Está en la página 1de 5

Guía de reforzamiento Biología para Prueba de Transición 2020

Sexualidad y Reproducción

Los seres vivos se originan por un proceso llamado reproducción, que se refiere a la
capacidad de originar nuevos individuos, transmitiéndoles la información genética de una
generación a otra. Para que una especie se perpetúe se necesita del mecanismo de la
reproducción. Es decir, la creación de individuos nuevos a partir de otros existentes. Hay dos tipos
de reproducción en los animales y en las plantas: reproducción asexual y la reproducción sexual.
Los dos tipos de reproducción (sexual y asexual), tienen diferencias fundamentales. En la
reproducción asexual el progenitor transmite a la descendencia la misma información genética que
él tiene, por tanto, los hijos son genéticamente idénticos al progenitor, constituyendo clones y la
única variación posible es por medio de mutaciones; ésta es una desventaja debido a la falta de
variabilidad genética, lo que vuelve a todos los individuos muy susceptibles a los cambios
ambientales, sin embargo, este tipo de reproducción presenta una ventaja biológica ya que ocurre
con gran economía.

En la Reproducción sexual, todos los descendientes de un par de progenitores son


genéticamente diferentes puesto que se fusionan 2 células (gametos), cada una con una
información genética distinta. Aquí, hay un notable aumento de la variabilidad génica. Ésta
reproducción, involucra la formación de gametos con la mitad de la información genética (n)
mediante un tipo de división celular llamada MEIOSIS, de manera que al fusionarse estos
(fecundación), se produce una célula con el número cromosómico de la especie (2n) llamada
cigoto, la cual comienza a dividirse y a desarrollarse hasta constituir un nuevo individuo, proceso
conocido como desarrollo.
En los seres humanos, los gametos femeninos (ovocitos) se producen en los
ovarios. Los gametos masculinos (espermatozoides) se producen en los testículos. La
reproducción sexual se lleva a cabo cuando los gametos, uno femenino y el otro masculino, se
fusionan para crear un individuo nuevo (fecundación). La reproducción humana depende de la
unión de los gametos femeninos y masculinos, donde cada uno aporta la mitad de los cromosomas
necesarios para formar un individuo con un número normal de cromosomas (46). El sistema
reproductor incluye las gónadas y el tracto reproductivo.

Reproducción Sexual o Sexuada

En la reproducción sexual se requiere de dos progenitores: uno femenino y otro masculino.


En organismos unicelulares como Paramecium, y bacterias, existe un tipo primitivo de reproducción
que puede considerarse como sexuada, llamada conjugación.
En organismos superiores este tipo de reproducción involucra la formación de gametos por
órganos especializados llamados gónadas y existe, además, un aparato reproductor que permite
que éstos gametos se encuentren y ocurra la fecundación.
El cigoto y el individuo que se desarrolla a partir de él, contienen una combinación única de genes
proporcionados por el óvulo y el espermatozoide.
La principal ventaja de la reproducción sexual es la variabilidad genética de la población:
la meiosis y la fecundación aleatoria pueden generar una gran variedad genética, lo que
proporciona a la especie una mayor adaptabilidad frente a los cambios ambientales.
Muchos organismos pueden reproducirse, tanto en forma sexual como en forma asexual,
beneficiándose de ambas formas. En general, los organismos se reproducen en forma asexual
cuando las condiciones ambientales son favorables y se reproducen en forma sexual cuando las
condiciones ambientales se vuelven desfavorables.

Reproducción humana

Las características sexuales son primarias y secundarias

¿Te has preguntado porqué de improviso has cambiado la voz o tienes más vello púbico?
¿Sabes a qué se atribuye que algunos hombres tengan más vello en la cara que otros y que
algunas mujeres hayan desarrollado más sus caderas? A estos cambios le denominamos
características sexuales. Las características sexuales se clasifican en primarias y secundarias. Las
características primarias: son aquellas relacionadas directamente con la reproducción e incluyen
los órganos sexuales. Las características secundarias: son aquellos atributos distintos de los
órganos sexuales y no esenciales para la reproducción y que son distintivos de cada sexo. Por
ejemplo: las mamas en la mujer y el vello facial en el hombre.

Aparato reproductor masculino


Los genitales externos en el hombre son el pene y el escroto. El pene es un órgano sensible,
importante para la reproducción, la excreción de orina y el placer sexual. En el extremo está el
glande, que contiene el meato urinario y que está recubierto por el prepucio. El
pene contiene un tejido esponjoso que, durante la actividad sexual, se llena de sangre
produciendo la erección (ver figura 3). El escroto es una bolsa de piel, que cuelga bajo el pene y
contiene a los testículos. Los órganos sexuales internos incluyen a los testículos (aun cuando se
encuentran fuera del cuerpo en el escroto). En los testículos se producen los espermios y las
hormonas sexuales tales como la testosterona. Dentro de los testículos existen miles de tubos
pequeños (túbulos seminíferos) donde se producen y almacenan los espermios. Los espermios
salen desde los túbulos hacia el epidídimo (tubo enrollado que se ubica por sobre los testículos),
donde se almacenan y maduran. Los conductos deferentes transportan a los espermios desde el
epidídimo a través de la próstata y luego se convierten en el conducto eyaculador. En este
conducto se combinan los fluidos de la próstata y de las vesículas seminales con los espermios,
para formar el semen.

Los espermatozoides

Como ya revisamos en el capitulo anterior la espermatogénesis es la suma de los procesos que en


el adulto terminan con la producción de espermatozoides. Siendo por ende un continuo que se
inicia ya en la vida embrionaria.
Para la formación de gametos masculinos son esenciales los procesos que contribuyen a la
reducción del número de cromosomas y recombinación del material genético que ocurren durante
la división celular (etapa de maduración) y la fase en la que ocurren cambios estructurales en la
espermatida para transformarse en un espermatozoide (etapa de espermiohistogénesis).
La espermiohistogénesis comienza en la pubertad alrededor de los 13 años de edad, desde ese
momento en adelante es un proceso continuo que se realiza a diario, el proceso completo tarda
aproximadamente en nuestra especie entre 65 a 75 días Los espermatozoides se desarrollan
dentro de los testículos, en unos tubos plegados, que reciben el nombre de túbulos seminíferos.
(figura 3)
Cada túbulo mide alrededor de 80 cm. de largo, el largo total de los túmulos seminíferos en el
hombre es de unos 250 metros.
Figura 3
Como resultado del espermatogénesis se obtienen 4 espermátidas (n cr y C ADN), que darán
origen a 4 espermatozoides. Los espermatozoides, generalmente no sobreviven más de 72 horas
en el aparato reproductor de la mujer. Cada espermatozoide consta de estructuras muy
especializadas para llegar a un ovocito secundario y penetrarlo: cabeza, pieza media y cola.

Figura 3
Figura 5
La cabeza posee material nuclear condensado haploide (DNA) y un acrosoma, el cual recubre la
porción anterior del núcleo, siendo una vesícula terminal que contiene enzimas hidroliticas
llamadas hialuronidasa y proteinasas, enzimas que facilitan la penetración del ovocito secundario.
La pieza media o cuello es una región variable y poco definida, en la cual se une la cabeza con el
flagelo se encuentran una gran cantidad de mitocondrias que se encargan de la producción de ATP
para la locomoción.
La cola, es un flagelo común y corriente está estructurado en base al clásico esquema 9 + 2 (nueve
pares de microtúbulos que rodean a dos microtúbulos centrales) que permite la movilización
(figura 5); esta célula se encuentra desprovista de organelos tales como ribosomas, retículo
endoplásmico o aparato de Golgi, los cuales que son innecesarios para cumplir su función
biológica. Todas estas células en desarrollo, se mantienen, en todo momento unidas a grandes
células, presentes en los túbulos seminíferos, que reciben el nombre de células de Sertoli.

La ruta de los espermatozoides

Una vez que se han formado las espermátidas y salen desde los túbulos seminíferos de cada
testículo a través de pequeños túbulos que desembocan en un tubo enrrollado más grande, el
epidídimo. Aquí los espermatozoides completan su maduración y se almacenan.
Durante la eyaculación, los espermatozoides pasan de cada epidídimo a un conducto espermático
o conducto deferente, que se extiende desde el escroto, pasa por el conducto inguinal y penetra
en la cavidad pélvica. Cada conducto deferente desemboca en un corto conducto eyaculador, que
atraviesa la próstata y después se abre en la uretra. La uretra, conduce orina y semen en
momentos distintos, y pasa por el pene hacia el exterior del cuerpo.

También podría gustarte