Está en la página 1de 15

Accidente de tránsito: informe

pericial no desarrolló el método


empleado para demostrar relación de
causalidad entre el choque y las
lesiones
Sumilla. La pericia oficial señaló que teniendo en consideración las lesiones
graves del conductor y los daños materiales, se ha establecido que la UT-1
impactó con el neumático posterior izquierdo de la UT-2; pero sin desarrollar
en forma expresa, clara y precisa la metodología empleada para establecer de
manera objetiva y demostrable la relación de causalidad entre los daños
materiales a los vehículos y las lesiones físicas del agraviado con el choque
entre la UT-1 y la UT-2, incurriendo de esta manera en el razonamiento
incorrecto (sofisma) de petición de principio o argumento circular, en el que la
conclusión que necesita ser probada ya está presente en alguna de las
premisas; peor aún si el perito en calidad de SO2 PNP no tiene los
conocimientos especializados y acreditados en Medicina Legal ni en Física
para sostener científicamente tales conclusiones. Tampoco, el Ministerio
Público, ofreció para juicio algún testigo que haya presenciado el accidente de
tránsito, a efectos de corroborar el hecho sustancial de la acusación de que el
accidente de tránsito se produjo como sostiene la pericia oficial por el choque
lateral positivo entre la UT-1 (motocicleta) y la UT-2 (cargador frontal).

CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE LA LIBERTAD


TERCERA SALA PENAL SUPERIOR
EXPEDIENTE Nº 427-2018-0

SENTENCIA DE APELACIÓN

RESOLUCIÓN NÚMERO SEIS

Trujillo, catorce de noviembre del dos mil diecinueve

 Imputado: Ponpeyo Lozano Rebaza


 Delitos: Homicidio culposo y fuga del lugar del accidente de tránsito
 Agraviados: Edgard Rafael Flores Llaury y Estado-Poder Judicial
 Procedencia: Juzgado Penal Unipersonal de Virú
 Impugnante: Imputado
 Materia: Apelación de sentencia condenatoria
 Especialista: Arturo Mendoza Rojas

VISTOS: El recurso de apelación interpuesto por el imputado Ponpeyo


Lozano Rebaza, contra la sentencia condenatoria contenida en la
resolución número doce de fecha veintidós de junio del dos mil dieciocho,
emitida por el Juez Robert Antonio Cerna García del Juzgado Penal
Unipersonal de Trujillo. La audiencia de apelación se realizó el día
veintinueve de octubre del dos mil diecinueve en la sala de audiencias de
la Tercera Sala Penal Superior de la Corte Superior de Justicia de La
Libertad, con la presencia de los Jueces Superiores Titulares Sara
Angélica Pajares Bazán, Carlos Merino Salazar y Giammpol Taboada
Pilco (Director de Debate); la Fiscal Superior Lea Guayan Huaccha y el
abogado Russell Franklin Gamez Haro por el imputado, sin la
concurrencia de los demás sujetos procesales.

Interviene como ponente el Juez Superior Giammpol Taboada Pilco.

ANTECEDENTES:

Acusación

1. Con fecha treinta y uno de marzo del dos mil diecisiete, el Fiscal


Josep Harol Quezada Sánchez de la Fiscalía Provincial Mixta
Corporativa de Virú, formuló acusación contra el imputado Ponpeyo
Lozano Rebaza, como autor del delito de homicidio culposo tipificado
en el artículo 111 del Código Penal en agravio de Edgard Rafael Flores
Llaury; y por el delito de fuga del lugar del accidente de tránsito,
tipificado en el artículo 408 del Código Penal en agravio del Estado –
Poder Judicial, por lo que solicita se le imponga seis años de pena
privativa de libertad (cinco años por el delito de homicidio culposo y
un año por el delito de fuga del lugar del accidente de tránsito), el
pago de noventa días multa a favor del Estado, inhabilitación en la
modalidad de suspensión de la autorización para conducir vehículo
por el plazo de cinco años, más una reparación civil de S/. 18,000.00
(dieciocho mil soles) a favor del agraviado (no constituido en actor
civil) y de S/ 800.00 (ochocientos soles) a favor del Estado – Poder
Judicial (constituido en actor civil).

2. El hecho punible consiste en que con fecha cinco de septiembre del


dos mil quince a las veinte horas con cuarenta minutos se hizo
presente de la Comisaría PNP de Virú Jaime Flores Laury (hermano
del agraviado), a fin de poner en conocimiento que a las diecinueve
horas con treinta minutos del mismo día, se había producido un
accidente de tránsito en el sector “La Gloria” a unos 500 metros
aproximadamente del puente Chavimochic, en el distrito y provincia
de Virú, departamento de La Libertad, con un vehículo menor,
motocicleta de placa de rodaje 4223-4A, color azul, marca Ronco,
conducido por el agraviado Edgar Rafael Flores Llaury (27 años),
quien fue impactado por un cargador frontal color amarillo, sin placa
de rodaje, conducido por el imputado Ponpeyo Lozano Rebaza (23
años), quien se dio a la fuga. El agraviado fue auxiliado por personal
de Serenazgo de la Municipalidad de Virú que lo trasladó al Hospital
de Virú; empero por la gravedad de sus heridas fue trasladado al
Hospital Belén de Trujillo, falleciendo posteriormente el quince de
setiembre del dos mil quince. El Ministerio Público siguiendo las
conclusiones del Dictamen Técnico Pericial Nº 174-16-
REGPONOR.LL.DIVPOS/DEPTRA-SECCIAT de fecha uno de octubre
del dos mil dieciséis suscrito por el SO2 PNP Jimy Luis Felipe Polo
Chotón, señaló como factor predominante del accidente de tránsito
con resultado fatal, la acción operativa imprudente y negligente del
imputado como conductor de la UT-2 (cargador frontal), al desplazar
su unidad por el carril norte de la carretera de acceso al sector
Zaraque, en sentido de este oeste sin considerar los peligros
presentes y posibles que se puedan presentar en la vía pública, más
aún en horas de la noche donde se encuentra prohibido el tránsito de
esta clase de vehículos, sin tomar en cuenta las medidas de
precaución y seguridad que debe adoptar para su desplazamiento en
la vía pública.

Sentencia de primera instancia

3. Con fecha veintidós de junio del dos mil dieciocho, mediante


resolución número cinco, el Juez Robert Antonio Cerna García del
Juzgado Penal Unipersonal de Trujillo, emitió
sentencia condenatoria  contra el acusado Ponpeyo Lozano Rebaza
como autor del delito de homicidio culposo, tipificado en el artículo
111 del Código Penal en agravio de Edgar Rafael Flores Llaury; y por el
delito de fuga del lugar del accidente de tránsito, tipificado en el
artículo 408 del Código Penal en agravio del Estado- Poder Judicial,
imponiéndole cuatro años de pena privativa de libertad suspendida en
tres años con el cumplimiento de reglas de conducta, la pena de
inhabilitación por un año consistente en la suspensión de la
autorización para conducir vehículos, el pago de noventa días multa
equivalente a S/ 675.00 (seiscientos setenta y cinco soles) a favor del
Estado, y el pago de una reparación civil de S/ 18,000.00 (dieciocho
mil soles) a favor de los herederos legales del agraviado occiso Edgar
Rafael Flores Llaury y de S/ 800.00 (ochocientos soles) a favor del
Estado – Poder Judicial.

Recurso de apelación

4. Con fecha dos de julio del dos mil dieciocho, el imputado Ponpeyo


Lozano Rebaza, presentó recurso de apelación contra la sentencia
condenatoria, solicitando se revoque la sentencia y se le absuelva de
la acusación fiscal por ambos delitos, argumentando esencialmente
que no se ha demostrado que el accidente de tránsito con resultado
fatal (muerte) se produjo por choque lateral positivo entre la
motocicleta de placa de rodaje 4223-4A (UT-1) conducido por el
agraviado y el cargador frontal (UT-2) conducido por el imputado, en
la carretera de acceso al sector Zaraque, por lo que, no puede ser
sujeto activo del delito de homicidio culposo. En tal sentido, al no
tener parte en el accidente de tránsito con resultado fatal, tampoco
puede ser responsable del delito de fuga del lugar del accidente de
tránsito.

5. Con fecha veintidós de agosto del dos mil dieciocho, mediante


resolución número trece, el Juzgado Penal Unipersonal de
Virú  concedió el recurso de apelación interpuesto por el imputado, y
elevó los actuados al Superior en grado. Luego, con fecha trece de
diciembre del dos mil dieciocho, la Tercera Sala Penal Superior de La
Libertad corrió traslado del recurso de apelación por el plazo de cinco
días a los demás sujetos procesales, no habiendo procedido a
absolverlo. Asimismo con fecha veinticuatro de abril del dos mil
diecinueve, la Tercera Sala Penal Superior de La Libertad admitió el
recurso impugnatorio de apelación de sentencia, no se ofrecieron
nuevos medios de prueba en segunda instancia; finalmente con
fecha seis de noviembre del dos mil diecinueve se realizó la audiencia
de apelación, habiendo solicitado el defensor del imputado recurrente
que se  revoque,  y la Fiscalía se confirme  la sentencia condenatoria,
señalándose el catorce de noviembre del dos mil diecinueve la
expedición y lectura de la sentencia.

CONSIDERANDOS:

6. El delito de homicidio culposo -materia de acusación- previsto en el


artículo 111 del Código Penal reprime al que por culpa ocasiona la
muerte de una persona; es decir, estamos frente a un delito
imprudente –por negligencia– donde se transgrede el deber de
cuidado. El tipo penal en mención se genera cuando el sujeto activo
ocasiona la muerte del sujeto pasivo mediante acciones no dolosas,
que se llevaron a cabo por negligencia, vulnerando el deber de
cuidado  necesario que se le exige según su rol [Casación Nº 912-
2016-San Martín, de once de julio del dos mil diecisiete, fundamento
7]. Es una circunstancia agravante del delito de homicidio culposo,
cuando la muerte resulta de la inobservancia de las reglas técnicas de
tránsito (tercer párrafo). Respecto a las reglas de tránsito, el
Reglamento Nacional de Tránsito establece para los conductores una
serie de prescripciones relacionadas a la conducción, a los
dispositivos de control, de seguridad, de velocidad, de
estacionamiento y detención, entre otros. En todos estos casos el
resultado, a efectos de configurar esta agravante, debe ser producto
del riesgo creado debido a la inobservancia de estas reglas técnicas
de tránsito [Recurso de Nulidad Nº 2145-2013-Huancavelica, de
dieciséis de agosto del dos mil trece, fundamento 4].

7. La sentencia recurrida ha concluido que está acreditado la comisión


del delito de homicidio culposo tipificado en el artículo 111, tercer
párrafo del Código Penal que reprime al que por culpa ocasiona la
muerte de una persona cuando el delito resulte de la inobservancia de
las reglas técnicas de tránsito, valorando como prueba principal para
establecer la responsabilidad penal a título de culpa del imputado
Ponpeyo Lozano Rebaza, el Dictamen Técnico Pericial Nº 174–16–
REGPONOR.LL.DIVPOS/DEPTRA-SECCIAT de fecha uno de octubre
del dos mil dieciséis, que estableció como factor predominante del
accidente de tránsito con resultado fatal para el conductor de la UT-1
(motocicleta de placa de rodaje 4223-4A) el agraviado occiso Edgar
Rafael Flores Llaury, la acción operativa imprudente y negligente del
imputado como conductor de la UT-2 (cargador frontal), al desplazar
su unidad por el carril norte de la carretera de acceso al sector
Zaraque, en sentido de este oeste sin considerar los peligros
presentes y posibles que se puedan presentar en la vía pública, más
aún en horas de la noche donde se encuentra prohibido el tránsito de
esta clase de vehículos, sin tomar en cuenta las medidas de
precaución y seguridad que debe adoptar para su desplazamiento en
la vía pública.

8. El imputado Ponpeyo Lozano Rebaza declaró que el día cinco de


septiembre de dos mil quince fue a trabajar a Tomabal, al terminar su
trabajo, comenzó a desplazarse a Virú bajando por el sector La Gloria
canal madre, cuando vio tres motos lineales que pasaron a velocidad
por su lado, luego pasó otra moto y se despistó, quedando el
conductor tirado sin movimiento encima de su moto entre la berma y
la chacra. Ambos venían en sentido contrario y la moto no chocó con
el cargador frontal. El imputado al negar su responsabilidad penal en
el delito de homicidio culposo, generó como punto controvertido y
tema de debate en juicio la relación de causalidad del accidente de
tránsito, consistente en determinar si se produjo por el choque entre
el cargador frontal conducido por el imputado y la motocicleta
conducida por el agraviado como lo sostiene la parte acusadora, o,
por el despiste de éste último como refiere la parte acusada, por lo
que corresponde en sede de apelación revalorar las conclusiones de
la prueba pericial contenida en el Dictamen Técnico Pericial Nº 174–
16–REGPONOR.LL.DIVPOS/DEPTRA-SECCIAT, utilizado como prueba
de cargo para sustentar la condena. Al respecto, el artículo 425.2 del
Código Procesal Penal prescribe que la Sala Penal Superior
sólo valorará independientemente la prueba actuada en la audiencia
de apelación y las pruebas pericial, documental, preconstituida y
anticipada.

9. La sentencia condenatoria recurrida ha asumido acríticamente las


conclusiones de la pericia oficial, sin realizar un análisis de logicidad y
consistencia entre las premisas (datos) sobre el factor determinante
del accidente de tránsito, estando los Jueces ad quem facultados
para otorgarle una valoración independiente por tratarse de una
prueba pericial, como lo autoriza el artículo 425.2 del Código Procesal
Penal. Asimismo, el Acuerdo Plenario N° 4-2015/CIJ-116 del dos de
octubre del dos mil quince, ha establecido como reglas generales
sobre la valoración de la prueba pericial  que, las opiniones periciales
no obligan al Juez y pueden ser valoradas de acuerdo a la sana
crítica; sin embargo, el Juez no puede “descalificar” el dictamen
pericial desde el punto de vista científico, técnico, artístico ni
modificar las conclusiones del mismo fundándose en sus
conocimientos personales. En consecuencia, el Juez deberá
fundamentar coherentemente tanto la aceptación como el rechazo
del dictamen, observando para ello las reglas que gobiernan el
pensamiento humano, lo que generará, asimismo, la posibilidad de un
control adecuado de sus decisiones. El Juez, en suma no está
vinculado a lo que declaren los peritos; él puede formar su convicción
libremente [fundamento 17]. El enfoque de un Tribunal no debe ser
sobre las conclusiones alcanzadas por el perito, sino sobre la
metodología empleada para llegar a estas conclusiones. Y en caso
que la conclusión no se desprenda de los datos que señalan en su
dictamen, el Tribunal tiene la libertad de determinar que existe un
análisis inaceptable entre premisas y conclusión [fundamento 18].

10. El Dictamen Técnico Pericial Nº 174–16–


REGPONOR.LL.DIVPOS/DEPTRA-SECCIAT (pericia oficial) señaló que
la clase de accidente fue choque lateral positivo  entre la UT-1
(motocicleta) y la UT-2 (cargador frontal) ocurrido en la carretera de
acceso al sector Zaraque del distrito y provincia de Virú con fecha
cinco de setiembre del dos mil quince a las diecinueve horas. El
accidente de tránsito se produjo cuando la UT-1 impactó con la
estructura lateral izquierda (amortiguador telescópico izquierdo,
protector antivuelco izquierdo, tanque de combustible lado izquierdo,
tapa de motor lado izquierdo) contra el neumático posterior izquierdo
de la UT-2, provocando que por la fuerza del impacto, el conductor
resulte con lesiones graves en los miembros inferiores (fractura
expuesta del fémur izquierdo) y superiores (traumatismo torácico), y
por la diferencia de pesos y medidas, la UT-1 es desplazada junto con
el conductor hacia la zona de tierra lado sur de la vía donde sufre
lesiones con edema cerebral, encéfalo hemorrágico por traumatismo
intracraneal. Teniendo en consideración las lesiones graves del
conductor de la UT-1, los daños materiales de la UT-1 y las
características que presenta la UT-2 se ha establecido que la UT-1
impacta con el neumático posterior izquierdo de la UT-2. El presente
accidente reviste las características de un accidente de tránsito en la
modalidad de choque lateral positivo, participando la UT-1 y la UT-2
con consecuencia de muerte para el conductor de la UT-1.

11. Como lo ha precisado el Acuerdo Plenario N° 4-2015/CIJ-116, el


enfoque de un Tribunal no debe ser sobre las conclusiones
alcanzadas por el perito, sino sobre la metodología empleada para
llegar a estas conclusiones. Y en caso que la conclusión no se
desprenda de los datos que señalan en su dictamen, el Tribunal tiene
la libertad de determinar que existe un análisis inaceptable entre
premisas y conclusión. En tal sentido, la pericia oficial tiene serias
deficiencias e incongruencias en los datos que sustentan la
conclusión, como a continuación se detalla: 1) La inspección técnica
pericial en el lugar del accidente se realizó el siete de setiembre del
dos mil dieciséis a las catorce horas, es decir, después de un año de
producido el accidente ocurrido con fecha cinco de setiembre del dos
mil quince, habiendo por ello el perito reconocido que no se ubicaron
evidencias con relación al accidente. 2) La inspección técnica pericial
se realizó a las catorce horas y el accidente se produjo a las
diecinueve horas, pese a la diferencia horaria de ambos eventos, el
perito señaló que la visibilidad es deficiente supeditada al alumbrado
de los faros anteriores de los vehículos usuarios de la vía. 3) La
inspección técnica pericial para concluir que se trata de choque
lateral positivo tuvo en consideración la declaración del imputado
Ponpeyo Lozano Rebaza (que negó el choque y dijo que fue
despistaje de la moto) y del testigo Jaime Félix Flores Llauri (hermano
del agraviado que no presenció el accidente).

12. La pericia oficial señaló que teniendo en consideración las lesiones


graves del conductor de la UT-1, los daños materiales de la UT-1 y las
características que presenta la UT-2, ha establecido que la UT-1
impactó con el neumático posterior izquierdo de la UT-2; pero sin
desarrollar en forma expresa, clara y precisa la metodología
empleada para establecer de manera objetiva y demostrable la
relación de causalidad entre los daños materiales a los vehículos y las
lesiones físicas del agraviado con el choque entre la UT-1 y la UT-2,
incurriendo de esta manera en el razonamiento incorrecto (sofisma)
de petición de principio o argumento circular, en el que la conclusión
que necesita ser probada ya está presente en alguna de las premisas;
peor aún si el perito Jimy Luis Felipe Polo Choton en calidad de SO2
PNP no tiene los conocimientos especializados y acreditados en
Medicina Legal ni en Física para sostener científicamente tales
conclusiones. Tampoco, el Ministerio Público como titular de la carga
de la prueba sobre los hechos constitutivos de delito como lo señala
el artículo IV.1 del Código Procesal Penal, ofreció para juicio algún
testigo que haya presenciado el accidente de tránsito, a efectos de
corroborar el hecho sustancial de la acusación de que el accidente de
tránsito se produjo como sostiene la pericia oficial por el choque
lateral positivo entre la UT-1 (motocicleta) y la UT-2 (cargador frontal),
ello porque los testigos José Fernando Huamán Huaches (policía),
Isidoro Flores Anhuaman (padre del agraviado) y Jaime Félix Flores
Llaury (hermano del agraviado), declararon sobre hechos posteriores
al accidente relacionados con la denuncia interpuesta ante la
Comisaria PNP de Virú.

13. La pericia de parte sobre el accidente de tránsito elaborado por el


profesional físico matemático Wilker Hernan García Romero, llegó a la
conclusión que no hay evidencia física que permita concluir que la
motocicleta de placa de rodaje 4223–4A haya colisionado con el
cargador frontal; por el contrario, el perito oficial (quien no es físico
matemático) pese a reconocer también que no se ubicaron
evidencias con relación al accidente llegó a la conclusión totalmente
opuesta que si hubo choque. El perito de parte al analizar el Peritaje
Técnico de Constatación de Daños realizado por el Técnico Perito
SO2 Jimmy Luis Felipe Paul Chotón (autor también del Dictamen
Técnico Pericial Nº 174–16–REGPONOR.LL.DIVPOS/DEPTRA-
SECCIAT), precisó que si la motocicleta hubiese impactado con el
cargador frontal habría producido daños en las llantas, o en la
carrocería y ésta habría sufrido deformación plástica. Asimismo,
habría rastros de sangre en la llanta y/o en la carrocería que el cuerpo
del motociclista al impactar con la carrocería debería haber dejado
rastros de sangre en la misma. El perito de parte señal que tampoco
es posible determinar por fórmula física la velocidad del cargador
frontal ni de la moto puesto que no hay huella de frenado de dichas
unidades, por lo tanto no se puede demostrar físicamente que haya
habido colisión entre la motocicleta y el cargador frontal.

14. El Dictamen Técnico Pericial Nº174–16–


REGPONOR.LL.DIVPOS/DEPTRA-SECCIAT también concluyó como
factor predominante del accidente de tránsito que se encuentra
prohibido el tránsito del cargador frontal en horas de la noche como
lo prescribe el artículo 40 del Decreto Supremo Nº 058-2009-MTC
Reglamento Nacional de Vehículos. La norma anotada en su
literalidad señala lo siguiente: “La medición de la longitud del vehículo
o combinación de vehículos se efectúa desde la parte más
sobresaliente de cada voladizo del mismo. Toda mercancía
transportada será trasladada dentro del área de carga del vehículo.
Excepcionalmente, la mercancía transportada podrá exceder en la
parte posterior hasta en un 8% la longitud total del vehículo, sin
exceder en ningún caso el voladizo máximo permitido señalado en el
Anexo IV. En este caso, se debe cumplir las siguientes condiciones: a)
Colocar como mínimo una banderola de color rojo en el extremo
posterior de la mercancía, la que además no debe obstaculizar la
visión de la Placa Única Nacional de Rodaje; y, b) La circulación estará
permitida únicamente en el horario de 6:00 a 18:00 horas. Cuando la
longitud máxima de la mercancía que se transporta excede en 8% la
longitud total del vehículo y/o cuando por cualquier razón justificada
deba realizarse el transporte fuera del horario establecido, se debe
solicitar autorización para el transporte de mercancías especiales
(…)”. Como se advierte, el perito oficial en sus conclusiones ha
descontextualizado el sentido interpretativo de la norma cuya
restricción de circulación en el horario de 6:00 a 18:00 horas, está
referido exclusivamente a aquellos vehículos cuando la longitud
máxima de la mercancía que se transporta excede en 8% la longitud
total del vehículo, lo cual resulta totalmente ajeno a las
características del cargador frontal conducido por el imputado el día
del accidente.

15. Por lo expuesto, deberá revocarse la sentencia que condena al


imputado Ponpeyo Lozano Rebaza como autor del delito de
homicidio culposo en agravio de Edgar Rafael Flores Llaury, por no
haberse demostrado con prueba suficiente el hecho sustancial de la
acusación consistente en que el accidente de tránsito con resultado
fatal (muerte), se produjo por choque lateral positivo entre la
motocicleta de placa de rodaje 4223-4A (UT-1) conducido por el
agraviado y el cargador frontal (UT-2) conducido por el imputado, en
la carretera de acceso al sector Zaraque del distrito y provincia de
Virú con fecha cinco de setiembre del dos mil quince a las diecinueve
horas. Más bien, quedó acreditado en el proceso que el imputado
tenía licencia de conducir vigente Nº 942, clase B, categoría II.C, lo
cual demuestra que tenía la condición jurídica de conductor. El
artículo 2 del Reglamento Nacional de Tránsito aprobado por Decreto
Supremo Nº 16-2009-MTC. define como conductor a la persona
habilitada para conducir un vehículo por una vía, en tanto que, licencia
de conducir es el documento otorgado por la Autoridad competente a
una persona autorizándola para conducir un tipo de vehículo; siendo
así, el imputado se encontraba en aptitud psicofísica y contaba con
las habilidades exigidas para conducir vehículos automotores.

16. La sentencia recurrida también ha condenado al imputado Ponpeyo


Lozano Rebaza como autor del delito de fuga del lugar del accidente
de tránsito, tipificado en el artículo 408 del Código Penal en agravio
del Estado – Poder Judicial, cuya proposición normativa reprime al
que después de un accidente automovilístico o de otro similar en el
que ha tenido parte y del que han resultado lesiones o muerte, se aleja
del lugar para sustraerse a su identificación o para eludir las
comprobaciones necesarias o se aleja por razones atendibles, pero
omite dar cuenta inmediata a la autoridad. Sin embargo, al no haber el
Ministerio Público acreditado más allá de toda duda razonable que el
imputado haya tenido parte en el accidente de tránsito con resultado
fatal, como consecuencia del choque lateral positivo entre la
motocicleta conducido por el agraviado y el cargador frontal
conducido por el imputado, entonces no puede exigírsele el
cumplimiento de las obligaciones descritas en la norma penal, por lo
que, también deberá revocarse dicho extremo de la sentencia al ser
atípico su comportamiento.

17. Finalmente, conforme al artículo 12.3 del Código Procesal


Penal, no se impone el pago de reparación civil por los delitos materia
de acusación, por no haberse acreditado la concurrencia copulativa
de los elementos de la responsabilidad civil, consistente en el hecho
ilícito, el daño ocasionado, la relación de causalidad y los factores de
atribución; máxime si respecto a la responsabilidad penal se ha
determinado la insuficiencia probatoria respecto a la participación del
imputado en el accidente de tránsito causado supuestamente por el
choque entre el cargador frontal que conducía y la motocicleta
conducida por el agraviado, por lo que deberá declararse infundada la
pretensión civil. De otro lado, conforme a los artículos 504.2 y 505.1
del Código Procesal Penal, no corresponde imponer costas en
segunda instancia a cargo del imputado recurrente, por haber
interpuesto un recurso con éxito.

DECISIÓN:

Por estos fundamentos, por unanimidad:


I. REVOCARON la sentencia contenida en la resolución número cinco de
fecha veintidós de junio del dos mil dieciocho, emitida por el Juez Robert
Antonio Cerna García del Juzgado Penal Unipersonal de Trujillo,
que condenó al acusado Ponpeyo Lozano Rebaza como autor del delito
de homicidio culposo, tipificado en el artículo 111 del Código Penal en
agravio de Edgar Rafael Flores Llaury; y por el delito de fuga del lugar del
accidente de tránsito, tipificado en el artículo 408 del Código Penal en
agravio del Estado- Poder Judicial, imponiéndole cuatro años de pena
privativa de libertad suspendida en tres años con el cumplimiento de
reglas de conducta, la pena de inhabilitación por un año consistente en la
suspensión de la autorización para conducir vehículos, el pago de
noventa días multa equivalente a S/ 675.00 (seiscientos setenta y cinco
soles) a favor del Estado, y el pago de una reparación civil de S/
18,000.00 (dieciocho mil soles) a favor de los herederos legales del
agraviado occiso Edgar Rafael Flores Llaury y de S/ 800.00 (ochocientos
soles) a favor del Estado – Poder Judicial; con todo lo demás que
contiene. MODIFICANDOLA, absolvieron al acusado Ponpeyo Lozano
Rebaza como autor del delito de homicidio culposo, tipificado en el
artículo 111 del Código Penal en agravio de Edgar Rafael Flores Llaury; y
por el delito de fuga del lugar del accidente de tránsito, tipificado en el
artículo 408 del Código Penal en agravio del Estado- Poder
Judicial. DISPUSIERON se anulen los antecedentes penales, judiciales y
policiales que se hubieren generado del presente proceso para el
absuelto.

II. EXONERARON el pago de costas en segunda instancia al absuelto


Ponpeyo Lozano Rebaza.

III. DISPUSIERON que se dé lectura a la presente sentencia en audiencia


pública; y acto seguido se notifique a las partes. DEVUÉLVASE los autos
al órgano jurisdiccional de origen.-

S.S.

PAJARES BAZAN
MERINO SALAZAR
TABOADA PILCO
Share

REDACCIÓN LP
Plataforma virtual que promueve el debate y la discusión de temas político-jurídicos.

También podría gustarte