Está en la página 1de 19

CURSO DE HORTICULTURA Y FLORICULTURA

MANEJO Y PRODUCCIÓN DE FLORES DE CORTE. PARTE II


AÑO 2017

Ing. Agr. Georgina María Granitto

OBJETIVOS:
 Conocer las características morfofisiológicas de las especies, su
relación con el ambiente y las técnicas de cultivo.

OTRAS FLORES DE CORTE

GYPSOPHILA
Importancia
Gypsophila paniculata (velo de novia o gisófila), originaria de Europa y Centro de Asía,
es una de las especies de mayor prestigio e importancia dentro de las plantas
ornamentales de acompañamiento debido a que sus inflorescencias (nubes de
pequeñas flores blancas o rosadas) son excelentes complementos de arreglos florales
y/o de flores de corte (Larson, 1996).
La mayor parte de la producción de Gypsophila se lleva a cabo en la Provincia de
Buenos Aires en donde se cultivan 7.66 ha bajo cubierta y 5.767.330 varas (CHFBA.
2005). Otras provincias que cultivan esta especie son Santa Fe, Córdoba, Mendoza,
Tucumán y Corrientes (INTEA. 2003).

1
Morfofisiología
Es una planta herbácea perenne, con un sistema radical que a partir de un rizoma
emite varias raíces principales de 1 a 2 m de longitud. El cuello o corona es el órgano
generativo de la planta, con numerosas yemas vegetativas que pueden desarrollar
tallos floríferos.
Su inflorescencia está formada por numerosas flores de pequeño tamaño, de color
blanco o rosado, dispuestas en panículas, casi sin dominancia apical. En estado
vegetativo tiene estado arrosetado.
Los tallos están divididos en numerosos entrenudos, en cuya base se desarrollan dos
hojas opuestas. Estos entrenudos poseen una yema potencialmente vegetativa, que
puede proporcionar una inflorescencia terminal, con mayor probabilidad cuanto más
cerca esté de la yema apical.
Posee un fuerte sistema radical. El centro de la corona de la planta tiene sólo un
limitado nº de yemas de brotes. Es normalmente durmiente en invierno, luego produce
racimos de vástagos de su base. Los vástagos florecientes se extienden gradualmente
conforme aumenta la longitud del día y se eleva la temperatura; es una planta
dependiente de la cantidad de días largos. Una planta arraigada requiere de un
período frío, con temperaturas por debajo de 12º para estimular el crecimiento de
coronas durmientes, mientras que la floración es inducida por días largos de más de
12 hs.
Mediante el cultivo en invernaderos con calefacción e iluminación es factible la
producción durante la mayor parte del año.

Propagación
El material original procede de cultivos in vitro, obteniendo plantas madre de alta
calidad y con todas las características deseables de la variedad.
La propagación comercial de esta herbácea perenne, que normalmente se cultiva
durante dos a tres años, se realiza a partir de esquejes.
Se obtienen esquejes herbáceos de la planta madre, y se enraízan en un sustrato
suelto como ser vermiculita. Durante esta operación se mantienen condiciones de día
corto (menos de 12 horas). El enraizamiento se ve favorecido por el uso de
reguladores de crecimiento como el ácido indolbutírico y el control estricto de las
condiciones climáticas. Los esquejes se venden a raíz desnuda, en plug o también sin
enraizar.

2
Cultivo
Las épocas de plantación son otoño y primavera. En otoño se debe proveer
iluminación artificial o realizar aplicaciones periódicas de giberelinas, siendo ésta
plantación la que produce varas florales de mayor calidad en todas las variedades.
(Pereyra et al. 2005).
La densidad usual de plantación es de 6 pl/m2. A los 15 días de la plantación se
realiza un pinzado de las plantas. Según la época de año se suplementa con luz o se
aplica acido giberélico. Aproximadamente a los 120 días de plantación comienza la
cosecha de las varas florales. Cuando los dos tercios de las flores están abiertas, se
cortan los vástagos ramificados con una buena longitud del tallo, se reúnen en
manojos y se embalan para el mercado.
La duración del cultivo depende de su sanidad y oscila entre 2 y 3 años.
Habitualmente se poda en épocas de bajos precios y luego rebrota.

Cosecha
Momento de cosecha: inflorescencia es con un 30-40% de las flores abiertas, y se
comercializa con un 50% de las flores abiertas .La forma de apertura de las flores es
de arriba hacia abajo y del centro hacia fuera.
Se debe cortar y poner los tallos en solución preservante o agua, para reducir al
mínimo el riesgo de deshidratación.
Rendimiento promedio por ciclo: 60 tallos/m2 en Otoño - Invierno y 120 tallos/m2 en
Primavera -Verano. Pero depende de: variedades, tecnología de producción empleada
y ambiente de cultivo.

FREESIA

Importancia
El cultivo de Freesia se concentra en la Provincia de Buenos Aires ubicándose su
producción en los partidos de La Plata, Florencio Varela y Berazategui, totalizando un
total de 20 ha y 18.000.000 de varas anuales (CHFBA. 2005). Otras provincias que
cultivan esta especie son Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Jujuy (INTEA. 2003).

3
http://casa-jardin.net/wp-content/uploads/2009/05/aromatics-freesia-l.jpg

Morfofisiología
Es una especie de renovación anual productora de numerosos bulbillos (cormos).
Pertenece a la familia de las Iridáceas. La inflorescencia se presenta en forma de
espiga doblada en un ángulo recto donde las flores se disponen en la parte superior
del eje solamente. Las flores pueden ser simples o dobles. Los colores son amarillo,
naranja, rojo, azul y blanco entre las más conocidas, de perfume agradable.
Tiene un hábito de crecimiento similar al gladiolo. Cuando el cormo germina se
desarrolla un solo tallo a partir de su ápice. Este tallo tiene hojas envainadas en su
base, el tallo floral (raquis) y las hojas principales del follaje emergen entre estas
hojas.
El cormo original produce raíces de anclado y de alimentación. La planta envejece
naturalmente unas 6 semanas tras completar la floración. Los nuevos cormos se
originan adheridos al cormo principal y también en las axilas de las hojas inferiores.
Tras la marchitez foliar, los cormos entran en un estado de profunda latencia que sólo
puede satisfacerse por temperaturas cálidas, 22º o superiores. Luego el crecimiento
de la raíz y del tallo recomienza a temperaturas más frías y a niveles de humedad
más elevados.
En las freesias, al igual que otras de floración primaveral la temperatura es el factor
predominante. Las temperaturas indicadas son temperatura media de noche y día.
- Temperaturas de Crecimiento: Las plantas requieren temperatura y humedad para
iniciar el crecimiento. Al menos 16º para los bulbos y más de 20º para la germinación
de las semillas.

4
Cuando se han formado las hojas, se realiza el desarrollo de la inflorescencia, siendo
la temperatura óptima de 13º. Con temperaturas mayores a 18º se inhibe y por debajo
de los 9 º se desarrolla muy lentamente. Una vez formada la inflorescencia el
crecimiento continúa a temperaturas entre 12 y 22º, dependiendo de la luz y el clima.
Tras el inicio de la floración grandes variaciones en las temperaturas diurna y nocturna
pueden originar la deformación de la espiga.
- Temperaturas de Almacenamiento de los Cormos. Aproximadamente un mes
tras la floración, el follaje toma gradualmente el color de la paja y se seca; los
cormos son entonces cosechados, limpios, clasificados y colocados en un
depósito cálido (mínimo 22º durante 4 meses) antes de replantarlos. La
temperatura óptima de almacenado de cormos es de 30º para tres meses bajo
condiciones secas. Si los cormos se almacenan de 15 a 18º sin almacenado
cálido previo tiene lugar la pupación (se forma un nuevo cormo en el ápice del
viejo), pero no tiene lugar el crecimiento del vástago. Este aún requiere
temperaturas cálidas antes de germinar.

Propagación
- Por semilla. Siembra en bandejas y trasplante posterior de plantines.
- Por bulbillos o cormos. En general el material de pequeño calibre (menor a 5
cm) que se desarrolló durante el invierno, no se destina a flor cortada sino que
se somete a un cultivo posterior hasta alcanzar el calibre deseado (6 a 8 cm y
más)

Cultivo
Se trata como un cultivo anual. En la zona se realizan tres tipos de cultivos:
1) “Cultivo Forzado”: Los cormos se llevan a cámara 2 meses. Durante este
almacenado frío y húmedo recomenzarán tanto el crecimiento del tallo como de la raíz.
Se plantan en febrero-marzo. Se sacan de la cámara, se hidratan un día en agua y
luego se plantan. Este tipo de cultivo, si bien es más precoz en la producción de flores
(ciclo 100-120 días) posee menor vigor vegetativo. Se realizan 2 cortes y en agosto
finaliza la cosecha. Finaliza el riego y se extraen los cormos.
2) “Cultivo Natural”. En este caso se plantan los cormos en marzo-abril. Estos cormos
almacenan frío directamente en cultivo y producen a partir de agosto (ciclo 120-150
días). Este es un cultivo de mayor vigor vegetativo que soporta hasta 3 cortes. En
diciembre se extraen los cormos y se llevan al galpón, para ser plantados al año
siguiente.

5
Se planta a una distancia de 5-10 cm. entre cormos y 15 cm. entre filas (dejando una
línea de malla en el medio). El cultivo es relativamente rápido desarrollando las plantas
considerable follaje, especialmente con temperaturas cálidas. Se colocan 2 capas de
redes de mallas para sostener las hojas y los tallos de las flores.
3) A partir de semilla. Se siembra en bandejas plásticas en octubre, noviembre,
diciembre. Los plantines se trasplantan a partir de febrero al invernadero. A fines de
julio, agosto comienzan a producir Una vez finalizada la cosecha se extraen los
cormos.

Cosecha
Para ventas locales, las espigas florales se cortan con tijera cuando la primera yema
está por abrir, para ventas distantes los tallos se cortan cuando la primera yema se ha
coloreado. Se pueden almacenar en una solución nutritiva 10 días a 1º, o sólo 5 días
a 4º.

LISIANTHUS. (Eustoma grandiflorum)

Origen e Importancia

El Lisianthus es una planta originaria de las praderas húmedas de la zona meridional


de los Estados Unidos y norte de México. Pertenece a la familia de las Gencianáceas,
su nombre científico es Eustoma grandiflorum (Raf.) (Sinónimos Lisianthus ruselliana y
Eustoma rusellianum.
Su introducción en Europa y Japón se hizo en los años 30 de este siglo. A través de
sucesivos programas de mejora, realizados en su mayoría por empresas japonesas,
se han obtenido variedades híbridas F1 de flores blancas, rojas, albaricoque o con
mezcla de colores, y unas longitudes de 60 a 90 centímetros, y con flores sencillas o
dobles, estas últimas con dos o tres filas de pétalos .
En nuestro país, es una de las especies no tradicionales y es cultivada casi con
exclusividad en el Área Metropolitana de Buenos Aires; representa, aproximadamente,
el 1,25 % de varas que se comercializan.
Se puede considerar al Lisianthus como una flor con mucho potencial de
comercialización en el mercado local y nacional, pues se ha observado que su
aceptación en el mercado va en aumento. Su cultivo tiene un doble propósito, ya que,
se puede realizar tanto para flor cortada como para planta de maceta.

6
En la Pcia de Bs. As se cultivan 6.5 ha y se producen unas 2.500.000 varas anuales.
Otras provincias que cultivan esta especie en muy poca superficie aún son: Santa Fe,
Corrientes, Córdoba y Jujuy.

http://www.drapc.min-agricultura.pt/images/fotos/lisianthus.jpg

Morfofisiología
Es una especie de ciclo anual o bianual, forma una roseta de hojas, sobre la que se
desarrolla un tallo de 40 a 50 cm de largo; en las axilas de las hojas superiores
aparecen las flores de 6 a 9 cm de diámetro, similares a las del tulipán común, con
cinco pétalos y largos pedicelos, de colores que están entre la escala del azul y el
púrpura en la variedades silvestres.

El lisianthus es de floración estival y es considerada una planta de día neutro, pues no


responde al efecto del fotoperíodo; sin embargo, existe una gran influencia de la
intensidad lumínica. Cada variedad presenta una respuesta diferente a la intensidad
de luz.

Asimismo, la temperatura es un factor muy importante en el desarrollo de la vara floral.


Temperaturas diurnas que se desarrollan entre 30ºC y 35ºC y nocturnas entre 20ºC y
25ºC, durante el período inmediatamente posterior al de la germinación de la semilla,
pueden inducir al arrosetamiento de las plántulas, que impide el desarrollo del tallo
floral o, también, a que la floración se retrase mucho.

7
Parece que existen otros factores como temperaturas en la época de maduración de la
semilla, irradiación, stress de la planta, sensibilidad varietal etc., que podrían también
influir en esta formación de rosetas. Este fenómeno es al que mayores esfuerzos e
investigaciones se están dedicando, ya que es el que frena el desarrollo de este cultivo
durante todo el año.
Se recomienda al floricultor que no pueda asegurar las condiciones anteriormente
citadas para la germinación, que se provea de planta ya germinada y crecida,
procedente de semilleros especializados, de donde ya viene formada con cuatro o
cinco pares de hojas, y con el tallo floral inducido.
En caso de cultivos invernales sería necesario mantener una temperatura del
invernadero, no inferior a los 16-18ºC, ya que de ser menor, el desarrollo es muy lento,
pudiendo llegar a 150 días desde la plantación a la recolección.

Las semillas de lisianthus que en la actualidad se utilizan, tanto para producción de flor
cortada como para planta en maceta, corresponden a híbridos F1, obtenidas por
Sakata Seed Co. en la ciudad de Yokohama, Japón; también por Harris Seed Co.,
Sluis y Groot, y otras. Actualmente, son muchísimos los cultivares de esta especie que
aparecen en los catálogos comerciales.

El cultivo se lleva a cabo bajo invernáculo y puede manejarse de dos formas:


A una sola vara: este manejo es dirigido a la producción de una única vara por planta,
posteriormente la planta rebrota y puede obtenerse un segundo y hasta un tercer
corte, pero serán varas de inferior calidad.
Con pinzado: se realiza un pinzado o despunte de la plántula entre el segundo y cuarto
nudo, una vez que ésta alcanza la altura suficiente; esto estimula la producción de
tallos basales produciendo, en promedio, hasta dos tallos por planta, pero hay que
tener en cuenta que serán de menor calidad.

Propagación
Su reproducción se realiza normalmente por semilla, aunque también se puede hacer
por esqueje o por cultivo in vitro de tejidos. El floricultor puede adquirir los plantines en
plantineras especializadas.

Plantación
La plantación se aconseja realizarla en banqueta elevada unos 20 cm. de un metro de
ancho, disponiendo ocho filas de plantas transversalmente, y otras ocho plantas
longitudinalmente, lo que nos da una densidad de 64 pl/m2.
8
En caso de realizarse el pinzado de las plantas, el marco de plantación, debería
aumentarse hasta conseguir una densidad de 49 pl/m2.

Como guía de plantación es recomendable utilizar una malla de un metro de ancho de


ocho cuadros de 12,5 X 12,5 cm., o de siete cuadros de 15 X 15 cm., en el caso de
pinzarse, disponiéndola en un principio a ras de suelo, y posteriormente según se
desarrolle el cultivo se irá elevando y nos servirá de entutorado, evitando que, debido
al peso de los botones florales, los tallos se doblen o quiebren.

Cultivo
El cultivo se lleva a cabo bajo invernáculo y puede manejarse de dos formas:
- A una sola vara: este manejo es dirigido a la producción de una única vara por
planta, posteriormente la planta rebrota y puede obtenerse un segundo y hasta un
tercer corte, pero serán varas de inferior calidad.
- Con pinzado: se realiza un pinzado o despunte de la plántula entre el segundo y
cuarto nudo, una vez que ésta alcanza la altura suficiente; esto estimula la producción
de tallos basales produciendo, en promedio, hasta dos tallos por planta, pero hay que
tener en cuenta que serán de menor calidad.
El total del ciclo, desde la plantación hasta la floración, puede durar entre 90 y 120
días; esto depende de las variedades y de la época de la plantación.

Recolección
El corte de los tallos de Lisianthus se realiza cuando tres flores comienzan a abrir.
La recolección se puede realizar de dos maneras:
1) Arrancar la planta entera y cortar las raíces.
2) Cortar los tallos escalonadamente según vayan floreciendo.
El primer sistema presenta la ventaja de su mayor rapidez, y el dejar el terreno
inmediatamente desocupado para una nueva plantación de esta u otra especie.

En el segundo, todos los tallos se recolectan en su punto óptimo de apertura, requiere


más mano de obra, pero al no arrancar la planta, esta rebrotará por los nudos dejados
y nos dará una nueva producción a los tres o cuatro meses, aunque será de menor
calidad que la primera. Este método es el más utilizado por la mayoría de los
productores.
---------------------------------------------------------------------------------------------

9
GERBERA

Importancia.
En el Partido de La Plata el cultivo de Gerbera, se ha transformado en una buena
alternativa productiva como flor de corte, ya que ha tenido una creciente demanda por
parte de los consumidores, dada por su amplia gama de colores, duración en florero y
adaptación a diferentes arreglos florales, lo cual indujo a incrementar la superficie para
su cultivo.
En la Provincia de Corrientes también se extendido este cultivo
Los últimos datos constan del 2004 y dan una superficie aproximada de 8 ha. Sin
embargo se puede estimar un aumento exponencial de esta superficie ya que la
demanda de esta especie sigue en franco aumento.

Morfofisiología

Familia: Asteráceas

Especie: Gerbera jamesonii Bolus

Origen: Transvaal (Sur de África).

Planta: Planta herbácea, vivaz, en roseta, cuyo cultivo puede durar varios años,
aunque comercialmente solo interesa cultivar durante dos o tres, según cultivares y
técnicas de cultivo empleadas.

Tallo: forma una “corona” superficialmente enterrada, ramificada con rizomas breves,
de crecimiento definido, simpodial. La yema apical del tallo subterráneo origina una
inflorescencia y el rizoma continúa creciendo en forma dicotómica por la acción de
yemas laterales. En las yemas apicales se forman tallos aéreos, muy compactos, con

10
hojas en rosetas cuyo ápice termina en una inflorescencia. Las yemas de otras hojas
del tallo también dan inflorescencias. Luego continúa la brotación de yemas laterales,
de los nudos del rizoma, dando brotes similares al de la yema apical.

Sistema radicular: La raíz presenta un sistema fasciculado compuesto por numerosas


raíces gruesas de las que parten finas raicillas. De los rizomas nacen numerosas
raíces adventicias. Estas son fasciculadas (dispuestas en haz o manojo).

Hojas: Se disponen en roseta, son alargadas, de unos 40 cm, y ligeramente hendidas


en los bordes; del pecíolo de algunas de ellas evolucionarán los brotes florales, que
van a desarrollar unos vástagos o pedúnculos con una inflorescencia terminal en
capítulo. El pedúnculo puede ser de distintos grosores, y su longitud depende del
cultivar y de las condiciones medioambientales existentes.

Flores: El capítulo está formado, desde el exterior hacia el interior, por varias filas
concéntricas de flores femeninas liguladas, normalmente una fila de flores
hermafroditas no funcionales y, colocándose en el centro, las flores masculinas. Las
flores liguladas son de forma y espesor variables y de amplia gama de colores, según
cultivares.

Exigencias en Clima y Suelo

Clima

Luz. La gerbera se considera como una especie indiferente al fotoperiodismo, aunque


la luz influye en la emisión de los brotes laterales, que darán lugar a nuevas flores. Un
mayor número de brotes laterales en el momento de la antesis de la primera flor,
incrementa la producción total de la planta, y por otro lado, el número de brotes
laterales aumenta cuando las plantas se sitúan en condiciones de día corto.

La luz influye en el colorido y tonalidad de las flores, que adquieren su mayor belleza
en otoño e invierno, aunque el comportamiento de los diferentes cultivares frente a la
incidencia luminosa es muy variable.

Durante la primavera y el verano, la elevada intensidad luminosa, acompañada de


altas temperaturas, provoca un fuerte crecimiento vegetativo y disminuye la calidad de
la producción, por lo que es conveniente sombrear el cultivo mediante la utilización de
mallas, el encalado de los techos de los invernaderos, o mediante la combinación de
ambos sistemas.

Temperatura. La temperatura del suelo y del ambiente influyen en la velocidad de la


floración y en la longitud del pedúnculo. Asimismo la temperatura ambiental influye en
11
la emisión de hojas, crecimiento de éstas y precocidad de la floración. La temperatura
del suelo ejerce un efecto positivo sobre el diámetro de la flor y la longitud del
pedúnculo

Las bajas temperaturas en invierno pueden provocar malformaciones y abortos


florales, debido a deficiencias fotosintéticas y a la baja absorción de minerales a nivel
de la raíz. Las temperaturas estivales influyen sobre la depresión de producción que
se aprecia en el segundo año de cultivo.
Las temperaturas más adecuadas para el cultivo de la gerbera oscilan entre los 18º y
los 25º

Humedad relativa. Humedades comprendidas entre el 75 y 90 % no presentan


problemas, pero a valores mayores pueden favorecer el desarrollo de enfermedades
como Botrytis. Por ello se recomienda un control exhaustivo de la ventilación durante
los meses de invierno. En los meses de temperaturas elevadas y fuerte ventilación
crea condiciones de H.R. reducida que pueden afectar a la implantación del cultivo,
por lo que se aconseja sombrear y aplicar riego por aspersión o nebulización.

Exigencias en Suelo

Entre las condiciones edáficas más indicadas para el cultivo de la gerbera destacan:

 Suelos ligeros, profundos y aireados que posibiliten un desarrollo sin


limitaciones del sistema radicular de la planta.

 Ausencia de capas compactas en el terreno. Hay que dotar al suelo de


un buen drenaje para evitar, tanto la asfixia radicular a la que es tan sensible la
planta, como la infectación de determinados hongos que afectan al cuello y
sistema radicular de la gerbera.

 Terrenos poco calcáreos, con valores de pH medianamente ácidos. En


el caso de no presentarse estas condiciones, la planta evoluciona con la
presencia de numerosas clorosis al no poder asimilar ciertos microelementos.

 Suelos provistos de materia orgánica, que deberá estar bien fermentada


para evitar favorecer la presencia de determinadas enfermedades y
quemaduras en el sistema radicular.

12
Propagación
SEXUAL, por semilla. Se utiliza para mejoramiento y en el cultivo de gerbera de
maceta.
VEGETATIVA: 1) por división de rizoma y
2) multiplicación “in vitro”, por cultivo de tejido
(de ápice o de capítulo). Este último método es el utilizado comercialmente en la
actualidad.

Cultivo

Como se cultivan durante al menos 2 años las plantas necesitan un adecuado


espaciamiento 40cm. entre filas y 25-30cm entre plantas. La plantación se lleva a cabo
en primavera cuando el suelo se calienta.

Labores específicas
Deshojado
Consiste en la eliminación de hojas viejas y, en ciertas ocasiones, de hojas verdes. En
el pasado se exageró la necesidad de realizar esta tarea. Es importante realizarla
luego del 1 ½ año y antes del 2º año del cultivo para tener mayor aireación de la
planta, pero no realizarla toda al mismo momento y al hacerlo, quitar también las hojas
viejas, muertas. Tratar de no romper las hojas, sino arrancarlas completas para evitar
el ataque de hongos en las hojas, principalmente de Botrytis.

Recolección y Comercialización.

Inicio de floración: 7 – 9 semanas de plantación

La flor de gerbera es muy delicada en la manipulación, por lo que se deben adoptar


una serie de precauciones en su manejo desde el instante de su recolección.

El capítulo de la inflorescencia debe presentar dos filas de flores masculinas abiertas,


lo que se pone de manifiesto por la presencia de las anteras, aunque existen
variedades e n las que esta observación es difícil, y en las que se recolecta
observando el cierre del corazón y la forma en que están desplegadas las lígulas.

El realizar el arranque de la flor indicado, incrementará la vida de ésta y su aptitud


para el transporte, momento en el que ha alcanzado su desarrollo máximo, tanto de
diámetro de la inflorescencia como de longitud y rigidez del pedúnculo.

13
La recolección debe realizarse en las primeras horas de la mañana, antes de que las
temperaturas del ambiente del invernadero sean elevadas, sujetando la base del
pedúnculo y arrancándolo mediante un movimiento de torsión, de tal forma que se
desprenda el callo de inserción del pedúnculo y sin que se produzca su rotura, no
debiendo quedar ningún resto sobre la planta.

Los rendimientos obtenidos a lo largo del cultivo varían según cultivares, pero se
pueden obtener como media unas 18 flores por planta durante el primer año, 25 fl/pl
en el segundo y 24 fl/pl en el tercero.

LILIUM

Importancia
Las flores más vendidas en el mundo son, en primer lugar, las rosas seguidas por los
crisantemos, tercero los tulipanes, cuarto los claveles y en quinto lugar los lilium.
El Lilium es una flor de calidad, muy apreciada por el consumidor, lo que asegura una
buena demanda en el mercado, en el que hay competencia entre diferentes países.
Son muy utilizadas para ramos, para floreros y también en los jardines.

En la Argentina se cultiva en Buenos Aires, Corrientes y Tucumán y la producción de


bulbos se ha ensayado en las siguientes zonas Lules (Provincia de Tucumán), Maipú y
Malargüe (Provincia de Mendoza); Bahía Blanca e Hilario Ascasubi (Provincia de
Buenos Aires) y Epuyén y Trevelin (Provincia de Chubut) con resultados variables
según la variedad y el método de propagación.

http://1.bp.blogspot.com/-1ADTFvQNTcE/Tnkgt_85jwI/AAAAAAAAAA0/8wSHvfe57Fw/s1600/Lilium.jpg

14
Morfofisiología
El género Lilium, perteneciente a la familia Alliaceae, reúne a la mayoría de las plantas
conocidas vulgarmente como azucenas o simplemente lilium. Son herbáceas perennes
originarias del hemisferio norte y presentan bulbos compuestos por brácteas
escamosas. Las escamas carnosas protegen en el centro del bulbo a un meristema
apical que da origen a un tallo no ramificado, de crecimiento definido, con hojas
normalmente sésiles de disposición alterna o verticilada (Bailey, 1950).
En el extremo caulinar se desarrollan las flores, solitarias o en inflorescencias
racimosas, que presentan 6 tépalos muy vistosos, 6 prominentes estambres con
anteras grandes y versátiles y un largo pistilo con ovario trilocular y estigma glanduloso
trilobado. Las flores son el objeto del cultivo de las azucenas y se ha logrado,
mediante mejoramiento por técnicas de selección e hibridación de las distintas
especies que componen el género, un sinnúmero de cultivares con una variación de
colores casi infinita.
Comercialmente se destacan tres grupos de híbridos: Asiáticos, Orientales y
Longiflorum. Recientemente y gracias a las herramientas biotecnológicas, se han
desarrollado los híbridos intergrupos: longiflorum x asiáticos (L/A), longiflorum x
orientales (L/ 0) y orientales x asiáticos (O/A).
El lilium es cultivado para producción de flor cortada o en maceta o como bulbos para
jardín

Requerimientos Edafoclimáticos
Los elementos climáticos más determinantes para este cultivo son la luz, la
temperatura y sus efectos combinados.
-Luz:
Una falta de luz puede provocar dos anomalías en la flor:
 Aborto de las flores. Decoloración en la base del botón floral que al final se
necrosa o no, pero cesa su desarrollo.
 Abscisión. Blanqueamiento del botón floral, seguido de un estrechamiento del
pedúnculo que lo sustenta y posterior caída del mismo.
Un exceso de luz hace palidecer los colores y da lugar a tallos demasiados cortos en
cultivares de poco crecimiento.
Existen grandes diferencias entre las necesidades de luz de unos y otros cultivares.
El momento crítico de falta de luz es cuando comienzan a formarse los botones
florales. Una escasa iluminación en esa época (fin de otoño y principio de invierno),
puede originar en algunos cultivares la pérdida de floración.

15
-Temperaturas
La interrupción de la dormancia y la inducción floral son provocadas por las bajas
temperaturas. Se puede aplicar a los bulbos dos tipos de tratamiento térmico:
 Temperatura de 2ºC durante 6 a 8 semanas después de la recolección.
 Temperatura de -2ºC durante varios meses para plantar durante todo el año
(bulbos congelados).
Para la mayoría de los híbridos se aconsejan temperaturas nocturnas entre los 12-
15ºC y las diurnas a 25º C. Las altas temperaturas junto a una baja intensidad
luminosa produce efectos negativos sobre las plantas.
El Lilium también es sensible a temperaturas elevadas del suelo, fundamentalmente
en las primeras fases de cultivo, ya que el proceso de formación de la flor se inicia
desde la plantación y si en ese momento existe una temperatura de suelo elevada (25º
C), el número de flores es menor. También dificulta el desarrollo de las raicillas del
tallo y las hace más propensas al ataque de enfermedades.
Para amortiguar estos efectos negativos se recomienda:
 Iluminación de apoyo para momentos críticos.
 Recubrimiento del suelo con materiales aislantes (turba, paja, pinocha, etc.)
para evitar excesos de temperatura en el suelo.
 Sombreado del cultivo en épocas muy luminosas hasta el inicio de la formación
de los botones florales. Se puede emplear malla de sombreo del 50% de
extinción, hasta que el cultivo alcance 25-40 cm.
 Aspersiones mojando bien las plantas.

-Suelo:
El Lilium es sensible a la salinidad y el suelo debe facilitar la formación de un
abundante sistema radicular de tallo. Por ello los suelos más idóneos para el cultivo
del Lilium son suelos sueltos, con buen drenaje, ricos en materia orgánica y con
suficiente profundidad (40 cm) donde el lavado de sales se realice con facilidad.
La mayor parte de los Lilium prefieren suelos con pH próximo a la neutralidad o
ligeramente ácido. Los híbridos orientales prefieren un pH entre 6 y 7 y los L.
speciosum y L. auratum son más calcífugos inclinándose por valores de 5,5 a 6,5.

Propagación
Las azucenas se propagan fácilmente por vía sexual o asexual. A nivel productivo, el
método más difundido de propagación vegetativa es la obtención de bulbillos

16
adventicios desde las escamas desarticuladas del bulbo, también llamado scaling
(Grassottí y Magnani, 1988).
La propagación asexual por cultivo de tejidos fue informada para Lilium y fueron
descriptos varios métodos y modificaciones de los mismos con el fin de optimizar la
producción de bulbilos in vitro (Marinangeli, 1997).
El Lilium es uno de los géneros a los que se ha aplicado tempranamente la
biotecnología con fines comerciales.

Cultivo En Invernadero
Plantación
La plantación debe programarse con antelación para que a la llegada de los bulbos se
proceda inmediatamente a su colocación en el terreno. Si no se realiza
inmediatamente, los bulbos se podrán conservar hasta 8-10 días en cámaras con
temperaturas de 0-2º C.

Normalmente existen dos épocas de plantación:


 Plantaciones de otoño, buscando la producción invernal y huyendo de las
elevadas temperaturas del verano.
 Plantaciones de invierno de cara a la producción de primavera.

Las densidades de plantación dependerán del tipo de Lilium a cultivar, del calibre del
bulbo y del momento de plantación. En épocas de menor luminosidad de emplearán
densidades menores y en épocas de mayor luminosidad, las densidades mayores. En
general puede utilizarse 80 bulbos/m2 para calibre 10/12, 60-70 bulbos/m2 para
calibres 12/14 y 50-60 bulbos/m2 para calibres 14/16.

La profundidad de plantación está muy relacionada con la facultad que poseen


algunos híbridos de emitir raíces de tallo. Estas raíces salen de la parte enterrada del
tallo, por lo que el bulbo debe ponerse a suficiente profundidad para facilitar el
desarrollo de las mismas. Para plantaciones invernales la profundidad adecuada es de
unos 8 cm, mientras que en plantaciones de verano será de 10-12 cm.

Entutorado
A pesar de enterrar bastante el tallo, casi todos los híbridos pertenecientes a las
especies L. speciosum y L. longiflorum, así como algunos cultivares de gran
crecimiento de los otros grupos, necesitan entutorado para evitar que se tuerzan o

17
quiebren. Lo más práctico es recurrir a mallas de nylon con cuadros de 12,5 x 12,5 cm
o de 15 x 15 cm. Se colocará una sola malla y se irá elevando a medida que crezca el
cultivo.

Recolección
El momento óptimo es cuando los dos o tres primeros botones florales empiezan a
colorear y antes de que se produzca la apertura o antesis. Se cortará el tallo floral por
su base a unos 2 cm de su cuello.
La anticipación al momento óptimo de recolección puede llevar consigo el que los
botones no finalicen su desarrollo completo, corriendo el riesgo de que no abran
ninguna flor o no lo hagan la mayoría de ellas. El retrasar la recolección, provoca un
mayor número de flores abiertas que desprenden polen y pueden mancharse entre sí.
Además al ser una flor grande y delicada sufre bastante durante la manipulación y
transporte.

Postrecolección
Tras la recolección se deben seguir una serie de pasos que aseguren la adecuada
conservación y comercialización de la flor, para que esta no sufra daños. Es preciso
realizar una limpieza de las hojas basales del tallo hasta una altura de unos 10 cm
para mejorar la apariencia de éste e incluso alargar la vida útil de la flor al aumentar la
facilidad de absorción de agua.

Comercialización
-Normalización de bulbos: calibres de 10 a 18 cm. Los bulbos son muy sensibles a la
desecación; deben mantenerse a una humedad relativa del 90% en las cámaras de
tratamiento y en los embalajes con tierra húmeda.
-Flores cortadas, los parámetros de calidad que determinan la correcta
comercialización de las plantas de Lilium son la longitud del tallo, número de botones
florales, longitud del botón floral y la firmeza del tallo.

BIBLIOGRAFIA

- Di Benedetto, A (2004): Cultivo Intensivo de Especies Ornamentales: bases


científicas y tecnológicas. 288 páginas. Editorial Facultad de Agronomía (U.B.A.)
- Fernandez, Roberto y otros. (1992). La Actividad Florícola en los alrededores de
Buenos Aires. INTA. Boletín de Divulgación Técnica nº8.

18
- Gruszynski. C. (2007).Informações básicas para cultivo Comercial do LISIANTHUS
ou EUSTOMA para corte. http://www.cultivodeflores.com.br/lisiantus.htm
- La Floricultura en la Argentina – Diagnósticos y Elementos de Análisis para las
Propuestas de Acción. (1994). SAGYP.
- Mascarini, L. (1998). El cultivo de la gerbera en sustrato. Revista Horticultura
Internacional. nº 19. pág. 86-88.
- Larson, Roy. (1994). “Introducción a la Floricultura”. AGT Editor. S.A. México.
- Resúmenes varios. (2006).3º Congreso Argentino de Floricultura. Noviembre
- Revista PRODUCIENDO. (1998). Año 6 Nº37. El Cultivo de Freesia. Argentina.
- Salinger, John. P. (1991). “Producción Comercial de Flores”. Ed. Acribia. España.
- Vidalie, Henri. (1992). “Producción de Flores y Plantas Ornamentales”. 2º Edición.
Ed. Mundi Prensa. España.

19