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al sindrome de metritis mastitis agalactia (smma) tambien se le conoce como falla lactacional,fiebre

puerperal,mastitis coliforme y agalactia toxemica. 


La metritis :
Ei término significa infección del útero. Se produce con frecuencia después del parto o de un
aborto. El útero se infecta durante el parto o durante la copulación con un padrillo infectado.
es una inflamación del útero muchas veces debida a una invasión de microorganismos. 
La metritis puede ser diagnosticada frecuentemente por una descarga vaginal purulenta.  
Un parto difícil o placenta retenida incrementan el riesgo de metritis. 
A menos de que la metritis sea severa, las cerdas se recuperan generalmente sin tratamiento en
varias semanas. 
ETIOLOGÍA
Se ha postulado la Echericha coli como microorganismo causal de la mayoría de estos casos y
también se consideran Klebsiella aerogenes y una especie de Mycoplasma.
 Factores coadyuvantes son el stress físico que provoca el Parto, la fatiga uterina, la retención total
o parcial de placenta o de un feto, etc. 
SÍNTOMAS
Las cerdas aparentan estar normales inmediatamentedespués del parto y después se muestran
inapetentes y deprimidas.
Se las encuentra luego temblando y tiritando en sus camas y la temperatura que normalmente es
de 38 a 36,5 grados, se eleva y oscila entre 39,5 y 41,5 grados.
 Las mamas están calientes y congestionadas y bruscamente disminuye la producción de leche.
Al final del primer o segundo día postparto se observa en la vulva una abundante secreción
blanquecina o amarillenta. a veces serosanguinolenta y de olor fétido.
DIAGNOSTICO
Se efectúa teniendo en cuenta el parto reciente y los síntomas señalados anteriormente. En cuanto
a tratamiento, control y prevención, se tratará más adelante en forma conjunta con los otros dos
componentes del síndrome M.MA (Metritis-Mastitis-Agalaxia).
TRATAMIENTO
En casos severos, el veterinario puede evacuar los fluidos del útero siguiendo con una infusión del
útero con una solución de antibióticos.
Un tratamiento alternativo es el de inducir el celo utilizando la hormona prostaglandina.
Durante el celo, las contracciones uterinas ayudan a eliminar la infección y minimizar la necesidad
de antibióticos. 

MASTITIS:

CONCEPTO
Se define como la Inflamación de las glándulas mamarias que se caracteriza por modificaciones del
tejido glandular y por cambios en la secreción láctea.
Afecta esporádicamente a las cerdas y bajo todas las gamas, desde una ligera inflamación hasta el
padecimiento de una mastitis gangrenal aguda producida por el tipo de agentes coliformes o por
estafilococos. Las mamas se encuentran congestionadas y edematosas. Es común la agalaxia. En
cerdas viejas es común la existencia de mastitis crónica de tipo granulomatosa que abarca zonas
extensas.

 
Esquema de la glándula mamaria de la cerda. 1. Lóbulo. 2. Cápsula de tejido conectivo. 3.
Acinis o alvéolos y lobulillos. 4. Conductos galactóforos (intralobulares, interlobulares y
mayores). 5. Cisterna del pezón. 6. Pezón. 7. Seno galactóforo. (Adaptado de Anadon et al.,
1996).

 ETIOLOGIA 
Los agentes causales de mastitis en la cerda podemos resumirlos en:
 Estreptococos
 Estafilococos
 Spherophorus necrophorus
 Actinomyces bovis
 Actinobacillus lignieresi
 Corynebacterium pyogenes
 Mycobacterium tuberculosis

SINTOMAS
 Existen pocos signos generales, dado que la infección Queda confinada en la   glándula
afectada.
Al Igual que en metritis, baja la secreción láctea o cesa totalmente y los cerdos lactantes se
mostrarán hambrientos.  Muchas mamas se atrofian y dejan de funcionar con pariciones
sucesivas.

Este tipo de mastitis es más común en cerdas viejas.


Las mamas aparecen congestionadas  y edematosas.

En el caso de mastitis gangrenosa aguda, las cerdas y los (echones muestran una toxemia
intensa, encontrándoseles muy deprimidos. La temperatura desciende aniveles subnormales
y el color de la piel de las mamas se toma g púrpura, eliminando las mismas una secreción
serosanguinolienta. En estos casos la mortalidad es muy alta. Si se trata a tiempo, algunos de
los casos reaccionan. Con respecto a la carnada, muere por inanición, a menos que los
lechones sean separados de la madre y se los alimente con un sustituto de la leche materna o
si se los pasa a una madre con lechones de similar edad. Esto último reafirma la ventaja de
programar los servicios de forma de obtener los partos agrupados.
DIAGNOSTICO

Se realiza por examen visual y manual de las porciones afectadas de la mama. Observando
la secreción, se nota que la misma ha variado, a veces es acuosa con algunos grumos y otras
veces es incluso purulenta.
Si se trata de mastitis gangrenosa aguda, el diagnóstico es fácil por la toxemia y la coloración
púrpura de la mama, asi como por la secreción serosanguínollenta.
TRATAMIENTO

 Ampicilina
 Oxitetraciclina (vía sistémica) 
 dihidroestreptomicina 

El empleo de antiinflamatorios en MMA permite reducir los efectos de las endotoxinas


bacterianas. Las acciones antipiréticas, antiinflamatorias y analgésicas de los AINE (como
aspirina, dipirona, fenilbutazona, metamizol, flunixin meglumina) reducen la alteración
mamaria, uterina y la cistitis. Su efecto sobre la hipertermia y el apetito es más precoz y
rápido que el de los antibióticos, y favorecen la vuelta a la normalidad en la ingestión de
líquidos, lo que permite mantener la lactación. El solo hecho de suprimir el dolor ejerce un
efecto beneficioso sobre la ulterior pérdida de la lactación.

AGALACTIA

CONCEPTO
La agalactia o hipoagalactia es la inhibición total o parcial de la secreción láctea.
Se observa bruscamente entre 12 y 48 horas después del parto y es muy importante de tratar
con  urgencia por las consecuencias Que trae a las camadas que pueden morir por inanición
o hipoglicemia pocas horas o días después del nacimiento.
En el caso de lechones de alrededor de los diez días de edad, pueden salvarse si se
alimentan con sustitutivos de la leche materna o son pasados a otra madre con lechones de
similar edad.
La agalactia es la falta total de la producción o liberación de leche.  

ETIOLOGÍA
Muchas son las causas de agalaxia e hipoagalaxia. Puede ser difícil establecer las causas
exactas, dado los diversos factores que intervienen en la secreción láctea.
Esta enfermedad puede deberse a insuficiencia en la "bajada de la leche" o a la "falta de
secreción de la misma".
Entre las causas que dificultan la bajada cabe citar las enfermedades dolorosas de los
pezones, la presencia de dientes afilados en las crías, los pezones invertidos que
obstaculizan la succión, etc.
La falta de secreción depende casi siempre de una toxemia grave.

SÍNTOMAS

Se ven los lechones hambrientos y se encuentran en distintas etapas de inanición o rf


oglucemia. Las cerdas con agalaxia están inquietas y se colocan en posición esternal sobre
las mamas, evitando echarse de lado para que los lechones no puedan mamar. Aigunas
cerdas en cambio permiten que los lechones se acerquen y mamen pero no hay secreción
láctea.
La cerda está además inapetente, deprimiday no se levanta a menos que la fuercen. Las
mamas están firmes y congestionadas, pero los pezones están flaccidos. La cerda puede
presentar además diversos grados de temblor, que se asocian con escalofríos debido a la
intoxicación y fiebre. Con frecuencia se observa una copiosa secreción vulvar, lechosa
pasadas las 24 horas del parto. La cerda además no defeca o lo hace con suma dificultad.
Cabe aclarar además que la agalaxia es signo además de aigunas enfermedades sis témicas
como peste porcina, gastroenteritis tras mis i Ole, influenza, etc.

DIAGNOSTICO
Es muy evidente. La cerda está inapetente y deprimida, y la carnada está hambrienta
comenzando los lechones a mostrarse débiles y deprimidos.
Realizado el análisis de cada una de las entidades morbosas del síndrome Metritis-Mástil*
Agalaxia, se deduce con facilidad la estrecha relación existente entre eilas, de allí lo que
mencionáramos al principio de tratarlas bajo la nominación común de S.M.M.A.
Es asi que una metritis traerá aparejadas una mastitis y una agalaxia.
por ello, para simpllf icar y por razones prácticas y económicas, trataremos de establecer un
tratamiento y una serie de medidas de control que juntas prevengan cualquiera sea de estas
8¡ecc iones.

TRATAMIENTO
Dada la diversidad de causas, se hace difícil lformular recomendaciones respecto a
tratamientos que satisfagan todas las posibles situaciones clínicas. De todas maneras como
norma general, comendamos combinar un antibiótico o suifamidico por vía general o
intrauterina y oxitocina (hormona que interviene en las contracciones del Otero y en la
secreción de leche). Se recomienda el uso de antibióticos de amplio espectro que pueden ser
penicilina, estreptomicina o cloranfenicol durante tres días y dosis repetidas de oxitocina. :
El Índice de recuperación no es muy elevado, •pero es mayor cuanto más pronto se inicie el
tratamiento.
Paralelamente al tratamiento mencionado que es para tas cerdas, en casos de agalaxia hay
que tratar también a ias carnadas.
La hipoglucemia que padecen se corrige mediante inyección intraperitoneal de 10 mi. Oe
dextrosa al 5% por lechón, lo que renovará energías a éstos para mantenerse y poder mamar
en cuanto sea posible.
También como se decía anteriormente pueden traspasarse los lechones a olra u otras cerdas
siempre que tengan lechones de similar edad, o podrá elaborarse un sustituto de la leche
materna con un litro de leche de vaca (preferentemente descremada}, dos cucharadas de
azúcar y dos yemas de huevo. Esto se mezcla bien y se entibia, suministrándose a los
lectiones con una mamadera 50 gramos a cada uno, unas seis veces al día.
Este último tratamiento es viable para lechones de unos 10 días de vida.

PREVENCIÓN
Incluye medidas de manejo, fundamentalmente en lo referido a sanidad y alimentación.
La cerda en gestación debe recibir un alto Porcentaje de fibra ya sea mediante el acceso a
Pasturas con leguminosas o incluyendo harina de alfalfa en una ración bien equilibrada. Debe
conservarse en buen estado físico sin permitir el engorde excesivo, lo cual puede aparejar
problemas de distocia, debilidad, atonía uterina y metritis secundarias en el momento del
parto por el exceso de grasa.
Las parideras deberán lavarse y desinfectarse apropiadamente con productos químicos, lo
que bien puede ser una solución hirviendo de soda cáustica al 2% (200 gramos de soda en 10
litros de agua).
La cerda, previo a su confinamiento en la paridera deberá también recibir un tratamiento
adecuado contra parásitos internos y externos.
Una vez confinada la cerda en la paridera, deberá efectuarse un ajuste en la ración,
adicionándosele alimentos voluminosos como avena molida o afrechillo en sustitución de
parte de los concentrados.
El día anterior al parlo se le inyecta un antibiótico de acción retardada para prevenir metritis o
mastitis. Además en ese momento debe suspenderse el alimento, suministrándose agua
fresca a discreción. En caso de que la cerda se mostrara inquieta por alimentarse, lo que
generalmente no ocurre, podrá cortarse algo de verde y dárselo.
Posteriormente, a lo largo de la primer semana de lactancia, se irá aumentando
progresivamente la ración hasta alcanzar al séptimo día los niveles requeridos. Una forma
práctica de realizar esta alimentación gradual es la siguiente: Se calcula la cantidad que debe
consumir la cerda, que será 2 kitos más 400 gramos por lechón. Ejemplo: para una cerda con
10 lechones serán 6 kilos (2 kilos más 0,40 Kgs. x 10 lee nones).
Esta cantidad se divide por siete (días de la semana), o sea para el ejemplo: 6,0 kgs.: 7 días =
0,660 kgs. Por día.
Esta será la cantidad de ración que habrá que ir aumentando progresivamente todos los días,
para llegar al séptimo día a los niveles aconsejados.
Para finalizar y como norma general, podemos agregar que tal como se decía anteriormente,
el agrupamiento de los partos tiene además de otras ventajas la virtud de coadyuvar en la
prevención de pérdidas por agalaxia, ya que permite el pasaje de lechones de una madre a
otra. Por otra parte, es obvio que una buena atención de la madre y sus lechones en el
momento mismo del parto, permite solucionar inmediatamente problemas que de atenderse
más tarde traen consecuencias nefastas (retención de placenta, lechón trancado en el tracto
genital, etc.).

Falso embarazo, o pseudopreñez, es un término usado para denotar una condición común en
una perra que no está embarazada que presenta síntomas de embarazo, la lactancia o en
lactancia, sin producir cachorros. La perra afectada muestra estos síntomas alrededor de un
mes o dos después de que su estro (calor) se ha terminado. Un desequilibrio hormonal se
cree que juega un papel central en las perras afectadas. Dependiendo de la gravedad del
problema, los síntomas pueden durar más de un mes. La pseudopreñez no es una
enfermedad, sino una condición fisiológica que se produce a las 6-14 semanas post estro o
celo y eventualmente en algunas perras es causa de trastornos.
Se puede definir como un síndrome observado en perras no gestantes, caracterizado por una
serie de signos, como son:  los cambios comportamentales,  conducta materna, preparación
de nido, agrandamiento mamario y secreción láctea, entre otros.
Las perras entran en la clasificación de monoéstricas, o sea que tienen celos o estros, 1 o 2
veces por año, con intervalos variables, en promedio de 5 a 10 meses. El ciclo estral presenta
cuatro períodos:
- Anestro: período prolongado en la perra, con duración promedio de cuatro meses,
caracterizado por de inactividad ovárica y sexual.
- Proestro: en el que se produce edema y agrandamiento vulvar, descarga vaginal
sanguinolenta y atracción de los machos; con una duración media de 9 días y a nivel de
ovarios coincide con el desarrollo folicular.
- Estro o Celo: con receptividad del macho, se acepta la monta y dura aproximadamente 9
días. En este período tiene lugar la ovulación y posterior desarrollo de los cuerpos lúteos.
- Diestro (metaestro): caracterizado por altos niveles de progesterona en sangre producida
por los cuerpos lúteos y una duración de 60- 90 días.
Se puede considerar que toda perra no preñada presenta  6 a 14 semanas tras el celo, en la
fase lútea de su ciclo ovárico (diestro) una "Pseudopreñez fisiològica u oculta", donde hay un
desarrollo mamario de grado variable; si éste es importante, con agrandamiento y secreción
láctea además de cambios en su comportamiento hablaríamos de "Pseudopreñez clìnica o
manifiesta" , que puede requerir un tratamiento.
Esta Pseudopreñez clínica es frecuente en la perra, pudiendo afectar al 50% o más según
diferentes estudios. Se relaciona a una adaptación funcional evolutiva, más desarrollada en
especies caninas primitivas, donde hembras sin crías debían cuidar y alimentar a cachorros
de otras hembras.
 Los signos clínicos más frecuentes de la Pseudopreñez son:
-Comportamiento maternal similares a los del pre y post
parto. Preparar el nido,  rascado insistente del piso, hacer
pozos, buscar e instalarse en lugares protegidos, rincones
o bajo muebles, inquietud, nerviosismo, conducta
agresiva, adopción de objetos inanimados, etc.
-Agrandamiento, desarrollo mamario y secreción láctea;
siendo generalmente mas afectadas las mamas
posteriores. Hay lamido de la zona abdominal, mamaria y
autosucción; que al igual que si adoptara un neonato de otra hembra perpetúa la lactancia.
-Ganancia de peso.
-Anorexia.
Es menos común observar: vómitos, agrandamiento abdominal, contracciones abdominales,
poliuria, polidipsia y polifagia.
Las complicaciones que pueden aparecer son las mastitis o las dermatitis de la zona
mamaria.
Normalmente es una entidad autolimitante y los signos desaparecen en 2 a 4 semanas. Las
hembras suceptibles tienen alta probabilidad de repetición en los ciclos estrales sucesivos.
Si bien se asocia a la pseudopreñez con el riesgo de neoplasia mamaria, no hay estudios que
lo confirmen en forma definitiva; aunque podría relacionarse con la distensión mecánica de la
mama y acumulación de sustancias carcinogénicas en los acinos mamarios por la producción
y retención de leche.
Las causas de la Pseudopreñez clínica
Al igual que sus síntomas están siempre relacionados a la prolactina y secundariamente a la
progesterona. Antes se asociaba a una superproducción de progesterona o persistencia
prolongada del cuerpo lúteo. Ahora se sabe que el cuerpo lúteo de la hembra no preñada
tiene una vida media funcional mayor que el cuerpo lúteo de la gestación. La pseudopreñez
se presenta como resultado a la exposición a altos niveles de progesterona producidos por el
cuerpo lúteo en el diestro, que al descender tras la luteólisis, inducen a un rápido incremento
de la prolactina entre los 60 -90 dìas del estro en los ciclos sin preñez.
En la perra preñada la reducción de la progesterona y el consecuente aumento de la
prolactina se producen antes del parto.
La prolactina estimula a la glándula mamaria para su desarrollo y lactancia; a la vez que
induce al comportamiento materno, la preparación del nido y el cuidado de la camada.
Hay un porcentaje importante de perras con pseudopreñez clínica que presentan
concentraciones de prolactina en suero superiores a la media o normal para esa etapa del
ciclo; pero no siempre es así, en otros casos ha sido variable o no se encontraron niveles
incrementados de prolactina sérica aun con la signología clínica de la pseudogestación.
 Las causas de la pseudopreñez son:
- Aumento de la prolactina sérica, respecto de la media en un diestro tardío normal.
- Mayor sensibilidad idiopática a los cambios endócrinos del diestro tardío, o sea a la
disminución progresiva, normal de la progesterona y aumento normal de la prolactina.
- Rápida declinación de los niveles de progesterona por:  ovariectomía durante la fase lútea
del ciclo estral (diestro/metaestro), ya en 3-7 días puede manifestarse una pseudopreñez en
algunas perras; suspensión de la terapia con progestágenos o progestinas, luteólisis abrupta
idiopática o por acción de prostaglandinas, terapia con antiprogestágenos, hiperprolactinemia
por microadenomas pituitarios, hiperprolactinemia refleja o psicogénica: en respuesta al
estímulo de succión u otros estímulos visuales, físicos o sociales; hipotiroidismo: donde al
aumentar la hormona liberadora de tirotrofina (TRH) se estimula y aumenta la secreción de
tirotrofina y también de prolactina.

Importante:
La prolactina, insulina y esteroides sexuales son hormonas que intervienen en la producción
de esta secreción. Los ovarios presentan cuerpos lúteos funcionales que producen
progesterona, cuya concentración en sangre va declinando con el tiempo, produciendo un
incremento de prolactina sérica que es la hormona responsable de los cambios producidos en
esta afección.
Los animales hipotiroideos, con altos niveles de TSH, que estimula la producción de
prolactina pueden padecer la enfermedad.
El útero se encuentra aumentado de tamaño y se  produce secreción de sus glándulas.
Más común en perras, raro en gatas.

Diagnostico :
El diagnóstico se realiza por la anamnesis y signos clínicos. El diagnóstico diferencial más
importante es la preñez, si existiera alguna duda debiera indicarse rayos x o ecografía.
También debe descartarse que la perra hubiera abortado o estar presente una piómetra que
puede coincidir con la pseudopreñez.
Tratamiento:
Como la pseudopreñez es una entidad autolimitante, los casos leves no necesitan
tratamiento, aunque debe desalentarse el comportamiento maternal.
Si bien puede servir para disminuir la secreción láctea el retiro del agua, 5-7 noches, debiera
antes evaluarse la función renal.
El más indicado y definitivo en hembras no previstas para criar es la ovariectomía; la que
debe realizarse durante el anestro. Si se hiciera durante el diestro se pueden dar signos
clínicos de pseudopreñez en los 3-7 días posteriores; si se realiza en perras con lactación, el
resultado es una pseudopreñez prolongada.
Para aquellas perras con signos comportamentales pueden resultar útiles los tranquilizantes
no fenotiazínicos. Las fenotiazidas aumentan la secreción de prolactina.
Antes se hacían tratamientos con esteroides, los cuales no son los indicados actualmente ya
que los efectos secundarios superan las ventajas. Es el caso de los estrógenos, andrógenos
(mibolerona) y progestágenos ( acetato de megestrol y acetato de medroxiprogesterona).
Estos últimos fueron muy utilizados, pero debe quedar claro que muchas veces los signos
clínicos reaparecen tras la supresión del tratamiento, además de los efectos secundarios
( posibilidad de hiperplasia endometrial quística / piómetra, resistencia a la insulina, nódulos y
tumores mamarios, etc); por lo que no son recomendables.
Las drogas actualmente indicadas para el tratamiento son las que inhiben la secreción de
prolactina. Se trata de alcaloides derivados del cornezuelo de centeno: y son la bromocriptina,
la cabergolina y la metergolina.  Mucho mas eficaces e inocuas que los esteroides. Pueden
dar algunos efectos colaterales indeseables  pero transitorios, manejados o tolerables.
La bromocriptina y cabergolina son agonistas dopaminérgicos. La secreción de prolactina por
la pituitaria está bajo el control inhibitorio del hipotálamo y mediado por la dopamina; así estas
drogas agonistas de la dopamina inhiben la secreción de prolactina.
La metergolina es una droga antagonista de la serotonina, èsta suprime a la dopamina, así
actúa también inhibiendo a la prolactina por efecto dopaminérgico.
La droga de elección es la cabergolina, que se administra vía oral, una vez por día con el
alimento durante 5 a 10 días; el efecto colateral más frecuente son los vómitos, por eso es
importante la correcta dosificación y la administración junto con la comida.
La bromocriptina y metergolina tienen menor vida media, por lo que deben administrarse 2
veces por día. Comparando con la cabergolina son más frecuentes la aparición de efectos
indeseables ( vómitos, ansiedad, excitación, etc).

PSEUDOPREÑEZ EN CABRAS

La crianza de caprinos en el Perú es una actividad ganadera que aún es considerada de


forma secundaria y que mayormente se encuentra en manos de personas con bajos recursos
técnicos. El sistema de crianza realizado a nivel de costa central es del tipo rastrojero, donde
los animales aprovechan los residuos de cosechas y la vegetación circundante de campos de
cultivo y acequias. A pesar de esto, la producción caprina ha aumentado en los últimos años,
sobre todo por la mayor aceptación de productos derivados de leche de cabra en los
mercados de la capital; lo cual está teniendo un impacto favorable en el desarrollo económico
y social en la población rural (Arroyo, 1998).

En este aspecto, cobra importancia el manejo productivo y de salud de los rebaños, con el fin
de asegurar una producción de leche continua durante todo el año. Sin embargo, esto es
difícil de realizar debido al manejo empírico de los animales y a la falta de instalaciones
apropiadas. A menudo, aparecen problemas reproductivos en los rebaños, que en la mayoría
de los casos no son tomados en cuenta por el desconocimiento de los productores y por la
escasa información técnica que se dispone en el país para esta especie (Batista et al., 2001).

La hidrometra o pseudopreñez es un estado patológico que se presenta con frecuencia en la


especie caprina, comprometiendo la vida productiva del animal dentro del hato (Salles y
Araujo, 2008). Está descrita como la acumulación de fluido aséptico dentro del útero y con la
manifestación clínica similar a una cabra gestante (ausencia de celos, reducción de la
producción láctea y aumento del volumen abdominal), asociado además, a la presencia de un
cuerpo lúteo funcional y elevados niveles de progesterona sérica (Madrid-Bury y González-
Stagnaro, 1995). Su diagnóstico en el caprino es relativamente fácil de realizar mediante un
examen ecográfico, especialmente entre los 40 y 70 días de la supuesta gestación (Hesselink,
1993).
La incidencia de la pseudopreñez es muy variable (de 3 a 21%, con una media de 9%),
pudiendo presentarse con más frecuencia en rebaños con elevada producción láctea y
cuando se realizan tratamientos hormonales para sincronización de celos (Hesselink, 1993).
Este reporte presenta la incidencia, diagnóstico y tratamiento de la pseudopreñez en la
especie caprina en base a ecografías de rutina realizadas en cabras lecheras.

La población en estudio estuvo compuesta por 38 cabras (33 Saanen, 4 Alpina y 1 criolla),
perteneciente al Instituto Ecológico para el Desarrollo (Aldea Ecológica), localizada en el
distrito de Carabayllo, Lima. El sistema de explotación era del tipo intensivo y con una
alimentación en base a heno de alfalfa, concentrado comercial y orujo de cebada. El
apareamiento se realizaba por monta natural, empleando de manera cotidiana dos machos
Saanen y un Alpino, los cuales no presentaban anormalidades reproductivas aparentes.

El diagnóstico de gestación se realizó por ultrasonografía transabdominal, empleando un


ecógrafo portátil Chison 600 Vet, con transductor de tipo convexo multifrecuencia de 2.5 a 5.0
Mhz, siguiendo el procedimiento sugerido por Pieterse y Taverne (1986) para ecografías en
tiempo real de cabras gestantes. Los animales contaban, aproximadamente, con 45 días de
gestación al momento de la evaluación ecográfica. Se consideró una cabra pseudogestante
cuando se observó una imagen anecogénica, con la sola presencia de fluido y trabéculas de
paredes finas, a diferencia de una cabra preñada que se identificó por la presencia de
placentomas y, en algunos casos, del feto.

De las 38 cabras diagnosticadas, 32 (84.2%) se encontraron preñadas y 2 (5.3%) mostraron


evidencia ecográfica de pseudopreñez (Cuadro 1). A pesar que en la granja sólo se utiliza
monta natural, se observó la ocurrencia de este problema reproductivo en dos hembras,
resultado se mejante al 3.1% reportado en cabras Isla Canaria (Batista et al., 2001) y de 3.4%
en rebaños de cabras criollas venezolanas (Madrid- Bury y González-Stagnaro, 1995).

A las cabras afectadas con pseudopreñez se les administró 0.7 mL de Tiaprost


(PGF2comercial). Los animales empezaron a eliminar el líquido uterino a las 12 horas del
tratamiento, lo cual se prolongó durante cerca de 48 horas. El celo post-tratamiento se
presentó al 4° día, donde volvieron a ser cubiertas. Una de las cabras preñó y tuvo una
gestación normal, mientras que la segunda cabra tuvo una recidiva de la patología.

Se puede concluir que la pseudopreñez en la cabra es una alteración de presentación


cotidiana, siendo relativamente sencilla de diagnosticar a través de una observación
ecográfica; asimismo, se le puede revertir con tratamiento luteolítico a base de PGF2,
permitiendo la recuperación de la actividad ovárica y fertilidad en los animales afectados. El
diagnóstico temprano permitirá reducir pérdidas económicas por días abiertos.

El aborto es la terminación de la preñez con expulsión de un feto de tamaño reconocible antes


de que sea viable, lo cual se define de manera arbitraria como de 260 días en el caso de la
vaca, 290 en el de la yegua y 110 en el de la cerda. La muerte fetal no es un preludio esencial
para el aborto.
Los abortos pueden ser espóntaneos o inducidos , e infecciosos o no infecciosos. El
espontáneo tiene mayor prevalencia en vacas, particularmente lecheras, que en ovejas y
yeguas. Sus causas no infecciosas pueden ser géneticas , cromosómicas, hormonales o
nutricionales (cuadro 11 -5).

Genéticos

Aberracion
es Lactación
Cromosomi
cas

Mortalidad
Nutrición embrionaria Infección

Endocrinos
Inmunitario

Ambientale
s
Fig. 11-5. Factores que influyen en la mortalidad embrionaria.

El aborto espontaneo también puede ocurrir en hembras apareadas inmediatamente después


de la pubertad o del parto. Al parecer las yeguas son endocrinológicamente susceptibles al
aborto entre los meses 5 y 10 de la preñez.
Cuando menos 90% de los embriones humanos que tienen anormalidades cromosómicas en
el momento de la fecundación se abortarán de manera espontanea antes de la semana 20 del
embarazo. Mas del 40% de las anormalidades citogenéticas se asocian a la presencia de un
cromosoma extra ( trisomía). Se sabe que los defectos cromosómicos causan pérdidas
embrionarias en cerdos, pero se desconoce su importancia en el aborto en animales
domésticos.
Un estudio citogenetico de abortos, partos con producto muerto, muertes neonatales y
defectos congénitos en diversos animales domésticos reveló una incidencia global de 8.7% de
anormalidades cromosómicas, en particular masaicismo. N o se encontró trisomía ni
poliploidia ( Berepubo y Long, 1983). Ocasionalmente se induce abortos con dosis elevadas
de estrógenos , PGF2α o glucocorticoides, sobre todo en hembras jovenes que se aparearon a
edad temprana y en reproductora de carne.
La preñez gemelar es la causa más común de aborto en yeguas; más de dos terceras partes
de estas gestaciones terminan en aborto. La incapacidad de la yegua de llevar a termino fetos
gemelos puede relacionarse con insuficiencia placentaria por competencia entre las dos
placentas.
Esto puede llevar a la muerte de uno de los fetos y con el tiempo, al aborto de ambos.
En el pasado, los abortos habituales a los 3, a 4 y medio meses de gestación en cabras de
angora se atribuían a un defecto hereditario en el lóbulo anterior de la hipófisis. Ahora se sabe
que estos abortos se deben a dos síndromes distintos. El primero se relaciona con strees
nutricional. La hipoglucemia que ocurre en la hembra y en el feto activa en el eje
hipotalamohipofisario fetal y altera el funcionamiento endocrino placentario. La PGF 2α ,
liberada por la placenta, causa la regresión del cuerpo amarillo de la preñez y de la expulsión
de uno o más fetos recientemente muertos. Estas pérdidas pueden reducirse mejorando el
estado nutricional de las cabras.
ABORTOS POR INFECCIONES:
Hay varios agentes infecciosos que causan epidemias de aborto o una cantidad sustancial de
pérdidas embrionarias y fetales. Otros agentes que esporádicamente se relacionan con aborto
se enumeran en el cuadro 11-6.
Cuadro 11-6. Causas de aborto esporádico

Vaca Oveja Yegua Cerda


Virus de la parainfluenza Fiebre por garrapatas Arteritis viral equina Glosopeda
Virus de la lengua azul Virus wesselsbron Anemia infecciosa equina Picornavirus
Fiebre catarral maligna Fiebre del valle de fractura Durina Influenza
Diarrea viral bovina Enf. Ovina de Nairobi( fiebre piroplasmosis Virus B japonés
Rinotraqueitis infecciosa del valle del Rift) Virus hemaglutinante
bovina Rinderpest Fiebre porcina
Glosopeda Glosopeda africana
Rinderpest Coxiella burnetti (fiebre Q)

ABORTO EPIZOÓTICO BOVINO


El aborto epizoótico bovino o aborto de pie de montaña es un trastorno clínico bien definido
que ocurre principalmente al pie de la colinas y montañas que rodean los valles centrales de
california. Es más común en bovinos de engorde porque estos animales son llevados a
pastar con mayor frecuencia a las zonas endémicas. La máxima incidencia se observan en
vaquillas, pero hembras de más edad transferidas a esa zonas por primera ocasión pueden
abortar luego. Por lo común la vaca aborta una sola vez, se recupera del todo y presenta
fecundidad normal en gestaciones posteriores. La tasa de aborto puede exceder del 80%
cuando un gran nº de vacas se exponen por vez primera.
Signos clínicos:
La mayor parte de abortos ocurre en el ultimo trimestre de la preñez, y dado que casi todos
corresponden a vacas de engorde en un programa de reproducción estacional, existe
incidencia estacional del aborto. El mecanismo de tal afección en estas circunstancias
probablemente depende de estrés, que causa hiperplasia adrenocortical, la que a su vez
libera hormonas corticales para iniciar el parto.
No se dispone de vacunas porque no se ha identificado su agente causal. El ajuste de
temporada de parto de modo que el trimestre intermedio de la preñez no coincida con la
temporada de garrapatas ha reducido la incidencia de abortos. Los animales que han
experimentado la enfermedad no vuelve a abortar, y deben mantenerse en el hato. No hay
pruebas de que esta enfermedad se transmita de vaca a vaca.
Rinoneumonitis equina ( aborto viral, infección por herpesvirus I equino)
El aborto suele ocurrir luego del 8 mes de la gestación y dada la repqoduccion estacional, la
mayor parte de los abortos ocurren entre enero y abril. La causa más frecuente de epizootias
de aborto en yeguas es en gran medida el herpesvirus I equino, y esta infección debe
sospecharse hasta que sea posible demostrar lo contrario. El aborto por esta causa rara vez
ocurre en años sucesivos y en ausencia de otros métodos de control, puede no presentarse
en un rebaño de yeguas durante varios años. La inmunización es el mejor método de
prevención.
ABORTO ENZOÓTICO OVINO
Ocurre en muchas partes del mundo y ha sido diagnosticado en la región occidental de
estados unidos. La tasa de un aborto en un rebaño recién infectado puede ser hasta el 30%.
En hatos reinfectados, esa tasa es de menos de 5%. Las ovejas abortan durante el ultimo
mes de la gestación; las pédidas de fetos continúan hasta el momento normal del parto, y
algunos son expulsados vivos a términos pero están enfermos.

El verraco desempeña un papel fundamental en toda explotación porcina, teniendo una gran
repercusión sobre la eficacia reproductiva de la misma, tanto en monta natural, pero más aún
cuando se lleva a cabo inseminación artificial ya que su influencia se extiende a un mayor
número de cerdas.

Entre las funciones que va a desarrollar el verraco podemos destacar: producir un nivel
adecuado de feromonas que den lugar a una respuesta adecuada en la salida en celo de las
cerdas y llevar a cabo una erección, cópula y eyaculado con un número adecuado de células
espermáticas viables que hagan posible la concepción.

Al igual que ocurre en el manejo y preparación de cerdas nulíparas, en el caso de los


verracos, debemos conseguir que el cerdo jóven alcance un desarrollo acorde con la edad en
el momento de la pubertad. Se trata pues, de que alcance el peso y desarrollo adecuado a la
edad en que comienza su vida reproductiva útil, que suele ser entorno a los 8 meses de vida.

El objetivo que debe perseguir todo ganadero en el manejo de sus verracos es conseguir el
mayor número posible de eyaculados por animal con la máxima concentración espermática.
Ahora bien, para conseguir este ambicioso objetivo hemos de conocer los factores que sobre
ello influyen, ya que del conocimiento de los mismos y de su posible control dependerá en
parte el éxito o el fracaso de la eficacia reproductiva de nuestros verracos, y, por lo tanto, del
éxito o fracaso de los parámetros reproductivos de la explotación.

Desde un punto de vista didáctico, hemos creído más oportuno agrupar los factores que
influencian sobre la fertilidad del verraco en dos grandes grupos: aquellos que dependen del
medio ambiente y/o del manejo y aquellos otros que dependen directamente del animal, a los
que hemos llamado factores fisiológicos. Si bien, hemos de señalar que estos factores en
ocasiones no actúan de forma independiente sino simultáneamente, debido a las
interrelaciones entre ellos, lo que complica aún más el estudio del tema.

FACTORES MEDIO AMBIENTALES Y/O DE MANEJO.


1.- Época del año.
La estación del año en la que nos encontremos ejerce una influencia sobre la cantidad y,
sobre todo, en la calidad espermática. En este sentido, los eyaculados recogidos durante el
invierno y la primavera tienen un mayor volúmen y una concentración espermática mayor que
los recogidos en el verano y principio del otoño. Ello es debido a la gran influencia que juegan
la temperatura ambiente y el fotoperiodo, de ahí que tratemos estos dos factores de una
forma pormenorizada a continuación.
2.- Temperatura ambiente.
Es bien conocido el efecto que las altas temperaturas ejercen sobre el consumo de pienso por
parte de los animales, en el sentido que las altas temperaturas inhiben la ingesta de alimento,
disminuyendo las producciones, y, más, concretamente en nuestro caso disminuyendo los
rendimientos reproductivos , que el caso de las cerdas se traduce en: presencia de celos
silenciosos, disminución de la fertilidad, intervalos destete-cubrición fértil demasiado largos,
disminución del tamaño de la camada, etc.
En el caso que nos ocupa nos podemos preguntar: ¿cuál es la influencia de las altas
temperaturas sobre el macho reproductor? y ¿cuál es la temperatura a partir de la cuál
comienza a disminuir la calidad espermática?.
Según las investigaciones llevadas a cabo a este respecto, la mortalidad espermática
comienza a aumentar lentamente por encima de los 30º C, observándose que esta mortalidad
comienza a ser drástica a partir de los 33ºC. La temperatura crítica superior en la que se
mantiene intacto el metabolismo del verraco es de 27ºC.
Desde un punto de vista práctico, podemos aconsejar que la temperatura crítica superior no
debería exceder de los 29ºC, si bien a la hora de valorar estas cifras de temperatura, hemos
de tener en cuenta siempre los valores de humedad relativa, ya que el efecto negativo de las
altas temperaturas se acentúa cuando coinciden con elevadas humedades relativas.
Este efecto negativo se hace aún más critico cuando las altas temperaturas persisten durante
varios días seguidos, ya que se ha observado que este estrés térmico reduce la secreción de
testosterona.
Por el contrario, las bajas temperaturas no afectan de una forma importante a la producción o
calidad del esperma siempre y cuando se aumente de forma adecuada el aporte de pienso.
Teniendo, únicamente, repercusión en el aumento del índice de conversión.
3.- Fotoperiodo.
Al margen de la influencia que ejerce el número de horas de luz al día sobre la madurez
sexual del verraco, el fotoperiodo también influye sobre las características reproductivas del
macho adulto.
Las últimas investigaciones al respecto ponen de manifiesto que los parámetros reproductivos
de los verracos (producción de esteroides, concentración espermática, libido, tiempo de
reacción para montar un maniquí, etc) se ven estimulados en los días cortos mientras que se
deterioran con fotoperiodos largos.
Así por ejemplo, el número de espermatozoides es mayor cuando los verracos son expuestos
a fotoperiodos cortos (10 horas de luz/día) que cuando reciben 16 horas de luz/día (67,7x109
vs 47,8x109 espermatozoides, respectivamente).
Desde el punto de vista práctico, recomendamos una duración del fotoperiodo entre 10-12
horas de luz/día, para obtener una máxima calidad del esperma.
Respecto a la intensidad de la luz recomendamos una intensidad de 300 lux, si bien su
influencia a nivel reproductivo es muchísimo menor.
4.- Instalaciones y alojamiento.
Los verracos nunca deben alojarse en grupos, debido a las fuertes peleas y agresiones que
se pueden desencadenar entre ellos, por lo que el alojamiento ha de ser siempre individual.
La ubicación de los machos con respecto a las cerdas reproductoras también tiene
repercusión sobre la producción y liberación de esperma. Así como también el tipo de
instalación: jaula individual con restricción parcial de los movimientos o verraqueras
individuales con zona de ejercicio generalmente con suelo de tierra y al aire libre.
Con todo ello al ganadero se le plantean una serie de interrogantes:
 Verraqueras frente a las jaulas individuales pequeñas.
 Exposición de los verracos a las cerdas de una forma total, parcial o nula.
 Recogida del semen o la monta de la cerda efectuada en el propio alojamiento del
verraco o en una sala de cubriciones especial.
A todos estos interrogantes es difícil dar una respuesta única y concreta, aunque si parece
que cuando el verraco disfruta de una mayor libertad de movimientos y de ejercicio al aire
libre, se mejora el bienestar animal y la producción espermática. Y que cuando el porcentaje
de suelo de slat y de hormigón disminuye a favor del de tierra aumenta la vida reproductiva
útil al mejorar el estado general del aparato locomotor y de los aplomos, lo que redunda en
una mejora del bienestar animal. En definitiva aumenta el tiempo de permanencia del verraco
en la granja en unas condiciones productivas aceptables.
5.- Manejo y tratamiento del verraco.
El ritmo de utilización del macho influye sobre su rendimiento, en este sentido, cuando
aumenta el número de eyaculaciones disminuye la calidad y el número de células
espermáticas. Así estudios recientes demuestran que una recogida diaria de semen durante
diez días deteriora los parámetros bioquímicos tanto de los espermatozoides como del
plasma seminal.
Desde el punto de vista práctico, recomendamos que las recogidas o cubriciones no deberían
sobrepasar 1 ó 2 por semana.
En otro orden de cosas, cuando un verraco presenta alteraciones en el comportamiento
sexual (ejemplo: falta de líbido, no monta al maniquí, etc), puede recibir una terapia hormonal
para intentar corregir estos defectos. Para ello, generalmente, se suele emplear
prostaglandina F2a, aunque sus resultados son contradictorios.
Por otra parte, las altas temperaturas ocasionan un descenso de la testosterona, en
consecuencia en los meses más calurosos un tratamiento a base de testosterona puede
mejorar la calidad y la producción espermática. En una experiencia llevada a cabo en Japón,
donde trataron a los verracos con una dosis de 250 mg de testosterona (vía intramuscular)
durante los meses de verano, apreciaron una mejora en la calidad espermática, disminuyendo
el número de células anormales.
Finalmente, diremos que la estimulación del verraco antes del eyaculado por métodos de
manejo (observación de otros machos eyaculando o montando a las cerdas, contactos
previos con el maniquí femenino, etc) mejora el número de espermatozoides en la fracción
rica del eyaculado.

6.- Tratamiento y manipulación de las dosis seminales.

El empleo de aditivos seminales puede tener efectos positivos cuando el semen se va a


utilizar pasadas 72 horas o más de la recogida y cuando el manejo de los animales no ha sido
el correcto.
Por lo tanto, antes de utilizar un aditivo para las dosis seminales, sería conveniente repasar
todas las fases del manejo que de alguna manera influyen en la fertilidad del macho. Entre
ellas podemos destacar: correcta detección del celo de las cerdas (detección del celo dos
veces al día: mañana y tarde, efectuar las inseminaciones en el momento adecuado (12 y 24
horas después de la detección del celo), correcta manipulación del semen (recogida, dilución
y almacenamiento) y de la técnica de la inseminación artificial, adecuada edad del verraco,
acertado manejo de la cerda tras la cubrición, etc.
Si revisado estos aspectos, seguimos detectando bajos índices de fertilidad, podemos pensar
en al utilización de algún tipo de aditivo para mejorar la calidad del semen.
Por otra parte, uno de los fallos más comunes en la manipulación del semen, es encontrar
dosis con una baja concentración de células, siendo la principal causa de ello la mala
calibración el espectofotómetro, lo que nos induce a errores a la hora de preparar las dosis
seminales con consecuencias irreparables. Hemos de saber que a mayor concentración
espermática mayor incremento de la fertilidad, sobre todo cuando las dosis seminales no se
van a utilizar a corto plazo. Este incremento del número de espermatozoides por dosis suplirá
en parte la mortalidad de los mismos por envejecimiento.
Además, existe una estrecha relación entre concentración espermática y tiempo de
almacenamiento, en tal sentido, el efecto negativo de la duración del almacenamiento se
puede ver paliado en parte por el aumento de la concentración.
7.- Estrés.
Cualquier factor que desencadene estrés en el verraco va a ocasionar una disminución de la
calidad del semen, debido, fundamentalmente a un aumento de número de células
anormales.
Es necesario tener en cuenta que el efecto del estrés tarda en manifestarse entre 4 y 6
semanas, que es el tiempo requerido por los espermatozoides para madurar y recorrer los
conductos del aparato reproductor hasta la eyaculación.
8.- Estado sanitario.
Una de las principales causas de reposición en machos reproductores suele ser el excesivo
peso, ocasionando lesiones a nivel de los aplomos, lo que dificulta el manejo del animal
durante la monta.
Alguno de los procesos infecciosos pueden dañar el testículo, como consecuencia de los
estados febriles. Otras infecciones pueden causar un daño localizado, por ejemplo, a nivel de
las articulaciones, afectando a los aplomos e indirectamente a la capacidad reproductiva al
dificultar la monta. Sin embargo, las infecciones más serias son las que afectan al tracto
genital debido al peligro de contagio de enfermedades venéreas.
9.- Nutrición y alimentación del verraco.
La influencia de la nutrición sobre los parámetros reproductivos del verraco se centran
principalmente en la líbido, la producción espermática, la viabilidad y la capacidad fecundante
del espermatozoide.
La influencia sobre la líbido se ha observado tanto en estados de hiponutrición como por
excesos de alimentación.
La producción de esperma se ve disminuida con dietas pobres en energía y en proteínas
sobre todo en los machos jóvenes.
Respecto a la capacidad fecundante del espermatozoide, no parece muy claro cual es el
efecto cuantitativo de la nutrición. Sin embargo, las condiciones higiénicas del pienso sí
parecen tener unas consecuencias significativas sobre la motilidad, viabilidad y anormalidad
celular. En el sentido, por ejemplo, la presencia de ciertas micotoxinas (zearatenona,
aflatoxina B, etc) repercuten negativamente en estos parámetros cualitativos.
En la mayoría de las explotaciones porcinas que se dedican a la fase de reproducción no
utilizan un pienso específico para los verracos, debido a que ello supondría un manejo más
complicado de la granja, de ahí que se emplee para alimentar a los machos pienso de cerdas
gestantes. Ello explicaría porque las necesidades nutritivas de los machos no están cubiertas
por el pienso, sobre todo en cuanto a necesidades energéticas, aminoácidos esenciales,
vitaminas y minerales, ya que las necesidades nutritivas difieren de las de las cerdas
reproductoras o de los cerdos de cebo. Por ello, somos partidarios de efectuar programas de
alimentación específicos para verracos.
Antes de pasar a describir cuáles son estas necesidades nutritivas de los verracos, diremos
que un aspecto importantísimo para conseguir un elevado rendimiento del macho adulto, es la
correcta preparación de los animales hasta que alcanzan la madurez sexual, ya que muchos
de los problemas detectados en el animal adulto tienen su origen en las primeras etapas de
crecimiento, donde la alimentación juega un papel decisivo.
Los machos que se van a dedicar a la reproducción deben alcanzar la pubertad con el peso y
la edad adecuada, en relación al desarrollo anatomo-fisiológico. En cualquier caso, se trata de
alcanzar el peso adecuado a la edad en la que comienza la función reproductora (entorno a
los 8 meses), evitando, en todo momento, el excesivo engrasamiento y sobrepeso, que puede
ocasionar en un futuro disminución de la fertilidad y problemas de aplomos.
Veamos a continuación cuáles son las necesidades nutritivas para los machos reproductores.

Diagnostico de la eficiencia reproductora


El diagnóstico de la eficiencia reproductiva del rebaño es una de las más importantes
acciones, y la primera, que deben llevar a cabo los profesionales para identificar los
problemas en el campo de la reproducción animal. A partir de esta base diagnóstica pueden
tomar decisiones y aplicar medidas correctivas para solucionar los problemas identificados.
Asimismo pueden pronosticar, sobre bases científicas, el futuro desempeño reproductivo y
productivo de la explotación ganadera objeto de estudio (Fredriksson, Kindahl, Alemus,
Carlsson, Cort, Edquist y Uggla, 1990).
El comportamiento reproductivo puede evaluarse a través de indicadores para los cuales se
han desarrollado fórmulas que permiten caracterizar cada uno de los componentes
involucrados en el proceso; cualquiera que sea, exige tener registros confiables de
información.
Estos indicadores, que se usan para medir la eficiencia reproductiva del hato lechero, se
basan en constantes fisiológicas como la duración de la preñez, el tiempo de ovulación, el
comienzo de la actividad sexual y el intervalo entre celos, casi todos sujetos a variaciones por
causas infecciosas, nutricionales y de manejo, atribuibles al hombre o al medio ambiente.
Es necesario destacar que los resultados de las fórmulas para medir los indicadores
reproductivos son simplemente cifras, que por sí solas carecen de significado, y que deben
ser comparadas con niveles óptimos ya sea fisiológicos o para la zona o región donde se
encuentre la finca.
El mantenimiento de una alta eficiencia reproductiva en el manejo del hato lechero es
indispensable para alcanzar su rentabilidad en el corto y mediano plazo. Esto se manifiesta al
comprobar que una buena eficiencia reproductiva permite incrementar la producción de leche
por día de vida del hato y aumentar el número de terneros por vaca. Asimismo se logra
disminuir los costos asociados con el mantenimiento de vacas secas, las pérdidas de
producción debidas a problemas de parto, las consultas veterinarias, los costos de
inseminación y el descarte de vacas por fallas reproductivas. Por último, incrementa la tasa de
ganancia genética al permitir descartar vacas por baja producción en vez de hacerlo por
problemas reproductivos (Wattiaux, 1998).

Eficiencia en la detección del celo


Un nivel de detección de celo de un 70 % debe ser la meta en las explotaciones lecheras si se
quiere conseguir una adecuada eficiencia reproductiva. El tiempo empleado en ello y la
eficacia de las detecciones del celo son de una importancia crítica. Las primeras horas de la
mañana y el final de la tarde (o ambos combinados) son los dos períodos diarios en los que
los resultados en la detección del estro son mejores.
Para ayudar a mejorar la eficiencia en la detección del celo se suelen emplear ciertas
técnicas, como el uso de novillas androgenizadas, de detectores de la presión en la monta y
de marcadores con colores para conocer las hembras montadas. Recientes investigaciones
han podido demostrar que cuando se utilizan estas técnicas conjuntamente con las
observaciones visuales, se consigue un aumento importante en la eficiencia de la detección
del celo4. Los detectores electrónicos de monta, que registran las montas reales en las
hembras individuales, han sido desarrollados y se están evaluando5. El propietario de la
explotación tiene una información actual electrónica sobre qué animales han sido montados
en un momento determinado.
El intervalo entre el parto y la primera ovulación suele ser de unas 3 semanas (generalmente
acompañado por un celo indetectable), mientras que el primer celo detectado suele aparecer
a las 5 semanas después del parto. En un gran número de casos, las quejas de los granjeros
en el sentido de que sus vacas no son cíclicas, se deben a que la detección de los celos ha
sido inadecuada a causa de errores humanos, y no que los animales se hallan en anestro. Sin
embargo, hay que tener cuidado con el hecho de que en los calurosos meses de verano las
vacas no suelen mostrar fácilmente signos de celo y cuando lo hacen, la duración del estro es
más corta (6). Además, se han evaluado otros condicionantes, como el balance negativo de
energía durante el período post-parto y ciertos factores que afectan el confort de las hembras.
La palpación de los ovarios vía rectal para determinar la presencia de un cuerpo lúteo, la
determinación de progesterona en plasma o leche o ambas técnicas juntas, pueden utilizarse
para determinar si las vacas son cíclicas en un momento determinado. También se utiliza la
evaluación de los parámetros nutricionales y de la condición corporal de las hembras en los
períodos pre y post-parto.
Algunos de los factores que se suelen evaluar para determinar la eficiencia en la detección
del celo, aparecen en la Tabla 1. Uno de los mejores métodos que se pueden aplicar es la
detección del celo es el de los 24 días. Este sistema es una excelente ayuda para el granjero
para conocer la eficiencia con la que se han detectado los períodos estrales. Se consigue una
lista de animales que muestran un celo en los siguientes 24 días. Al final de éste período, el
número de vacas a las que se les ha detectado un celo, se divide entre el número total de
hembras que pueden ser cíclicas. Una de las características positivas de este método es que
se tardan sólo 24 días en determinar, por parte del responsable de la explotación, la eficiencia
lograda en la detección de los estros.
Otro parámetro muy útil para evaluar la eficiencia en al detección de los celos es el PPR
(niveles de gestación por palpación), que es el porcentaje de vacas preñadas tras un examen
por palpación rectal, en unos períodos determinados(7). Estos períodos de tiempo suelen ser
35-42, 43-50 y >50 días después de la última inseminación. Cuando se evalúa el PPR en una
explotación en particular, hay que tener siempre en cuenta los niveles de concepción. Se ha
podido demostrar matemáticamente que los niveles de concepción tienen influencia sobre el
PPR(7). El PPR aumenta a medida que los niveles de concepción aumentan. El tiempo
trascurrido desde la última inseminación también tiene influencia sobre el PPR. Si este
período es superior a los 42 días, el PPR aumenta porque ha habido dos ciclos estrales
desde la última cubrición y, por ello, aumenta la oportunidad de detectar un celo en la hembra.
Por todo esto, cuando se utiliza el PPR para evaluar la eficiencia en la detección del celo,
debemos tener en consideración tanto los niveles de concepción como los días transcurridos
desde la última inseminación.

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