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“LAS DIFICULTADES EN EL NEURODESARROLLO DE LOS NIÑOS SERÁN LA PRÓXIMA

PANDEMIA”
El psiquiatra infantil Felipe Agudelo advierte las consecuencias graves e irreversibles que pueden
tener en el desarrollo cerebral de los niños menores de cinco años estos meses de cuarentena.

 
 Proteger la vida de los niños y buscar la forma de mitigar las consecuencias negativas de la
cuarentena en el hogar debe ser una prioridad. Foto: Getty
SEMANA: En esta cuarentena muchos niños pequeños han estado encerrados por meses. ¿Qué
implicaciones tiene esto en ellos? 
Felipe Agudelo (F.A.): La cuarentena se ha utilizado ampliamente en todo el mundo como una
herramienta para prevenir la transmisión de la enfermedad por coronavirus. Estar en la casa
podría ser una ventaja: conocer el desarrollo de nuestros hijos, aprender de sus juegos, enseñarles
de la forma más amable posible nuestro mundo. Para el desarrollo psicológico normal y el
bienestar de los niños y niñas, tanto la compañía de su familia, la formación de rutinas (que se
modificaron ahora) y la interacción social son componentes esenciales. Proteger la vida de los
niños y buscar la forma de mitigar las consecuencias negativas de la cuarentena en el hogar debe
ser una prioridad. Si esto no se hace, los episodios depresivos y/o ansiosos, las dificultades en el
neurodesarrollo, los trastornos por estrés postraumático serán, como se ha definido en otros
países, la próxima pandemia. 
La psicóloga Claudia Mora advierte las consecuencias de tener a los más pequeños encerrados. "Si
los niños no salen es muy probable que su desarrollo, su vida académica y su vida social se vean
afectadas a largo plazo".
Vea el video: 
SEMANA: Ese encierro va acompañado de un aumento del tiempo en pantallas y una
disminución de otras actividades más lúdicas. ¿Qué impacto tiene eso?
F.A.: La tecnología no debe ser más que un medio, un entramado de utensilios que sirve al ser
humano. No es un fin en sí. Es una herramienta que ahora nos sirve para acercarnos, para no
perder del todo espacios de socialización, para poder estudiar, para informarnos, etc. El uso
excesivo e inadecuado de la tecnología se ha asociado con aumento del riesgo de depresión,
ansiedad, consumo problemático de sustancias psicoactivas, alteraciones articulares, etc. Los
aparatos deben dejar de ser un biberón emocional, un medio para mantenerlos quietos y
calmados. Se convierte así en el único pasatiempo, negándoles el juego activo que es tan
necesario. Ahí el mal uso de la tecnología sería de los padres y los afectados serían los niños y
niñas. La recomendación de la OMS para actividades fuera del estudio, o la comunicación entre
familiares o personas significativas, es una hora al día y dos horas en fines de semana. Esto, por
encima de los dos años y siempre con supervisión e involucramiento respetuoso en sus juegos.
Debemos asumir el reto de hacerles la vida divertida, y en eso la tecnología podría ser un medio,
pero no dejemos esta importante labor en manos de un instrumento. 
 "No hubiera sobrevivido a mis hijos en cuarentena sin el jardín"
SEMANA: ¿Por qué la primera infancia es tan importante en el aprendizaje de un niño?
F.A.: Si bien el aprendizaje se produce a lo largo de la experiencia de vida, es durante los primeros
años cuando se sientan las bases para el desarrollo posterior del individuo, a través de conexiones
cerebrales. Se favorece así la adquisición de habilidades sociales, de lenguaje, motricidad fina y
gruesa y del pensamiento simbólico.  En la infancia se da la estructura y se inicia un método para
que ocurra el aprendizaje, y este no sólo consiste en adquirir información académica. También
incluye un aprendizaje motor, del lenguaje, socioemocional… Este último ha cobrado en nuestros
días (incluso desde antes de la pandemia) una gran importancia como un aspecto central en el
desarrollo integral de las personas. En la primera infancia, la vinculación con un adulto
emocionalmente competente y la interacción a través de diálogos emocionales positivos es el
medio más reconocido para lograr que las personas puedan comprender las emociones y
comunicarlas. 
SEMANA:  Este papel del adulto es fundamental...
F.A.: Sí. Lo que se haga a esa edad potencia los otros aprendizajes, un cerebro creativo, tranquilo y
con confianza en el mundo, aprende y seguirá aprendiendo mucho mejor que uno que esté
constantemente preocupado por cuestiones de supervivencia, como la alimentación, la seguridad
personal, los determinantes sociales. Estos dominios interactúan con cada uno de los otros y
mutuamente refuerzan el proceso de desarrollo. Dar las necesidades nutricionales, el soporte
emocional, oportunidades para jugar y explorar, protegiendo al niño de las adversidades,
determina el desarrollo cerebral, el desarrollo humano.
 La virtualidad reprobó: padres contemplan retirar a sus hijos de los jardines
SEMANA: ¿Cómo impactan estos primeros años lo que viene más adelante?
F.A.: Las experiencias de los primeros años de vida tendrán una interacción con la carga genética,
lo que determinará una conducta posterior como rendimiento académico, logros laborales,
relaciones interpersonales, etc... Incluso, considerando conceptos de la epigenética, tendrá
impactos en generaciones posteriores. En los primeros cinco años, pero también en la infancia y
en la adolescencia, estas experiencias serán definitivas en la formación del cerebro, de sus
funciones y, sobre todo, en la concepción que cada uno se forma del mundo, para asumir las
dificultades y para mejorarlo cuando se pueda. 
De ahí que también los entornos deban brindar las posibilidades a estas familias para garantizar el
aprendizaje inicial: unos padres suficientemente buenos, y aquí retomo el concepto de D.
Winnicott, necesitan una sociedad suficientemente buena para ejercer su rol de contención
emocional y de enseñanza del mundo. 
SEMANA: ¿Qué pasa en el cerebro a esa edad?
F.A.: Casi todo lo que va a seguir pasando en el resto de la vida. Podría resumirse en tres procesos
que inician en la gestación. El primero es la proliferación neuronal, acá se forman neuronas
destinadas a formar las áreas cerebrales que desempeñan funciones específicas, además de las
neuronas de sostén. El segundo se denomina mielinización, en este proceso las neuronas se
recubren de un material de lípidos y proteínas que se llama mielina, y esto acelera y mejora la
transmisión eléctrica de las fibras nerviosas, es decir, la comunicación entre las neuronas que se
traduce en acciones. 
SEMANA: ¿Cuándo comienzan esos procesos?
F.A.: Esta fase se inicia aproximadamente a la 25ª semana de gestación y se reduce cerca de los
tres años de vida. La tercera consiste en la formación de interconexiones neuronales, y guarda
relación con el tiempo de la fase anterior, estas interconexiones formadas en los primeros años
guardan relación con las actividades básicas cotidianas, que permiten una relativa independencia,
y siguen funcionando para convertir esa independencia física de los niños en la libertad conceptual
de los adultos. Para expresarlo con una metáfora de Octavio Paz, estas interconexiones son los
puentes que te comunican de ti mismo a ti mismo, y los entornos no sólo ayudan a formarlos, sino
a fortalecerlos.
 “¿Qué hacer con un niño 16 horas?”: mamá de estudiante de 6 y bebé de un año
SEMANA: ¿Qué factores inciden en que el cerebro no se desarrolle de manera adecuada?
F.A.: Específicamente son muchos. Pero es necesario recordar la descripción que, en 2018, hizo la
Comisión de Lancet (importante revista médica británica) de la relación estrecha entre los
Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Salud Mental. Incluso se menciona que sin salud mental no
hay desarrollo sostenible. Por ejemplo, una inadecuada alimentación, una educación de mala
calidad, un entorno con guerra o delincuencia, las inequidades, las ciudades insalubres, un fuerte
impacto climático..., algo que en apariencia no tiene que ver con una neurona, tiene un impacto
en los individuos según el curso de vida y, en el caso de la primera infancia, estos impactos son en
este desarrollo cerebral. 
SEMANA: ¿Qué pueden hacer los papás para ayudar a sus hijos?
F.A.: Es fundamental tener en cuenta lo que causa un impacto directo en este desarrollo. En la
etapa gestacional, el consumo de alcohol y otras sustancias tóxicas alteran estos procesos
mencionados. Pero hay algo tóxico para el cerebro de los niños y niñas, algo que tristemente es
común y paradójicamente no se le reconoce la capacidad de daño cerebral (existencial, si se
quiere): el maltrato infantil e intrafamiliar. No sólo el golpe, que es el que se penaliza, sino
cualquier forma de humillación, cualquier falta de reconocimiento de sus derechos, sea en
palabras, en palmadas, en apretones con rabia, etc. 

SEMANA: Además del maltrato, se vive mucho estrés y mucha tensión en las familias, pero más
en la cuarentena. ¿Cómo los afecta eso?
F.A.: El estrés sostenido y crónico aumenta el riesgo cardiovascular cuando estos niños se vuelven
adultos, acorta la expectativa de vida, aumenta el riesgo de trastornos emocionales y, dentro de
estos, aumenta la gravedad de los mismos, con las complicaciones relacionadas con el consumo de
sustancias y la conducta suicida, además de aumentar el riesgo de rasgos o trastornos de
personalidad disocial. A nivel neuropsicológico, afecta las funciones ejecutivas, la memoria a largo
plazo, la flexibilidad cognitiva, la cognición social, y otras funciones que permiten la mentalización
y la empatía. Cuidar a un niño es cuidar la paz, es el mayor acto de humanismo.
 “Salud de los niños está por encima de la calidad educativa”: madre y enfermera
SEMANA: ¿Qué factores positivos pueden estimular el desarrollo de los niños pequeños?
F.A.: Se recomienda una sinergia entre todos los actores para niños menores de 3 años: salud al
nacimiento, aceptación de los derechos de los niños, prevención del abuso y la negligencia. Por
ejemplo, programas de educación como efectiva estrategia para reducir el maltrato. Unicef
recomienda algunas acciones: soporte a cuidadores, ayudar al manejo de los riesgos, cambiar
actitudes y normas violentas, servicios de soporte para niños, implementar normas de protección
para niños, realizar búsquedas activas, programas para cuidadores como aprendizaje temprano y
educación; también ambiente saludable para el niño, el cuidador y la familia; clima político, social
y cultural adecuados para ellos.
SEMANA: ¿Cómo darle un mejor ambiente a este desarrollo?
F.A.: El desarrollo es natural, especialmente cuando no hay un problema o una enfermedad del
neurodesarrollo. Todo lo que estimule esta tendencia hacia el descubrimiento del mundo y la
cuide para las situaciones adversas sean menos intensas y duraderas que las situaciones
gratificantes, estimularán el neurodesarrollo. En términos precisos, cantar y jugar con objetos en
casa, ver programas que enseñen, en un tiempo medido. Por ejemplo, un estudio en 15 países
mostró que Plaza Sésamo enseñaba salud, seguridad, razonamiento social y actitudes hacia los
otros. Ahora que estamos más tiempo con los niños, debemos reconocer los importantes
beneficios del juego. Y jugar, con seriedad, como proponía Nietzsche. Con respeto a sus
creaciones, jugar, jugar mucho, jugar siempre. 
SEMANA: Las familias viven situaciones difíciles: pérdida de empleo, trabajo en casa,
enfermedades etc. ¿Cómo afectan esos problemas al desarrollo de los niños a esa edad? 
F.A.: Los niños y niñas tienen una sensibilidad especial que da su desarrollo para sentir cambios
emocionales en sus cuidadores y en las personas que aman. Tampoco son ajenos a los problemas
que atraviesa la familia y la sociedad. Podrían presentar síntomas como pesadillas, regresión en los
logros del neurodesarrollo, como no querer dormir solos, volver a mojar su cama, tener
dificultades para regular sus emociones o su conducta, estar con menos disposición para jugar,
aumentar la irritabilidad, como manifestaciones a las cuales subyacen síntomas emocionales
infantiles. Por eso, es importante hablarles con claridad, de manera empática y con palabras que
comprendan, según su desarrollo, de lo que está pasando en la familia y en el mundo. Esto podría
impedir que ellos mismos se formen interpretaciones que podrían ser más catastróficas que los
hechos, con implicaciones para toda su vida. Por ejemplo, una de las causas de trastorno por
estrés postraumático que se han documentado en situaciones similares a esta pandemia es la
percepción de síntomas afectivos en los padres por parte de sus hijos. Podemos también ayudarles
a construir los recuerdos de esta época, cuidando nuestra salud mental, la salud mental de los
individuos que conforman las familias, y esto es también una función de las instituciones de salud
pública. 
SEMANA: ¿Qué tan importante es el relacionamiento a esa edad con otros niños?
F.A.: Es muy importante. A esta edad ocurre la formación y el fortalecimiento de lo que Goleman
denominaría “cerebro social”, esos circuitos neuronales que nos permiten darnos cuenta de las
emociones del otro. Los otros niños son determinantes en el aprendizaje socioemocional, para
aprender un lenguaje emocional (saber expresar lo que se siente), para tener conciencia de sí
mismo y de los otros, para tener la capacidad de autorregularse, de solucionar problemas
pacíficamente, para tener habilidades de comunicación. 
SEMANA: ¿Cómo suplir esa parte social en cuarentena? 
F.A.: El contacto presencial es irremplazable. Sin embargo, podemos buscar herramientas para
recordarles que somos seres sociales. Acá vale la pena recurrir a la tecnología como herramienta
que nos acerca para generar espacios con otros niños u otros familiares o amigos. En Nueva
Zelanda se propuso una estrategia para flexibilizar de forma segura la cuarentena y reducir sus
efectos. La denominaron “burbujas sociales”, que mantienen la recomendación de que las
personas permanezcan en casa y eviten las interacciones sociales, aunque se les permite ampliar
su círculo de contactos. Por supuesto, esto debe ir respaldado por otras medidas para disminuir la
propagación del virus, como un buen proceso de educación en el autocuidado para el cuidado del
otro, el manejo de las fronteras, etc.
 ¿Cómo es enseñar ‘online‘ a estudiantes de preescolar en la cuarentena?
SEMANA: ¿Qué ventajas tiene salir al aire libre en los horarios autorizados por el gobierno y el
peligro de no hacerlo?
F.A.: En el deber ser, los niños deben salir acompañados y estar supervisados para respetar el
distanciamiento social y la permanencia con personas que no se han cuidado tanto como ellos.
Este tiempo debe ser para ellos, no para acompañar a los adultos a hacer diligencias específicas.
Tomar medidas pensando en los niños es necesario. Por ejemplo, el encierro disminuye la síntesis
de vitamina D y esta es un potente inmunomodulador (ayuda a defendernos de la infección) en los
casos de infección por covid-19, además de incluso prevenir la misma infección. Los espacios al
aire libre permiten el juego activo, una herramienta fundamental en el desarrollo, de la cual,
según la Encuesta Nacional de Salud Mental del 2015, el 30 % de niños y niñas en esta edad
carecen. Pero el esfuerzo debe recaer sobre los adultos que acompañen, ellos deben ser juiciosos
con las medidas. 
SEMANA: ¿Qué ejercicios o consejos le da usted a los padres?
F.A.: Principalmente tres: 1) Que cuiden su propia salud mental 2) Que jueguen con sus hijos 3)
Que conozcan sobre el desarrollo infantil. La Asociación Internacional de Psiquiatría de Niños y
Adolescentes usa un acrónimo para las acciones protectoras de la salud mental de los niños en
esta pandemia.
RECUERDA. 
Reasegúralos: atiendan a los hechos, pero también háganles saber que van a estar ahí para ellos, y
que los van a mantener a salvo. 
Empodéralos: tienen una oportunidad de aprender el valor de cuidar a los demás y pensar en su
comunidad. 
Calma: el auto-cuidado es importante para manejar tu propio estrés y consecuentemente el de
ellos.
Unión: pasar más tiempo de calidad juntos en casa.
Emociones: denles la oportunidad de hacer preguntas, discutan sus sentimientos sobre la
pandemia y cómo los afecta.
Rutinas: juegos, cenas, hablar con amigos, tareas juntos, cuentos, etc.
Da el ejemplo: educarlos en buenos hábitos como higiene de manos y cubrirse al estornudar. 
Administra la cantidad de información: con explicaciones y análisis sencillos en familia.