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Con los cambios registrados en la normativa de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), la máxima

categoría del fútbol nacional tiene una nueva denominación, por lo que pasa a llamarse División
Profesional. Si bien la variante se da sólo en el nombre, la época profesional comienza en 1950,
según consta en los registros publicados por Carlos Mesa en su blog Historia del Fútbol Boliviano.

De acuerdo al comentario que hace Mesa, el profesionalismo en el fútbol nacional comenzó por la
modificación que hizo la Asociación de Fútbol de La Paz (AFLP) al convertirse en Asociación Mixta,
tanto profesional como amateur.

“En este hecho hay un equívoco que muchos especialistas han alimentado, la afirmación
totalmente incorrecta de que entre 1950 y 1977 el fútbol boliviano fue semiprofesional. En
absoluto, la AFLP, igual que hoy la FBF, dividió el fútbol entre profesional y amateur para separar
perfectamente a los clubes del fútbol rentado de los otros que practicaban el fútbol de
aficionados. A partir de 1950, los campeonatos de fútbol de Primera A en La Paz eran
profesionales, no semiprofesionales, en la medida en que los jugadores recibían un salario por su
trabajo como futbolistas y progresivamente recibieron también primas y premios según su calidad
y desempeño”, explica Mesa.

Nueve equipos participaron en ese inicio y Bolívar fue el primer campeón de la era profesional.
Según el documento publicado, el campeonato comenzó el 9 de julio de 1950 y lo ganó Bolívar con
21 puntos.

En el periodo entre 1950 y 1977, se colocaron varios nombres a los torneos nacionales, uno de
ellos fue el de Copa Simón Bolívar, antes denominado Torneo Mayor de Fútbol de la República.

Esta etapa avanzó pero luego entró en una profunda crisis, sobre todo en cuanto a temas
estructurales y por una serie de problemas internos que no podían continuar. En 1977, la idea
surgió y pronto se esparció, fue aceptada e impulsada.

“El 23 de agosto de 1977 en La Paz, en el hotel Sheraton se realizó el acto oficial de Fundación de
la Liga del Fútbol Profesional Boliviano”, detalla el historiador.

Bajo esa denominación, Bolivia avanzó con el fútbol de primera a lo largo de 40 años.
Una nueva evolución

No estaban previstos más cambios, sin embargo, el pasado año, por la adecuación de los estatutos
federativos, el fútbol profesional en Bolivia iba a tomar un nuevo nombre.

La División Profesional comenzó a desarrollarse, luego de la posesión de las nuevas autoridades


del ente federativo y el equipo que sea campeón del torneo Apertura 2018 será el primero bajo
este nombre.

Asimismo, la Liga ya no se desarrolla como una institución independiente, es decir que ahora
depende en plenitud de la FBF, instancia que será la responsable de tomar decisiones en conjunto.

Con el denominativo y bajo la lógica que se manejó en determinado momento, ésta será una
evolución más del fútbol nacional.

Las opiniones y dudas por el cambio son muchas, como la interrogante si es que al ser una nueva
etapa del fútbol profesional, los títulos de cada equipo deben volver a contarse, sin embargo, por
lo que describe Mesa y por la comparación que hace, Bolivia tuvo fútbol profesional desde 1950,
lo que se hizo desde esa gestión, fue cambiar los denominativos, pero la era profesional continuó.
Pese a la serie de altas y bajas que tuvo el desarrollo de los torneos que en un principio eran
anuales, los mismos continuaron y sólo en 1962 no se disputó.

El fútbol profesional, al comenzar la nueva era, encara una serie de retos. El principal es contar con
una economía estable en los clubes, lo que implica que se deben mejorar varios aspectos.

A esta situación, la otorgación de las licencias de clubes será uno de los factores claves que
ayudará a profesionalizar el fútbol en muchos de los clubes que aún requieren sanear las deudas
que arrastran de gestiones anteriores, las mismas que en algunos casos, aún complican a las
actuales dirigencias que se ven sancionadas con la pérdida de puntos por el incumplimiento de
fallos ejecutoriados que llegan desde la FIFA.
Con seguridad, otros desafíos surgirán y estos deberán ser encarados por las nuevas autoridades
federativas, quienes poco a poco comienzan a tomar decisiones sobre el fútbol profesional en
Bolivia.