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El Remedio de Dios para tu Agotamiento

Emocional
“En verdes pastos me hace descansar” Salmo 23:2 NVI.
Introducción: todos en algún momento hemos sentido no querer seguir más
luego de una temporada difícil, en nuestro trabajo o vida cotidiana, o
sencillamente después de un día largo. Y solo pensamos en no querer seguir y
morir, pues es mas normal de lo que parece.
En la biblia nos encontramos con muchos casos de estos, hombres de Dios que
desfallecieron y no querían continuar. Dios nos dejo esto solo para demostrarnos
el lado humano de los hombres que fueron llamados y escogidos por el mismo
Dios que creo todo. Y así darnos a entender que eran como tu y yo.

¿Qué es el agotamiento emocional?


El agotamiento emocional es un estado al que se llega por sobrecarga de
esfuerzo. En este caso no hablamos solo de excesos laborales, sino de cargar con
la responsabilidad de asumir conflictos, responsabilidades o estímulos de tipo
emocional o cognitivo.
Al agotamiento emocional no se llega de un momento a otro. Se trata de un
proceso que se incuba lentamente, hasta que hay un punto en que la persona se
desploma. Ese quiebre lo sumerge en la parálisis, la depresión profunda o la
enfermedad crónica. Se produce un colapso en la vida de la persona, porque
literalmente ya no aguanta más.
Aunque el agotamiento emocional se experimenta como cansancio mental, suele
estar acompañado de una gran fatiga física. Cuando sobreviene hay una
sensación de pesadez, de imposibilidad de seguir adelante. Se cae entonces en
una inercia de la que es difícil salir.
-Elías se encontraba en medio de un conflicto grande
“Acab hijo de Omrí hizo lo que ofende al Señor, más que todos los reyes que lo
precedieron”. 1 Reyes 16:30
“y también fabricó una imagen de la diosa Aserá. En fin, hizo más para provocar
la ira del Señor, Dios de Israel, que todos los reyes de Israel que lo precedieron”.
1 Reyes 16:33
“Ahora bien, Elías, el de Tisbé de Galaad, fue a decirle a Acab: «Tan cierto como
que vive el Señor, Dios de Israel, a quien yo sirvo, te juro que no habrá rocío ni
lluvia en los próximos años, hasta que yo lo ordene»”. 1 Reyes 17:1
Viuda
“Después de un largo tiempo, en el tercer año, la palabra del Señor vino a Elías y
le dio este mensaje: «Ve y preséntate ante Acab, que voy a enviar lluvia sobre la
tierra»”. 1 Reyes 18:1
“Después de un largo tiempo, en el tercer año, la palabra del Señor vino a Elías y
le dio este mensaje: «Ve y preséntate ante Acab, que voy a enviar lluvia sobre la
tierra». Como Jezabel estaba acabando con los profetas del Señor, Abdías había
tomado a cien de ellos y los había escondido en dos cuevas, cincuenta en cada
una, y les había dado de comer y de beber”. 1 Reyes 18:1,4
Profetas de Baal y Asera (450 Baal y 400 Asera) vrs. Elías
Desde el monte Carmelo a Jezreel hay 39 kms. Acab y Elías recorrieron la misma
distancia en diferentes lapsos de tiempo. Un caballo puede correr en promedio
de 50 a 80 Kms/h. El ser humano puede correr cortas distancias en poco tiempo,
69 Kms/h
1 Reyes 18:45

¿Qué haces si te das cuenta de que estás agotado emocionalmente?


Cuando Elías se enfrentó a esa experiencia, Dios le guio a hacer tres cosas que le
ayudaron a recuperarse –y son cosas que te pueden ayudar a recuperarte,
también, cuando estás al final de la cuerda.

1. Descansa tu cuerpo.
En el salmo más famoso del mundo, la Biblia dice de Dios, “En verdes pastos me
hace descansar” (Samos 23:2 NVI). Algunas veces Dios debe hacerte recostarte
porque no estás dispuesto a hacerlo. No puede estar fuerte espiritual y
emocionalmente mientras estás físicamente agotado.
Eso es lo que le sucedió a Elías. Dios no regaño a Elías. Dios tampoco dijo, “¿qué
te pasa? Solo estás teniendo lástima de ti”. Él simplemente dejó dormir a Elías. La
Biblia dice sobre Elías en 1 Reyes 19:5 “Luego se acostó debajo del arbusto y se
quedó dormido” (NVI).
Algunas veces lo más espiritual que puedes hacer cuando estás agotado
emocionalmente es, tomar una siesta.

2. Saca tus frustraciones.


Revelar tus sentimientos es el principio de la sanidad.
“y caminó todo un día por el desierto. Llegó adonde había un arbusto, y se sentó
a su sombra con ganas de morirse. «¡Estoy harto, Señor! —protestó—. Quítame la
vida, pues no soy mejor que mis antepasados». Elías se asustó y huyó para
ponerse a salvo. Cuando llegó a Versaba de Judá, dejó allí a su criado Luego se
acostó debajo del arbusto y se quedó dormido. De repente, un ángel lo tocó y le
dijo: «Levántate y come»”. 1 Reyes 19:3-5
En 1 Reyes 19:10, Elías le dijo esto a Dios: “—Me consume mi amor por ti, Señor
Dios Todopoderoso —respondió él—. Los israelitas han rechazado tu pacto, han
derribado tus altares, y a tus profetas los han matado a filo de espada. Yo soy el
único que ha quedado con vida, ¡y ahora quieren matarme a mí también!” (NVI).
Elías no se guardó nada. Él no puso filtro a sus sentimientos. Él le dijo a Dios sus
frustraciones.

Este es el punto que no debes perderte en este versículo. Dios no se sorprende


cuando te quejas con él. Él te escuchará hasta que te quedes sin palabras. Déjalas
salir. Dios puede manejar cualquier cosa que le lances.

3. El tiene una palabra para ti.


En medio de la tormenta que hay dentro de ti, cuando sientes que Dios no esta
contigo. Presta atención que después del bullicio, Dios puede llegar y susurrarte
al oído una palabra que cambie tu vida y te impulse a levantarte de donde estas.
“Elías respondió: “Señor, Dios de los ejércitos del cielo, siempre te he servido lo
mejor que he podido. Pero el pueblo de Israel ha roto su acuerdo con usted. Han
destruido tus altares. Han matado a tus profetas con espadas. Soy el único profeta
que queda. ¡Y ahora también están tratando de matarme! Entonces el Señor le
dijo a Elías: «Vete. Párate frente a mí en la montaña. Voy a pasar por ti. Entonces
sopló un viento muy fuerte. Causó la ruptura de las montañas. Rompió grandes
rocas frente al Señor. Pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento,
hubo un terremoto. Pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del
terremoto, hubo un incendio. Pero el Señor no estaba en el fuego. Después del
incendio, se escuchó una voz suave y tranquila”. 1 Reyes 19:10-12 ICB

4. Recuerda y reenfócate en Dios.


Cuando estás exhausto emocionalmente y casi agotado, necesitas recordar lo
que Dios dice y quien es él. Cuando hacemos eso, cambiamos nuestros ojos de
nuestro problema hacia nuestro Jesús. Se refresca nuestra conciencia del poder,
presencia y personalidad de Dios. Necesitamos ver más eso de lo que
necesitamos ver a nuestros problemas.

En 1 Reyes 19:11-13, Dios demostró su poder de primera mano a Elías. El Señor


le mostró quién estaba en control. Cuando estás batallando con el desgaste, a
menudo es porque estás intentando jugar el papel de Dios y controlar todo.

Cuando te vuelves a enfocar en Dios, te das cuenta que él está en control. Puedes
dejar de ejercer tu propio control.

Si te sientes agotado y exhausto emocionalmente, Dios no te ha olvidado. Al igual


que Dios hizo con Elías, Dios está listo y dispuesto a ayudar.
Además, hay un motivo para seguir adelante. Elías tenia trabajo que hacer,
después de esto el ungió a Jehu como rey y tomo a Eliseo como su discípulo. Hay
personas que te necesitan, por eso levántate que hay un camino largo por
recorrer y muchos por ayudar.

Reflexiona sobre esto:


• Cuando recuerdas tiempos de agotamiento emocional en tu vida, ¿Cómo
lograste superarlos?
• ¿Por qué puede ser difícil descansar lo necesario cuando estás batallando con
agotamiento emocional?
• Cuando estás sufriendo agotamiento emocional, no solo debes demostrar tus
sentimientos a Dios. También necesitas expresarlos a otras personas. ¿A quién
en tu vida puedes de forma segura expresar tus sentimientos?