Está en la página 1de 4

Andrés Felipe Plazas Espinosa

Habilidades comunicativas

Grupo 51

Escuela y familia: dos pilares que influyen en la cultura ciudadana

En este texto se analizará el papel de la familia y la escuela en la educación del infante desde

principios del siglo XXI en Bogotá. De igual forma, se presentarán las razones por las cuales los

niños carecen de una educación, dirigida al papel de la convivencia grupal en una sociedad. Es

pertinente indagar sobre esta temática debido al gran déficit que presenta la ciudad de Bogotá en

materia de cultura ciudadana. Leer este texto ayudará a comprender algunas causas por las cuales

los niños crecen sin conocimiento acerca de este tema y desde cuándo empezó a presentarse este

déficit. En concreto, esta investigación afirma que la carencia de educación al interior del

núcleo familiar y las deficiencias educativas han generado un déficit en la cultura

ciudadana en el siglo XXI en Bogotá. En este sentido, para desarrollar la anterior afirmación:

primero se realizará un análisis de la función del núcleo familiar en la educación del niño, basado

en la publicación Familia y escuela. Dos mundos llamados a trabajar en común. Revista de

educación (2006). Acto seguido, se pondrán en evidencia las falencias que presenta la escuela; se

mencionarán las cátedras ausentes en las instituciones educativas y las prioridades de las

escuelas. Posteriormente se analizará el vínculo escuela-familia en la formación ciudadana del

niño, por medio de la publicación Escuela y familia. Dos pilares fundamentales para unas

buenas prácticas de orientación educativa a través de las escuelas de padres (2015), donde se

expondrá la necesidad de un trabajo conjunto entre escuela y familia para contrarrestar la

deficiencia en cultura ciudadana que vive Bogotá en el siglo actual. Finalmente se presentarán

las conclusiones.
El insuficiente nivel de cultura ciudadana en la ciudad de Bogotá se ha incrementado

drásticamente desde principios del siglo XXI hasta nuestros días. A manera de ejemplo, basta

con transportarse en un bus articulado de Transmilenio para evidenciar la falta de cultura

ciudadana; se escuchan improperios y se ven personas colándose al sistema. De igual forma, al

mirar las aceras de la ciudad, se ve sobre ellas gran suciedad; empaques, colillas de cigarrillo e

incluso excremento.

En primera instancia, la carencia de cultura ciudadana en Bogotá se atribuye en gran parte a la

familia. Esto se debe principalmente a la insuficiente comunicación que existe entre padres e

hijos. Respecto a esto, Bolívar (2006) afirma que los padres han perdido la capacidad de definir

qué quieren ofrecer a sus hijos como modelo de vida. Adicionalmente, señala que ha disminuido

drásticamente el contacto directo y la convivencia con los hijos, debido a que estos pasan largas

horas fuera del ambiente familiar, e interactúan más otros agentes de socialización que con su

propia familia. Dicho esto, cabe resaltar que muchos de los padres esperan que en la escuela les

infundan a sus hijos educación y valores que estos no les brindan, sobrecargando el papel de la

escuela respecto a la formación ciudadana y ética del niño.

Ahora bien, es pertinente referirse a las deficiencias educativas. Estas también han

contribuido al déficit de la cultura ciudadana. Cano y Casado (2015) señalan que en la

actualidad, las escuelas se han preocupado más por tomar un papel meramente instructivo-

académico, y poco se trata el tema de la formación ciudadana en la educación del niño, es decir,

buscan infundir en el infante conocimientos teóricos en matemáticas, idiomas, ciencias naturales,

entre otras áreas del conocimiento; pero dejan de lado la implementación de cátedras, que traten

el tema de la convivencia en conjunto al interior de una sociedad. A causa de esto, es evidente la


necesidad de implementar una solución en donde participen la escuela y la familia, siendo el

infante el beneficiado. Al respecto, Cano y Casado (2015) afirman:

La tarea inmediata, a la luz de lo comentado, ha de consistir, si queremos generar

buenas prácticas educativas, en establecer unas vías sólidas de comunicación

escuela-familia, y unos cauces idóneos de participación sostenible y eficiente

entre ambos pilares de la educación. (p.5)

En concreto, la solución a esta problemática inicia con la creación de bases comunicativas bien

estructuradas entre la escuela y la familia, así como la elaboración de cátedras educativas en las

escuelas, en donde se generen vías de acceso para una optimización educativa del niño,

contribuyendo en conjunto a la mejora de este déficit en cultura ciudadana que afecta a Bogotá

en la actualidad.

Como resultado de la información presentada, es posible concluir que existe un déficit en la

cultura ciudadana en Bogotá en la actualidad, debido a dos factores principales; el primero se

debe a la falta de contacto directo y convivencia que reciben los hijos por parte de sus padres.

Estos, al no hacerse participes en la educación de sus hijos, generan un reforzamiento en el papel

de la escuela en cuanto a la formación integral del infante. Por otro lado, las deficiencias

educativas también contribuyen a dicho déficit en cultura ciudadana, ya que las escuelas

enfatizan la educación que brindan en un papel instructivo-académico, y no le prestan

importancia al tema de la formación ciudadana del infante. Así pues, es posible afirmar que la

carencia de educación al interior del núcleo familiar y las deficiencias educativas han

generado un déficit en la cultura ciudadana en el siglo XXI en Bogotá. La solución a esta

problemática consiste en la participación conjunta entre la escuela y la familia; elaborando


cátedras educativas que traten el tema de la cultura ciudadana y que integren a los padres,

solidificando así, las relaciones escuela-familia.

REFERENCIAS

Bolívar, A. (2006). Familia y escuela. Dos mundos llamados a trabajar en común. Revista de

educación, ISSN 0034-8082, N° 339. Págs. 119-146.

Cano, R. y Casado, M (2015). Escuela y Familia. Dos pilares fundamentales para unas buenas

prácticas de orientación educativa a través de las escuelas de padres. Revista Electrónica

Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 18 (2), 15-27.