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UNIVERSIDAD

ABIERTA PARA
ADULTOS
(UAPA)

ASIGNATURA:
Terapia de Aprendizaje

TEMA:
Actividad IV

PARTICIPANTE:
Eddy de Los Santos
M-08-0553

FACILITADOR
Licda. Yasmin de la Cruz García

FECHA: 29/07/2020
Después de consultar la bibliografía señalada (Libro básico: Dificultades
de aprendizaje y trastornos del desarrollo) y otras fuentes de interés
científico para la temática objeto de estudio, se sugiere que realices la
siguiente actividad:

1. Elabora un informe sobre los trastornos de la comunicación vistos en


la unidad, sus características y criterios diagnósticos. Investiga e incluye,
para cada uno, algunos ejercicios o técnicas que se utilizan en su
intervención. Anexa fotos de ti mismo/a realizando los ejercicios.

Contextualización de la patología lingüística oral

El concepto de trastorno de lenguaje oral es muy amplio e impreciso.


Terminológicamente ha sido expresado de muy diversas maneras: dificultad,
desorden, alteración o perturbación lingüística.

También, puede definírsele, como un conjunto de elementos semiológicos que


suponen una comparación de las estructuras lingüísticas de un sujeto con las
de otros sujetos que habla normalmente, utilizando como referencia la posesión
y buen funcionamiento de los elementos anatómicos (normalidad de los
órganos lingüísticos), de los elementos funcionales (contexto socializador y
lingüístico) y de los elementos ambientales (entorno comunicativo de continuo
estímulo).

Problemas en el ámbito educativo

Los trastornos del lenguaje en los niños impulsaron a que, a principios del siglo
XX, se obtuvieran la atención pedagógica y llega a promover iniciativas
centradas tanto, con la creación de centros especiales como desplegaron
iniciativas de integración escolar como en los sistemas de educación pública.

En este marco se proporciona un gran impulso a la actividad de logopedia, la


cual, desde su incorporación y generalización en los sistemas educativo ha
evolucionado desde un modelo clínico a un modelo escolar, caracterizado por
tener que dar una respuesta educativa lo más ajustada posible a las
necesidades de cada niño desde el propio ámbito escolar.
la atención a los trastornos del lenguaje resulta una condición de proceso
educativo escolar y por tanto la estandarización curricular de los aprendizajes
debe presidir cualquier intervención, al ajustar su acceso progresivo y con el
empleo de los recursos disponibles.

Es preciso considerar que la atención educativa que prestan los especialistas a


los trastornos del lenguaje se orienta, tanto a la detección precoz, para la
prevención, como a la intervención especializada, sin embargo, urgen asumir
un enfoque cada vez más inclusivo en el que se atienda no solo a ofrecer
posibilidades de inserción social desde la diversidad, sino se creen las
oportunidades para que esta sea aprovechada en la solución de las dificultades
del lenguaje.

Disartria: corresponde a una alteración en la articulación de las palabras. Se


atribuye a una lesión del sistema nervioso central y periférico. Se distingue de
una afasia motora en que no es un trastorno del lenguaje, sino del habla; es
decir, el paciente manifiesta dificultades asociadas con la articulación de
fonemas. Entre los síntomas destaca: - Emisiones más automáticas. - Contexto
conversacional. - voz forzada. - Respiración irregular y poco coordinada. -
Articulación defectuosa. - Ritmo lento. - Tono y volumen del habla. El afectado
por disartria puede producir sonidos inexistentes en su lengua habitual puesto
que no articula correctamente. En el diagnóstico y rehabilitación debe participar
un equipo multidisciplinario compuesto, al menos, por: neuropsicólogo, terapia
ocupacional, logopeda, fisioterapeuta, fonoaudiólogo, kinesiólogo.

Dislalia: es un trastorno en la articulación de los fonemas. Se trata de una


incapacidad para pronunciar correctamente ciertos fonemas o grupos de
fonemas. El lenguaje de un niño dislálico muy afectado puede resultar
ininteligible.

Disglosia: La disglosia es un trastorno de la articulación de los fonemas, de


origen no neurológico central, debido a alteraciones anatómicas y/o fisiológicas
de los órganos articulatorios periféricos que dificultan el funcionamiento
lingüístico en personas sin afectaciones neurológicas o sensoriales
detectables, con una inteligencia no verbal dentro de los límites de la
normalidad, y que a pesar de tener una estimulación adecuada, una educación
suficiente y unos progresos observables, no llega a alcanzar un conocimiento
lingüístico que les permita comprender y expresarse de forma correcta.

Disfonía: Disfonía es el nombre que recibe todo trastorno de la voz cuando se


altera la calidad de ésta en cualquier grado exceptuando el total, en cuyo caso
se denomina afonía. Las disfonías pueden ser de varios tipos según su
etiología y manifestaciones clínicas.

Disfemia: La tartamudez o disfemia es un trastorno de la comunicación (no un


trastorno del lenguaje) que se caracteriza por interrupciones involuntarias del
habla que se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés.

Retraso del lenguaje: Es un retraso en la aparición o en el desarrollo de todos


los niveles del lenguaje (fonológico, morfosintáctico, semántico y pragmático),
que afecta sobre todo a la expresión y, en menor medida, a la comprensión, sin
que esto se deba a un trastorno generalizado del desarrollo, ni a déficit auditivo
o trastornos neurológicos. La aparición del lenguaje y la expresión es más
tardía de lo habitual, y se desarrolla lentamente y desfasada con respecto a lo
que cabe esperar de un niño de esa edad cronológica.

Disfasia: Disfasia es la pérdida parcial del habla debida a una lesión cortical en
las áreas específicas del lenguaje. Este déficit en el lenguaje oral se
caracteriza, además de por un retraso cronológico en la adquisición del
lenguaje, por importantes dificultades específicas para la estructuración del
mismo, produciéndose así, conductas verbales anómalas que se traducen en
una desviación respecto a los procesos normales de adquisición y desarrollo
del lenguaje.

Dislexia: Se le llama dislexia (del griego δυσ- dificultad, anomalía y λέξις habla
o dicción) a la dificultad en la lectura que imposibilita su comprensión correcta.
Aunque convencionalmente el término se aplique también a la dificultad para
una correcta escritura, en este caso el término médico apropiado es el de
disgrafía.

Afasia congénita: Dificultad importante en la adquisición del lenguaje que se


presenta en un niño con capacidades cognitivas no verbales normales, así
como una normalidad o integridad, al menos relativa, de los aparatos
sensoriales y motores.

Afasia adquirida: La lesión del cerebro tiene lugar cuando el lenguaje ya se ha


adquirido de forma parcial o total, abarcando entre los 2 años y los 8-9 años.

Sordera: La sordera es la dificultad o la imposibilidad de usar el sentido del


oído debido a una pérdida de la capacidad auditiva parcial (hipoacusia) o total
(cofosis), y unilateral o bilateral. Así pues, una persona sorda será incapaz o
tendrá problemas para escuchar. Ésta puede ser un rasgo hereditario o puede
ser consecuencia de una enfermedad, traumatismo, exposición a largo plazo al
ruido, o medicamentos agresivos para el nervio auditivo. Hoy en día hay
algunos términos mal utilizados para referirnos a las personas sordas o a la
lengua de signos.

Mutismo: El concepto de mutismo tiene su origen en el latín mutus, término


que hace referencia a la mudez, es decir a la suspensión del habla por parte de
un individuo. Las personas que sufren de mutismo se mantienen en silencio
ante determinadas situaciones; las causas de este silencio pueden ser varias y
activarse de forma voluntaria o como consecuencia de una condición que
escapa a su control.