Está en la página 1de 3

POR: Juan Manuel Moyano

“CREANDO SORDOS QUE PUEDEN no OIR”

La censura en la música ha trascendido la historia, desde el surgimiento del rock en los años
cincuenta, hasta hoy con el reguetón y sus variantes. Esta censura siempre ha sido el centro
de muchas polémicas ya que existen grupos de personas que consideran que es una
violación a la libertad de expresión y otras que es algo imprescindible. Entraría en discusión
si esta censura algo necesario en nuestra sociedad, para evitar ciertas conductas entre la
población. La realidad es que la música tiene un impacto social mayormente positivo, por lo
que no debería recibir una censura tan desmedida como la que se propone actualmente.

Esta censura se da en ciertos países por la presunta amenaza que existe en la música, de
convertirse en un medio de critica al gobierno, que puede formar inconformidades con este
mismo. Revisando la historia, se hace evidente como algunos gobiernos con políticas
extremas, han mantenido a su población alejada de la música creada en el extranjero.
Tachando la música de talla internacional como el rock, de ser instrumentos del
imperialismo capitalista, como paso en Cuba o en China durante los 60´s y 70´s. En latino
América, uno de los casos más evidentes de esta censura, es el caso de argentina que, por
nacionalismo, dejo de emitir música angla, dándole prioridad al rock en español. Mientras
tanto, un poco más en la actualidad, el rap en España, fue perseguido al punto que uno de
sus exponentes, José Miguel Arenas, conocido como “Valtonyc”, fue condenado a prisión
por la letra de sus canciones, las cuales presuntamente contenían injurias contra la corona
española y algunos políticos. Casos como estos se repiten en todo el mundo demostrando
como la música, sobre todo la que tiene la intención abiertamente de ser de protesta,
siempre ha representado una amenaza latente en los gobiernos autoritarios y corruptos, al
ser esta, la causante de la concientización de un pueblo hasta es posible hacerlo levantarse
contra estos gobiernos. Sin tener que ir muy lejos, en puerto rico a finales del 2019, por
medio da la música de artistas como Residente, Bad bunny, etc. Se logro afianzar la
inconformidad con el gobierno actual del momento, y hasta se generaron en el país
múltiples protestas masivas por parte de p la población civil, exigiendo la renuncia del
gobernador.

Históricamente, la música no es el único arte que ha sido censurado sin justa causa.
Volviendo atrás en el tiempo, grandes obras literarias y avances científicos fueron
censurados por los intereses de unos pequeños grupos con poder e influencia. En el siglo
XVII en España, la santa inquisición, por medio de la corona española, fueron censuradas
grandes obras de la literatura en español, como fue el caso del Quijote (en una de sus
frases), innumerables obras de Quevedo fueron expurgadas y hasta “la Celestina” obra
escrita por Francisco de Rojas, cayo bajo la prohibición total a finales del siglo XVIII, por
su carácter inmoral. Estas grandes obras sufrieron el mismo destino que sufrirían en un
futuro varias canciones, grupos y géneros musicales en un futuro. La comparación entre
estas dos situaciones es evidente, por un lado, ambas buscaban el dominio de las ideas y
pensamientos de la población, y por otro lado nos muestra como el aspecto sexual y
“misógino”, tanto de la música como de la literatura y las expresiones de arte, han sido de
los factores decisivos al momento de censurar una de estas obras. Este factor sexual es el
que hasta la actualidad ha sido la mayor razón por la cual, se censuran las diferentes
expresiones de arte en la actualidad.

La música actúa en los jóvenes como una de los primeros impulsos revolucionarios ante sus
padres y los adultos que los gobiernan, esto vuelve a la música un icono de rebeldía, una
expresión de libertad, y para las generaciones adultas esto representa una amenaza.
Alejandro Marín afirma en su libro HISTORIA SECRETA DE LA MUSICA “La música
popular está hecha de sexo… habremos dejado de entender porque los jóvenes escuchan lo
que escuchan no solo porque no nos gustan lo que oyen, sino porque habremos dejado de
ser jóvenes en una era en que era esencial serlo… envidiamos al joven por más que nos
guste ser viejos…”, con esto se hace evidente las razones por las cuales la música moderna,
así como ocurría en la antigüedad con otras expresiones de artes, son tachadas de
“misóginas” y son fuertemente censuradas y criticadas por la población adulta. La falta de
compresión por parte de esta población, frente a las nuevas expresiones de música, es la
causante misma de que en ella se busque un desligamiento, por parte de los jóvenes antes la
población que los domina, ósea sus padres y adultos. Los jóvenes buscan en la música
demostrar su inconformidad con quienes tienen control sobre ellos.

También podría gustarte