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¿Cómo ser un buen emprendedor?

1. Conoce el mercado en el que te desenvuelves

Es imprescindible que un
emprendedor conozca a la
perfección el que va a ser su
campo de batalla a partir de ahora.
Solo conociendo el mercado, es
posible saber las necesidades que
existen y la viabilidad de nuestro
negocio.

2. Sé optimista

Ser positivo es una de las


cuestiones fundamentales a la hora
emprender un negocio. Debemos
confiar en que cada una de las
decisiones que tomamos va a tener
un impacto positivo porque para
ello lo hacemos.

3. Nunca dejes de innovar

La innovación es el motor del


emprendimiento. Las nuevas
empresas y startups se basan en la
innovación para crear negocios que
se hagan un hueco en el mercado.
Debemos ser originales por
naturaleza, ver más allá de donde
ven los demás y aplicar ideas
innovadoras, en nuestra forma de gestionar el negocio, en los equipos de trabajo, en la
comunicación, para estar constantemente a la última y recibir la aceptación de nuestros
públicos internos y externos.

4. Sé un líder

El liderazgo es una de las


capacidades que deben
desarrollar todos los
emprendedores para poder
conseguir que el conjunto del
equipo de trabajo pueda
conseguir los objetivos y metas
propuestas. Las habilidades comunicadores son imprescindibles a la hora de explotar la
parte comercial del negocio con otros clientes, pero también a la hora de liderar a tus
trabajadores y alinearlos con los objetivos de la
empresa.

5. Aprende cada día

Un emprendedor no hay día que no


aprenda algo nuevo en su trabajo. A veces
por gustos y otras por obligación, pero es
necesario seguir formándose día a día.
Son muchos los problemas que se
presentan día a día, y es fundamental aprender para poder
solucionarlos.

6. Escucha los consejos

Uno de los errores más


comunes del emprendedor
es el de creer que lo sabe
todo. Cuando emprendes por
primera vez, lo más
frecuente es cometer
errores.

7. Solicita ayuda

No puedes saberlo todo.


En ocasiones, el orgullo
del emprendedor nos
provoca una sensación de
saber hacerlo todo bien
pero, como decíamos, es
un error creer que lo
sabemos todo. Vas a
necesitar ayuda, así que no dudes en pedirla y disfruta de aprender de las personas que
saben más que tú en cualquiera de las cosas de la vida.

8. Toma riesgos

En el ADN del emprendedor


se encuentra la palabra riesgo.
Riesgo no significa realizar
grandes inversiones, o crear
algo lo más extravagante
posible para sorprender a los
demás. Pero el día a día de los negocios está lleno
de decisiones que debemos tomar, algunas más conservadoras y otras más arriesgadas.
Arriesga cuando puedas, porque solo así podrás conseguir cosas más importantes.

9. Trabaja con pasión

La pasión es el
ingrediente principal
necesario para poder
emprender un negocio.
Vas a necesitar muchas
horas de trabajo y un
gran sacrificio para poder
sacar adelante tu
empresa, sobre todo en
los primeros compases
del proyecto, por lo que necesitarás un extra de motivación que te permita lidiar con ello.

10. No rendirse nunca

Mil problemas y
obstáculos van a
interponerse en tu
camino día tras día.
Algunos tendrás una
sencilla solución, pero
otros no serán nada
fáciles de resolver.
Aun así, debemos
seguir adelante siempre para conseguir los objetivos propuestos porque es lo queremos
y por lo que luchamos cada día.

PRINCIPIOS GENERALES DE EMPRENDIMIENTO:


Son proactivos:

Los emprendedores de verdad enfrentan


obstáculos y problemas con naturalidad. A la
hora de evaluar circunstancias adversas, evitan
la negatividad tanto personal como la de
aquellos en su entorno. Los emprendedores
natos se limitan a gestionar y concluir sus
objetivos diarios más que responder
reactivamente ante cualquier dificultad.
Agregan Valor.

Estos emprendedores no se limitan a


obtener solo ganancias económicas
rápidas, ni tampoco buscan hacerse ricos
en el corto plazo.

Un Emprendedor inteligente cree que


solo Agregando Valor podrá obtener
beneficios al corto y al largo plazo. Éstos
se aseguran de que su negocio ofrezca
productos o servicios que realmente
satisfagan a sus clientes, dándoles más
de lo que esperan.

Asumen toda la responsabilidad.

Los Emprendedores motivados se niegan a repatir culpas y siempre asumen su


responsabilidad ante el éxito o ante el fracaso. Éstos entienden que tomar toda la
responsabilidad puede ser desalentador, pero una vez que van superando problemas asumen
toda esa responsabilidad como una inspiración.

Se convierten en expertos.

Dedican su tiempo y esfuerzo en estudiar a fondo su campo de interés. Dominan mejor que
la mayoría su técnica, producto o mercado porque están en la permanente búsqueda de
conocimiento y control de sus destrezas.

Buscan Resultados no Pretextos.

Estar dando razones, justificaciones y pretextos por la falta de conclusión de metas, o por
haber fracasado, son el tipo de respuestas emocionales que casi siempre están mal, son
incorrectas o subjetivas.

Tienen un Plan por escrito.

Los Emprendedores exitosos ponen sus ideas o proyectos por escrito, muchos le llaman
Plan de Empresa, Proyecto Ejecutivo, Plan de Acción, etc. Estableciendo por escrito el Plan
le dan forma al camino que tienen que seguir, y están conscientes que:

Construyen relaciones de largo plazo.

Los seres humanos preferimos hacer negocios con personas a quienes ya conocemos y en
quienes confiamos, más que probar con desconocidos, por mucho prestigio que puedan
tener. Los emprendedores exitosos practican el Networking, se relacionan con gente de su
medio, y hasta de distintos mercados, buscan establecer relaciones y sinergias de largo
plazo, más que encontrar o cazar clientes.

Buscan críticas constructivas.

Cuando el Ego de alguno ha crecido, es posible que sea menos receptivo a la hora de
escuchar ideas y opiniones de los demás. La retroalimentación es esencial para los
profesionales exitosos, y ya sea constructiva o negativa, siempre la valoran porque les
ayuda a mejorar, cambiar o revaluar su producto o servicio.

Buscan el crecimiento de todos.

Un buen Emprendedor sabe que solo no podrá llegar muy lejos. Está consciente que su
Empresa solo será posible si incluye a gente motivada en su crecimiento dentro del
proyecto, gente que adopte sus valores y que crea que también se verá beneficiada por el
resultado conjunto. Un emprendedor natural vela por el beneficio de sus clientes, de los
accionistas y de los empleados, entiende que todos son factores importantes en su
ecuación para lograr el cometido.

No pierden el tiempo.

Los emprendedores más centrados tienen consciencia de que el tiempo es limitado. Saben
que no tienen toda la vida para seguir soñando y hacerse ilusiones.

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