Está en la página 1de 12

AÑO XII

TERCERA ÉPOCA — NÚMERO 136

ARÉVALO—SEPTIEMBRE DE 2020
http://lallanura.es

Obras y reformas en el Conjunto Histórico


La Ciudad de Arévalo, después ciales; en el peor de ellos, enterrados tístico se obligaron aquellos que pro-
de muchos años de debate sobre el en una escombrera. piciaron o permitieron muchas de las
asunto, ha sido capaz de dotarse de obras que nos privaron de poder con-
Curiosamente, aunque es posible
un Plan Especial de Protección del templar algunos de aquellos palacios y
que muchos desconozcáis esto, la par-
Conjunto Histórico. Un documen- casonas señoriales que formaban parte
te antigua de Arévalo fue declarada
to este, abierto y vivo, que debe de la historia de esta ciudad.
Conjunto Histórico-Artístico median-
permitir preservar nuestro patri- te Decreto 1046/1970, de 21 de marzo En estos días vemos, en zonas del
monio histórico, arquitectónico, (BOE de 14 de abril de 1970). Conjunto Histórico, que se desescom-
monumental y natural en la acep- bran casas viejas o se hacen obras de
ción más amplia del término. El Decreto 1046, entre otras cosas, rehabilitación.
dispone lo siguiente:
Hasta ahora, en más ocasiones de Entendemos que estas obras están
Artículo primero.- Se declara supervisadas, como no puede ser de
las deseables, cuando alguien empren- conjunto histórico-artístico la par-
día una obra de nueva construcción o otra manera, por personal técnico cua-
te antigua de la ciudad de Arévalo, lificado, de forma que los promotores
de rehabilitación de una casa situada comprendida en la zona histórico-
en zonas históricas podía ocurrir que cumplan de forma estricta la observan-
artística que se delimita en el plano cia de las prescripciones contenidas en
se perdiera algún importante elemen- unido al expediente.
to arquitectónico. Zócalos, jambas o el citado Plan Especial de Protección.
dinteles de piedra, arcos y alfices de Artículo segundo.- La Corpora-
Consideramos, también, que una
ladrillo mudéjar en puertas y venta- ción municipal, así como los propie-
iniciativa fundamental sería que, des-
nas, muros de ladrillo con entrepaños tarios de los inmuebles enclavados en
de el mismo Ayuntamiento de Aréva-
de adobe, tapias coronadas con albar- este conjunto, quedan obligados a la
lo, se promoviera una labor informati-
dillas, puertas de casas, de cocheras y más estricta observancia de las Leyes
va a todos los vecinos para que tuvie-
corrales, rejas, guardarruedas y multi- del Tesoro Artístico, del Suelo y Orde-
ran conocimiento de la existencia y de
tud de elementos que terminaron en el nación Urbana.
los aspectos más relevantes de nuestro
mejor de los casos adornando alguna Cabe preguntarse a qué estricta ob- Plan Especial de Protección del Con-
casa de nueva planta en zonas residen- servancia de las Leyes del Tesoro Ar- junto Histórico.

LópezPascual
pág. 2 la llanura número 136 - septiembre de 2020

Actualidad cultural “La Santa Infamia” de J. R. Rebolla-


da. En fechas recientes ha visto la luz
la primera novela del periodista José
Julio López LópezPascual Ramón Rebollada que, bajo el título
“La Santa Infamia”, recoge algunos de
los acontecimientos ocurridos en Ávi-
la entre los años 1490 a 1492, en torno
a un proceso inquisitorial por el que
fueron juzgados, culpados y condena-
dos a la hoguera, doce hombres, judíos
y cristianos, por habérseles relacio-
Cierre de programación cultural nado con el supuesto sacrificio de un
“Los veranos de la Villa”. Siguiendo Actividades del verano cultural en niño, al que después se conoció como
con el programa cultural del verano Bercial de Zapardiel. Como ya apun- “el santo niño de la Guardia”. José Ra-
2020 que estaba anunciado, y que ha tábamos en nuestro número anterior, món es autor de varios documentales
estado celebrándose a lo largo de los los actos culturales que el Grupo de entre los que hay que destacar: “Poder
meses de julio y agosto en la plaza de Estudios Bercialeños “El Calvache” ha contra Verdad” y “Maqbara”.
la Villa de Arévalo, tuvieron lugar los venido realizando en su programación LópezPascual
siguientes actos programados: de verano se vieron completados con
- El día 15 de agosto, sábado, la IV edi- los siguientes eventos:
ción de “Música en la calle” a cargo de - El sábado 22 de agosto tuvo lugar la
la Coral “La Moraña”. charla “Bercial, Barromán, Fuentes de
- El domingo 16 de agosto, el concier- Año, Madrigal, Mamblas y el Villar
to “Algo más que boleros” a cargo del de Matacabras a mediados del siglo
cuarteto “Lágrimas negras”. XVIII, según el Catastro de Ensenada;
- El domingo 23 de agosto, espectácu- una fotografía en blanco y negro de
lo de cante y baile flamenco que, bajo una tierra multicolor”. La conferencia, Sumario:
el título “Alendoy”, estuvo a cargo de que estaba previsto que fuera ofrecida 1. Editorial: Obras y reformas en el
la compañía “Suena flamenco”. por Antonio Castro Voces, corrió final- Conjunto Histórico.
mente a cargo de Bruno Coca, dadas
Julio López 2 y 3. Noticias de Cultura y Patrimo-
las dificultades del ponente para poder nio.
asistir.
El 17 de agosto se proyectó la película 4. En el año de Miguel Delibes. El
“Parásitos” del director coreano Bong príncipe destronado (Fragmento).
Joon-ho, y el 22 de agosto fue el turno 5. Regreso al pasado… con Mar-
de “La trinchera infinita” dirigida por ty McFly. Ricardo J. Gómez Tovar.
Artévalo Festival de Artes Escénicas
de Calle de Arévalo. Los días 4, 5 y 6 Jon Garaño, Aitor Arregi, José Mari 6 y 7. El Contador Mayor Juan Ve-
de septiembre pasados, el escenario de Goenaga; bajo guion de Luiso Berdejo lázquez de Cuéllar. Juan C. López.
la plaza de la Villa de Arévalo acogió el y José Mari Goenaga .
Recordamos que la exposición foto- 8. Actuaciones pasadas, presen-
IV Festival de Artes Escénicas de Calle tes y futuras en nuestros ríos.
de Arévalo, más conocido como “Arté- gráfica “Bercial de Zapardiel: cielo y Luis José Martín García-Sancho.
valo”. En estos días, además de la ha- tierra” de Antonio Mengs, permane-
cerá abierta hasta el 30 de septiembre 9. Amable perfil de un arroyo cono-
bitual participación de la charanga “El cido como el de “la Mora”. Segundo
Meneito” que deleitaron con su música en la sala de exposición temporal “El
Bragado Jiménez.
a los asistentes a los actos, contamos Pajar de Fausto”.
con las siguientes representaciones: Durante las actividades, los asistentes 10. Nuestros poetas: Marolo Perotas
- Día 4, viernes, espectáculo “Adoro” pudieron deleitarse con los escritos de Muriel.
que estuvo a cargo de la compañía los participantes del concurso de re- 11. El Conjunto Histórico de la villa
“Cia. Alta Gama”. latos breves que estuvieron expuestos de Madrigal de las Altas Torres ya es
- Día 5, sábado, representación titulada para su lectura en el entorno de la plaza BIC. Consejería de Cultura y Turismo.
“La Chimba” por parte de la compañía de la Prosperidad, que ha sido lugar de
12. Fotografías y anuncios comercia-
“The Shester’s”. encuentro y realización de todas las ac- les de los de entonces.
- El día 6 de septiembre, domingo, tividades que han acontecido a lo largo
tuvo lugar la actuación de “Umami del intenso verano cultural. LA LLANURA de Arévalo.
Dance&Theatre Project”, con el espec- Publicación editada por:
táculo “Agridulce”. “La Alhóndiga” de Arévalo,
Asociación de Cultura y Patrimonio.
Avda. Emilio Romero, 14-B - 05200 Arévalo
lallanuradearevalo@gmail.com
Número 136 - Septiembre de 2020
Depósito legal: AV-85-09
Diseño y maquetación: “La Alhóndiga”,
Asociación de Cultura y Patrimonio.
Artévalo CEB “El Calvache” Imprime: Imprenta Cid.
la llanura número 136 - septiembre de 2020 pág. 3
de nuestro Patrimonio Mueble. LópezPascual
Partiendo de la iglesia de San Miguel
en Arévalo, en la que podemos admi-
rar el primero de ellos, realizado en
el taller de Marcos Pinilla, iniciamos
nuestro recorrido que nos llevará hasta
la iglesia de Santa María del Castillo,
en Flores de Ávila; pasando por la de
San Andrés, en Villanueva del Aceral;
Nuestra Señora de la Asunción, en
La Alhóndiga
Fuentes de Año; iglesia de San Cris-
tóbal, en Canales; también está dedi- Rincones que habría que cuidar. Lle-
Pintadas en los muros de la iglesia cada a la Asunción de Nuestra Señora vamos muchos años insistiendo, desde
de Santa María. Hace algunas fechas la iglesia de Fuente el Sauz; la de San nuestra revista y desde nuestros espa-
pudimos contemplar con estupor como Miguel en Cantiveros y la imponente cios en redes sociales, de la importan-
algún o algunos gamberros tomaron la iglesia de San Cipriano en Fontiveros. cia de cuidar los rincones del Arévalo
decisión de realizar unas pintadas en el Además de los espectaculares reta- antiguo por los que, muy a menudo,
muro norte de la iglesia de Santa Ma- blos que podemos contemplar en todas pasan los vecinos de la Ciudad y mu-
ría. Afortunadamente, en pocas horas, ellas son de destacar algunos bellísi- chos de los que nos visitan. Hemos pe-
las pintadas pudieron ser eliminadas a mos sotocoros, tribunas y artesonados dido en multitud de ocasiones que se
fuerza de raspar los muros de ladrillo que varias de ellas poseen. vigilen estos rincones y se mantengan
y cal. Este tipo de acciones dan testi- limpios. Nos congratulamos, y mucho,
monio de que aún quedan personas de que algunos usuarios de las redes
cuyo nivel de educación está muy por sociales que se van incorporando a es-
debajo de los mínimos exigibles en la tos medios de información y opinión
sociedad en que vivimos. Tal vez sea se unan ahora a nuestras reivindicacio-
preciso incidir en las escuelas impar- nes. Desde estas páginas les animamos
tiendo clases en las que se explique a adherirse a nosotros en esta pelea
el valor e importancia que tiene nues- continua en favor de la conservación
tro Patrimonio Monumental. Solo se del Patrimonio Cultural y Natural de
aprende a amar y a respetar aquellas LópezPascual Arévalo y su Tierra. Todo apoyo y ayu-
cosas que se conocen. da a esta tarea son bienvenidos.
Solicitud a Confederación Hidro-
Juan A. Herranz gráfica del Duero. En pasadas fechas,
desde la Asociación “La Alhóndiga”
se ha cursado solicitud a la Confedera-
ción Hidrográfica del Duero pidiéndo-
le que proceda a efectuar una limpieza
del cauce del río Adaja, desde la presa
de La Pesquera hasta la conocida como
Revista “La Llanura”
“la junta de los ríos”, detrás del cas-
tillo de Arévalo, con el fin de que se La Biblioteca de Arévalo retoma su
La ruta de los retablos de Tierra de retiren basuras y desperdicios, restos horario habitual. Desde el pasado
Arévalo y Moraña. En estos últimos de troncos, ramas y podas que se han martes, 1 de septiembre, la Biblioteca
días del verano nos recuerdan que ido acumulando en el cauce del río en Pública Municipal, retoma su horario
existe una muy interesante ruta por la los últimos años. En la página 8 de esta de tarde entre las 16:30 y las 20:30,
Tierra de Arévalo y La Moraña en la misma revista podéis consultar un ar- manteniendo las pautas de prevención
que pueden visitarse algunos de los tículo en el que se ofrece información establecidas en la normativa vigente
más bellos retablos que forman parte más detallada sobre esta solicitud. para este tipo de espacios públicos.
pág. 4 la llanura número 136 - septiembre de 2020

En el año de Miguel Delibes —¿Es verdad eso? —dijo Mamá.


Quico sonreía, el largo flequillo ru-
El príncipe destronado Pero Quico se había cubierto cabe- bio medio cubriéndole los ojos, ergui-
za y todo con las sábanas y aguardaba do y desafiante, se desembarazó con
Las 10 acurrucado, sonriente, la sorpresa de la desmanotados movimientos de la bata
Entreabrió los ojos y al instante, Vítora. Y la Vítora dijo mirando a la que le envolvía y dijo tras pasarse in-
percibió el resplandor que se filtraba cuna: sistentemente las manos por el pijama:
por la rendija del cuarterón, mal ajus- —Pues el niño no está, ¿quién lo —Toca; ni gota.
tado, de la ventana. Contra la luz se habrá robado?
dibujaba la lámpara de sube y baja, de La Vítora le sentó en la silla blanca
amplias alas —el Ángel de la Guar- Y él aguardó a que diera varias y abrió el grifo del baño blanco y la
da— la butaca tapizada de plástico ra- vueltas por la habitación y a que dijera lavadora mecánica zumbaba a su lado
meado y las escalerillas metálicas de varias veces: y el niño, mientras el agua caía, enros-
la librería de sus hermanos mayores. caba y desenroscaba el tapón rojo del
«Dios, Dios, ¿dónde andará ese tubo con atención concentrada, mien-
La luz, al resbalar sobre los lomos de crío?», para descubrirse y entonces la
los libros, arrancaba vivos destellos tras intuía los suaves movimientos de
Vítora se vino a él, como asombrada, la bata de flores rojas y verdes, y, de
rojos, azules, verdes y amarillos. Era y le dijo:
un hermoso muestrario y en vacacio- pronto, la bata se aproximó hasta él y
nes, cuando se despertaba a la misma —Malo, ¿dónde estabas? sintió un beso húmedo, aplastado, en
hora de sus hermanos, Pablo le decía: las mejillas y oyó la voz de Mamá:
Y le besaba a lo loco y él sonreía
«Mira, Quico, el Arco Iris». vivamente, más con los ojos que con —¿Qué tienes ahí? ¿Qué porquería
Y él respondía, encandilado: «Sí, el los labios, y dijo: es ésa?
Arco Iris; es bonito, ¿verdad?». —Vito, ¿quién te creías que me ha- Quico levantó de golpe la cabeza.
A sus oídos llegaba ahora el zum- bía robado? —No es porquería —dijo—. Es un
bido de la aspiradora sacando lustre a —El hombre del saco —respondió camión.
las habitaciones entarimadas, y el piar ella.
desaforado de un gorrión desde el po- La Vítora le izó en el aire mientras
yete de la ventana. Giró la cabeza ru- Y echó las ropas hacia atrás y tan- Mamá le desprendía de los pantalones
bia sin levantar la nuca de la almoha- teó las sábanas y exclamó: y, al contacto con el agua, el niño enco-
da y, en la penumbra, divisó la cama, gió los dedos del pie y le dijo la Vítora:
—¿Es posible?, ¿no te has meado
ordenadamente vacía, de Pablo y, a la en la cama? —¿Quema?
izquierda, el lecho vacío, las ropas re-
vueltas, el pijama hecho un gurruño, —No, Vito. Y él:
al pie, de su hermano Marcos, el se- —Pero nada, nada. —Sí, quema, Vito.
gundo. «No es domingo», se dijo con
tenue voz adormilada y estiró los bra- El niño se pasó las manos, una de- La misma Vítora, con el codo, sol-
zos y entreabrió los dedos de la mano trás de la otra, por el pijama: tó el grifo frío y, al cabo, le dejó en la
contra el haz de luz y los contrajo y los bañera y él se miró, desnudo y rió al
—Toca —dijo—. Ni gota. divisar el diminuto apéndice.
estiró varias veces y sonrió y canturreó
maquinalmente: «Están riquitas por Ella le envolvió en la bata, de for- —Mira, el pito —dijo.
dentro, están bonitas por fuera». De ma que sólo asomaban por debajo los
pies descalzos, y le tomó en brazos. —Ahí no se toca, ¿oyes?
repente, cesó el ruido de la aspiradora
allá lejos y, de repente, se impacientó —Espera, Vito —dijo el niño—. —El pito santo —añadió el niño
y voceó: sin soltar el tubo del dentífrico de la
Déjame coger eso. mano izquierda.
—¡Ya me he despertaooooo!
—¿Cuál? Miguel Delibes
Su vocecita se trascoló por los res-
quicios de la puerta, recorrió el lar- —Eso.
go pasillo, dobló a la izquierda, y se Alargó la pequeña mano hasta la
adentró por la puerta entreabierta de estantería de los libros y cogió un tubo
la cocina y Mamá, que enchufaba la estrujado de pasta dentífrica y accionó
lavadora en ese instante, enderezó la torpemente el tapón rojo a rosca y dijo,
cabeza y dijo: mostrando los dos paletos en un atisbo
—Me parece que llama el niño. de sonrisa.
La Vítora entró en la habitación en —Es un camión.
penumbra como un torbellino y abrió La Vítora entró en la cocina con él
los cuarterones de las ventanas. a cuestas.
—A ver quién es —dijo— ese niño —Señora —dijo—, el Quico ya es
que chilla de esa manera. un mozo; no se ha meado la cama.
la llanura número 136 - septiembre de 2020 pág. 5

Regreso al pasado… con Marty McFly


Iba paseando por la Avenida cuan- https://lafrikileria.com/
do oí el potente rugido del motor, más
propio de un automóvil de Fórmula 1
que de los utilitarios que circulaban por
allí. Me volví para echar un vistazo,
pero no vi nada. A esa hora de la noche,
en pleno invierno, éramos pocos los
que nos atrevíamos a deambular por
las calles acechadas por la inminente
helada. Iba profundamente enfrascado
en mis pensamientos y, de algún modo,
mi mente se había extraviado por ex-
traños vericuetos hasta desembocar en mente en Arévalo, a aquellas horas tan que era como si estuviese viviendo una
los despreocupados días de juegos al intempestivas? ¿Se trataría del rodaje escena de mi propia vida y aquel Mar-
aire libre que caracterizaron mi infan- de algún anuncio publicitario? ¿O tal ty McFly parecía, en realidad, un viejo
cia en aquella pequeña ciudad de Cas- vez el cortometraje de algún estudiante amigo o incluso un hermano. Cuando
tilla. Entonces, por el rabillo del ojo, vi de Imagen y Sonido que había elegi- llegué a su altura, y antes de entrar en
pasar como una exhalación un bólido do a propósito esa desierta ubicación, el vehículo, me hizo entrega de dos ob-
plateado de diseño futurista, envuelto sabiendo que no habría impedimentos jetos. Uno de ellos era un reloj Casio
en una especie de escarcha de atrezo que entorpecieran su trabajo? Empeza- con profusión de botones, idéntico al
con una estela de fuego. Me froté los ba a creer en mis propios razonamien- que lucía en la película, mientras que
ojos para comprobar que no estaba so- tos cuando vi que se abrían las puertas el otro era una especie de revista: el al-
ñando. Dicen que, a esas horas, pasada e iban subiendo automáticamente has- manaque deportivo 1950-2000. Si los
la medianoche, es cuando tienen lugar ta arquearse sobre el techo del vehí- coleccionistas de cine me hubieran vis-
la mayoría de las apariciones. Sin em- culo. Segundos después, descubrí que to en aquel momento, se habrían muer-
bargo, había algo en aquel espejismo ya no estaba solo. Un adolescente ba- to de envidia. Allí estaba yo, en plena
nocturno que me resultaba intensa- jito, vestido exactamente como Marty llanura castellana, ostentando dos de
mente familiar y que no me producía McFly, con chaleco rojo superpuesto los atributos con los que Marty McFly
temor alguno. El bólido se había dete- sobre una cazadora vaquera, camisa de emprendió su viaje cinematográfico en
nido unos metros más adelante, frente rayas y calzado deportivo, me miraba el tiempo. Según me sentaba en aquel
a la fuente que decoraba la plaza donde fijamente. Para romper el hielo, decidí coche fantástico de estética ochente-
se alzaba la oficina de Correos. Mi cu- seguirle el juego y dije: “¡Qué fuerte!”, ra, fueron fluyendo los recuerdos de
riosidad se había acrecentado, así que recordando la expresión de los años 80 infancia, cada vez más nítidos y cer-
me descubrí a mí mismo correteando que el personaje utilizaba en la pelícu- canos. El nitrógeno líquido comenzó
en dirección al emplazamiento del co- la y que tanta extrañeza causaba en la a empañar la visión a través del para-
che. Según avanzaba hacia él, la silue- década de los 50. Por toda respuesta, brisas para crear los efectos especiales
ta se fue haciendo cada vez más nítida. el chaval del chaleco rojo miró su reloj del DeLorean. Cuando me volví antes
Ahora entendía por qué me resultaba de pulsera y me dijo, haciendo gestos de arrancar el motor con su atronador
tan familiar. Era el DeLorean DMC- para que me apresurase: “Déjate de ci- estrépito, noté que el bueno de Marty
12, construido por el doctor Emmett tar mis propias frases y ven al coche, había desaparecido, no sin antes dejar
Brown (alias “Doc”) en los años 50, y que se hace tarde”. introducidas en la máquina de Doc las
con el que Marty McFly, con los ras- coordenadas familiares que me trans-
gos juveniles del actor Michael J. Fox, No sé por qué, pero la brusquedad
portarían directamente hasta los leja-
había viajado en el tiempo en la pelícu- de su réplica no me afectó en absoluto
nos días de la niñez.
la “Regreso al futuro”. Pero no podía y decidí seguir sus indicaciones. Había
ser. ¿Qué hacía el DeLorean precisa- visto tantas veces “Regreso al futuro” Ricardo José Gómez Tovar
pág. 6 la llanura número 136 - septiembre de 2020

El Contador Mayor Juan Velázquez de Cuéllar


Os podemos asegurar que este tra- plataforma ideal para estar en contacto más estrecho con Don Juan. Y, por fin,
bajo que hoy traemos ha sido uno de con quienes controlaban los principa- en enero de 1497, recibió el nombra-
los más complejos que hemos tenido les resortes del poder. Y el joven Juan miento como miembro de plantilla de
que elaborar. El personaje, por ra- Velázquez de Cuéllar pronto pudo co- su Consejo, órgano que los Reyes Ca-
zones en las que no vamos a entrar, menzar a obtener provecho de la acer- tólicos decidieron crear para que su he-
siendo, a nuestro parecer, uno de los tada decisión de su padre de enviarle redero comenzase a familiarizase con
personajes más influyentes que haya allí para iniciar su formación. las tareas de gobierno y administración
habido en toda la historia de Castilla del reino, y para proveerle de un grupo
Juan Velázquez, tras la muerte de
e incluso de España, es uno de esos de colaboradores de confianza con los
su padre, asumió personalmente el
eternos olvidados. Es muy difícil en- que pudiese contar cuando le llegase el
desempeño de las funciones que este
contrar documentación sobre él que momento de ceñir la corona.
venía ejerciendo desde hacía muchos
exceda de unas pocas líneas. Y a pesar
años en la Corte de Arévalo, hasta que Tanto el Contador Mayor como su
de todo, después de mucho indagar,
se produjo la muerte de Isabel de Por- familia gozaron de la plena confianza
hemos tenido la suerte de tropezar
tugal en agosto de 1496. de Isabel la Católica y de su marido,
con un documento de aproximada-
el rey Fernando. Podemos destacar
mente treinta páginas, cuyo autor es En su ascenso político durante la
que su mujer, María de Velasco, in-
Máximo Diago Hernando. El docu- década de 1490 jugó un decisivo papel
tervino por encargo de la reina Isabel
mento es tan profuso y didáctico que, la estrecha vinculación que, por de-
en la gestión de muy diversos asuntos
afirmamos, ha sido harto doloroso re- cisión de la reina Isabel I de Castilla,
de naturaleza “doméstica” en la Corte.
sumirlo en no más de dos folios. se estableció entre él y el príncipe de
Además, cuatro hijas del matrimonio
Asturias, Don Juan, cuando este últi-
Desde el propio momento de su na- llegaron a servir en palacio como da-
mo era todavía un niño. En efecto, des-
cimiento, Juan Velázquez de Cuéllar, mas de la reina en sus últimos años de
pués de haber servido a la propia reina
que vio la luz del mundo en el palacio vida. También desempeñaron oficios
como paje, esta decidió, en fecha no
real de Arévalo, vivió en estrecho con- cortesanos varios de sus hijos varones;
precisada, pero que habría que situar
tacto con los miembros principales de como Juan, quien entró a servir como
hacia 1491, que nuestro protagonista
la familia real castellana, gracias a que paje de la reina Isabel en 1498, y Gu-
asumiese el desempeño del oficio de
su padre venía ocupando una destaca- tierre, quien fue nombrado paje del
maestresala de su primogénito. Más
da posición en la casa de la madre de príncipe Juan en 1496, y poco después
adelante, en marzo de 1495, se le nom-
Isabel Trastámara, la reina madre Isa- recibió la merced del oficio de prego-
bró como su contador mayor. Poco
bel de Portugal. El padre de Juan, al nero mayor de Castilla.
después, cuando se decidió poner al
cumplir este diez años, decidió que era
príncipe casa propia, apartada de la de La muerte de Isabel de Trastámara
el momento de comenzar con su for-
sus padres, en el año 1496 en Alma- en noviembre de 1504 marcó el inicio
mación y, siguiendo con una costum-
zán, con motivo de la concertación de de una nueva fase en la historia políti-
bre muy extendida en la época entre
su matrimonio con la princesa Marga- ca del reino de Castilla, caracterizada
las familias de la nobleza, lo envió a la
rita de Habsburgo, Juan Velázquez de por grandes convulsiones que afecta-
Corte de la reina Isabel para que sirvie-
Cuéllar, además de conservar los ofi- ron tanto a Juan Velázquez de Cuéllar
se allí como paje.
cios de maestresala y contador mayor, como al pequeño infante Fernando,
La Corte castellana, que enton- fue designado para formar parte del quien había sido dejado por la difunta
ces itineraba a lo largo y ancho de la grupo de los diez gentiles hombres de reina bajo su custodia. La muerte de
geografía peninsular, proporcionaba la cámara que debían estar en un contacto Isabel I de Castilla privó a Juan Veláz-
quez de Cuéllar de uno de sus princi-
pales apoyos en la Corte castellana, y
abrió para él un período de incertidum-
bre, dado que resultaba difícil prever
qué actitud adoptarían hacia su perso-
na los nuevos reyes, Juana y Felipe,
a los que venía sirviendo desde hacía
meses como contador mayor. Sin em-
bargo pocos días después de morir la
reina Isabel, se expidió una provisión
a nombre de Juana, ya como reina, por
la que esta le confirmaba como tal con-
tador mayor. Fue el rey Fernando de
Aragón el que, en su calidad de gober-
nador, la firmó. Y en el breve período
de tiempo en que este tuvo a su cargo
el gobierno del reino, tras la muerte de
su esposa, y en espera de que acudie-
LópezPascual sen su hija y yerno, aprovechó también
la llanura número 136 - septiembre de 2020 pág. 7

Colección: Fotos Sanz

para premiar a Juan Velázquez de Cué- de los personajes más influyentes de la se abierta resistencia, si era necesario,
llar con otra importante merced, la de Corte castellana se vio repentinamente para impedir que Germana de Foix to-
la tenencia de la fortaleza de Arévalo, privado del favor del rey y abocado al mase posesión efectiva del lugar.
que había quedado vacante por muerte ostracismo. El cardenal Cisneros, ante la mani-
de Juan de Alvarnáez. fiesta falta de disposición de la pobla-
Muy pronto comenzaron a mani-
El cambio de régimen que trajo festarse síntomas de que la brillante ción de Arévalo a acatar la real orden,
consigo la llegada de Juana a Castilla, carrera política de Juan Velázquez de terminó inclinándose por el recurso a
y la asunción por parte de su marido Cuéllar había tocado a su fin. El hecho la fuerza de las armas, y envió al al-
del control de los órganos de gobierno determinante que precipitó su caída en calde Cornejo al frente de tropas para
de la Monarquía, con el consiguien- desgracia fue su reacción ante la deci- que sometiese a los rebeldes. Después
te desplazamiento de Fernando II de sión del rey Carlos de ceder el señorío de largo asedio y aunque, al parecer no
Aragón, que se apresuró a abandonar de las villas castellanas de Olmedo, llegó a haber ningún choque armado,
el reino, apenas le afectó personalmen- Arévalo, Madrigal y Santa María de finalmente se optó por recurrir a la vía
te, puesto que los nuevos monarcas le Nieva a la viuda del rey Fernando II de de la negociación, que resultó muy di-
confirmaron en los principales oficios Aragón, Germana de Foix, en conmu- fícil y laboriosa. Y sólo después de que
que entonces había ocupado. Así, cabe tación por una renta anual de 30.000 el cardenal Cisneros se comprometió a
destacar que por provisión fechada en ducados, situados sobre el reino de que, en breve plazo de tiempo, las vi-
Valladolid el 28 de julio de 1506, se Nápoles, de la que le había hecho mer- llas cedidas en señorío a Germana de
le confirmó el oficio de contador ma- ced su difunto marido en su testamen- Foix serían reintegradas al realengo,
yor del reino, y por otra otorgada en to. Juan Velázquez de Cuéllar puso fin a
Burgos el 13 de septiembre de 1506 se la resistencia armada. Y, acto seguido,
El contador mayor reaccionó ante abandonó Arévalo para regresar a Ma-
hizo lo propio con la tenencia de la for-
la regia decisión como si de una gra- drid, donde pocas semanas después, el
taleza de Arévalo, de manera que las
ve afrenta contra su persona se tratase. 12 de agosto de 1517, le sorprendió la
dos principales decisiones tomadas por
Y de hecho sus actuaciones a partir de muerte, cuando se encontraba, “perse-
Fernando el Católico durante su pri-
entonces fueron arrastrándole hacia guido por la reina viuda, y repudiado
mera regencia no fueron cuestionadas
una posición de creciente enfrenta- por Cisneros, todo por ser leal a la villa
por el nuevo régimen.
miento tanto con la Corte de Bruselas donde nació”.
La relación de mercedes que Juan como con la de Madrid, que terminó
Velázquez de Cuéllar recibió del rey por arruinar su carrera política. Y fijaos que Juan Velázquez
Católico durante su segunda regencia de Cuéllar, Contador Mayor en la
Cuando Juan Velázquez de Cuéllar época de los Reyes Católicos, Maes-
fue enorme, excediendo de la exten-
recibió en septiembre de 1516 la noti- tresala y miembro del Consejo del
sión este artículo enumerarlas. Sirven
ficación del rey desde Gante para que príncipe Juan, heredero de aquellos,
para destacar la mucha confianza que
hiciese entrega de las villas de Aréva- tenente del palacio real y de la forta-
el rey Fernando llegó a depositar en él.
lo, Madrigal y Olmedo y sus fortalezas leza de Arévalo, protector de Ignacio
Si bien esta segunda regencia del a su nueva señora, Germana de Foix, de Loyola, además de otros muchos
Católico representó sin ningún géne- se encontraba en Madrid junto con su cargos, ni siquiera lo hemos conside-
ro de duda un momento dorado en la familia, pero de inmediato se puso en rado nunca digno para que su nom-
carrera política de Juan Velázquez de camino hacia Arévalo, a donde llegó el bre pudiera adornar la entrada y la
Cuéllar, por contraste, a la muerte del día de Todos los Santos. Una vez allí salida de alguna calle de la antigua
monarca en enero de 1516 se abrió convocó a los vecinos para que todos villa de Arévalo.
para nuestro protagonista un período juntos tomasen una decisión sobre lo
de signo completamente opuesto, dado que se había de hacer, llegándose por Juan C. López
que, en un breve intervalo de meses, unanimidad al acuerdo de que la real Radio Adaja. Lecciones de Historia
el que se había destacado por ser uno orden no fuese obedecida y se ofrecie- Octubre de 2011
pág. 8 la llanura número 136 - septiembre de 2020

Actuaciones pasadas, presentes y futuras en


nuestros ríos.
En fechas recientes, “La Alhóndiga respetamos, pero no compartimos, derecho del río Arevalillo, en el tramo
de Arévalo”, Asociación de Cultura y decir que la senda ensanchada recien- que transcurre ente el puente de los
Patrimonio, ha dirigido una solicitud temente por el margen izquierdo del Lobos y el puente del Cubo, para unir
a la Confederación Hidrográfica del Adaja discurre por una ribera de inesti- el “Paseo” fluvial del Arevalillo con la
Duero (CHD) por la que “se pide la mable valor por sus especies de flora y senda que ya transcurre por esta misma
realización de una limpieza del cauce fauna. La belleza de la senda radica en margen entre el puente del Cubo y el
del río Adaja a su paso por Arévalo en- el espacio natural que atraviesa, y re- entorno de la Cañada Real Burgalesa,
tre la presa de “La Pesquera”, en las calcamos la palabra natural ya que no completando así una senda eco-depor-
cercanías del molino conocido como se trata, ni mucho menos, de una vía tiva transitable por la ribera del Areva-
de “Álvaro de Luna”, y la confluencia urbana sino de una senda natural, por lillo desde Párraces hasta el Castillo.
de los ríos Adaja y Arevalillo, situada lo tanto, no se puede ni se debe dar el
Además, también se va a solici-
detrás del castillo. mismo tratamiento que a una calle o un
tar a la CHD que ejerza un riguroso
parque de la ciudad. Además, la senda
La motivación de esta solicitud control en las talas de chopos en par-
atraviesa parcelas forestales particula-
viene dada no solo por el mal estado celas forestales particulares que están
res que deben ser respetadas.
en que se encuentra el cauce del río diezmando la vegetación de ribera, no
Adaja en el tramo indicado, con mu- Por lo tanto, la intervención en solo la alóctona, como los chopos de
chos desperdicios y basura, y restos cuanto al cauce del río se refiere debe cultivo, sino la autóctona como sau-
de troncos y ramas de podas recientes, limitarse a retirar basura y desperdi- ces, fresnos, espinos, saúcos o corne-
sino también por el hecho de que hace cios urbanos que han ido a parar al río jos, que, además, están perjudicando
algunos meses se ha abierto al uso el de la mano del hombre, eliminar restos al propio río, porque muchos de los
segundo tramo de la senda fluvial de de troncos y ramas que han caído a la troncos o ramas, fruto de estas talas,
Arévalo, que discurre precisamente corriente debido a las talas de chopos acaban en su cauce y no son retirados.
por la margen izquierda del río entre en parcelas particulares y desbrozar
En los últimos tres años han des-
los puntos antes señalados. únicamente la senda, y solo en el caso
aparecido unas ocho parcelas foresta-
de que se vea afectada o estrechada por
La limpieza del tramo solicitado va les en las riberas de los ríos Adaja y
la vegetación.
a permitir que el río recupere su as- Arevalillo a su paso por Arévalo, en
pecto natural, además de mejorar de Para muchos de nosotros la, mal muchos casos, sin respetar especies ar-
forma muy notable el valor del entorno llamada, “maleza” debería ser deno- bóreas autóctonas no cultivadas o las
del molino de “Álvaro de Luna” que minada “bueneza” pues, como hemos bandas de protección de riberas deli-
es en la actualidad, gracias a la inter- dicho, permite la vida de multitud de mitadas para ambos ríos por el último
vención de la propia CHD, el centro especies animales y vegetales enrique- Plan Hidrológico Nacional. Y, tam-
neurálgico del Proyecto “Life Duero”, ciendo el entorno y la biodiversidad. bién, sin proceder a destoconar la par-
así como del segundo tramo de la sen- En natura todo está relacionado y sin el cela para evitar el rebrote de especies
da fluvial que arranca precisamente en estrato herbáceo del bosque de ribera, alóctonas de los tocones.
el molino. erróneamente etiquetado como “male-
Esperemos que con esta solicitud,
za”, desaparecen multitud de especies
Esperamos, por tanto, que en bre- y el debido respeto que todos debemos
de plantas y animales que dependen
ve se lleve a cabo esta intervención de mostrar a la naturaleza que nos rodea,
directa o indirectamente de ella.
limpieza del cauce del río que resta- las riberas de Arévalo sean un espacio
blecerá de forma considerable, como Por otro lado, dentro de las inter- verde del que todos, personas y anima-
decimos, el aspecto del mismo, así venciones de la CHD para el progra- les, podamos disfrutar en el futuro en
como de todo el entorno circundante.” ma “Life Duero”, vamos a proponer armonía.
al organismo de cuenca que se abra Luis J. Martín
Bajo nuestro punto de vista, la in-
una senda eco-deportiva por el margen
tervención de la CHD debe ser blanda,
y así se lo hemos trasmitido en el escri-
to de solicitud. Es decir, debe respetar
la vegetación autóctona del cauce del
río Adaja, no solo en su estrato arbóreo
sino en el arbustivo y en el herbáceo,
pues el conjunto de todos ellos incre-
menta considerablemente la biodiver-
sidad y contribuye a aumentar el valor
ecológico del entorno natural.
Para muchos nuevos usuarios el
“paseo” fluvial se encuentra “sucio”
y casi “intransitable” al estar lleno de
maleza. Sobre esta apreciación que Juan C. López
la llanura número 136 - septiembre de 2020 pág. 9

Amable perfil de un arroyo conocido como


el de “la Mora”
Solo los ríos son grandes cuando
los manantiales han sido generosos.

Este arroyo de “la Mora” que en


torpe prosa mi pluma quiere hoy res-
catar, tuvo tanto encanto y belleza que,
fuera del verso, no sé si lo voy a lograr.
Con estas intenciones poéticas de
recordar y contar su flora y fauna ini-
cio tal recorrido por el arroyo de “La
Mora”.
Nace nuestro protagonista en los
altos prados del pueblo segoviano de Juan C. López
Montuenga, (llamándose allí arro-
yo del Prado Lavajo y cambiando de el año 1949 por el señor Mulas, padre Ya en su tramo final, se atreve a
nombre justo en la raya de provincias), de Norberto, Ramón y Efrén Mulas. La salvar un declive de terreno de unos
discurriendo por la planicie lento y si- inscripción sobre el cemento, además cuantos metros de altura en caída libre.
lencioso entre algún que otro matojo del año, dice así: “III año triunfal”. Incipiente cascada, poética y musical
de juncos aquí y allá, acompañándole que forma a sus pies una pequeña char-
¡Cuántos recuerdos gratos tengo de
como fauna alguna agachadiza chica ca que, silenciosa, deja escapar sus
esta fuente! En ella, junto a mi padre y
o algún ánade real, hasta alcanzar el aguas entre carrizos y zarzales en un
otros cazadores como el señor Gabino
puentecillo que lo vadea y cuya carre- suave rumor poético y espiritual.
Tomás o “Los Pollitos”, en más de una
tera lleva hasta el pueblo de Donhierro. ocasión, ejerciendo entonces de morra- Lugar en el que Dios, a mí particu-
Y es precisamente debajo de este lero y más tarde ya de cazador, sacié larmente, me ofreció su primer poema:
puente donde hermana sus aguas con mi sed descansando al pie de la misma
Dónde vas arroyito,
otro arroyo, conocido como el arroyo en su frescura.
dónde vas tus aguas a mandar.
“Carias”, después de salvar múltiples Después de este alto en el relato Voy camino de ser río
obstáculos producidos por las máqui- literario de nuestro protagonista, reini- Para después irme a la mar.
nas del progreso, salva la vía férrea ciamos el recorrido del arroyo, el cual
“Madrid-Irún” y, después, la Nacional Sé tú siempre arroyito
habíamos dejado parado bajo el puente
VI hasta alcanzar, como digo, el men- y no aspires a ser más
de la carretera que nos lleva al pueblo
cionado puente y, ya juntos, hasta su que arroyito naciste,
de Donhierro.
mortaja en el río Adaja. espejo donde yo me he de mirar.
A partir de aquí, sus aguas cami- Mas el arroyito se hizo río
Mas, antes de seguir su itinerario, nan, excavando su cauce a la vez que
menester es detenerse, tal detengo yo y después se fue a la mar.
se acompaña de la flora típica y au-
mi pluma, en las frescas aguas de una tóctona, zorzal, corvizo, y vegetación Triste se quedó el mirlo,
fuente conocida como fuente “de la nacida en tropel, presidida por fresnos, el álamo y el zorzal.
Salud”, por ser sus aguas de muy bue- álamos y chopos y, más arriba, una hi- También el poeta,
na calidad y muy apreciadas por todo lera de frondosos y centenarios olmos, porque el arroyito se hizo río
aquel que en ella saciaba su sed. hasta alcanzar “el Batán”, dormitorio y después se fue a la mar.
Fue construida esta fuente, tal obra de tórtolas y torcaces muy apreciadas Segundo Bragado
una inscripción en su parte trasera, en por cazadores.
pág. 10 la llanura número 136 - septiembre de 2020

Nuestros poetas

A don Diego Briceño Dávila  Al Rey Felipe II


le escribe una atenta carta,
Escritores eminentes,
en la que sencillamente,
literatos de gran fama,
le dice en estas palabras:
trovadores ingeniosos,
—«Aquí se cría silvestre
y vates de rompe y rasga
una sustanciosa planta
han cantado muchas veces
que los indios con deleite
a los peces del Adaja,
la comen y llaman PAPAS.
al garbanzo morañego,
a la moza castellana, En la primera ocasión
a la alondra mañanera, tendré el gusto de llevarlas
al tomillo, a la besana, para que Su Majestad
a la luna y al trabajo, haga lo que bien le plazca»—.
pero nunca a la PATATA.
Y en efecto al poco tiempo
Han dedicado sus versos según la historia relata
al pastor y a la zagala, cuando regresó de allá
a los corderos de espuma, se las presentó al monarca.
al sol que pinta y abrasa,
Aclimatóse aquí bien
al oleaje del trigo,
pasando después a Italia,
a los mares de cebada,
y a fines del XVIII
a los tostones asados,
cuando la miseria en Francia
al orgullo de la raza,
hacía miles de estragos
al mirlo y al ruiseñor,
por estar la vida cara,
pero nunca a la PATATA.
solucionó aquel problema
Los abuelos de las musas de capital importancia.
con su dulzura y su gracia
Entonces A. Parmentier
han plasmado madrigales
químico y docto en farmacia
y sonetos a la patria,
aconsejó a todo el mundo
endechas a los palacios,
que consumiera patata
poemas a las murallas,
sin temor a enfermedades
retóricas a las flores,
ni a ninguna cosa mala.
romances a las escarchas
y epístolas al labriego ¿Por qué antaño, mucha gente
pero nunca a la PATATA. la acogió con repugnancia?
¿Por qué los hombres de ¿Por qué sesudos poetas
letras la tienen tan olvidada? llegaron a despreciarla
siendo como es, digestible,
Nosotros sin ser letrados
apetitosa y barata,
ni historiadores, ni nada...
nutritiva, productora,
queremos glorificar
abundante, rica y sana,
a la popular patata
y que de dos mil maneras
y al AREVALENSE ilustre
podemos condimentarla?
que fue el que la trajo a España.
Hoy que la comemos todos,
En el siglo dieciséis,
desde el mendigo al monarca,
Don Diego Briceño Dávila,
y que todos alabamos
aventurero leal
porque es digna de alabanza,
y hombre de cultura vasta,
pienso para mis adentros
embarca rumbo al Perú
ante un «puré» de patatas,
decidido y entusiasta.
que nuestro heroico Briceño
Allí construye y enseña, bien se merece una estatua.
libra sangrientas batallas, Marolo Perotas.
y es nombrado justiciero,
en aquella tierra extraña.
la llanura número 136 - septiembre de 2020 pág. 11

El Conjunto Histórico de la villa de Madrigal de


las Altas Torres ya es BIC
La declaración de la  villa de Ma- genera durante la época de la repobla- rés cultural: la Casa Natal de Isabel
drigal de las Altas Torres, (Ávila) Bien ción en la zona al sur del río Duero, la Católica, la iglesia de Santa María
de Interés Cultural con categoría de entre los siglos X-XI, consolidándose del Castillo, el Hospital de la Purísima
Conjunto Histórico, da resolución de- durante los siglos XIV y XVI. En el si- Concepción y la iglesia de San Nico-
finitiva al expediente incoado en 1963 glo X ya existía en el lugar un pequeño lás. 
por la entonces Dirección General de núcleo habitado. Como consecuencia
Junto a estos monumentos, el con-
Bellas Artes, delimitando un área o de la repoblación del siglo XI se pro-
junto comprende otro tipo de cons-
zona de protección, atendiendo a la duce un renacimiento urbano. Este pri-
trucciones que conservan los valores
realidad actual del conjunto, con un mer asentamiento se produce en torno
tradicionales de la arquitectura popu-
estudio previo y documentado de la a la Iglesia de Santa María de Castillo,
lar y casas señoriales, como el Palacio
zona a declarar BIC. En todo caso, la así denominada por aprovechar posi-
Soto de Vergara, del que se conserva
protección jurídica como Bien de Inte- blemente el emplazamiento de los res-
la fachada protorrenacentista. Desta-
rés Cultural venía teniendo ya plenos tos de la antigua fortaleza de la primera
can otras edificaciones como la casa
efectos, desde el momento en que fue muralla de Madrigal, cuyos límites aún
de la antigua Inquisición, el palacio de
incoado. se perciben en la trama actual. En tiem-
los Pocostales o Palacio de los Fernán-
pos de Sancho III (1157-1158), se erige
Asimismo, se delimita la zona afec- dez de la Mela, la antigua sinagoga o
el segundo recinto y la actual muralla,
tada por la declaración, ya que la de- Palacio de la Judería, también cono-
que se comenzó a levantar en tiempos
limitación del conjunto responde a la cida como Ermita de Nuestra Señora
de Alfonso VIII (1158-1214), y fue
necesaria protección y conservación o escuela y cárcel municipal, la Casa
construida durante todo el siglo XIII.
de este conjunto urbano y de su recinto consistorial, el Palacio de los Vasco de
murado. En este sentido, en  la deli- El conjunto de la muralla forma un Quiroga, la Casa de los Enríquez, así
mitación del conjunto se ha tenido en perímetro ovalado irregular y alargado como un conjunto de casas porticadas,
cuenta la disposición de la muralla y de oeste a este, con tramos rectos y cur- el mercado municipal, o las antiguas
los terrenos extramuros para proteger vilíneos. Cuatro puertas, que reciben el escuelas.
las singulares visuales de los restos de nombre de los caminos que llegaban
Asimismo, el conjunto conserva
la muralla y de los accesos a través de a ellas, permiten el acceso al exterior.
varias cruces de término, y un con-
sus cuatro puertas, además de incorpo- En el lado Norte se abre la Puerta de
junto de fuentes entre las que desta-
rar las parcelas afectadas por el ámbito Medina; en el lado Este, la Puerta de
ca la Fuente de los Caños, del siglo
de protección definido para el Conven- Arévalo; en el lado Sur, se abría la des-
XVIII, de estilo barroco, e innumera-
to de San Agustín Extramuros. aparecida Puerta de Peñaranda, y en el
bles ejemplos de portones de acceso
lado Oeste se abrió la Puerta de Can-
El conjunto de Madrigal, conocido a los corrales. Los pósitos o alhóndi-
talapiedra.
a partir del siglo XVII como Madrigal gas, destinadas a almacenar el grano
de las Altas Torres, se encuentra situa- Madrigal conserva un importante o la bodega de los frailes, elementos
do en una llanura de la llamada tierra y rico patrimonio. Además del recin- de alto valor etnológico, contribuyen
de Arévalo, al sur del río Duero entre to murado, declarado Bien de Interés a configurar un conjunto de gran in-
sus afluentes Trabancos y Zapardiel y Cultural el 3 de junio de 1931, el con- terés.
constituye una de las villas mudéjares junto de Madrigal de las Altas Torres Consejería de Cultura y Turismo
más relevantes de la provincia de Ávi- comprende otros bienes de relevante Junta de Castilla y León.
la. La que fuera antigua villa de Aréva- interés, declarados asimismo de inte-
lo cobró importancia con Alfonso VII
el Emperador, que le otorga el título de
ciudad imperial. Destaca el importan-
te vínculo de la villa con importantes
hechos y personajes históricos, como
la casa de Trastámara, en especial con
Juan II. En esta villa nacieron persona-
jes tan ilustres como Vasco de Quiroga
(1470-1565), primer obispo de Mi-
choacán (Méjico), donde se le cono-
cía por su protección a los indígenas.
Otro de los personajes destacados es
Gaspar de Quiroga, Inquisidor General
en 1573, quien reformó el Convento
Agustino de Extramuros y liberó a fray
Luis de León de su prisión.

El modelo urbano de Madrigal se Gabriel Sierra González


pág. 12 la llanura número 136 - septiembre de 2020

Clásicos Arevalenses
Fotografías y anuncios
comerciales de los de entonces.

Colección: Teresa Pascual

Colección: Nacho González

Colección: Juan A. Gómez