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JONHATAN MONTALVO VERGARA II SEMESTRE MEDICINA

1. Lee atentamente el siguiente texto. Fíjate con cuidado en su medio de publicación.

Ebrio, respondería aquel director de tránsito del municipio vecino; a toda velocidad, diría aquel conductor de buseta que
mató a la última víctima cartagenera; echando humo, respondería el pasajero asfixiado por el humo negro que expide el
bus y pasa por las narices de un policía de tránsito; a punta de champeta con volumen picotero que ensordece y produce
taquicardias, diría un ágil sparring digno de un moderno circo de acrobacias; lento cuando me provoca, diría otro chofer
que quiere llenar la cabina así sea esperando pasajeros en las bocacalles; sin parar en las cebras, diría cualquier ciudadano
al ser casi atropellado por un vehículo oficial al intentar pasar una calle. Todo servicio público de transporte tiene la
obligación de escribir en lugar visible la pregunta: ¿cómo conduzco? y anotar un teléfono para ser usado por los usuarios.
Algunos letreros son tan pequeños que no cumplen su función; otros están puestos en lugares no adecuados para ser leídos
por los pasajeros. Casi todos están en la parte de atrás de buses, busetas y taxis. Pero casi ningún teléfono recibe la
llamada; muchos están fuera de servicio o son números telefónicos que no pertenecen a empresa o propietario alguno del
vehículo.

Remedo y burla: eso son. Porque al fin no se tiene en cuenta a la gente; cuando cualquier sociedad debería privilegiarla.
Políticas focalizadas para la gente es lo que se anuncia desde organismos multilaterales, pero en ello hay siempre más
retórica que realidad. Y como esta medida nacional del ¿cómo conduzco? hay muchas. Más cuando se puso de moda
aquello de la participación social o la atención al cliente.

Tener en cuenta a la gente se convierte en hacer firmar un listado de asistencia que avala decisiones que se toman más
tarde a puerta cerrada; ofrecer líneas especializadas de reclamos terminó siendo un diálogo sordo y desesperado entre un
usuario afectado y una máquina lejana que habla desde un call center con un acento que no es el cercano. Un humano
vuelto máquina con respuestas formateadas es si acaso quien responde si se tiene suerte, porque en el caso del ¿cómo
conduzco? nadie siquiera responde.

Es probable que este modelo disparatado de relación entre la población y el prestador de un servicio sea una vil copia de
la relación entre los gobernantes y los habitantes de su localidad. Son muy pocos los casos en Colombia donde se realiza
la rendición pública de cuentas y dónde se resuelven de manera transparente los interrogantes de la comunidad sobre la
conducción que hacen los gobiernos. Los aparatos que existen por ley para garantizar la evaluación social de la
intervención sobre lo público terminan en mecanismos de manipulación o en un diálogo de sordos.
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La expedición del último informe de Cartagena cómo vamos, que hace el examen a la evolución de los principales
indicadores de la ciudad ratifica la importancia de que existan desde afuera, con carácter independiente, organismos de
seguimiento a la conducción de los gobiernos. Allí están los resultados, más allá de los anuncios mediáticos que de
cuando en cuando hacen los gobernantes y de las expectativas infladas y emanadas de los palacios de gobierno. No puede
ser, en cambio, que la pregunta del cómo conduce un alcalde la ciudad se haga sólo desde una emisora local, pues se abre
la posibilidad de ocurrir una nueva manipulación política al servicio de un interés electoral particular.

Tomado de: http://www.eluniversal.com.co/columna/como-conduzco

2. Ahora responde las siguientes preguntas con base en el texto anterior.

a. Identifica el enunciador del texto y a través de qué medio se comunica.


Enunciador: Alberto Abello Vives.
Medio: Se comunica por un medio información el es un periódico llamado “El universal”.

b. ¿Por qué crees que utilizó este medio y no otro?


Lo utilizó ya que es uno de los medios mas conocido en el país para difundir una información o pensamiento acerca de
una problemática del país y este va dirigido a un publico en general.

c. ¿Con qué objetivo el autor del texto da las respuestas de la pregunta “¿Cómo conduzco?” en el primer
párrafo

R/ El autor tiene como objetivo dar a conocer a los lectores que la pregunta “¿Cómo conduzco?” es una burla
debido a que esta pregunta por mas que este presente en los portadores de los carros, sea visible por los pasajero o
peatones nunca es tenida cuenta.

d. ¿Qué situación (o situaciones) expone el autor como similar a la que ocurre con los letreros de “¿Cómo
conduzco” y por qué? Para responder esta pregunta te puede ayudar el cuarto párrafo.

El autor utiliza como ejemplo de una situación similar a la de la pregunta de ¿como conduzco? El caso de los
gobernantes y su población ya que es una situación donde tampoco se tiene en cuenta la opinión de la población.
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e. De la siguiente lista de adjetivos, señala cuáles caracterizarían al enunciador, de acuerdo con la impresión que
te haya dado el texto. Puedes señalar más de una opción.

_ Irónico
_ Burlesco
_Didáctico
_ Inseguro
_ Informal
_ Académico
X_ Crítico
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f . ¿Para qué tipo de lector está escrito el texto? Señale las 4 opciones más probables de acuerdo con la intención
del texto.

X_ Un experto en política.
X_ Un mandatario de Cartagena.
X_ Un usuario de busetas de servicio público.
X_ Un conductor de buseta.
_ Un servidor público.
_ Un extranjero.
_ Un trabajador asalariado.
_ Una ama de casa.

g. Algunos presupuestos que se pueden inferir sobre el autor son:

_ Es una autoridad académica inclinada hacia la acción social.


X_ Pretende llegar al ciudadano común, a través del énfasis en situaciones concretas de Cartagena.
_ Maneja una posición neutral frente al tema.
_ Pretende llegar a lectores especializados en política y economía.

h. De la siguiente lista de verbos, señale tres que guarden relación más directa con los propósitos principales
del autor:

_ Sistematizar.
_ Motivar.
_ Atacar.
X_ Explicar.
_ Entretener.
X_ Informar.
X_ Argumentar.

Taller realizado por: Udiluz Monsalve Muñoz, docente de Competencias Comunicativas de la CURN. Adaptado de: Cisneros, M.,
Olave, G. y Rojas, I. (2013). Alfabetización académica y lectura inferencial. Bogotá: ECOE ediciones, pp. 78– 80.