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El significado atribuido a la expresión «calidad de la educación» incluye varias dimensiones o

enfoques, complementarios entre sí.

Un primer sentido del concepto es el que surge por oposición a los fenómenos de vaciamiento
anteriormente anotados. En este sentido la calidad es entendida como «eficacia»: una educación de
calidad es aquella que logra que los alumnos realmente aprendan lo que se supone deben aprender
-aquello que está establecido en los planes y programas curriculares- al cabo de determinados ciclos
o niveles. En esta perspectiva el énfasis está puesto en que, además de asistir, los niños y
adolescentes aprendan en su paso por el sistema. Esta dimensión del concepto pone en primer
plano los resultados de aprendizaje efectivamente alcanzados por la acción educativa.

Una segunda dimensión del concepto de calidad, complementario del anterior, está referido a qué
es lo que se aprende en el sistema y a su «relevancia» en términos individuales y sociales. En este
sentido una educación de calidad es aquella cuyos contenidos responden adecuadamente a lo que el
individuo necesita para desarrollarse como persona -intelectual, afectiva, moral y físicamente-, y
para desempeñarse adecuadamente en los diversos ámbitos de la sociedad -el político, el
económico, el social-. Esta dimensión del concepto pone en primer plano los fines atribuidos a la
acción educativa y su concreción en los diseños y contenidos curriculares.

Finalmente, una tercera dimensión es la que refiere a la calidad de los «procesos» y medios que el
sistema brinda a los alumnos para el desarrollo de su experiencia educativa. Desde esta perspectiva
una educación de calidad es aquella que ofrece a niños y adolescentes un adecuado contexto físico
para el aprendizaje, un cuerpo docente adecuadamente preparado para la tarea de enseñar, buenos
materiales de estudio y de trabajo, estrategias didácticas adecuadas, etc. Esta dimensión del
concepto pone en primer plano el análisis de los medios empleados en la acción educativa.

Obviamente las tres dimensiones del concepto son esenciales a la hora de construir un sistema de
evaluación de la calidad de la educación.

La puesta en primer plano del problema de la calidad de los aprendizajes torna absolutamente
insuficientes los indicadores tradicionalmente empleados para evaluar el desempeño de los sistemas
educativos: evolución de la matrícula, cobertura,repetición, deserción, etc. Dichos indicadores
respondían al supuesto implícito de que dentro de la escuela se aprendía, supuesto que ha dejado
de tener vigencia.

En el pasado se presuponía la calidad de la enseñanza y el aprendizaje dentro del sistema. Se


presuponía que éstos básicamente ocurrían dentro del sistema y efectivamente así era. Se daba por
sentado que más años de escolaridad tenían necesariamente como consecuencia ciudadanos mejor
preparados y recursos humanos más calificados y productivos. Del mismo modo en el plano político
se postulaba que más años de educación significarían más democracia y participación ciudadana. El
sistema educativo era una suerte de «caja negra»: lo que sucedía en su interior no era objeto de
análisis, bastaba con preocuparse de que la población accediera.

Cuando pensamos en aprendizaje, lo primero que se nos viene a la mente son libros y personas que
los leen; sin embargo, esta no es la única forma de aprender algo. De hecho, según la ciencia, existen
13 tipos de formas diferentes para adquirir conocimientos; estas están asociadas a la forma de
recepción y asimilación de una nueva idea.

Si usted está estudiando, o es docente o simplemente le gusta adquirir nuevos conocimientos, le


contamos en esta nota cuáles son los diferentes tipos de aprendizaje y en qué se caracterizan.
En la actualidad, los procesos de enseñanza y aprendizaje surgen a partir de nuevas tendencias
apoyadas en la tecnología y medios informáticos, herramientas de gran utilidad en los procesos de
formación. Estas presentan nuevas formas de aprender y ofrecen una educación más personalizada
y de calidad.

Si bien estos tipos de aprendizaje pueden variar en su terminología, se estima que existen al menos
13 tipos de formas de aprender, según señala el Universia en su edición mexicana. A continuación, le
ofrecemos el listado de los 13 tipos de aprendizaje.

Aprendizaje implícito

Generalmente no es intencional y se obtiene como el resultado de la ejecución de ciertas conductas


automáticas, como al hablar, moverse, caminar.

Aprendizaje explícito

Esta forma nos permite adquirir nueva información relevante y requiere cierta atención y
selectividad sobre lo que se está aprendiendo. El cerebro se ejercita mucho.

Aprendizaje asociativo

Este aprendizaje es muy común, y se basa en aprender por medio de la asociación entre dos
estímulos o ideas. Nuestra mente asocia determinados conceptos a otros, como también a ciertos
estímulos externos o sucesos.

Aprendizaje no asociativo

Este tipo de aprendizaje es el que se da a través de un estímulo que cambia nuestra respuesta por
ser repetitivo y continuo. Se relaciona a nuestra sensibilidad y las costumbres adquiridas.

Aprendizaje significativo

Es uno de los aprendizajes más enriquecedores, se caracteriza por la recolección de información, la


selección, organización y el establecimiento de relaciones de ciertos conceptos nuevos con otros
anteriores, como una forma de asociación.

Aprendizaje cooperativo

Este tipo de aprendizaje permite aprender de forma cooperativa, apoyándose tanto en su


conocimiento, como en el de los demás. Se genera en grupos de no más de 5 personas que toman
diferentes roles y funciones.

Aprendizaje colaborativo

Este es similar al anterior, con la diferencia del grado de libertad que tienen los aprendices en el
proceso. En el aprendizaje colaborativo el tema es dado por una persona a cargo y los demás eligen
su propia metodología.

Aprendizaje emocional

Permite gestionar las emociones de manera eficiente en el proceso de aprendizaje. Esta forma
aporta grandes beneficios porque genera bienestar en ellos y mejora su relación con los demás.

Aprendizaje observacional
La observación también es una forma de aprendizaje. Este tipo se basa en una situación modelo
donde participa una persona que realiza una acción y da el ejemplo a otro, que observa y aprende en
el proceso.

Aprendizaje experiencial

Considera como una de las mejores maneras de aprender y se basa en la experiencia. Las personas
viven una situación o suceso y aprenden a través de ella. Son guiadas por su percepción sobre lo
sucedido y hacen una reflexión sobre la actitud tomada

Aprendizaje por descubrimiento

Hace que las personas que aprenden lo hagan participando constantemente, interactúan con quien
les enseña y se cuestionan, buscan información, relacionan las nuevas ideas con conceptos ya
aprendidos y organizan cada idea de acuerdo a su mundo.

Aprendizaje memorístico

Es el tipo de aprendizaje que fija conceptos en el cerebro. No es recomendado para aprender ciertos
temas que requieren reflexión, pero suele utilizarse para memorizar cosas invariables como fechas y
nombres, que pueden aprenderse mediante la repetición.

Aprendizaje receptivo

Este tipo es el aprendizaje que se comprende, se asimila y se reproduce. Las personas que aprenden
solo son receptores de forma pasiva y no participan en el proceso más que recibiendo información
desde el exterior.