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Guía para el rezo del Santo Rosario

Introducción G.- Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es


contigo, bendita eres tú entre todas las mujeres, y
T.- Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, bendito es el fruto de tu vientre: Jesús
líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del R.- Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros los
Hijo y del Espíritu Santo. pecadores; ahora y en la hora de nuestra muerte.

T.- Abre Señor mis labios, para alabar tu nombre y el de G.- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
Tu Santa Madre. R.- Como era en un principio, ahora y siempre por los
siglos de los siglos.
T.- Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero,
Creador y redentor mío, por ser tú quien eres y porque te G.- María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia,
amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón R.- En la vida y en la muerte ampáranos Gran Señora.
haberte ofendido. Quiero y propongo firmemente
confesarme a su tiempo. Ofrezco mi vida, obras y T.- Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados y líbranos
trabajos en satisfacción de mis pecados. Y confío en que del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas y
en tu bondad y misericordia infinita, me los perdonarás y socorre especialmente a las más necesitadas de tu
me darás la gracia para no volverte a ofender. Amén. misericordia. Amén

G.- Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles Primer misterio. La resurrección del Señor. "No
teman, sé que buscan a Jesús, el crucificado. No está
R.- Y enciende en ellos el fuego de tu amor. aquí, ha resucitado, como lo había dicho" (Mt. 28,6).
Señor, sálvame.
Segundo misterio. La ascención del Señor. "Este
G.- Envía tu Espíritu Creador mismo Jesús, que les ha sido llevado, vendrá del
mismo modo del que le han visto subir al cielo"
R.- Y renueva la faz de la tierra. (Hech. 1,11). Señor, llévame al cielo.
Tercer misterio.  La venida del Espíritu
G.- Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus Santo. "Quedaron todos llenos del Espíritu Santo"
hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a sus (Hech. 2,4). Señor, llévame al cielo.
Cuarto misterio. La asunción de María
inspiraciones para gustar siempre del bien y gozar de su
santísima. "¿Quién es aquella que viene, hermosa
consuelo. Por Cristo nuestro Señor. Amén como la aurora, bella como la luna, resplandeciente
como el sol?" (Ct. 6,10). Señora, bajo tu amparo me
acojo.
Peticiones Quinto misterio. La coronación de la virgen
María. "Y apareció en el cielo una gran señal: una
Ofrecemos este rosario por... Mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una
corona de doce estrellas en su cabeza" (Ap. 12,1).
Señora, se siempre mi Reina.
Las oraciones del decenario: cada Misterio, incluye un
Padre Nuestro, diez Avemarías, un Gloria, una jaculatoria Al terminar el 5° Misterio
a María y la Oración de Fátima. G. Por las intenciones del Santo Padre, rezaremos
un Padre Nuestro, un Avemaría y un Gloria.
G.- Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea T. Padre Nuestro, que estás en el cielo...
tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu T. Dios te salve María, llena eres de gracia...
voluntad, así en la tierra como en el cielo. T. Gloria al Padre...
R.- Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona
nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los
que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y
líbranos del mal. G. Dios te salve María, Hija de Dios Padre, en tus
manos encomendamos nuestra fe para que la Madre de Cristo,
ilumines, llena eres de gracia.. Madre de la Iglesia,
Madre de la misericordia
G. Dios te salve María, Madre de Dios Hijo, en tus Madre de la divina gracia,
manos encomendamos nuestra esperanza para Madre de la esperanza
que la alientes, llena eres de gracia... Madre purísima,
Madre castísima,
G. Dios te salve María, Esposa de Dios Espíritu Madre virginal,
Santo, en tus manos encomendamos nuestra Madre inmaculada,
caridad para que la inflames, llena eres de gracia... Madre amable,
Madre admirable,
G. Dios te salve María, Templo y Sagrario de la Madre del buen consejo,
Santísima Trinidad, Virgen concebida sin culpa Madre del Creador,
original, Madre del Salvador,

T. Dios te salve Reina y Madre de misericordia, Virgen prudentísima,


vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Virgen digna de veneración,
ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti Virgen digna de alabanza,
suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de Virgen poderosa,
lágrimas. ¡Ea pues!, Señora y abogada nuestra: Virgen clemente,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, y Virgen fiel,
después de este destierro, muéstranos a Jesús:
fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh Espejo de justicia,
piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por Trono de la sabiduría,
nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos Causa de nuestra alegría,
dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas Vaso espiritual,
de nuestro Señor Jesucristo. Amén Vaso digno de honor,
Vaso insigne de devoción,
Rosa mística,
Letanías Torre de David,
Torre de marfil,
Señor, ten piedad de nosotros Casa de oro,
Cristo, ten piedad de nosotros Arca de la alianza,
Señor, ten piedad de nosotros Puerta del cielo,
Cristo óyenos, Cristo óyenos Estrella de la mañana,
Cristo escúchanos, Cristo escúchanos Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros Consuelo de los afligidos,
Dios Hijo redentor del mundo, Auxilio de los cristianos,
Dios Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios Reina de los ángeles,
Reina de los patriarcas,
Santa María, Ruega por nosotros Reina de los profetas,
Santa Madre de Dios, Reina de los apóstoles,
Santa Virgen de las vírgenes, Reina de los mártires,
Reina de los confesores,
Reina de las vírgenes,
Reina de todos los santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina elevada al cielo,
Reina del santísimo rosario,
Reina de las familias,
Reina de la paz,

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,


perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,


ten piedad de nosotros.

Oremos:
Te rogamos, Señor, que nos concedas a nosotros
tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y
cuerpo y, por la gloriosa intercesión de la
bienaventurada Virgen María, seamos librados de
la tristeza presente y disfrutemos de la eterna
alegría. Por Cristo nuestro Señor.

Amén.