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Aciertos y desaciertos basados en la política ambiental territorial y el Plan de

Ordenamiento Territorial del municipio de Tuluá, Valle del Cauca

Jhonathan Cárdenas
Lina Fernanda Laverde
Lina María Quintero
Juan Fernando Sánchez
Daniela Vicuña

Ordenamiento Territorial

Presentado a: Javier Enrique Thomas

Universidad del Valle


Facultad de Humanidades
Departamento de Geografía
Santiago de Cali
2020
Introducción

Conforme a lo establecido en el artículo 311 de la Constitución Política de Colombia, les


corresponde a los municipios como entidades fundamentales de la división político-
administrativa del Estado, el ordenar el desarrollo de su territorio y propender por el
mejoramiento social de sus habitantes. Del mismo modo, en la Ley 388 de 1997 se establecen
los mecanismos que permiten al municipio en ejercicio de su autonomía, promover el
ordenamiento de su territorio, efectuando un Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y bajo
la cual se formularon los primeros POT y fue soportada posteriormente por la ley Orgánica
de Ordenamiento Territorial 1454 del año 2011. Cabe resaltar, que para la formulación de un
POT se debe cumplir con una cantidad de población superior a los 100.000 h., es por ello
que, para la realización de este trabajo se tomó el POT del municipio de Tuluá; una ciudad
intermedia a nivel regional, ubicada en el “corazón” del departamento del Valle del Cauca,
con una población de 187.159 (DANE, 2019) y con un modelo de ordenamiento territorial al
servicio del desarrollo sostenible.

En este caso, decidimos analizar el sistema ambiental del municipio que está incluido en el
componente general del POT (por lo que tienen vocación de largo plazo), además de hacer
presencia en los componentes urbano y rural del municipio de Tuluá. Este se compone de tres
elementos que son: Estructura Ecológica Principal (EEP), Amenazas y riesgos y la calidad
ambiental del municipio; y ellos, se articulan e incluyen la política ambiental y la gestión del
riesgo como ejes transversales de la política territorial del municipio. Cabe destacar, que el
POT formulado en el año 2000, no poseía una coherencia estructural basado en la ley de
ordenamiento territorial, haciéndose un ajuste para el año 2015.
Marco conceptual

Para empezar, en el POT del municipio de Tuluá no se especifica y/o establece el sistema
ambiental, ni que lo compone. Por lo tanto, se usó como guía el artículo 7 del POT del
municipio de Cali, para determinar el sistema ambiental planteado en el desarrollo de este
documento. En dicho artículo, se asignan unas políticas, objetivos y estrategias para la
Gestión de los Riesgos, la Sostenibilidad Ambiental y Conservación Ecológica, y la Calidad
Ambiental que lo constituyen.

En el Sistema Ambiental confluyen la base ecosistémica y la apropiación cultural del


territorio e incluye los siguientes componentes (Ver gráfica 1):

Gráfica 1. Sistema ambiental POT Tuluá 2015.

Fuente: elaboración propia a partir del Artículo 7 del POT del municipio de Cali.

La gráfica anterior representa la estructura que compone el sistema ambiental del municipio
de Cali. Permitiendo evidenciar una notable carencia en el POT del municipio de Tuluá,
puesto que desde el inicio se destaca la desarticulación del sistema ambiental, y nos conduce
a la búsqueda de una base con coherencia estructural; y se supone que esta debe hacer parte
de cada uno de los municipios que cuenten con los requisitos para la construcción de un POT.

Cabe considerar, por otra parte, que en el capítulo 2 del Plan de Ordenamiento Territorial del
municipio de Tuluá se define a la Estructura Ecológica Principal – EEP como la
correspondiente a la red de áreas estratégicas para la conservación de la biodiversidad y los
servicios ecosistémicos, cuya finalidad principal es la preservación, conservación y
restauración, uso y manejo sostenible de los recursos naturales renovables, los cuales brindan
la capacidad de soporte para el desarrollo socioeconómico del municipio.

En cuanto al elemento relacionado con la calidad ambiental del municipio, no se presenta una
definición en el POT, pero sí se establecen los factores de contaminación de acuíferos o aguas
subterráneas y contaminación auditiva, los cuales afectan el ambiente sano de los habitantes.
Si bien es cierto, en este no se incluye la contaminación del aire y la contaminación
electromagnética, otros de los factores que influyen en el deterioro ambiental. Entiéndase a la
calidad ambiental como lo opuesto a la “contaminación y alteración del ambiente con
sustancias o formas de energía puestas en él, por actividad humana o de la naturaleza, en
cantidades, concentraciones o niveles capaces de interferir el bienestar y la salud de las
personas, atentar contra la flora y la fauna, degradar la calidad del ambiente de los recursos
de la nación o de los particulares”1.

De forma semejante, para hablar de amenazas y riesgos, no cabe duda que es necesario tener
claridades conceptuales que permitan comprender las implicaciones e impactos de las mismas
en un territorio, y en este caso, cómo se aplica en el POT. Como se ha señalado, la amenaza o
peligro, o factor de riesgo externo de un sujeto o sistema, representado por un peligro latente
asociado con un fenómeno físico de origen natural o tecnológico que puede presentarse en un
sitio específico y en un tiempo determinado produciendo efectos adversos en las personas, los
bienes y/o el medio ambiente, matemáticamente expresado como la probabilidad de exceder
un nivel de ocurrencia de un evento con cierta intensidad en un cierto sitio y durante un
período de tiempo. (Cardona, 1993)

No obstante, la definición de riesgo tradicionalmente hace referencia a la probabilidad de que


ocurra un evento potencialmente dañino (amenaza) y afecte un elemento o un grupo de
elementos expuestos (vulnerabilidad) que podrían resultar afectados o de ser susceptible a
sufrir un daño por dicha amenaza. La expresión conceptual más sencilla para expresar el
riesgo ha sido R= A x V. (Cardona, 2001)

Por el contrario, la gestión de riesgo, tal como lo establece la Ley 1523 del 2012, se puede
entender como el proceso social de planeación, ejecución, seguimiento y evaluación de
políticas y acciones permanentes para el conocimiento del riesgo y promoción de una mayor
conciencia del mismo, impedir o evitar que se genere, reducirlo o controlarlo cuando ya
existe y para prepararse y manejar las situaciones de desastre, así como para la posterior
recuperación, entiéndase: rehabilitación y reconstrucción. Estas acciones tienen el propósito
explícito de contribuir a la seguridad, el bienestar y calidad de vida de las personas y al
desarrollo sostenible.

Posteriormente, se enmarca que el modelo de ordenamiento del municipio se consolida bajo


“... un territorio equilibrado territorialmente que preserva su particular y único paisaje natural
del agua y lo pone al servicio del desarrollo sostenible” 2. Por lo tanto, es importante conocer
cómo este concepto llegó a ser parte de todos los aspectos que rigen la relación sociedad-
1
(Decreto 2811 de 1974).
2
(Concejo Municipal de Tuluá, 2015. Plan de Ordenamiento Territorial).
naturaleza, y como este se unió cada vez más al desarrollo y futuro de la humanidad. Todo
inicia en la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas
donde se definió en 1987 el significado de lo sostenible y sustentable en el documento
“Nuestro futuro común” conocido también como Informe Brundtland. En este, se presentan
ambos conceptos que, si bien tienen líneas comunes, lo sustentable hace referencia a la
relación existente entre lo económico, lo social, lo ambiental con el sistema de valores, en
tanto que lo sostenible considera cada uno de dichos subsistemas por separado.

Es en este libro, donde el concepto en consideración gana reconocimiento a nivel


internacional, clarificando que «[…] está en manos de la humanidad hacer que el desarrollo
sea sostenible, es decir, asegurar que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer
la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias» (ONU, 1987, p. 29). Para
el año 2015, las Naciones Unidas transmiten un documento titulado «Transformar nuestro
mundo: la agenda 2030 para el desarrollo sostenible». Dicha agenda universal contempla los
17 objetivos del desarrollo sostenible, pretendiendo de un lado, retomar los objetivos
propuestos en anteriores documentos y lograr lo que con ellos no se consiguió, y del otro,
contribuir a la construcción de un futuro sostenible:

“Estamos resueltos a liberar a la humanidad de la tiranía de la pobreza y las


privaciones, y a sanar y proteger nuestro planeta. Estamos decididos a tomar las
medidas audaces y transformativas que se necesitan urgentemente para reconducir al
mundo por el camino de la sostenibilidad y la resiliencia”. (ONU, 2015)

Finalmente, en la ley 388 de 1997, se puntualiza el concepto de sostenible, siendo adaptado


para la ordenación del territorio en el artículo 6 y nuevamente incorporado en el Decreto 879
de 1998, el cual reglamenta las disposiciones referentes al ordenamiento del territorio
municipal y distrital, y a los planes de ordenamiento territorial en el país. Este, en su artículo
2 establece que: “el ordenamiento del territorio tiene por objeto dar a la planeación
económica y social su dimensión territorial, racionalizar la intervención sobre el territorio y
propiciar su desarrollo y aprovechamiento sostenible”. Es entonces, cuando en la Ley
Orgánica del Ordenamiento Territorial 1454 del 2011 se instaura como principio rector el de
la sostenibilidad como: “El ordenamiento territorial conciliará el crecimiento económico, la
sostenibilidad fiscal, la equidad social y la sostenibilidad ambiental, para garantizar
adecuadas condiciones de vida de la población”. De manera que, el POT del municipio
estudiado, pone en evidencia los aportes de la política de ordenamiento territorial a la
sostenibilidad ambiental y el desarrollo sostenible.

Finalmente, se definen los conceptos de aciertos y desaciertos, acordado por los integrantes
del grupo, para el desarrollo de este documento. Por ende, un acierto es todo lo que se
estipula en la normativa usada para la estructuración ambiental en el POT del municipio y
que este lo incorpora. Por el contrario, un desacierto es lo que no se incorpora en el POT del
municipio, pero sí en la normativa implementada para la estructuración ambiental. Además,
que en algunos apartados como estrategias y lineamientos no se toma en consideración, para
su construcción y cumplimiento hacia la política ambiental territorial.
Estructura Ecológica Principal (EEP) y la calidad ambiental

Como anteriormente se señaló, la Estructura Ecológica Principal es el conjunto de elementos


naturales y construidos, cuya calidad ambiental y ecosistémica, aporta a la conformación de
una red verde que conecta, recupera y conserva la base ecosistémica asegurando a largo plazo
los procesos que sustentan la vida humana, la biodiversidad, el suministro de servicios
ambientales y la calidad ambiental del municipio.

De acuerdo a la revisión normativa el concepto de EEP no se encuentra previsto


explícitamente en la Ley 388 de 1997, y esta es la misma que regula el contenido de los POT
señalando de manera precisa que las definiciones que se hacen en el territorio en relación con
las áreas de valor ambiental son de carácter estructural, es decir, que hacen parte de ese grupo
de determinaciones que ajustan el modelo de ocupación del territorio y que, por lo tanto,
junto a otros elementos, como la clasificación del suelo poseen prioridad absoluta respecto al
resto de definiciones que se hacen en el POT.

En el artículo 8 de la Ley 388 de 1997, se establecen entre una de sus funciones públicas del
ordenamiento del territorio municipal, el “identificar y caracterizar los ecosistemas de
importancia ambiental del municipio, de común acuerdo con la autoridad ambiental de la
respectiva jurisdicción, para su protección y manejo adecuados”. Por ende, en el artículo 10,
nombra los determinantes que constituyen normas de superior jerarquía, en sus propios
ámbitos de competencia, de acuerdo con la Constitución y las leyes. Las relacionadas con la
conservación y protección del medio ambiente, los recursos naturales y la prevención de
amenazas y riesgos naturales, son:

Las directrices, normas y reglamentos expedidos en ejercicio de sus respectivas facultades


legales, por las entidades del Sistema Nacional Ambiental en los aspectos relacionados con el
ordenamiento espacial del territorio. De acuerdo con la Ley 99 de 1993 y el Código de
Recursos Naturales, tales como las limitaciones derivadas del estatuto de zonificación, de uso
adecuado del territorio y las regulaciones nacionales sobre uso del suelo, en lo concerniente
exclusivamente a sus aspectos ambientales. Las disposiciones producidas por la Corporación
Autónoma Regional o la autoridad ambiental de la respectiva jurisdicción, en cuanto a la
reserva, alindamiento, administración o sustracción de los distritos de manejo integrado, los
distritos de conservación de suelos, las reservas forestales y parques naturales de carácter
regional, para el manejo de las cuencas hidrográficas. Por último, las expedidas por las
autoridades ambientales para la conservación de las áreas de especial importancia
ecosistémica. Asimismo, sobre prevención de amenazas y riesgos naturales, el señalamiento y
localización de las áreas de riesgo para asentamientos humanos, así como las estrategias de
manejo de zonas expuestas a amenazas y riesgos naturales.

Los temas fundamentales en el sistema ambiental es la protección del medio ambiente,


conservación de los recursos naturales y defensa del paisaje; y la reserva, conservación y
protección del patrimonio histórico, cultural, arquitectónico y ambiental, se encuentran
relacionadas con los Contenidos dos del Componente General y tres del Componente Urbano
de la Ley 388 y del Decreto 879 (artículos 12 y 13 respectivamente). Estos son temas de gran
relevancia y tradición frente al manejo ambiental abordados desde 1974 bajo el Decreto Ley
2811 y ratificados en 1993 con la Ley 99. El ordenamiento territorial (Ley 388/97) también
los incorpora y su gestión y planificación son ineludibles denotando claramente la inserción
de la sostenibilidad ambiental en los procesos de ordenación del territorio. A partir de las
normas establecidas para la política ambiental territorial de los municipios, los cuales
disponen de estas para plantear y accionar los Planes de Ordenamiento, se elabora una tabla
donde se especifica el contenido de la normatividad en general y si el POT 2015 del
municipio de Tuluá cumple con esta, con el fin de encontrar aciertos y desaciertos en la
implementación de su política territorial.

Tabla No.1. Acciones e intenciones mínimas de la normativa territorial ambiental presentes


en el Plan de Ordenamiento 2015 del municipio de Tuluá.

CONTENIDO EN LA NORMATIVA PRESENTE EN EL POT


TERRITORIAL AMBIENTAL DEL MUNICIPIO
Identificar y caracterizar los ecosistemas de
importancia ambiental del municipio, de común En las estrategias y
acuerdo con la autoridad ambiental de la respectiva lineamientos del
jurisdicción, para su protección y manejo adecuados. componente general.
(Ley 388 de 1997)
Se zonificará y se delimitaran áreas de manejo
especial que aseguren el desarrollo de la política
ambiental y de recursos naturales. Igualmente, se En los lineamientos y
dará prioridad a la ejecución de programas en zonas políticas de manejo de la
que tengan graves problemas ambientales y de EEP.
manejo de los recursos.
(Decreto 2811 de 1974)
Las medidas para la protección del medio como ambiente,
conservación de los recursos naturales y defensa del
paisaje así como el señalamiento de áreas de reserva y de
Subtítulo 5. Art. 30.
conservación y de protección del patrimonio histórico,
cultural y arquitectónico y ambiental.
(Decreto 879 de 1998)
Regular el manejo de los suelos forestales por su Políticas para el
naturaleza y de los bosques que contienen. ordenamiento del suelo
(Decreto 2811 de 1974) rural. Art. 46.
Uso, Conservación y preservación de las aguas. Lineamientos de la política
(Decreto 2811 de 1974) de manejo de la EEP.
Administración de las aguas y cauces. En los lineamientos y en el
(Decreto 2811 de 1974) capítulo 3 del componente
general.
Control y administración de cuencas hidrográficas.
(Ley 99 de 1993) Lineamientos ítem 5
Prevención y control de la contaminación del agua.
(Decreto 2811 de 1974) Lineamientos ítem 5
La calidad que debe tener el aire, como elemento
indispensable para la salud humana, animal o No se encuentra
vegetal. establecido
(Decreto 2811 de 1974)
Se organizará la protección y aprovechamiento de
aguas subterráneas. Lineamientos ítem 5
(Decreto 2811 de 1974)
En la utilización de los suelos se aplicarán normas
técnicas de manejo para evitar su pérdida o Art. 46. Políticas para el
degradación, lograr su recuperación y asegurar su ordenamiento territorial
conservación. del suelo rural. Ítem 2
(Decreto 2811 de 1974)
Conservación, recuperación y control de parques
nacionales naturales. Art. 78. Ítem 1.
(Decreto 2811 de 1974)
Se promoverá la organización y funcionamiento de
asociaciones de usuarios de los recursos naturales
Estrategias: ítem 3.
renovables y para la defensa ambiental.
(Decreto 2811 de 974)
Sanciones por la violación de las normas que regulan Se especifican en varios
el uso y manejo de los recursos naturales. parágrafos a lo largo del
(Decreto 2811 de 1974) POT
En el art. 78, en el numeral
Adoptar las medidas necesarias para asegurar la
3 (Áreas de especial
protección de las especies de flora y fauna silvestres.
importancia ecosistémica),
(Ley 99 de 1993)
ítem 3.9.
Art. 46. Numeral 4, inciso
Manejo de residuos, basuras, desechos y b.
desperdicios. Cuenta con un Plan de
(Decreto 2811 de 1974) Gestión de Residuos
Sólidos - PGRIS.
Definir la ejecución de programas y proyectos en
asocio con otras entidades públicas, para el
saneamiento del medio ambiente o en relación con el Se nombran 3 proyectos y
manejo, aprovechamiento, conservación, 2 planes en relación al
recuperación o protección de los recursos naturales medio ambiente.
renovables y del medio ambiente.
( Ley 99 de 1993)
Propender por la conservación e integridad del No se estipula nada
ambiente sano y el manejo racional y correcto del relacionado a la
espectro electromagnético para los ciudadanos. contaminación
(Decreto 195 de 2005) electromagnética.

De este modo, se hace uso de la tabla que recopila la información que se propone
previamente, con acciones e intervenciones mínimas que presenta la normativa en general
anteriormente descrita, y si estas se encuentran estipuladas en el Plan de Ordenamiento del
municipio estudiado, y en qué fragmento de este se adoptan dichas medidas.

La tabla No. 1. se compone por 19 numerales basados en las diferentes leyes, que rigen las
políticas territoriales ambientales en el país y los reglamentos del ordenamiento territorial
municipal; en este caso, para el municipio de Tuluá. Dentro de este contexto, hay coherencia
entre la estructura legal territorial y el marco operativo municipal, por ello, encontramos en
su gran mayoría que el POT cumple con lo establecido en la ley. Sin embargo, se encontró
una carencia en la calidad del aire y la contaminación electromagnética, y estos son parte
fundamental en el elemento de la calidad ambiental.

Asimismo, presenta poca claridad referente al sistema ambiental y sus componentes, puesto
que, destina un capítulo a la EEP, un subtítulo para amenazas y riesgos y no especifica lo
relacionado a la calidad ambiental del municipio; por un lado, señala la contaminación de
acuíferos, en otro la posible contaminación auditiva dada por las plantas generadoras de
energía y las discotecas y bares, y no enfatiza en otros factores importantes para un elemento
clasificado en dicho sistema, como lo es la contaminación del aire. No hay un estricto
monitoreo por la autoridad municipal competente, y este es un factor indispensable para la
calidad de vida de los habitantes del municipio; teniendo en cuenta, que es una ciudad
intermedia con movilidad constante, cuenta con una terminal de transporte y la emisión de
CO2 es continua y por ello se puede presentar una contaminación y en consecuencia afectar
la calidad humana. A su vez, tampoco hace referencia a la contaminación electromagnética
frente a la exposición a frecuencias electromagnéticas, establecido en la Ley 1341 de 2009, el
Decreto Nacional 195 de 2005 y la Resolución 1645 de 2005. El Departamento
Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (DAGMA), la Secretaría de Salud Pública, la
Secretaría de Gobierno y el Departamento Administrativo de Planeación Municipal (DAPM)
deberían definir los lineamientos técnicos y la normativa de ordenamiento y control,
necesaria para prevenir y reducir la contaminación electromagnética que pueda deteriorar la
salud humana o la calidad ambiental del municipio. De este modo, se hace pertinente resaltar
la importancia de dos de los elementos del sistema ambiental, sus aportes y vacíos;
permitiendo lograr una adecuada ejecución y ordenación del territorio. Al igual que, la
influencia de los mismos en alcanzar el enfoque del desarrollo sostenible establecido en el
POT del municipio de Tuluá, a través de las diversas herramientas, mecanismos; y
acompañamiento legal que brinda el Estado y las entidades competentes.

En este sentido, se comprende que hay unos vacíos conceptuales y operativos revisados en el
POT, como lo son las estrategias presentadas en el componente general, las cuales son:
Reducir el conflicto de uso del suelo, Identificar y conservar la Estructura Ecológica Principal
- EEP, Ampliar la frontera de los ecosistemas estratégicos, Promover la agricultura
sostenible y biodiversa, con asociaciones vegetales aptas para la conservación tanto de los
suelos como de la cubierta vegetal, Fomentar el buen uso y conservación del recurso hídrico,
Mejorar la cubierta forestal, especialmente en las áreas forestales protectoras de ríos,
quebradas y nacimientos, suelos en algún grado de erosión y suelos con pendientes superiores
al 50%, a través de mecanismos de restauración integral de la biodiversidad y sus servicios
ecosistémicos. Estas, no cuentan con claridades y sus alcances son reducidos. Por ejemplo, no
establecen las acciones y medidas a tomar referente a las estrategias en general. Los actores
que se involucran en el conflicto del uso, ni lo modelos productivos a implementar. No
especifican qué tipo de normatividad regional y nacional usarán en la ampliación de las
fronteras de los ecosistemas estratégicos. Por lo demás, se evidencia la falta de programas,
proyectos y planes en el POT. La formulación de este debe brindar claridades, evitando a
toda costa espacios que contribuyan al mal manejo de estos recursos, y que al final, al no
estar estipulados se pasan por alto y las pocas acciones se quedan en el papel.

Amenazas y riesgos

Para este elemento del Plan de Ordenamiento Territorial de Tuluá, se tuvo en cuenta sus
lineamientos, estrategias y estudios según lo establecido en la Ley 1523 del 2012 y en
Decreto 879 de 1998, tal como se muestra en la siguiente tabla:

Tabla No. 2. Acciones e intenciones mínimas de la normativa territorial de amenazas y


riesgos presentes en el Plan de Ordenamiento 2015 del municipio de Tuluá.

CONTENIDO EN LA NORMATIVA
TERRITORIAL AMBIENTAL DE PRESENTE EN EL POT DEL
AMENAZAS Y RIESGOS MUNICIPIO

Los planes de ordenamiento territorial deben


considerar el riesgo de desastres como un
condicionante para el uso y la ocupación del En las estrategias y lineamientos
territorio de tal manera que se evite la del componente general, ítem 3
configuración de nuevos escenarios de riesgo e y Artículo 7, ítem 4
implementar programas y proyectos para estos
fines. (Ley 1523 de 2012)

Delimitación de áreas rurales que se encuentren Capítulo 1. Amenazas en suelo


expuestas a amenazas y riesgos naturales. rural
(Decreto 879 de 1998)

Delimitación de áreas urbanas que se encuentren Capítulo 2. Amenazas y riesgo


expuestas a amenazas y riesgos naturales. en suelo urbano y de expansión
(Decreto 879 de 1998)

La Tabla No. 2. se compone por tres numerales, enfocados a la Gestión del Riesgo y las
implicaciones y medidas de este en el ordenamiento territorial municipal. Por ende, se
establece una claridad conceptual y operativa entre las leyes y el POT. Existe certeza en la
delimitación de las zonas de riesgo alto, medio y bajo para amenaza por inundación,
remoción en masa e incendios forestales para todo el municipio, incluyendo la zona urbana y
rural. Sumado a ello, cuenta con un planteamiento de estrategias que buscan incorporar el
riesgo de desastres como un factor condicionante para el uso y ocupación de este territorio.
De igual forma, define medidas estructurales y no estructurales para la gestión de las áreas
con condición de riesgo y amenaza no mitigable.

Por el contrario, es preciso agregar que hay vacíos, por ejemplo, en el POT no se plantean
estrategias específicas enfocadas a la reducción de la vulnerabilidad, un aspecto esencial en la
gestión del riesgo. No hay estrategias sólidas encaminadas a la prevención de desastres y ello
conlleva diferentes implicaciones en pérdidas humanas y económicas, además del impacto
emocional después de un suceso de tales magnitudes. Igualmente, no se hace mención de un
proceso de manejo de desastres, en el que se comprenda la preparación para la respuesta a
emergencias y la preparación para la recuperación pos desastre, es un indicativo que
demuestra la carencia operacional y las posibles consecuencias de la misma en los diferentes
aspectos que confluyen. Además, no hay medidas de intervención prospectiva, que logren
garantizar y no se propicien nuevas situaciones de riesgo a través de acciones preventivas,
impidiendo que los elementos expuestos sean vulnerables o que lleguen a estar expuestos
ante posibles eventos peligrosos. En su artículo 19, se establece que la amenaza sísmica para
el municipio es alta, no se contemplan como tal estrategias y lineamientos o acciones que
incorporen procesos de planeación que tengan en cuenta este elemento. En concreto, es
primordial que el POT cuente con estos componentes, medidas, estrategias, que logren
encaminar y responder a las necesidades y cuidado de la población y el medio ambiente,
estableciendo que esta relación es primordial para el territorio.

Conclusiones

 La relación teórico-práctica de las leyes que rigen la realidad territorial del país,
permiten deducir el desarrollo sostenible, en este caso, en el sistema ambiental, como
una estructura definida, y no como una postura de libre opción para los actores en
cuestión.
 A través de la elaboración de las Tablas No. 1 y 2, se logró comparar las acciones y
efectos que constituyen un progreso considerable en el desarrollo sostenible y cómo
este se implementa en el POT a nivel municipal, aunque este sea de forma gradual.
 No garantiza los impactos positivos y directos hacia el desarrollo sostenible la
cantidad de acciones enmarcadas en el POT, si estas no tienen la relevancia e
influencia en la labor de su implementación, aunque se encuentren estipuladas de
forma escrita.
 Urge resaltar e implementar los aspectos que permitan alcanzar el desarrollo
sostenible y los efectos de este en el ordenamiento territorial. Por ejemplo, los planes,
programas y proyectos municipales.
 El aspecto más importante por considerar para la inserción del desarrollo sostenible en
los POT está relacionado con el sistema ambiental como elemento ordenador y
conector que contribuye al equilibrio, protección, conservación y buen uso y manejo
de los recursos naturales.
 El POT de un municipio intermedio, como es el caso de Tuluá, debe ser un
instrumento de carácter estratégico. Aprovechando sus potenciales y oportunidades,
evitando caer en los problemas de difícil solución de las actuales grandes ciudades.
 Si bien es cierto, la gran mayoría de acciones e intervenciones planteadas por la
normativa territorial se cumplen en el Plan de Ordenamiento del municipio, que
contribuye a la inclusión del desarrollo sostenible en el sistema ambiental del mismo,
pero, no especifica en muchos de estos el proceso o programa a seguir, e impiden la
implementación de la ley.
 Si bien el POT de Tuluá, en cuanto a gestión del riesgo de desastres cumple en su
gran mayoría con lo planteado en la normativa vigente, se encuentran algunos vacíos,
especialmente en lo que incumbe al tratamiento del desastre, no se establecen medidas
claras de prevención y de respuesta ante emergencias.
 La gestión del riesgo para las amenazas presentes en el municipio, no deben enfocarse
únicamente a la reducción de la amenaza física, tomando medidas estructurales,
puesto que, aunque pueden ser eficientes, no tratan realmente el problema de fondo,
que es el cómo las personas hacen ocupación del territorio; estas estrategias deben
analizar la amenaza no solo desde el fenómeno, sino también desde la relación que el
individuo establece con este.
 El uso del espacio puede considerarse como un factor clave en la gestión de riesgos,
dado que puede encaminar acciones que permitan reducir escenarios actuales y evitar
nuevas construcciones de escenarios expuestos a amenazas. Planificar el territorio
debe partir entonces, desde el conocimiento de las condiciones físicas de la amenaza
como elemento asociado con el desarrollo de las comunidades y la forma en que estas
hacen ocupación del territorio.
Bibliografía

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