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Arturo Andrés Roig “Descubrimiento de América y encuentro de culturas”

Con la Expresión “Nuestra américa” se hace referencia al conjunto integrado


por países del Norte, Centro y Sud-América. Los cuales tienen como lengua de
comunicación principal el idioma castellano. En algunos casos, se ha llegado a
entender la lengua de Castilla como el eje de toda definición posible.

El castellano tendría una especie de fuerza conformadora de contenidos e


inclusive la capacidad como para excluir aquellos que no le fueran compatibles.
De ese mismo poder conformador es donde surge nuestro ser como pueblos
diferentes de otros pueblos. Es posible que la lengua castilla y nuestro ser
como pueblos sea una de las vías más antiguas, ya implícita en el
“descubrimiento”.

El casticismo se presenta como una ideología que se ha transmitido de


generación en generación desde que los conquistadores llegaron a nuestras
tierras, es una diferencia entre lo propio y lo extraño, entre lo castizo y lo de
ignorado origen.

Lo que se ha venido planteando desde hace tiempo es si verdaderamente cabe


hablar de un “descubrimiento”, porque en realidad no puede decirse que
América fuera “descubierta” en aquel 12 de octubre de 1492. Algunos autores
plantean que fue a la vez un “encubrimiento” porque se trató de un fenómeno
de colonización que vino a postergar definitivamente el crecimiento social y
espiritual de grandes culturas, o simplemente a destruirlas. Por esta misma
idea de “encubrimiento se ha rechazado hablar de un “encuentro de culturas”
en cambio se puede hablar sobre el desencuentro que se produjo, que fue
brutal para todas las poblaciones colonizadas por Europa. Entonces ni
“encuentro de dos mundos”, ni “encuentro de dos culturas” resultan ser
expresiones aceptables, más que nada por la desigualdad entre los “mundos” y
“culturas”. Lo que en realidad sucedió fue una aculturación, fenómeno que en
sus formas extremas llego a los límites de muerte cultural o etnocidio.

Si nos dirigimos a los cuarenta millones de indígenas americanos que


constituyen en nuestros días parte de nuestra población, no van ellos a
proponernos una celebración en la explotación y muerte de sus antepasados,
ni la marginación y destrucción de sus culturas ni menos aún hablar de madre
patria, y todavía menos de un día de la raza.

No debemos negar hablar de un “Descubrimiento” siempre y cuando


entendamos que no se trata de un hecho puntual sino progresivo, y que la
relación que hay entre Descubrimiento y conquista no es externo, sino que se
trata de un mismo fenómeno. La conquista no fue la etapa siguiente al
Descubrimiento, sino que se llevaron a cabo conjuntamente.

El Descubrimiento de América por los españoles fue un acto de posesión,


imposición y construcción de formas culturales.

El casticismo tiene su raíz en el lenguaje, tiene que ver con el problema de una
lengua utilizada como herramienta de dominación por parte de los primeros
europeos que llegaron a estas tierras.

Finalmente es indispensable descubrirnos en lo que somos, a tal extremo que


el Descubrimiento sea puente para intentar comprender nuestra propia
identidad. Podríamos decir que Cristóbal Colon no nos descubrió pero que
abrió con su acto fallido, la lenta, permanente y a veces dolorosa tarea de
nuestro descubrimiento. Nuestro Descubrimiento es también un intento de
dialogo intracultural porque al intentar buscar nuestra propia identidad podemos
ser afectados por desencuentros graves con etnias y clases sociales diferentes.