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UNIVERSIDAD TECNOLOGICA DEL PERU

E.A. P. DE DERECHO
FACULTAD DE HUMANIDADES
“AÑO DE LA UNIVERSALIZACIÓN DE LA SALUD”

“LA CIVILIZACION AZTECA Y EL DERECHO”


CURSO:
HISTORIA DEL DERECHO
DOCENTE:

ALUMNA:
- RAMOS PAREDES, Elizabeth Cristina

Nuevo Chimbote, Mayo del 2020


ÍNDICE

INTRODUCCIÓN
CAPITULO I
1.2. LOS AZTECAS
1.1.1. ORIGEN
1.1.2. ESTRUCTURA POLITICA DE LOS AZTECAS
CAPÍTULO II

2.1. SISTEMA JURIDICO DE LA CIVILIZACION AZTECA

2.1.1. FUNTES DEL DERECHO AZTECA

2.1.2. INSTITUCIONES DEL SISTEMA JUDICIAL AZTECA

2.2. DERECHO EN LA CIVILIZACION AZTECA

2.2.1. DERECHO PENAL AZTECA:

2.2.2. DERECHO DE LA PROPIEDAD

2.2.3. DERECHO FISCAL O TRIBUTARIO DE LOS AZTECAS

2.2.4. DERECHO COMERCIAL AZTECA

2.2.5DERECHO FAMILIAR AZTECA

CONCLUSIONES
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
INTRODUCCIÓN

La presente monografía titulada “LA CIVILIZACION AZTECA Y EL DERECHO”, fue

realizada para el curso de Historia de Derecho, dentro del marco del cumplimiento de los

lineamientos de Investigación Formativa de la Universidad Tecnológica del Perú.

Los Aztecas son una civilización que existió en la zona de Mesoamérica del siglo XIV

hasta el siglo XVI, civilización importante para la población Mexicana.

En este trabajo le daremos mayor enfoque al derecho en la civilización azteca y su

repercusión en el derecho actual ya que las manifestaciones pasadas colaboraron mucho en

nuestras leyes.

En función a nuestro esquema realizado, abordaremos en el CAPÍTULO I acerca de temas

concisos de la civilización azteca en general, además de los antecedentes del derecho en los

aztecas para ser mejor entendible. El CAPÍTULO II, está centrado en las leyes , sus

fuentes , su sistema jurídico y los derechos que estos promulgaron .

Esperamos que el presente trabajo de investigación sirva de aporte a otras investigaciones y

cumpla con las expectativas de los ávidos lectores.


CAPÍTULO
I
1.2. LOS AZTECAS

1.1.3. ORIGEN

Los aztecas constituyeron un pueblo de la cultura náhuatl que existió en la

zona de Mesoamérica del siglo XIV hasta el siglo XVI. El término azteca

significa “‘alguien que viene de Aztlán”, que a su vez en náhuatl se traduce

como “lugar de las garzas” o “lugar de la blancura” y era su nombre tribal. En

realidad ellos se referían a sí mismos como mexicas (pronunciado meshicas) o

tenochcas. El uso del término “azteca” para referirse a todos los pueblos

relacionados con los mexicas fue sugerido por el naturalista y geógrafo alemán

Alexander Von Humboldt como criterio de distinción de los mexicanos

actuales. Hacia el año 1300, los Mexicas fueron la última tribu del árido norte

del actual México en llegar a Mesoamérica. (Cruz Barney, 1999)

Eran un pueblo pobre y atrasado y fueron mal recibidos por los habitantes de

origen tolteca ya establecidos en el Valle de México. Por saberse repudiados,

los mexicas decidieron adaptarse, por lo que buscaron emparentarse con las

culturas ya establecidas a través de matrimonios, aprendiendo y absorbiendo

sus cultu- ras. Las crónicas mexicas dicen que ellos partieron del mítico Aztlán

por orden de su dios de la guerra Huitzilopochtli y después de una larga

peregri- nación llegaron al valle de Anáhuac, sin poder establecerse ni en las

peores tierras. Los mexicas vagaron durante años en busca de la señal en

donde debían fundar su ciudad, un águila y una serpiente sobre un nopal, hasta
que en 1225 d. C. fundaron Tenochtitlán (actual México D. F.). (Cruz Barney,

1999).

1.1.4. ESTRUCTURA POLITICA DE LOS AZTECAS

El imperio azteca consistía en una serie de ciudades-estado llamadas Altepetl,

cada una de las cuales estaba gobernada por un líder conocido como Tlatoani,

así como por un juez y administrador identificado como Cihuacoatl. Donde los

tlatoani de la ciudad capital de Tenochtitlán o Tlatoani-Huaytlatoani-

Tecpalcantecutli sirvieron como emperador del imperio azteca.

El Tlatoani representaba la máxima autoridad, ya que su poder provenía

directamente de la deidad Huitzilpochtli, era el dueño de las tierras en su

ciudad-estado y responsable de dictar la ley, así como del buen gobierno,

aunque con el propósito de gobernarlo. Apoyó una estructura administrativa

bien definida: recibió tributos, supervisó los mercados y templos, dirigió a la

milicia y resolvió disputas judiciales.

Imagen 1: Estructura política de los Aztecas


1.1.5. ANTECEDENTES DEL DERECHO DE LOS AZTECAS

El derecho azteca se manifestaba en las costumbres, a menudo estrechamente

relacionadas con la religión, tan conocidas en todo que no había necesidad de

ponerlas por escrito. Sin embargo, las inclinaciones habituales de los grandes

más indígenas ante el poder de los miembros de la élite (el rey, los nobles y, en

menor medida, los sacerdotes y comerciantes) crearon una gran incertidumbre

sobre la posición legal de los humildes.

Las leyes eran muy severas. Como en otras culturas antiguas, los castigos eran

diferentes según el crimen y el rango del autor. El castigo era generalmente

más severo si la persona que había cometido el crimen era un funcionario

importante o noble. Hubo una pena de muerte por los delitos de asesinato,

traición, aborto, incesto, violación, robo con fractura y adulterio. En este

último caso, se llevó a cabo la lapidación, aunque la mujer fue estrangulada

previamente. Los guerreros podrían escapar de la pena de muerte al aceptar un

destino permanente en el área fronteriza.


CAPÍTULO
II
2.1. SISTEMA JURIDICO DE LA CIVILIZACION AZTECA

2.1.1. FUNTES DEL DERECHO AZTECA

El Sistema Jurídico Aztecas estaba diseñado para mantener el orden social y el


respeto tanto a los gobernantes como a las instituciones. Se consideraba bastante
complejo, además de estar basado en decretos reales y en el uso de costumbres que
pasaban de generación en generación, donde las leyes y costumbres eran aplicadas
e interpretadas por los Jueces en su Sistema de Cortes bajo un estándar de
discrecionalidad, racionalidad y análisis de circunstancias e incluso bajo un
esquema de “jurisprudencias”, donde una resolución anterior se usaba como
referencia para casos similares. (Pérez de los Reyes, 2015)

En primer lugar se tratara naturalmente los monumentos jurídicos que aún se


conservan tenemos varios documentos jurídicos conservados por la tradición desde
los tiempos del reinado de Motecuhzoma cuya autenticidad no se puede dudar. El
primero le constituyen veinte leyes del Numa mexicano del célebre organizador y
legislador Netzahualcóyotl, rey de Texcoco, (Reinó 1431 a 1472)

Estas veinte leyes se encuentran en la relación de Ixtlilxochitl, impresa de la obra


Monumental de descendiente de la casa real de Texcoco estaba en posesión de las
escrituras del archivo real que se había salvado de la destrucción del imperio. Se
puede decir que su Autenticidad no es dudosa.

En cuanto al carácter escrito u oral de las leyes, los aztecas tenían un sistema
principal de normas de carácter civil y penal por escrito —en forma pictográfica —,
así como un sistema de leyes secundarias que se transmitían de generación en
generación a través de himnos hablados.

Al respecto, es de considerar que a la llegada de los conquistadores los aztecas


apenas habían iniciado el proceso de codificación de sus leyes de forma escrita, por
lo que además de la destrucción masiva y deliberada por parte de los misioneros
españoles por considerarlas herejes —la mayoría de los manuscritos legales del
imperio fueron utilizados como combustible para las tropas españolas o destruidas
por negligencia—, los avances en codificación no eran considerables. (Pérez de los
Reyes, 2015)

Por lo que las fuentes principales de los historiadores, provienen de crónicas o


relatos documentados de los españoles tras dos años de observación en la antigua
Tenochtitlán, así como de codicies o manuscritos provenientes de los sacerdotes que
estudiaron a los aztecas desde la conquista. (Pérez de los Reyes, 2015)

Estos códices, hacen referencia a la historia, la religión, la comprensión de la


naturaleza, la riqueza, los asuntos políticos y los eventos posteriores a la
conquista; teniendo entre los más conocidos:

1. “La historia general de las cosas de la nueva España” mejor conocido como el
Código Florentino de corte pro-azteca. El cual, fue escrito por Fray Bernandino
de Sahagún, mediante la recolección de relatos con los ancianos sobrevivientes
de la conquista.

2. El “Código Mendocino”. Elaborado en 1540 bajo el reinado del Virrey de la


Nueva España, Antonio de Mendoza, donde ser relata la historia de
Tenochtitlán, los tributos y las discusiones sobre el sistema jurídico azteca —
derecho procesal y penal— y su compendio de penas. Actualmente en la
Biblioteca de Oxford.

3. La “Matricula de Tributos”. El cual conjuntamente con el Códice Prehispánico


Azoyu II, constituyen los documentos básicos para el derecho fiscal azteca.

4. Y el “Codex Ixtlilxochitl” o “Libro de Oro Codex”, escrito por Fray Fernando

de Alva Cortés Ixtlilxóchitl, el cual contiene una colección de 65 leyes

criminales copiadas supuestamente de un manuscrito original Azteca, por

mencionar algunos. (Pérez de los Reyes, 2015)


2.1.2. INSTITUCIONES DEL SISTEMA JUDICIAL AZTECA

El sistema judicial azteca estaba formado por múltiples tribunales con diferentes
niveles de jurisdicción, dentro de los cuales los plebeyos y nobles fueron juzgados
por separado. Conclusión: los tribunales de enjuiciamiento, los tribunales de
apelación, el tribunal supremo azteca, los tribunales de jurisdicción especial y los
tribunales de vecindad.

En el primer orden, las Cortes de Enjuiciamiento, mejor conocidas como Teccallis,


se encargaron de asistir a juicios civiles y penales relacionados con los comuneros;
donde las resoluciones civiles se consideraban finales, mientras que las penales
podían ser apeladas

Por su parte, los Tribunales de Apelación, o Tlacxitlán, revisaron las resoluciones


de los Tribunales de Enjuiciamiento y sirvieron como tribunal para casos
relacionados con nobles y guerreros.

Mientras que para la Corte Suprema azteca, estaba a cargo de revisar las decisiones
de la Corte de Apelaciones, teniendo el veredicto final y no sujeto a apelación a
través del Jefe de Justicia o Cihuacoatl.

En caso de que el Jefe de Justicia, determinara que el caso era muy importante
como para que la Corte lo resolviera por su cuenta; éste era enviado al Emperador
para que este con apoyo de su consejo de cuatro nobles ancianos, estableciera un
veredicto a los 12 días. Aquí cabe destacar, que la figura del Emperador tenía la
última palabra y el derecho de intervenir o apelar en casos y resoluciones de
relevancia para él o el imperio.

Los procedimientos eran orales, pero con levantamiento de expedientes en escritura


jeroglífica, los cuales quedaban en poder del juzgado y la máxima duración de los
casos, era de 80 días. Destaca la carga de la prueba para el acusador, la cual podía
ser presuncional, confesional e incluso documental mediante códices y en algunos
casos, podían llevarse a cabo careos, inspecciones oculares, reconstrucción de
hechos y juramentos liberatorios.

Las audiencias se llevaban abiertas o cerradas a discrecionalidad de los jueces,


teniendo días y horas hábiles para ejecutarlas, manteniendo a los jueces y
magistrados encerrados en el recinto, a modo de no interrumpir los procesos

2.2. DERECHO EN LA CIVILIZACION AZTECA

2.2.1. DERECHO PENAL AZTECA:

Dentro del Sistema Jurídico Azteca los crímenes eran severamente


castigados. Al grado que la pena capital era común, así como la restitución
del daño, la destitución del cargo, la destrucción de la casa del ofensor,
penas de prisión, la esclavitud y la humillación mediante el afeitado de la
cabeza.

Incluso es de destacar, que en cierto casos el castigo podía extenderse a la


familia del inculpado. Estos crímenes incluían: el robo, la traición y la
violación de las reglas de castidad por parte de los sacerdotes.

En cuanto al tipo de penas, cabe mencionar que numerosas ofensas eran


castigadas con la pena de muerte, dentro de las cuales destacaban: el
homicidio, el perjurio, el rapto, el aborto, el asalto en caminos, la alteración
de límites territoriales, la difamación seria, la destrucción de cultivos, la
venta de propiedad privada, el fraude en el peso y medición de mercancías,
el incesto, la pederastia, el incitar a disturbios públicos, la traición, sedición,
insubordinación y la deserción de soldados, el uso de la insignia del
emperador y como se mencionó anteriormente, la mala conducta de los
Jueces.
2.2.2. DERECHO DE LA PROPIEDAD

Dado que los aztecas tenían un complejo y jerárquico sistema de propiedad


de la tierra, así como sofisticados mapas que eran usados para marcar los
diferentes usos de tierra, como para dirimir los conflictos territoriales por la
misma, no es de sorprender la existencia de normas alusivas a la propiedad.

En cuanto al Emperador, este poseía propiedades reales y personales, que


usaban a su conveniencia. Asimismo ejercía su dominio sobre todas las
tierras conquistadas, las cuales solía entregar a los nobles, a los guerreros y
al Calpulli. Donde destaca, que los propietarios originales de los territorios
conquistados, no solían ser desplazados permitiéndoseles mantenerse en
ellas y trabajarlas, a cambio de compartir las ganancias con los nuevos
dueños Aztecas.

Por su parte, los nobles y los guerreros, podían ser propietarios de terrenos
bajo dos esquemas: el restrictivo y abierto. Es decir, podían adquirir tierras
por compra-venta a otros nobles o guerreros, o como un regalo del
emperador por sus servicios al imperio.

La tierra adquirida por compra-venta podía ser vendida o heredada, mientras


que la otorgada por el emperador, usualmente debía ser regresada a éste, a la
muerte del propietario. (Hernandez, 15196)

2.2.3. DERECHO FISCAL O TRIBUTARIO DE LOS AZTECAS

Un estructurado sistema de leyes gobernaba las operaciones económicas del


imperio azteca, considerando que las principales fuentes de ingreso del
imperio era la recolección de impuestos y de tributos. Donde los territorios
conquistados pagaban tributos, mientras que los ciudadanos aztecas pagan
impuestos, con excepción de: los sacerdotes, los nobles, los huérfanos, los
menores, los inválidos y los pordioseros.

En cuanto a los comerciantes, estos estaban obligados a pagar un impuesto


por los bienes que vendían; los artesanos por el valor de sus servicios y los
Calpullis o barrios, por las cosechas que producían; teniendo como castigo
por la falta de pago la esclavitud o confiscación de bienes.

Por su parte a lo que al Sistema de Recaudación se refiere, este se realizaba


bajo un esquema conjunto entre los miembros de la Triple Alianza, cada 80
días, 6 meses o 12 meses, dependiendo de los bienes y la distancia que había
que viajar para recaudar, a través de los denominados Calpixque o
Recolectores Oficiales de Tributos. Los cuales se ubicaban, en cada una de
las provincias conquistadas para asegurarse que los pagos se hicieran
conforme a los ordenamientos ,destacando su honestidad en todo momento,
pues de lo contrario eran meritorios a la pena de muerte.

2.2.4. DERECHO COMERCIAL AZTECA


Por otro lado, en cuanto al Derecho Comercial, cabe resaltar que los
comerciantes eran uno de los gremios más importantes del Imperio Azteca,
especialmente los Pochteach, quienes que viajaban entre las regiones —
como comerciantes, espías y mensajeros— y tenían el derecho de heredar la
tierra y posesiones a sus descendientes. Como se mencionó anteriormente,
tenían su propio gremio, leyes de conducta y Cortes para hacerlas valer.

Incluso cabe mencionar, que en caso de ser atacados durante sus


travesías, tenían el derecho a defenderse y en algunos casos, incluso eran
asistidos por guerreros, al grado que podía justificarse la guerra de poner en
riesgo el comercio Azteca.

Ahora bien, en materia de comercio local, este se realizaba en grandes


mercados conocidos como Tianquiztli. Los cuales abrían una vez por
semana en días aleatorios, mientras que el un gran mercado central ubicado
en Tlatelolco se mantenía abierto diariamente.

2.2.5. DERECHO FAMILIAR AZTECA


El Derecho de Familia en los aztecas estaba muy vinculado a las costumbres
del imperio. Los hombres contraían matrimonio alrededor de los 20-22
años, mientras que las mujeres entre los 15 y 18. Dichos matrimonios se
llevaba a cabo cuando los padres y parientes acordaban con quienes y la
fecha e incluso en algunos casos mediante la intervención de casamenteras.

La legalidad del matrimonio, de ratificaba al cumplimiento cabal de los


protocolos establecidos y en cuanto a los nobles, los matrimonios solo
podrían darse entre iguales, por lo que usualmente respondían a alianzas
políticas y estratégicas.

Por otro lado, en el Derecho Familiar Azteca, si bien no estaba permitido el


divorcio voluntario, tanto hombres como mujeres podían solicitar
su separación legal ante la Corte en casos de: incompatibilidad, mala
conducta de la mujer, locura de la esposa, abuso del marido, abandono de
quehaceres de la mujeres, infertilidad e incluso por deudas. Donde estas
solicitudes no siempre eran concedidas, ya que la Corte generalmente
priorizaba en la reconciliación —aunque el simple abandono de uno de los
miembros del matrimonio era suficiente para establecer la separación por
ley—.

Con respecto a la posibilidad de volver a contraer matrimonio, esta estaba


permitida para quienes tuvieron separación legal o enviudaron; incluso las
viudas tenían permitido contraer nupcias con el hermano del difunto marido
o “levirato” a modo de que la educación de los hijos quedaran en manos de
la familia de éste, pero para tal efecto, tenían que por fuerza que esperar el
término de la lactancia de su último hijo —cuatro años—. (Hernández
Rodríguez, 1939)
CONCLUSIONES

 La civilización azteca generalmente estuvo basada en las costumbre y principios


éticos, que tuvieron sentido y coherencia, no solo en una cultura específica, sino en
todo una cosmovisión latinoamericana. Si bien para su estudio existen pocas fuentes
directas, puesto que después de la conquista muchos códices y documentos fueron
eliminados, aun hoy se tiene una gama importante de fuentes reunidas por
personajes, como Lorenzo Boturini, que se dieron a la tarea de rescatar, indagar,
compilar material y demás fuertes de información, sobre el derecho prehispánico.
Por lo que gracias a ellos tenemos hoy en día la posibilidad de conocer cuáles
eran las leyes de esta vasta cultura, así como cuáles eran las penalizaciones por el
incumplimiento de las mismas, gracias a la civilización Azteca que tuvo un buen
aporte en cuanto a las leyes hoy en dia se les puede tomar en cuenta.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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