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1- Hacer ejercicio regularmente

La actividad física constante es beneficiosa para la salud general del


cuerpo. En especial, los ejercicios aeróbicos dejan excelentes ventajas
en cuanto a la capacidad pulmonar, tanto en personas sanas como en
aquellas que tienen algún tipo de afección respiratoria.

2- Incluir alimentos ricos en Omega


Los pescados grasos, en especial, aportan cantidades suficientes del ácido graso
Omega-3. Esta sustancia proporciona numerosos beneficios a la salud; uno de
ellos es que ayuda con la dificultad para respirar así como otros síntomas del
asma, ya que el omega-3 reduce la inflamación.
Pero no solo el pescado contiene este ácido graso esencial, sino que también
podemos encontrarlo en las nueces, algunos vegetales y frutas también.

3- Evitar el cigarrillo
Fumar cigarrillos ocasiona daños a los pulmones y vías respiratorias porque causa
inflamación, además de acelerar la oxidación de las células respiratorias e incluso
aniquilándolas de manera definitiva.
Enfermedades graves como el enfisema, la enfermedad pulmonar obstructiva
crónica, bronquitis crónica y cáncer de pulmón son daños potenciales del cigarrillo,
el cual contiene más de 4.000 sustancias tóxicas que disminuyen la capacidad
pulmonar.
También es importante evitar inhalar el humo de otros fumadores, pues se ha demostrado que la
exposición al humo de los fumadores pasivos está relacionada con enfermedades respiratorias
crónicas como la bronquitis.

4- Mantenerse hidratado
La ingesta suficiente de agua le da a las mucosidades de las vías respiratorias y
pulmones una consistencia más delgada. Si estas son muy gruesas, se vuelven
pegajosas y hacen más difícil la respiración y aumentan las posibilidades de adquirir
enfermedades.
Por otro lado, al no obtener la hidratación suficiente, los pulmones se dilatan para
compensar la deficiencia de agua, por lo que trabajan más y se hacen más débiles.
La cantidad recomendada es de 6 a 8 vasos de agua diarios, cantidad que permite expulsar las
toxinas del sistema respiratorio, además de prevenir la formación de moco.

5- Mantener una buena limpieza del equipo de aire acondicionado


El correcto mantenimiento de los equipos de aire acondicionado es un tema de peso
en cuanto a la salud de las vías respiratorias.
Si los ductos, filtros y demás componentes por donde pasa el aire están sucios, la
exposición a bacterias, humedad y alérgenos es mayor y puede generar afecciones
como la Enfermedad del Legionario, caracterizada por dificultades para respirar y
fiebre.
Por lo tanto, es necesario seguir una rutina de mantenimiento periódico para evitar
la proliferación de bacterias, hongos y gérmenes que se esparcen por el aire.

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