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CIRCULACIÓN DE RITMOS

Es una actividad musical que propicia la sintonía grupal y la generación de un clima de


concentración, escucha y trabajo colaborativo. Se realizan acciones simples, corporales y
sonoras que, mediante la imitación y la escucha, construyen tramas sonoras superpuestas y
complementarias.

Duración: 15 minutos

Objetivos:
- Facilitar la integración y sintonía grupal.
- Coordinar acciones opuestas y complementarias.
- Ejercitar la observación, la escucha, la concentración e imitación.
- Democratizar el liderazgo.

Desarrollo:
- El grupo se ubica en ronda. Los participantes se toman de las manos.
La cantidad ideal de participantes es de 20 a 30 personas; si la cantidad es mayor se
sugiere dividir en grupos o realizar círculos concéntricos.
- El facilitador invita a percibir el contacto entre las palmas y dice: “somos eslabones de
una misma cadena a través de la cual circularán motivos rítmicos”.
- El facilitador propone motivos rítmicos simples, que circulan alrededor de la ronda de
la siguiente manera:
o El facilitador propone un ritmo.
o El compañero de su derecha lo escucha y lo observa, hasta que se siente
confiado para imitarlo
o El compañero imita el motivo rítmico, cuando el facilitador registra que el
motivo ha sido comprendido, lo abandona. Ahora sólo el compañero de la
derecha está realizando el ritmo.
o El compañero repite el motivo rítmico recibido y luego lo transmite al
compañero de la derecha.
o Se sostiene el motivo dado hasta que llegue un nuevo motivo rítmico del
compañero de la Izquierda y así sucesivamente.
- De esta forma se arma una cadena de ritmos breves, sucesivos y continuos que se
trasmiten diferidamente en una misma dirección.
- El facilitador va pasando ritmos de forma sucesiva (y sugerimos que espaciada) para
que haya varios ritmos en circulación, enriqueciendo la dinámica.

Tips para el facilitador:

- Al trasmitir el motivo, se aconseja mirar al compañero de la derecha. La copia del


motivo no tiene que ser instantánea, sino que aquel que copia debe tomarse el tiempo
que necesite para comprender el motivo antes de pasarlo. Hay que lograr una cadena
de motivos.
- El impulso sonoro-motriz se transmite de izquierda a derecha, siempre en el mismo
sentido.
- Se sugiere proponer motivos simples y complementarios.
- Los motivos nuevos se agregan cuando se llega a la mitad o a la cuarta parte de la
ronda.
- Se puede sumar la voz o motivos melódicos u onomatopeyas que contrasten.

                                                     
- Para darle cierre, el facilitador espera a que todo el grupo esté en un unísono con el
mismo motivo musical. Luego propone que varíen la velocidad o la intensidad y muy
gradualmente, cada uno a su tiempo, sin dejar de escuchar, lleguen a un final, hasta
aclanzar el silencio total

                                                     

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