón que no es posible una objetividad absoluta.
La objetividad si bien es relativa, expresa esa realidad concreta tan cambiante, es por
esta razón que “el conocimiento científico no asegura tampoco esta objetividad, porque
no hay verificación empírica concluyente, ni existen garantías de que un conocimiento
científico determinado sea plenamente objetivo, aunque los contrastes exitosos pu edan
proporcionar una seguridad aceptable al respecto.” 140 Aun así el conocimiento científico
es el que más se aproxima a la realidad concreta para explicarla en sus diferentes
manifestaciones.
La validez del método científico, por tanto, se encuentra en la objetividad con la que
investiga la realidad concreta; y de sus resultados, conllevan a explicarla tal cual en sus
diferentes facetas y sus relaciones mutuas. Esto le daría certeza confiable, aunque ésta sea
relativa, a diferencia de “verdades reveladas” que se creen absolutas e infalibles.

4. La observación y la experimentación
Toda investigación científica, en la cual se aplica el método científico, pasa por un
proceso cognitivo y operativo obligado, esto es, la observación y la experimentación.
Veamos cada uno de ellos.

4.1. La observación
Toda investigación científica empieza con la observación, paso previo para encontrar las
respuestas en esa realidad objetiva observable. Es más, en tanto la observación involucra
nuestros sentidos, todas las personas se fijan en algo que observan en otras personas y
que llama su atención para comentar, sea en forma de chisme o de apreciación crítica
constructiva. Sea una u otra, se trata de opiniones (precedidas de prejuicios,
supersticiones, estereotipos o alguna creencia más) que expresan subjetividad.
En el caso del investigador, premunido del método científico, no se reducirá a la
opinión, avanzará a la suposición o posible hipótesis a ser comprobada en la realidad
concreta. Es por ello que “para conocer la realidad es necesario, previamente, observarla.
Pero toda observación exige una actividad selectiva; quien quisiese observarlo todo, no
observaría nada. Observar es observar algo; ese algo depende del interés del
observador…Observar no es, simplemente, hacer que las cosas se presenten a la
conciencia; es hacer que la conciencia se presente a las cosas y, al presentarse a ellas,
haga su elección.” 141 No solo nuestros órganos sensoriales entran en contacto con la
realidad objetiva, sino la conciencia a través de ellos. Es decir, la realidad exterior sirvió
de estímulo a nuestra conciencia que se activa mediante nuestros sentidos (vista, tacto,
olfato, gusto y oído). Pero quien impulsa a fijarnos en algo específico de la realidad
natural y/o social con nuestras necesidades materiales básicas y culturales.
Es por ello que a “cada momento, según nuestras necesidades o propósitos,
estructuramos el mundo a distinta manera: en ciertos momentos, nuestra observación
destaca contornos de cosas entre las que debemos movernos; en otros, colores o sonidos.
Las cosas pueden estar ahí y nosotros no verlas, porque no nos dirigimos a ellas, aunque
tengamos los ojos abiertos.” 142 Solo nos podemos interesar en algo, cuando responde a
nuestras necesidades humanas. De ahí que conocer la realidad exterior y transformarla ha
sido una obra paciente de más de dos mil años.

139
Sierra Bravo, R. Op. cit., p. 48.
140
Ibíd., p. 49.
141
Fatone, V. Ob. cit., p. 185.
142
Ibíd., p. 186.

56
Las ciencias particulares (biología, química, física) se han desarrollado en un proceso
histórico largo para llegar a ser lo que son hoy en día; asimismo con las ciencias sociales
y ciencia en general. Y es que “toda observación es, en un sentido, un empobrecimiento
de la realidad dada, pues no la recoge íntegra; pero, en otro sentido, es un enriquecimiento,
pues permite establecer relaciones con ella.” 143

4.2. La experimentación
Después que se ha observado el objeto o fenómeno que llamó nuestra atención con
particular interés, el siguiente paso es el de la experimentación, es decir, si en
determinadas condiciones bajo control del investigador, observa alguna regularidad que
permita formular hipótesis a ser contrastadas.
En este orden de ideas “una experimentación es un procedimiento que modifica los
hechos para estudiarlos en situaciones en que naturalmente no se presentan. El observador
no modifica la realidad; el experimentador si procura la producción de un fenómeno en
condiciones ideales. Esto permite, inmediatamente, distinguir entre las ciencias las que
sólo son de observación (como la astronomía) y las que son…de experimentación (como
la química, la fisiología) …En toda experimentación hay una idea previa: se concibe la
experiencia y se le dirige, para luego observar sus resultados.”144
Se entiende pues que la experimentación tiene una intencionalidad de producir o
provocar una situación dada que permita resolver la incógnita que llena de incertidumbre
al investigador.
Podemos decir que “la investigación científica puede considerarse como abarcando
cuatro momentos: 1) El investigador constata un hecho: 2) a raíz de ese hecho nace una
idea en su [conciencia]; 3) a partir de esta idea, razona, concibe una experiencia y la
realiza; 4) de esta experiencia resultan nuevos fenómenos que hay que observar, y así
sucesivamente.” 145 La tarea investigativa no termina nunca las generaciones de científicos
pueden cambiar unas por otras en el tiempo, en este proceso, existen muchos aportes –y
cada vez mejores– pero la investigación científica es inagotable.
La experimentación científica tiene sus modalidades de acuerdo a la práctica de cada
ciencia específica. Así tenemos las ciencias naturales (biología, química, física) y las
ciencias sociales (economía, historia, etc.) y ciencias humanas (filosofía, arte), de tal
forma que la experimentación variará conforme a cada ciencia. “El experimento en el
laboratorio se realiza en condiciones artificiales, creadas con ese fin; el social, en cambio,
diríase que se funde con la vida, no se lleva a cabo en el laboratorio, sino en la propia
empresa…en la escuela, etc. Su finalidad es convertirse en una experiencia avanzada que
pueda llevarse después a otras empresas e instituciones. Ello no disminuye el significado
del experimento social para conocer y transformar la realidad; por el contrario, este
significado se incrementa por cuanto halla aplicación directa en la realidad.” 146

5. Obstáculos del proceso de creación científica


En el proceso de investigación el investigador encuentra muchos obstáculos a su quehacer
investigativo, según sea el objeto de estudio. Estos obstáculos van desde cognoscitivos
(metodológicos, epistemológicos y filosóficos), políticos (intereses gubernamentales,
poder económico y político, etc.), sociales (medios económicos, restricciones legales y
demás) hasta culturales (creencias, hábitos, costumbres, etc.).

143
Loc. cit.
144
Loc. cit.
145
Loc. cit.
146
Kopnin, P. V. Ob. cit., p. 534.

57
En sentido general existen tres obstáculos el proceso de creación científica al decir de
Bunge147:
El nihilismo científico, es la tendencia político-doctrinal que intenta “destruir la
ciencia, o impedir que tome vuelo, es una manera muy eficaz (aunque no tanto como la
guerra) de impedir el desarrollo de una nación, ya que el desarrollo científico es un
componente del cultural y éste del global.”
El liberalismo y ciencia, es la postura político-economicista que se desarrolla en los
países altamente industrializados y que “ha llevado en los demás, sea mantener el
estancamiento, sea el desarrollo de unas pocas ramas de la investigación en los países en
desarrollo el Estado, y no la empresa privada es la más fuerte y el que tiene mayores
responsabilidades sociales, entre ellas de guiar el desarrollo armonioso de todas las ramas
de la ciencia…Esto implica, sin embargo, que el Estado debe adoptar una política
científica dirigista ya que también esta conduce a un desarrollo desigual de la ciencia.”
El dirigismo científico, es la política estatal que “no solo enajena a los científicos (al
no darles amplia participación en la elaboración de políticas y planes), sino que también
favorece desmedidamente las ciencias aplicadas a expensas de las básicas y de las
naturales a expensas de las sociales. Lo que es peor, el dirigismo lejos de favorecer la
formación endógena (siempre lenta) de la comunidad científica, propende a im portar
expertos (en unas pocas ramas consideradas ‘relevantes’ por gentes que no entienden de
ciencia), ignorantes que no hay ciencia instantánea.”
Los tres obstáculos mencionados que imperan en el mundo de hoy, son los que pueden
superar si se respeta la libertad de investigación, “sin libertad de investigación no hay
investigación original sostenida; a lo sumo hay investigación rutinaria que aplica
resultados de investigación originales hechas en otros lugares u otros tiempos, pero rara
vez inaugura rumbos. Sin libertad de información (que incluya la posibilidad de entablar
y mantener contactos personales con colegas nacionales y extranjeros) no puede haber
información al día, en particular información referente a nuevos enfoques, nuevos
problemas y nuevos métodos. Sin libertad de crítica languidece la innovación, que con
frecuencia se opone a ideas o métodos establecidos, y florece el dogmatismo. Y sin
libertad de enseñanza se les invita a los jóvenes el enfrentarse con problemas cuyo
tratamiento puede llevar a cuestionar los dogmas establecidos.” 148

6. La lógica inductivo-hipotética
La lógica inductivo-hipotética se refiere al método de razonamiento inductivo. Para ello
haremos un poco de historia: “Francis Bacon en 1620 y Christian Huygens en 1690
sentaron las bases de la inducción. En ellas se establece que no es posible explicar la
realidad del mundo natural utilizando únicamente deducciones, pues aquellas
explicaciones que van más allá de la experiencia son sólo especulaciones. La inducción
permite obtener conocimiento empírico más que conocimiento abstracto y metafísico, y
fue propuesta como un método para lograr una mayor objetividad en el proceso de
obtención de conocimiento.”149 Con esta premisa central previa, podemos explicar la
lógica inductivo-hipotética.
Así tenemos que “el método consiste en razonar partiendo de conocimientos
particulares con el fin de obtener conocimientos generales conforme el siguiente
planteamiento: El investigador, al enfrentarse a un caso particular de un fenómeno o una
asociación no explicada previamente, se explica el fenómeno o la asociación generando
hipótesis alternativas, las cuales surgen al relacionar el fenómeno que le interesa explicar

147
Bunge, M. Ciencia y desarrollo, pp. 60-61.
148
Ibíd., pp. 189-190.
149
http://pandwespanol.wordpress.com/2012/07/18/metodo-inductivo-hipotetico/

58
con las lecturas, observaciones o experimentos previstos o por Serendipia 150. El
observador contrasta con la realidad las hipótesis planteadas y a partir de los resultados
obtenidos rechaza o acepta la hipótesis.” Sobre esta referencia se establece la inferencia
lógica.
Tal inferencia “se conoce como modus (modo) tollens (rechazar) y se basa en el
planteamiento siguiente: Si A es verdadero entonces B es verdadero también. Si la prueba
empírica muestra que A no es verdadero entonces B es falso.”
A ello agregaremos lo siguiente: 1) Ante un fenómeno que interesa explicar, las
alternativas de solución o las explicaciones del fenómeno se expresan en diferentes
planteamientos que constituyen hipótesis científicas alternativas, las cuales describen en
qué condiciones de observación o experimentación se producirá el fenómeno. Entre más
precisas sean las predicciones de la hipótesis, más claras serán sus condiciones de
contrastación. Debe recordarse que la teoría debe encajar con los datos, NO que las
observaciones (si están confirmadas) deban estar equivocadas por no encajar en la teoría.
2) El siguiente paso consiste en diseñar observaciones o experimentos controlados que
permitan excluir una o más hipótesis planteadas al demostrar su falsedad. 3) Los
experimentos u observaciones se repiten tantas veces como sea necesario hasta obtener
resultados confiables. La reproducibilidad de un método se define como la frecuencia
con que se obtienen los mismos resultados en un sujeto utilizando un mismo
procedimiento en dos o más ocasiones y en manos de dos o más observadores, lo que
permite establecer la predictibilidad de un evento. 4) Finalmente se repite el
procedimiento con las hipótesis que aún no han sido rechazadas. El proceso se perpetúa
al formar nuevas hipótesis y compararlas con las hipótesis aceptadas, y así sucesivamente,
determinando la comprobabilidad del evento.
En resumen, la lógica inductivo-hipotética, se pude abreviar, para una mejor
comprensión, en lo siguiente:

• Observación y registro de los hechos.


• Análisis y clasificación de los hechos.
• Derivación inductiva de una generalización a partir de los hechos.

150
“Una serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se
está buscando otra cosa distinta. También puede referirse a la habilidad de un sujeto para reconocer que ha
hecho un descubrimiento importante, aunque no tenga relación con lo que busca. En términos más generales
se puede denominar así también a la casualidad, coincidencia o accidente.”
(http://es.wikipedia.org/wiki/Serendipia).

59
Capítulo VIII
La epistemología

“Es hora de que el estudio de la epistemología


cobre entre nosotros la seriedad
que lo caracteriza en otras partes.”
M. Bunge

El conocimiento en general y el conocimiento científico y tecnológico en particular, son


analizados críticamente por una rama de la filosofía, esta es, la epistemología. Su
connotación es teórica y de significación en la práctica social del hombre. Esta es la razón
por la cual ha devenido en ineludible dentro del contexto social científico y tecnológico
del siglo XXI, el cual permitiría cualificar el conocimiento dando credibilidad a la praxis
científica y tecnológica. Veamos de qué trata esta rama filosófica.

1. Origen histórico de la epistemología


Para comprender qué es la epistemología, empezaremos por su origen histórico. Desde la
antigua Grecia, cuando la filosofía era una práctica común entre los filósofos griegos, se
hizo una distinción entre doxa (opinión) y episteme (conocimiento), para diferenciar lo
que la gente común y corriente comunicaba: su sentir, lo que veía y creía sobre aquellos
acontecimientos naturales, sociales y personales sin ninguna relación entre ellos, de los
filósofos que comunicaban su visión del mundo. La episteme practicada por los filósofos,
que en aquel entonces eran biólogos, físicos, matemáticos, etc., el filósofo puro no existía,
investigaban sobre la realidad natural, social y humana buscando encontrar la relación
entre los diversos aspectos de que están compuestos, lo que implicaba ubicar la causa que
los engendraba. Existe pues una notable diferencia entre el poblador común y el pensador
intelectual.
Es Platón quien hace la diferencia entre doxa y episteme, centrándose en ésta última
toda vez que alude al Logos (o razón), donde se halla el verdadero conocimiento. Sus
reflexiones sobre el conocimiento, puede afirmarse, son verdaderas exposiciones
epistemológicas. Su obra el Teeteto es el diálogo en el cual se puede apreciar esta
afirmación. En el decurso histórico de la filosofía, se tuvo que esperar hasta la época
moderna y contemporánea para que los razonamientos epistémicos vuelvan a surgir, toda
vez que, en el medioevo europeo, la ciencia estaba enclaustrada en el dogma de fe.
Sin embargo, es a partir del siglo XIX, 1854, en pleno proceso de la primera revolución
industrial, con los descubrimientos científicos como el Origen de las especies de Darwin,
descubrimiento de la genética por Mendel, el desarrollo de la física, la química y la
matemática, crean el contexto cultural para que el filósofo escocés James Frederick
Ferrier en su obra Fundamentos de la metafísica, por primera vez proponga el término
epistemología distinguiéndola de la ontología. La raíz etimológica de epistemología
deviene de las voces griegas episteme= conocimiento, razón, y logos= discurso, estudio.
De lo que se deriva en su acepción como estudio del conocimiento. Con el transcurrir del
tiempo se asoció a la ciencia y tecnología por ser expresiones de gran rigor racional y
cuyas consecuencias sociales tienen gran poder influyente en la producción y consumo.
Es a partir del siglo XX que la epistemología se profesionaliza y tiene en el Círculo de
Viena, década del 20, a los primeros epistemólogos en su sentido conservador y clásico,
también conocidos como neopositivistas (una nueva versión del positivismo de Augusto
Comte). Estos epistemólogos se abocaron a “la tarea de distinguir la epistemología
respecto de la gnoseología”. Para ellos la epistemología debía ocuparse de las ciencias

60
naturales y su método desde la óptica del científico. La filosofía, por otro lado, se ocuparía
de la gnoseología, convirtiéndose en una disciplina de las ciencias naturales. Todo aquello
que puede ser medible, calculable, pensado con exactitud matemática es consid erado un
conocimiento verdadero. Este fundamentalismo epistemológico se refiere “en exclusiva
a la disciplina que pretende establecer los fundamentos racionales del conocimiento de
un objeto por parte de un sujeto y, además, al método apropiado para el logro de verdades
en el campo de la ciencia, de modo tal que deberían quedar excluidos de tamaña empresa
cualesquiera componentes reputados de ‘extrínsecos’ o ‘irracionales’, como pudie ran ser
los factores sociales, históricos o contextuales que envuelven la producción
cognoscitiva.” 151
La epistemología, bajo ese enfoque, se extiende por las diferentes universidades del
mundo occidental, siendo enseñada a nivel de pre-grado, en forma general, y a nivel de
postgrado, de forma especializada. El fundamentalismo epistemológico neopositivista,
dura hasta la década del 90, es decir, ha imperado durante siete décadas
aproximadamente. Nuevos enfoques epistemológicos en perspectiva del siglo XXI,
marcan una orientación diferente relacionando ciencia e historia y otra ten dencia
relacionando ciencia y sociedad, de donde surge la epistemología social. Estas nuevas
tendencias epistemológicas heterodoxas y opuestas a la ortodoxia neopositivista surgidas
en los 90, vienen siendo desarrolladas en base a los nuevos problemas que surgen
producto de la sociedad de la información inmersa en la globalización, la epistemología
clásica o neopositivista está quedando rezagada.

2. Definición.
Después de entender cómo surge históricamente la epistemología, se hace necesario tener
en cuenta la definición, base referencial de su enfoque conceptual. Para tal efecto se dará
a conocer tres definiciones de diferentes autores.
Mario Bunge la define en los siguientes términos: “La epistemología o filosofía de la
ciencia, es la rama de la filosofía que estudia la investigación científica, y su producto, el
conocimiento científico.”152
Raúl Tafur, por su parte, afirma: “La epistemología es una reflexión sobre la ciencia
que busca la problematización de los aspectos y logros, así como una crítica de la
actividad científica (la investigación) y los productos de ella: los conocimientos
científicos. A la luz de la problematización y la crítica de la ciencia, la epistemología llega
a la fundamentación de la ciencia.” 153
Para Marcial Abanto la epistemología es: “la investigación filosófica (metateoría y
metadiscurso) acerca de las ciencias, técnicas y tecnologías, como acerca de toda realidad,
método, instrumento, estrategia, proceso, actitudes e instituciones que posean correlatos
inmediatos, directos o indirectos, con la ciencia y la comunidad científica y
tecnológica.” 154
Como se aprecia las tres definiciones propuestas como referencias conceptuales guías
para entender la epistemología, se centran en el conocimiento científico, como objeto de
estudio de esta rama de la filosofía. Veamos los puntos de coincidencia en estas
definiciones.

151
Valero Lumbreras, A. Epistemología social y política del conocimiento: un análisis del programa de
investigación de Steve Fuller. (Tesis doctoral). Madrid, Universidad Complutense de Madrid, 2006.
152
Bunge, M. Epistemología. Curso de actualización. La Habana, Ed. De Ciencias Sociales, 1982, p. 13.
153
Tafur, R. Introducción a la investigación científica. Lima, Ed. Mantaro, 1994, p. 18.
154
Abanto Florida, M. Epistemología. Enfoque reconstructivo. Cajamarca, Ed. Universidad Nacional de
Cajamarca, 2003, p. 93.

61
En la definición de Bunge, la epistemología estudia la investigación científica y su
producto, el conocimiento científico, es decir, el proceso por el cual el investigador se
vale para llegar a un resultado, o lo que es lo mismo, el método científico; éste, en su
aplicación sobre la realidad concreta obtiene un producto, el conocimiento científico, o
sea, aquella teoría cuya hipótesis ha sido verificada y comprobada. Este estudio, p or tanto,
es muy minucioso, pues se debe tener conocimientos de ciencia además de filosóficos.
En el caso de Tafur nos dice que la epistemología es una reflexión problematizadora y
crítica sobre la actividad científica y su producto el conocimiento científ ico; esto
permitiría fundamentar la ciencia. Hasta aquí se observa que está dentro de la misma línea
de pensamiento de Bunge.
Abanto, refiere a la epistemología como investigación filosófica, entendida ésta como
“metateoría” y “metadiscurso”, que es lo mismo decir, analizar teóricamente la teoría
científica (o lo que comúnmente se conoce como “más allá de la teoría”). En este caso es
sobre la ciencia, técnicas y tecnologías, o sea que abarca también otro campo no tocado
por Bunge y Tafur, la tecnología; así como también investiga los medios por el cual se
lleva a la ciencia y la tecnología; pero, además, se ocupa de “actitudes e instituciones” de
la comunidad científica y tecnológica. La pretensión epistemológica desde el enfoque del
autor es abarcar las dos expresiones racionalizantes del mundo de hoy.
En las tres definiciones, la epistemología se ocupa de la ciencia y su método, así
como también abarca la tecnología y la técnica. Sin embargo, en este análisis cabe hacer
la siguiente crítica, la epistemología así definida, olvida que la ciencia es un producto
social e histórico, es a través de este contexto en el cual surge y se desarrolla. La
concepción filosófica de estos autores es reduccionista por más que intenten ser
totalizantes.
La epistemología, en consecuencia, debe investigar la ciencia y la tecnología en su
sentido histórico y social que permita esclarecer la razón de la utilización de los métodos
aplicados en la consecución de sus fines sociales, políticos, culturales y económicos, no
solo para el entorno de la comunidad científica sino para la transformación social en su
dinámica histórica, acorde a las leyes que descubre de la realidad concreta. Así como
también a la clase social determinada que pertenece el científico y hace uso de estos
conocimientos con fines políticos e ideológicos.

3. Clasificación de la epistemología.
La epistemología como rama de la filosofía, según Raúl Tafur, se clasifica en
epistemología general y epistemología regional. Veamos cada una de ellas.
La epistemología general, “versa sobre la ciencia en general, la caracteriza
independientemente de sus diferencias, abstrayendo sus rasgos comunes, pretendiendo un
solo método de investigación.” 155 Su objetivo central estaría en la caracterización de la
ciencia. Aquí es donde se define la concepción filosófica del epistemólogo: idealista o
materialista. En general, los epistemólogos, desde el círculo de Viena o neopositivistas,
analizan filosóficamente la ciencia en forma idealista subjetivista, desde la racionalidad
propia del sujeto que piensa el objeto a través de los métodos científicos sin relación con
la sociedad o los hechos históricos. De esto último se ocupan los epistemólogos
materialistas al cual relacionan la producción social del cual la ciencia y la tecnología es
parte integrante.
La epistemología regional o especial, es aquella que estudia “las diversas expresiones
de investigación científica, así como sus procedimientos específicos; las clases de
conocimiento con sus expresiones: conceptos, teorías, hipótesis, etc., constituyen objeto

155
Tafur, R. Ob. cit., p. 21.

62
de estudio de las epistemologías regionales. En este sentido el espíritu problemático y
crítico propio de la epistemología general se mantiene en la epistemología regional.” 156
Son manifestaciones de este tipo de epistemología, según Mario Bunge: Filosofía de la
lógica, Filosofía de la matemática, Filosofía de la física, Filosofía de la química, Filosofía
de la biología, Filosofía de la tecnología, etc.
Esta división epistemológica obedece a una comprensión didáctica del quehacer
epistemológico, pero de ninguna manera significa una separación infranqueable; es más,
ambas están íntimamente relacionadas entre sí. Bunge, en su obra Vigencia de la filosofía,
afirma que la epistemología es de dos tipos: epistemología descriptiva y epistemología
normativa. “La primera se ocupa de los estados y los problemas reales del conocimiento
científico. La segunda se orienta al deber ser y a los mecanismos del conocimiento
científico.” 157
Las epistemologías general y regional, tendrían relación con la epistemología
descriptiva, en tanto ambas se ocupan del conocimiento científico. Mientras que la
epistemología normativa, tendría una connotación axiológica y ética.

4. Problemática de estudio de la epistemología.


La epistemología al ocuparse del conocimiento en general y del científico y tecnológico
en particular, reflexiona sobre los problemas de su desarrollo endógeno (hipótesis, leyes,
método, técnicas, teorías, axiomas, etc., con las que trabaja el científico) y exógenas (las
consecuencias de su aplicación a la política, educación, economía, instituciones, etc., el
sentido social para los individuos como usuarios y consumidores).
Dada la extensión de la problemática epistemológica, se hará una visión panorámica
sobre la misma en lo fundamental.
Un primer problema epistemológico a plantear es: ¿qué es la ciencia? Responder a esta
pregunta implica dos aspectos una teórica, tener base filosófica necesaria como la
capacidad de reflexión metódica en tanto concepción del mundo; y, otra práctica, “en la
medida en que el científico es consciente de lo que hace podrá precisar su actividad y los
productos de ella y –si así lo prefiere– no se alejará de la naturaleza y espíritu
científicos.” 158 Por ejemplo, “en la antigüedad existió un concepto empirista de ciencia
desde la época anterior a Platón y que se prolonga hasta nuestros días pero con poca
significación.” 159 En la época actual: “La ciencia deviene en práctica con la técnica, y la
tecnología se torna así significativa para el hombre contemporáneo. Más no hay
tecnología sin ciencia. Es imposible. Los problemas humanos de hoy obligan no sólo a
implementar tecnología sino también a impulsar la ciencia para resolver los problemas
humanos.” 160
Un segundo problema epistemológico es el tratamiento del método científico: ¿por qué
el método científico es importante para la ciencia? Porque “del estudio epistemológico
del método, se obtiene como resultado de precisión de los conceptos de método, la noción
de método científico particular de pensamiento.”161 Sin embargo, “el método científico
no suple a estos conocimientos, decisiones, planes, etc., sino que ayuda a ordenarlos,
precisarlos y enriquecerlos. El método forma, no informa.” 162 Esclarecer el método de
investigación es una tarea epistemológica central del investigador porque permitirá dirigir

156
Ibíd., p. 22.
157
Abanto Florida, M. Ob. cit., p. 103.
158
Tafur, R. Ob. cit., p. 31.
159
Ibíd., p. 33.
160
Ibíd., p. 37.
161
Ibíd., p. 64.
162
Bunge, M. Ob. cit., p. 35.

63
su estudio hacia el resultado final, el cual se espera que sea un nuevo descubrimiento de
una realidad aun no conocida o poco estudiada. He aquí la importancia del método de
investigación, sea este científico, filosófico, histórico, etc.
Un tercer problema epistemológico es el planteamiento del problema de investigación:
¿qué tipo de problema se puede plantear? “Plantear un problema científico de
investigación es estudiar las condiciones en que el problema aparece, y en segundo lugar,
se determina la posible solución, se condicionan los pasos posteriores…en el problema
de investigación está contenida la lógica de la actividad investigativa. Saber plantear
problemas decide los pasos ulteriores de la investigación.” 163 La importancia de
solucionar este aspecto es central toda vez que va a orientar el tipo de investigación a
realizar. Así tenemos: problemas descriptivos, que se ocupan de apuntar a los
componentes de los fenómenos, hechos o acontecimiento; los problemas explicativos, son
aquello que investigan por qué y cómo ocurren los fenómenos estudiados; y, los
problemas predictivos, aquellos que indagan sobre las consecuencias, efectos probables
que tendrá determinado fenómeno en el futuro. De esto depende el desarrollo de la
investigación.
Un cuarto problema epistemológico es formular hipótesis de investigación: ¿por qué
la hipótesis es importante en la investigación científica? La hipótesis, es una suposición
que se expresa “como enunciados o proposiciones, que se basan en los conocimientos
existentes, o, también en hechos nuevos, que constituyen una respuesta tentativa a un
problema de investigación.” 164 El análisis epistemológico de la hipótesis es que guarda
relación con el problema de investigación, debe referirse a hechos reales, tiene que
fundamentarse teórica y lógicamente, así como tener capacidad de predictividad. En tanto
existe una relación íntima entre el planteamiento del problema y la formulación de la
hipótesis, éstas tienen varias clasificaciones: según el criterio lógico (hipótesis de
inductivas, deductivas, analógicas), por la función que cumple en la investigación
(hipótesis de trabajo, descriptivas, causales) y por el grado de generalización de los
resultados (hipótesis singulares, generales y estadísticas).
Además de los problemas antes mencionados, la epistemología también analiza otros
como: el diseño de la investigación, las teorías científicas, los modelos de investigación,
la ley científica, la explicación científica, los conceptos científicos, etc.

5. Importancia de la epistemología
En el contexto actual de la sociedad de la información, en lo que va de la segunda década
del siglo XXI, la ciencia y la tecnología sigue sorprendiéndonos con sus investigaciones,
descubrimientos e innovaciones aceleradas. Hoy más que nunca la epistem ología en su
orientación heterodoxa tiene una tarea prolífica que ahonda su importancia. En este orden
de ideas expondremos lo más resaltante de su ocupación.
La epistemología en “la sociedad actual se encuentra ya muy informatizada (es
cyberdiscursiva y cyberlexémica). La sociedad del mañana lo será muchísimo más. Tal
informatización demanda con urgencia el abordaje epistémico para que esa
informatización y el conocimiento posean un perfil consistente, riguroso y dotado de
sentido.” 165 De igual modo, “la misma corriente del planteamiento estratégico, la nueva
gestión de instituciones y empresas, la doctrina de la calidad total, los principios de la
reingeniería (por cierto, muy controversiales), en alta medida son efectos epistémicos.”166

163
Tafur, R. Ob. cit., p. 84.
164
Ibíd., p. 91.
165
Abanto Florida, M. Ob. cit., p. 107.
166
Ibíd., p. 106.

64
La epistemología es importante porque “ofrece a los científicos y a los científicos en
formación una autoconciencia. Felizmente nuestro tiempo es epistemológico en el sentido
de que la epistemología en tanto reflexión filosófica de la ciencia se ha visto acrecentada
por la vertiginosa creciente del auge tecnológico que tipifica nuestra época. Por esta
razón, reflexionar críticamente, radicalmente, es una necesidad filosófica, a lo que se ha
llegado principalmente por el desarrollo de la industria y por la preciada libertad
humana.”167
La epistemología también es importante porque “tiene un lugar en la cultura científica.
La ciencia no puede fundamentarse por sí misma. Tampoco puede problematizarse ni
criticarse a sí misma. En todo caso es positivo, es bueno que los científicos problematicen
su quehacer, su trabajo, sus posibilidades, sus proyectos, etc…En el proceso de
investigación, cuando el científico se propone hacer una nueva investigación, hay una
etapa preliminar que es reflexiva [¿qué temas investigar?, ¿cuáles son los problemas más
urgentes a ser investigados?, ¿qué herramientas metódicas son las más apropiadas para la
investigación?, etc.]…todas estas reflexiones, los pro y los contras, constituyen un
quehacer que no es hacer ciencia, es auténtica labor epistemológica.”168
En definitiva, la importancia de la epistemología radica también en preocuparse por
estar permanentemente actualizado en los descubrimientos científicos e innovaciones
tecnológicas para reflexionar críticamente sobre su proceso interno y su orientación
exógena, en ambos casos para evaluar las consecuencias sociales, políticas, culturales y
económicas planteando nuevos horizontes y visualizando dificultades. Tener un bagaje
cultural básico de epistemología en cada profesional, que se precie de haber ido a la
universidad, es fundamental en su desempeño como intelectual y capacidad profesional.

167
Tafur, R. Ob. cit., p. 24.
168
Ibíd., pp. 24-25.

65
TERCERA PARTE
El hombre y su contexto social

66
Capítulo IX
El origen del ser humano

“Si el hombre es formado por las circunstancias,


será necesario formar las circunstancias humanas.”
Marx-Engels

La historia de la filosofía afirma que es a partir de los sofistas 169 y luego Sócrates, que se
empieza a tratar filosóficamente sobre el hombre. Es Sócrates quien, con mayor
sistematicidad, se planteó el problema sobre la esencia del hombre. Tal planteamiento
condujo a una concepción idealista, es decir, la esencia del hombre, es su yo racional
sustentado sobre una base moral. Paralela a esta concepción ya existía el mito religio so,
según el cual el hombre, así como todas las cosas materiales existentes, provienen de la
voluntad creadora de los dioses. Con el transcurrir del tiempo, evoluciona el pensamiento
y sus condiciones sociales, lo que dará origen a una forma diferente de v er las cosas.
En la actualidad (época contemporánea), siglo XXI, existen dos tendencias bien
marcadas: el creacionismo, de arraigo en la pasada época medieval, y el evolucionismo,
descubrimiento y sistematización científica moderna. Veamos en qué consiste sus
argumentos teóricos.

1. Concepción creacionista.
La concepción creacionista actual tiene su raíz histórica en el mito de la antigüedad, es
en la época medieval que se sistematiza las creencias religiosas en base a la racionalidad
filosófica (la razón se convierte en sierva de la fe, o lo que es lo mismo, la filosofía es
sierva de la teología), es decir, se utiliza la filosofía antigua (Platón, Aristóteles y Plotino)
para demostrar con argumentos lógicos de la filosofía la existencia en Dios, cuyo sustento
doctrinal se encuentra en la Biblia, de tal forma que se convierta en una ‹‹verdad
racional›› incuestionable. Los teólogos-filósofos más eminentes de esta etapa histórica
son: Agustín de Hipona y Tomás de Aquino.
Por lo anteriormente expuesto, es evidente que la pretensión es el de demostrar su fe
cristiana y hacer de tales argumentos lógicos una teoría metafísica de validez universal,
una verdad absoluta para toda la humanidad, sin distinción cultural. Como la Biblia es el
centro en el que se sustenta la concepción creacionista, remitámonos a ella.
Según el libre del Génesis, nos da a conocer cómo el Dios bíblico creó al hombre:
“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra
semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda
la tierra, y en todo animal que se atraviesa sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su
imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y mujer los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo:
Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar,
en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y dijo Dios:
He aquí que os he dado toda planta que, de semilla, que está sobre la tierra, y todo árbol
en que hay fruta y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a
todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida,
toda planta verde les será para comer. Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he

169
El término refiere a lo siguiente: “Los sofistas son maestros peregrinantes venidos de afuera, miembros
de un halo de celebridad inaccesible y rodeados de un estrecho círculo de discípulos. Administraban sus
enseñanzas por dinero. Éstas recaen sobre disciplinas o artes específicas y se dirigen a un público selecto
de hijos de ciudadanos acomodados deseosos de instruirse. La escena en que brillan los sofistas, en largo
soliloquio, es la casa particular o el aula improvisada.” (Jaeger, W. Ob. cit., p. 412).

67
aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana del día sexto.” (Gen. 1:
26-31).
En este pasaje bíblico existen algunos elementos a considerar dentro de la doc trina
religiosa que a su vez es recogida por los teólogos-filósofos, nos referimos a la forma de
crear del Dios bíblico, mediante la “voz” o la “palabra”. Esta es la característica más
notable del creador, así lo hizo con los cielos y la tierra, que preced ió al hombre, así
también lo hizo con él. Otro aspecto a resaltar es que de todo lo creado hasta el sexto día,
pues el séptimo descansó, el hombre es el único que se parece al Dios creador, tanto varón
como mujer, ambos se asemejan en la imagen (o parecido físico). A ello se agrega un
“mandato”, después de bendecirlos, “fructificad y multiplicaos; llenada la tierra, y
sojuzgadla y señoread”; asimismo, todo lo comestible les servirán para alimentarse. Y por
último el término “bendición” cuyo significado se puede deducir, es el que toda
abundancia es buena y está acorde con el deseo alcanzado por quien consigue su
propósito. La “palabra”, el “parecido físico con Dios”, el “mandato de lo que se debe
hacer” “la alimentación sobre todo lo creado” y la “bendición”. Tales son los elementos
que intervienen en el origen del hombre, según la Biblia.}
Desde que se oficializó la iglesia como institución legalmente constituida en la
sociedad hasta el día de hoy, ha habido innumerables interpretaciones de la Biblia, no
obstante que es la iglesia el ente rector quien autoriza la “forma correcta” d e interpretar
la “palabra de Dios” y sus teólogos los llamados a difundirla e instruir a los creyentes.
Después de más de diez siglos (s. V al XVI aproximadamente), con el advenimiento del
movimiento cultural denominado Renacimiento y Humanismo cuando se cuestiona tal
interpretación oficial por causa de la intransigencia y tiranía del poder papal, con sede en
el Vaticano, reclamando una reforma a tal estado de cosas existentes. Así d estacan
congregaciones religiosas como los luteranos, calvinistas, pietistas, entre otras; las cuales
interpretan la Biblia de forma diferente, imprimen el texto sagrado en sus propios idiomas
(alemán, francés, inglés) y no en latín como se acostumbraba, convirtiéndose en iglesias
independientes del Vaticano; a estas se les denomina en adelante protestantes. Fue un
hecho histórico significativo que se complementó con las guerras que promovió la iglesia
católica con el fin de aplacar tal rebeldía, pero aquí intervinieron los Estados que estaban
enemistados con el Papa y solo aquellos que estaban de su lado lo apoyaron, con la
consiguiente matanza entre cristianos.

1.1. Tendencias ideológico-doctrinales


Si la Biblia es la fuente de las creencias religiosas, la causa por la cual la fe del creyente
se fija en la idea de un Dios existente que la tradición cultural y política ha condicionado
con eficiencia, como hemos visto, tiene un serio conflicto de interés dogmático entre
creyentes cuando se la interpreta, pues cada confesión de fe eclesiástica se irroga el
derecho absoluto de la “verdadera interpretación”. En tal sentido, veamos las tendencias
ideológico-doctrinales sobre el origen del hombre actualmente vigente.

A. El creacionismo clásico, es la tendencia ideológico-doctrinal perviviente del


medioevo, profesa un dogmatismo tradicional. Para esta confesión de fe, la teoría
de la evolución de las especias biológicas de Darwin no es posible,
“especialmente, lo referido a la evolución humana, además de las explicac iones
científicas sobre el origen de la vida. Por esto rechazan todas las p ruebas
científicas (fósiles, geológicas, genéticas, etc.) …se hace una interpretación literal
de la Biblia y se sostiene la creación del mundo, los seres vivos y el cataclismo
del Diluvio universal tal como está escrito en el Génesis sin pretender concretas

68
de manera científica el origen de las especies.” 170 Es decir, para el creacionismo
clásico la “verdad revelada” en la Biblia es incuestionable, por tanto, solo se debe
creer.
B. El “creacionismo científico”, esta tendencia ideológico-doctrinal, se diferencia del
“creacionismo clásico” o tradicional, por utilizar “fundamentos no religiosos a
partir de descubrimientos o conocimientos de disciplinas pertenecientes a las
ciencias naturales [la física cuántica, por ejemplo, y]…tratan de presentar como
si fueran pruebas científicas contra la teoría de la evolución…este tipo de
creacionismo contemporáneo trata de desdibujar la distinción entre hecho
evolutivo (parentesco y transformación de las especies a lo largo del tiempo) y
teoría de la evolución (síntesis evolutiva moderna o ‘neodarwinismo’),
englobándolo todo con el término ‘evolución’, ‘evolucionismo’, o ‘darwinismo’
y descalificándolo como ‘una simple teoría’ (jugando con el doble signif icado de
la palabra teoría en el habla común y en las ciencias naturales). Así intenta negar
el hecho de que la teoría de la evolución es considerada una de las más grandes y
sólidas teorías científicas actuales, que describe un hecho sobre el que no existen
pruebas o evidencias que lo refuten.”171
Esta tendencia, se divide en dos posturas ideológicas que a su vez asumen dos
formas interpretativas opuestas al tema en cuestión, las mismas son las siguientes:

a) El diseño inteligente
Esta tendencia creacionista tiene la característica de ser anti-evolución y es un
“movimiento que no suele hacer explícita su motivación religiosa. Su
principal actividad consiste en negar en mayor o menor medida la validez e
importancia de las explicaciones evolutivas sobre el origen de las estructuras
biológicas, para concluir que es necesaria su creación por intervención directa
de un ser inteligente. El diseño inteligente es presentado por sus seguidores
como una alternativa al neodarwinismo, pero, al no formular hipótesis
contrastables, no cumple los requisitos del método científico y es considerado
una forma de pseudociencia.” 172 Esta postura ideológico-doctrinal sustenta su
fundamento en base a tres principios: complejidad irreductible 173, complejidad
específica 174 y principio antrópico 175.

b) El creacionismo pro-evolución
A diferencia de los creyentes antievolución del cristianismo clásico y del
diseño inteligente, esta tendencia de creyentes son pro -evolución, es decir,
“cree en la existencia de un creador y un propósito, pero sí acepta que los seres
vivos se han formado a través de un proceso de evolución natural. Esta forma
170
http://es.wikipedia.org/wiki/Creacionismo
171
Ibíd.
172
Loc. cit.
173
Se refiere a “un solo sistema, el cual está compuesto por varias partes interactivas bien integradas que
contribuyen a la función básica, en donde el retiro de cualquiera de las partes causa que el sistema deje de
funcionar con efectividad.” (http://www.gotquestions.org/Espanol/diseno-inteligente.html)
174
“El argumento de la complejidad específica, establece que es imposible que a través de un proceso
fortuito puedan desarrollarse estos complejos patrones. Por ejemplo, un cuarto lleno con 100 monos y 100
máquinas de escribir pueden eventualmente producir algunas palabras, o quizá aún hasta una oración, pero
jamás producirán una obra Shakesperiana.” (Ibíd.)
175
Establece que el mundo y el universo están ‘finamente ajustados’ para hacer posible la vida en la
tierra…la existencia y el desarrollo de la vida en la tierra requiere que muchas variables están perfectamente
armonizadas, de manera que sería imposible que todas estas variables llegaran a existir a través de la
causalidad o de eventos fortuitos no coordinados.” (Loc. cit.)

69
de creacionismo no interviene con la práctica de la ciencia, ni es presentada
como una alternativa al neodarwinismo, sino como un complemento filosófico
o religioso a la teoría de la evolución.”176

1.2. Efectos psico-sociales del creacionismo


Desde que se adoptó la religión cristiana como sentido de la vida, moral de la sociedad y
religión oficial de la política y cultura occidentales, a la cual pertenecemos, los efectos
psicosociales en el creyente han sido diversos, los cuales han motivado una serie de
críticas en general por parte de la ciencia, y, a las organizaciones eclesiásticas en
particular, por parte de la crítica en general.
Esta crítica no sólo destaca los principios doctrinales en los que se funda la religión en
general, sino en la práctica deplorable de sus “líderes espirituales” (sacerdotes y/o
pastores), sobre todo ante los diferentes casos de pederastia, homosexuales, tráfico de
influencias, corrupción ante los fondos económicos de la iglesia, entre otros.
Entendemos por efectos psico-sociales, a los traumas psicológicos de la persona
creyente que deja como secuela emocional la experiencia religiosa que tienen al asistir a
las iglesias en que fueron adoctrinados en una fe dogmática de radicalidad extrema en las
interpretaciones de la Biblia; sus efectos repercuten en los social y cultural en su
desenvolvimiento con los demás, pues les deja el temor de la desconfianza, lo cual las
llevó a dejar de asistir a tales iglesias, sin que por ello haya significado –en la mayoría de
los casos– abjuración a la creencia en Dios.
Lo anterior nos lleva a caracterizar, de forma general, tres perfiles fundamentales de
líderes espirituales177:

a) El que busca impresionar: buscan impresionar para bien o para mal, como
súper ganadores o como víctimas. Son las personas que traen el currículum
debajo del brazo, muestran lo bueno que tienen o manipulan con su dolor
poniéndose en víctimas.
b) El seductor espiritual: quienes necesitan demostrar todo el tiempo que son
´súper espirituales’ tienen una doble vida. No temamos desconfiar de ‘la
súper familia’, ‘el súper líder’, ‘el súper comerciante que hace negocios
brillantes’, porque toda seducción… ¡es mentira!
c) El evaluador continuo: son aquellos que viven evaluando a los demás: ‘Acá
hay hipocresía’. Debemos tener por seguro que el que ve hipocresía afuera
es el más hipócrita, porque el que ve la paja en el ojo ajeno tiene una viga en
el propio. Es preciso cuidarnos de los que dicen ‘Acá hay pecado’, y viven
señalando, juzgando, condenando, porque seguramente lo que critican sea su
sombra.

Ahora veamos los efectos psicosociales a través de los testimonios de creyentes que
asisten (o dejaron de asistir) a las iglesias cuyos líderes espirituales acabamos de describir.

Comenta Alejandra: con mi esposo vimos al líder religioso viajar con su


amante a una conferencia. Dejaba a su esposa en casa, cuidando a los hijos; no
le permitía arreglarse ni se podía vestir bien. 178

176
http://es.wikipedia.org/wiki/Creacionismo
177
A continuación, destacamos los que propone Bernardo Stamateas en su libro Intoxicados por la fe. Cómo
ser libres de una religión tóxica y vivir una espiritualidad feliz. Buenos Aires, Ed. Grijalbo, 2010, p. 49.
178
Ibíd., p. 52.

70
Comenta Estela: Toda mi vida fui a la iglesia, me decían que yo tenía que sufrir,
que esa era la marca de un verdadero cristiano, que las cosas entran con
dolor…Yo antes me preguntaba si había vida después de la muerte… ¡Ahora
me pregunto si hay vida antes de la muerte! 179

Cuenta Roberto: Comencé a ir a una iglesia en la que me enseñaron que no


debía ir al médico porque eso era falta de fe, y que yo no tenía la fe suficiente,
etc. Por esas palabras me deje estar y no sólo Dios no me sanó, sino que casi
me muero. Aprendía la lección y me salí de esa iglesia. 180

Cuenta Patricia: En mi adolescencia estaba en un campamento de


jóvenes…Predicaron sobre la fe y la sanidad de Dios y un chico diabético
decidió que estaba sano y no se aplicó la insulina. Al día siguiente lo internaron
con un coma diabético. Fue una experiencia muy angustiante y una enorme
crisis de fe.181

Y así podríamos seguir con innumerables casos de creyentes que cuentan sus
experiencias en iglesias donde les inculcaron el dogma bíblico, según la interpretación de
estas iglesias. Lo crucial aquí es la postura de rechazo y exclusión de los creyentes contra
aquellos que no profesan su confesión de fe y menos aun no son creyentes religiosos. Es
por ello que: “Una fe tóxica te hace llamar con distintos motes a aquellos que no comparte
tu fe: ‘los otros’, ‘los paganos’, ‘los apartados’, ‘los mundanos’, ‘los que viven bajo la
oscuridad’.” 182 Asimismo, los “no creyentes”, por alusión a los agnósticos y ateos, a
quienes tienen por seres que “no saben amar”, “no se quieren a sí mismos”, “odian a los
cristianos”, es decir, toda una deformación de la realidad con tal de atraer y mantener a
los creyentes en sus iglesias. Tal es las consecuencias psicosociales del creacionismo.

2. Concepción evolucionista
La concepción de la evolución es una teoría científica que tiene en Charles Darwin (1809-
1882) su máxima figura, pero ya antes de él, otros científicos habían investigado el origen
de la vida sin necesidad de recurrir a los mitos judíos que cuenta la Biblia. Así tenemos
que el abuelo de nuestro científico, Erasmo Darwin (1731-1802), fue quien estableció
“las primeras pautas del interés científico por estos temas. Sin duda hay que destacar los
estudios de Jean Baptiste de Monet, caballero de Lamarck (1744-1829), que inauguraron
una corriente de pensamiento precursora en el estudio de la evolución de los seres
vivos.” 183
Después de cinco años de estudio (1831-1836) por los diferentes continentes del
planeta, más veinte años de sistematización, formulación y explicación de sus
descubrimientos, Darwin da a conocer su teoría de la evolución de las especies biológicas
por selección natural, así como también su obra el origen del hombre y la selección sexual.
Veamos en lo fundamental en qué consiste la concepción evolucionista.

2.1. Teoría de la evolución


Charles Darwin indica, “que la estructura de todo ser orgánico está emparentado de modo
esencialísimo, aunque a menudo oculto, con la de todos los demás seres orgánicos con

179
Ibíd., p. 63.
180
Ibíd., p. 80.
181
Ibíd., p. 226.
182
Ibíd., p. 115.
183
http://www.taringa.net/posts/offtopic/6656851/Teoria-de-la-Evolucion-y-el-Creacionismo.html

71
que entra en competencia por el alimento o residencia, o de los que tienen que escapar, o
de los que hacen pensar.”184 Es decir, el emparentamiento entre las diferentes especies se
encuentra en su estructura orgánica (biológica), la cual se puede observar en base a la
actividad que despliegan en la satisfacción de sus necesidades básicas y en la lucha por
la existencia. “Cuando reflexionamos sobre esta lucha, no s podemos consolar con la
completa seguridad de que la guerra en la naturaleza no es incesante, que no se siente
ningún miedo, que la muerte es generalmente rápida y que el vigoroso, el sano y el feliz
sobrevive y se multiplica.” 185 De esta manera sobreviven los más aptos.
Los principios de variabilidad en las especies y la lucha por la existencia determinan
la selección natural, el primero alude a la variedad de especies que se divid en y subdividen
en su reproducción natural bajo ciertas condiciones geológicas, geográficas y climáticas;
la segunda es una constante manifestación de sus cualidades y aptitudes en competencia
por la vida y la adaptabilidad a nuevas circunstancias, tercer principio que se desprende
como consecuencia de los dos anteriores.
En cuanto al hombre se refiere, como ser biológico, también está sujeto a estas
consideraciones antes expuestas (similitud en la estructura orgánica con otros seres vivos,
la variabilidad, lucha por la vida y adaptabilidad). Así tenemos que “es bien notorio que
el hombre está construido sobre el mismo modelo o tipo general que los otros mamíferos.
Los huesos de su esqueleto pueden compararse a sus correspondientes con el mono,
murciélago y foca. Igualmente sucede con sus músculos, nervios y vasos sanguíneos y
vísceras internas. El cerebro, el más importante de todos los órganos se somete a la misma
ley.”186 Es en estas analogías y semejanzas entre el hombre y los mamíferos superiores
que se encuentran el estrecho parentesco biológico entre ellos. Entre otras
particularidades semejantes, Darwin llega a la conclusión que existe la prueba concreta
en “la estrecha y muy íntima relación que existe entre el hombre y los animales superiores,
especialmente con los monos, así en lo que se refiere a la estructura general como en lo
más débil de los tejidos, y en su constitución y composición química." 187
La observación minuciosa hecha por Darwin sobre el hombre y los mamíferos
superiores, lo lleva a plantear la hipótesis que el hombre es consecuencia de una cadena
de cambios sucesivos a través de todo un largo periodo de tiempo, así como lo son los
demás animales. Todos tenemos algún antecesor muy antiguo. Las evidencias más
notables que se pueden observar actualmente en el hombre de hoy son: en el lanugo del
feto humano 188, en el hueso cóccix 189, y otros ya hemos mencionados, que en algunos

184
Darwin, Ch. El origen de las especies. Madrid, Ed. SARPE, 1983, p. 131.
185
Ibíd., p. 133.
186
Darwin, Ch. El origen del hombre. Bogotá, Ed. Panamericana, 2002, p. 12.
187
Ibíd., p. 133.
188
Darwin al observar la característica física del feto humano, nota el tremendo parecido a los primates:
“Las superficies todas del feto, la frente y las orejas comprendidas, se encuentran espesamente cubiertas de
vello, pero, hecho que es de mucho valor, las palmas de la mano, así como las plantas de los pies, están
desprovistas de todo pelo y desnudas por completo, como las superficies internas de las cuatro extremidades
de la mayoría de los animales inferiores. Es difícil creer que esta sea mera coincidencia accidental; antes
bien, es muy probable que la cobertura lanosa del feto represente la antigua capa permanente vellosa de los
mamíferos pelosos.” (Ibíd., p. 25).
189
“En el hombre y asimismo en otros animales, el hueso cóccix representa fielmente la cola de los
vertebrados, aunque carezca de toda clase de función propia. Durante el primer periodo embrionario de la
vida humana, este hueso está suelto y, como antes hemos visto, se extiende más allá de las extremidades
posteriores…El hueso cóccix es corto y está compuesto, por lo general, de sólo cuatro vértebras
anquilosadas, que permanecen en estado rudimentario, puesto que no contienen en vigor, exceptuando la
de la base, más que su parte central. Están provistas de algunos pequeños músculos, uno de los cuales…es
considerado…como la exacta repetición rudimentaria del extensor de la cola, músculo que, como sabemos,
alcanza extraordinario desarrollo en muchos mamíferos.” (Ibíd., pp. 28-29).

72
casos muy notables constituyen rudimentos, es decir, órganos que nacen con nosotros
pero no se desarrollan y están presentes aunque no sean de mayor utilidad práctica, como
el hueso cóccix, por ejemplo; “podemos decirnos ahora cómo el hombre y los demás
animales vertebrados se hallan construidos según el mismo modelo general, cómo
también atraviesan todos idénticos estudios primeros de desarrollo, y cómo, finalmente,
conservan ciertos rudimentos comunes.”190
Habría que agregar, además, que no es solo la anatomía biológica del hombre y la de
los demás seres vivos que se parecen entre sí, sino, las condiciones materiales
(geográficas, geológicas y climáticas) las que aseguran los tipos de cambios en cada ser
vivo, acorde con su variabilidad, es decir, conforme a su propia naturaleza intrínseca; a
ello se suma, también diferencias de grado. En el caso del hombre, respecto de los demás
seres vivos, es su facultad intelectual y la de articular el lenguaje. “En su estado actual
más imperfecto, el hombre es siempre el animal más dominante de cuantos han aparecido
sobre la superficie de la tierra…se ha derramado [expandido] por la vasta extensión del
mundo mucho más que cualquier otro animal bien organizado, cediéndoles todo el paso.
Esta inmensa superioridad lo debe indudablemente a sus facultades intelectuales, a sus
hábitos sociales, que le llevan a ayudar y a defender a sus semejantes, y a la conformación
característica de su cuerpo…las altas facultades intelectuales del hombre le han permitido
desarrollar el lenguaje articulado, que es el agente principal de sus extraordinarios
progresos.” 191
De entre todos los mamíferos, son los monos antropomorfos (gorila, chimpancé,
orangután y los cuadrumanos, es decir, macacos y micos) los que mayor parentesco
orgánico tienen con el hombre (varón y mujer); esto llevó a Darwin a ver en ellos el paso
intermedio entre el hombre y su progenitor más primitivo, que permita explicar la
evolución por selección natural. Además del parentesco orgánico, también descubre que,
entre ambos, de igual modo se asemejan mucho más en cuanto a los sentidos y emociones.
Así, Darwin afirma: “Creemos haber demostrado que el hombre y los animales
superiores, en especial los primates, tienen algunos pocos instintos comunes al uno y a
los otros. Todos poseen los mismos sentidos, las mismas intuiciones y sufren las mismas
sensaciones; sienten idénticas pasiones, afecciones y emociones; aunque sean tan
complejas como la celotipia, la sospecha, la emulación, la gratitud y la magnanimidad;
usan de dolos, son vengativos y temen el ridículo; gustan del juego y la broma y sienten
admiración y curiosidad; al propio tiempo manifiestan poseer las mismas facultades de
imitación, atención, deliberación, elección, memoria, imaginación, asociación de ideas y
razón, aunque en distintos grados.” 192 Si hasta aquí no hay diferencia, cabe la pregunta:
¿por qué los monos antropomorfos no llegaron al mismo nivel de civilización que el
hombre en la actualidad? 193Darwin responde de forma general: “el hombre emplea el
lenguaje, el sentimiento de lo bello, se halla sujeto a caprichos, tiene el sentimiento de la
gratitud, del misterio, etc.; cree en Dios y está dotado de conciencia.” 194
He aquí un aspecto central, está datado de conciencia, que la desarrolló en el mismo
proceso evolutivo de sus necesidades básicas. Es más, Darwin destaca un hecho singular
sobre el perro doméstico que criamos como mascota, “los perros entienden muchas
palabras y muchas frases. Bajo este respecto, los perros se encuentran en el mismo estado
190
Ibíd., p. 31.
191
Ibíd., p. 59.
192
Ibíd., p. 99.
193
Darwin, prevé esto y dice: “Ahora bien, si después de estas observaciones se nos preguntase por qué
causa no alcanza el entendimiento el mono los mismos grados de desarrollo que el del hombre, sólo
podríamos responder con causas generales, y sería absurdo esperar respuestas más concretas dada nuestra
ignorancia acerca de los grandes estados sucesivos de desarrollo porque pasa cada criatura.” (Ibíd., p. 112).
194
Ibíd., p. 100.

73
de desarrollo que los niños de diez a doce meses, que, aunque no pueden hablar, entienden
muchas palabras y frases.” 195 Y en la articulación del lenguaje, aunque aprendido y
repetitivo, los loros y los papagayos lo hacen mejor que el hombre cuando recién empieza
a hablar a tierna edad.
La teoría de la evolución de Darwin tiene un punto de partida, los hechos reales y
concretos: el hombre, los animales y el medio externo en el cual viven; es a partir de estos
elementos que estudia el origen del hombre. De tal forma que, ante las objeciones críticas
e incrédulas de los creyentes religiosos, el científico naturalista afirma: “Nuestros propios
prejuicios y la arrogancia que hizo a nuestros antepasados declararse descendientes de
semidioses, son lo único que nos impide aceptar esta conclusión. Pero no está muy
distante el día en que causará admiración que naturalistas conocedores de la estructura
comparada del desarrollo del hombre y de los otros mamíferos hayan podido creer que
cada uno fue obra especial de un acto separado de la creación.” 196
Asimismo fiel a su método de “estructura comparada”, Darwin establece una analogía
sobre el sentimiento religioso del hombre y establece la siguiente comparación: “el
sentimiento religioso que consiste en el amor, en la completa sumisión a un ser misterioso
y superior, en un gran sentimiento de dependencia, temor, reverencia, gratitud, esperanza
en lo futuro y quizá otros elementos más…vemos alguna, aunque poca, analogía con esto
en el profundo amor que el perro demuestra a su dueño, amor en que va unida también
una completa sumisión, algún temor, y quizá otros sentimientos. La conducta del perro
cuando de nuevo ve a su amo después de una ausencia y añadiré la de un mono con su
guarda, a quien idolatra, son muy diferentes de las que estos animales tienen con sus
semejantes.” 197 Esto explica por qué el creyente, aferrado a su idea de Dios (amo) jamás
creerá en una explicación diferente a la que le enseñaron en su hogar, confirmó en la
familia, el barrio, el colegio y se terminó de convencer en la iglesia a la cual asiste, pues
su sentimiento de fe es lo que prevalece por sobre su racionalidad, hablamos por cierto
de los dogmáticos y ortodoxos, más aquellos que dejan de ser creyentes religiosos, para
dar desarrollo a su racionalidad y darse cuenta de la realidad natural, social y cultural en
que viven, adoptan una concepción del mundo libre de prejuicios y opresiones moralistas
del dogma teológico.

2.2. Desarrollo de la teoría de la evolución


Como hemos visto, Darwin, sienta la base científico-naturalista, sobre el origen del
hombre; después de su gran legado, otros estudiosos continuaron la obra del gran
científico en otras ramificaciones que a ella se relaciona, por ejemplo, la herencia, abrió
paso al descubrimiento realizado por Gregor Mendel (1822-1884), padre de la genética
clásica, quien formuló las leyes que rigen hoy en día 198. Este descubrimiento llevó al
descubrimiento del ADN y con ello el código genético del hombre 199 y los demás seres
195
Ibíd., p. 107.
196
Ibíd., p. 32.
197
Ibíd., p. 119.
198
“Las leyes de Mendel explican y predicen cómo van a ser las características de un nuevo individuo,
partiendo de los rasgos presentes en sus padres y abuelos. Los caracteres se heredan de padres a hijos, pero
no siempre de forma directa, puesto que pueden ser dominantes o recesivos. Los caracteres dominantes se
manifiestan siempre en todas las generaciones, pero los caracteres recesivos pueden permanecer latentes,
sin desaparecer, para ‘surgir y manifestarse en generaciones posteriores.”
(http://www.portalplanetasedna.com.ar/mendel.htm). Las leyes que Mendel formuló son las siguientes: ley
de la uniformidad, ley de la segregación y ley de la independencia de caracteres.
199
“Hay 23 pares de cromosomas que contienen nuestros genes. Los hombres y las mujeres comparten 22
de ellos; solo se diferencian de manera sistemática un par: las mujeres (normalmente) tienen lo que se llama
un par ‘XX’ en el cromosoma 23, en tanto que los hombres tienen un par ‘XY’. Por lo tanto, la diferencia
está en un cromosoma ‘Y’. Es interesante que la sociedad dé tanta importancia a la diferencia entre los

74
vivos, con lo que abrió la posibilidad de la manipulación genética y la clonación de
células, descubrimiento éste que está permitiendo salvar vidas humanas.
Asimismo, cuando Darwin habla de evolución, y es el hombre, a diferencia de los
animales superiores, quien ha desarrollado la conciencia, base para el conocimiento
complejo y demás aspectos, abrió paso al estudio del cerebro humano y de animales, con
lo cual se apertura la neurología 200. Los avances exitosos en esta disciplina científica han
llevado a la creación de ramas interdisciplinarias como: neuropsicología, neuroanatomía,
neuropediatría entre otras.
También se han desarrollado ciencias como: ciencia molecular y biología celular. Las
cuales, con sus aportes, han logrado avanzar en el conocimiento real de lo s seres vivos,
ya no solo desde sus aspectos físicos externos y de sus semejanzas internas emotivas y
sensitivas, como lo propuso Darwin, sino, dentro de lo físico, se ha logrado q ue la causa
que explica el grado de evolución y variabilidad, se encuentra e n la célula, último
componente del organismo vivo, sobre esta base material orgánica, se puede determinar
las conductas emotivas e incluso los sueños, así como las enfermedades men tales, entre
otras manifestaciones aparentemente inexplicables.
La concepción evolucionista apertura entonces una confirmación en el sentido de
existencia de la humanidad, que desde los antiguos griegos (Tales, Anaxímenes,
Anaximandro, Heráclito, Demócrito y otros), pasando por la modernidad (el dualismo
cartesiano y el agnosticismo kantiano) hasta la época contemporánea actual (filosofía
idealista atea, filosofía materialista atea, el posmodernismo agnóstico y el pragmatismo
agnóstico), llevan en sus teorías el planteamiento del evolucionismo implícito o explícito.
Como se aprecia la tendencia es cada vez de mayor distanciamiento del
tradicionalismo conservador de las creencias religiosas. En el siglo XXI, era de la
información, cuya característica es la innovación permanente, propia de la revolución
tecnocientífica, sigue dando inmensas posibilidades al hombre en su constante y gradual
evolución; por tanto, la perspectiva en lo sucesivo es una tendencia marcada por el
agnosticismo, dejando rezagado al creacionismo, pero todavía con prejuicios sobre el
ateísmo.

hombres y las mujeres, cuando en realidad todo se reduce (en términos genéticos) a la diferencia de un
cromosoma entre 46. Es obvio que es mucho más lo que compartimos que lo que nos diferencia.” (Solms,
M.-Turnbull, O. Ob. cit., p. 223).
200
“La neurología (del griego clásico νεῦρον, "nervio" y del sufijo -λογία, "estudio de”) es la especialidad
médica que trata los trastornos del sistema nervioso. Específicamente se ocupa de la prevención,
diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de todas las enfermedades que involucran al sistema nervioso
central, el sistema nervioso periférico y el sistema nervioso autónomo, incluyendo sus envolturas (hueso),
vasos sanguíneos y tejidos como los músculos.” (http://es.wikipedia.org/wiki/Neurolog%C3%ADa).

75
Capítulo X
La axiología en la sociedad actual

“Una gran meta nos hace superiores


Incluso respecto de la justicia,
no solo superiores a nuestros actos
y a nuestros juicios.”
Friedrich Nietzsche

La axiología, es la disciplina filosófica que estudia los valores humanos, desde que los
adquiere y los interioriza hasta su realización social. Los tratadistas axiológicos en su
concepción idealista, los encontramos de dos tipos: los idealistas subjetivos quienes sólo
destacan la interioridad del valor en el individuo, de allí que para ellos el valor es
subjetivo; los idealistas objetivos, quienes destacan que el valor es objetivo y que
repercute en el individuo al margen de su conciencia. Por otro lado, para los filósofos
materialistas científicos, el valor tiene carácter objetivo en dependencia de su condición
histórica que permite desarrollar la conciencia humana (lo subjetivo) sobre los valores.
Determinar qué son los valores, implica estudiar su problemática y eso es lo que
estudiaremos a continuación.

1. Definición
El término axiología deviene en su raíz etimológica de las voces griegas áxio, digno,
valioso, estimable; y, logos, tratado, estudio. Es decir, axiología es el estudio de lo digno,
o como comúnmente se traduce, estudio de los valores. De acuerdo con el significado
etimológico, en el que no existe ninguna controversia entre los filósofos, ha servido de
base para su enfoque conceptual en el horizonte que cada filósofo le ha dado. Esto sí ha
generado controversia. Por tanto, expondremos algunas definiciones de los autores que
han tratado del tema.
Para Frondisi, el valor “es una cualidad estructural que tiene existencia y sentido en
situaciones concretas. Se apoya doblemente en la realidad, pues la estructura valiosa surge
de cualidades empíricas y el bien al que se incorpora se da en situaciones reales. Pero el
valor no se reduce a las cualidades empíricas ni se agota en sus realizaciones concretas,
sino que deja abierto una ancha vía a la actividad creadora del hombre.” 201
Johann Hessen, por su parte nos dice: “podemos definir el valor, concebido como idea
de valor, como una esencia ideal que guarda referencia con el aspecto emocional del
espíritu, es decir, con su capacidad de sentir valores, y que se ordena según él.” 202
Desde la filosofía del materialismo científico, enfoca los valores: “en primer lugar, el
carácter objetivo de los valores sociales, científicos, morales, estéticos, etc.; en segundo
lugar, negando el carácter extra histórico de los mismos, viéndolos en dependencia de las
condiciones históricas, de las relaciones de clase, etc.; en tercer lugar, teniendo en cuenta
la correlación dialéctica de los aspectos relativo y absoluto en el desarrollo de los
valores…el valor supremo es el hombre, la felicidad humana y la libertad alcanzables en
la lucha contra todas las formas de opresión.”203
A las definiciones de valor antes mencionadas, complementémoslas con referencias al
respecto que nos ayudarán a tener un mayor panorama.

201
Frondisi, R. ¿Qué son los valores? México, Fondo de Cultura Económica, 1968, p. 167.
202
Hessen, J. Tratado de filosofía. Buenos Aires, Ed. Sudamericana, 1962, Tomo II, p. 34.
203
Rosental-Iudin. Diccionario filosófico. Lima, Ed. Universo, s/a, p. 34.

76
Así tenemos que José Ferrater indica, “el vocablo ‘axiología’ es usado a veces como
equivalente a ‘Teoría de los valores’ (incluyendo los llamados ‹‹disvalores›› o ‹‹valores
negativos››). Se usa más particularmente en relación con valores éticos y estéticos.”204 Es
decir, asume un enfoque reduccionista, que excluye lo social.
Para Mario Bunge la axiología hace referencia a la teoría de los valores y expone sus
diferentes concepciones: “Sus principales variedades son la absolutista y la relativista, la
objetiva y la subjetiva, la emotiva y la cognitiva. El absolutismo axiológico sostiene que
todos los valores son eternos, interculturales e independientes de las circunstancias –todo
lo que el relativismo niega. El objetivismo sostiene que todos los valores son objetivos,
mientras que el subjetivismo lo niega. De acuerdo con el emotivismo, todas las
valoraciones son afectivas en lugar de cognitivas –una tesis que el cognitivismo rechaza.
El realismo axiológico adopta retazos de estas nociones opuestas. Sostiene que algunos
valores, como el de una vida agradable, son absolutos; que valores, como la veracidad,
son relativos; que valores como el bienestar son objetivos, mientras que otros, como la
felicidad, son subjetivos; y que algunos valores como la solidaridad son al mismo tiempo
cognitivos y emotivos.” 205
Como se observa, existen diferentes concepciones filosóficas que conceptúan los
valores. La controversia se impone sin que haya un acuerdo en común, toda vez que en
tales filosofías están implícitas un interés social el cual defienden.
Los valores, asumen un eje central, la actividad práctica del hombre, es decir, de
acuerdo a lo que el hombre realiza socialmente dependerá su sistema de valores. Así
tenemos que la valoración del empresario será muy diferente de la valoración del
trabajador asalariado; la del político respecto del ciudadano común, del citadino respecto
del campesino, etc. Esto también ocurre dentro de un mismo sistema de creencias
religiosas, por ejemplo, el catolicismo que interpreta al Dios bíblico aludiendo a la
trinidad (padre, hijo y espíritu santo), reconoce santos (humanos que hacen o hicieron
milagros), etc.; mientras que las iglesias cristianas, solo creen en el hijo de Dios o Dios
hecho hombre. Por tanto, su valoración por tal creencia es diferente. Esto sólo significa
la polaridad existente respecto de los valores.
No obstante, lo anterior, cuando están enmarcados dentro de un contexto histórico,
social y económicos determinado, responderán a los valores generales de la cultura a la
que son afines, lo cual no significa acuerdo o identidad, sino una etapa d el desarrollo
humano.

2. Características de los valores


Caracterizar los valores, también conduce a una problemática de diferentes propuestas.
Expondremos las principales.

2.1. La versión que destaca cuatro características importantes 206, las cuales son:
La dependencia. Los valores necesitan plasmarse en bienes para concretizarse, ya que no
existen por sí mismos. Por eso se dice que son dependientes, es decir, necesitan un
depositario u objeto en que apoyarse. Sin los objetos, los valores son meras posibilidades.
Los valores son las cualidades o propiedades de los depositarios, llamados bienes. Por
ejemplo, la belleza de una escultura, la elegancia de un vestido, la utilidad de un v ehículo,
etc. El valor no es un elemento ni agrega cosas, tampoco confiere ser a una cosa, es una
especie de cualidad no esencial para la existencia del objeto. La escultura sigue siendo un
objeto o bien sin la cualidad de la belleza.

204
Ferrater Mora, J. Diccionario de filosofía. Barcelona, Ed. Ariel, 2004, Tomo I, p. 287.
205
Bunge, M. Diccionario de filosofía. México, Siglo XXI editores, 2007, pp. 215-216.
206
http://archivo.abc.com.py/2008-06-13/articulos/423267/las-caracteristicas-de-los-valores

77
La polaridad. Consiste en que los valores se presentan desdoblados en un valor positivo
y el correspondiente valor negativo. La polaridad encierra los dos valores límites: bueno
– malo (moral), verdadero – falso (ciencia.), bello – feo (arte). Al primer término de toda
valoración se le llama valor positivo; al segundo, valor negativo, disvalores, antivalores
o contravalores.
La cualidad. Los valores son totalmente independientes de la cantidad y por eso no
pueden establecerse relaciones cuantitativas entre las cosas valiosas. Por ejemplo, el amor
es un valor que no se puede cuantificar; una cualidad qu e no se puede determinar
numéricamente. ¿Cuánto ama una madre a su hijo?, o ¿cuánto quiere la esposa al marido?
La jerarquía. Valorar no es sólo optar entre un valor y el correspon diente disvalor; no
consiste en la opción tajante entre extremos excluyentes; no es sólo establecer la
diferencia entre bien y mal. Valorar es también definir prioridades jerarquías,
gradaciones. Es lo que llamamos jerarquía de los valores. Esto significa que los valores
se presentan de acuerdo con una gradación: hay valores inferiores y valores superiores.
Los valores superiores pueden pasar a ser inferiores por razones circunstanciales. Por
ejemplo, para un árabe extraviado en el desierto una fruta de coco puede ser más valiosa
que una bolsa de perlas, porque en ese momento no le sirven para nada. Así, el valor
circunstancial de los objetos reales depende de la estimación que se tenga de ellos.

2.2. La versión de Lucas Lopera 207, destaca diez características importantes:


Durabilidad: los valores se reflejan en el curso de la vida. Por ejemplo, el valor del placer
es más fugaz que el de la verdad.
Integralidad: cada valor es una abstracción íntegra en sí mismo, no es divisible.
Flexibilidad: los valores cambian con las necesidades y experiencias de las personas.
Satisfacción: los valores generan satisfacción en las personas que lo practican.
Polaridad: todo valor se presenta en sentido positivo y negativo; todo valor conlleva un
contravalor.
Jerarquía: hay valores que son considerados superiores (dignidad, libertad) y otros como
inferiores (los relacionados con las necesidades básicas o vitales). Las jerarquías de
valores no son rígidas ni predeterminadas; se van construyendo progresivamente a lo
largo de la vida de cada persona.
Trascendencia: los valores trascienden el plano concreto; dan sentido y significado a la
vida humana y a la sociedad.
Dinamismo: los valores se transforman con las épocas.
Aplicabilidad: los valores se aplican en las diversas situaciones de la vida; entrañan
acciones prácticas que reflejan los principios valorativos de la persona.
Complejidad: los valores obedecen a causas diversas, requieren complicados juicios y
decisiones.

2.3. La versión que caracteriza los valores por su escala de importancia208, las cuales son:

Valores Religiosos
Fin Objetivo: Dios
Fin Subjetivo: Santidad
Actividades: Culto interno y externo, virtudes sobrenaturales
Preponderancia: Toda la persona dirigida por la Fe.
Necesidad que satisface: Autorrealización

207
Lopera, L. Definición de valores y las características
http://eticappsicologia.blogspot.com/2009/02/definicion-de-valores-y-las.html
208
http://www.singlesmalaga.es/forum/topics/caracteristicas-de-los-valores

78
Tipo de Persona: Santo
Ciencia que lo estudia: Teología

Valores Morales
Fin Objetivo: Bondad
Fin Subjetivo: Felicidad
Actividades: Virtudes humanas
Preponderancia: Libertad dirigida por la razón
Necesidad que satisface: Autorrealización
Tipo de Persona: Íntegra
Ciencia que lo estudio: Ética

Valores Estéticos
Fin Objetivo: Belleza
Fin Subjetivo: Gozo de la armonía
Actividades: Contemplación, creación, interpretación
Preponderancia: Toda la persona ante algo material.
Necesidad que satisface: Autorrealización
Tipo de Persona: Íntegra
Ciencia que lo estudio: Estética

Valores Intelectuales
Fin Objetivo: Verdad
Fin Subjetivo: Sabiduría
Actividades: Abstracción y Construcción
Preponderancia: Razón
Necesidad que satisface: Autorrealización
Tipo de Persona: Íntegra
Ciencia que lo estudio: Lógica

Valores Afectivos
Fin Objetivo: Amor
Fin Subjetivo: Agrado, afecto, placer
Actividades: Manifestaciones de afecto, sentimientos y emociones
Preponderancia: Afectividad
Necesidad que satisface: Del Yo
Tipo de Persona: Sensible
Ciencia que lo estudio: Psicología

Valores Sociales
Fin Objetivo: Poder
Fin Subjetivo: Fama, prestigio
Actividades: Relación con hombre masa, liderazgo, política
Preponderancia: Capacidad de interacción y adaptabilidad
Necesidad que satisface: Sociales
Tipo de Persona: Famosa, líder, política
Ciencia que lo estudio: Sociología

Valores Físicos
Fin Objetivo: Salud

79
Fin Subjetivo: Bienestar Físico
Actividades: Higiene
Preponderancia: Cuerpo
Necesidad que satisface: Fisiológicas
Tipo de Persona: Atleta
Ciencia que lo estudio: Medicina

Valores Económicos
Fin Objetivo: Bienes, riqueza
Fin Subjetivo: Confort
Actividades: Administración
Preponderancia: Cosas a las que se da valor convencional
Necesidad que satisface: Seguridad
Tipo de Persona: Hombre de Negocios
Ciencia que lo estudio: Economía

2.4. La versión que destaca cinco características de los valores 209, los mismos son como
siguen:
Independientes e inmutables: son los que son y no cambian, por ejemplo: la justicia, la
belleza, el amor.
Absolutos: son los que no están condicionados o atados a ningún hecho social, histórico,
biológico o individual. Un ejemplo pueden ser los valores como la verdad o la bondad.
Inagotables: no hay ni ha habido persona alguna que agote la nobleza, la sinceridad, la
bondad, el amor. Por ejemplo, un atleta siempre se preocupa por mejorar su marca.
Objetivos y verdaderos: los valores se dan en las personas o en las cosas,
independientemente que se les conozca o no. Un valor objetivo siempre será obligatorio
por ser universal (para todo ser humano) y necesario para todo hombre, por ejemplo, la
sobrevivencia de la propia vida. Los valores tienen que ser descubiertos por el hombre y
sólo así es como puede hacerlos parte de su personalidad.
Subjetivos: los valores tienen importancia al ser apreciados por la persona, su importancia
es sólo para ella, no para los demás. Cada quien los busca de acuerdo con sus intereses.
Objetivos: los valores son también objetivos porque se dan independientemente del
conocimiento que se tenga de ellos. Sin embargo, la valoración es subjetiva, es decir,
depende de las personas que lo juzgan. Por esta razón, muchas veces creemos que los
valores cambian, cuando en realidad lo que sucede es que las personas somos quienes
damos mayor o menor importancia a un determinado valor.

Consideramos que, de los cuatro tipos de clasificaciones sobre los valores, existen
cuatro centrales que les es común a saber: la polaridad, la jerarquía, la objetividad u
subjetividad y la cualidad.

3. El problema de la naturaleza del valor.


Como hemos visto en las definiciones sobre el valor, existen diferentes formas de
entender los valores. Sin embargo, ¿en qué consiste la naturaleza del valor? Es decir, los
valores son objetivos o subjetivos. Resolver esta cuestión central conlleva a d ilucidar dos
concepciones filosóficas opuestas: idealismo y materialismo.
El idealismo, orientará sus reflexiones en hacer girar los valores en torno al eje central
de la interioridad del individuo, o lo que es lo mismo, desde la racionalidad pura y la
209
http://tareasya.com.mx/index.php/padres/tu-familia/valores/5356-El-valor-y-sus-
caracter%C3%ADsticas.html

80
emotividad (estado de ánimo, la voluntad o el instinto), sin mayor relación con su medio
social mucho menos con la época histórica en la cual delimita su existencia temporal. El
materialismo considera el mundo real externo es quien determina sobre la conciencia en
la cual se sistematiza los valores del hombre en relación con sus necesidades materiales
y espirituales, que a su vez están condicionados por el contexto histórico, social y
económico al que pertenece. Como se aprecia la naturaleza del valor tiene carácter polar.
En los casos que siguen a continuación, se deja entrever la concepción idealista y la
concepción materialista científica de asumir los valores en sentido práctico. Así por
ejemplo: “El artista ha intuido un valor estético, una idea artística, que lo impulsa a
plasmarlo, dando forma visible al contenido de la intuición axiológica. Así se origina su
obra de arte.” 210 De igual modo, “el pensador apasionadamente entregado a la
investigación de la verdad planea sus conocimientos en un sistema. Su viv a intuición de
la verdad cristaliza en un trama conceptual finamente organizada.” 211 El hombre ético, ve
en “la voz de la conciencia…su mejor yo, de su yo profundo.” 212 Asimismo, “el hombre
religioso, que por su profunda experiencia interior sabe que la religión es vida y no teoría,
no se conmueve en lo más mínimo en su íntima certeza al reconocer que es imposible
agotar las santas honduras de la vida y representarlas en una trama de co nceptos
lógicos.” 213 Y así podríamos continuar según el tipo de hombre acorde con su estilo de
vida.214 De lo cual se desprende que “el concepto de valor incluye la referencia a un sujeto
que tiene vivencia del valor. El valor es siempre valor para alguien. Y podemos decir que
el valor es la propiedad de una cosa que le corresponde co n referencia a un sujeto que
siente el valor.”215
Es difícil pues encontrar en la particularidad específica un acuerdo o identidad de lo
más valioso para las diferentes personalidades de la persona humana.
Desde la óptica del gusto y la apreciación individual, el valor es subjetivo y mucho
dependerá del nivel de conocimiento alcanzado para determinar la calidad del valor. Muy
por el contrario, desde una perspectiva de la necesidad básica material el valor será
objetivo, y aquí también depende del nivel de conocimiento alcanzado para cualificar el
valor. En este sentido general, se entiende que el valor adquiere una doble connotación,
tanto subjetiva como objetiva cuyo punto de engarce es la praxis social, pues el sistema
valorativo humano sólo se desarrolla en las relaciones sociales.

4. Los valores en la sociedad de consumo


Para entender los valores en la sociedad de consumo, primero tenemos que delimitar el
término sociedad de consumo y qué significa en la práctica real. Empecemos en primer
lugar por su raíz etimológica. “La palabra consumismo proviene del latín «consumere»
que significa gastar o destruir y de la palabra ismo del latín -ismus y este del griego -sµ
(-ismos), sufijo que formaba sustantivos de acción a partir de verbos y que describe
actualmente una tendencia innovadora, en especial en el pensamiento y en el arte.” 216 Es
decir, se refiere a gastar en forma constante.
En este orden de ideas, la definición de sociedad de con sumo adquiere un trasfondo
sociológico y económico, según los entendidos en el tema.

210
Hessen, J. Ob. cit., p. 147.
211
Loc. cit.
212
Ibíd., p. 151.
213
Ibíd., p. 156.
214
Spranger, citado por Hessen, “distingue seis clases de valores culturales a los que corresponden sus tipos
ideales de hombre: 1) el hombre teorético, 2) el hombre económico, 3) el hombre estético, 4) el hombre
social, 5) el hombre político un hombre de poder, 6) el hombre religioso.” (Ibíd., p. 145).
215
Ibíd., pp. 30-31.
216
http://www.monografias.com/trabajos89/consumo-sociedad/consumo-sociedad.shtml

81
“Sociedad de consumo, es un término utilizado en economía y sociología, para
designar al tipo de sociedad que se corresponde con una etapa avanzada de desarrollo
industrial capitalista y que se caracteriza por el consumo masivo de bienes y servicios,
disponibles gracias a la producción en grandes cantidades de los mismos. El concepto de
sociedad de consumo está ligado al de economía de mercado y al concepto de capitalismo,
entendiendo por economía de mercado aquella que encuentra el equilibrio entre oferta y
demanda a través de la libre circulación de capitales, productos y personas, con la
intervención estatal limitada. La sociedad de consumo es un modelo social en el que una
parte muy importante del bienestar y la calidad de vida parecen asociarse a la adquisición
de bienes y servicios.” 217
Por lo anteriormente anotado, queda entendido que los elementos implícitos en la
definición son capitalismo industrial altamente avanzado en el cual intervienen la
adquisición de bienes y servicios, economía de libre mercado, oferta y demanda, libre
circulación de capitales, productos y personas, intervención estatal limitada. Esto ha
permitido expandir el sistema capitalista por todos los continentes, generándose así lo que
se denomina como “globalización”. Los elementos aquí anotados son los que hacen
posible la sociedad de consumo, pero existen otros que también intervienen en el círculo
vicioso del sistema predominante: la tecnología y los medios de comunicación.
Refirámonos a los medios de comunicación, específ icamente a la comunicación
gráfica, donde los diseñadores crean publicidad para captar la mayor demanda hacia el
consumismo.
Gabriela Bernardi, nos dice que “el consumismo, promovido por la comunicación
gráfica, puede alterar la escala de valores con los que el individuo necesita contar para un
desenvolvimiento armónico y una continua mejora de la calidad de vida. A ello se añaden
los efectos de una cultura de la información que no hace diferencia evidente entre los
simulacros y las realidades; de una cultura de la globalización cuyos cambios rápidos
enfrentan a menudo lo local y lo global sin dejar tiempo para una negociación real de
bienes simbólicos, lo que afecta la conciencia de la identidad, tanto personal como
colectiva; de una cultura de la competencia, donde las prioridades del mercado dejan atrás
las prioridades de un comportamiento humano digno… La gráfica está profundamente
involucrada en estos fenómenos. Es parte de la dinámica central de la sociedad de
consumo, la promueve a ella y a sus productos.”218
La repercusión en la sociedad occidental, ha sido de hondas consecuencias en todo
orden y sentido.
“Sin ningún tipo de duda, el consumo ocupa hoy el centro de la organización
económica, política y cultural de nuestra sociedad. Hace tiempo que ha dejado de ser un
mero instrumento al servicio de nuestra supervivencia material o biológica para
convertirse en uno de los factores principales (tal vez el que más) que determina la
construcción de las identidades personales, de los estilos de vida, de nuestra s formas de
pensar y sentir, de las relaciones humanas y de nuestros valores. Nos guste o no, el
capitalismo de consumo ha sustituido a la economía de producción y de trabajo y sus
valores. Buena parte de los jóvenes que acceden al mundo laboral hoy ya no identifican
el trabajo como el espacio principal de realización personal y profesional, sino

217
“Sociedad de consumo y sus características” http://www.apuntes.com/economia/sociedad-de-
consumo-y-sus-caracteristicas
218
Bernardi, G. “Valores de consumo y valores humanos en la formación gráfica”
http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_libro=13&id_articulo
=5310

82
simplemente como el instrumento que les facilitará el acceso al dinero y, con éste, al
consumo.” 219
Este problema social y cultural parece no ser percibido por los jóvenes que viven el
momento y creen que el dinero solucionará sus problemas más inmediatos, condicionados
por la sociedad de consumo.
Josep Lozado, agrega, “para muchos de ellos asociar trabajo con identidad personal y
proyecto de vida (aunque sea como posibilidad o como sueño) se ha convertido en algo
literalmente im-pensable e in-creible. La relación (o prelación) trabajo-ocio-consumo que
habíamos heredado de la sociedad industrial ha saltado por los aires.” 220 Y esto se
evidencia en la actual crisis económica que tiene en recesión, desde el 2008, a las
principales economías altamente industrializadas. Son los banqueros y las grandes
empresas multinacionales, quienes se beneficiaron con la crisis y se siguen beneficiando,
con la consiguiente problemática de desempleo, violencia, huelgas, etcétera.
En consecuencia, “quien ha favorecido un modelo de consumo basado en el crédito y
el endeudamiento de las familias no puede esperar tener ahora clientes ahorradores y
buenos pagadores. Llevamos 30 años educando a la gente en aplazar los pagos y disfrutar
hoy, proyectando los costes al futuro (o, peor aún, haciéndoles creer que no hay costes).
Y ahora, de golpe y porrazo, con la crisis esperamos que actúen al revés. La libreta de
ahorro correspondía a la sociedad de productores, la tarjeta de crédito corresponde a la
sociedad de hiperconsumo. Estamos en otro mundo. La nuestra, dice Bauman, es la vida
del crédito basado en la deuda y sin ahorros como una forma de guiar los asuntos de los
humanos, tanto en las políticas individuales como en las políticas de estado.”221
El problema se agudiza cuando vemos en los más jóvenes “ consumo de alcohol y de
drogas, agresiones sexuales, indisciplina y violencia escolar, abandono prematuro de las
aulas, rechazo de la inmigración y rebeldía sin freno hacia los padres... En definitiva,
desorientación y desequilibrio entre la edad biológica y la psicosocial y comportamientos
inadecuados o violentos. Es la radiografía de un elevado porcentaje de jóvenes que no
encuentran su sentido y que, por lo llamativo y alarmante de su conducta, difuminan la
normalidad con que otros chicos viven su adolescencia y juventud.” 222 Tal vez, por ello, las
redes sociales están significando un sentido de liberación de la neurosis social existente,
generado por el libre mercado.
Todo ello es consecuencia del hecho que la explotación económica de las empresas y con
ellas el Estado, disminuyen el salario y aumentan las horas de trabajo, algo que ha llevado a
la libre oferta de mano de obra barata al mejor postor, conllevando, por tanto, extenuantes
horas de trabajo lejos de la familia, donde tanto padre y madre trabajan y los hijos quedan
expuestos a un clima social violento y trágico de la sociedad de consumo.
Es por ello que la gravedad de la actual crisis social, vislumbra un cambio radical donde
se deje atrás los valores tradicionales con los valores hedonistas propios de la sociedad de
consumo, para alcanzar una sociedad humanizada en todo el sentido de la palabra; pero para
tan magno objetivo se requiere de ir construyendo, en la praxis social, un nivel de conciencia
por la transformación social.

219
Lozano, Josep. “Consumo y valores” http://www.expoknews.com/2010/04/07/consumo-y-valores/
220
Loc. cit.
221
Loc. cit.
222 Asenjo, M. “La crisis de valores de los jóvenes dispara las alarmas”
http://www.abc.es/20090802/sociedad-educacion/crisis-valores-jovenes-dispara-200908020218.html

83
Capítulo XI
Ética y moral en el siglo XXI

“Si interés bien entendido


es el principio de toda moral,
lo que importa es que el interés
privado del hombre coincida con el interés humano.”
Marx-Engels

El estudio de la ética y la moral223 supone un ejercicio intelectual sobre el significado


conceptual y el de praxis social de los conceptos: “ética” y “moral”, pero también un
ejercicio de crítica y autocrítica sobre nuestra práctica moral en relación con nuestro
conocimiento sobre la misma en el siglo XXI. Toda crítica, por tanto, debe pasar por auto
examinarnos, o sea autocriticarnos a conciencia, antes de criticar a los demás, a ver si
queda aliento para los demás. Tal es la tarea que nos proponemos examinar.

1. Delimitación terminológica
Para adentrarnos en el mundo de la ética y la moral, empezamos con cierta base
referencial, definir los términos, con el único propósito que nos sirva de guía en la
reflexión crítica a realizar. Veamos primero el término “ética”. Para tal efecto, recurramos
a algunos autores entendidos en el tema, para evaluar las definiciones sobre ética.
Adolfo Sánchez, define la ética del modo siguiente: “La ética es la teoría o ciencia del
comportamiento moral de los hombres en sociedad. O sea, es ciencia de una forma
específica de la conducta moral.”224
Miguel Ángel Polo, por su parte nos dice: “La ética es el pensar en la estancia, en la
cual mora el hombre, por lo tanto, es un pensar radical. Morada no hace referencia al
espacio físico, no es algo dado, sino que somos moradas y hacemos morada. Tres moradas
constituyen nuestro ser: la morada natural, social e interior…podemos decir que la ética
es el cuidado de la morada en la cual vivimos, espacio tanto exterior como interior.” 225
Austin Fagothey, desde su perspectiva, agrega: “la ética es el estudio de lo que está
bien y lo que está mal de lo bueno y lo malo en la conducta humana.”226
De las definiciones citadas se deduce que está en el hombre y su conducta moral,
socialmente determinada, la que constituye la ocupación reflexiva de la ética. Esta
reflexión tiene todo un proceso metódico que ocupa al pensador sobre ese
comportamiento peculiar del hombre social.
En tal orden de ideas, la “ética es teoría, investigación o explicación de un tipo de
experiencia humana, o forma de comportamiento de los hombres: el de la moral, pero
considerado en su totalidad, diversidad y variedad. Lo que en ella se diga acerca de la
naturaleza o fundamento de las normas morales ha de ser válido para la moral de la
sociedad griega, o para la moral que se da efectivamente en una comunidad humana
moderna. Esto es lo que asegura su carácter teórico, y evita que se le reduzca a una

223
La raíz etimológica del término ética, viene del vocablo griego ethos que significa ‹‹morada››, ‹‹forma
de vida››, ‹‹modo de ser›› o ‹‹carácter››. El término moral, del vocablo latín mos o mores, costumbre o
costumbres.
224
Sánchez Vásquez, A. Ética. Ed. Crítica, Barcelona, 1992, p. 25.
225
Polo Santillán, M. A. Ética. Modo de vida, comunidad y ecología. Lima, Ed. Mantaro, 2001, pp. 35-36.
226
Fagothey, A. Ética. Teoría y aplicación. México, Ed. Interamericana, 1973, p. 2.

84
disciplina normativa o pragmática. El valor de la ética como teoría está en lo que explica
y no en prescribir o recomendar con vistas a la acción en situaciones concretas.” 227
La ocupación de la ética, por tanto, “parte del hecho de la existencia de la historia de
la moral; es decir, arranca de la diversidad de morales en el tiempo, con sus
correspondientes valores, principios y normas…Tiene que buscar, junto con la
explicación de sus diferencias, el principio que permita comprenderlas en su movimiento
y desarrollo.” 228 Ello conlleva centrar su estudio en “una forma de conducta humana que
los hombres consideran valiosa y, además, obligatoria y debida. Pero nada de eso altera
en absoluto la verdad de que la ética tiene que dar razón de un aspecto real, efectivo, del
comportamiento de los hombres.” 229 Este hecho valioso, como queda dicho ya, es la
moral.
Si la ética se ocupa del comportamiento o conducta moral del hombre social, ¿en qué
consiste la moral que regiría tal conducta humana? Veamos entonces qué es la moral.
Para Adolfo Sánchez, “la moral es un conjunto de normas, aceptadas libre y
conscientemente, que regulan la conducta individual y social de los hombres.” 230
Miguel Ángel Polo, hace una distinción del término moral en dos acepciones; primero,
el significado que describe, pero no valora: “todos los actos que pueden ser calificados
como buenos o malos, justos o injustos.” 231 Y, segundo, el significado de mayor uso: “se
refiere a la valoración de las acciones como buenas y justas.”232
Ambas referencias al término “moral” conllevan a determinar que su eje central está
en función a la regulación de las conductas humanas valoradas buenas o malas, justas o
injustas. De ahí que José Ferrater indique: “Lo moral es en tal caso lo que se somete a un
valor en tanto que lo inmoral y lo amoral son, respectivamente, lo que se opone a todo
valor lo que es indiferente al valor.” 233 En esta oposición de los contrarios en la moral, se
entiende mejor la función práctica de la misma.
Lo anterior nos lleva a aclarar los términos, moral en relación al de moralidad. “La
‘moral’ designaría el conjunto de principios, normas, imperativos o ideas morales de una
época o una sociedad dadas, en tanto que la ‘moralidad’ haría referencia al conjunto de
relaciones efectivas o actos concretos que cobran un significado moral con respecto a la
‘moral’ dada. La moral se daría idealmente; la moralidad, realmente. La ‘moralidad’ sería
un ingrediente efectivo de las relaciones humanas concretas (entre los individuos, o entre
el individuo y la comunidad). Constituiría un tipo específico de comp ortamiento de los
hombres, y como tal, formaría parte de su existencia individual y colectiva.” 234 La moral,
indicaría el deber ser de la conducta humana, mientras que la moralidad, la práctica de lo
debido en el individuo social.
Esta distinción, nos conduce a conceptuar la moral en los términos siguientes: “La
moral es un sistema de normas, principios y valores, de acuerdo con el cual se regulan las
relaciones mutuas entre los individuos, o entre ellos y la comunidad, de tal manera que
dichas normas, que tienen un carácter histórico y social, se acaten libre y
conscientemente, por una convicción íntima, y no de un modo mecánico, exterior o
impersonal.” 235

227
Sánchez Vásquez, A. Ob. cit., p. 23.
228
.Ibíd., p.24.
229
Loc. cit.
230
Ibíd., p. 61.
231
Polo Santillán, M. A. Ob. cit., p. 30.
232
Ibíd., p. 31.
233
Ferrater Mora, J. Diccionario de filosofía. Barcelona, Ed. Ariel, 2004, T. III, p. 2460.
234
Sánchez Vásquez, A. Ob. cit., p. 64.
235
Ibíd., p.81.

85
Al analizar sobre la moral, hace referencia a normas, principios y valores, es decir, a
regulaciones que rigen la conducta humana socialmente determinada, en un sentido libre
y consciente. Veamos con mayor aproximación estos aspectos en el siguiente acápite.

2. Manifestación social de la moral.


La moral solo surge, realiza y desarrolla dentro de una estructura social determinada por
su productividad y su consiguiente derivación ideológico-cultural. Como ya hemos visto,
la moral hace referencia a normas sobre el deber ser de la conducta social del hombre;
haremos, por tanto, el estudio de lo normativo y lo vivencial de la moral.

2.1. Moral normativa.


La moral normativa, está “constituido por normas o reglas de acción e imperativos que
enuncian algo que debe ser.” 236 Esto conlleva a regular “determinado tipo de
comportamiento: ‘ama a tu prójimo como a ti mismo’, ‘respeta a tus padres’, ‘no mientas’,
‘no te hagas cómplice de una injusticia’, etc.” 237 Las normas morales cuando se
conforman histórica y socialmente en el individuo conducen a la configuración de su
conciencia moral.
El filósofo Jolivet, citado por Miguel Ángel Polo, define la conciencia moral como
“un acto, a saber el juicio que nos formamos sobre la moralidad de nuestros actos y por
el cual decidimos en último caso lo que hay que hacer o no hacer (último juicio
práctico).” 238 La misma se manifiesta en acciones como: ‹‹Debo actuar de acuerdo con
mis principios››, ‹‹Debemos tender al progreso del ser humano››, ‹‹No debo salir sin antes
hacer mis tareas››, ‹‹Debo estudiar conscientemente››, etc.239
La conciencia moral “suele ser egocéntrica, porque es el ‘yo’ quien debe ser bueno,
quien no debió portarse así, quien juzga en función de premios y castigos. Si damos
limosna a los padres es por el sentimiento de lástima que nos producen o porq ue no
quisiéramos pasar esa situación o por que Dios nos premiará…medimos la moralidad con
criterios subjetivos no permitiendo que los hechos nos digan lo que tenemos que
hacer.”240 Sin embargo, la imposición del libre mercado de consumo ha degenerado la
conciencia moral, volviéndola cínica y hedonista, o lo que es lo mismo, la indiferencia
consciente por los actos negativos en tanto producen placer en la satisfacción del yo
egocéntrico del individuo de inicio del siglo XXI.
Agreguemos a lo anterior la diferencia de la moral normativa son las normas jurídicas,
técnicas y de trato social.
“Las normas jurídicas no necesitan ser internalizadas, porque tienen su origen en una
entidad exterior como el Estado e impone una obligación exterior sin importar su
aceptación…pueden ser justas o injustas (inmorales), como es la pena de muerta [aumento
de sueldos de los congresistas mientras el sector público es obligado a la austeridad
económica].”241 En lo referente a las normas técnicas “buscan la producción de bienes
útiles o bellos, para ello requiere eficiencia…no ocasionan sanciones internas salvo la
ineficacia que puede producir despido del trabajo, desperfecto de una máquina,
accidentes, etc., es decir, sanciones externas.” 242 En cuanto al trato social o normas
sociales tiene que ver con las costumbres culturales, “expresan obligación externa, porque

236
Op. cit.
237
Ibíd., p. 62.
238
Polo Santillán, M. A. Ob. cit., p. 47.
239
Loc. cit.
240
Ibíd., p. 49.
241
Ibíd., p. 52.
242
Ibíd., p. 53.

86
la presión social hace que cumplamos con la costumbre…del cumplimiento de las normas
del trato social damos cuenta a otros (padres, amigos, sociedad)…Si no vamos vestidos
adecuadamente a una reunión social, sólo trae como consecuencia el rechazo o la no
aceptación de las personas, pero ello no tiene ninguna cualidad moral.” 243
Hecha esta distinción agregaremos en definitiva que lo “normativo existe para ser
realizado, lo cual no quiere decir que se realice necesariamente; postula una conducta que
se considera debida, es decir, que debe realizarse, aunque en la realidad objetiva no se
cumpla la norma. Pero el que la norma no se cumpla no invalida, como nota esencial de
ella, su exigencia de realización…las normas se dan y valen independientemente del
grado en que se cumplen o violen.” 244

2.2. Moral vivencial


La moral vivencial o también llamada “moral fáctica”, se realiza en el “plano de los
hechos, constituido por ciertos actos humanos que se dan efectivamente, es decir, que
son, independientemente de cómo estimemos que debieron ser…el acto de respeto a los
padres, la denuncia de una injusticia, etc. Todos estos actos se ajustan a determinadas
normas morales y justamente porque pueden ser puestos en una relación positiva, cobran
un significado moral. Son actos morales positivos, o moralmente
valiosos…Consideremos otro tipo de actos: el incumplimiento de una promesa dada, la
falta de solidaridad con un compañero, los actos irrespetuoso s hacia los padres, la
complicidad con la injusticia, etc…Son actos moralmente negativos, pero justamente por
su referencia a una norma (porque implica una violación o un incumplimiento de ella),
tienen un significado moral.” 245
La moral vivencial, en tanto hecho concreto realizado, tiene en su expresión la
moralidad –que ya habíamos hecho referencia– por tanto, vendría hacer “la moral en
acción, la moral práctica o practicada.” 246 En tanto la práctica moral se realiza en la
actividad social del hombre, ésta es la realización de aquella. En nuestra cotidianidad
realizamos una práctica moral acorde a la cultura en que nos desarrollaremos; en tal
sentido, nuestros actos se manifestarán en el hogar, la calle, el trabajo, las reuniones
sociales y demás actividades, en las cuales sale a relucir el tipo de moral práctica
adquirido.
Es en las relaciones sociales en donde se manifiesta nuestra personalidad moral. En el
actual siglo XXI, la moral actual o moral pragmática, es practicada de forma utilitarista,
cínica y hedonista en contraste con la moralidad tradicional aun perviviente, la cual está
sujeta a cánones dogmáticos de costumbres anquilosadas en el patriarcalismo vertical de
sometimiento a la autoridad infalible y de hondo trasfondo religioso. Por supuesto que
ninguna de las dos son el ideal humano de realización moral, pero sí son sus dos
expresiones históricas, la moral pragmática tiene como esencia el yo egocéntrico mientras
la moral tradicional, manifiesta su esencia en el dominio de la superioridad y el temor
pasivos (fe dogmática), ambos son profundamente emotivos.

3. Perspectivas de la moral
Las perspectivas de la moral son las formas en que se manifiesta la moralidad, o lo que
es lo mismo, la realización práctica de los actos buenos o justos del hombre en su progreso
y desarrollo individual y social. Las principales formas de moralidad, además de las ya

243
Ibíd., p. 54.
244
Sánchez Vásquez, A. Ob. cit., p. 63.
245
Ibíd., p. 61.
246
Ibíd., p. 64.

87
mencionadas (normas morales y conciencia moral) son la responsabilidad moral y la
obligatoriedad moral.

3.1. Normas morales


En el acápite anterior, ya hemos tratado lo normativo respecto de la moral. Ahora
adicionaremos algunas consideraciones más sobre las normas morales. Tienen las
características siguientes 247:

- Son instancias últimas de referencia de la conciencia del sujeto moral, haciendo


referencia a su conciencia para el cumplimiento o no de las normas.
- Son universales, válidos para todo ser humano en tanto sea sujeto moral y se
encuentre en la situación en que la norma es aplicable.
- La sanción que origina el incumplimiento de las normas morales es básicamente
interna (remordimiento o satisfacción).
- Establecen principalmente deberes… [ejemplo] sólo debemos decir la verdad sin
esperar que otros necesariamente deban decirnos la verdad.

De acuerdo a estos lineamientos básicos, podemos hacer su clasificación248 para una


mayor perspectiva.

A. Por su ámbito
a) Normas morales generales. Están referidas a la prescripción para toda la
humanidad, tales como: “Debemos respetar la vida de los demás”, “No
debemos matar”, “Debemos decir la verdad”, “No debemos ser injustos”, etc.
b) Normas morales particulares. Prescriben las normas morales que regulan a los
médicos, abogados, etc.
B. Por su calidad
a) Normas morales positivas. Tales como: “Debemos respetar la vida del
prójimo”, entre otras.
b) Normas morales negativas. Aquellas que prescriben omisiones o
prohibiciones, por ejemplo: “No debemos matar”, “No debemos decir
mentiras”, etc.
C. Por su naturaleza
a) Normas morales reales. Prescriben acciones u omisiones que podemos realizar
voluntariamente. Ejemplos: “Debemos decir la verdad”, “No debemos causar
daño al prójimo”.
b) Normas morales ideales. Prescriben acciones u omisiones; no dependen de
nuestra voluntad, pero que sería deseable que se realice. Ejemplos: “Debemos
amar a nuestro prójimo”, “No debemos codiciar lo bienes ajenos”, “Debemos
tener buenos pensamientos”, “No debemos desear la mujer del prójimo”, etc.

3.2. La responsabilidad moral


Las normas morales que hemos expuesto conllevan al cumplimiento o incumplimiento de
las mismas por parte del individuo.
Se hablará de responsabilidad moral cuando se dan estos casos, es decir, asumir
conscientemente los actos que realiza individual o colectivamente. Sin embargo, existe
una condición para que se dé la responsabilidad moral, esto es, estar “estrechamente

247
Polo Santillán, M. A, Ob. cit., p. 52.
Nos basamos en las “clases de normas morales” que expone Polo Santillán en su obra ya citada; solo
248

hemos modificado en algo su exposición con fines prácticos. Cf. Ob. cit., pp. 54-55.

88
ligado, a su vez, al de la necesidad y libertad humanas, pues sólo si se admite que el agente
tiene cierta libertad de opinión y decisión cabe hacerle responsable de sus actos.” 249 A lo
que cabe agregar: “sólo el conocimiento, por un lado, y la libertad, por otro, permiten
hablar legítimamente de responsabilidad. Por el contrario, la ignorancia, de una parte, y
la falta de libertad de otra (entendida aquí como coacción) permite eximir al sujeto de la
responsabilidad moral.” 250 En efecto, saber evaluar estas situaciones requiere de gran
valor de justicia.
Para entender mejor la normativa expuesta citemos el caso siguiente: “el conductor
que estaba efectuando un largo viaje chocó con otro que estaba averiado en un recodo de
la carretera, provocando graves daños materiales y personales, puede alegar que no vio el
automóvil allí estacionado (es decir, que ignoraba su presencia) a causa de que la luz de
los faros de su coche era muy débil. Pero esta excusa no es moralmente aceptable, ya que
pudo y debió ver al coche averiado si hubiera revisado sus luc es como está obligado a
hacerlo moral y legalmente quien se dispone a hacer un largo viaje de noche por carretera.
Ciertamente, en este caso el conductor ignoraba, pero pudo y debió no ignorar.”251
El caso hipotético acabado de exponer, que puede ocurrirle a cualquiera que se
encuentre en tales condiciones, conlleva a lo siguiente: “la ignorancia de las
circunstancias, naturaleza o consecuencias de los actos humanos, permite eximir al
individuo de su responsabilidad personal, pero esa exención sólo estará justificada, a su
vez, cuando el individuo en cuestión no sea responsable de su propia ignorancia; es decir,
cuando se encuentre en la imposibilidad subjetiva (por razones personales) y objetiva (por
razones históricas y sociales) de ser consciente de su propio acto.”252
En definitiva, “la responsabilidad moral presupone…Por un lado, [el requerimiento de
la] posibilidad de decidir y actuar libremente, y, por otro, formamos parte de un mundo
causalmente determinado.”253 Es decir, estamos sujetos a las condiciones históricas y
sociales, así como de la naturaleza que condicionan nuestras acc iones individuales y
sociales.

3.3. Obligatoriedad moral


Esta referida a la imposición de deberes al individuo; en tal sentido “la obligatoriedad
moral presupone la libertad de elección y de acción del sujeto, y que éste ha de reconocer,
como fundada y justificada, dicha obligatoriedad.” 254
Para un mejor entendimiento, citaremos el siguiente ejemplo: “cuando alguien se ve
obligado a actuar en forma distinta de cómo lo hubiera hecho , si no se hubiera dado
circunstancias o condiciones imprevistas que le impidieron decidir y obrar en la forma
debida. Tal es, por ejemplo, el caso de X que se vio obligado a suspender por mal tiempo
un viaje y que, por esta causa inesperada, no pudo cumplir la promesa de estar junto a su
padre gravemente enfermo…Pero, en este caso, el sujeto quedó liberado de la obligación
moral de cumplir lo prometido, ya que las circunstancias externas ejercieron aquí una
influencia tan decisiva –como una coacción exterior– que no le dejaron posibilidad alguna
de hacer frente a su obligación moral.”255
Así como la obligatoriedad moral se ve frenada o impedida de ser cumplida por una
circunstancia coactiva externa, independientemente de la voluntad del individuo;

249
Sánchez Vásquez, A. Ob. cit., p. 103.
250
Ibíd., p. 104.
251
Ibíd., p. 106.
252
Ibíd., p. 107.
253
Ibíd., p. 112.
254
Ibíd., p. 167.
255
Ibíd., p. 169.

89
asimismo, “la obligatoriedad moral pierde también su base cuando el agente obra bajo
una coacción interna, o sea, bajo la acción de un impulso, deseo o pasión irresistibles que
quebrantan o anulan por completo su voluntad.”256 Un caso muy típico de ello es cuando
el esposo o la esposa, según sea el caso, se deja llevar por el impulso del dese o sexual y
comete adulterio, a pesar que la obligación moral de fidelidad hacia su pareja con quien
se comprometió para respetarla, amarla en la salud y la enfermedad, le obliga a serle fiel.

4. Los dilemas morales


Un dilema se refiere a la disyuntiva de elegir entre dos opciones y no saber por cual, pues
lo que se pretenden es elegir siempre aquella que conduzca al beneficio esperado. En tal
sentido, los dilemas morales tienen la misma connotación. Proponemos dos definiciones
que nos permitan tener una amplia perspectiva del tema en mención.
La primera definición nos indica: “Un dilema moral es una narración breve en la que
se plantea una situación problemática que presenta un conf licto de valores, ya que el
problema moral que exponen tiene varias soluciones posibles que entran en conflicto unas
con otras. Esta dificultad para elegir una conducta obliga a un razonamiento moral sobre
los valores que están en juego y exige una reflexión sobre el grado de importancia que
damos a nuestros valores.” 257
La segunda definición es como sigue: “Un dilema moral es una narración breve, a
modo de historia, en la que se plantea una situación posible en el ámbito de la realidad
pero conflictiva a nivel moral, y se solicita de los oyentes o bien una solución razonada
del conflicto o un análisis de la solución elegida por el sujeto protagonista de la historia.
Por regla general la situación se presenta como una elección disyuntiva: el sujeto
protagonista se encuentra ante una situación decisiva ante la cual sólo existen dos, y nada
más que dos, opciones (A) ó (B), siendo ambas soluciones igualmente factibles y
defendibles. El individuo se encuentra, pues, ante una verdadera e inevitable situación
conflictiva.”258
En ambas definiciones se hace referencia al planteamiento de un conflicto mo ral y de
valores, el cual pone al sujeto en una situación difícil para encontrar una solución que
conlleve a una salida sin perjuicio de la persona y demás implicados. Para una mayor
claridad expondremos diferentes casos que nos permitirán razonar y poner a prueba
nuestros valores morales. Veamos diez casos 259:

Salvación marítima. Usted viaja en un barco que se accidenta. Junto a 30 sobrevivientes,


usted se dirige a tierra en un bote salvavidas, pero el bote no soporta tanta gente y se
decide mantener a solo 7 personas en él. ¿Crees que sería moralmente permisible que para
salvar a algunas personas lanzar a los demás por la borda, sobre todo viendo que, de lo
contrario, todo el mundo se ahogará?

Dolor de un ser querido. Usted tiene un ser querido que sufre de una extraña enfermedad
debilitante y que lo hace sufrir de unos dolores insoportables y agonizantes. Han intentado
todo las soluciones posibles, médicas y alternativas y nada. Finalmente, esta persona con
tal de poner fin a tanto sufrimiento decide morir. Sin embargo, su condición es tal que no
puede hacerlo por su cuenta. Le pide que por favor lo ayude a morir. Usted, sabiendo que
esto es ilegal, ¿lo ayudaría?

256
Loc. cit.
257
http://www.taringa.net/posts/imagenes/9174372/10-dilemas-morales-para-desvelarte.html
258
http://es.scribd.com/doc/110309343/Dilemas-Morales-Reales
259
http://www.taringa.net/posts/imagenes/9174372/10-dilemas-morales-para-desvelarte.html

90
Niño esclavo. Usted es un niño esclavo en África y trabaja 20 horas al día haciendo
alfombras. Una noche, tiene un sueño: Dios desciende del cielo y le dice que nadie, ni
una persona en el mundo, comprará esas alfombras. ¿Cómo se sentiría usted?
Decepcionado y angustiado por tanto trabajo y sufrimiento, o, satisfecho porque nadie se
beneficiará de su maltrato.

El hombre gordo. Un tranvía descontrolado se dirige hacia cinco personas. Usted está
en un puente sobre la vía y podría detener el paso del tren lanzando un gran p eso delante
del mismo. Mientras esto sucede, al lado suyo sólo se halla un h ombre muy gordo; de este
modo, la única manera de parar el tren es empujar al hombre gordo desde el puente hacia
la vía, acabando con su vida para salvar otras cinco. ¿Qué haría usted?

Dinero tirado. Usted y su familia viven en un país muy pobre. Se acabaron sus ahorros,
no tienen alimentos y su familia muere de hambre. Un día, usted está tratando de encontrar
algún tipo de comida para alimentar a su familia, cuando algo sucede. Usted encuentra
un gran saco lleno de dinero que ha caído de la parte trasera de un camión. Ese dinero
sería una fortuna para su familia, pero hay un inconveniente obvio. Ese dinero obviamente
pertenece a otra persona, y utilizarlo para su familia sería robar. Usted podría pedir un
favor a su propietario, pero es seguramente no le creerá que es para su familia, entonces...
¿Devolvería el dinero, o lo tomaría para usarlo para su familia?

La pijamada. Hace un tiempo, su hija de 14 años realizó una pijamada con su mejor
amiga y ambas lo pasaron de maravilla. Ahora, su hija le pide realizar otra pijamada, pero
con un amigo hombre. Ni su hija ni él se ven como una pareja, pero usted no deja de estar
inseguro sobre si algo podría derivar a que tengan relaciones. Usted no quiere desconfiar
de su hija, pero... ¿Debería dejarla?

La cura. Usted y su mejor amigo quedaron varados en una isla. Ambos están infectados
con un virus mortal. Encuentran una medicina que puede curarlos, pero no alcanza para
los dos. ¿Cómo elegirían usted y su amigo quien debe salvarse? ¿La tomaría usted aún
con el cargo de conciencia de haberlo dejado morir? ¿Ninguno la tomaría?

La hija secuestrada. Usted es un juez que preside el juicio contra un presunto ladrón de
bancos, que usted sabe, es inocente. Sin embargo, algo terrible en su vida ha sucedido:
Los enemigos de los ladrones han secuestrado a su hija de 9 años de edad y la mantienen
como rehén. Usted no sabe dónde están y la policía ha tratado de localizarla sin éxito.
Tiene miedo de que los secuestradores podrían estar abusando de ella o incluso
torturándola. Los secuestradores dejaron una nota anónima que decía que, si condena al
ladrón, ellos dejarán libre a su hija. ¿Qué haría usted?

El paramédico. Usted es un paramédico que se dirige a ayudar a un niño agonizante que


sufrió un accidente de coche. En el camino, un ser querido, que usted ama mucho, sufrió
un accidente también y con asistencia médica puede que sobreviva. Sin embargo, si va a
ayudar a su ser querido, puede que el niño muera y las otras ambulancias seguramente no
llegarán a tiempo para ningún caso. ¿Usted qué haría: iría a ayudar a su ser querido o al
niño?

La decisión de Sophie. Este dilema es un hecho real. Usted y sus hijos son prisioneros
en la Segunda Guerra Mundial. Se hallan en un campo de concentración. El encargado le

91
dice que debe elegir uno de sus dos hijos para enviarlo a la cámara de gas. Si usted no
elige, se los llevará a los dos. ¿Qué haría en esa situación?

92
Capítulo XII
Tecnociencia y desastre ecológico

¡Qué pena da ver lo fáciles de conformar


que son en sus ‹‹alegrías››
los hombres cultos e incultos de hoy,
lo recelosos que se muestran
cada vez más
hacia cualquier forma de goce!
Friedrich Nietzsche

Desde que el hombre utilizó instrumentos de piedra, madera y metal, distintos a la de sus
órganos naturales (manos y pies) para satisfacer sus necesidades vitales, ha logrado alterar
la naturaleza modificándola conforme a su existencia de vida. Este hecho histórico dio
origen a la civilización humana de alto desarrollo cultural, la cual se fortaleció a medida
que organizaba su sistema productivo. Con el tiempo, se organizó y desarrolló la
producción económica que determina la forma de la sociedad260.
La nueva economía moderna de la globalización, está estructurada de tal forma que
emerge un fenómeno social interesante, la tecnociencia, bueno hasta cierto punto, pero
también ha traído como consecuencia más alarmante, el desastre ecológico del planeta,
hecho negativo sin duda. Desde la reflexión crítica de la filosofía social, intentaremos dar
a conocer cómo se produce estos fenómenos y sus perspectivas.

1. Contexto económico y social


Para determinar el fenómeno social de la tecnociencia y el fenómeno natural del desastre
ecológico de la tierra, objeto de nuestro estudio, se hace necesario caracterizar el tipo de
sociedad en la cual se producen los mismos. En esta perspectiva, contextualizaremos la
sociedad en la que vivimos.
La sociedad en la que actualmente vivimos es el sistema capitalista, que, a partir de la
década del 90, siglo XX, hasta el presente año del siglo XXI, está caracterizado por la
globalización, es decir: “Vivimos en un mundo verdaderamente entrelazado e
interdependiente, unidos por una economía global…Esto ha sido po sible gracias a los
avances de la tecnología de la información. Los datos pasan ahora libremente. La
información desafía todo tipo de barreras, sean estas físicas o políticas, y se ve facilitado
por el establecimiento de plataformas que simplifican la aplicación de la tecnología a
tareas definidas. Potentes herramientas de búsqueda, como Google, hacen posible
encontrar y combinar piezas sueltas de información dentro del laberinto digital.” 261 Este
fenómeno económico, social y cultural ha conllevado a interrelacionarnos con todo el
mundo a través de la tecnología (fibra óptica e internet), lo que está permitiendo viabilizar
una mayor interconexión entre los habitantes de diferentes países.
Ahora bien, ¿cómo la intercomunicación global mediante la tecnología se ha
constituido en un hecho social de grandes proporciones? Una primera aprox imación a la
respuesta es, el impulso generado después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945),
en la competencia de tecnología militar y espacial entre las dos superpotencias de la

260
La evolución histórica y social de la humanidad ha pasado por diferentes etapas a saber: comunidad
primitiva, sociedad esclavista, sociedad feudal y sociedad capitalista, ésta última en su fase de la
globalización, es objeto de nuestro estudio.
261
Omae, K. El próximo escenario global. Desafíos y oportunidades en un mundo sin fronteras. Madrid,
Ed. McGrawHill, 2008, p. XXIV.

93
segunda mitad del siglo XX, Estados Unidos (EEUU) y la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas (URSS) durante la llamada “guerra fría”. A ello se agrega el
incremento de los precios del petróleo en forma exponencial, lo cual llevó a los países
capitalistas altamente industrializados (el llamado “grupo de los 7” o G-7 como: EEUU,
Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia, Canadá y Japón) a reorientar su economía en tres
direcciones centrales: tecnología de menos energía menos mano de obra (robótica);
tecnología de amplia incidencia en lo individual y lo colectivo (telecomunicaciones); y,
tecnología de elevada productividad con menos materias primas tradicionales (ingeniería
genética o bioingeniería)262. Esto significó invertir en conocimiento científico y
tecnológico, de allí que a esta nueva era (new age) se denomina “era del conocimiento”.
El desarrollo de la economía de los países capitalistas altamente industrializados
orientados por el conocimiento, conllevó a la revolución de la tecnología de la
información, la cual “es el resultado de una compleja dinámica de interacciones humanas
y tecnológicas que ha producido efectos sinérgicos en tres grandes áreas de la electrónica:
ordenadores, microelectrónica y telecomunicaciones. Las cruciales innovaciones crearon
el entorno electrónico radicalmente novedoso de los noventa [s. XX] se introdujeron
veinte años antes, en la década de los setenta.”263 Esta base tecnológica, permitió avanzar
hacia la conquista de nuevos mercados en base a la organización de sus propias
economías, pero fundamentalmente bajo dominio norteamericano. La URSS, por su parte,
con sus políticas reformistas (Glasnost y Perestroika), decayó como potencia y se
desintegró en los diversos países que lo integraban; ello hizo que entrara en un estado de
desorganización durante los 90 que la dejó rezagada del orden mundial.
El nuevo orden mundial dominado por el capitalismo global, cuyo eje político y
económico es el libre mercado o mercados abiertos, utiliza la tecnología como medio de
expansión e imposición de sus condiciones económicas. “En esta nueva economía el
capital trabaja en tiempo real y se mueve rápidamente por las redes f inancieras globales.
Desde ellas se invierte en toda clase de actividades económicas, y la mayor parte de los
rendimientos de esas inversiones vuelven a entrar en la metarred de flujos financieros.
Complejas tecnologías de la información y la comunicación permiten al capital
desplazarse rápidamente de una opción a otra, ser mucho mayores en los mercados
financieros que en la mayoría de las inversiones directas, de modo que, en última
instancia, los flujos financieros tienden a converger en las redes financieras globales, en
busca del máximo beneficio posible.”264
La nueva economía, como se aprecia, beneficia esencialmente al gran empresario, a
los grandes bancos financieros y por supuesto a los políticos, pues se trata de una
globalización básicamente economicista la que viabiliza con mayor rapidez y eficiencia
por medio de la tecnología 265, excluyendo así a los pobres que el sistema produce. “El
capitalismo global ha incrementado la pobreza y las desigualdades sociales, no solamente
al transformar las relaciones entre capital y fuerza de trabajo, sino también en el proceso
de ‹‹exclusión social››, consecuencia directa de la estructura en red de la nueva economía.
En la medida en que los flujos de capital e información interconectan las redes mundiales,
excluyen de ellas cualquier población o territorio que carezca de valor o de interés para
su búsqueda de ganancias financieras. Como resultado de ello, determinados segmentos

262
Cf. Roel Pineda, V. La tercera revolución industrial y la era del conocimiento. Lima, Fondo Editorial
UNSM, 1998.
263
Capra, F. Las conexiones ocultas. Implicaciones sociales, medioambientales, económicas y biológicas
de una nueva visión del mundo. Barcelona, Ed. Anagrama, 2003, p. 175.
264
Ibíd., p. 180.
265
“La Revolución de la Tecnología de la Información contribuyó al nacimiento de una nueva economía
global, a un capitalismo rejuvenecido, flexible y en continua expansión.” (Ibíd., p. 179).

94
sociales, zonas urbanas, regiones o incluso países enteros se vuelven económicamente
irrelevantes.” 266 Es por esta razón central, que el gran capital privado, se reduce a la
búsqueda de ganancias y beneficios sin importarles el lado humano de los habitantes de
diferentes lugares del planeta a donde van a invertir y explotan sus recursos naturales; no
les interesa el desarrollo integral del planeta, solo el crecimiento de sus ganancias de
capital, con la anuencia de los ‹‹gobiernos democráticos›› de turno.
Ahora bien, “no es que la globalización sea mala o injusta, sino que los gobiernos lo
están gestionando de una forma muy deficiente –mayoritariamente en beneficio de
intereses especiales–. La interconexión de los pueblos de los países y de las economías a
lo largo y ancho del mundo es una nueva circunstancia que puede utilizarse igual de
eficazmente tanto para promover la prosperidad como para difundir la codicia y la
miseria. Lo mismo puede decirse de la economía de mercado: el poder de los mercados
es enorme, pero no poseen un carácter moral intrínseco. Tenemos que decidir cómo hay
que gestionarlo. En el mejor de los casos, los mercados han desempeñado un papel crucial
en los asombrosos incrementos de la productividad y del nivel de vida de los últimos
doscientos años…Pero el gobierno también ha desempeñado un importante papel en esos
avances, un hecho que habitualmente los defensores del libre mercado se niegan a
reconocer. Por otra parte, los mercados también pueden concentrar la riqueza, trasladar a
la sociedad los costes medioambientales y abusar de los trabajadores y de los
consumidores.” 267 Aquí está implícita la inestabilidad del sistema capitalista globalizado,
por su base económica y social.
De lo anterior se deduce que en la globalización, el comercio (circulación de bienes y
servicios) y los mercados de capitales (integración internacional d e los mercados
financieros), “han contribuido al aumento de la desigualdad, pero de formas distintas.” 268
Ejemplos de ello son: desregulación del sistema financiero, el monopolio del comercio,
congelamiento del salario del trabajador, intereses bancarios elevados, resaltan como las
más notables, lo cual acentúa las diferencias entre las clases sociales.
No obstante, la desigualdad económica y social, el poder desmedido y exorbitado del
consumo en el mundo, se ha extralimitado a niveles asombrosos tanto como irracionales,
a pesar de algunos índices tendientes a la baja. Esto es en vivienda, viajes y alojamientos,
alimentos, bebidas (alcohólicas y no alcohólicas), transporte, vestido y calzado. En cuanto
a la tecnología de consumo, es la que más consumidores tiene, tal es el caso de la telefonía
móvil, las tablets, TV digitales, etc.; por supuesto, todo ello está al alcance de la clase
social que tiene un ingreso económico mensual acorde a las innovacione s tecnológicas
que el mercado oferta y que puede darse el libre albedrío de la moda, una necesidad para
la satisfacción de su ego individual. Es en este contexto económico y social de nuestra
época, expuesto grosso modo en que se desarrolla la tecnociencia.
Sin embargo, tanta prosperidad de la economía de libre mercado, con lo inestable de
su organización económica y su base social, que ya hemos hecho notar, tenía que tener la
enfermedad inherente al sistema capitalista, la crisis financiera y la recesión, ésta ocurrió
en el 2008 en EEUU 269, país que lidera con su modelo económico la globalización y al

266
Ibíd., p. 189.
267
Stiglitz, J. El precio de la desigualdad. El 1 por ciento de la población tiene lo que el 99 por ciento
necesita. Madrid, Ed. Taurus, 2012, p. 22.
268
Ibíd., p. 92.
269
“La crisis tuvo su origen y un causante que fueron la Hipotecas basuras de la Banca Americana que
contaminó todos los países y el sistema financiero que se había prestado para este juego especulativo de
compra y venta de paquetes hipotecarios que no tenían un respaldo sólido en quienes adquirían vivienda a
costos inflados y sin respaldo personal para cubrirlas. La Burbuja Inmobiliaria que estalló en los EE.UU.
como un castillo de naipes igualmente se derrumbó en múltiples países de Europa es hoy el ojo del huracán
de la crisis.” (AAVV. La gran recesión mundial. Repuestas. Bogotá, Ed. Oveja Negra, 2013, p. 7).

95
cual la mayoría de las economías se adhieren, mediante los organismos multinacionales
como el Fondo Monetario Internacional (FMI), Organización Mundial del Come rcio
(OMC) y el Banco Mundial (BM), que rigen la economía global; lo cual conlleva a
generalizar la crisis recesiva que ya lleva cinco años y no parece haber una solución
racional, porque el dogma del libre mercado de la desregulación estatal y las prácticas
monopolistas persiste como ideología predominante en sus defensores que van desde
economistas, sociólogos, historiadores, periodistas de opinión hasta universitarios y gente
común que se deja llevar por las noticias económicas direccionadas de los canales de
señal abierta.
No obstante, de vivir en medio de la crisis financiera y protestas de los
antiglobalifóbicos en EEUU y Europa, se sigue viviendo un clima de relativa estabilidad
económica que es mantenida mediante esfuerzos especulativos de la polític a y la
economía 270, pero sobre todo en base a los impuestos de los que, teniendo empleo, ven
deteriorarse gradualmente sus ingresos. Dentro de este contexto, la gente sigue haciendo
préstamos y endeudándose para satisfacer sus deseos de tener lo último en tecnología; los
que no lo pueden conseguir trabajando, los lumpen en el peor de los casos, lo logran
robando y asesinando, con lo cual la violencia se generaliza.

2. La tecnociencia
Como ya hemos mencionado la tecnociencia es el término que alude a la revolución
tecnológica de la información y la comunicación (TIC), en la cual interactúa la ciencia.
Los descubrimientos más notables son: la robótica, la ingeniería genética e internet. A
ello agreguemos otros aspectos notables, los microprocesadores (computadora en base al
chip electrónico); satélites de comunicaciones, los cuales “pueden manejar
simultáneamente miles de canales. Algunos de ellos proporcionan también señales
constantes que permiten a aviones, barcos e incluso coches privados, determinar su
posición con gran precisión.” 271 Asimismo, la fibra óptica (cable que puede transportar
cincuenta mil canales, así como una mayor variedad de frecuencias electromagnéticas
que incluye microondas, la transmisión por láser y la telefonía móvil. 272).
En tal orden de ideas, se hace necesario conocer cómo se proyecta la tecnolo gía de
consumo para este 2014. Las nuevas innovaciones tecnológicas más saltantes son: los
Apps273 para smartphones, la biométrica en celulares digitales, smartphones controladores
del cuerpo (presión sanguínea, pulso, aceleración y otros parámetros del cuerpo), relojes
digitales de pulsera con internet, smartphones con internet a menor costo, mayor
expansión de internet, aplicaciones de “sensores de todo” para smartphones, aplicación
de gadgets274 para smartphones, Tablet, laptop y TV digital. 275
Asimismo, en la feria CES 2014 Las Vegas (International Consumer Electronics
Schow 2014), presentó innovadores productos tecnológicos para el consumo hardware,
270
Esto se logra de una forma muy sencilla, aunque ignorada y ocultada y es la siguiente: “La verdadera
clave del éxito es asegurarse de que nunca habrá competencia –o por lo menos de que no la habrá durante
un tiempo lo suficientemente largo como para forrase con un monopolio mientras tanto–. La forma más
sencilla de tener un monopolio sostenible es conseguir que el gobierno te conceda uno.” (Ibíd., p. 77).
271
Capra, F. Ob. cit., p. 176.
272
Ibíd., p. 177
273
La abreviatura Apps deviene del término inglés application, es una aplicación de software que se instala
en dispositivos móviles o tablets para ayudar al usuario en una labor concreta, ya sea de carácter profesional
o de ocio y entretenimiento. Por ejemplo, el ícono de youtube, el playstore, entre otros.
274
Los gadgets son artículos, en general pequeños, nos dan algo conocido, pero con alguna modificación,
por ejemplo, un pedrive, pero con forma de helado, un mp3 con forma de robot, un reloj con forma de
teléfono, etcétera.
275
http://www.rpp.com.pe/2014-01-07-diez-tecnologías-de-consumo-que-seran-tendencia-este-2014-foto-
660226_10.htm#foto/

96
software, bluetooth, TVdigital/HDTV, Wi-fi, robótica, aplicaciones de internet,
dispositivos de salud personal, etc., es decir, la tecnologización ya es un estilo de vida
común en todo el mundo globalizado 276. Pero lo que sin duda ha constituido un éxito y
todo un fenómeno social de la tecnología de la información son las redes sociales 277.
Las redes sociales están mayoritariamente copadas por jóvenes, usuarios a quienes se
les denomina generación C, “así se les llama a los nacidos después de 1990, viven en
permanente contacto mediante Internet, comunicados, computarizados, centrado en los
contenidos, orientados a las comunidades y casi siempre haciendo clic sobre la PC. Estos
jóvenes suelen ser muy diestros en las computadoras y gadgets. Además, son bastante
pragmáticos, liberales, materialistas y progresistas en asuntos de política. Facebook es su
plataforma ideal de interacción, juego y comunidad…Allí hay aplicaciones para jugar en
línea, coquetear con una amiga de la amiga, crear álbumes fotográficos, etiquetar a los
amigos en las fotografías, enviar emails, expresar estados de ánimo, crear grupos, páginas
y sobre todo chatear. Casi todos los miembros de la generación C hacen lo mismo en
diversas partes del mundo.” 278 Es decir, la conectividad o conexión permanente es una
característica de la nueva generación del siglo XXI, con ello queda en el recuerdo las
primeras redes sociales hi5, Sónico, entre otras al ser reemplazado por Facebook y
Twitter.
En esta perspectiva, la tecnociencia socio-cultural vislumbra cuatro generaciones en la
“era de la información”. El educador norteamericano Marc Prensky acuña dos términos
para distinguirlas:
El nativo digital, son aquellos que nacieron “cuando ya existía internet…Su entorno
es digital y táctil…uso de la laptop, [tablets]…el Play Station, la computadora y la TV de
pantalla de cristal líquido…no necesita salir a la calle para estar en contacto con sus
amigos; chatea con ellos. Comparten archivos de música y películas o juegan en
línea…arma…sus contactos en Facebook para atraer amigos a fiestas. Ya sea mediante
redes sociales, correo electrónico, twits o juegos en línea…vive conectado a internet día
a día.”279 A ello hay que agregar el uso de los smartphones con conexión a internet que
se están expandiendo aceleradamente.
Los Inmigrantes digitales, aquella generación del VHS, el casete, el disquete y hasta
los CD’s, constituidos en vestigios del pasado tecnológico reciente (década del 80 y 90),
es decir, los padres de la generación C, “a quienes el mu ndo de internet sorprendió a
medio camino en la vida.” 280 Es una generación que “por más que se adecuen a un
ambiente de nuevas tecnologías, siempre llevarían un ‘acento’ (un pie en el pasado), como
por ejemplo, la impresión del correo electrónico.” 281
A estos dos términos se agregan otros dos más, propuestas por el investigador
argentino Alejandro Pisctelli; estos son:

276
En el Perú, según el INEI, la tecnología de la información y comunicación (TIC) sigue en aumento.
Estos son los datos del año 2013, respecto del 2012. Telefonía fija en los h ogares, 29,4% (-1% del 2012),
uso de celular 83,4% (+2,2% del 2012), televisión por cable, 34% (+2.2% del 2012), acceso a internet,
22,5% (+1,3% del 2012), acceden a internet al menos una vez por semana, 47% (+4,4% del 2012). Como
se aprecia el aumento es gradual, pero sostenido. Sólo en telefonía fija disminuyó respecto del año pasado.
En general, nuestra patria, es considerada uno de los países que más consume.
277
Se define red social como una estructura que intenta “imitar todos los tipos de relaciones que puede tener
una persona en la vida real.” (Ciurlizza, C. “Nativos, inmigrantes, colonos y exiliados. En Hildebrandt en
sus trece. N° 71, 2011).
278
Lujan Zavaleta, J. C. “La generación C”. Caretas, N° 2191, 2011, pp. 49-50.
279
Ibíd., p. 49.
280
Loc. cit.
281
Ciurlizza, C. Op. cit.

97
Los Colonos digitales, “aquellos que a pesar de haber nacido antes del 90 han
aprendido e incorporado un lenguaje digital.” 282 A esta nueva categoría podríamos
encontrar la similitud con la propuesta por Prensky “inmigrantes digitales”, pues todo
inmigrante que llega a una tierra nueva, generalmente coloniza la misma, es decir,
establece su dominio y descendencia y se queda a vivir en ella; así es que consideramos
que una u otra categoría estaría en el mismo nivel de significación. Y los Excluidos
digitales, “aquellos que se han mantenido alojados y se han autoexiliado por algún
motivo.” 283 Aunque el motivo más evidente es su difícil o imposible adap tación a las
nuevas tecnologías y su resistencia a aprender; ellos prefieren la añoranza del pasado, por
lo general, se trata de personas de la tercera edad.
Por lo anteriormente expuesto, tendríamos tres generaciones bien delimitadas en el
siglo XXI: nativos digitales, inmigrantes o colonos digitales y excluidos digitales.
La nueva generación C, en sus diferentes manifestaciones con la tecnología de acuerdo
a la edad, busca esencialmente estar conectado a la red para estar al tanto de lo último de
información y trasmitirla al momento, algo que los conduciría a la congregación de
actividades comunitarias y en casos extremos para tomar parte en ataques cibernéticos
contra quienes consideran peligrosos (políticos, Estados, empresas y demás) como es el
caso de Anonymous. Sin embargo, no crean conocimiento para la propuesta de un mundo
mejor (se supone que es la “era del conocimiento”), a lo sumo, excepcionalmente, alguna
variación creativa de los Apps o los gadgets. Son más bien usuarios conectados para la
acción social organizados en comunidades virtuales de redes sociales, pero sin una
direccionalidad política e ideológica determinada, más que la exaltación emotiva de su
individualidad, que encuentra su libertad de expresión en la identificación generacional
de la conectividad digital.
La tecnología en las telecomunicaciones ha transformado el estilo de vida de todas las
clases sociales. Pero ello también ha generado neurosis tecnológica en sus usuarios
cuando los reprimen en el uso de la tecnología; también conflictos intergeneracionales de
adaptación a la tecnología, adicción a la conectividad y videos, juegos en línea, entre
otros. Como se ve estamos cada vez más conectados, pero también con nuevos problemas.

3. Desastre ecológico
La tecnociencia, dentro de la nueva economía global, como ya hemos analizado, tiene sus
ventajas y desventajas; si bien la riqueza productiva del mundo ha aumentado en términos
cuantitativos, es muy deficiente en lo cualitativo, pues sigue habiendo: desempleo,
subempleo, miseria, desigualdad, violencia, exclusión social y demás. A ello cabe agregar
el empleo de la tecnología para la explotación de los recursos natura les de forma
sobredimensionada y demencial, cuyo único fin es la obtención de utilidades económicas
y la hipnosis consumista inconsciente de su medio ambiente.
Como ya hemos hecho mención la nueva economía funciona mediante redes
financieras globales, pero éstas son inherentemente inestables. “Producen patrones
aleatorios de turbulencia informativa susceptibles de desestab ilizar cualquier empresa,
país, o región, con total independencia del funcionamiento real de su economía.” 284 Esta
situación degenerativa del sistema económico capitalista afecta sin duda a la sociedad,
toda vez que se requiere mayor control de la productividad, por tanto, mayores recursos
naturales.
Es por ello que: “El capitalismo global no alivia la pobreza y la exclusión social, sino
que, por el contrario, las exacerba. El consenso de Washington no tuvo en cuenta esos

282
Loc. cit.
283
Loc. cit.
284
Capra, F. Ob. cit., p. 189.

98
efectos, porque los economistas corporativos excluyen tradicionalmente de sus modelos
los costes sociales de la actividad económica. De forma parecida, la mayor parte de los
economistas convencionales han ignorado los costes medioambientales de la nueva
economía: el aumento y la aceleración de la destrucción planetaria del medio natural, tan
severo, o más, que su impacto social.” 285
Esta destrucción global del medio ambiente, es lo que también se conoce como
desastre ecológico y se refiere a la destrucción de la capa de ozono del planeta por la
emisión de gases tóxicos; utilización de herbicidas (tóxicos químicos) que destruyen las
tierras agrícolas produciendo su desertización; derrames de petróleo que contaminan el
océano; la tala indiscriminada de los árboles; lluvias ácidas, producida por la actividad
industrial de los países altamente industrializados; calentamiento global producido por
gases de efecto invernadero; la minería a gran escala que contamina ríos y la vegetación
así como atenta contra la ganadería y agricultura; polución ambienta l con las urbes
metropolitanas por el exceso de automóviles a gasolina y petróleo.
Sin embargo, mucha gente en el mundo vive inconsciente de este grave problema que
se cierne sobre nosotros. “El mundo de abundancia material en el que nos hallamos
inmersos tiene un precio oculto que no se refleja en la ética. Ignoramos las consecuencias
de las cosas que compramos y utilizamos sobre nuestro planeta, sobre nuestra salud y
sobre las personas que se aferran en satisfacer nuestras necesidades y nuestros deseos.
Nos pasamos la vida sumidos en un océano de objetos que compramos, usamos,
derrochamos, acumulamos y tiramos.” 286 En este mundo mercantilizado de productos
materiales, de la variedad tecnológica que no puede saciar el hambre de consumo e
innovación conducente a los desechos de la moda, ha generado la indiferencia por la
ecología del planeta. “La indiferencia con la que contemplamos las consecuencias de las
cosas que compramos o hacemos –es decir, de nuestros hábitos incuestionados de
consumo– genera mucho de los problemas que amenazan al medio ambiente y a nuestra
salud.”287
He aquí la paradoja, progresar en la alta tecnología y la ciencia para h acer uso
irracional de ellas atentando contra nuestra propia existencia. “Aquí reside la
contradicción interna de esta civilización: el elemento irracional en su racionalidad. Es el
signo de sus realizaciones. La sociedad industrial que hace suya la tecnología y la ciencia
se organizan para el cada vez más efectivo dominio del hombre y la naturaleza, para la
cada vez más efectiva utilización de sus recursos. Se vuelve irracional cuando el éxito de
estos esfuerzos abre nuevas dimensiones para la realización del hombre.” 288 Pero tal
realización humana tendrá que formarse en el equilibrio integrado de su racionalidad,
emotividad, instinto e intuición en permanente devenir para la construcción de un mundo
cada vez más integrado y armónico con la naturaleza.
Hasta que el hombre del capitalismo global no sea superado por otro realmente
humano, científico, ecológico y moral, todavía seguirá la incertidumbre de nuestra
existencia en el planeta tierra. Y es que: “Debido al calentamiento global el nivel de los
mares va subiendo regularmente. En el siglo XX ascendió unos veinte centímetros, y, de
seguir las tendencias actuales, a finales del siglo XXI habrá subido cincuenta. Los
meteorólogos predicen que esto representará un peligro para los principales deltas del
mundo –los del Ganges, el Amazonas y el Misisipi–, y que la subida del océano podría

285
Ibíd., p. 191.
286
Goleman, D. Inteligencia ecológica. Barcelona, Ed. Kairós, 2009, p. 12.
287
Ibíd., p. 32.
288
Marcuse, H. El hombre unidimensional. Ensayo sobre la ideología de la sociedad industrial avanzada.
Barcelona, Ed. Seix Barral, 1965, p. 47.

99
llegar incluso a anegar el metro de la ciudad de Nueva York.” 289 Del mismo modo se
puede decir de los huracanes, aniegos rivereños, inundaciones y demás desastres
ecológicos que afectan la vida social y productiva.
El estrés medio ambiental y el estrés social están mutuamente relacionados. “La
pobreza, la escasez de recursos y la expansión demográfica se combinan para crear
círculos viciosos de degradación y ruina, tanto en los ecosistemas como en las
comunidades humanas locales.” 290 Estos problemas son de angustiante preocupación y
requieren de una solución gradual que vaya solucionando todo lo que está siendo
destruido por los intereses capitalistas depredadores.
Y es que la correlación de fuerzas destructoras entre el capitalista y el trabajador
asalariado en la destrucción del planeta, es en extremo dañina, sólo con una diferencia de
grado, que unos poseen el capital y los otros no. De allí que “un rico hace mayor daño a
la naturaleza que miles de pobres, pero no porque los pobres no sean dañinos, sino porque
no tienen la potencia destructiva de los ricos. Los ricos cuentan con capitales y
conocimientos; están entrenados para destruir el mundo en el menor tiempo posible, en
su beneficio. Un rico emplea a muchos pobres, en consecuencia, multiplica la capacidad
ofensiva del capital y del trabajo en sus efectos destructivos (un rico usa más materias
preciosas de las que necesitan cien pobres); despilfarra abundantes recursos en aras de
una felicidad que solo puede ser disfrutada por él mismo.” 291 En este afán de voracidad
destructiva, el capitalismo global con su ideología neoliberal, ha creado una verdadera
plaga humana que se hacen llamar ejecutivos, empresarios, tecnócratas, políticos, y por
supuesto su efecto dependiente, los trabajadores asalariados; ya para no hablar de la
indiferencia destructiva del ciudadano común que vive en las urbes capitalinas.
Ante este problema cabe una pregunta muy sencilla, pero de honda preocupación: ¿qué
hacer ante este afán destructivo del gran capital? Muchos científicos sociales proponen
diferentes alternativas. Para tener una idea de conjunto, las expondremos en correlación
lógica.
Asumir conscientemente que “la supervivencia de la especie humana depend erá de
nuestra alfabetización ecológica, de nuestra capacidad para comprender los principios
básicos de ecología y para vivir en consecuencia. Así pues, la alfabetización ecológica o
‹‹ecoalfabetización›› no sólo deberá convertirse en una capacidad básica para políticos,
empresarios y profesionales en general, sino que debería constituir también la parte más
importante de la educación a todos los niveles, desde las escuelas de educación primaria
y secundaria hasta las universidades y los programas de formac ión continua de
profesionales.”292 Pero durante el proceso de alfabetización ecológica, el ejemplo práctico
de responsabilidad, debe ser la pauta a seguir.
La práctica permanente en la ecoalfabetización deberá conducir al desarrollo de la
inteligencia ecológica. “La inteligencia se refiere a la capacidad de aprender de la
experiencia y de tratar adecuadamente a nuestro entorno, mientras que el término
ecológico connota la comprensión de la relación existente entre los organismos y sus
ecosistemas. La expresión ‘inteligencia ecológica’ ilustra a la perfección la capacidad de
aplicar nuestro conocimiento de los efectos de la actividad humana para hacer el menor
daño posible a los ecosistemas y vivir de un modo sostenible en nuestro nicho, que, en el
momento actual, abarca la totalidad del planeta.” 293 Alcanzar este objetivo central, podría
dar paso a la formación del nuevo hombre en armonía con la naturaleza, pero esta vez con

289
Capra, F. Ob. cit., p. 268.
290
Loc. cit.
291
Paredes Vasallo, R. Filosofía de la destrucción de la tierra. Lima, Ed. “Pies de Plomo”, 2009, p. 86.
292
Capra, F. Ob. cit., p. 292.
293
Goleman, D. Ob. cit., p. 61.

100
el fin de hacer sostenible la vida en nuestro planeta controlando, ese instinto depredador
de nuestras emociones, que nos retrotraen a nuestra animalidad salvaje de nuestros
antepasados.
Llevar a realización la ecoalfabetización en el desarrollo de la inteligencia ecológica,
es aprender y dejar como legado a las nuevas generaciones, un ser humano de conciencia
ecológica, “es decir la conciencia de habitar con todos los seres mortales una misma
esfera viviente (biosfera); reconocer nuestro lazo consustancial con la biósfera nos
conduce a abandonar el sueño prometeico del dominio del universo para alimentar la
aspiración a la convivencia sobre la Tierra.” 294 Más este abandono por el dominio del
universo, debe entenderse en el sentido de desechar toda veracidad utilitaria con fines
mezquinos propios del gran capital privado y estatal. Los logros hasta ahora hechos con
los científicos empleando la tecnología de última generación para estudiar el
funcionamiento del universo interestelar, tiene una honda significación para el
conocimiento humano y la vida en general.
Es evidente que al formar el nuevo hombre centrado en la ecología del planeta tierra,
hace necesario la asunción de nuevos valores humanos y naturales. “El gran reto del siglo
XXI será el cambio del sistema de valores que subyace en la economía global, de modo
que revierta en compatible con los imperativos de dignidad humana y sostenibilidad
ecológica.” 295 Para ello se tendría que modificar el nuevo orden mund ial de la
globalización bajo un nuevo paradigma.
El nuevo paradigma para una nueva globalización podría aproximarse a concebirla en
forma policéntrica y acéntrica. “El mundo confederado debe ser policéntrico y acéntrico,
no sólo a nivel político sino también cultural. El Occidente que se provincializa siente en
sí la necesidad de Oriente, mientras que el Oriente tiene a permanecer él mismo
occidentalizado. El Norte ha desarrollado el cálculo y la técnica, pero ha perdido calidad
de vida, mientras que el Sur, técnicamente atrasado, cultiva aún las calidades de vida. En
adelante, una dialógica debe complementar Oriente y Occidente, Norte y Sur.” 296 Este
nuevo criterio integrador debe estar bajo una base de conocimiento científico imparcial,
para el beneficio equitativo de todos, en una estructura económica democrática y
humanista integral.

294
Morín, D. Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Lambayeque, Fondo Editorial
Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, 2007, p. 53.
295
Capra, J. Ob. cit., p. 330.
296
Morín, D. Ob. cit., p. 54.

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