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Hola a todos! Feliz y bendecido comienzo de semana!

Envío un saludo y
abrazo fraterno a todos mis hermanos y amigos, que me escuchan en este
día. Soy Redy Portillo, Anciano de la Iglesia Filadelfia, de Maracaibo,
Venezuela; y, en este día traigo un devocional titulado “EL PATRÓN
DEL SERVICIO” (Parte 1).

Basado en Mateo 12:14-21, que dice:


“Y salidos los fariseos, tuvieron consejo contra Jesús para destruirle.
Sabiendo esto Jesús, se apartó de allí; y le siguió mucha gente, y
sanaba a todos, y les encargaba rigurosamente que no le
descubriesen; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías,
cuando dijo: He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en
quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre él, Y a los gentiles
anunciará juicio. No contenderá, ni voceará, Ni nadie oirá en las
calles su voz. La caña cascada no quebrará, Y el pábilo que humea no
apagará, Hasta que saque a victoria el juicio. Y en su nombre
esperarán los gentiles.”
Para ponernos en CONTEXTO, Mateo nos trae un pasaje
enmarcado en un día de reposo, donde Jesús acaba de sanar un
leproso; los fariseos, ensoberbecidos por su espíritu religioso al ver
una sanidad en sábado (aunque el sábado era una excusa, más bien
veo aquí la impotencia, orgullo y envidia de ver un milagro
inobjetable, por medio de un Jesús compasivo), muy enojados,
pretendían tenderle lazo al Maestro lanzándole preguntas a fin de
acusarle de infringir las leyes y costumbres mosaicas.

En ese contexto, veamos TRES aspectos de la conducta del


Redentor que le erigen como el Siervo “modelo” conforme al
corazón de Dios…

Vs.15: Como siervo, él administraba cada momento de acuerdo al Plan:


“Sabiendo esto Jesús, se apartó de allí”
TRES apectos que encontramos aquí acerca de Jesús:
1) Él nunca confundió la temeridad o imprudencia con el coraje,
por ello, de momento se retiró. Jesús tenía bien afinado el “sentido de la
oportunidad”. Todavía no había llegado la hora para una colisión frontal
y Él sabía administrarse; Jesús sabía dosificar sus acciones.
- El Redentor tenía mucho que hacer antes de que la Cruz le tomara en
sus brazos. Tenía mucho amor para dar, tenía que sembrar la palabra de
Dios, el evangelio, en los corazones para que los hombres conocieran
que Dios les salió a su encuentro y quiere que nos arrepintamos y
reconciliemos con Él. Todavía tenía que sembrarse en las vidas con
cada acción piadosa, seguir sanando enfermos y liberando cautivos.
- Él no actuaba por impulso sino por pulso. No se dejaba arrastrar por
sus emociones sino que era dueño de éstas. No es que inhibiera a
“sentir” o emocionarse, pues Jesús lloró (cuando tenía que llorar); se
regocijó (cuando debía hacerlo), se enojó con los mercaderes (y allí
tenía que hacerlo), se asombraba y mostraba admiración por la fe de
alguien cuando correspondía.
- Pero Él no adelantaba los tiempos. No actuaba sin pensar y a la ligera,
como le sugirieron Juan y su hermano que arrojara fuego del cielo sobre
una aldea de samaritanos porque no quisieron recibirle (Luc.9:54), y el
Maestro tuvo que decirles: “vosotros no sabéis de qué espíritu sois, el
Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres
sino para salvarlas”. Por ello, ambos hermanos fueron renombrados
por Jesús como “Boanerges” (hijos del trueno) por su carácter
explosivo.
- Él tenía medidos los tiempos “a pulso”. Dicen los abogados que “el
mejor juicio es el que no llega a los tribunales”. Los expertos en
ciencia militar afirman que “la mejor guerra es la que se gana por
medios diplomáticos, sin llegar a tomar las armas”.
- Jesús había hecho de la PRUDENCIA un modo de vida.
- Él sabía cuando su hora llegaría, y su Padre le guardaba de todo mal
hasta que llegara a esa hora y dar cumplimiento al plan de redención. Su
Padre le guardaba, pero Jesús también se cuidaba en prudencia. Varias
veces los fariseos tomaron piedras para matarle o para despeñarle y Él
se paraba ante ellos y tal era la unción que pasaba en medio de ellos,
pues el Padre le guardaba hasta que llegara la hora. Y aún en la hora
fatal su Padre le acompañaría.
Aplicación: Cuántas veces no nos metemos en problemas por
adelantarnos a actuar antes de tiempo o fuera de tiempo. José en
Génesis se metió en muchos problemas por su inmadurez, por revelar
las visiones y sueños que Dios le daba, a personas envidiosas que no
estaban aptas para recibir esos mensajes, y que más bien arremetieron
contra él por celos. Debemos ser prudentes y buscar dirección de Dios
en todo momento para actuar conforme a justicia y a su plan en nuestras
vidas.
Vs.15b: Reconoce su alcance como líder: sirve a los demás: “le siguió
mucha gente, y sanaba a todos,
- Jesús dio ejemplo de servir desde el anonimato: “la gente le seguía”.
Jesús tenía que enseñar que el mesiazgo no consistía en un poder
demoledor sino en un servicio sacrificial, no un trono sino una cruz,
antes de que pudieran divulgar Su historia.
- Cuando el servidor es íntegro y tiene motivaciones sanas de servir a
Dios, la gente le sigue. Sencillamente eso! No necesita un Community
Manager que le asesore a fin de proyectar “”su” imagen.
- “y sanaba a todos”. No dice que a la mitad, sino que a todos.
- Hechos 10:38 nos relata que Pedro en su predicación en casa de
Cornelio, el Centurión afirmó que “Dios ungió con el Espíritu Santo y
con poder a Jesús de Nazareth, y como éste anduvo haciendo bienes y
sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con
él”. Cuidemos nosotros de contar igualmente con la unción del Espíritu
Santo, de hacer bienes y sanar a todos, pero sobre todo QUE DIOS
ESTÉ CON NOSOTROS, pues Él es quien hace las obras.
- Aplicación: El Espíritu Santo y su unción, que le capacita hacer las
obras de Dios. Jesús no paraba de trabajar (Jn5:17: “Mi Padre hasta
ahora trabaja, y yo trabajo”) y nosotros tampoco podemos dejar de
trabajar.
- Todo el que venga a nosotros, debe conseguir una respuesta:
sanidad, liberación, amor, compasión, consuelo, apoyo, exhortación,
edificación, un consejo oportuno. Pero, el Espíritu Santo debe estar de
cada respuesta; su unción es el mejor remedio sanador y el mejor
bálsamo. El verdadero servidor de Dios tiene el mejor Coach, el mejor
asesor de imagen, el mejor Influencer, el mejor Community Manager:
El Espíritu Santo y la unción de Dios.

Vs.16: Se abstenía de proyectarse a sí mismo: “y les encargaba


rigurosamente que no le descubriesen”
- Él prohibía a la gente que le rodeara de publicidad. Sabía demasiado
bien cuántos falsos mesías habían surgido; sabía demasiado bien lo
inflamable que era la gente. Si se difundía la idea de que había surgido
ALGUIEN con poderes maravillosos, seguro que surgiría una rebelión
política y se perderían vidas innecesariamente.
- A Jesús no le gustaban ni las fanfarrias, ni los protocolos, ni las
promociones, ni que tocaran trompetas ante sus milagros o buenas
acciones; mucho menos los primeros asientos en la sinagoga o cualquier
lugar público. Él practicaba lo que enseñaba: “no sepa tu izquierda lo
que hace tu derecha”.
- Ilustración: En los Estados de Wsapp, ví en estos días una caricatura
que me llevó a la reflexión. Aparacía un muchacho haciéndose un selfie
mientras entregaba una bolsa de comida a una familia humilde y muy
pobres, que vestían arapos. Inmediatamente pensé: ¿A quién buscamos
honrar, proyectar y glorificar con cada acción buena que hacemos? ¿A
nosotros mismos, o al Señor para quien trabajamos? Pues, el Señor
siempre trató de evitar la “espectacularización” de sus milagros, sus
proezas, sus sanidades o sus liberaciones; varias veces mandó a los
leprosos sanados por Él a presentarse directamente al sacerdote sin
comentar su milagro con nadie; o cuando los demonios lo reconocían y
caían humillados a sus pies reconociendo su inobjetable, incuestionable
y suprema autoridad, reconociéndole como Hijo de Dios, Jesús les
ordenaba que se callasen.
- Aplicación: Cuán frágil es nuestra memoria para olvidar la conducta
modesta y sencilla del Maestro de Maestros, del Redentor, del Salvador.
Cuánto nos cuesta dejar de ser el centro del foco, el centro de los
escenarios y las luminarias; cuánto le cuesta a nuestro Ego apartarse
para que otro se lleve algún reconocimiento (y no es que esté de
acuerdo con una vida mediocre y conformista, no; soy un abanderado de
la excelencia y la sana competencia, pero no con otros, sino conmigo
mismo). Cuánto nos cuesta ocultarnos en el anonimato cuando hacemos
la obra de Dios. Mientras más cerca estemos de Dios, más humillados y
menguados debemos estar ante Él.

CIERRE: Nosotros como discípulos de Jesús e hijos de Dios debemos seguir


el patrón de servicio del Maestro-Redentor siendo prudentes y cautelosos;
administrando bien el tiempo pues los días son malos; dejando que el Espíritu
Santo tome control de nuestras emociones para actuar en el momento preciso,
con sentido de oportunidad, siendo sagaces. Segundo, sabiendo que seamos
líderes o no, debemos servir a los demás, sin importar a quién vaya dirigido
nuestro esfuerzo sea un familiar, un hermano en la fe, o algún amigo o persona
no creyente, hagámoslo como si fuera para el Señor. Y, en tercer lugar,
seamos discretos en nuestro servicio, sabiendo que la promoción es para
Cristo, no para nosotros. Pues nuestro único mérito es el haber estado
dispuestos para obedecer a nuestro Maestro y poner nuestras manos a la obra.
Siguiendo este “Patrón de Servicio” seremos obreros APROBADOS por Dios.
Querido amigo que me estás escuchando, este es un mensaje para quienes
comparten conmigo su fe en Cristo y tienen a Jesús reinando en su corazón.
La Biblia nos enseña que Dios NOS ama y tiene un plan maravilloso para
TODA la humanidad; sin embargo, TODOS somos pecadores y, ese pecado
nos separa de Dios. Ante esta situación, Dios proveyó a su Hijo Jesucristo
quien estuvo en esta tierra y caminó entre nosotros, siendo sacrificado en una
cruz por nuestros pecados y los de todo el mundo, para garantizar nuestro
perdón y otorgarnos salvación. Pero esa Salvación sólo se hace efectiva
cuando invitas a Jesús a entrar en tu corazón. No te estoy hablando de una
religión sino de establecer una RELACIÓN PERSONAL con el Dios vivo.
Por ello, si quieres recibir a Jesucristo como Salvador y como Señor de tu
vida, repite conmigo esta oración: Padre celestial, gracias por tu amor,
gracias porque enviaste a tu hijo Jesús a morir por mi en una cruz; HOY me
arrepiento de todos mis pecados y quiero que me perdones; deseo recibir a tu
hijo Jesucristo en mi corazón como Señor y Salvador. Yo creo que él murió
pero resucitó de entre los muertos y viene otra vez. Hoy te recibo por padre,
recíbeme tú por hijo. En el nombre de Jesucristo, tu hijo amado… Amén!

También quisiera orar por ti amado hermano; SI A LO MEJORA ESTÁS


DEBILITADO EN LA FE, TEMEROSO POR LAS INCERTIDUMBRES Y
DESAFÍOS QUE COMO HUMANIDAD ESTAMOS ENFRENTADO
ACTUALMENTE, CON EL CASO DE LA PANDEMIA, TE INVITO A
QUE NOS PONGAMOS EN MANOS DE DIOS PUES ÉL ESTÁ
DISPUESTO A DARNOS DE SU SABIDURÍA Y GRACIA
ABUNDANTEMENTE, para que nos cubra con su manto y nos preserve en
salud: Padre Celestial, gracias por esta palabra hermosa que hemos recibido en
esta oportunidad. Gracias porque…
- Nos amas y estas dispuesto, a sustentarnos y protegernos
- Ayúdanos a conducirnos
- sabiamente y en respeto reverencial mientras estamos en esta tierra
- Guárdanos de caer o de debilitarnos en la fe, y si caemos, levantanos
- Danos sabiduría para tomar decisiones correctas
- Guárdanos de todo mal y del malo.
En el nombre de Jesús, Amén!

APRECIADO AMIGO O HERMANO… Si tienes alguna inquietud, o un


motivo de oración, escríbeme a mi correo redyportillo@gmail.com y con
gusto te responderé o estaré orando por ti… Dios te bendiga!