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Resumen:

Se trata de un contrato de compraventa de 20.880 botellas de vino tinto de mesa semidulce.


La compradora alemana durante su distribución comenzó  a recibir quejas y devoluciones
de los clientes por la defectuosa calidad del producto, cuyo importe se vio obligado a
abonar, contabilizando un total de 5.197 botellas devueltas, lo que motivó sucesivos
requerimientos a la vendedora española. Ésta no negó las deficiencias del producto
(reconociendo su esterilización con ácido sórbico. La compradora encargó un informe sobre
el vino. Las muestras contenían ácido benzoico, no permitido en el tratamiento enológico
del vino.

Se discute la procedencia de determinados conceptos reclamados como indemnización de


daños y perjuicios (art.74 CVIM).

En primer lugar, en relación a los gastos de transporte de las mercancías para su devolución
a la vendedora. La sentencia de instancia y la de apelación desestiman esta pretensión
indemnizatoria de la compradora ya que la decisión de transportar la mercancía a España
tras constatar sus deficiencias fue adoptada unilateralmente por la compradora y negado por
la vendedora por lo que se trata de un gasto exclusivamente decidido por la compradora,
cuya utilidad o necesidad no consta, ni cabe repercutirlo sobre la vendedora. Tampoco cabe
calificar la restitución de la mercancía inhábil como conducta “razonable” de cuyo coste
deba responder la vendedora a través de lo previsto en los arts. 8 y 9 de la Convención de
Viena. Pues tratándose de una mercancía no comercializable, no se aprecia la causa que
obligara, o aconsejara, su transporte desde el domicilio de la compradora hasta las
instalaciones de la vendedora, ni la imposibilidad, o el mayor coste, de destruir o desechar
la mercancía en el lugar en que se hallaba.

En segundo lugar y en relación con el gasto producido por la compradora en razón a la


emisión del informe sobre el estado del vino, el tribunal entiende que se trata de una
actividad de comprobación a la que se vio obligada la compradora en el ámbito puramente
contractual, extraprocesal, como único medio de constatar la defectuosa calidad de la
mercancía suministrada, incluso el daño potencial para los consumidores del producto, e
igualmente para plantear ante la vendedora las consecuencias de su incumplimiento
contractual. Por todo lo cual, el gasto reclamado, directamente derivado del incumplimiento
imputable a la vendedora, ha de ser por ella soportado.

En tercer lugar, el reconocimiento o no de la cantidad reclamada por la compradora en


concepto de lucro cesante, equivalente a la ganancia dejada de percibir al no comercializar
el vino adquirido, está en función de lo dispuesto en los arts. 74 y 76 de la Convención de
Viena, es decir, depende de que la pérdida sufrida por la parte perjudicada se “hubiera
previsto, o debiera haber previsto, en el momento de celebración del contrato” por la parte
que hubiera incurrido en incumplimiento.

Discrepando del razonamiento de la sentencia de instancia, el tribunal de apelación estima


que la pérdida económica padecida por aquél concepto resultaba desde luego previsible al
tiempo de celebrarse el contrato. Simplemente porque conociendo la vendedora la adición
de ácido benzoico al vino suministrado, y conociendo como comerciante del sector la
improcedencia de añadir esa sustancia al vino, resultaba del todo previsible la imposibilidad
de su comercialización a terceros, y el consiguiente alcance de la pérdida a sufrir por la
compradora, que no tenía la condición de consumidor final sino de comerciante, en cuya
condición orientaba la adquisición a la reventa a terceros, con la consiguiente obtención de
un beneficio derivado del margen comercial aplicado sobre el precio de esa reventa. La
defectuosa calidad del vino destinado por la compradora a la comercialización a terceros,
evidencia la previsible causación de un lucro cesante.

AUDIENCIA PROVINCIAL DE MADRID, 10 marzo 2009

FUENTE: ARANZADI/WESTLAW
 

Jurisdicción: Civil

Recurso de Apelación núm. 759/2008

Ponente: IIlma. Sra. paloma garcía de ceca

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 14 MADRID

SENTENCIA: 00085/2009 AUD. PROVINCIAL SECCION N. 14 MADRID

Rollo: RECURSO DE APELACION 759 /2008

SENTENCIA Nº

Ilmos. Sres. Magistrados: PABLO QUECEDO ARACIL AMPARO CAMAZON


LINACERO PALOMA GARCIA DE CECA BENITO

En MADRID , a diez de marzo de dos mil nueve .

VISTO en grado de apelación ante esta Sección 14 de la Audiencia Provincial de MADRID


, los Autos de PROCEDIMIENTO ORDINARIO 492 /2007 , procedentes del JDO.
PRIMERA INSTANCIA N. 37 de MADRID , a los que ha correspondido el Rollo 759
/2008 , en los que aparece como parte apelante REXIM LEBENSMITTEL PRODUKTION
KG representado por el procurador DON GUMERSINDO LUIS GARCIA FERNANDEZ,
y como apelado VINOS & BODEGAS,S.A., quien formuló oposición al recurso en base al
escrito que a tal efecto presentó, representado por el procurador DOÑA SUSANA
ESCUDERO GOMEZ, sobre resolución de contrato y reclamación de cantidad, y siendo
Magistrado Ponente la Ilma. Sra. DOÑA PALOMA GARCIA DE CECA BENITO.

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO Por el Juzgado de 1ª Instancia nº 37 de Madrid, en fecha 28 de mayo de 2008
se dictó sentencia, cuya parte dispositiva es de tenor literal siguiente: “1) Que estimando
parcialmente la demanda interpuesta en nombre y representación de REXIM
LEBENSMIGTTEL PRODUKTIN KG contra VINOS Y BODEGAS, S.A., debe declarar y
declaro resuelto el contrato de compraventa suscrito entre las partes únicamente respecto de
13.980 botellas de vino tinto de mesa semidulce denominado “Las Cuatro Estaciones”,
condenando a la demandada a retirar el citado producto de las instalaciones de la
demandante y a su costa, así como a indemnizar a la actora en la cantidad de NUEVE MIL
QUINIENTOS SEIS EUROS CON CUARENTA CENTIMOS (9.506,40 EUROS). 2)
Dicha cantidad devengará los intereses previstos en el artículo 576 de la Ley de
Enjuiciamiento Civil desde la presente resolución hasta su completo pago. 3) No se hace
expresa imposición de las costas causadas”.

SEGUNDO Notificada la mencionada resolución, contra la misma se interpuso recurso de


apelación por la parte apelante REXIM LEBENSMITTEL PRODUKTION KG, al que se
opuso la parte apelada VINOS & BODEGAS,S.A., y tras dar cumplimiento a lo dispuesto
en los artículos 457 y siguientes de la LEC , se remitieron las actuaciones a esta sección,
sustanciándose el recurso por sus trámites legales.

TERCERO Por Providencia de esta Sección, se acordó para deliberación, votación y fallo
el dia 3 de marzo de 2009.

CUARTO En la tramitación del presente procedimiento han sido observadas las


prescripciones legales.

FUNDAMENTOS JURIDICOS

PRIMERO La demanda presentada por Rexim Lebensmittel Produktion KG (Rexim)


contra Vinos y Bodegas, S.A., pretendía la resolución del contrato de compraventa suscrito
entre las partes por inhabilidad de la mercancía adquirida por la actora, así como la condena
a Vinos y Bodegas, S.A. a retirar a su costa la mercancía inservible que resta depositada, y
a indemnizar a la actora en la suma de 37.900’12 € por daños y perjuicios derivados del
incumplimiento contractual, más los gastos de depósito de la mercancía que se devenguen
hasta su efectiva retirada, todo ello con los intereses legales devengados por esa cantidad
desde la interposición de la demanda al completo pago. En el curso del procedimiento la
reclamación fue sucesivamente reducida hasta 20.076’12 €. Todo ello relatando que, en
fecha 4 de Septiembre de 2003, Rexim transmitió orden de compra a la demandada de
20.160 botellas de vino tinto de mesa semidulce “Las Cuatro Estaciones”, que distribuyó
con favorable acogida entre sus clientes, tras lo que en 4 de Febrero de 2004 formalizó una
segunda orden de compra de 20.880 botellas, a razón de 0’68 € unidad, por un total de
14.198’40 € que se abonaron mediante factura emitida en 2 de Marzo siguiente,
recepcionándose la mercancía el siguiente día 5, y durante cuya distribución comenzaron a
recibirse quejas y devoluciones de los clientes por la defectuosa calidad del producto, cuyo
importe se vio obligado a abonar Rexim, contabilizando un total de 5.197 botellas
devueltas, lo que motivó sucesivos requerimientos telefónicos a Vinos y Bodegas, S.A., y
un primer requerimiento escrito el 15 de Octubre de 2004, contestado el siguiente día 18 sin
negar las deficiencias del producto (reconociendo su esterilización con ácido sórbico), así
como un segundo requerimiento en 8 de Noviembre anunciando la devolución de las
13.980 botellas de vino inservibles aún almacenadas, seguido del pacto verbal de restituir la
mercancía, restitución que se intentó el día 29 de Noviembre de 2004 con el resultado de
que Vinos y Bodegas, S.A. incumplió lo pactado, rehusando la recepción, pues la
condicionó a la renuncia de la actora a cursar cualquier reclamación, lo que no fue aceptado
por Rexim, seguido de comunicaciones cruzadas en 6 y 15 de Diciembre, en las que Vinos
y Bodegas, S.A. continuó sin asumir su responsabilidad, acordándose en 20 de Diciembre
la práctica de una prueba pericial, especialmente en comprobación de la presencia de ácido
benzoico en el vino, que fue negada por Vinos y Bodegas, S.A. mediante fax de 10 de
Enero de 2005, pese a cuya negativa se practicó análisis en el laboratorio Dialab Schnabel
informando que las muestras contenían ácido benzoico, no permitido en el tratamiento
enológico del vino. La presencia de ácido benzoico, comunicada a la demandada sin
obtener respuesta, fue corroborada mediante análisis confeccionado por la empresa de
asesoramiento técnico en viticultura y enología Servino.

SEGUNDO La sentencia dictada en la primera instancia comienza por rechazar la


excepción de caducidad opuesta por la parte demandada, razonando que la acción ejercitada
es la de resolución de contrato por incumplimiento esencial imputable al vendedor, en los
términos previstos en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Contratos de
Compraventa Internacionales de Mercaderías, hecha en Viena el 11 de Abril de 1980, e
incorporada al derecho español mediante Instrumento de Adhesión de 17 de Julio de 1990,
cuyo art. 39.2 supedita el derecho de reclamación del comprador a la previa comunicación
dirigida al vendedor en un plazo máximo de dos años, contados desde la fecha de
recepción, a menos que ese plazo sea incompatible con un periodo de garantía contractual.
Y considerando que en el presente caso Rexim Lebensmittel Produktion KG cursó
comunicación antes de dicho plazo, ejercita oportunamente la acción dentro del término
general de quince años del art. 1964 Cc. Tal argumentación se declara únicamente aplicable
a la segunda de las partidas de vino suministradas por Vinos y Bodegas, S.A., no así al
primer pedido, cursado en 4 de Septiembre de 2003, por haber transcurrido respecto del
mismo el plazo de dos años sin formular reclamación. Sobre el fondo de la cuestión
litigiosa, y tras valorar la prueba practicada, declara que la parte actora no ha acreditado
que, al suministrar el vino a sus clientes, éstos formularan quejas o devolvieran la
mercancía. Añade que Rexim faltó a la verdad al relatar en la demanda haber mantenido en
depósito la mercancía a devolver, y que ha renunciado a los gastos reclamados por
depósito. Declara probado, a través de los análisis aportados al procedimiento, que el vino
objeto del contrato resultaba defectuoso por su elevada acidez volátil y carácter avinagrado
en cata, además de contener un conservante no autorizado, como es el ácido benzoico,
reconociendo el derecho de la actora a instar la resolución del contrato. Correlativamente,
se declara el derecho de Rexim a percibir, como indemnización, la cantidad
correspondiente al precio de las botellas inhábiles para el consumo, por 9.509’4 €. No se
acoge la reclamación correspondiente a gastos de transporte, por 2.163’4 €, porque la
devolución de las botellas al establecimiento de la vendedora respondió a una decisión
unilateral de la demandante. Tampoco los gastos derivados del análisis químico del vino,
por 1.695’92 €, porque el informe obtenido no tiene carácter de prueba pericial, en cuyo
único supuesto podría repercutirse sobre la demandada caso de resultar condenada en
costas. Tampoco se reconoce el derecho a reclamar el lucro cesante por el beneficio dejado
de percibir al no comercializar el vino, por 6.710’4 €, en aplicación del art. 74 de la
Convención de Viena antes citada, a cuyo tenor “la indemnización no podrá exceder de la
pérdida que la parte que haya incurrido en incumplimiento hubiera previsto o debiera haber
previsto en el momento de celebración del contrato”. Por todo lo cual estima parcialmente
la demanda, sin hacer expresa condena en costas.

TERCERO Frente al expresado pronunciamiento interpone recurso de apelación Rexim


Lebensmittel Produktion KG, argumentando en primer lugar que la sentencia declara
extemporánea la reclamación formulada por las botellas de vino defectuosas
correspondientes al primer pedido, es decir, al cursado en 4 de Septiembre de 2003, por
exceso sobre el plazo de dos años previsto en el citado art. 39.2 de la Convención de Viena,
pese a que en la demanda no se incluye reclamación alguna por ese concepto, sino
exclusivamente por el segundo pedido, emitido en 4 de Febrero de 2004. La cuestión
suscitada es intrascendente, considerando que, como admite la propia parte apelante, el
pronunciamiento de la sentencia se circunscribe al segundo de los pedidos de mercancía, de
4 de Febrero de 2004 , y no tiene incidencia alguna la mención relativa al primer pedido
recibido de Vinos y Bodegas, S.A. En todo caso, es la parte actora la que introduce en el
debate, a través de su relato de hechos, los supuestos vicios apreciados en nueve botellas de
vino del primer pedido.

CUARTO Denuncia Rexim un error en la valoración de la prueba practicada, a propósito


del razonamiento de la sentencia alusivo a la falta de documentos escritos acreditativos de
las quejas o las devoluciones de mercancía por parte de los clientes finales de aquella
entidad. Y reprocha, a este respecto, que no se produjera el interrogatorio del representante
de Rexim, en principio propuesto y después renunciado por la demandada, Vinos y
Bodegas, S.A., a través del cual la apelante habría justificado aquellas quejas y
devoluciones. De nuevo el argumento resulta intrascendente. En primer lugar, porque el
defectuoso estado del vino objeto de la compraventa se declara probado a través de los
análisis unidos al procedimiento, como prueba plena e incontestable de carácter científico,
que no precisa ser complementada mediante otras pruebas de eficacia secundaria, como las
posibles quejas o devoluciones de clientes de Rexim. En segundo lugar, porque la
declaración del representante legal de Rexim nunca serviría a demostrar la efectiva
existencia de esas quejas y reclamaciones (ni ningún otro hecho beneficioso para dicha
entidad), de conformidad con lo dispuesto en el 316.1 L.E.c., que sólo atribuye certeza a
“los hechos que una parte haya reconocido como tales si en ellos intervino personalmente y
su fijación como ciertos le es enteramente perjudicial”. Sobre los restantes hechos, las
reglas de la sana crítica desaconsejan atribuir certeza a un hecho controvertido por la mera
afirmación unilateral de la parte a la que favorece (art. 316.2 ).

QUINTO En el siguiente motivo de apelación se explica la ausencia de ánimo de Rexim


Lebensmittel Produktion KG, de faltar a la verdad en la exposición de los hechos en cuanto
al depósito de las mercancías litigiosas, y en las cantidades reclamadas por ese concepto en
la demanda, y después renunciadas. Tal como explica la apelante, inicialmente se
reclamaron en la demanda partidas indemnizatorias correspondientes al precio de
almacenaje de las botellas de vino defectuosas por las sumas de 7.394’71 € para las
semanas 38 de 2004 a 4 de 2005, otros 6.909’54 para las semanas 5 de 2005 a 19 de 2006,
y otros 3.519’75 más para las semanas 20 de 2006 a 5 de 2007, conceptos todos ellos que
fueron sucesivamente renunciados en la audiencia previa y en el juicio ordinario, alegando
la actora haber padecido error en su formulación. Por lo que se desprende de las
actuaciones, los gastos descritos nunca llegaron a producirse. En la sentencia no se imputa
una alteración intencional de la verdad a Rexim, y tan sólo se constata que efectivamente
no era cierta la existencia de esos gastos, que la apelante atribuye a error en la confección
de la demanda. Nuevamente la cuestión es irrelevante a los efectos del litigio, y del recurso,
pues la reclamación fue renunciada y la renuncia admitida, sin apreciar dolo ni mala fe
procesales en la demandante.

SEXTO Impugna la apelante el pronunciamiento de la sentencia que desestima las


pretensiones indemnizatorias relativas a los gastos de transporte de las mercancías, para su
devolución a Vinos y Bodegas, S.A., y gastos de emisión de informe del vino defectuoso
por el Laboratorio Alemán Dialab Schnabel. Sobre ese extremo, la sentencia razona que la
decisión de transportar la mercancía a España tras constatar sus deficiencias fue adoptada
unilateralmente por Rexim. Sin embargo, considera la apelante que el pacto de devolución
de la mercancía defectuosa está acreditado, y que en todo caso la devolución constituye una
conducta amparada por los arts. 8 y 9 de la Convención de Viena arriba citada, a cuyo tenor
“para determinar la intención de una parte o el sentido que habría dado una persona
razonable deberán tenerse debidamente en cuenta todas las circunstancias pertinentes del
caso, en particular las negociaciones, cualesquiera prácticas que las partes hubieran
establecido entre ellas, los usos y el comportamiento ulterior de las partes”, de igual forma
que “las partes quedarán obligadas por cualquier uso que hayan convenido y por cualquier
práctica que hayan establecido entre ellas”, “salvo pacto en contrario, se considerará que las
partes han hecho tácitamente aplicable al contrato o a su formación un uso del que tenían o
debían haber tenido conocimiento y que, en el comercio internacional, sea ampliamente
conocido y regularmente observado por las partes en contratos del mismo tipo en el tráfico
mercantil de que se trate”. A propósito de esta reclamación, únicamente consta que Rexim
anunció a Vinos y Bodegas, S.A. la devolución de 13.980 botellas de vino inservibles, y
sostiene que existió un pacto verbal entre las partes para la restitución de la mercancía, que
motivó su transporte hasta las instalaciones de la vendedora en Ciudad Real, donde sin
embargo no fue aceptada la recepción. Se apunta por la demandante que Vinos y Bodegas,
S.A. condicionó la recepción a la renuncia de la compradora a cursar cualquier
reclamación. El problema no radica en la eficacia del pacto verbal descrito, sino en la
demostración de que efectivamente el transporte de la mercancía fue pactado entre las
partes, a cuyo respecto sólo se cuenta con el relato unilateral de la demandante,
expresamente negado por la demandada (concretando el representante de Vinos y Bodegas,
S.A. en el acto del interrogatorio que nunca convino la restitución de la mercancía, ni pudo
haberse convenido así por esa entidad al carecer de facultades al efecto persona alguna
diferente del representante, ni se conoció ni consintió la entrega de las botellas de vino
restituidas en los almacenes de Ciudad Real). En definitiva, y tal como explica la sentencia
apelada, no existe demostración de que Vinos y Bodegas, S.A., concertase con Rexim la
restitución de la mercancía. Se trata por tanto de un gasto exclusivamente decidido por la
demandante, cuya utilidad o necesidad no consta, ni cabe repercutirlo sobre la vendedora.
Tampoco cabe calificar la restitución de la mercancía inhábil como conducta “razonable”
de cuyo coste deba responder la vendedora a través de lo previsto en los arts. 8 y 9 de la
Convención de Viena. Pues tratándose de una mercancía no comercializable, no se aprecia
la causa que obligara, o aconsejara, su transporte desde el domicilio de Rexim hasta las
instalaciones de Vinos y Bodegas, S.A. en Ciudad Real, ni la imposibilidad, o el mayor
coste, de destruir o desechar la mercancía en el lugar en que se hallaba.

SÉPTIMO Asiste la razón a la parte apelante en cuanto a la procedencia de incluir, entre


los conceptos indemnizatorios, los gastos derivados de la emisión de un análisis sobre el
vino, elaborado por el laboratorio Dialab Schnabel. Como expresa la sentencia impugnada,
ese análisis no tiene el carácter de prueba pericial, ni su coste puede incluirse en la tasación
de costas. Pero no se trata de equiparar el análisis a una actuación procesal (pericial), ni
siquiera preparatoria del procedimiento, sino que se trata de una actividad de comprobación
a la que se vio obligada Rexim en el ámbito puramente contractual, extraprocesal, como
único medio de constatar la defectuosa calidad de la mercancía suministrada, incluso el
daño potencial para los consumidores del producto, e igualmente para plantear ante Vinos y
Bodegas, S.A. las consecuencias de su incumplimiento contractual. Por todo lo cual, el
gasto reclamado, directamente derivado del incumplimiento imputable a Vinos y Bodegas,
S.A., ha de ser soportado por la vendedora.

OCTAVO Finalmente, el reconocimiento o no de la cantidad reclamada por Rexim en


concepto de lucro cesante, equivalente a la ganancia dejada de percibir al no comercializar
el vino adquirido, está en función de lo dispuesto en los arts. 74 y 76 de la Convención de
Viena citados en la sentencia apelada, es decir, depende de que la pérdida sufrida por la
parte perjudicada se “hubiera previsto, o debiera haber previsto, en el momento de
celebración del contrato” por la parte que hubiera incurrido en incumplimiento.
Discrepando del razonamiento de la sentencia, se estima que la pérdida económica
padecida por aquél concepto resultaba desde luego previsible al tiempo de celebrarse el
contrato. Simplemente porque conociendo Vinos y Bodegas, S.A. la adición de ácido
benzoico al vino suministrado, y conociendo como comerciante del sector la improcedencia
de añadir esa sustancia al vino, resultaba del todo previsible la imposibilidad de su
comercialización a terceros, y el consiguiente alcance de la pérdida a sufrir por Rexim, que
no tenía la condición de consumidor final sino de comerciante, en cuya condición orientaba
la adquisición a la reventa a terceros, con la consiguiente obtención de un beneficio
derivado del margen comercial aplicado sobre el precio de esa reventa. La defectuosa
calidad del vino destinado por Rexim a la comercialización a terceros, evidencia la
previsible causación de un lucro cesante.

NOVENO No se aprecia en Vinos y Bodegas, S.A., la temeridad que le atribuye la parte


apelante, a los efectos del pronunciamiento de costas en virtud del art. 394.2.in fine L.E .c..
La temeridad ha de revelarse a través de la actitud procesal de las partes, bien por el
mantenimiento de pretensiones o medios de oposición a sabiendas de que carecen de
fundamento, bien por omisión de la diligencia exigible en el conocimiento de resultar
infundada la pretensión u oposición, de tal manera que la actuación del demandante o
demandado al litigar sobrepase manifiestamente los límites de este derecho, con daño para
la parte contraria. En el presente caso no cabe apreciar esas circunstancias considerando
que las pretensiones de la demanda no han resultado fundadas en su totalidad, incluso
renunciando en parte a las mismas la actora tanto en la audiencia previa como en el acto del
juicio, o bien por resultar alguna desestimada, lo que significa que la oposición de la
demandada ha resultado en definitiva justificada.
DÉCIMO Estimándose parcialmente el recurso de apelación y de conformidad con lo
dispuesto en el art. 398 L.E .c., no procede hacer expresa condena en el pago de las costas
de esta alzada. Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación

FALLAMOS Que estimando parcialmente el recurso de apelación interpuesto por el


Procurador Sr. García Fernández en representación de Rexim Lebensmittel Produktion KG,
contra la sentencia dictada en autos de juicio ordinario seguidos ante el Juzgado de Primera
Instancia número 37 de Madrid, bajo el número 492 de 2007, DEBEMOS REVOCAR Y
REVOCAMOS en parte dicha resolución, en el único sentido de cuantificar en diecisiete
mil novecientos doce euros con setenta y dos cms. la cantidad en que Vinos y Bodegas,
S.A. debe indemnizar a la demandante, confirmando los restantes pronunciamientos de
dicha resolución, y sin hacer expresa condena en el pago de las costas causadas en esta
alzada. Hágase saber al notificar esta resolución las prevenciones del art. 248.4 de la LOPJ .
Así, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACIÓN.- Firmada la anterior resolución es entregada en esta Secretaria para su


notificación, dándose publicidad en legal forma, y se expide certificación literal de la
misma para su unión al rollo. Certifico.

PUBLICACIÓN: En la misma fecha fue leída y publicada la anterior resolución por el


Ilmo. Sr/a. Magistrado que la dictó, celebrando Audiencia Pública. Doy fe.

DILIGENCIA: Seguidamente se procede a cumplimentar la notificación de la anterior


resolución. Doy fe.

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